Antes que todo gracias por leer . Los siguientes dos capítulos están listos, pronto los subiré, el capítulo de las vacaciones de verano serán el cap 10 y 11, se dividirán en dos partes. Estuve sin computadora una semana, pero ya tengo una nueva y me quedé sin internet el día 19-5 por lo que no pude publicar. A Foreveryoung10 gracias por siempre comentar.
Conociendo al Abuelo
Era diciembre, los días pasaban muy rápidos, pronto sería navidad el Señor Kidou acababa de llegar de un viaje, había estado de vacaciones, se sentó frente a la chimenea que se encontraba encendida, consigo traía una foto que su hijo le había enviado y él se encargó de mandarle a poner un marco.
La foto era de su nieta adoptiva- Es un encanto- dijo a su mayordomo, el cual solo afirmó. El Señor Kidou tomó su móvil y llamó a su hijo para invitarlo a él y a su familia para la fiesta de año nuevo que siempre daba, Kidou estaría ahí con su esposa e hija.
- A veces me cuestiono si mi nuera era la indicada para mi hijo. Siempre quise que fuera una mujer de una familia influyente y de renombre, pero Yuuto se enamoró de una chica común y corriente, no tiene nada de malo solo que ella está seca por dentro, no quería que mi hijo estuviera en mi posición. Con educación se puede llegar ser una dama, pero ella a pesar de tomar las debidas clases para ser una esposa ejemplar sigue siendo una mujer con un comportamiento que deja mucho que desear. Pero Yuuto así lo decidió y respeto su decisión, confiaré en que hizo lo correcto.
Hacía mucho frío era hora de la salida del instituto, Midori estaba por cambiarse los zapatos, Shindo tenía su taquilla al lado, él estaba cambiándose los zapatos, la peliroja abrió su taquilla y saltaron varias cartas de amor.
- ¡Vaya, sí que tienes muchos admiradores! - exclamó el chico.
- Si, esto es algo fastidioso. - recoge las cartas y las guarda en su bolsa. Ella hizo caso a los consejos de Aoi y con solo un toque de maquillaje casi todos estaban tras de ella.
Akane llegó a cambiar sus zapatos- Tengo que irme, quedé de encontrarme con Aoi para irnos juntas al trabajo. - Se acercó a Midori- ¿Irás a mi casa más tarde?
- Si, salgo a las siete del trabajo, ya habrás llegado a tu casa.
Akane asintió y fue con Shindo- ¿No tienes entrenamiento?
- Por hoy no, mañana si tendré. ¿Salimos el viernes?
- Si, pero tengo trabajo, ¿me esperas a la salida el viernes?
- Claro.
Akane y Midori salieron juntas, Shindo esperaría a Kirino. Ambas se separaron para ir por caminos distintos. Aoi iba al mismo instituto con Tenma, Tsurugi, Kariya y Shinsuke.
- Tenma...- Llamó Aoi y él volteó a verla- ¿Vas a casa?
- No, tengo que hacer un trabajo en grupo y he quedado con Tsurugi y Shinsuke. Tú tienes que ir a trabajar ¿no es así?
- Sí, oye deberíamos de quedar un día de estos, no sé tal vez ir a una cafetería a charlar- Ella sonrió ampliamente.
- Por supuesto, chatéame y nos ponemos de acuerdo.
Aoi siguió su camino hasta encontrarse con Akane e ir a la cafetería, cuando llegaron fueron a los vestidores a cambiarse, ambas conversaban y Aoi mencionó que había hablado con Tenma hace un rato.
- Creo que tengo oportunidad nuevamente, estoy tan feliz amiga. - dijo Aoi.
- Solo sé tú misma, como antes, tu luz se ha apagado, muéstrale esa hermosa y brillante sonrisa que tienes. – Le aconsejó Akane.
- Así lo haré.
Ellas fueron a trabajar, con sus bellísimas presencias encantaban a todo el que entraba a pasar un buen rato. Las horas pasaron rápido, y salieron del lugar para tomar transporte ya que viven lejos y estaban cansadas.
Llegaron a casa de Akane- Estoy en casa.
- Bienvenida Akane- la madre llega al recibidor- Oh trajiste a tu amiga, bienvenida Aoi-chan.
- Gracias, y permiso- las dos se cambian sus zapatos y van a la sala donde Akane saluda a su padre.
- Les prepararé algo de comer. - ofrece la madre de Akane.
- Si, mientras iremos a cambiarnos. Ahh Midori viene más tarde.
Subieron, entraron al cuarto, dejaron sus bolsas y fueron al baño, Aoi terminó de desvestirse y se sentó en el taburete para lavar su cuerpo. Akane estaba recogiendo la ropa sucia para dejarla en el cesto y luego fue al espejo para quitarse la cinta que ataba el final de su cabello; luego fue con Aoi y se sentó a su lado.
Luego de haber tomado un baño y puesto sus pijamas, fueron al cuarto y estaban las bandejas de comida. Al rato llegó Midori y estas fueron a recibirla, ya que estaban haciendo tarea.
Muchas horas después, Akane sacó una caja en donde guardaba sus ahorros. Y comenzaron a hablar de sus vacaciones del siguiente año.
- Todos pondremos para cooperar.- dijo Midori.
- Ya he hablado con Takuto sobre eso.
- Por supuesto es una de las personas más ricas del grupo. - comenta Aoi.
- Invitaremos a tu mejor amiga, Akane. - dijo Midori.
- ¡¿Qué?! ¡No! ya lo hemos discutido, esa es una traidora. Se hace la chica dulce, pero es un demonio.- dijo Akane algo alterada.
- Eso lo ves tú, ella te dio su apoyo en todo momento, estaban juntas ya que son las chicas más tiernas y lindas.
- Eso fue antes de que mostrara su otro lado y me apartara de la persona que más quiero. Por eso no está invitada.
- De acuerdo- Midori y Aoi se miraron cómplices de que sí la invitarían.
Akane salió de la habitación para ir a la cocina. Ellas se acercaron a hablar.
- Aoi-chan estarás de acuerdo si la invitamos ¿no es así?
- Si, además de que la extrañamos un montón, Akane-chan la terminará aceptando.
- Conociéndola te aseguro que nos dará problemas, ella es demasiado celosa. Yo la conozco muy bien.
- Midori-san, hagamos una apuesta... Yo apuesto a que Akane-san se comportará y no arruinará las cosas. Si gano quiero un set de maquillaje que vi en una tienda.
- Vale, Akane armará un lío desde antes. Eso te lo apuesto. Y si gano quiero que pagues todos los postres que pueda comer.
En eso entra Akane- ¿Chicas de que hablan?
- Del viaje de verano. - responde Aoi.
Días antes de navidad, muy temprano por la mañana, Yuka estaba en la habitación haciendo aeróbicos mientras Anzu estaba dormida junto a Kidou; la habían traído en la madrugada ya que algunas noches tenía pesadillas. Ella terminó su rutina y justo su esposo despierta y aclara sus ojos.
- Buenos días querida Yuka. - Él se levanta con cuidado para no despertar a la niña.
- Muy buenos días querido, ya he terminado de hacer mis ejercicios. - Yuka mira dormir a Anzu- Es un ángel cuando duerme.
- Si eso lo sé, pero me preocupan que tenga pesadillas, seguro que todavía recuerda esa noche.
- Yo quisiera que olvidara ese trago tan amargo, pero es algo con lo que vivirá siempre, y depende de nosotros ayudarla a superarlo. - Yuka va al armario, busca unas cajas y las deja en una mesita, saca unos pijamas con motivo navideño- Sorpresa, las compré hace unos días.
Kidou miró cada pieza, no, definitivamente no se pondría eso para dormir. Eran ridículos para su gusto. - No me pondré eso.
- No te pregunto si quieres ponértelo o no, te estoy ordenando que te lo pongas, así seremos una familia típica en pijamas navideñas feas. Aunque no sé qué te molesta, a mí me gustan.
- Habla por ti... bueno está bien me la pondré- Kidou a este punto perdió un poco de su dignidad- Ya me había recuperado de aquella sesión de belleza de hace unos años atrás.
- ¿Lo recuerdas? pensé que no te acordabas. - Yuka sonrió pues recordaba lo que le hicieron ella y Akane.
- Si lo recuerdo, me pintaron las uñas de diferente color.
Anzu despertó y ellos fueron a atenderla, Yuka le mostró su pijama de navidad y la niña sintió en su corazón que formaba parte de esa familia, sus lazos estaban uniéndose y haciéndose más fuertes.
Mucho rato después del desayuno, en el otro salón donde estaba la chimenea ellos tenían el árbol navideño sin decorar, sacaron las decoraciones que habían guardado y otras nuevas que compraron, Anzu estaba con un muñeco de Santa Claus abraza árbol, mientras sus padres estaban liados con los objetos.
Luego la llamaron- Anzu querida, ven a poner estas bolitas. - pidió Yuka.
- ¡Si! - contestó para ir con ellos a decorar.
Luego de ese trabajo tocaba poner la estrella en la punta, Kidou puso la escalera y subió, Yuka le pasó a la niña la cual sostenía el adorno principal para que lo pusiera. Al bajar los tres vieron terminado el árbol, él conectó el cable de corriente y se encendieron las luces.
Anzu se sorprendió al ver las luces brillando y muchos colores. Kidou acomodó todos los obsequios bajo el árbol.
Yuka y él tenían regalos para sus seres más cercanos y para ellos tres. Colgaron los calcetines en la chimenea y los llenaron de golosinas y juguetes.
Pasaron los días y una mañana, Kidou abrió los ojos, se levantó y miró por la ventana en la noche había nevado, llamó a su esposa y ella despertó a regañadientes ya que estaba soñando y tenía frío. Él le mostró la ventana y ella fue a ver, todo blanco y helado. Podía ver el vaho salir de su boca, sus gatos estaban en el medio de la cama durmiendo bien acurrucados.
Yuka fue al cuarto de la niña para ver si había despertado, pero estaba profundamente dormida ella se acercó y la abrigó con la manta. Luego bajó con Kidou y fueron a la cocina para preparar chocolate caliente y malvaviscos.
Fueron a la sala y se sentaron para tomar su chocolate y disfrutar juntos un instante a solas.
- Yuka ¿eres feliz? - preguntó él, ya que quería saber los sentimientos de ella.
Ella lo miró y sonrió- Por supuesto que soy feliz, porque te tengo a mi lado y a nuestra hija con nosotros, no me falta nada.
Yuuto la rodeó con su brazo- Te amo pequeña flor.
- Yo igual mi comandante sr. Pingüino.
Eran pasadas las once de la mañana y Tenma salió de su habitación, en eso el teléfono sonó y él contestó; la llamada era para Aki.
- ¡Aki-nee, la llama su novio!
- Pero ¿qué dices? - ella toma él teléfono y él sonríe traviesamente y solo le avisa que saldrá. - este chico...- suspira y atiende la llamada.
Tenma sale hacía frío, pero había quedado con sus amigos para ir a la ribera a jugar en la nieve.
Tan alegre como siempre se encuentra con Shindo, Tsurugi, Kirino, Kariya y Shinsuke. jugaron futbol bajo la nieve, algo resbaladizo, pero se divertían todos juntos, luego cambiaron a pelea de bolas de nieve y también construyeron fuertes para defensa.
Al rato vinieron las tres ex gerentes del Raimon con chocolate caliente, saludaron y ellos fueron con ellas.
Akane repartió las tazas y Aoi y Midori sirvieron el chocolate. Todos tenían frío la rosa se abrigó junto a su virtuoso, los dos muy juntitos, Aoi quería hacer lo mismo con Tenma pero por lo menos estaba haciéndole compañía y conversando animadamente.
Kariya como siempre molestando en el grupo y Kirino controlándolo, pero él siempre había sido incorregible, aunque tenía un gran corazón. Shinsuke estaba hablando de jugar en línea en la tarde, algunos se apuntaron, Tenma lo acompañaría junto a Aoi. Kariya estaría en casa junto con Kirino y Tsurugi jugaría en su casa, Shindo tenía otros planes como para eso.
Todos fueron a casa y se conectaron a los servidores del juego en línea.
Shinsuke: Mr_Pika20
Kariya: Cazador-Furia15
Tsurugi: The10Kingblue
Ellos competían, formaban equipos y siempre encontraban a algunos conocidos.
- Shinsuke ¿por qué Mr_Pika20? - preguntó la peliazul que estaba sentada en el piso de la habitación junto a Tenma, mientras comían golosinas.
- Muchos dicen que me parezco a Pikachu de ahí mi nick y porque soy brillante.
- Uh okay.
Mientras Kirino en casa de Kariya estaba recostado en la cama del chico, leía un manga. El menor ya estaba en el chat del servidor junto a sus amigos y conocidos.
Estaba preparado para comenzar su batalla, en su equipo estaba un avatar que destacaba por ser muy lindo cosa que al chico no le agradaba mucho.
- Es algo tonto ese avatar y más su nombre.
Kirino se levantó a ver el personaje- a mí me parece lindo.
-Solo a ti te parece lindo, si eres igual de princesa que ella.
- Magic_cho15 te está escribiendo.
- Es una estúpida, cuánto dinero desperdiciado para un avatar así… Me desea buena suerte.
- Es linda. - dice el pelirosa.
En casa Tsurugi estaba conectado, en el equipo de Shinsuke y otros jugadores.
Cada uno luchando, el mic estaba habilitado para poder hablar de estrategias con su equipo. Vaya que Shinsuke gritaba, era muy bueno liderando para llevarlos a la victoria.
Kariya estaba insultando a su compañera de equipo ya que pensaba que era mala jugando, tal vez la chica era nueva en esto ya que tenía nivel 10 y él era nivel 32.
Luego de varias rondas él chico terminó por perder la paciencia y despedirse de sus amigos en el servidor ya que estaba enojado. Ganaron solo 2 rondas de 5. Kirino trató de calmarlo, después de todo era un tonto juego de roles.
En casa de los Kidou, Yuka estaba en el ordenador algo molesta.
Kidou entró a la habitación y la vio pensativa frente a la pantalla. - ¿Qué ocurre?
- Esos niños rata de internet solo se la pasan insultando a los que somos de niveles bajos.
- Eso es normal en esta generación, no creas que tú igual a veces gritas cuando te van ganando en algún juego.
- Pero es que me desespera no ser buena jugadora.
- Un buen jugador sabe aceptar la derrota y seguir luchando para conseguir la victoria. Esfuérzate y ya verás el resultado.
Yuka deja la portátil a un lado de la cama y abraza a Yuuto- Gracias, no sé qué haría sin ti.
- Hermosa, ya he enviado los donativos a los hogares de niños sin hogar, este año se beneficiaron cinco instituciones incluida el de Hitomiko-san.
- Me alegro por la causa.
Era de tardecita, Anzu estaba admirando afuera la nieve caer, tan blanca y pura. Yuka la llamó.
- ¡Anzu!...- la niña voltea a mirarla- iremos a dar un paseo tú y yo, admiraremos tiendas- Yuka sonríe y toma la mano de la pequeña.
Ambas caminaron, hasta que Yuka tuvo que cargar a su hija ya que estaba cansada y pidió sus brazos. Siguieron adelante hasta el centro comercial, las luces y el gran árbol navideño, todo deslumbrando a Anzu y en una tienda podían hacerse fotos con el viejito barbón, ese llamado Santa.
Yuka pagó para la foto de la niña, aunque claro como todo niño pequeño la cara de temor de Anzu no tenía precio. Era su foto con el Santa Claus, aunque una experiencia traumante, en la fila había niños llorando.
Para calmarla la llevó y le compró un caramelo, se sentaron y la niña abrazó a Yuka muy fuerte.
- No pasa nada, estás con mamá mi pequeña- Yuka la abraza, espera a que ella se calme y deciden volver a casa.
Las noches de la ciudad de Inazuma eran muy hermosas, un agradable paseo por las calles, Yuka cargaba a Anzu mientras animada tarareaba una melodía navideña.
Al rato llegaron a casa, ya que era víspera de navidad Kidou preparaba la cena navideña, Yuka saludó junto a Anzu.
Yuka se puso su delantal y ayudaría a su marido mientras Anzu estaba comiendo galletas, sentada en el sofá, en compañía de los gatos.
En casa de la familia Yamana, se estaba preparando la cena y la madre estaba algo preocupada ya que su hija no había llegado y no se había reportado para dar indicios de vida.
- ¡Esta niña! Siempre se desaparece y no dice a donde irá.- dice la madre.
- ¿Llamaste a sus amigas? - pregunta el padre.
- No, pero ya lo hago- la señora marcó a casa de Aoi y ésta le dijo que estuvieron en la ribera jugando pero que luego se separaron y no sabía del paradero de Akane. Claramente Aoi le guardaba el secreto de que se había ido con Shindo.
A eso de las ocho de la noche Shindo la trajo a casa, se despidieron con un beso del que no querían que terminara, pero había que hacerlo, se desearon una feliz navidad y él se fue a su casa. Ella entró y sus padres se aparecieron algo molestos.
- ¿Dónde estabas? - preguntó la madre.
- Nos tenías preocupados, no entiendo por qué no avisas.
- Lo siento, perdí la noción del tiempo, estuve con mis amigos en la mañana ¿qué no les dije?
- Pero eso no explica que llegues a estas horas jovencita.
Akane sentía que le hablaban como si fuera una niña pequeña- Estuve con mi novio, no tienen que preocuparse, él cuidó de mí.
- Shindo-san, ese muchacho no te cuidará mejor que nosotros, eres nuestra hijita solo queremos que seas más atenta y que nos avises donde estarás. - dijo el padre.
- Ya, agradezco que se preocupen, pero estoy grande y sé lo que hago, claro ustedes aún me ven como si fuera una niña pequeña.
- Es que eres nuestra única hija y siempre serás nuestra pequeña, aunque ya seas casi una adulta.
- Bien, iré a cambiarme y bajo.
Ella fue a su habitación, mientras buscaba su ropa, su madre tocó la puerta, Akane la dejó pasar. La señora solo miró a su hija, pensando en que la chica tenía razón, hace rato dejó de ser una niña, pronto cursaría último año y luego de eso se iría de casa. Su hija había crecido, luego recordó lo que estaba en su mesita de noche hace unos años.
- Hija ¿hay algo que quieras contarme?
- ¿Contarte, no sé qué podría ser? - Preguntó Akane mientras se vestía.
- Sales con un chico, puedes confiar en mí, soy tu madre. ¿Ya diste ese paso tan importante?
- ¡Mamá!... -dijo un tanto apenada. - ¿Cómo crees?
- Yo pensé que sí, ya que él y tu andan siempre juntos.
- Es que lo amo, pero solo salimos ya que la escuela no nos deja tiempo.
- Bueno, si solo es eso, hija, ya sabes que puedes confiar en mí, para ayudarte y orientarte.
- Si, lo tendré en cuenta.
Una vez su madre salió del cuarto, ella suspiró, aunque confiaba en su madre no era capaz de decirle que lo había hecho y más de una vez. Algunas veces sentía que les había fallado a sus padres, pero como dijo, ella sabía lo que hacía y quería, su amor por el chico era muy grande.
En casa de los Kidou, todos cenaban, en eso llegaban a los teléfonos mensajes de felicitaciones que ellos contestaban.
Kidou estaba revisando su Line cuando Fuyuka envía una foto de Fudo, este comienza a reír, Yuka lo mira con extrañeza y él le muestra para que aprecie a un Fudo Akio vestido de reno.
- Y tú te quejas de nuestra pijama familiar.
- Bueno, me la pondré ya que no tengo más opción, además Fudo no tuvo vergüenza al vestirse así.
- Tienes razón.
- Anzu ¿quieres que me ponga el pijama? - preguntó Kidou.
- ¡Sí!- dijo la niña ya que esperaba que todos vistieran igual esa noche.
Luego de la cena Anzu y Yuka estaban esperando sentadas en la cama a que Kidou se dignara a salir del armario vestido con su pijama.
- ¡Sal ya! Queremos verte- pidió Yuka ya que estaba impaciente. - Anzu y yo queremos verte.
- Ya voy. - él sale y ellas solo ríen de alegría.
- Ves que no era tan difícil- Yuka sorpresivamente saca él móvil con la cámara activada y toma una foto. Kidou le ruega que no la envíe a nadie, pero solo Yuka sabía si lo haría o no
Ellos salieron de la habitación, iban a pasar navidad junto a la chimenea. Anzu se durmió primero, Yuka se acostó a su lado mientras reía por lo bajo, haciendo una linda tarjeta navideña familiar y enviándola a algunos más allegados.
Yuuto sabía que su esposa estaba haciendo travesuras con la foto, la conocía muy bien. Algunos de sus estudiantes mandaron saludos, otros de los ex estudiantes del Raimon.
Pronto ambos se quedaron dormidos junto a la niña.
Era temprano, no había salido el sol, Haruna estaba siendo abrazada por Tachimukai, estaban en el departamento de él, habían tenido una muy linda noche de pasión y estaban viendo ahora por la ventana un bello amanecer bajo las sábanas.
- ¿Así se sentiría estar juntos todos los días? - preguntó Yuuki a Haruna.
- Creo que sí, siempre que estoy contigo me siento protegida.
Tachimukai pensó en ese momento ya que ella estaba conciliando el sueño, que pronto iría por un bello anillo y pediría su mano a sus padres.
A la mañana siguiente los tres despertaron y lo primero fue desearse una feliz navidad para luego ir con los regalos, ayudar a Anzu ya que no podía sola.
Había regalos de parte del señor Kidou y de la familia de Yuka. Regalos que habían enviado hace unos días sus amigos.
Mucho rato después, llegaron visitas para desearles una feliz navidad, Kido y Fudo estaban burlándose uno del otro con las fotos. Los niños corriendo en la casa, ya que los hacía feliz comer golosinas, Natsumi tratando de controlar a su hijo ya que tenía el carácter de su marido.
Haruna y Tachimukai también habían venido, Yuka los recibió, Kidou se hizo el indiferente.
Anzu fue a abrazar a su tía, mientras Yuka les platicaba lo mucho que Yuuto había tenido cuidado con escoger los obsequio de ambos. Eso denotaba que, aunque sintiera mucho enojo por dentro se preocupaba por darle un regalo a la persona que cuidaba de su hermana.
- Creo que aún le cuesta aceptarlo, pero por lo menos muestra aprecio por ti, aunque a su modo. - dijo Yuka.
- Yo respeto mucho a Kidou-san y espero que él me acepte.
- Yo igual, quiero tener a mi hermano presente el día en que nos casemos. - dijo Haruna algo esperanzada.
Estuvieron un rato en casa de los Kidou, los niños quedaron algo cansados de jugar, todos se retiraron deseando que pasaran una feliz navidad, lo que restaba de ella.
Kidou tomó a Anzu y la durmió en sus brazos, había jugado demasiado con sus amigos, la recostó en su cama y la arropó, los niños a esa edad se cansaban con facilidad, pero recuperaban energía en un par de horas. Luego de dejar durmiendo a la niña fue con su esposa que estaba en la cama.
- Querida Yuka, la niña ya está durmiendo, que tal si tú y yo nos divertimos un rato.
- Claro que sí- Yuuto se acerca a ella para besarla.
Pasar un tiempo en pareja, brindándose cariño, ya que pocas son las veces que pueden tener intimidad. Después de disfrutar se abrigaron con las sábanas, él la abrazó por la cintura y durmieron un rato, solo hasta que Anzu despertara y los necesitara.
Llegó el día antes de año nuevo, el padre de Kidou estaba muy ocupado con los preparativos de fin de año, su hijo, su nuera y su nieta pasarían allí la noche hasta el día siguiente.
Yuka estaba preparando las maletas, todo lo necesario para la niña, sus mascotas igual irían a casa, Yuuto estaba alistando sus objetos, y la ropa que les había escogido para que se vieran elegantes.
Era tarde, ellos llegaron en auto, el mayordomo y las doncellas ayudaron con el equipaje, toda la familia estaba ahí, el señor Kidou los recibió.
- Bienvenidos…- posó los ojos sobre la niña, mucho más hermosa que en las fotos.
Ellos saludaron, Yuuto le presentó a Anzu, la niña estaba un poco nerviosa, pero todos sus miedos se fueron ya que de inmediato él los llevó a su biblioteca, tomó un libro y contó una linda historia, Yuka y Yuuto se sentaron a escuchar igual, Anzu estaba muy entretenida escuchando a su nuevo abuelo.
Ella adoraba las historias. Luego jugaron un rato a diversos juegos, Yuuto estaba tomando con Yuka una taza de té y galletas.
La noche calló muy rápido, los gatos estaban en el sofá con atuendos brillantes para la noche, Yuka y Anzu estaban aún preparándose.
- Las mujeres se tardan mucho para arreglarse.
- Lo hacemos para estar guapas y deslumbrar, pero la que brilla esta noche es Anzu. - Yuka terminó de ponerle un moño brillante de color rosa en el cabello, luego sacó unas fotos.
Abajo llegaban los invitados, las damas estaban como siempre murmurando sobre el matrimonio de Kidou hijo, ahora la comidilla sería la niña, simplemente ya sabían que no era de sangre, pero la niña era muy portada, enseñanzas de Kidou y Yuka, aunque esta última era algo hiperactiva. En año nuevo desearía estar jugando online, ¿es que acaso la gente no tenía nada que hacer en sus teléfonos móviles o en sus computadoras?
Yuka pensaba que la gente rica era muy aburrida, solo hablaban de cosas superficiales y de dinero, de sus autos, de sus casas de verano y de que sus hijos estaban en escuelas privadas.
Yuuto se acercó y se sentó a su lado, ya que traía comida para la niña- Sé lo que piensas, conozco esa cara de aburrimiento- dijo solo para ella- Pero descuida ese suplicio no será por siempre.
- Si lo sé, solo tengo que esperar, es que extraño mucho el internet de casa, mi portátil y tengo a mi teléfono durmiendo en mi bolsa.
- Pero puedes tomar fotos.
- Incluso eso es de mal gusto.
- Eres una mujer algo especial- Kidou sonrió.
Ellos le ayudaron a la niña para que comiera, al rato sintió sueño.
- Princesita ¿ya tienes sueño? - preguntó el señor Kidou.
- Si abuelito…
Él mandó a la niña con una de las doncellas, no sin antes que Anzu se despidiera de sus padres y de él, con un beso de buenas noches.
El señor Kidou viendo a Yuka, pensó que al conocer a la niña sería algo rebelde y malcriada, pero había hecho un buen trabajo hasta ahora con la crianza de una niña que no era suya, nacida desde el vientre materno de otra mujer.
Los meseros seguían repartiendo copas, después de las doce comerían la cena ¿Yuka aguantar hasta las doce? No lo creo, ya estaba con un plato con algunas boquitas.
Una vez que llegó el año nuevo, todos festejaron y desearon un año próspero y lleno de salud. Luego la elegante cena, Yuka estaba aguantándose las ganas desde hace rato, todo se veía delicioso, y el postre ni se diga. Tanto Yuuto como Yuka tenían ese deseo enorme por la comida, eran el uno para el otro.
La fiesta terminó tarde, Yuka y Yuuto fueron a ver a la niña en la habitación que le habían preparado, la abrigaron y le dieron otro beso. Fueron a sus habitaciones y como nadie los veía, decidieron aflojar sus ropas pues la comida estuvo excelente y sus prendas estaban ajustando sus panzas.
- Estoy que me muero- dijo ella tirándose en la cama.
- Lo sé, tendremos que ponernos a dieta- Dijo Kidou recostándose a lado de ella.
- Creo que con esta cena mi salud empeoró un quince por ciento.
- No exageres querida, volveremos a estar en plena forma.
Continuará...
