Tras muchísimo tiempo sin subir ni actualizar nada... aquí estoy de nuevo. Espero que podáis perdonar este lapsus de tiempo sin aparecer por aquí pero no pienso dejar a estas dos slytherins abandonadas a su suerte ahora que la saga de Harry Potter ha llegado a su fin. Asi que... continuamos con Misterio en Midnightfalls!! O
Disclaimer: Ni me acuerdo ya, pero juraría que en el capítulo 1 está bien explicadito.
Misterio en Midnightfalls
- ... como podéis apreciar, en este segundo círculo de dólmenes la corriente mágica es mucho más evidente... comprobarlo cogiendo levemente las varitas y notando las pequeñas vibraciones que emite. Señor Longbottom, si la sujeta tan fuerte no notará nada, más suavemente, pero sin que se le caiga por favor.
La suave voz de Shadow se oía perfectamente, sobre los susurros de los sorprendidos e inusitadamente callados alumnos y la densa calma que existía en aquel valle donde reposaban las ruinas entre las que ahora se encontraban: el círculo de Sharazastra rodeaba al grupo por completo mientras escuchaban totalmente absortos a su joven profesor de Historia, quien parecía encontrarse como pez en el agua entre aquellas antiguas ruinas. Se paseaba entre ellos acariciando las vetustas y enhiestas rocas con sus delicadas manos, embutidas en unos guantes negros de lana para protegerse del frío aire que soplaba y que congelaba el ambiente a pesar de que el cielo estuviera prácticamente despejado y el sol brillara en lo más alto. Con un grueso jersey gris de cuello alto, vaqueros y un gorro a juego con los guantes, sus ojos entre azules y verdes, dependiendo de cómo le diera la luz del sol, brillaban excitados y contentos.
Mezclados entre los alumnos, Remus y Severus, vestidos también con vaqueros y gruesos jerseys de lana (verde oscuro el de Snape y azul claro el de Lupin) procuraban que ninguno de los chicos se despistase del resto o armase alboroto, aunque no era necesario: el profesor de Historia emitía un magnetismo tal que tanto slytherins como gryffindors no podían evitar escucharle atentamente, observarle con admiración por el torrente de conocimientos que derrochaba y por su clara y familiar manera de explicar. Con cientos de ojos clavados en cada uno de sus movimientos, Josh no se sentía en absoluto intimidado: antes más, le encantaba sentirse el centro de atención y comprobar que el interés por una asignatura hasta ahora bastante infravalorada en Howgarts crecía como la espuma gracias a su labor. Continuó durante un rato más explicando las diferentes creencias populares de los no-mágicos acerca de la existencia y utilización de esos dólmenes, contrastándola con la realidad mágica y demostrando que, una vez más, los muggles definitivamente no se enteraban de nada.
- Nunca pensé que diría esto, pero... estoy deseando que continúe la clase... –meditó sorprendida Eleine a Claire durante el tiempo libre que Shadow les había concedido para que exploraran un poco la zona y así de paso relajar su cansada voz.
Los alumnos se habían dispersado alrededor de las ruinas, aunque la separación entre gryffindors y slytherins era notable. Ellas mismas se encontraban apoyadas en uno de los enormes bloques de piedra del Círculo, rodeadas a su vez por otro círculo formado por varios slytherins de su curso y Draco con su séquito. La corriente mágica que emanaban las vetustas piedras producía un cosquilleo muy agradable en la espalda que, unido al calorcillo que daban los rayos del sol de invierno, hacía que se estuvieran adormeciendo a pesar de la fría temperatura ambiental.
- Chicos, deberíais venir a ver esto. Os va a encantar. –las sílabas arrastradas y el leve tono jactancioso de Draco despertó a los adormecidos slytherins, quienes le miraron interrogantes.
Sin decir una palabra más, el joven rubio señaló con la cabeza en dirección a las rocas más alejadas del inmenso círculo de Sharazastra indicándoles dónde debían dirigirse. El pequeño grupo formado por Zabini, Claire, Elein, Crabbe y Goyle desaparecieron tras las inmensas moles de piedra donde les esperaba un excitado Draco, con la pálida piel sonrojada por el frío y el sol invernal.
- ¿Y bien¿Se puede saber a qué esperamos?
- No seas impaciente, Blaise. Que yo sepa nunca te he decepcionado¿verdad?-replicó el slytherin mientras les indicaba con señas que se pegaran más a la roca que les cobijaba para observar desde allí al resto de compañeros de slytherin y a los gryffindors que, tumbados sobre la hierba, se relajaban entre risas.
Como si esas palabras fueran una fórmula mágica una extraña conmoción empezó a expandirse entre los alumnos a los que observaban: algunos de los gryffindors tumbados sobre la hierba comenzaban a levantarse, arrascándose insistentemente brazos, manos y cabeza. Los slytherins que se hallaban más cercanos al grupo en cuestión, se levantaron rápidamente del suelo, intuyendo que fuera lo que fuese lo que afectaba a sus compañeros de escuela podía también tomarla con ellos. Entre risas, el grupo que rodeaba a Draco se desternillaban al observar a Ron intentando alcanzar, sin éxito, la zona más inaccesible de su espalda; al pelmazo de Creevy intentando hacer fotos a Harry mientras se arrascaba el brazo, consiguiendo unas fabulosas fotos movidas; a Granger acercarse a una de las piedras del Círculo para frotarse la espalda para acto seguido, coger a Weasley de uno de los brazos y restregarle contra la roca al igual que había hecho ella. Al parecer las propiedades mágicas de las rocas eliminaban cualquier molestia, puesto que uno a uno los gyrffindors comenzaron a imitar a Granger y dejaron de rascarse. Potter, mientras se frotaba enérgicamente contra una de las piedras, buscaba con la mirada a los slytherins que rodeaban a Draco y seguían riéndose sin parar.
Apoyada en una de las rocas, Elein intentaba tranquilizar su respiración, mientras que Claire, doblada por la mitad debido a las risas, hacía ya rato que había dado por imposible detener las carcajadas. Blaise estaba apoyado en el hombro de Draco, con lágrimas de risa en los ojos, mientras que el rubio miraba a sus compañeros sonriendo pero manteniendo la compostura propia de los Malfoy. Crabbe y Goyle se reían estúpidamente, el uno contra el otro. Pero las carcajadas fueron cortadas de inmediato cuando a sus espaldas, resonó fría y tensa la voz de Snape:
- Lógico. Faltando los gemelos Weasley no quedaban muchas opciones, aunque de entre todos los slytherins esperaba que precisamente ustedes tuvieran la decencia de comportarse. –al decir esto miró fríamente a cada uno de ellos, haciéndoles estremecer. Tan sólo Malfoy estaba tranquilo, como si ya se hubiera visto en situaciones incómodas con su jefe de casa en más de una ocasión. Por el contrario, era la primera vez que Elein y Claire se veían sorprendidas en circunstancias así y temblaban interiormente, aguantando estoicamente el chaparrón con su mejor cara de arrepentimiento. Al fondo de la escena, el resto de alumnos de Slytherin y los ya recuperados Gryffindors no se atrevían a acercarse y preferían disfrutar del espectáculo a una distancia prudencial, pues de todos era bien sabido que Snape no tenía problemas en ampliar las víctimas de su castigo con total indiferencia. Quien sí se atrevió a disminuir la distancia que les separaba fue Remus, observando a todos con sus iris miel de manera reprobatoria antes de entablar una breve conversación con su colega y dirigirse posteriormente al grupo de los bromistas.
- Acérquense al grupo, por favor.-Y subiendo la voz, añadió: -Y el resto, volved al interior del círculo. Se terminó el descanso.
Hasta aquí de momento. Mañana subiré el siguiente capítulo (lo bueno de llevar tanto sin actualizar es que ahora tengo material para subir más a menudo). Espero que no sea mucho pedir y menos después de tanto tiempo, pero... ya sabéis que vuestra opinión es muy importante. Quejas, sugerencias, cuchillos por haber abandonado todo esto... aquí podéis desahogaros a gusto.
Nos leemos!
