Bueno me alegro de haber recibido tooodos sus reviews! ejjee y los conteste ya!

Me encantaron ajaja en este capítulo van a descubrir lo que muchos querían saber ;)

yo esoy a full con el colee así que no se cuando suba pero espero que pronto! los quiero a todos! besos!


-Capítulo Siete-

"Más complejo de lo que creíamos"

Su séptimo año escolar había empezado bastante movido. Sobre todo para James, quién en tan solo dos días había, hablado bien y peleado con su gran amor, que incluso lo había salvado de morir a manos de un loco encapuchado que intentó voltearlo de su escoba en pleno vuelo.

¿A quién se le hubiese ocurrido que la chica que tantas veces lo había rechazado iba ahora a perdonarle sus chiquilinadas y encima iba a cuidarlo? De todas maneras eso era lo que le estaba pasando, y debía asumirlo.

Por otro lado, Lily Evans había empezado su año con grandes cambios y todos tenían como culpable a James Potter. Sí, aquel merodeador a quien había odiado durante esos siete largos años, aquel al que había rechazado de las maneras más horribles posibles, ese que mil veces le había dicho que la quería a pesar de que ella se resistiera a creerle. Le estaban pasando cosas muy fuertes con él. Todavía le costaba admitirlo y evitaba pensar en ello pero, muchas veces se sorprendía a si misma pensando en que tal vez, las cosas no eran como ella creía, o como ella había insistido en creer que eran. De pasar a pensar en las mil maneras más tortuosas que existían para matarlo luego de que la invitara millones de veces a una cita con él, a pensar en como salvarle la vida de un desquiciado que ahora se lo quería robar.

- "Momento¿Yo Liliane Evans estoy pensando en que ese loco ME lo quiere robar¿Y desde cuando es mío¡Tú lo odias Lily Recuerda eso!"- se auto regañó en sus pensamientos la prefecta perfecta. Pero sus cavilaciones se vieron interrumpidas por sus dos amigas que desesperadas por al fin poder verla fueron corriendo hasta al lado de su querida pelirroja.

- ¡Lily!- gritaron al unísono.

- ¿Estás bien? Nos enteramos de lo que pasó¡aún no podemos creerlo! No te creas que nos habíamos olvidado de ti es que la Pomfrey no nos dejaba pasar y…- Catita estaba alteradísima. Pero Lily la interrumpió en su discurso mientras Amalia se reía de la desesperación de su amiga.

- ¡Ya! Cálmate Cati. Estoy bien no ha pasado nada, y no es "La Pomfrey" Es La Enfermera Pomfrey.- le contestó. Pero entonces llegaron los merodeadores y Sirius entró como siempre en su pose de galán diciendo:

- Ohhh Lamento interrumpir su feliz reencuentro mis niñas pero Dumbledore nos espera.- Las chicas dejaron rodar sus ojos y Remus se les unió en el gesto. Otra vez el arrogante Black al ataque.

James, Sirius, Remus, Catita y Amalia esperaron a Lily fuera de la enfermería para evitar problemas con Pomfrey. Liliane se cambió, saludó a la enfermera y salió con paso apresurado afuera. Estaba ansiosa por hablar con Dumbledore, le preocupaba James y necesitaba saber si estaría bien.

- Vámonos que no me aguanto la espera.- les dijo la pelirroja al salir.

- Calma pelirroja que tampoco es la gran cosa hablar con Dumbledore.- le dijo Sirius y los demás supieron que Lily descargaría toda su frustración de haber tenido que estar sola en la enfermería sin poder hacer nada, con Sirius Black.

- ¡Sirius Black! En primer lugar.- empezó a enumerar Lily con sus dedos.- es "Director Dumbledore". En segundo lugar¡No vamos a hablar de monolitos de lata como para que te lo tomes tan a la ligera! Y en tercer lugar¡No pienso calmarme¿Entendido?- James se apresuró a asentir y Remus a llevarse a Sirius para que no contestara. Pues nadie quería ver a la Prefecta Perfecta enfadada.

Llegaron a la gárgola que custodiaba el paso al despacho de Albus y Lupin fue quien se adelantó a decir la contraseña:

- Pastel de Limón.- luego de "las palabras mágicas" como las llamaba el Director, la gárgola gigante cedió el paso a una escalera que los conduciría hasta la puerta del despacho de Dumbledore.

Lily caminaba a la par de James, Remus iba delante de todos y Sirius iba detrás de Catita y Amalia.

Dos golpes suaves e innecesarios a la gran puerta de roble y ya estaban dentro tomando asiento.

- Que bueno que al fin estemos todos, necesitamos hablar y en serio. ¿Señorita Evans cómo está usted?- le preguntó Albus.

- Ya me recuperé señor.- le contestó Lily.

- Creo que todos tienen una mínima idea de por qué estan aquí.- hubo un asentimiento silencioso por parte de los chicos y Albus continuó:

- La señorita Evans me ha contado James lo que ha sucedido en el campo de Quiditch. Llegó el momento en que te diga entonces, que me he estado comunicando con tu padre y sabíamos que algo así podría pasar. Aquí tiene señorita Evans la razón por la cual James a pesar de su conducta, por sus buenas notas y por la necesidad urgente de que madure, ha sido electo Premio Anual junto con usted.- comenzó a contarles.

- ¿Cómo es eso¿necesidad de que madure? Ha estado hablando con mi padre a cerca de mi asesinato ¿y no me han dicho nada? –

- James cálmate, no es que no sepas cuidarte es que es algo muy fuerte para enfrentarlo solo, para eso tienes amigos, nada más intentan ayudarte.- lo calmó Lily y entonces James hizo un esfuerzo por callarse y escuchar.

- James créeme que eres excelente con tu magia, muy inteligente, sabes perfectamente defenderte pero eres chico aún, y por tanto, vulnerable. Necesitas estar acompañado porque siempre van a querer atacarte en momentos de debilidad.- le dijo Albus.

- ¿Me puede decir al menos quién me quiere ver muerto?- preguntó Rudamente James y Lily le apretó la mano suavemente para hacerle saber que contaba con ella y James agradeció con el mismo gesto esa contención.

- Un mago oscuro llamado Tom Riddle o Voldemort como él mismo se apoda, quiere la pureza de la sangre en el mundo mágico y quiere terminar contigo en venganza con tu padre porque él, junto con muchas otras personas que estamos contra él, está desarticulando cada plan que Tom crea y le ha atrapado a varios que quieren estar en sus filas. Siempre odió a tu familia por ser de sangre pura y excelentes magos pero con ideales contrarios a los de él, como aceptar a Muggles y Squibs, por eso los considera traidores a la sangre. El señor Black debe saber algo de eso ya.- dijo Dumbledore mirando significativamente a Sirius.

- Me fui de mi casa este verano por ese mismo motivo y no pienso echarme atrás. Si hay que luchar contra ese sátrapa estoy con ustedes.- afirmó Canuto.

- De eso no queda duda y yo profesor no necesito madurar, sé muy bien lo que quiero y lo que soy. Sé luchar y quiero hacerlo contra ese imbécil que dice llamarse Voldemort.- dijo James.

- James se que te molestó el tema de tu inmadurez pero no lo dije por ti solamente. Todos necesitan madurar, todos en este colegio. Pues Hogwarts siempre ha brindado a los alumnos como una burbuja de protección que los aísla de todos los males, los hace vivir momentáneamente en un mundo feliz, sin preocupaciones más que los exámenes. Y Es necesario que todos conozcan la rudeza del mundo exterior, si lo enfrentan juntos, será más fácil para todos.- le contestó.

- Señor Director ¿puedo preguntar algo?- dijo tímidamente Amalia y Catita y Lily se miraron cómplices, sabían lo que temía su amiga.

- Si quiere ese señor hacer del mundo mágico, un mundo de sangre pura, eso quiere decir que… ¿desapareceremos los muggles?- se tensó al decir eso y Remus al notar eso la rodeó con un brazo por los hombros.

- Pero no dejaremos que eso pase señorita Kotler, se lo aseguro.- le contestó el Director.

- Lucharemos juntos, nos cuidaremos entre nosotros y nos haremos fuertes, no podrá contra nosotros.- dijo con Seguridad Catita.

- Eso es lo que quiero de ustedes señorita Dumont y sé que mis preciados Merodeadores y ustedes tres excelentes jovencitas no me defraudarán.- aseguró Albus y una sonrisa se pintó nuevamente en el rostro de los Merodeadores.

- Cuente con eso Albus.- dijeron al unísono los chicos y Lily los regañó por lo bajo por haber llamado por su nombre al Director.

- Entonces les dejo camino libre para que planeen la manera de enfrentar esta nueva etapa, creo que ya no tenemos más que hablar. Necesitarán hablar entre ustedes ahora.- los despidió el Director. Y sin más los chicos y las chicas se levantaron y se fueron a su Sala Común.


La conversación con Dumbledore había dejado varias sensaciones. Por un lado Amalia, a pesar de saber que no estaba sola, tenía mucho miedo. James seguía algo enojado porque su padre y Albus creyeran que él era un idiota sin cerebro. Sirius y Remus le habían dicho miles de veces que no era así y lo sabía pero, le daba bronca y eso no se quitaba así porque sí. Por otro lado había pensado en Lily, lo que le dijo y como lo trato le había gustado mucho. ¡Si hasta le había agarrado la mano! La verdad es que la versión cariñosa de la pelirroja comenzaba a gustarle.

Luego de haber hablado bastante del tema los chicos prometieron prestar más atención clases y empezar a cuidarse más. Lo que venía no les permitía ninguna distracción.

Al día siguiente los merodeadores estaban algo serios y todos se preguntaban qué habría pasado. Pues habían notado que aquellas chicas con la que los chicos tanto solían discutir ahora se sentaban con ellos y hablaban amistosamente. Todo era muy raro pero nadie se atrevió a preguntar, si los Merodeadores estaban serios era mejor no meterse, podían no tomárselo muy bien.

Pero si el comportamiento de los Merodeadores durante el desayuno resultó extraño para los demás alumnos. El comportamiento en clase que estos tuvieron no solo les resultó raro a ellos sino también a sus profesores.

En la clase de Minerva, James estaba tomando apuntes y como ella no se lo creía (pues James siempre estaba jugando y hablando con Sirius) le preguntó:

- Potter ¿puede decirme qué fue lo último que dije?- James se sorprendió pero le contestó tranquilamente.

- Usted dijo que la animagia es la más difícil de las transformaciones y que solo muy pocos lo logran.- Minerva abrió sus ojos de par en par. ¿James Potter prestando atención en clase? Vaya que había resultado buena la conversación con Dumbledore.

- Señorita Evans ¿podría decirnos qué pasa cuando existe un animago ilegal?- le preguntó a Lily.

- Si es descubierto, por haber burlado al ministerio de la magia, son enviados a Azcaban. Pero eso depende de para que lo haya estado usando, si se descubre que lo hicieron por una buena causa, y se presenta una buena defensa, le cobran una multa y lo añaden a la lista de animagos.- respondió Liliane.

- Cinco puntos para Gryffindor por la respuesta de Potter y Cinco por la respuesta de Evans.- dijo Mcgonagall orgullosa de sus alumnos. – pueden retirarse.

Sin esperar más cada quién se levantó de su asiento y al guardar sus cosas salió del aula de transformaciones. Ahora tocaban dos horas de pociones con Slughorn.

- ¡Lily!- la llamó Cornamenta entre la multitud que salía del aula.

- ¿Qué pasa James?- le preguntó Lily en tono amable pero precavido, pues tenía miedo que la invitara a salir otra vez.

- Bueno pues, acordamos que prestaríamos atención en clase pero, es que Pociones siempre se me ha hecho insoportable y no le entiendo nada a Slugorn, al profesor Slugorn perdón.- se corrigió antes de que Liliane lo regañara.- ¿me dejas sentarme contigo? Necesito tu ayuda.- le dijo con cara de perrito mojado y Lily sin poder resistirse a sus encantos de merodeador había aceptado. James estaba feliz.

- ¿Cornamenta por qué me abandonas?- preguntó con tono drástico de telenovela Canuto.

- Pues es que tu sabes menos de pociones que yo de Estudios Muggles. Y necesito ponerme las pilas con las clases.- se excusó James, Sirius se hizo el ofendido y volteó su rostro hacia delante para que James no lo viera sonreír. Cornamenta lo estaba consiguiendo, si seguía así la pelirroja hasta aceptaría casamiento.

- Dumont ¿me ayudas con Pociones? Sé que no soy de tu agrado pero me he quedado sin compañero y no querrás que me toque el sucio de quejicus ¿verdad?- Catita se hizo la dura pero la verdad es que le había hecho gracia lo que Sirius le había dicho.

- Te sientas conmigo pero solo porque no quiero que a mi me toque con la rubia platino.- dijo señalándole con la cabeza a Malfoy que pasaba por al lado y Canuto estalló en carcajadas.

Remus y Amalia siempre se sentaban juntos en pociones porque a Amy le costaba tanto como a James, así que el merodeador generosamente se había ofrecido desde el año anterior a ayudarla, lo que la morena aceptó sin dudarlo.

- Hoy prepararemos un antídoto contra casi todos los venenos. Es muy importante así que es necesario que presten atención, pues estará en sus Éxtasis.- comenzó diciendo Slugorn.

- La receta está en la página 230 de su libro, ahora ¡A trabajar!- dada la orden todos los alumnos abrieron sus libros. James fue en busca de los materiales y Lily leyó la receta para saber por donde empezar.

- ¿Qué debo hacer Lils?- dijo James acomodando los materiales.

- Ralla la raíz de ajenjo, yo pondré las seis cucharadas de líquido de jazmines.- le contestó. Cornamenta se había concentrado y estaba poniendo todo de sí para hacer las cosas bien. Liliane estaba asombrada y encantada, pues iban muy rápido con su poción, en tan solo dos minutos la terminarían.

- ¿Listo?- preguntó James asombrado, Lily sonrió.

- Listo James ahora vierte un poco en ésta botellita y llévasela al profesor mientras guardo las cosas.- le ordenó.

James se paró y fue a llevar su botellita, Slugorn tenía los ojos como platos.

- Les ha salido a la perfección. Oigan todos Potter y la señorita Evans han terminado ya su poción, y les ha quedado estupenda.- dijo mostrándoles el contenido del pequeño frasquito. Cincuenta puntos para Gryffindor, han estado excelentes.- James no cabía en sí de su felicidad, habían ganado cincuenta puntos para Gryffindor y habían hecho bien la poción, definitivamente sentarse con Lily era lo mejor.

Al salir de clases Sirius y Remus se encontraron con James, Lily venía más adelante con las chicas hablando.

- ¿y dices que James se porto bien y no te molestó en toda la clase?- le preguntaba Catita a Lily que estaba tan sorprendida de la actitud del merodeador como ella.

- Sí, te juro que hizo todo y en ningún momento mencionó nada que no fuese referido a la clase.- afirmó la pelirroja.

- A mi no me extraña, James pude ser muy colgado pero sabe cuando tiene que ponerse serio.- les dijo Amalia.

Los chicos también hablaban entre ellos:

- Te felicito James, te he estado mirando de vez en cuando durante la clase, te portaste bien, no molestaste a Lily e hiciste todo lo que ella te pidió, prestaste atención, sabía que podías hacerlo.- lo felicitó Lunático y viniendo de él era todo un halago.

- Yo estuve bastante bien con Dumont, no es tan mala como parece.- dijo Sirius y siguió caminando sin mirar por donde iba. Eso sí que era extraño.

Los chicos se habían tomado en serio toda esa situación, y realmente estaban poniendo lo mejor de sí para lograr sus objetivos.

James le había escrito a su padre pidiéndole explicaciones por su falta de confianza, realmente le había molestado que no lo creyera capaz de entender ésa situación y de actuar maduramente.

Henry le había mandado una contestación muy corta pero concisa:

"James, sí creo que puedes comprender una situación como ésta y enfrentarla maduramente, pero todo debe hacerse a su tiempo, no se puede crecer salteando etapas."

Eso lo había dejado conforme, sabía lo que le había querido decir, y eso le dio ánimos para seguir con su plan. Incluso habían resignado las bromas merodeadoras y ése era un gran cambio. No sería fácil, de hecho todo era más complejo de lo que creían, pero no se rendirían tan fácilmente, si se lo proponían podían eso y mucho más.


mmm interesante no?? y qué pasará en el siguiente? jajaja

podrán mantener tanta seriedad los chicos?

ya verán ejeje

ahora a dejra reviews please!

Annie