Capítulo7: El primer caso, La sombra

El aire frío de la noche me llegaba a hasta los huesos. Parado en el umbral de la enorme puerta de Wammy's preguntándome cómo demonios había llegado hasta allí. Suspiré mientras sentía que todo me daba vueltas y era incapaz de dar un paso hacia el enorme patio que rodeaba la vieja casona. Mello se había adelantado, pero yo era incapaz de moverme, pues estaba petrificado, no quería salir de Wammy's y menos a un espacio para mí desconocido. El chico de la rubia cabellera, se giró y me dirigió una mirada cargada de ira y desprecio, pero también llena de intriga, pues todo mi valor se había esfumado. Veo que sigue molesto, pensé agachando la mirada automáticamente, creo que no debí echarme la culpa de lo que había sucedido en el comedor, pero era eso o Mello sería transferido del orfanato. Aunque fue una equivocación de mi parte, pero me sentí atrapado y solo el hecho de recordar me hace temblar.

Hacía FRÍO, mucho maldito FRÍO. El viento soplaba llevándose cada ápice de calma de mi ser dejándome sólo son ganas de patear hasta la muerte a ese desgraciado viejo de mierda que no tuvo mejor cosa en que pensar que en esta... DIABLOS! Me grité mientras un escalofrío, producto de la helada brisa, me recorría la espalda, pero por ningún motivo cedí y me quedé rígido. Di unos cuantos pasos hacia el jardín , pero pude sentir a Matt congelado en su lugar. Es su maldita culpa... ¿Es que acaso no quiere hacerse responsable? Debí haberlo notado antes. Me dije volteando hacia él y dirigiéndole un mirada hostil y bien... fría.¿Acaso se quedará allí parado y temblando como un maldito perro callejero? Donde está el Matt que contradijo a Roger, ¿Acaso sólo fue una farsa para reírse de mí durante el castigo?

Automáticamente mi mente trajo la conversación que habíamos sostenido con Roger unos cinco minutos antes.

Pensé en el inservible intercambio de palabras en la oficina del vejestorio malhumorado momentos atrás.

::##:: Flashback ::##::

Caminaba hacia el despacho de Roger con la mirada perdida, lleno de confusiones. Mello y yo entramos allí y tomamos asiento, solo para que Roger comenzara a regañarnos hasta en arameo. Realmente no estaba de humor para escucharlo y sencillamente me bloqueé permitiendo que mi mente me cuestionara cada acto que había tomado en mi primer día en Wammy's. Las preguntas eran profundas pero la que me llamó más atención y la que no tenia forma de responder era '¿Por qué?', por qué de repente había cambiado, por qué me preocupaba por Mello, por qué lo había defendido a capa y espada, estando consiente que para él yo representaba una molestia. Levanté la mirada y vi a Mello sonreír campantemente, mientras Roger parecía estar a punto de sufrir un ataque, mis ojos se abrieron de par en par, frente a tal muestra de frialdad ¿Por qué por un demonio es así? Suspiré cansado, hasta que mi mente me alertó de que algo no andaba bien, pues Roger había enturbiado su voz.

Desde que entramos allí Roger no hizo más que hablar y fruncir el ceño, yo no tenía nada más que hacer además de permanecer en estado neutro sin siquiera prestarle atención a sus inútiles palabras...

- No es posible que continúes comportándote de esta manera luego de todas las reprimendas que te di...- aburrido.- ¿Estás escuchando siquiera? - ABURRIDO.- No tengo idea de qué es lo que haré contigo... siempre es la misma historia, te enfadas un poco y golpeas a la gente o agredes verbalmente a placer, sin importarte quién demonios sea, luego cuando alguien toma el valor de responderte utilizas esa mirada tuya y crees que te tememos.-

Carraspeé ante esa afirmación- TÚ me temes Roger... lo sé.- susurré altivamente fijando mi mirada en la suya por un instante. Pude notar claramente como se petrificaba frente a mí y desviaba sus ojos nerviosamente.- ¿Lo ves?- adicioné. Por el rabillo del ojo notaba a Matt como perdido en la nada y seguramente, a juzgar por su expresión, haciéndose las mil y un preguntas acerca de Dios-sabe-qué.

- Mello, te estás volviendo insoportable- comenzó a decir el anciano- Esto es lo último que te toleraré- suspiró para luego agregar- Creo que tendré que pedir que te trasladen.-

- ¿Qué?- ¿Qué diablos insinúa? Me grité para mis adentros sobresaltándome más de la cuenta y poniéndome de pie en un instante para aproximarme a Roger en segundos. Él no puede hacerlo, maldita sea. ¡Soy uno de los sucesores! NO PUEDE. Me dije entronando mis ojos e intentando calmar mis nervios y mis impulsos de golpear al anciano. Sentí a Matt tensarse repentinamente a mi lado al oír la advertencia que Roger me dio.

- ¿Qué otras opciones me dejas? armaste esta pelea y…- estaba diciendo Roger, cuando decidí hablar...

- No fue su culpa, fue la mía, yo inicié la pelea, Mello solo intervino para defenderme.- los dos presentes se quedaron atónitos, me imagino por dos cosas, la primera era producto del efecto de mi voz... creo que no podían entender como había gesticulado media palabra, y la segunda era mi justificación. Me imagino que era demasiado sorprendente creer que Mello podría defender a alguien, pero de hecho él me había defendido de unos amenazantes chicos.

¿Que fue su qué? Me exclamé en mi fuero interno no pudiendo controlar el gesto de asombro que se apoderó de mis rasgos al oír a Matt hablar. ¿Su culpa? ¿Y yo qué? No entendía qué diablos sucedía, y al parecer Roger tampoco, pues su arrugada cara parecía estar tan llena de shok como la mía. Luego dirigió su mirada a mis ojos, luego a Matt y nuevamente a mis ojos pestañando como retrasado sin entender nada de lo que oía... tal como yo, odio admitir.

- Matt es muy noble de tu parte tratar de defender a Mello pero…- trató de alegar Roger cuando volví hablar, pero esta vez había sacado mi consola de mi bolsillo y había comenzado apretar cada botón mientras jugaba.

Nobleza? Oh ya veo. Este desgraciado quiere hacerse pasar por el niño bueno y salir de esta del modo fácil... maquiné rodando mis ojos en perfecto y total hastío antes las palabras de autodefensa que Matt acababa de admitir frente al viejo y a mí.Seguramente se acobardará a último momento jugando el papel de víctima. Me dije una vez mas, pero eso no fue exactamente lo que sucedió.

- De hecho no lo estoy defendiendo- interrumpí- Puede preguntarle a cualquiera que estuviese presente en el comedor y le dirá que lo único que hizo Mello fue defenderme- Era peligroso mentirle a Roger, pero más peligroso era molestar a Mello, así que podía asegurar con un ochenta por ciento de confianza, que nadie refutaría ni contradiría al temible chico. El rubio tomó asiento en completo y total shok mientras sentía su mirada sobre mí, pero fui incapaz de levantar la cabeza y encontrarme con sus ojos.

¿Qué acaba de decir? Me dejé caer en la silla sin poder asimilar apropiadamente aún lo que terminaba de escuchar, ¿Desde cuando defiendo a las personas? ¿Desde cuando alguien me defiende a MÍ? Pensé llevando mis ojos hacia Matt, quien acababa de sacar la mini consola de su bolsillo y había comenzado a jugar tranquilamente frente a nosotros sin darle importancia a nada de lo que estuviera a su alrededor. ¿Y ahora qué diablos hace? Nos meterá en más problemas a los dos pensaba mientras arrancaba mis cabellos frenéticamente en mi imaginación, intentando desquitarme al menos con algo inexistente. ¡Yo puedo arreglármelas SOLO! No necesito ayuda de NADIE!

En ese instante me debatí, entre asumir la culpa o que Mello se fuera, así que decidí someterme al castigo sea cual fuese, pues este sería más tolerante que Mello se fuera.

- A la luz de lo que Matt me acaba de decir, no te iras de Wammy's, Mello... pero me encargaré personalmente de que Watari se entere de tu comportamiento, Matt - puse pausa en mi juego y levante la cabeza, no quería que Watari se enterara él era lo más cercano a un padre para mí, pero ya qué diablos podía hacer. -Y adicionalmente obligaré a ambos que limpien completamente el patio de Wammy's antes de dormir.-

Roger estaba diciendo que no me expulsarían de allí, cuando eso sucedió, pude notar a Matt mucho más relajado y a pesar de no expresarlo muy nítidamente, su rostro parecía a agradecerle al viejo sin dejar de mirar a su consola... hasta que Watari fue mencionado, los ojos de Matt se abrieron imperceptiblemente y pude observar cómo sus músculos se tensaban nuevamente poniendo en pausa su partida por unos instantes, para luego encogerse de hombros levemente y continuar jugando, como resignándose a lo que acababa de oír. Un momento... ¿No me iré de aquí? Justo en el momento en que me dispondría a salir de la habitación, Roger agregó a sus palabras anteriores nuestro castigo. ¿Limpiar el patio de Wammy's a esta maldita hora? Es otoño! ¿Quiere enfermarnos o algo? MALDITO VIEJO DE MIERDA!

##::##Flashback end##::##

Así que esa es la razón, por la cual estaba petrificado en el umbral de la puerta de Wammy's con una escoba en la mano y soportando la mirada iracunda de Mello. Creo que el anciano, era muy inteligente, pues se suponía que sabía mi problema para salir a la calle y también suponía que para Mello, hacer este trabajo era bastante humillante.

Y ese fue el motivo por el cual yo me encontraba en el jardín de Wammy's a las once de la noche con una maldita escoba en mi mano derecha intentando perforar con mi mirada a Matt, que al parecer se negaba a dar un paso a la intemperie. ¿Roger cree que somos dos condenadas amas de casa? A Matt parece no importarle mucho eso, pero yo estoy completamente indignado.Apreté mis dedos alrededor del mango de la escoba y sentí como mi expresión de enfado se intensificaba a lo que otra desgraciada fría brisa me rozaba el cuerpo esta vez haciéndome temblar un poco. FRÍO de MIERDA. Ya casi anulada mi paciencia, musité con enojo...

- Muévete- me ordenó el rubio, mientras yo sentía como mi cabeza giraba con más velocidad, avancé tratando de mantener el equilibrio y la brisa me golpeaba con fuerza. Caminé hacia el centro del patio y comencé a barrer todas las hojas que había en el, por el contrario Mello se había lanzado al suelo del lugar, sacó una barra de chocolate y me dirigió una mirada en la cual me decía que no movería un dedo para ayudarme, así que con paciencia comencé mi tarea y hora tras hora barrí cada maldita hoja de aquel inmenso patio.

Al escuchar mi orden, Matt comenzó a recoger las hojas de inmediato y yo avancé hacia un árbol con mi escoba... tomé asiento y tanteé en uno de los bolsillos de mi jean encontrando una barra de chocolate y desenvolviéndola con lentitud para comenzar a deleitarme. Ni sueñes que moveré un solo músculo Matt... tú abriste la boca. Le dije al pelirrojo en mi mente mientras él sólo se limitaba a continuar barriendo las hojas con paciencia y en completo silencio. Observé el jardín por unos segundos es bastante grande... pensé masticando mi golosina completamente consumido por su dulzor, por poco sintiendo algo de lástima, pero ni bien me percaté de lo que sucedía, agité mi cabeza y me afirmé con tranquilidad seguramente se las arreglará bien solo.

Agotado, cansado y mareado, levanté la mirada hacia Mello y lo vi abrazando fuertemente sus piernas, parecía tener frío, pero lo más importante era que la luz de la luna llena lo iluminaba por completo, mostrándome que detrás de esa pose ruda hay un niño, un niño que temblaba por el efecto de la fría ventisca del otoño.

El frío de la noche parecía traspasarme mientras observaba hacia la luna que brillaba completamente en el oscuro cielo es la misma luna de aquella noche me dije recordando el día en que había abandonado mi hogar para ser llevado a Stanfields, la noche en la que mi madre murió. Y la temperatura parece ser la misma volví a pensar mientras mi cuerpo sufría otro leve temblor. Me sentí observado. Sentí esos ojos sobré mí otra vez.

No sé por qué caminé hacia él y me acerqué arrodillándome justo al frente suyo. Mello reaccionó alejándose un poco de mí, pero yo le sonreí tímidamente, luego me quité mi camisa de rayas negras y rojas, para colocársela sobre sus hombros y le brindara calor.

Matt se arrodilló frente a mí y mi cuerpo se contrajo inconscientemente ante el acercamiento. Usualmente, yo no permitía que nadie estuviera a más de un metro cuadrado de mí. De otra forma me sentía automáticamente amenazado y mi cuerpo entraba en estado de alerta... listo para defenderme de cualquier cosa, de cualquier contacto. Él me sonrió y comenzó a quitarse una camisa que se había puesto antes de abandonar la habitación por la baja de temperatura mientras se aproximaba.

Mello reaccionó frente a mi acercamiento, apretando con fuerza mi muñeca, haciéndome creer que me la rompería fácilmente. No mostrando ápice de dolor, volví a sonreír y seguí en mi labor de cubrirlo contra el frío, coloqué esa tonta camiseta sobre sus hombros y el abrió los ojos de par en par, para luego acomodarse un mechón de su cabello detrás de su oreja y allí noté que tenía una pequeña cortadura muy cerca de su pómulo derecho, seguramente producto de nuestro pequeño duelo con los titanes.

Levanté mi brazo en un ágil reflejo y sostuve su mano con fuerza evitando que me tocara, comencé a ejercer presión, pero él simplemente sonrió de nuevo acercándose sin embargo y posicionando su prenda sobre mis hombros. Estuve totalmente consiente de cómo se abrieron mis ojos ante tal acto. ¿Qué se supone que hace? De pronto sentí algo de ardor en mi mejilla derecha y removí mi cabello de allí, donde tenía una pequeña herida de batalla. Mis dedos alrededor de la muñeca izquierda de Matt perdieron algo de fuerza, logrando liberarlo un poco.

Levanté el pulgar y lo dirigí hacia el pequeño rasguño pero Mello, me tomó con más fuerza por la muñeca cuyos huesos ya comenzaban a tronar, volví a sonreír y acerqué mi dedo hacia su pequeña cortadura, y rozándolo lentamente quite un poco de la sangre coagulada. Sus ojos se abrían más y más, mostrando confusión y sorpresa, mientras yo sonreía y sentía como mis mejillas se calentaban a punto de ebullición.

Él intentó safarse por un momento, pero al caer en cuenta de esto mi agarre se intensificó y pude sentir el sonido de sus tendones bajo presión retorcerse ligeramente. Una cálida sonrisa se posó en sus labios una vez más como diciendo 'No temas' y su pulgar rozó mi rasguño haciendo que percibiera un pequeño sobresalto de dolor a lo que mis ojos no daban crédito a lo que sucedía. Jamás me trataron de esta forma, nadie jamás se acercó a mí así... sólo L. Me dije mientras profundizaba el contacto visual con Matt dejando que el asombro del instante se apoderara de mí y sintiendo calor en mis mejillas de un instante a otro.¿Qué sucede? El silencio en el que estábamos sumidos incrementó, quise alejarme una vez más... me sentí invadido, mi cuerpo estaba a punto de entrar en guardia otra vez.

Sentía que ya era suficiente que ya había molestado a Mello y que en cualquier momento podría golpearme así que me alejé de él y hurgando en mi bolsillo saqué el ultimo pudín de chocolate, lo coloqué en su manos y me levanté para distanciarme de él.

Al parecer Matt había notado mi incomodidad porque cada vez que mi cuerpo se pone rígido inminentemente, todos se enteran. Mi mirada cambia, mi gesto endurece un poco más si es posible y comienzo con mis intentos de autocontrol, él solamente retrocedió un poco y llevó su mano un de los bolsillos de su jean, ¿Qué planea? Me inquirí a punto de ponerme de pie para defenderme ante cualquier tipo de ataque sorpresa, pero al agudizar un poco más la vista en la oscuridad, noté que estaba tomando un pequeño envase de pudín de chocolate. ¿Y de dónde diablos sacó eso? acercó el postre hacia mis manos y yo lo tomé inconscientemente CHOCOLATE! Pareció sonreír por última vez ante mi actitud. Idiota... ya conoce una de mis debilidades.

El frío viento nocturno me recordaba mi antiguo hogar, no lo sentía primero porque había estado barriendo por más de una hora y porque estaba más que acostumbrado a dormir en la intemperie, bajo la helada mortal en Irlanda. Caminé y me senté bajo el enorme el refugio de un antiguo árbol, saqué mis cigarrillos y encendiendo uno me dispuse a disfrutar un poco la calma y la soledad, pero por primera vez en toda mi maldita vida no me sentí tan mareado al estar en el exterior.

FRÍO, maldito FRÍO... sin darme cuenta había tomado la camisa que Matt acababa de darme y me la puse intentando no hacer ruido para que él no volteara y me atrapara colocá repente lo vi acercándose a otro árbol del jardín y tomando asiento tranquilamente, me pregunté en qué estaría pensando mientras sentía un extraño impulso por hacerle compañía. Frases sueltas de 'El principito' llegaron de pronto a mi mente plantándome una duda de pronto "Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero cada día, podrás sentarte un poco más cerca..." L quiere que tenga amigos ¿Debería? Me pregunté con algo de impaciencia supongo que ya lo acepté en el comedor... pero ¿Qué se supone que hacen los amigos? Me cuestioné realmente intrigado al perecer pasan tiempo juntos y se hacen compañía, ¿No es así? Dijo un voz en mi interior a lo que yo fruncía el ceño aún más intrigado y debatiéndome qué debería hacer. Pero... Oh, al demonio... y me puse de pié.

Veía los autos pasar, la gente hablar y apabullaban mis sentidos, hasta que sentí que alguien se había sentado a mi lado. Mello guardando un silencio sepulcral sólo se limitó a sentarse junto a mí, comiendo lentamente aquel pudín de chocolate, mientras yo notaba que se había puesto mi camiseta de rayas negras y rojas. No sé cuanto permanecimos allí, sentados uno al lado del otro, hasta que Mello se levantó y sin decirme media palabra comenzó a caminar en dirección al interior Wammy's. Sabía que debía hacer, sabía que debía caminar tras de él así que lo hice sin chistar.

Ése pudín de chocolate estaba delicioso, pero demonios... se acabó. Pensé mientras guardaba el envase en mi bolsillo para luego arrojarlo en algún cesto de basura. Ya había pasado un buen rato en el que sólo estuvimos sentados sin decir o hacer nada. Matt fumaba, pero lo dejé pasar ya que estábamos afuera y el viento desviaba el desagradable humo para que no me alcanzara.Él tiene su vicio y yo el mío, pero desgraciadamente este escasea ahora... será mejor regresar adentro... de todas formas ya 'terminamos' de limpiar. Sonreí ante al plural de la oración formulada en mi mente con sarcasmo. De un segundo a otro, no pudiendo soportar mi falta de chocolate, me puse de pié con intención de dirigirme a la cocina del orfanato PUDÍN... me decía una vocecita en mi interior, esta vez estuve seguro de que Matt me seguiría.

Llegamos a la habitación y yo sencillamente me limité a lanzarme en mi cama, para tratar de dormir un poco, pues mi primer día en Wammy's había sido más que estresante y agobiante, así que lentamente dejé que mis ojos se cerraran, pero antes que pudiera conciliar el sueño vi como mi rubio acompañante, abrazaba con fuerza mi camiseta y caía en un profundo sueño.

Algo dejó en blanco mi memoria de corto plazo logrando que me olvidara de recoger el pudín de la cocina, pero una vez que nos encontramos en la puerta de la habitación sólo me encogí de hombros jurando que al día siguiente saquearía mi postre a como dé se había arrojado a su cama con auténtico cansancio, a lo que yo me recostaba tranquilamente en la mía... me aferré a su camisa por unos segundos para propagar mi calor entre los cobertores de mi cama. Demonios, sí que hace frío hoy... mis ojos se cerraron.

Dormí profundamente, por varias horas, hasta que algo me despertó, ese algo no era común, pues siempre solía salir de la cama para ir al baño, pero esta vez, fue la mirada de cierto compañero de habitación, que me estaba sacando de los brazos de Morfeo. Mis ojos se abrieron lentamente, sólo para percatarme de que el amanecer no había llegado y que Mello, me observaba fríamente sentado en su cama.

Desperté sobresaltado... aún no amanecía por completo. Hoy es uno de esos días, ¿No es así? Auto afirmé en mi cabeza mientras intentaba olvidar el sueño que había sido en causante de mi actual insomnio. Sólo recordaba que yo siempre soñaba con la noche en que mi madre murió, esas horribles imágenes me atacaban en sueños y me mantenían despierto por horas. Había dirigido mis ojos hacia la cama de Matt, donde el dormía plácidamente supongo que él no tuvo las mismas experiencias que yo... medité en silencio mientras pensaba en que quizá su vida fue igual o peor que la mía, pero quise compadecerme de mí mismo de todas formas. A veces soy patético... Mi compañero se removió entre los cobertores abriendo vagamente sus ojos y mirándome por un instante. ¿Acaso es posible que yo lo haya despertado? Reflexioné pensando que quizá percibió mi escrutinio centrado en él.

Pensé esta vez sí me va a matar, me golpeará o algo así, pero ¿Por qué, si no le hecho nada? lentamente me incorporé, hasta quedarme sentado en mi cama y pasó lo más extraño, pues por primera vez no tuve miedo de ver sus hermosos ojos. Dios son realmente lindos, profundos, tiernos, parecen un mar en tormenta, pero lo que realmente me interesaba saber eran dos simple cosas, la primera ¿Quién es? Muero por conocerlo y la segunda ¿En qué estará pensando? sonreí un poco y suspiré, el no se inmutó y oí su voz fuerte y clara.

¿Qué se supone que debería hacer? ¿Se habrá dado cuenta de mis pesadillas? NO, sólo estoy paranoico... vamos, di algo rudo... lo que sea.

-Ve a ducharte- no había terminado de hablar cuando ya me dirigía al baño y tomaba una ducha fría, para aliviar los dolores de todo mi cuerpo.

Vaya... sí que es obediente. Pensé ahora sentado en soledad en la silenciosa y algo lúgubre habitación. Debería dejar de ser tan débil, me sugerí recordando esas imágenes en mi cabeza. No puedo permitirme ser débil ahora, no ahora que alguien más me ve. En ese momento juré intentar ocultar la mayor parte de mis sentimientos, mis angustias y mis traumas a Matt. Poco a poco, las personas ven debilidad en sus pares y eso los hace susceptibles y cercanos... aún no sé en realidad qué es lo que debería mostrarle de mí. No quiero verme demasiado débil... quiero ser fuerte. Oí que alguien giraba la perilla de la puerta del cuarto de baño con algo de cautela, y segundos más tarde rebelando a Matt, con su mismo atuendo y sus cabellos rojizos empapados. Me sobresalté en el momento en que me miró, ese tipo de miradas me incomodan demasiado, esas que aunque no lo expresen factiblemente, te dicen '¿En qué pensabas?','Dímelo.', y 'Confía en mí.' De pronto mis ojos encontraron a mis rodillas MUY interesantes y no emití palabra alguna.

Salí del baño, con el cabello aun húmedo, solo para notar que Mello no se había movido de su posición, pero cuando notó mi presencia, se sobresaltó y bajo su mirada evadiéndome completamente, otra vez me ignora,¿Por qué lo hace? Caminé hacia mi cama y me senté de nuevo en ella, mientras una tensa calma reinaba por el lugar.

Oh, lo olvidaba... su camisa me advertí mientras recordaba que aún sin los cobertores sentía algo de calor. Me la quitaré y... ¿Y luego qué? ¿Ahora me pertenece también? No sabía que diantres hacer, por lo que opté por adueñarme de esa prenda ¿Qué en el nombre de Cristo, debería hacer un amigo? Pareció habérmela regalado... ¿O no?... ¿Para qué me molesto? Al primer día le dije que aquí todo me pertenecía.

Mello se levantó, se quitó mi camisa para quedar sólo con su playera negra, con delicadeza la dobló y la guardó debajo de su almohada. Para mí su actitud era más que extraña, pues no entendía por qué conservaba mi camiseta, no tenía muchas y no tenía sentido, si a él parecía encantarle el negro, sin decir nada más se levantó y se dirigió al baño, para ducharse.

Bien... un baño no me sentaría mal sugerí en mi fuero interno mientras entraba en el cuarto de baño. Cerré bajo seguro el cuarto y abrí el grifo del agua caliente a lo que me quitaba la ropa. Un escalofrío me recorrió nuevamente ante el contraste de temperaturas que me golpeaba repentinamente. Matt utilizó la ducha antes que yo... debería al menos haber algo de vapor.Deduje sintiendo otro temblor ¿Había utilizado el agua fría? ¿Qué pasa con él? HACE FRÍO! Exclamé entrando en la caída de agua hirviendo, una vez más dejé que el calor de las cristalinas gotas me relajaran los músculos y los sentidos, provocándome algo de sueño y logrando olvidar mi insomnio reciente. Siempre uso la temperatura más alta para tomar un baño y jamás me quemé.

-Quizá soy demasiado frío como para sentir un poco de agua sobrecalentada..- susurré con sorna y sonriendo con un deje de melancolía. NO... yo soy FUERTE. El vapor ya comenzaba a afectarme. Corté la circulación de la ducha y salí de allí tomado el cambio de ropa que siempre dejaba en una de las gaveta del baño y empecé a vestirme. Minutos después escuché a alguien acercándose por el corredor y abrí la puerta dejando que la niebla se esparciera parsimoniosamente por la habitación.

Los minutos pasaban y el agua seguía corriendo, hasta que finalmente un silencio rodeó todo y unos pasos fuertes comenzaron a resonar por los pasillos de Wammy's. Mello salió del baño, dejando que el vapor saliera del lugar y parándose muy cerca de la puerta, se detuvo a escuchar. Yo conocía esos pasos, cientos de veces los había escuchado, así que acomodé mi camiseta, pase mis manos sobre mi cabello húmedo y esperé que se aproximara, mientras Mello colocaba un gesto de extrañeza en el rostro.

¿Qué hace Watari aquí? Reconocí sus pasos inmediatamente, Matt al parecer también lo hizo, lo había notado en su repentina pose rígida y un aire de respeto rodeándolo.

Llamaron a la puertas tres certeros golpes y yo me levanté, Mello tomo el picaporte lo giro y permitió que la persona pasara.

- Mello- saludo el hombre- ¿Cómo estás?-

- Watari...- respondí al saludo denotando mi extrañeza ante su inesperada presencia ¿Qué es lo que buscaba a esa hora de todos modos?

- Hola Matt- agregó el anciano luego de ingresar a la habitación frente a la mirada atónita de Mello.

Al parecer parecían ser bastante cercanos de alguna manera... casi como el lazo que yo sostenía con L No tendría que sorprenderme mucho si ya se conocen, Wammy es bastante sociable con lo niños, en especial con todos lo huérfanos de aquí.

- Hola Watari- saludé de la misma forma que lo había hecho siempre y haciendo el mismo ademán para que tomara asiento pero él se negó, pues comenzó a caminar por la habitación.

- Veo que ya te has acomodado y además conociste a tu compañero de habitación- yo asentí y sonreí un poco- También, me informaron de un pequeño incidente- yo suspiré y agache la mirada- Noto que tienes más habilidades de las que habías mostrado en Irlanda.- automáticamente pude notar la reacción de sorpresa que tenía Mello en su rostro.

Supe de antemano que mencionaría lo de compartir habitación con un psicópata como yo, pero cuando lo hizo, Matt simplemente sonrió Hey, esperen ¿Le sonríe a Watari? Por el contrario cuando la voz del anciano trajo a flote nuestra pequeña pelea, los labios de Matt se curvaron hacia abajo, como desilusionándose de haber desilusionado a Wammy. Sí, me gustan los juegos de palabras.

Cuando el fundador del orfanato continuó hablando no pude evitar enarcar una ceja al oír las palabras 'habilidades' y 'Matt' en una oración como esa, pero de pronto recordé la llave que había utilizado. ¿Irlanda? Si tiene mi edad seguramente estuvo presente allí mientras se daban todos aquellos conflictos con la IRA, seguramente ese fue el motivo de que ahora sea un huérfano, quizá allí debió aprender a defenderse a la fuerza deduje en silencio ante lo que mis oídos captaban.

- Pero de hecho no me sorprendes, siempre supe de tu capacidad de defenderte, aunque nunca la utilizaste. Eso significa que lo que te movió fue superior a cualquier cosa, algo más grande que preservar tu propia vida Matt- me sentía bastante apenado, pues Watari estaba hablando demás y mientras más lo hacía más apenado me sentía, pues Mello me observaba atónito. Estaba más que seguro de que él ya podía odiarme, pues le había ocultado muchas cosas. Pero sentía que no era bueno mostrar todo lo que soy, pues mi temible acompañante, no parecía gustarle que nadie lo opacara.

Si sabía cómo defenderse allí ¿Por qué demonios no lo hizo? ¿Es que acaso ahora le motivó el saber que me haría ver débil ante los demás? Me cuestioné mientras sentía cómo mis ojos se abrían mientras me daba cuenta de su verdadero motivo oculto al pelear conmigo en el comedor... sólo quería ser la estrella. No quise continuar oyendo más de esas estupideces... Watari había venido por otro motivo más importante que charlar con Matt, así que no pude permanecer callado por más tiempo.

-¿Qué haces aquí?- preguntó Mello, mostrando que no le temía a nada ni a nadie. Watari suspiró y levantó un portafolio negro que traía consigo. Abrió lentamente el mismo, y de el sacó unos sobres cerrados, los cuales nos entregó.

-Les entrego un caso verdadero, es un caso en el cual L quiere que participen- dijo el anciano.

¿Escuché bien? No pude evitar que ese familiar sobresalto de felicidad se apoderara de mí. ¿Ayudar a L? Sin pensarlo dos veces arranqué de las manos de Watari el sobre que L enviaba.

-¿L?- exclamó Mello emocionado y automáticamente abrió el sobre, para ver qué contenía, yo simplemente me quedé callado observando a Watari.

-Prosigo, es un caso extraño que L estaba investigando en Londres, pero lamentándolo mucho tuvo que detenerse, pues fue convocado para investigar otro de mayor importancia en Japón- Watari suspiró y tomó asiento en la cama de Mello, mientras este observaba las fotos del caso- L cree, que tienen la suficiente madurez y el ingenio para enfrentar este caso juntos, así que vine por ustedes, nos trasladaremos esta noche hasta Londres y allí le daremos mas detalles.- Suspiré y dejé el sobre a un lado.- pero por ahora, solo les diré que el asesino se hace llamar la sombra, su forma de matar es algo elaborada, pero muy sencilla a la vez, hasta los momentos tiene en su haber veinte victimas, hombres y mujeres, sin ningún lazo de conexión, entre todas ellas. L está un poco desconcertado con este asesino, pues se sabe que usa un mecanismo de selección de sus víctimas muy específico.-

El viejo había comenzado a hablar, pero yo no estuve seguro de querer escuchar lo que diría si no iba al grano, por lo que sentí cómo mis ojos se iluminaban al oír que L me creía capaz de ayudarlo en un caso real... ¿Me? O ¿Nos? Dijo que 'nos' creía lo suficientemente maduros como para enfrentar el trabajo 'juntos' ¿Es decir que tendré que hacerlo con Matt? Todo lo demás que había salido de la boca de Watari se esfumó ante los conceptos que me trajo mi mente en esos instantes ¿Trabajo en equipo? ¿Con Matt? Pero decidí dejarlo para después para poder prestar la debida atención a la información sobre el asesino, yo ya había comenzado a ver todas y cada una de las fotos de las escenas del crimen adelantando mis deducciones mientras no perdía ni un detalle de Watari. Al parecer iríamos a Londres para instalarnos mejor en el caso... no pude evitar sentirme emocionado, escogido, hasta que una pregunta se hizo presente ¿Near no iba? Me sentí feliz de sólo pensarlo, ya que si en caso ese enano de porquería hubiera sido escogido, Watari ya lo habría mencionado. La sombra me susurré mentalmente ante el nombre, notando que los cuerpos de las fotografías yacían inertes pero sin un rasguño visible. Bastante predecible.

A Matt no parecía importarle demasiado, pues por un momento noté que había dejado de lado el sobre de L y sin mucha ceremonia, se perdía en la nada. Pero al parecer prejuzgué, porque oí su vos de pronto...

-Base de datos del gobierno- interrumpí, entendiendo automáticamente porque L nos había seleccionado.

¿Cómo demonios es que... yo iba a decirlo.

-Es así Matt, usa base de datos del gobierno. La seguridad del reino ingles está en alerta máxima, teme que la próxima víctima, sea alguien cercano a la reina o la propia reina, Scotland Yard, ya girado varias órdenes de arresto y están en alerta máxima.-

Por ende, supe que mi primera deducción había sido acertada, sólo que aquel torpe la exteriorizó antes. Esperen... ¿La reina?

-Pero ¿Por que temen por la vida de la reina?- pregunté, no entendiendo muy bien del todo el caso.

Es demasiado obvio, debió haberlo pensado antes de intentar pasarse de listo conmigo pensé mientras realizaba un escaneo de las fotografías y la información nuevamente... mis ojos pasearon por las hojas una vez más en tiempo record y me preparé para aclarar las dudas del pelirrojo. La pista que había notado era bastante evidente Se nota que no presta atención cuando se lo propone.

-Por esto- Mello lanzó una fotografía. La imagen revelaba un cuerpo intacto de la víctima, sin ninguna marca o maltrato, ésta estaba sentada en una pequeña silla al parecer a mitad de la noche, mientras toda la habitación estaba iluminada, por un gran reflector, que proyectaba la sombra de la corona real sobre la cabeza del asesinado. Tragué grueso, sintiendo que esto era en extremo macabro.

Noté el pavor y el disgusto en la nueva expresión de Matt ante la fotografía que acababa de lanzarle y en ese momento pensé que al parecer no estaba muy acostumbrado a ver cosas como esta. Novato... balbuceé internamente algo altaneramente.

-Antes de que me digan algo más, quiero entregarles esta carta que les envía L- Mello arranco de las manos el pequeño sobre y comenzó a leer en completo silencio, mientras Watari me entregaba mi sobre, el cual abrí con solemnidad.

Una carta de L! Otra vez me precipité a tomar rápidamente el papel de manos del anciano, que sin replicar ni reprenderme, lo dejó ir para que yo comenzara a leer nuevamente atacado por la emoción.

"Matt

A veces perderse implica encontrarse. ¿Estás perdido?, pues alguien ya te encontró. Te espero en Londres…"

¿Perdido? no entendí nada y de nuevo ese maldito juego de palabras. Levanté la mirada y vi a Mello sonreír plácidamente, parecía estar más que feliz. Watari se levantó y nos ordenó que recogiéramos nuestras cosas y que nos esperaría en la entrada de Wammy's.

"Hola principito... ¿Te gusta tu zorro nuevo? Espero que sí y sé que te será de mucha ayuda...

Confío en ti, Lawliet."

Quise comenzar a reír a carcajadas cuando leí la parte del zorro, por lo que solamente me limite a sonreír, pero la siguiente línea hizo que quisiera saltar de alegría, porque MI héroe estaba depositando su confianza en mí, una confianza que jamás defraudaría. Y si para eso tenía que trabajar el equipo, no me importaba... pero siempre recuerden que YO mando. Sonreí nuevamente ante esa epístola que sostenía en mis manos, aquel mensaje que L había escrito sólo para mí, ya que su verdadero apellido reposaba con tinta negra el último renglón denotando que, YO y nadie más que YO, podría leer esa carta. Ni siquiera el enano estúpido ese conoce a L como yo, excluyendo a Watari y a Roger. Bien... hora de empacar. Me movilicé con rapidez escogiendo mis ropa y abriendo una maleta apresuradamente mientras Matt sólo permanecía observando su mensaje con algo de intriga. ¿Por qué diantres no se mueve aún?

Mello organizaba todo a mucha prisa mientras yo no terminaba de digerir la idea ¿Salir? ¿Irme? Si acabo de llegar ¿Qué clase de broma es esta? Somos niños no detectives. Mello me miró y con su sola mirada entendí que debía alistarme, aunque no quisiera.

MUÉVETE! Gritaba con la mirada, a lo que Matt salía de su trance y comenzaba a preparar sus cosas como quien obedece una orden directa sin oportunidad a desobedecer. No tardamos mucho en estar completamente listos para partir. No te defraudaré.

Veinte minutos más tarde, el sol comenzaba a salir mientras Mello, Watari y yo, nos disponíamos abordar la elegante limosina que nos esperaba a las afuera del orfanato. El mareo y mis sentidos dispersos eran ya una constante, mientras pensaba que me aventuraría a lo desconocido, tras la búsqueda de un maniático asesino, acompañado por una anciano hábil pero anciano y un chico extremadamente explosivo.

Estuve más que seguro de que haría lo imposible para resolver esto sin ningún tipo de dificultad. Tomé mis maletas y en cuestión de segundo me encontraba junto a Matt y Watari en la entrada principal de Wammy's donde la limusina personal de L nos esperaba. Sonreí y caminé altivamente hacia el vehículo... Esto es sólo un juego de niños...