BUENO DEBO DECIR QUE USARE LOS PERSONAJES DE LA SAGA DE HARRY POTTER LOS CUALES SON PROPIEDAD DE J.K.R. Y CREO QUE TAMBIEN DE LA WB Y SON SOLO ELLOS LOS QUE GANAN MUCHO DINERO, AQUÍ UNICAMENTE PARTICIPAMOS CON EL AFAN DE SACAR UN POCO DE IMAGINACIÓN Y DE ESTRESS DE LA VIDA DIARIA. Creo que la inspiración regreso, veremos si les gusta el siguiente capítulo.

CAPITULO 7.

¿QUIÉN ES MÁS PELIGROSO UN MAGO TENEBROSO O LOS WEASLEY ENOJADOS?

—Hemos regresado mamá, ¿Dónde están todos?, —llamó Ginny desde el vestíbulo donde se habían aparecido.

En ese momento se dieron cuenta de que un extraño silencio ocupaba toda la casa, todos se pusieron nerviosos, era muy extraño no escuchar las voces de los niños jugando o de las mujeres en la cocina, así que todos sacaron sus varitas, Ron y Harry con una mirada se entendieron, tanto tiempo juntos en el departamento de aurores y antes en tantos peligros que se metieron les dio ese entendimiento, Hermione también entendió la mirada y tomó firmemente de la mano a su novio que había dejado caer la maleta que llevaba en una mano y en la otra cada uno tenía su varita lista.

Harry hizo lo propio con Ginny, la cual de forma automática apretó la mano de éste en la suya y su varita saco unos destellos, Ron y Harry iban enfrente de las muchachas mientras ella cuidaban la espalda de ellos, ninguno hablaba, estaban muy tensos y callados tratando de escuchar cualquier tipo de ruido. Iban dirigirse hacia la cocina, cuando de la calle escucharon que llegaban risas de niños jugando y la voz de la señora Weasley que regañaba a los niños diciéndoles que no se movieran del lado de sus madres.

Para ese momento Harry también reconoció la voz de uno de los niños y de una de las mujeres que hablaban, era Teddy Lupin su ahijado y su abuela Andrómeda, todos voltearon a verse y salieron corriendo precipitadamente de la casa, llevaban una cara de angustia que parecía que hubiesen visto aun muerto cuando llegaron al lado de las mujeres Weasley Andrómeda y los niños.

— ¡Se supone que no deberían salir de la casa! —espetó bruscamente Ron quien al tratar de acercarse a ellos se estrelló con una pared invisible que lo envió muy lejos volando por los aires.

— ¡Ron! ¿Estás bien? —pregunto una angustiada Hermione quien había corrido al lado de su novio preocupada por su estado.

— ¡Padrino! —gritó Teddy al ver a Harry pero cuando caminaba hacia él una fuerza un poco menos brusca lo detuvo, no permitiendo que tocara a Harry ni a Ginny a quien le sonreía alegremente el niño.

— ¿Qué ha pasado Mamá? —preguntó Ginny sonriéndole a Teddy pero evitando acercarse a él por miedo a salir despedida de ahí como Ron.

—Bueno hija, que mientras estuvieron en la casa Harry o tu padre nada sucedió, pero al momento de ellos irse, la casa no sacó y desapareció ante nuestros ojos, Fleur, hizo este embrujo de protección para que solo ustedes puedan vernos ningún otro mago o Muggle puede hacerlo, además si cualquier persona que no seamos nosotras tratamos de agarrar a uno de los niños o trata alguien de acercarse a menos de dos metros de distancia de nosotros saldrá despedido por los aires como ya has podido darte cuenta —dijo todo esto con un tono de picardía, no parecía molesta más bien divertida por lo que le había sucedido al menor de sus hijos varones.

—Pero se supone que estábamos dejándolas seguras dentro de la casa ¿Cómo ha sido posible que algo así sucediera? —preguntó Harry.

—Lo que sucedió es que ni a ti ni a Arthur se les ocurrió que debían compartir la información que tiene con nosotros y al no hacerlo la casa a actuado como se supone que debe actuar, ha alejado a los intrusos. —respondió un poco severa Molly.

Rápidamente Harry convoco una pluma un papel, escribiendo en él algo que ninguno de los tres que le acompañaban podían leer, y lo puso frete a los de dentro del campo de fuerza, todas las mujeres Weasley se acercaron para poder leer lo que en él decía, y les susurraban a sus hijos la información del papel, en el cual decía "La casa Black está en el número 12 de Grinmoud place, y es el hogar protector de la Familia de Ginny Weasley, Hermione Granger y Harry Potter, y solo la familia de ellos puede leer este mensaje"

Al leer las palabras escritas en el papel, el número 12 de Grinmoud place se materializo frente a los ojos de todos y una fuerza como de imán atrajo a todos los que habían leído el mensaje y los cuatro chicos de afuera de la muralla de fuerza invisible protectora.

Aparecieron todos en la sala más grande de la casa, cosa que Harry había previsto por que no quería que el campo protector de Fleur lastimara a nadie más, con Ron era suficiente.

—Padrino, ¿Por qué si el papel decía que sólo tu familia y la de mi tía Ginny y tía Hermione podían verlo mi abuelita lo leyó para mí? Y ella también está aquí. —dijo Teddy muy sorprendido, y no fue Harry quien le respondió si no Ginny, quien después de voltear a ver a su cuñada Fleur y que ésta asintiera se agacho a quedar a la altura de Teddy y lo abrazó con mucho cariño —porque Teddy, tu abuelita y tu son parte de la familia de Harry, de la familia de Hermione y de mi familia, tú mismo nos dices tíos ¿No es así? Y aunque no nos une ningún lazo de sangre con tu papá Remus o con tu mamá Tonks, los queremos, los admiramos muchísimo y por elección propia se han convertido así como tú en parte de una gran familia unida y relacionada por amor, ¿Me comprendes?

El niño de cabellos color chicle, abrazó a Ginny con mucho amor, mientras su cabello se tornaba rojo como el de la chica; todos contemplaban la escena con lágrimas en los ojos, principalmente Andrómeda, que al escuchar las palabras de Ginny recordó a su hija Yerno quienes fueron unos de los caídos en la última batalla contra Voldemort.

—Bueno ya que estamos todos aquí, ¿Podrían decirnos cómo fue que llegaron hasta aquí? —dijo Harry cargando en sus brazos a Teddy en lo que hablaba hacia Andrómeda.

—Fue Kingsley quien nos envió hacia acá, dijo que deberíamos llegan ates de las tres en punto porque de lo contrario no podríamos encontrar a nadie, y así lo hicimos pero, Eddy se retrasó un poco recogiendo sus cosas, y llegamos en el momento en que la casa desaparecía, después en lo que decidía yo que íbamos a hacer salieron volando todas ellas, al verlas les explique lo del ministro y me acogieron y protegieron junto con Teddy, yo no había querido comentarte nada Harry, porque sé que tienes muchos problemas, y mucho trabajo pero, el ministro me dijo que era un error y que había hecho mal después me envió con ustedes, mira ayer llegó esto a casa, llegó en el correo muggle.

Harry tomó la carta que le entregaba Andrómeda, estaba escrito el sobre con una pulcra letra estilizada, y tenía los timbres en número y colocación correctos, no tenía ninguna dirección de remitente y ahí se podía leer el nombre de Andrómeda Tonks y el de Teddy Lupin, así que cualquiera pensaría que se trataba de una persona muggle la que lo enviaba, sólo que los datos que ahí tenían solo podían venir de un mago.

Al abrir la carta Harry leyó las mismas palabras que en las demás había observado, nuevamente le pareció que solo habían copiado una vez más las cartas de todos ellos; pero ésta como la de Ginny, Ron, Hermione, y a de él mismo tenía una variante con la de los Weasley, que amenazaba de forma personal a cada uno de ellos y además agrega unas palabras que no había en las demás cartas. En ese momento supo que deberá de hablar con los demás lo antes posible.

En esas cavilaciones estaba cuando las palabras que ahora decía Ron a su madre lo sacaron de su ensimismamiento, levantó la cabeza y dirigió la vista hacia donde se encontraba Ron con su madre discutiendo. Y al ver la cara de la señora Weasley supo inmediatamente de que se trataba todo.

Se acercó a ellos, sabiendo que la regañiza iba también para él y Ginny, pero le sorprendió mucho ver la cara divertida de su novia mientras contemplaba a su hermano y su madre con una cara de tranquilidad que Harry no entendía.

—Y no me interesa lo arreglos a los que hayas llegado con Hermione, debieron decirnos, Hermione dormirá con Ginny y tú con Harry porque necesitamos dos habitaciones más para Andrómeda y Teddy y no me importa lo que opines jovencito —en este momento fue cuando la expresión de diversión de Ginny desapareció. Volteo a ver a Harry y cuando vio que éste ni siquiera se movía se acercó a su madre, y Harry pensó que mejor hablaba él para evitar un pelea entre madre e hija.

—Mamá…—pero Ginny fue interrumpida por Harry.

—Señora Weasley, necesitamos hablar pero tranquilamente los cuatro con usted, por favor vamos a la biblioteca y ahí podremos aclarar todo este enredo, y sin que molestemos a los de más de la familia —al decir todo esto Harry señalo a los interpelados quienes estaban compuestos por las mueres Weasley y los niños de cada uno de ellos y observaban la discusión atentamente.

Molly asintió y camino hacia la biblioteca seguida por sus hijos y las parejas de éstos, Hermione llevaba la cara tan roja o más que Ron, Ginny llevaba una mirada desafiante y Harry se preocupaba por ello ya que sabía perfectamente que su novia no dejaría que los separaran, pero que eso podía costar muchos problemas con su familia, y ahora que no tenían más remedio que vivir todos bajo el mismo techo era más difícil aun la situación.

—Muy bien, ya estoy sentada y tratando de estar calmada, quiero que me expliquen qué es eso de que Ron y Hermione viven junto, ¿y porque a su padre y a mi nonos habían comunicado nada? Además ¿Dónde estás viviendo tu jovencita? —dijo dirigiéndose hacia Ginny quien al momento de ser interpelada se irguió cual alta era, tomo mucho aire y cuando estaba a punto de contestar Harry volvió a interrumpirla.

—Vive conmigo Molly — la señora Weasley volteó a verlo con una expresión de incredulidad, como si las palabras que Harry acababa de pronunciar no pudiesen ser interpretadas por su cerebro.

Ginny se acercó a su novio y lo tomó de la mano, Harry sabía que era una actitud desafiante y al mismo tiempo de apoyo hacia él, así que apretó la mano de su novia y se quedó muy quieto esperando una retahíla de gritos como los que habían tenido que escuchar Hermione y Ron momentos antes.

Pasaron un par de minutos durante los cuales nadie habló solo se escuchaba la respiración agitada y entrecortada de la señora Weasley, a Harry ese par de minutos le parecieron siglos, pero no creyó prudente interrumpir el silencio de Molly.

—Muy bien, entonces el cuarto que sería de Ginevra y Hermione será para ustedes Ronald y en el otro dormirán ustedes, suban sus cosas y sólo bajen a la hora de comer cuando este aquí su padre, no quiero verlos por la casa antes de eso. —Fue todo lo que dijo Molly y se levantó de la silla donde estaba, en su mirada había tristeza, desilusión, dolor; algo que no pasó desapercibido para sus hijos, Harry le indico a Ginny con un movimiento de cabeza y empujándola un poco hacia su madre para que la abrazara, el comprendía el sufrimiento que Molly estaba pasando, ya que sus dos hijos menores habían desafiado a todas las costumbres que podían ser tradición en esa familia, Harry se había percatado que no había sido tanto el dolor por que Ron lo hiciera sino más bien porque Ginny incurriera en el mismo acto.

Hermione le hizo el mismo gesto a Ron, y los dos hermanos caminaron hacia su madre, les dolía verla tan mal, aunque no había discutido más con ellos por donde iban a dormir la noticia le había devastado; al acercarse a ella ambos pensaron que serían rechazados, pero por el contrario su madre los abrazó y comenzó a llorar, cuando por fin se calmó les dijo:

—Creo que a sus hermanos y a su padre no les agradará nada la noticia, así que mejor vayamos a que los cuatro coman ahora mismo y después Hermione y Harry subirán a su habitación en lo que ustedes dos les explican y tranquilizan al clan Weasley, porque tu padre no creo que los dañe pero sus hermanos, mejor no nos arriesgamos. —Diciendo esto tendió los brazos hacia su ahora yerno y nuera nuevos, fundiéndose los cinco en un abrazo que contenía mucho amor.

—Disculpe Molly, —dijo Hermione en cuanto se separaron del abrazo colectivo —mis padres están enterados de todo esto pero les prometimos que nos casaríamos a la brevedad posible, ya que tampoco le hizo mucha gracia nuestra decisión, así que si están de acuerdo nos gustaría casarnos en el ministerio este fin de semana.

Ron sonreía ante las palabras de su novia y miraba satisfecho a su madre, quien les sonreía abiertamente dando muestra de felicidad ante la decisión de su nuera de cumplir la palabra empeñada a los padres de ésta; volvió a abrazar a su nuera y su hijo menor, felicitándolos por su decisión y lamentando que no pudiesen ser festejados como era debido ya que la situación actual no lo permitía.

—Pero si quieres podemos hacer lo mismo que se hizo para la Boda de Bill y Fleur, no creo que haya mucho problema en ello.

Dijo dubitativamente como, poniendo en una balanza si le daría tiempo de realizar todos los preparativos.

Harry y Ginny se vieron a los ojos y ambos asintieron con la cabeza, como si se hubiesen comunicado sin hablar. Ahora fue Ginny quien se dirigió a su madre.

—Bueno ya que no estamos para grandes fiestas por que no confiamos en nadie ¿Qué opinan ustedes si hacemos una boda doble? De ese modo no tendrás a tus hijos viviendo en el pecado y contra toda tradición si no por el contrario, estaremos y seguiremos siendo personas respetables. —Ante las palabras de su hija Molly sonrió, como era la intención de Ginny, su pose ceremonial y gestos buscaban exactamente eso, que Molly dejara de estar llorosa y comenzara a ver las cosas de manera diferente.

—Bueno ya que en unos cuantos días van a casarse no veo porque no puedan esperar durmiendo separados, —comenzó a decir Molly.

—Mamá como ya te dijimos, no pensamos volver a dormir separados de las personas que amamos, y no importa si faltan 3 días o 3 años dormiré con Hermione. —Ron hablaba sin gritos pero con una voz firme y determinante.

—Muy bien. Muy bien ¿Y ustedes supongo que piensan igual no es así? —dijo volteando a ver a Harry y Ginny quienes asintieron con la cabeza pero con una sonrisa pícara en los labios.

—Bueno si no hay más remedio, tendremos que aceptar las cosas como ustedes las quieren, ahora voy a ver que puedo preparar para comer, Ginny, Hermione acompáñenme a la cocina por favor —dijo Molly en lo que comenzaba a caminar hacia la puerta seguida por las mencionadas pero éstas fueron detenidas por la mano y palabras de Harry.

—Discúlpeme, pero necesito que ellas dos se queden un momento aquí, vamos a hablar de… Los planes de la boda, hay cosas que arreglar, papeleo o ponernos de acuerdo en algunos detalle enseguida iremos todos a ayudarle.

Las chicas no dijeron nada, pero se habían dado cuenta de que Harry no quería hablar de las bodas, se detuvieron y Ginny tomo la mano que Harry le extendía, sintió el sudor frío que por esta bajaba, y le extraño pero espero a que su mama saliera de la biblioteca para preguntar qué era lo que estaba sucediendo.

Solo que su hermano le ganó a interrogar a Harry.

— ¿Qué sucede Harry? Porque estoy seguro que te interesa un comino los preparativos de la boda y que vas a enviar una lechuza y con eso arreglaras todo.

—Si me interesan las bodas, pero eso en este momento no es lo importante, quiero decirle algo referente a mi carta y a la de Andrómeda, y quiero saber ¿Por qué ninguno de ustedes enseño su carta? —disparo las palabras como estaba acostumbrado a hacerlo con ellos, directo y sin rodeos.

— Mi carta —comenzó Ginny — a diferencia de la de mi papá y hermanos dice que… —levanto la mirada hacia su novio, y lo abrazó por la cintura buscando su calor y protección, —dice que, no se conformara con matarme, si no que antes de hacerlo se asegurara de que yo sufra como nunca antes lo he hecho, física y moralmente, que primero me devastara hasta que pida a gritos que me mate y entonces no me matara, me permitirá vivir, para verme sufrir… —la voz de Ginny s ele entrecorto, no pudo seguir hablando y fue Hermione quien continuo al darse cuenta de que su misiva decía cosas exactamente iguales a la de Ginny.

—La mía dice lo mismo, y también dice que por todo aquel por quien yo sienta amor, cariño, amistad será asesinado enfrente de mis propios ojos y de una manera en la cual yo no podré hacer nada, que la muerte será señalada por mi propio corazón. —Cuando Hermione termino de hablar estaba pálida, tan pálida como los demás.

— ¿Ron? —pregunto Harry.

—Sí, la mía dice las mismas palabras que la de Hermione, ya las comparamos.

—Muy bien, pues la de Andrómeda y la mía son exactas a las de ustedes, la diferencia es que a ella le llegó mediante el correo muggle, eso quiere decir que fue la primera en ser enviada, lo que no comprendo es ¿Por qué no se nos enviaron a nosotros al mismo tiempo? —dijo pensativo Harry.

—Muy simple Harry —dijo Hermione —porque no vivimos en zonas muggles, vivimos en zonas de magos, por lo tanto el correo muggle no puede llegar, lo que sí me parece extraño es que nuestras cartas estuvieran escondidas en ese lugar donde fue la llamada anónima, además se hizo de forma muggle no de forma mágica, fue una llamada telefónica. —concluyó.

—Yo no sabía eso —dijo Harry y Ron miró con igual sorpresa.

—Es que Kingsley pensó que no le harías el debido caso si llegaba de un squib, o de un muggle porque te parecería una broma, los teléfonos en el ministerio son para ellos precisamente. —respondió Ginny.

Harry estaba a punto de responder cuando la puerta de la biblioteca fue abierta de golpe, asustando a los cuatro quienes al instante sacaron sus varitas, Teddy a ver que lo apuntaban se detuvo en seco y Victoria que venía corriendo detrás de él choco estrepitosamente contra el chico cayendo ambos al suelo.

Los muchachos corrieron a levantarlos, ambos estallaron en llanto atrayendo la atención de Fleur y Andrómeda quienes llegaron corriendo a ver que les sucedía a los niños, Harry y Ginny abrazaban y besaban a Victoria mientras sostenían en brazos a un sonriente Teddy quien solo tenía rastro de lágrimas en sus mejillas.

— ¿Qué es lo que ha sucedido aquí? —preguntó Andrómeda sin comprender la escena.

— Abuelita, es que veníamos corriendo a decirle a mi padrino y a mis tíos que vayan a comer que todos han llegado ya, pero se me olvido tocar la puesta antes de entrar —al decir esto último bajo la voz sabiendo que sería reprendido por su abuela.

Andrómeda no dijo nada esperando por el resto de la historia y Teddy aprovecho para seguir adelante esperanzado en que ya no lo reñirían después de saber que lo había espantado con las varitas y que Victoria había chocad con y lo había tirado al suelo.

—Y eso es todo, lo que paso, —termino de contar Teddy.

—Bueno pues el susto lo tienes bien merecido cariño, porque te he dicho muchas veces que hay que tocar la puerta antes de entrar a ningún lugar. —Dijo Andrómeda a un Teddy avergonzado que bajo la cabeza ante las palabras de su abuela.

Riendo todos ante las caras de los niños se dirigieron a la cocina donde ya todos estaban sentados a la mesa esperándolos solo a ellos.

Después de una suculenta comida preparada por la señora Weasley ésta dijo a los presentes.

—Por favor guarden todos silencio, Ronald y Harry tiene algo que decirles.

— ¿Qué hermanito? ¿Por fin saldrán del closet y dirán que se van a casar? —Bromeó George quien fue callado por un codazo de su esposa Angelina.

Harry y Ron que se habían puesto de pie ante las palabras de la señora Weasley se pusieron rojos como la grana ante las palabras del pelirrojo. El primero en recuperar la voz increíblemente fue Ron.

—Así es George, como siempre has arruinado la noticia que tenemos que dar.

Todos rompieron en carcajadas ante la cara de vergüenza de George, quien no se esperaba que su hermano menor le dijera algo así.

—Sólo, que obviamente no me casaré con Harry, como tú has insinuado. —dijo Ron levantando la voz para que se escuchara sobre las carcajadas de la familia. —Hermione me ha hecho el honor de aceptar ser mi esposa, y lo seremos este fin de semana, ¡Ah! Y una cosa más no pienso dormir en la habitación con Harry, dormiré con Hermione, ya que tenemos más o menos un par de meses que vivimos juntos.

Después de soltar la bomba de ese modo se sentó dejando a Harry mirando a todos y aun de pie. Los gritos y regaños no se hicieron esperar dirigidos a Ron y Hermione. Pero Ginny se puso de pie también y tomando la mano de su novio gritó a los presentes para que se quedaran callados de una buena vez.

—Deberán hacernos partícipes de todo lo que a ellos les dicen ya que yo tampoco dormiré en una habitación y una cama sola. Lo haré con Harry porque también vivimos juntos desde que regresamos de la casa de su tía.

Contrario a lo que todos pudieron haber creído, la gente que en esa cocina se encontraba podía haberse desmayado o caído muerta y no habría causado tanta preocupación a Harry y los tres chicos más, ya que todos quedaron callados, sentados y mirando a Ginny con la boca abierta, por fin Bill pudo hablar.

— ¡No puedo creerlo! Harry te voy a matar.

Hizo el intento de llegar a él, conforme decía aquellas palabras, pero Ginny se interpuso entre su hermano mayor y su novio, Harry no tuvo tiempo ni de reaccionar, cuando se dio cuenta estaba en el suelo tres metros más allá de donde se había encontrado unos minutos antes, y Ginny estaba inconsciente sobre él, Bill no había usado su varita para maldecirlo, lo que había usado fueron sus puños pero al interponerse Ginny entre los dos, había recibido uno de los golpes que iban dirigidos a Harry.

— ¡Bill eres un imbécil! —gritó Ron corriendo hacia su hermana y cuñado que se veía muy aturdido y con los lentes fuera de su lugar.

Ron cargo a Ginny y su padre invocó una cama donde la pusieron, mientras su madre se acercaba a atender a Ginny con cara de angustia. Harry de pronto comenzó a sangrar, la única que se dio cuenta fue Hermione quien había vuelto la cara hacía él una vez que le hubieron quitado a Ginny de encima.

Harry se sentía muy mareado, no podía enfocar la mirada y tratando de levantarse volvió a caer.

— ¡Harry! ¡Ron Harry está herido!, por favor ayúdame a levantarlo —grito Hermione a Ron que inmediatamente después de haber colocado a Ginny en la cama volteó a ver a su novia.

— ¡Harry! ¡Harry! No te levantes compañero, estás herido sale sangre de tu cabeza espera. —le dijo Ron a Harry mientras lo obligaba a volver a recostarse en el piso.

Pareciera que las palabras de Ron hicieran eco en la cabeza de Ginny porque inmediatamente despertó, y trato de levantarse al escuchar que Harry estaba herido.

—No Ginny no te levantes has perdido el conocimiento por un momento, queda ahí no te muevas —le dijo Bill angustiado a su lado mientras sus padres apoyaban las palabras del chico deteniéndola y obligándola a mantenerse recostada.

— ¡Eres un idiota Billius Weasley! ¿Por qué le pegaste? —Gritaba Ginny tratando de soltarse de las manos de sus padres y de ir hacia donde estaba Harry.

Bill como autómata camino hacia donde se encontraba Harry tratando de contener la ganas de vomitar por que la herida en la cabeza le provocaba muchas nauseas, al ver a Bill muy cerca de él trato de levantarse y lo único que consiguió fue marearse más.

— ¡Bill no te atrevas a volver a lastimarlo! — se acercó amenazante Ron y Hermione lo apoyó sacando su varita al mismo tiempo que Ron para poder detener a Bill si éste trataba de golpearlo nuevamente; pero Bill únicamente tomo en sus brazos a Harry y lo llevó al lado de Ginny en la cama que habían colocado en medio de la cocina, al ver esto Ginny simplemente se hizo a un lado para permitir que pusieran a un Harry semi inconsciente a su lado y poder revisar la herida de la cual emanaba mucha sangre, él tenía ya manchada la camisa y empezaba a llegar al pantalón el hilo de sangre.

—Lo, lo siento Ginny, no me pude contener, es que… es que eres mi hermanita. —Se disculpó Bill y salió rápidamente de la habitación, seguido por su esposa e hija la cual estaba llorando ante los sucesos.

Harry trataba con todas sus fuerzas de regresar de ese lugar obscuro donde lo había sumido su cuñado, pero no podía, solo escuchaba lejanamente que Ginny lo llamaba angustiada, y la señora Weasley y Hermione pero no podía regresar, le dolía muchísimo la cabeza, trato de levantarse pero solo consiguió que la cabeza le doliera aún más, así que desistió del intento.

Sintió que se quedaba dormido y que caía en sueño profundo, de pronto escucho un llanto a su lado, lo que llamo mucho su atención, pero al tratar de voltear la cabeza hacia donde se escuchaba el llanto, sintió que la cabeza comenzaba a partírsele en dos nuevamente, aun a pesar de eso volteó a buscar a la persona que sollozaba a su lado.

—Por favor —susurro, sentía pastosa la boca, como si hubiese comido tierra o no la hubiese usado en mucho tiempo. — por favor, prenda la luz, no puedo distinguir quien está aquí. —Repitió, con mucho esfuerzo arrastrando un poco las palabras, le parecía raro que la cocina estuviese tan obscura.

— ¡Oh! Harry, has despertado. —dijo la conocida voz de Hermione.

—Hermione, prende la luz por favor. —Respondió él.

—Harry, es medio día, estamos en una habitación de San Mungo, has estado dormido por 3 meses.

— ¿Cómo? No es verdad, si Bill acaba de golpearme y… —busco la herida en su cabeza, pero no encontró nada.

—Hermione, ¿Qué sucede? ¿Por qué no prendes de una vez la maldita luz? —Comenzaba a desesperarlo esa obscuridad, el no poder ver la cara de su amiga y de esa manera descubrir donde estaba la broma. Él no podía haber estado dormido por tres meses, hacía un momento que Bill lo había golpeado, estaban en la casa de su padrino y en la cocina cuando Ginny confeso… Un omento Ginny ¿Dónde estaba? No podía haberlo dejado solo.

— ¿Donde esta Ginny, Hermione? ¿Qué sucede porque no prendes la luz? No es graciosa la broma, está bien ya me asustaron ahora dejen de bromear, ¡GINNY!

—Cálmate Harry, ella acaba de ir a descansar un poco ha estado aquí diariamente y apenas hoy me permitió cuidarte en su lugar está en una… —estaba explicando Hermione cuando una despeinada y muy agotada Ginny apareció en la puerta, pero pudo ser vista por Hermione ya que Harry seguía en tinieblas.

— ¡Harry Mi amor! ¡Por fin, por fin despertaste!, Espera no trates de levantarte te caerás hace mucho que no te pones sobre los pies, ¡Me alegro tanto que estés despierto, ¿Qué sucede Harry?

—Ginny, prende la luz por favor, está aquí muy obscuro, no puedo verte.

— ¿De qué hablas amor? Son las doce del día y las cortinas están corridas hay mucha luz, por favor Harry, no me asustes, he estado ya muy preocupada con tu estado estos tres meses.

—Ginny mi amor, no, no estoy jugando, es que todo está muy obscuro aquí.

— ¡Esperen un momento! Iré por un sanador ahora mismo —Hermione por fin había reaccionado prácticamente como siempre.

— ¡Espera! Ginny es sanadora, que ella me revise, anda Ginny adelante, dime que es lo que me sucede.

—Eh no, mejor que otro sanador lo haga, yo no puedo ser objetiva. Hermione, ve por el sanador Weber está en su consultorio. ¡Por favor!

Hermione no espero más salió corriendo hacia la dirección que le indicó Ginny, sin decir nada más. Mientras tanto en el cuarto Ginny se acercó a Harry, lo abrazo y lo beso en el cabello. Harry se refugió en los brazos de la mujer que amaba, no podía pensar, no quería aceptar lo que era obvio el golpe en la cabeza lo había dejado ciego.

Llegó el medimago que había solicitado Ginny y lo acompañaban 5 más los cuales uno a uno fuero revisando a Harry y aplicando hechizos, poco a poco todos pasaron y terminaron cubriendo sus ojos con un lienzo negro acojinado en los ojos y detenido por medio de magia, contenía una substancia que Harry sentía muy fresca.

Una vez que quedo bien colocado el lienzo, la última medimaga Salió del cuarto dejando al sanador Weber en la habitación con los muchachos, Hermione estaba en la puerta dudando si entrar o no, afuera se escucharon pasos apresurados y las voces de los Weasley que empezaban a preguntar qué había sucedido y cómo se encontraba Harry.

Hermione, sonriéndole tímidamente a Ginny salió de la habitación y cerró la puerta tras de ella, enfrento a su familia política, y comenzó a explicarles lo que sucedía dentro de la habitación, que Harry había despertado pero que aparentemente se encontraba ciego. Bill se encontraba atrás de todos sus hermanos y de sus padres y al escuchar que Harry estaba ciego no soporto más se derrumbó en una silla que le quedaba a lado y escondiendo la cara entre las manos comenzó a sollozar, Fleur trato de tranquilizarlo, su madre se acercó también a él y comenzó a acariciar su cabeza comprendiendo como se sentía su hijo mayor.

Dentro de la habitación Harry y Ginny platicaban con el sanador Weber.

—Sí Harry, yo creo que tu ceguera es temporal, debe tener que ver con la conmoción que el golpe en tu cabeza provocó, lamentablemente al momento de golpearte el cerebro reboto contra las paredes internas de los huesos dela cabeza provocando que se inflamara el cerebro y los nervios ópticos, impidiendo que las imágenes se formen en el quiasma óptico y por eso no ves, pero con lo que te hemos puesto en un par de días estarás como nuevo, es más a lo mejor hasta necesites que te cambiemos los anteojos por que muy probablemente tu visión mejorara mucho.

— ¡Vaya ahora en lugar de enojarme tendré que agradecerle a mi cuñado que me golpeara! Eso suena fantástico —dijo un Harry en tono mordaz, poco frecuente en él, eso no le agrado a Ginny mucho pero si lo entendía así que no comento nada.

Harry con la mano la busco, él no dijo nada respecto a que la buscaba a tientas, pero Ginny sabía que por eso había extendido la mano, así que se acercó engarzando sus dedos entre los de él, sabía que sentía miedo, pero que era demasiado orgulloso para aceptarlo.

De pronto entraron bruscamente a la habitación, y Harry se sobresaltó.

— ¿Quién es? ¿Quién entro? —dijo buscando a tientas su varita, aunque se imaginaba que no la tendría encima. Además ¿De qué le serviría a un ciego? Se sintió estúpido y mejor se quedó muy quieto esperando la respuesta. Ginny sentía lo tenso que estaba pues agarraba fuertemente su mano, al grado que la lastimaba.

—Harry, me lastimas, —susurro de manera que sólo él la escuchara, y éste aflojo su mano pero no la soltó, Ginny dijo un poco más fuerte —son Hermione, mis padres, y mis hermanos, acompañados de Andrómeda, Teddy mis cuñadas y sobrinos, tranquilízate amor, simplemente personas que te aman y estaban esperando a saber cómo estas, y no soportaron la incertidumbre ¿verdad?

—Así es hijo, disculpe la forma de entrar sanador, —dijo una Molly apenada, pero que no daba muestras de querer salir de ahí —me alegró que hayas despertado Harry, nos tenías a todos muy preocupados, sanador ¿Cómo se encuentra Harry?

—De no ser porque ahora necesito un perro guía estoy excelentemente bien Molly gracias por preguntar. —dijo amargamente Harry antes de que nadie más pudiese responder.

—Harry, tranquilo ya te he explicado que tu condición es temporal, no hay porque amargarse —dijo rápidamente el sanador tratando de suavizar un poco la situación —bueno debo atender a más enfermos, antes de salir de mi turno volveré a pasar por aquí.

Nadie dijo nada únicamente se apartaron de la puerta para que pudiese salir el sanador, pero había un silencio sumamente incomodo, el cual fue roto por Bill.

—Harry, lamento mucho hasta donde llegaron las cosas, y si pudiese regresar el tiempo y cambiar lo que hice lo haría te lo aseguro, estoy realmente muy avergonzado.

—Tranquilízate Bill, ahora puedes estar seguro que no dormiré con tu hermana, y por favor déjenme solo un momento con ella necesito aclarar una cosas, no se molesten ¿sí? Esto no tomara más de unos minutos y la tendrán de nuevo con ustedes Bill te lo aseguro. —Había algo en la forma que Harry hablaba que inquieto a todos, pero más que a nadie a Ginny, ella lo conocía muy bien y sabía que él se estaba controlando para no explotar enfrente de su familia. Pero también sabía lo tonto que podía ser en ocasiones.

—Harry —dijo Hermione muy sería porque temía lo mismo que su cuñada y amiga, —no vayas a hacer o decir algo estúpido amigo, recuerda que el sanador dijo que era una condición pasajera, no definitiva.

Harry no le respondió, solo una sonrisa triste asomo a sus labios que se curvaron lentamente, y una lágrima que sólo fue percibida por Ginny escapo del vendaje que cubría sus ojos. Y eso no presagiaba nada bueno para Ginny.

—Mira Ginny, creo que no es conveniente que sigas a mi lado, en el estado en que… —empezaba a decir Harry, cuando bruscamente ella se soltó de su mano y lo tomo por ambos hombros y lo zarandeó.

—Harry, no vayas a decir una idiotez, recuerda lo que te dijo Hermione, y si vas a tratar de quitarme de tu lado, te equivocas ¡No me he pasado tres meses esperando a que despiertes sin moverme de tu lado para que nos abandones! ¡Ni se te ocurra decir nada más!

—Ginny, es que no puedo cuidarte, no puedo protegerte, ahora ni yo mismo soy capaz de protegerme ¿Cómo pretendes que yo…? Espera dijiste ¿Abandonarlos? ¿A quiénes te refieres? ¿A tu familia y a ti? ¿Qué no comprendes que por tu hermano estoy en estas condiciones? —Se soltó violentamente de las manos de Ginny que aún lo apasionaban por los hombros, y ella perdió el equilibrio, él instintivamente la detuvo tomándola de la cintura.

—Ginny, perdóname, no quise… Ginny, estas, estas, ¿Estas embarazada?

—Sí Harry, a nosotros dos es a quienes me refería que no vas a abandonar, a tu hijo y a mí, no puedes dejarlo sin padre.

— ¡Pero, Ginny! ¿Qué clase de padre puedo ser si estoy ciego?

Bajo las manos a acariciar la pequeña pancita redonda de su amada Ginny, gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas escapando del vendaje que cubría sus ojos.

Ginny lo abrazó, y lo beso con ternura, pasión, el miedo contenido todo el tiempo que él pasara en coma, el miedo de perder a su amado Harry, y éste contesto a ese beso, que lo llenaba de esperanza y que le daba fuerzas para continuar adelante.