T: ¡Aloha! (¿se escribirá así?) Bueno, pues aquí os dejo un nuevo cap de I.F.E Dissidia…Por cierto, me gustaría que le echaseis un vistacillo a mi fanfic del KH BbS, se llama ''Sueños'' ^^ ¡Ah! Y no huyáis horrorizados al verle, porque, ciertamente, NO es del estilo de este fic…Es un one-shot Terra&Aqua :)
Cloud: No has terminado este y ya estás haciendo otros…Vas a acabar loca.
T: Bah, qué va…Por cierto, ¿qué hace David el Gnomo ahí?
C: ¿Q-quién?
T: David el Gnomo.
C: Eh, Tasha…Allí no hay nadie…
T: … ¡No estoy loca! ¡Ahí está David el Gnomo! ¡ESTÁ AHÍ!
Cloud se va, temblando.
Cap VII Y en enero...
Terra tragó saliva de una forma un tanto ruidosa mientras leía el temido cartel de ''aula para pruebas mágicas''. Luneth le dio un golpecito en el brazo.
-Terra, ey, Terra-la llamó, sin obtener respuesta.
La maga releyó nuevamente el cartel, temblando de pies a cabeza. Notó entonces los tirones que el chico le daba y bajó la vista.
-Tranquilízate, Terra, que Shantotto no es tan terrible...A pesar de lo que te dije, es bastante amable cuando quiere...
La rubia no le desmintió, sino que asintió levemente. ¿Qué iba a decirle, que no era a Shantotto a la que temía? ¿Que lo que en realidad le daba miedo era usar sus poderes porque podría perder el control y dañarles a todos? Pero, si las clases de magia eran optativas, ¿por qué narices la había escogido? ¡Podría haberse negado! Suspiró, mirando con pena la puerta. Ya era demasiado tarde para echarse atrás. ¡Malditos Locke y Celes, tenían que mandarla a ese lugar!
-Hola, perdedores-les saludó una vocecilla cuando entraron en clase.
Luneth hizo rodar sus ojos. Shantotto se situó frente a Terra y la examinó detenidamente, frunciendo el ceño. Entonces, le dio un par de golpecitos en la pierna.
-Escapa mientras puedas-le dijo.
-¿C...Cómo?
-Querida, sabes que hoy se empiezan las prácticas-alzó los brazos con exasperación y negó con la cabeza-. Sé que no quieres usar tus poderes, así que huye. Elige la clase de Jecht.
-¿Que huya? No, no voy a huir. ¡Y claro que emplearé mis poderes!-exclamó, convencida.
Shantotto lanzó su peculiar risa y se dio la vuelta, caminando a pasos cortos hasta el centro de la sala con su tan divertida forma de andar. Sacó su bastón y señaló a Terra con él.
-¡Bien, perdedooooora, a ver de qué estás hecha! Tú, presumido, siéntate-le ordenó a Luneth-¡Ah, vaya curso! Sois sólo dos, ¿no? ¡Hm, mejor!
Luneth observó a Terra con una mirada tranquilizadora, le dio un apretón en la mano y se apoyó en una mesa con los brazos cruzados. Shantotto le miró, suspiró sonoramente de forma algo divertida y volvió a dirigirse a la joven.
-¡Vamos, perdedora! Empieza a atacar, a este paso moriré antes de que muevas un músculo.
Terra cambió el peso de una pierna a otra, no tan convencida como lo estaba hacía un instante. La hembra tarutaru empezó a dar golpecitos en el suelo con el pie. Se encogió de hombros, extendió una mano y exclamó:
-¡Piro!
La rubia dio un salto hacia la derecha, esquivando por los pelos la esfera en llamas que Shantotto había lanzado en su dirección. Se preparó para realizar su hechizo de agua, provocando, al hacerlo, una risotada por parte de la diminuta mujer, que lo había esquivado con la facilidad y la gracia de un gato de Cheshire (qué monos son esos gatos de Alicia en el País de las Maravillas).
-¡Aqua!
Terra no fue tan rápida esa vez y fue absorbida por el encantamiento. Cuando se recuperó, se encontró con la cara de Shantotto a escasas pulgadas de la suya. La mujer realizó su ataque doble, lanzando a la joven por los aires. Estaba claro que Terra no era gran rival para alguien como Shantotto, pero aquello ya era excesivo... ¡La pobre maga no daba una! Había empleado todas sus técnicas: agua, tornado, fuego, hielo...Nada golpeaba a la hembra tarutaru, hasta que, por fin, la pilló desprevenida y la atrapó en su tornado, para disgusto de Shantotto.
-¡Vaya con la perdedora! Bueno, bueno, estás chorreando, Territa. Será mejor que le cedas el turno a tu amigo el presumido.
La joven no replicó, ya que era verdad que estaba algo cansada. Había realizado tropecientos hechizos en alrededor de media hora y no podría hacer nada más si seguía a ese ritmo durante el resto de la clase. Así pues, se retiró, se sentó en una silla y pellizcó en un cachete al chico.
-Te toca, Luneth.
El rubio sonrió de forma confiada y se preparó para el combate. Era realmente bueno en cuanto a la dominación de los poderes mágicos, eso no podía dudarlo nadie. Solo había un pequeñísimo problema...
-¡Ese aburrido de Jecht!-exclamó Shantotto-¡Luneth, espera!
La diminuta mujer salió de la clase y se dirigió al aula contigua, a la de entrenamiento físico. Llamó a la puerta fuertemente y Jecht la abrió enseguida, sabiendo de antemano la razón de que estuviese la profesora de magia en frente de su clase.
-Qué niña más mona-fue el desenfadado saludo del rey del blitzbol.
-¡Tú, aburrido perdedor, no metas tanto ruido! ¡Estás desconcentrando a mis alumnos!
-¡Ey, Shantotto!-saludó Tidus desde detrás de la espalda de su padre-¿Qué tal van Terra y Luneth?
Shantotto le miró con cara de pocos amigos. El deportista bajó la mano que había alzado para saludarla y se rascó la cabeza, pensativo. Después, mostró su alegre y despreocupada sonrisa.
-Ah, todavía estás resentida por aquello...
-Me llevaste como un balón de blitzbol por todo el colegio, Tidus-le recordó la maga.
-¡Pero si fue el año pasado! No seas resentida, mujer.
-¡Trataste a una profesora como un objeto inanimado! ¡Es una falta gravísima!
El rubio se encogió de hombros.
-Pero no me pasó nada.
Shantotto frunció el ceño e hizo un gesto despectivo con su vara.
-Jecht, puedes descuartizar a tu hijo si quieres, pero no hagas tanto ruido.
-Como quieras.
-¡Ey! ¿Cómo que descuartizar? ¡Ese viejo de ahí no podría ni cortarme un mechón de pelo!
Jecht se despidió de la hembra tarutaru con un movimiento de cabeza, se giró y le pegó un grito a su hijo a la par que cerraba la puerta. El ruido dentro del aula, lejos de disminuir, creció de forma alarmante. Era un milagro que la gente del Dissidia no estuviese sorda.
Shantotto exclamó algo y se fue a seguir con su clase, algo enfadada.
-¡Luneth, entrenamiento especial! ¡Ahora sí que atacaré en serio!
-Shiva, ¿por qué? ¡Maldito Jecht!
Terra observó algo divertida el enfrentamiento entre su amigo y la enfadada tarutaru, que no hacía más que molestar a Luneth y no dejarle realizar sus hechizos ya que le lanzaba cada dos por tres su bastón.
-¡Insuficiente!-exclamó la mujer cuando sonó la sirena-Mañana seguimos.
Dicho esto, salió de la clase, seguida de los otros dos.
-Hmmm...¿Biología?-preguntó Terra.
-Así es. ¡Caray, qué rápido se me está pasando el día! Solo nos faltan dos horas, la de biología y la de lengua.
-Y, después, mi entrenamiento con WoL...De seis y media a siete me dedicaré a dormir en mi camita para poder rendir bien, o por lo menos regular...
Luneth sonrió y fue a decir algo cuando fue interrumpido por Tidus, que se había echado sobre los hombros de los dos.
-¡Mis amigos los magos, cómo os he echado de menos en la clase con el pesado de mi padre!-exclamó, llorando de alegría-¡De verdad! ¿A que sí, rosita?
-No ha estado hablando de otra cosa durante toda la hora-corroboró Firion.
-Ahora, con vosotros, la hora de biología con Jecht no será tan pesada. Un momento, ¿y Squall?
-...
-¡Ah, estás aquí! No te había visto.
El moreno entrecerró los ojos y le observó fijamente. ¡Nunca le dejaba hablar! ¡Parecía que tenía una cosa activada en su cabeza que, cada vez que abría la boca, le decía: ''peligro, peligro, Squall va a hablar''! Tidus se llevó una mano a la cabeza mientras se reía.
-Si es que no te haces notar, tío.
-...
-¿Ves? Hasta Cloud es más participativo.
Squall decidió dejarlo pasar, se metió las manos en los bolsillos y siguió caminando hacia su clase, con el pelotón detrás, bromeando sobre su persona. Intentó por todos los medios no estrangularlos, así que, para tranquilizarse, decidió pensar en el karma, el cosmos y todas las cosas del estilo, diciéndose que a Earl le iba bastante bien...Aunque claro, eso era una serie...
-¡Agh, ¿pero qué...?-exclamó cuando algo se enganchó a sus piernas como una lapa-¡Yitán, Bartz, que me dejéis en paz!
-¡Es que te veíamos tan solo...!-le dijo Bartz-Me diste penita...
Al ojiazul se le vino el mundo encima. ¡Ya está, ya había dado pena! ¡Era lo peor que le podía pasar!
-¿Por qué te han dejado solito, Squally?-le preguntó el chico-mono, trepando y colocándose en su abdomen.
-Yitán, bájate.
-Nopi...Quiero que me contestes.
Squall cogió al rubio, ignorando por completo al chico chocobo, y le zarandeó con fuerza.
-¡Les he dejado yo porque son unos pesados, igual que tú!
-Sé que no lo dices en serio-contestó el otro, sonriendo-. Sólo quieres mantener tu apariencia de ''todo me resbala''.
-...Tsk...
El moreno dejó caer a Yitán, se deshizo de Bartz y siguió andando, peeeeero fue placajeado (¿?) por sus inseparables amigos, otra vez.
-¿En qué idioma tengo que deciros que me dejéis tranquilo?
-Uhmmmm... ¿Klingon?-preguntó el chico-mono a Bartz.
-¡Chocobo! ¿Sabes hablar el idioma chocobo, Squall?
No hubo respuesta o, por lo menos, no una entendible. Sólo se oía una especie de gruñido, como el de la mañana.
-Ah, nos lo está diciendo en león-Bartz colocó sus piernas alrededor de la cintura del moreno, rodeó su pescuezo con los brazos y pegó la oreja a la boca del otro-. A ver...Grrrr...grrr grr...grrrrrrrrr...-parpadeó, confuso-No tengo ni idea... ¿Yitán?
El chico-mono trepó al lado del chico-chocobo y le imitó, plantando su oreja al otro lado.
-Nos tienes que enseñar a hablar este idioma, Squally.
El susodicho les cogió a los dos por el cuello, los sostuvo en el aire y les miró, amenazante. Yitán y Bartz se miraron de reojo.
-Una forma un tanto rara de aprender, pero bu-bu-bu-bu-bu-bue-e-no-no-no...
Squall había comenzado a zarandearlos, haciendo que los dientes de ambos castañeasen. Al pobre Yitán estaban a puntito de salírsele los ojos de las órbitas, y su amigo no corría mejor suerte.
-¡Squall!-le reprendió Terra.
El ojiazul la miró de reojo y soltó a sus víctimas, dejándoles caer al suelo. Terra se acuclilló al lado de Yitán y Bartz y clavó sus ojos en ellos, sonriendo levemente.
-¿Estáis bien?
-Que una dama tenga que salvarme a mí en lugar de yo a ella...-murmuró el rubio-Vaya, vaya...Sí, estamos bien, aunque...-miró a su amigo-Rectifico, yo estoy bien. Bartz parece un tanto mareado. ¡Ey, Bartz!
-Wark wark waaaaark wark wark...
-¡Por Shiva, se ha vuelto loco!-exclamó Firion, situándose a su lado.
Bartz alzó un dedo y señaló a algo situado a espaldas de Firion y Terra.
-Wark waaaaaaark wark wark...
Yitán giró su cabeza en dirección a lo que señalaba el dedo de su amigo y vio una cosa amarilla y puntiaguda.
-¡Ah, Cloud!
-Wark? Warkwark wark...
-Ehm...Cloud...-Yitán intentaba no reírse-Creo que...Bartz te confunde con un chocobo...
El rubio miró al moreno con su cara mezcla de WoL y Squall de siempre. Cogió a Bartz y Yitán y se los llevó a rastras.
-Garland está desquiciado y me ha mandado buscaros-fue la explicación.
-¿Desquiciado?-preguntó Yitán-¿Más de lo normal? ''¡Eso significa que aun se le ha pasado el efecto de mis caramelos!''-pensó.
Cloud se encogió de hombros y se los llevó de allí, librando así a Squall del ataque imparable de los otros dos, que para él eran peor que un híbrido de Bahamut e Ifrit.
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Terra bostezó y se incorporó, cansada. En esa preciada media hora no había podido dormir, apenas podría decirse que hubiese descansado. Se desperezó y se colocó bien el uniforme, algo amodorrada. Cogió su pase y se fue al cuarto de baño para meter la cabeza bajo el grifo, a ver si así se despertaba por lo menos un poco y podía atender en la clase de WoL. Por seguridad, dejó el pase de aseo en su habitación, dentro de una carpeta, y cerró la puerta con llave.
Con pasos lentos, arrastrando casi los pies, se dirigió a la sala de entrenamiento, cruzándose con Kefka y Kuja en su camino, que estaban más...raros de lo normal, o eso le pareció a la maga. Ni siquiera la habían mirado por encima del hombro, como solían hacer, sobre todo el peliplata; la mirada que la habían lanzado era una mezcla de desdén, curiosidad e incredibilidad. Terra decidió no meterse donde no la llamaban, hizo como que los ignoraba y continuó andando. Respiró hondo, agarró bien fuerte el pomo de la puerta y la abrió, entrando en la sala de forma decidida. WoL ya la estaba esperando, apoyado en una pared de brazos cruzados con la cabeza gacha y los ojos cerrados, aparentemente pensativo. La maga entró en la sala casi de puntillas y cerró la puerta sin hacer ruido para no molestarle. Se quedó parada, con las manos entrelazadas tras la espalda y posando la mirada en todas las esquinas de la habitación.
-Puntual, como me imaginaba-dijo de pronto el espadachín, sobresaltando a la rubia.
WoL dejó caer sus brazos a ambos costados, dio un par de pasos y los cruzó otra vez sobre el pecho, ladeando ligeramente la cabeza a un lado y otro, como si estuviese algo indeciso. Terra cambió el peso de una pierna a la otra y balanceó los brazos, a la espera.
-He solicitado a Cosmos la anulación del sistema anti magia durante estos entrenamientos.
-Pero...no necesito la magia, ¿no? ¿No vamos a entrenar con armas?
-Sí, pero alguna vez tendrás que conseguir atacarme o, por lo menos, hacerme un rasguño. Si no logras dañarme como mínimo una vez, perderás esa poca autoestima que logras atesorar con gran esfuerzo, Terra. ¿Me equivoco?
La joven extendió una mano y blandió su espada, frunciendo el ceño.
-Puedo atacarte sin necesidad de magia. Al fin y al cabo, esto es entrenamiento físico, ¿no?-le preguntó, reprochándole con su inseparable coletilla.
WoL giró la cabeza, estirando el cuello.
-Sí. Bueno, hay algo que debería de haberte dicho antes...Con armas no lograrás vencerme nunca. Si empleas ambas cosas, puede que logres hacerme un corte o algo del estilo. Bien, basta de cháchara...
-¿No lograré vencerte nunca? ¿Cómo...cómo puedes tener tanta confianza en ti mismo?
El cano la miró con una mirada indescifrable e hizo aparecer su arma.
-Ataca.
Terra volvió a fruncir el ceño, algo enfadada.
''No hay quien le entienda-pensó-; antes parecía ido, después egocéntrico y luego se hace el misterioso...''
Agitó la cabeza, decidida a cortarle un brazo si era necesario para demostrarle que no era una especie de dios invencible y todopoderoso (ese es Sephiroth…o eso cree él). Sin embargo, sus ataques tan sólo le hicieron bostezar, y si llegaron a eso, claro...
Pasado un buen rato, WoL decidió terminar con el entrenamiento. Hizo desaparecer su arma y le dijo a Terra que parase.
-Bien, quería comentarte una cosa, como ya te dije antes-rebuscó en uno de los bolsillos de su pantalón y sacó un papel, que se lo ofreció a la maga-. Esto es de Cosmos y trata sobre ti. Léelo y dime si es cierto lo que pone, por favor.
La maga cogió casi temblorosa el papel que el cano le ofrecía y lo leyó unas cuantas veces, apoyándose en la pared. Claro, era evidente que el director y los subdirectores debían de saberlo, pero… ¿por qué se lo habría dicho Cosmos a un alumno? ¿Por qué a WoL y no a otro? Suspiró, dobló la hoja y se la entregó al espadachín.
-Así es. Lo que pone ahí es cierto-bajó la vista, sin posarla en ningún sitio en concreto-. Y… ¿Y qué vais a hacer?
-Nada.
-¿Nada?-casi gritó la rubia, alzando la cabeza-¿Cómo que nada? ¡WoL, tú sabes lo que puede llegar a pasar! ¡Soy…soy un peligro público! ¡Locke y Celes se lo dijeron a Gabranth y los demás cuando me ingresaron en este colegio!-su voz empezó a temblar-Exijo que pongáis medidas, no quiero hacer daño a nadie.
WoL estiró levemente el labio y apretó el brazo de Terra, en uno de sus esfuerzos por parecer un ser humano con sentimientos que podía llegar a comprender a la gente…pero, WoL, no te sobreexplotes, ¿vale?
-Por eso quería esta hora de entrenamiento. Cosmos me pidió que te ayudase a controlar tus poderes y, a decir verdad, no me vendría del todo mal una hora diaria extra. Tranquila, Terra, que vas a aprender a hacerlo. Además, no se lo vamos a decir a nadie, como bien comprenderás. No tienes nada que temer. Confía en mí.
La maga le miró con un deje triste y suspiró.
-Siento que te hayan metido en esto. Pensé que los profesores no se lo iban a decir a nadie.
-Ya te he dicho que estés tranquila, no pasa nada. Bueno, ¿seguimos con el entrenamiento?
Terra se frotó los ojos con una mano y esbozó una pequeña sonrisa.
-Claro.
Las semanas se fueron pasando, algunas lentas, algunas rápidas, pero todas igual de agotadoras para la pobre Terra. A las clases de WoL se les había sumado las de Yuna, que había insistido en instruir a su amiga en el maravilloso arte del blitzbol, fuera aparte de los estudios, claro está, que gracias a Shiva no eran muchos a principio de trimestre.
Y aquí teníamos a Terra, tumbada en la cama a pesar de ser las cinco y media de la tarde, con ojeras, el pelo totalmente revuelto, la cara chupada y con un color no muy bueno ciertamente, sin comer, sin salir de la habitación desde las cuatro de la mañana que había llegado. El mes anterior, en diciembre, había empezado un duro entrenamiento para prepararse para la temporada de blitzbol (que a saber cuándo iba a ser) y el domingo era el único día libre que tenía a la semana, con lo que la maga aprovechaba para quedarse en su habitación compadeciéndose de su persona, siempre y cuando no tuviese deberes, por supuesto. Por suerte, el segundo trimestre lo habían comenzado calmadito y sin prisas, pero...emocionalmente estaba alterada, sin saber, cómo no, la razón. Adolescencia puñetera, siempre amargando a la gente -.-''...
-¿Terra?-llamó Luneth.
-Pasa, está abierto-fue la queda respuesta.
El chico entró en la habitación e intentó no reírse del estado de su amiga aunque, a pesar del intento, ésta había captado al vuelo que se moría de la risa.
-Adelante, ríete, Luneth, que es sano...-le apremió, haciendo grandes esfuerzos por incorporarse y no parecer muy patética.
Luneth se sentó al lado de Terra y sonrió con algo de picardía.
-Bueno, verás, Cloud ha propuesto ir a hacer snowboard, ya que hasta el jueves no tenemos clase, porque es puente y eso... ¿Qué dices?
-S...S...Snowboard...
-Sí, me imaginaba que dirías algo así. Vamos a ir todos, Yuna también. Podrías ir y no hacer snowboard.
-¿Todos? ¿Vais a ir todos?
El rubio asintió y procedió a enumerarlos.
-Yitán, Bartz, WoL, Cecil, Squall, Tidus, Yuna, Firion, Cloud y yo. Tú también vienes, ¿no? Todos contamos contigo, sobre todo Yuna.
-Dime que Yuna no est...
-¡Terra, mi buena y fiel amiga!-exclamó Yuna, apareciendo por la puerta (*Inner: no, si quieres por la ventana ¬¬* T: Chs, tú calla ¬¬)-Ay, madre, qué mal te veo...Bueno, no pasa nada, una aspirina y listo. ¡Esta tarde nos vamos a Balamb, a pasar el puente en su famoso Jardín de Balamb!
-¿Jardín de Balamb?
-¿Cómo? ¿No has oído hablar de las famosísimas pistas de esquí artificiales y las aguas termales de la zona de Balamb? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¡En enero no se habla de otra cosa! Todos los estudiantes vamos, por lo menos, cinco veces al Jardín de Balamb durante el curso. Venga, levanta, que te ayudo a hacer la maleta. Luneth, cielo, dile a los demás que Terra estará lista para las siete.
-¡Bien! Entonces, a las siete en la entrada, ¿no?
Yuna asintió, sonriente.
-Hala, Terra, a la ducha, que tienes que alegrar esa cara. Voy sacando la ropa, ¿vale? ¿Dónde tienes la maleta?
La rubia se levantó, cogió las cosas y se dirigió a la puerta.
-Ah, la maleta...Ahí, bajo la cama.
-¡Vale, manos a la obra!
Terra fue taciturna hasta el baño, se duchó medio dormida y se vistió, sin molestarse siquiera en secarse el pelo. Se miró al espejo y suspiró al ver que se había puesto el jersey al revés.
-¡Agh, maldita sea!-exclamó al borde del llanto por la desesperación y el estrés.
Después de ponerse bien la ropa y de comprobar por enésima vez que, en efecto, todo estaba en su lugar, caminó de nuevo hacia su habitación. Guardó el pase de aseo con los otros en la mesilla y miró la ropa que había seleccionado Yuna con una ceja en alto (aviso: ahora mismo, Yuna se presenta como la adolescente con un chute de hormonas del X-2…Nos cambiaron a Yunita TT-TT).
-Me parece que el vestido sobra, dudo mucho que me lo ponga...
-¡Oh, pero si es precioso! Además, es de manga larga, y no es muy fino, y si te pones unas medias y unas botas, pues, ¡mira tú que bien, ya no pasas frío! A la maleta.
Terra hizo rodar sus ojos.
-Por lo demás...No tengo ningún inconveniente.
-Peeeeeerfecto. A ver, ¿dónde tienes los zapatos? ¡Oh, ahí, claro! Veamos...Estas botas, claro, para el vestido porque, al parecer, son las únicas mosqueteras que tienes, querida...Botines rojos, botines azules, botines blancos, botines negros, converse verdes, converse rojas... ¡Madre mía, Terra, sólo tienes botines y converse! A ver, pues nos llevamos todos.
-¡Pero si vamos a estar hasta el miércoles!
-Sí, pero no pretenderás ponerte la misma ropa por el día que por la noche.
-Ah...Claro, ya decía yo que habías sacado mucha ropa...-miró a Yuna con el ceño fruncido.
-Por supuesto, el martes te pondrás el vestido, porque nos iremos de fiesta, fiesta.
A Terra se le escaparon los típicos lagrimones y empezó a guardar las cosas en la maleta: pijama por un lado, ropa por otro, neceser...En otra maletita guardó los zapatos bajo la atenta mirada de la morena, que se encargaba de comprobar que la maga metía todo y absolutamente todo lo que había sacado. Yuna cogió un mechón mojado del pelo de su amiga y la miró frunciendo el ceño aunque con gesto divertido.
-Será mejor que me encargue yo de arreglarte el pelo... ¿Dónde tienes el secador?
-En el cajón que hay debajo del armario.
Yuna sentó a Terra en la cama y se dedicó a secarle el pelo.
-Me encanta tu pelo. Es gracioso.
-¿Gracioso?
-Sí; cuando se termina de secar, el rizo hace un movimiento gracioso.
-Ajá...
-Bueno, ya estás-le dijo cuando hubo terminado-. Bolitas de colores y lazo, como de costumbre. ¡Pero olvídate de esto el martes! Mira, son las siete menos diez, nos sobra tiempo.
-Oye, ¿y tu maleta?
-Ya está hecha, la está cuidando Tidus. Me llamaron al móvil a las seis menos algo, cuando estaban hablando sobre eso. Hala, vamos a la entrada, que seguramente ya estén todos allí. Son chicos, Terra-le dijo cuando notó la mirada extraña que ésta había adquirido.
-Ah, claro...
Yuna agarró la maleta de los zapatos y complementos (había amenazado a Terra, así que tuvo que llevárselos) mientras que Terra cargaba con la de la ropa. Efectivamente, los demás estaban esperándolas a la entrada.
-¡Bien, habéis llegado antes!-exclamó Tidus, chocando sus manos-Y ahora... ¡Al Jardín de Balamb! Bueno, primero a la estación de tren, claro...Excepto Cloud, que se va con su Fenrir y nos hace a nosotros cargar con su maleta...
-¿Desde cuándo tiene Cloud a Fenrir?-le preguntó Yuna.
-Cosmos ha dejado que se la quede siempre y cuando la use sólo los fines de semana y los puentes, no entre semana como hacía antes. Ahora mismo está ahí, limpiándola porque dice que tiene polvo...No sé dónde lo verá, porque está reluciente, como siempre, pero bueno...Es Cloud, y Cloud trata a Fenrir como si fuese su hija.
-Bueno, bueno, vámonos, que vamos a perder el tren-apremió Firion.
-Eso, que no me quiero pasar el puente aquí dentro-dijo Bartz.
-¡Al Jardín de Balamb!-gritaron Yitán y Tidus a coro.
0.0.0
T: ¡Yeeeeep! Bien, quería dejar una cosilla clara, por si acaso: he decidido hacer de Balamb una ciudad dentro de la que se halle el recinto llamado el Jardín de Balamb, algo así como un retiro vacacional...como Costa del Sol en el FF VII, por ejemplo, solo que en invierno; una zona de entretenimiento con hotel incluido, recreativos, aguas termales, pistas de esquí artificiales y demás...Trasladándonos a este planeta en concreto (planeta Tierra, no Krynn, ni Idhún, ni Gaya ni nada de eso...) sería como la zona de Futuroscope (Francia), más o menos, solo que...pues eso, cambiando el parque de Futuroscope por...pistas de esquí y eso...(me da que me repito demasiado...)
Yuna: Oye, Tasha, ¿cómo que adolescente con un chute de hormonas?
T: Admítelo. En el X-2 NO eres la Yuna que conocíamos antes.
Y: …
T: …Es verdad.
Y: … ¡Ellos me obligaron! ¡Los de Square-Enix! ¡Yo no quería! ¡Bwaaaaah!
Tasha la da golpecitos en la espalda para consolar a la pobre invocadora.
*ESPECIAL*
He aquí la razón de que Kuja y Kefka lanzasen aquella mirada a Terra...
-Oye, ¿seguro que es ella?-le preguntó Kuja al payaso.
-¡Por supuesto! Oí a Caos y a Cosmos y estoy convencido de que hablaban de Terra.
-Pero, ¿qué oíste exactamente?
-Palabras sueltas...Algo así como: nueva, gran poder, secreto y ese tipo de cosas.
-¿Y estás seguro de que hablaban de Terra?
-Jijijijiji, Kujita...Nueva: Terra. Una nueva de gran poder, pero es un secreto... ¿Qué te dice eso? ¡Claro que hablaban de Terra! Además, tú también habrás notado que tiene una cierta sensibilidad para la magia...
Kuja miró al techo, pensativo.
-Puede que tengas razón...
0.0.0
En el despacho de Caos...
-Ah, Caos, con que esta era tu súper espada nueva de gran poder...-dijo Cosmos, casi riéndose, soltando el mando de la play-Sigues siendo un paquete en este tipo de juegos, querido.
-¡Algún día, Cosmos, algún día!-bramó Caos, enfurecido.
Cosmos lanzó un suspiro cansino y salió del despacho, no sin antes decir:
-Me debes una comida.
-Grrr...
0.0.0
Y esta es la razón de que la mirasen así... ¿Moraleja? Que no apostéis NUNCA en los juegos de lucha, ¡NUNCAAAAAAA! *Inner: ¿y eso de que escuchen bien y de no sacar conclusiones precipitadas...?* Ah...Sí, bueno, eso también...Ejem...Pero eso es algo más opcional...Por cierto, gracias por los reviews ^^
