Disclaimer: Rowling es la genio detrás de todo esto.
¡Espero les guste, nos vemos abajo!
Los Centauros
POV HARRY
-Déjame ver si entiendo… ¿Tienes a dos mujeres luchando por ti, pero sigues comprometido y por eso tuvimos que pasar unas espantosas Navidades en Francia?
-Créeme que yo entiendo mucho menos que tú… ¿Hermione, nos explicas?
Estamos a la mitad del Ministerio de magia británico, Ron y yo empezaremos el último año en la academia y, sinceramente, no tengo idea de qué hace Hermione aquí con nosotros, pero debo de admitir, que me gusta que esté.
-No están peleando por Harry, tontos, sólo Sahavanna no quiere vivir una mentira y habló con Ginny acerca de eso. Creo que es muy maduro y responsable de su parte. Y creo que Ginny nos hizo pasar las Navidades en Francia porque le dije que tal vez nos íbamos a vivir para allá, Ron...
-Pero no entiendo, ¿Ginny qué tiene que ver en todo esto? Espera, ¿QUÉ?, ¿por qué le dijiste eso?
-Después te explico, es más importante esto: ¡Tiene todo que ver, amor! Ginny ama a Harry.
-¡¿AÚN?!- gritamos los dos.
-Oh, Harry, eres lento, pero no tonto, obviamente sabes que Ginny te ama.
Tal vez, sólo tal vez, Hermione tenía razón. Digo, al menos las últimas dos veces en las que habíamos estado juntos, alguna que otra cosas había sucedido… pero siempre terminaba huyendo o diciendo que no o … o bueno, terminábamos recordando que estoy comprometido y todo se iba al caño. Aunque.. bueno, ella me ha dicho que quiere estar conmigo, pero se fue a Francia, entrena para ser auror… un recuerdo de la úlitma vez que nos besamos, poco antes de que Sahavanna llegara ensangrentada a mi casa, me asalta:
-¡No! Entiende, por favor. QUIERO estar contigo, pero quiero que entiendas lo que sucede aquí: me fui, pero no sólo por ti, me fui por lo que dejó la guerra y no soy lo suficientemente fuerte. Entreno para auror porque es la manera en la que veo que te puedo ayudar. ¡Entiende! Ya no eres el héroe de nadie más que de ti mismo- me dice tomando mi cara entre sus manos. Está ligeramente roja, está enojada.
Siento un escalofrío correr mi espalda y digo: -Regresó a Francia.
-Porque no se fue de Inglaterra por ti, tonto- el hecho de que sea Ron quien lo dice, me sorprende más de lo esperado- pero, esperen, lo importante aquí también es: si Harry y Ginny se aman y Sahavanna lo sabe, ¿entonces por qué no rompen el compromiso?
-Porque es un compromiso, Ronald y no voy a mandarlo al carajo.
-¿La quieres?- me dicen al mismo tiempo.
-Sí.- digo sin dudarlo.
-¿La amas?- dice Hermione y no soy capaz de responderle, pero estoy seguro de que sabe la respuesta.
-¡Señorita Granger!- Kingsley camina un poco apresurado a nuestro encuentro y después de saludar a Hermione de beso en la mejilla, nos dedicó un asentamiento con la cabeza- ¿está lista?
-¡Oh, sí! Bueno, chicos, los veo en la cena. Y, Harry, sé sincero con todos, principalmente contigo- dice antes de irse con el actual ministro de magia como si fueran amigos de la infancia.
-Entonces, ¿le seguimos cayendo mal a Kingsley, eh?
Después de la batalla de Hogwarts, Kingsley nos dio a todos una especie de pase directo para ser parte del cuartel, pero Ron y yo decidimos que necesitábamos el entrenamiento, haciéndolo enojar un poco, pues se encontraba corto de aurores.
-No le caemos mal, siempre nos protege. Aparte, siempre vamos a las misiones que nos manda.
Entramos al vestidor de los aurores para cambiarnos de ropa, y comenzamos a saludar a varios con la cabeza. En un principio, muchos se sentían intimidados por la reputación que nos habían creado por derrotar a Voldemort, pero después de un rato, no sólo se sentían intimidados y asombrados, sino que también entusiasmados por aprender. Debo de admitir que me molestaba un poco, pero poco a poco, me fui ganando también su amistad, así que todo fue mejorando.
-Pues sí, pero viste como saludó a Hermi y ¡a nosotros ni nos peló!
-No te pongas celoso, Ronald.
Ambos dejamos caer las ropas que teníamos en nuestras manos- justo antes de desvestirnos, gracias a Merlín- y volteamos con la boca abierta para descubrir a una Ginny en traje de entrenamiento, peinando su cabello en una coleta alta.
-¿Y tú qué haces aquí?
-¡Y vistiendo así!
-¿Aquí se permite la entrada a mujeres?
Ginny, soltando su coleta, nos fulmina con la mirada. Toma su varita y se dirige a la salida, no sin antes voltear ligeramente y decir:
-Yo supongo que sí, ustedes han entrado durante tres años, ¿no? – comienza a caminar y su paso decidido me hipnotiza un poco-y todos queremos a Hermi más que ustedes, no sólo el ministro.
Ron y yo nos volteamos a ver, parpadeando.
-¿Ginny…?
-¿Nos acaba de decir mujeres?- dice Ron, interrumpiéndome. No puedo evitar reírme ante su expresión, le doy un pequeño zape en la cabeza y comienzo a desvestirme.
Cuando ya estamos listos y llegamos al aula de entrenamiento, podemos ver que, ciertamente, Ginny está entre nosotros. Alza unas cuantas pesas y platica con Neville, quien parece encantado de verla en el entrenamiento.
-¡Escuincles! – todos volteamos a ver a Gawain Robards, actual jefe del Cuartel- Bienvenidos a su último año en la Academia- todos nos acercamos a él, no somos muchos, no pasamos la docena de personas y cuatro de ellas no terminamos nuestra educación en Hogwarts per se, así que su mirada fría parece un poco decepcionada- me gusta que al menos seis de ustedes estén en forma- dice con un poco de sarcasmo.
Comienza a caminar entre nosotros, analizándonos. Cuando Ron y yo entramos a la Academia por primera vez, él fue a presenciar unas cuantas clases, después dando incluso un discurso de cómo, aunque todos debían de estar agradecidos con nosotros, no debían de tratarnos de manera distinta o como celebridades. Pocas veces después de eso, lo habíamos visto, aun cuando íbamos a misiones con otros aurores, él parecía siempre estar en su despacho. Se detiene en Ginny, quien le devuelve la mirada.
-Me alegra que hayas recapacitado, Ginevra, bienvenida- dice palmeándole la espalda. Ella nada más niega con la cabeza y rueda los ojos, pero le dedica una sonrisa.
-¡Bien! Son 11 personas de 76 las que se encuentran aquí y estoy seguro, sólo saldrán graduadas la mitad. Es un placer para mí presentarles a Ginevra Weasley, una británica tonta que apostó por la AFA antes que aquí- algunos la miran, extrañados, encontrándose a una Ginny sonriente que les saluda de regreso- ¿al menos te enseñaron bien, Ginevra?, ¿Qué tienes que decir en tu defensa, eh?
-Que ya estoy aquí, ¿no es así, Robards?- él se ríe fuertemente y puedo ver el mismo desconcierto que tengo en la cara de mis compañeros.
-Comenzaremos con duelos, para probar a todos, especialmente a la señorita francesa. ¡Longbottom, Petters, al centro!
Cualquiera que hubiera visto a Neville en Hogwarts no lo hubiera reconocido en ese momento. No sólo respondía al instante y sin articular palabra en el duelo, sino que era extremadamente bueno. Al termino del duelo, después de haber hecho volar por los aires a Petters, Ginny festejó a Neville chocando las palmas cuando él llegó a su lado.
-¿Desde cuándo Neville y Ginny se llevan tanto?- digo sin poder evitarlo. A lo que Ron se ríe por lo bajo.
-Colega, bien sabes que son mejores amigos, ahora déjate de celos- dice devolviéndome el zape que le di poco antes en los vestidores.
-A ver, las comadres de allá, se me callan. Weasley si tanto quieres golpear, ve contra Williams- Ron, colorado hasta las orejas, se coloca en el centro y comienza.
El duelo dura un poco más, Robards grita unas cuantas correcciones y, al final cuando nombra a Ron ganador, niega con la cabeza:
-Eres uno de los magos más raros, Weasley, explícame, ¿quién utiliza el maleficio furnunculus contra un oponente?
-Harry- dicen mis ex compañeros de Hogwarts, no puedo evitar rascarme la parte de atrás de mi cabeza.
-En mi defensa, tenía catorce…
-Muy bien, Potter, veamos si ya puedes hacerlo mejor. Ginevra, demuéstrame que la AFA no está tan mal.
Nos miramos durante dos segundos, yo no quiero luchar contra ella y ella lo sabe, sonríe, le parece divertida la situación. Se acerca a mí y dice: -Venga, Potter, como si fuera un partido más- e inevitablemente, me relajo un poco.
Nos inclinamos mutuamente y me alegra ver que ambas reverencias son a la misma altura. Cuando ambos tenemos las varitas frente nuestra nariz, nos olvidamos de todos los demás y sonreímos un poco. Yo lanzo la primera maldición y ella, magistralmente, la esquiva físicamente. Trata de aturdirme, a lo que yo comienzo también a moverme en la tarima. Jamás había visto o sido parte de un duelo como éste, normalmente, los magos se mueven leventemente hacia delante o hacia atrás, pero no en círculos. Sin mencionar que, ninguno de los dos realiza hechizos verbales. Ella esquiva y bloquea con gran agilidad mis maleficios, pero yo no me quedo atrás.
-¡Levicorpus!- el hecho de que ella conozca el hechizo, hace que me paralice y me dé directamente en el pecho. Comienzo a elevarme y ella ríe de lo lindo. Antes de lanzar el contramaleficio, lanzo un desmaius que ella bloquea por los pelos.
Cuando vuelvo a estar en el piso, entieno que ya es hora de terminar esto. Después de lanzar un incendio que la acorrala (se mueve demasiado normalmente) y ella, al verse sin esa posibilidad, sabe que daremos el golpe final. Al mismo tiempo, gritamos nuestro maleficio, y no podemos evitar reírnos porque ambos lanzamos nuestro favorito: mocomurcielago y expelliermus. Su varita salta por los aires a mis manos. Ceso las llamas y ella se acerca a darme la mano, sonriendo.
-Potter, no estás tan mal.
-Lo mismo para ti, Weasley.
Es cierto, le gano, pero es distinto a todas las demás victorias que he tenido en la academia. No sólo el duelo duró mucho más de lo esperado, sino que ella realmente dio batalla. Cuando volteamos a ver a los demás, algunos tienen la boca abierta.
-Ginevra, no puedo creer que terminaste acorralada y desarmada, ¿ya notaste que Francia te hizo daño?
-Al contrario, Robards, caí directamente en su trampa- digo rascándome la nuca- cuéntales, Gin.
Ella comienza a reír y niega con la cabeza- Realmente no puedo creer que haya funcionado. Verán- dice a todos, como si contara una de sus experiencias favoritas- ese hechizo lo descubrió Harry en su sexto curso y, fuera del magnífico trío- obviamente dice esto con sarcasmo, a lo que muchos ríen- nadie lo utiliza. Pensé que si me escuchara utilizarlo, lo distraería lo suficiente como para alzarlo y desarmarlo, pero al ver su cara de incredulidad, no he podido evitar reírme.
-Me recuerdas demasiado a Tonks, Ginevra-ante esto, Gin congela su sonrisa y puedo ver el dolor en sus ojos, pero no derrama una sola lágrima.
-Gracias, Robards.
-Bueno, demasiada presentación, ahora: ¡a entrenar!
Bajamos de la tarima y comenzamos a hacer los ejercicios que nos pide. Son una combinación entre defensa y ataque mágicos y físicos. Después de tres horas continuas, todos estamos notablemente exhaustos. Sin embargo, aun después de esas tres horas, al salir todos hablaban por lo bajo repitiendo cómo Ginny había logrado atacarme y lo fantástico que había sido el duelo. Ginny se acerca a nosotros de camino al vestidor.
-¿Qué la gente es tan mala por aquí que no logran hacerte nada nunca o qué pasa? - dice mientras suelta su cabello y comienza a desvestirse.
-¡Ginny! ¿Qué haces?- dice Ron tapándose los ojos con las orejas coloradas.
-Me daré un baño – dice entrando a las duchas- Tranquilo, "colega", no me iba a desvestir enfrente de ti- antes de cerrar la puerta me guiñe un ojo y tienen que pasar unos buenos diez minutos para que pueda volver a articular palabra.
POV Ginny
Ser la séptima hija en una casa pequeña y con no tantas facilidades, me ha hecho siempre bañarme rápido, pero cuando salgo, puedo ver a Harry hablando con Robards, ya entrada la discusión, el aludido voltea dos segundos y nuestros ojos se encuentran. Desvío la mirada y comienzo a recoger mis cosas, pero antes de que pueda salir de ahí, me llaman. Me acerco a ellos, sin chistar.
-Mañana a las 8 am en mi oficina, Ginevra.
-Sí, señor.
-Potter te dará las instrucciones más adelante- y sin esperar respuesta, se marcha. Miro a Harry con la duda en los ojos, a lo que él responde:
-Al parecer, te ganaste tu primera misión…- dice sin mirarme.
-¿QUÉ? ¿y me dejarás hacerlo?-digo sin pensar, con demasiada emoción en mi cabeza como para poder hacerlo.
-Lo harás aunque yo no esté de acuerdo, así que al menos será una misión en la que yo esté también.
-Pero ya viste que te puedo patear el trasero- digo dándole un pequeño golpe en el brazo, sin que la sonrisa se mueva de mi rostro. Él voltea a verme y aunque tiene una sonrisa en su boca, no le lleva a los ojos.
-Pero... ¿Entonces, has regresado? Para siempre, no sólo por vacaciones.
-Sí, Potter, he regresado-pienso en hacer una broma con el "para siempre" pero después creo que no es tan buena idea- Entonces ahora cuéntame todo lo de la misión.
-Con una condición – alzo una ceja, alentándolo a continuar- me vas a obedecer en el campo de batalla y seré yo quien te ponga al corriente con esta misión. No todos saben toda la información. –asiento, sin bajar mi ceja- ahora, haremos una parada y de ahí a la Madriguera.
Tengo ganas de decirle que mis planes eran otros, pero puedo ver en su cara que no acepta negativas. Así que, dos minutos después, aparecemos dando vueltas sobre nosotros mismos entre llamas verdes en una casa que no reconozco para nada.
-¿Por qué no vives en la casa de Sirius?
-¿Cómo sabes que no vivo ahí?
-Bueno, en primera, vinimos aquí y no allá; en segunda, cuando pasamos ahí la noche con Teddy, tenías muy pocas cosas.
-¿Solo tienes dos pistas y con eso hiciste la declaración? – siento que me ha regañado y me pongo colorada. ¿Qué pasa si sucede en la misión?
"No seas tonta, Ginevra, no puedes ponerte colorada en plena misión"
-Creo que es un salto un poco prematuro, pero es correcto- continúa él, sonriéndome- Quiero remodelar Grimmauld Place…- siento que no hay algo que no me comparte, así que lo miro, sin saber del todo si quiere contarme o no.
-Es linda- digo después de unos segundos en los que él no dice nada. Es un pequeño departamento, que al juzgar por la vista, se encuentra en el centro de Londres a muy buena altura.
-¿Haggy, eres tú?
Tal vez, solo tal vez, Sahavanna ya me cae bien, pero eso no evita el hecho de que, al escuchar su voz, mi corazón se congela un poco e inmediatamente, me siento fuera de lugar.
-Sí, Sav, vengo con Ginny- ella sale de la cocina, y al verme, sonríe sinceramente.
-Justo acabo de terminar de hacer la cena
-Lo siento, Sahavanna, pero venimos a trabajar- dice dándole un beso en al frente- y después prometimos cenar con los Weasleys, ¿gustas venir con nosotros? Podemos guardar lo que hayas cocinado.
Ella cierra los ojos al contacto y asiente, pero no dice nada. Harry se adentra a lo que parece su recamara y ella y yo nos quedamos solas. Me siento completamente incómoda. No sólo no sabía que vivían juntos, sino que, después de la plática que tuvimos ella y yo, mi llegada e interrupción de la cena, será vista como un intento de algo más.
-Eres rápida, Enana- dice sonriendo un poco. Antes de que pueda decir algo, Harry me llama desde el cuarto. No sé qué hacer y ella dice: - pasa, es su oficina.
Camino en su dirección, sin decir una palabra. Cuando entro, encuentro una habitación ordenada, llena de libros, un escritorio lleno de papeles, una jaula abierta donde se encuentra una lechuza negra como la noche- que reconozco de la vez que le llevó una carta a Hermi estando en Francia- y un armario, donde Harry parece mirar lo que está dentro. Me acerco y descubro que es un pensadero.
-La misión en la que te eligió Robards es un poco complicada- dice justo cuando llego a su espalda- llevamos trabajando en ella un año y medio. ¿Recuerdas cuando llegué a tu casa en un estado deplorable?- dice riendo un poco, yo asiento- pues están hiladas.
Vamos detrás de los seres mágicos que aun siguen del lado de Voldemort, creyendo que regresará otra vez. Lo intentamos por la paz en un inicio, pero cuando desvinculamos a los dementores de Azkaban, todo se salió de control. Los duendes hicieron unas cuantas huelgas, los gigantes destruían casas enteras de solo un golpe. Los dementores…- se estremece un poco y puedo ver que en uno de los pensamientos que hay en el pensadero, aparece la boca de un dementor demasiado cerca- ellos habían sido los más complicados, principalmente porque no todos los aurores en estos momentos se sienten con la felicidad suficiente como para formar un patronus. Hermione tenía problemas.
Pero ahora, nuestra complicación más grande son los centauros. Esos bastardos… en un principio no habíamos notado su levantamiento, cosa que los enfureció un poco más. Siempre han disminuido a los magos, bien lo sabes, pero ahora incluso se dedican a robar varitas, comenzaron incluso a atacar a magos, cazar muggles… al parecer Voldemort les prometió todo eso y más… -
Cuando deja de hablar, tengo la impresión de que se ha olvidado de mí, pues mira el pensadero y con su varita va seleccionando diferentes pensamientos, muy ensimismado. Después de unos diez minutos, en los cuales yo trataba de entender la gravedad del asunto, él me mira.
-¿Lista para el primer recuerdo?
Abro los ojos, no esperaba que me permitiera verlos, pero asiento y me posiciono a su lado. Él toma mi muñeca y, después de seleccionar uno con su varita, nos adentra en él.
Estamos en un campo abierto, parece hacer mucho frío, hay mucho viento y estoy casi segura de que empezará a nevar en cualquier momento. Me encuentro entre dos Harrys, lo cual por dos segundos me asusta, aunque me recuerdo a mí misma que es un recuerdo donde estamos y por lo mismo, es normal. También están Ron y Hermione, con Kingsley, Robards y dos aurores que no llego a reconocer, todos miran a una misma dirección, dándome a entender que están esperando a alguien.
No pasa mucho tiempo y tres centauros llegan cabalgando. Sé que en su naturaleza no está el sonreír de lo lindo, pero específicamente, estos centauros tienen una expresión que inspira un poco de terror.
-¿Qué quieren? – dice el que va delante de todos. Kinsley toma la delantera, solo da un paso, pero todos entienden.
-Queremos lograr un tratado de paz.
-Nosotros no recibimos órdenes de ustedes- dice uno de los que atrás. Puedo notar que el último de ellos no deja de mirar a Hermione.
-No esperamos que ningún bando lo haga, ese es el punto de un tratado de paz.
-Al aceptar ese tratado, estaremos aceptando sus órdenes.
-No son órdenes- dice un pacífico Harry- son deseos.
-A diferencia del desorden que ustedes manejan- dice el que parece estar al mando- nosotros tenemos sólo un líder. Cuando ustedes decidan quién es de ustedes, hablaremos, mientras tanto, sepan que no seguiremos sus órdenes- y mirando directamente a Harry de manera bastante despectiva- ni sus deseos.
De repente, todo se disolvió y nos encontramos en una tienda de campaña, afuera está nevando.
-Es entendible, Harry: está el ministro, el Jefe del Cuartel y tú. Ellos se manejan en manadas y, aunque ellos no son los líderes, son los mensajeros y creo que es eso a lo que se refieren: a menos de que estemos organizados, no hablarán con nosotros.
-¡Pero nosotros no somos una manada, Hermione!
-¡Pero ellos sí y son con las personas que queremos hablar!
Ambos se miran directamente a los ojos, con un Ron en medio que parece encontrar muy interesantes las papitas que está comiendo.
-Ronald, di algo.
-Tiene usted razón, señorita Granger- dice Kingsley entrando a la pequeña casa, seguido de Robards- y por su misma experiencia con las criaturas mágicas y la ley, creemos conveniente que sea usted quien figure como nuestra líder.
-¡Jamás!- dice Harry poniéndose frente de ella inmediatamente- Sabes bien Kingsley que, de ser ella, es quien corre mayor peligro.
Ahora Ron no miraba las papas, sino que se había parado junto a Harry.
-No soy una niña a defender, Harry. Y Kingsley, perdón, el ministro tiene razón: no es el primer caso con criaturas mágicas al que me he dedicado.
-¡Pero no es lo mismo un elfo doméstico que un centauro- dice Ron airado.
-¿Y qué me dices de los dementores, Ronald?
En ese momento, la casa de campaña se disuelve y, mientras parecemos cambiar de recuerdo, aprovecho para preguntar:
-¿Hermione se encargó del caso de los dementores?- Harry me mira y su mirada me da a entender que la respuesta no me gustará.
-Fue la principal, sí. Pero… te lo seguiré explicando después.
Nos volvimos a encontrar entre centauros, ahora unos siete. Hermione se encontraba a la cabeza, con Harry y Kingsley a los costados. Ella parecía calmada, para estar parada enfrente de un centauro de más de tres metros de altura con un arco en sus manos.
-Venimos en paz, en representación de los magos de Gran Bretaña para saber cuales son sus deseos, así como expresarles los nuestros.
-¿Cuál es tu nombre, humana?
-Hermione Granger.
-¿Y por qué crees que tú, sangre sucia, mereces hablarme a mí?
La mención de dicho insulto, hace que el Harry del recuerdo alce su varita unos centímetros más, a lo que Hermione le hace una seña para que mantenga la calma. Muchos centauros habían estallado en alaridos.
-¿Son sus deseos que no me dirija a usted?- dice Hermi, aun manteniendo la calma.
Él comienza a reírse a carcajadas- No creas que tu falso respeto hará que te quiera matar menos. No, Hermione Granger, a los centauros no nos interesa hablar con los de su calaña. Ustedes han ignorado a mi raza durante años, hasta que el Señor Tenebroso se dignó a notar nuestra importancia. Marte nos dice estar en el momento de rebelión y es a él a quien escuchamos, no a una muggle que se ha robado nuestros poderes.
Lo que pasa después es tan rápido que no termino de entenderlo y ya me encuentro fuera del pensadero: primero el centauro le escupe a Hermione, quien no se mueve un ápice, pero Harry sí y lanza un escudo frente a ella para que nada le suceda. Los centauros, pensando que eso es un ataque u ofensa, comienzan a acercarse y cargar sus armas. El centauro que ha escupido a Hermione saca una varita, dispuesto a atacar. Tanto Kingsley como Harry toman a Hermione por los brazos y desaparecen.
-Obviamente fue mi culpa- dice Harry ya estando de regreso en su despacho- de primera instancia no debí de dejar que fuese ella la líder. Al menos con los dementores, sabía que mi patronus jamás iba a separarse de nuestro lado y todo estaría bien, pero con ellos y su temperamento… y en segundo, no debí de haber movido mi varita…
-Entonces… ¿esa fue su declaración de guerra en contra de los magos?
-Básicamente. No todos los centauros comparten la visión de que Marte les está obligando a rebelarse, tenemos a Bane como colaborador y unos cuantos más que habitaban en el Bosque Prohibido, pero eso no disminuye la fuerza que tienen.
-¿Y los centauros que te lastimaron a ti y a Ron…?
-Son los primeros mensajeros que viste.
-¿Y cómo…?
-Ha habido ataques de su parte y en uno de ellos, los apresamos.
-¿Y ahora que Hermione no está en la misión, qué pasa?
Él me mira un tanto extrañado y se sienta en una de las sillas que tiene frente al escritorio. Tomo una libreta y comienza a escribir unas cuantas cosas.
-Después de todo, sí tienes madera de auror, Weasley- lo miro sin comprender- entendiste el problema más grande que tenemos en este momento- se explica.
-Porque eso nos hace ver como desorganizados y les da más razones para no firmar.
Él asiente, mirándome; me da a entender con una seña que hay un poco más, así que me quedo pensando.
-¿y…? ¡Oh, mierda! Y la expone como objetivo.
-¡Exacto! Al presentarse como nuestro líder en la misión, muchos de ellos quieren su cabeza y más ahora que está embarazada, por eso la vez pasada Ron y yo quedamos hechos papilla.
-¿Qué sucedió con los dementores, Harry?- él cierra los ojos y pasa una de sus manos por su frente. De repente, parece alguien mucho más viejo y cansado.
-Fue de las primeras misiones en las que estábamos. Kingsley no iba con nosotros, sólo íbamos nosotros tres, pues todos los demás querían dedicarse a restaurar la paz en algunos lugares específicos.
Nosotros, por un comentario de Dumbledore al final del cuarto curso, supimos que era primordial limpiar Azkaban, pero nadie más nos hacía realmente caso. Básicamente tuvimos suerte de poder atender el caso. Acababas de irte, por lo que Ron perdió fuerzas y fue uno de esos aurores que era incapaz de convocar un patronus. Hermione no lograba conjurar un corpóreo, así que el único que podía realmente crear una protección para todos era yo, pero ya sabes la fascinación que tienen por mi persona, por lo que yo quedé como defensa número uno y Hermi como líder.
Entre más avanzábamos con el caso, más cansados estábamos los tres. Hermione fue agarrando confianza poco a poco, tal vez porque notó que sin eso, todo se podría ir a la basura. Al final lo logramos, los despedimos a todos y comenzamos la rehabilitación de la prisión, pero poco después empezaron las huelgas, revueltas y todo- termina tallándose los ojos.
Unos golpes en la puerta nos sacan de la concentración en la que nos encontrábamos. Sahavanna asoma su cabeza y nos dice:
-Perdón, chicos, pero la cabeza de la señora Weasley está en la chimenea preguntando por sus "hijos"- dice haciendo comillas en la última palabra, supongo yo porque mi madre se ha referido a Harry como uno de nosotros.
-Dile que ya iremos para allá, gracias, linda.
Ella vuelve a salir y cierra la puerta y yo le miro con el ceño fruncido:
-Si no hubieras dicho el "linda", hubiera jurado que le hablabas a una secretaria, Potter. ¡Es tu prometida, no la trates así!- él alza una ceja, parece divertido.
-¿Defendiendo a la competencia?- no puedo evitar sonrojarme hasta las orejas.
-No estamos compitiendo…
Suelta una risita y yo ruedo los ojos. Tan rápido regresa a su estado serio que parece broma:
-¿Alguna duda?
-Sí, ¿la misión es evitar que Hermi resulte herida?
-En parte. La misión es nosotros atacarlos y atraparlos para que no resulte herida, ni ella ni nadie más.
-Pero…
-No porque sean centauros dejan de ser mortífagos, Gin, no lo olvides.
Asiento y ambos nos levantamos. Salimos y encontramos a una Sahavanna, cenando en la cocina. Cuando le decimos que si nos acompaña a la Madriguera menciona que el día de mañana será pesado para ella y que prefiere descansar. Harry le pide que, de él no regresar antes, ella ponga la alarma muggle y él se encargará de lo demás.
Nos metemos a la chimenea y al segundo estamos en la sala de mi familia. Antes de salir, él retiene mi brazo y dice:
-Dos cosas, pelirroja: Nada de esto se lo menciones a Hermi, ella piensa que hemos dejado el caso en manos del Departamento de Cuidado de Criaturas Mágicas, pero ese departamento, aunque nos ayuda, no es capaz de controlar el caso por completo.
Yo asiento, entendiendo por completo.
-¿Y cuál es la segunda cosa? – el se sonroja un poco.
- Sólo para aclarar, no vivimos juntos. Ésa es mi oficina, no mi casa, pero vivo allí. Ella a veces decide sorprenderme a la hora de la cena para asegurarse de que coma algo.
No puedo evitar sentir un alivio en mi interior, pero fingiendo desinterés, salgo de la chimenea y lo ayudo a hacer lo mismo.
-Venga, muero por contarle a mamá cómo patee tu trasero en el entrenamiento.
furnunculus: encantamiento que hace Harry en el libro cuatro contra Malfoy en el tren (el final, vaya)
¡Hola, holaaa!
Sé que he tardado un poco, pero recientemente recordé algo un poco importante y (no puedo no decirlo) un poco triste conforme a esta historia. Y es que la comencé a escribir añoooos atrás y la retomé hace poco, perdiendo un tanto el hilo. Les cuento rápido: en un inicio lo que quería era que hubiera un torneo de los tres magos y esa era la razón por la que Ginny estaba en Francia. Lo he recordado porque releí el cuarto libro y pues, sufrí una pequeña crisis pues la historia ha resultado completamente distinta.
Después capté que esta versión verdaderamente también me encanta y que la otra la puedo hacer después xD Jajajajaja ¿les gustaría?
Ahora bien: ¡ya se acerca la misión! (esos pechos flashes en curvita que vieron en los primeros capítulos) así que muy pendientes al próximo capítulo (entre más reviews, más pronto coff coff) ¡Cuéntenme qué opinan de la misión que me saqué de la cabeza! Me he divertido mucho creando el duelo y mucho más los recuerdos. ¿qué tal lo he hecho?
Ahora, a responder al amor que me dan en forma de Review:
Ariadne Malfoy Nott: REGRESASTE 3 No sabes lo feliz que me hizo verte de regres Debes de saber que una de las muertes que más me duelen es la de Fred, entones yo también lloro con George jajaja. Qué bella que me escribiste en cada capítulo, me divertí muchísimo leyendo tus comentarios y reacciones. En verdad me alegra mucho que te vaya gustando todo esto. Espero que este cap no te decepcione.
Y por Una Página Más, eres un amor 3
ginnypotterwe: ¡Bonitaa! Ya he leído Promesas (léanlo los demás, está re-chulo) y de hecho ya lo recomendé en Tumblr abajo te dejo el link para que le des un vistazo. Del lemon... Debo de admitir que estoy muy tentada y posiblemente sí suceda jeje... Pero ya veremos, ya veremos.
Zaidagtz: ¡Hola, Zai! (¿está bien si te llamo así? jajaja) Sí, de hecho el próximo capítulo vendré otro de sus POVs a tu petición, en este capi hubo mucha información importante, entones por eso no hubo tantos POVs, pero pues quiero creer que de igual manera quedó bien. Y de dejar estancada la historia: no te preocupes, voy lenta, pero ahí voy. De hecho, sé que serán 10 capítulos y estoy tentada a escribir 2 epílogos (uno seguro, uno tentador) jajaja
Christine C: ¡Nooooo! *Nina hace la reacción de Luke cuando se descubre hijo de Vader* Pero Christine, Sahavanna es linda y buena y bonita, pero no es Ginny y estamos de acuerdo con que Ginny es perfecta para él, ¿no? Jajajaja
¡Muchas gracias a los favoritos, follows y los lectores fantasmas por ahí! Espero no decepcionarlos.
Tengo un perfil en tumblr (me pueden buscar como Ninaaberry) dedicada completamente a Hinny 3 y doy recomendaciones de fics de Harry Potter en español, por si gustan darse una vuelta ( tumblr(punto com)/blog/ninaaberry)
¡Y por último! (ya cállate, Nina -.-) escribí un oneshot que LITERALMENTE es una página en word pero que le da un toque Hinny al final de la saga, ¡pásenle a leerla! Se llama: Una página más
Ahora sí, me despido: nos vemos la próxima semana!
Beeeesos,
Nina.
