Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto
OBSESIÓN
Capítulo VII
Hinata sintió la dureza de Naruto y su rostro comenzó a arder de pura vergüenza. Intentó moverse pero solo sirvió para que él se frote más contra ella. Emitió un gemido suave.
—Naru… nos pueden ver— Sasuke a duras penas pudo oír la frágil voz de su ninfa.
—No nos verán… lo juro— la voz de Naruto doblegó a Hinata.
Sasuke lo supo cuando la vio inclinarse más y abrió ligeramente las piernas.
Naruto sonrió de lado y llevó sus manos a los senos de Hinata amasándolos con cierta presión mientras simulaba estocadas.
Sasuke empezó a sentir que su temperatura se elevaba. Le sudaban las manos y el inconfundible hincón de placer daba inicio.
Miró a Naruto bajar las manos recorriéndola hasta inclinarse para llegar a su falda. La levantó y tomando sus caderas la hizo inclinarse un poco. Hinata no puse resistencia, haciendo contrapeso con sus pechos, la observó levantando el trasero. Sasuke apenas veía su diminuta ropa interior.
¿A qué olerá?, pensó morbosamente viendo que las ligas negras de su diminuta braga.
Se relamió los labios hambrientamente.
Naruto movió a un lado la tanga y emprendió un juego entre la vulva femenina y sus dedos. Hinata bajaba más la cabeza soltando gemidos dulces. Sasuke sentía sed de solo oírla suplicar sin palabras.
El blondo sacó su miembro y lo colocó entras las blancas y bien proporcionadas nalgas de la pelinegra. Hinata suspiraba en tanto su pecho subía y bajaba más y más agitado.
Sasuke metió la mano dentro de sus pantalones. Se sentía como una maldita roca haya abajo. El dolor punzante lo carcomía por dentro.
Hinata se inclinó más dejando ver en todo su esplendor las curvas de su retaguardia y Naruto se puso de rodillas, sin miramientos se hundió en la caliente intimidad de su amada pelinegra. Sasuke oía los ruiditos de las lamidas y succiones por cunnilingus del rubio mezclándose con los gemidos de Hinata que ella intentaba callar mordiéndose el labio.
Sasuke sacó como pudo su miembro. Naruto dio inicio a interactuar entre su lengua y sus dedos, Hinata temblaba involuntariamente.
Él contemplaba los grandes senos pareciendo querer ser libres de la blusa escolar, aumentó el meneo de su mano. Hinata inclinaba su rostro sonrojado y movía las caderas buscando más placer. A Sasuke le pareció el movimiento más osado que había tenido su ninfa.
De pronto Naruto se levantó y ella soltó una gritito de queja.
Sasuke deseo partirle la cara por hacerle eso a su ninfa.
—Ya cariño… ahí voy…—dijo mientras seguía masturbándola con rapidez.
El rubio sacó lentamente su mano para dejar entrar su miembro despacio e hizo un par de movimientos suaves.
—Vamos… Hime…— Sasuke no pudo reprimir las palabras que salieron de su boca como el roce del viento. Su mano seguía el ritmo.
Como si le hubieran escuchado, los dos aumentaron el ritmo. Ambos impulsándose uno contra el otro. El sonido del golpeteo vagina-pene, el jadeo prolongado de Hinata y su movimiento de mano lo llevaban a una dimensión desconocida y muy embriagadora. Él temperatura de su cuerpo se expandía cada vez más, haciéndose casi imposible de soportar. Luchó contra su visión borrosa para fijar sus ojos en ver cómo era penetrada esa ninfa.
Tenía que probarla. Aunque sea una sola vez…
Naruto soltó un gutural gemido y recostó su cabeza en la de Hinata. Sasuke también estalló.
Casi, casi podía imaginar el calor y aroma que emanaba el cuerpo de Hinata luego del estallido de un orgasmo.
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Nebel dice así:
¡Ajá! Llegó el Lemon. Espero les haya gustado.
Comentarios, si lo desean.
