James Sirius Potter

James Sirius era un niño muy travieso no solo era sobrino de los gemelos si no también nieto de un merodeador tenía que ser terrible, y así era asía demasiadas travesuras como la ves que le puso una pastilla vomitiva del tío Fred y George en la bebida a su papa haciendo que este perdiera un día de trabajo ahí fue cuando james conoció toda la furia de su madre pero ese no es el tema, bueno James Sirius tenía el pelo negro azabache que se erizaba como el de su padre y los ojos marrones se parecía más a James Potter que el mismo Harry, y en la personalidad de diablillo también cosa que hacia reír a todos menos a Harry y a Ginny que ya querían arrancarse los cabellos de la desesperación pero olvidarían todo eso hoy ya que era el día que James iba a Hogwarts .

-Potter, James Sirius- dijo el profesor leyendo la lista de alumnos que asistirían a Hogwarts ese año, apenas dijo el nombre del niño se dispararon los murmullos y susurros y las miradas les eran dirigidas a él no solo la de los alumnos si no también la de los profesores.

James camino a paso seguro con la cabeza en alta a diferencia de su padre le gustaba ser el centro de atención, el profesor Longbottom le puso el sombrero.

-ohh vaya un Potter- dijo una voz que retumbaba en sus oídos- haber, haber mmm eres leal a tu familia sin duda está sobre todo lo demás y es lo que más te interesa eres capaz de mucho eres valiente muchacho ya lo veo eres muy valiente definitivamente serás un- silencio absoluto- ¡Gryffindor!-grito el sombrero después de varios segundos.

Y así James Sirius los convenció de que era igual a su abuelo ya que este en sus años en Hogwarts rompería el record de más vociferadores mandados en un año.