Los personajes de Yugioh no me pertenece, si así fuera, Atem se quedaría por siempre con Yugi.

Chapter 7

-Así que tú eres Jȗdai Yȗki- Ren se acuclilló al mismo porte que el niño de cuatro años, cogiéndole amistosa ambas manitos- yo soy Kisara pero me puedes decir Ren ya que es más fácil de decir.

-Duelo- musitó vivaracho -¿quieres tener un duelo?.

Ren sonrió con gusto, levantándose –Claro, pero primero tenemos que ir con tus padres- con eso dicho ambos corrieron, ganándose reprimendas de los superiores de Ren.

-Kisara no corras.

-Lo siento- contestó con una sonrisa, haciendo caso omiso a lo dicho.

-Ya estamos aquí- Ren abrió la puerta, llamando la atención de los presentes.

-Ssshhh- le calló Mokuba, haciéndole una seña para que se acercara junto con el niño.

-Si ves Jȗdai, tus dibujos serán enviados en esas cápsulas hacia el espacio- le dijo feliz por él –¿no crees que eso es increíble?

-Si- contestó mirando otra cápsula.

-¿Esa es tu carta favorita?- preguntó, mirando la extraña carta.

-Se llama Yubel- le dijo mirándolo triste.

-Oye, vamos a jugar ahora- propuso, llevándoselo cargando –nos vemos luego, me lo raptaré un ratos, dile chao a tus padres Jȗdai.

-¿A dónde se lo lleva?- preguntó preocupada la madre del niño, mirándola alejarse.

-Van a tener un duelo- tranquilizó Roland –no se preocupe, si gustan los llevaré allí.


-¿Quién es Jȗdai?- preguntó la niña con un puchero.

-Un niño que conocí cuando tenía diecisiete, es mayor que tú, si no me falla la cuenta creo que es cinco a seis años mayor que tú- contestó tranquila, enredando su mano en el cabello de su hija.

-Um- viró la cara /no le gusta que su mamá hable de otros niños/.

-Algún día lo conocerás- le agarró por el mentón, haciéndole que la mire –ustedes pueden llegar a ser amigos- miró sorprendida los ojos de su pequeña, captando el comportamiento de esta, sonriendo conmovida –tú y tu padre son los que más amo, son la familia que he llegado a crear, ustedes son los más importante para mí, ningún niño o niña alejado a nosotros será más importante que tú.

-¿En serio?.

-En serio.

-¿Aunque sea más bonito que yo?.

-No hay nadie que sea más bonita que tú.

-Si lo hay; tú eres bonita mami.

-Gracias, ahora prosigo.

"Ahora que recuerdo, creo que he visto un comportamiento algo similar en Seto".


-Hola Seto- Ren sostenía una caja que a la vista se veía pesada.

Seto al verla se propuso en ayudarla (después de todo, esta era su día libre y aun así estaba aquí, trabajando aunque no tenga la obligación de hacerlo).

-Déjame ayudarte Kisara- un compañero de ella se le adelantó, recibiendo una sonrisa de agradecimiento por parte de ella, haciéndolo sonrojar.

'Kisara' resonó el nombre de ella en su cabeza, había olvidado por completo que su nombre es ese; la miró de soslayo, al parecer a ella no le molestaba que le llamaran por Ren o Kisara.

"Tan despreocupada" Seto se giró, mirando por última vez la cara de idiota que llevaba ese chico al mirarla.

-Hola Kaiba- aparecieron de la nada Wheeler y sus amigos -¿sabes dónde está Kisara?.

Otra vez ese nombre.

Seto respiro profundo, ese nombre lo había escuchado anteriormente, pero no sabía en dónde.

-Debe estar en el laboratorio- les dijo, alejándose con rapidez.

-¿Y a este que le pasa?- pregunto Joey a sus amigos, recibiendo una negativa.

Seto entró a su oficina, quedándose mirando por el gran ventanal.

-Hermano, Pegasus quiere hablar contigo.

-Llévale a la sala de conferencia.

-No es necesario mi estimado Kaiba- Maximiliam Pegasus se adentró al despacho, haciendo oídos sordos a las quejas del secretario de Kaiba –solo vine a dejarte algo personalmente.

Seto cogió el sobre que le tendía su 'socio', mirando su contenido.

-Seto, me gustaría que vieras...ups, lo lamento, no sabía que tenías un invitado- Ren dio un paso atrás, disponiéndose a retirarse de ahí.

-Vaya, si es la pequeña Kisara- exclamó Pegasus, acercándosele y cogiéndole ambas manos.

-¿Disculpa?- preguntó consternada.

-¿No te acuerdas de mí?, tu padre trabajaba para mi compañía.

-¿Señor Pegasus?- más que pregunta parecía una afirmación, mirándolo con los muy abiertos.

-Veo que te acordaste, ah, si hubiese sabido que la hija de uno de mis mejores científicos está trabajando en la compañía de Kaiba Corp., te hubiese traído una invitación también.

-¿Invitación?.

-Pero puede que Seto te quiera llevar como compañera.

Se le secó la garganta, no sabía que decir, solo deseaba tirar a Pegasus desde ese mismísimo edificio por ser tan confianzudo; ¿Cuándo la soltara de las mano?.

Se le acercó, interponiéndose entre él y ella, aclarando su garganta –Iré a tu fiesta con Ren.

-¡Eeeehhh!- exclamó la chiquilla detrás de él.

-Vamos Ren, será divertido- la alentó Mokuba.

-Será un placer ser su invitada- Ren se inclinó graciosamente, causándole risas a Pegasus.

-Ok Kisara, esperaré su llegada hasta entonces me marcho.

-Yo también, Roland acompáñame.

-Si joven Mokuba.

-¿Está bien que yo vaya?-preguntó la peliblanca después de unos minutos de silencio.

-Pegasus al no verte en su fiesta, me estará molestando- le dijo, mirándola inquisidora mente -¿tu padre era un científico?.

-¿Qué?...ah si- respondió "tengo que preguntarle"-um, Seto.

Seto la miró, esperando que continuara.

-No es nada- negó, poniendo sus manos al frente, suspirando derrotada "el no dirá lo que yo más deseo escuchar, pero si no le pregunto, me quedaré con esa duda" –¿Te disgusta mi verdadero nombre?.

Esa pregunta lo descolocó, "¿qué quería decir con eso?", siendo franco consigo mismo, su nombre no le molestaba, sino quien la pronuncia -¿por qué lo dices?.

-Es que….cada vez que escuchas mi nombre frunces el ceño, co…como si te molestara.

"¿Lo hacía?" se preguntó, respondiéndole –No me molesta.

-Entonces, ¿Por qué no me llamas por mi nombre?- la chiquilla se sentía ansiosa, hace poco que había entrado a trabajar y en ese corto tiempo a conocido al frío y calculador Seto Kaiba, lo que más deseaba es escuchar su nombre por la boca de él y de nadie más, quería que él lo dijera con la profunda voz que poseía y que tenía la dicha de escuchar.

-Kisara- pronunció, mirando con asombro como la mujer (reconocía que no es una niña y que es una mujer) sonreír ampliamente, mientras sus ojos se dulcificaban más de lo habitual.

Ahora ella lo sabía, se había enamorado de Seto Kaiba.

Continuara…

Pueden enviarme críticas (constructivas), tomatazos, aplausos, amenazas hacia mi persona, pero eso si, NECESITO saber la opinión de ustedes y saber si voy por buen rumbo con mi historia.

Todo será bienvenido aquí.

PD: Siento mucho no poderte responder dinas'moon'E53(tengo que apurarme).

Les envío un abrazo virtual.

ATT. Agatali12.