ESTE ES UN RELATO DE FICCIÓN; LOS PERSONAJES Y NOMBRES PERTENECEN A SU RESPECTIVO AUTOR. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.


Capítulo 7

War III

-No puedo creerlo- susurro seriamente Takano.

Hacia dos horas Michiru le había llamado contándole todo lo que había ocurrido aquella tarde, el rápidamente salió de su oficina y fue en busca de su prima, la pequeña rubia tenía un esfinge en el tobillo y necesitaba atención medica, asi que la llevo a el hospital donde Ami hacia su práctica médica, siendo la peliazul quien atendió personalmente a Serena. Después de inmovilizar el pie de la joven rubia, los cuatro salieron del hospital y llevaron a Serena a su casa, en donde Rei y Mina las esperaban preocupadas, pues Michiru les pidió que tuvieran listo el departamento pues serena no podría hacer muchos movimientos debido a la lesión, cuando una muy preocupada Rei le pregunto qué había pasado, Michiru solo se limitó a decir que se había caído y no entro en más detalles, esto a petición de Takano.

El pelirrojo no le quitaba la vista a Serena, sonrió levemente al ver a la pequeña rubia muy apenada por todas las atenciones que estaba recibiendo. Bajo la mirada al suelo, y exhalo con fuerza, realmente se sentía molesto, no entendía como su amigo se había comportado de tal forma, el jamás pensó que Haruka le hiciese daño a Serena, sabía muy bien que el corredor era impulsivo y más de una vez tuvo que separarlo en alguna pelea de bar, pero de estar tomado y pelear con alguien a solo atacar a alguien más sin razón alguna, había un trecho bastante grande y el no entendía nada, y más aún herir a Serena, quien se supone el corredor quiere más que a nadie, eso lo molestaba aún más.

El timbre sonó, sacando al pelirrojo de sus pensamientos, Mina se puso en pie y se ofreció a abrir, saliendo por el pequeño pasillo que separaba el recibidor de aquella gran y hermosa sala, el pelirrojo volteo la mirada esperando por Mina y quien fuese que viniese con ella, vio como la rubia entro seria a la habitación, detrás de ella venia Ayusawa también con el semblante muy serio y una mancha de sangre en la parte superior de su vestido, a lo que Takano se paró de inmediato, pero antes de avanzar un poco se detuvo, viendo como Haruka venia tras ellas, la rubia venia cabizbaja su rostro apenas podía verse en medio de los rubios cabellos que caían hacia el frente, su mano izquierda estaba ensangrentada hasta el codo, sus ropas también lo estaban.

-Haru…- susurro Serena viendo a la rubia tan mal, no pudo evitar que su corazón diese un vuelco y sintiera como las lágrimas se agolpaban en salir.

-Vamos Haruka, diles…- dijo muy suave la castaña.

-Yo…

La rubia no pudo si quiera decir otra cosa, pues Takano se abalanzó sobre ella, la tomo por el cuello de la camisa, y la empujo con fuerza contra la pared que estaba detrás, dejo ir el primer golpe hacia el rostro de Haruka con toda la ira que estaba sintiendo. La rubia sintió como se aturdía y perdía el equilibrio, yéndose levemente hacia adelante pero las manos de Takano lo impidieron y volvió a empujarla contra la pared con furia, golpeando de nuevo a Haruka en el rostro.

-¡ERES UN IDIOTA!- le grito Takano sacudiendo a Haruka, quien se mantenía con la mirada clavada en el suelo sin resistirse en absoluto. –Confié en ti, creí que eras alguien diferente, pero veo que me equivoque.- le dijo soltándola con desprecio.

Todas permanecían en completo silencio a excepción de Serena que sollozaba "ya basta", en apenas un susurro. Ayusawa se había quedado en shock con los ojos abiertos de par en par, sabía que tenía que interceder pero sus pies simplemente no respondían, su voz parecía haberse enmudecido, vio cómo su amigo, descargaba su ira contra la rubia, y se sentía realmente impotente. Cuando el joven pelirrojo levanto su puño de nuevo amenazando a la malherida rubia, sabía que tenía que interceder, pero antes que su cuerpo respondiera, vio como una cabellera verde pasaba rápido frente a sus ojos, y aun antes que el chico golpeara de nuevo a la rubia, la peliverde se colocó entre Takano y Haruka, deteniendo de inmediato al pelirrojo en sus intenciones de seguir golpeando a la rubia.

Michiru veía con seriedad a su amigo, si bien era cierto ella misma quería romperle la cara a Haruka, lo que su amigo había hecho no estaba bien, él era un caballero y ella había sido una idiota por no darse cuenta, que en realidad nadie más sabia la verdad, dudo un momento si revelar tal secreto seria lo correcto. La violinista sintió una mano apoyarse en su hombro, volvió la mirada vio a la rubia a los ojos.

-Está bien…déjalo- le susurro levemente la rubia.

-Apártate Michiru… déjame enseñarle a este imbécil que un hombre jamás lastima a una mujer.- dijo con repudio Takano. Michiru volvió la mirada ahora hacia su amigo, y para sorpresa de todos empujo al pelirrojo.

Takano se fue hacia atrás, perdiendo un poco el equilibrio, él estaba sorprendido de todos los presentes jamás pensó que la peliverde intercediera en favor de la rubia.

-¿Qué demonios?- exclamo Takano retomando su compostura. –Ahora vas a defender a este poco hombre- le reclamo a Michiru, acercándose amenazadoramente con intención de golpear de nuevo a Haruka, pero Michiru se interpuso de nuevo y para dejar aún más sorprendidos a todos le dejo ir una tremenda cachetada a Takano, quien no supo cómo reaccionar. El pelirrojo solo se tomó el rostro y dio dos pasos atrás.

-No lo defiendo a "El"…- dijo Michiru tratando de tranquilizarse. – La defiendo a ella…- dijo señalando a Haruka.

-¿Qué dices?- pregunto muy confundido Takano

-Que no ves, Haruka es mujer, no hombre, M-u-j-e-r…- dijo lentamente la peliverde.

Todos se quedaron en shock, excepto Ayusawa, nadie más sabía que la rubia era una chica. Takano palideció, todo este tiempo y el no noto que su mejor amigo era en realidad una chica, se miró la mano y sintió pena, se sintió avergonzado.

-¿es eso cierto?- dijo Serena tratando de ponerse en pie.

-Si…- contesto Haruka, la rubia se limpió el labio, la sangre escurría de su boca, sintió un fuerte mareo y casi pierde el equilibrio, pero una mano apoyada en su pecho se lo impidió. Haruka levanto la mirada y vio a los ojos a Michiru, la peliverde sostuvo a la rubia, y la ayudo a sentarse en una pequeña silla que estaba a unos pasos, Michiru busco con la mirada a Ayusawa quien al ver el gesto de la peliverde entendió y corrió a ayudarla con la rubia. –Gracias- susurro Haruka sintiéndose un poco mejor.

- ¿Cómo lo sabias?- pregunto Ayusawa.

-Solo, me di cuenta de ello…

-¿Cuándo?- inquirió la castaña

-Cuando la conocí

-¿Por qué no dijiste nada?

-No era mi asunto, y realmente no lo considero algo importante- dijo encogiéndose de hombros.

-Gracias…- susurro la rubia.

Haruka levanto la mirada y se encontró con Serena, quien lo veía con cierto reproche y desilusión, inmediatamente la rubia sintió como si le apuñalaban el corazón, no sabía que lo dolía mas, si los golpes que le había propinado Takano o el pecho.

-¿Por qué no lo dijiste nunca?- Pregunto confundido Takano

-Nunca me lo preguntaste

-pero...tu… todas esas chicas…- balbuceo Takano

-Ellas estuvieron igual conmigo

-Pero… no dijeron nada

-Lo se… creo que no les importaba.- dijo la rubia bajando la mirada, le dolía sentir la mirada de reproche de Serena sobre ella, realmente le dolía el pecho.

-¿Por qué?- susurro Serena. Haruka entendió la pregunta.

- Porque tenía miedo… pensé que tal vez me rechazarían si les decía la verdad. No quise lastimar a nadie, pero ya me ha pasado antes, cuando creo que por fin me aceptan como soy, me dan la espalda y me echan de sus vidas, como si fuera basura…

- Yo jamás lo haría…- dijo Serena

-Y ¿Por qué me ves diferente ahora?- inquirió con dolor la rubia. –mira, yo no lo pedí, nacer de esta forma, y no es que me moleste ser mujer, es solo que, parece que a los demás les parezco demasiado atractivo como para ser chica.- termino de decir con un poco de burla.

-Por eso golpeaste a ese hombre…

-No…bueno si, es complicado.

-Pues dime…- dijo Serena con dulzura en la voz y relajando la mirada

Haruka dudo, no era que no confiara en la pequeña rubia, si no que se sentía incomoda con tantos ojos sobre ella, una cosa era abrirse con su amigo, o con Serena, pero era muy diferente hacerlo con casa llena, con gente que apenas había tratado, se sentía juzgada y apenada.

Michiru noto la duda en los ojos de la pianista, la situación realmente debía parecerle incomoda a la rubia. Ella bajo la mirada sintiéndose apenada por poner en tal situación a la corredora, y es que si bien la "idiota Tenoh" se merecía sentirse mal por lo de Serena, un talón lastimado no era suficiente para exponer a la rubia a tal situación. Michiru desvió un poco el rostro y observo la mano ensangrentada de Haruka, era evidente que estaba lastimada y no recibió ningún tipo de atencion medica. La violinista levanto la mirada y busco a su amiga Ami, quien al verla entendio el gesto y se acerco a ellas.

-Dejame ver esa mano.- Le dijo muy tranquila la joven aprendiz. La rubia dudo unos segundos pero accedió y le extendió la mano a la peliazul, quien la examino por uno momentos.- ¿Rei podrias pasarme mi bolso?

La pelinegra asintió, tomo el bolso y se lo alcanzo a Ami, esta ultima comenzó a sacar algunas gasas y un poco de alcohol.

-No voy a mentir, te dolerá un poco.- dijo mientras limpiaba la sangre.

-Esta bien… he estado peor.- comento la rubia sintiendo como el alochol escocia entre sus heridas.

- Sabes… a mi realmente no me importa si eres mujer, creo que eso te hace aun mas especial, pero, creo que Serena quiere una explicación mas concreta del porque lo ocultaste… yo conozco a estas chicas, y puedo decirte, nadie en esta habitación va a juzgarte, y quizá te lleves una grata sorpresa diciendo la verdad.- le dijo Ami lo suficientemente bajo para que solo Haruka le escuchara.

La rubia suspiro, la peliazul tenía razón, ella les debía una explicación real a todos. Tomo un poco de aire y hablo.

-Creo que se los debo… la razón por la que no se los dije, fue por que tenía miedo de que me odiaran o sintieran repulsión hacia mi, se lo que es estar sola, y no es algo muy lindo en realidad. Cuando yo tenia 5 años mis padres fueron asesinados...- la rubia se detuvo un momento, todos estaban en silencio. – mi padre me empujo dentro del ático y por eso no hicieron lo mismo conmigo, el me salvo. Cuando la policía llego y me encontraron, yo había pasado casi toda la noche al lado de los cuerpos sin vida de mis padres.-

Haruka volvió a detenerse, sintió que rompería en llanto, pero sentir a Ayusawa colocar su mano en su hombro, y a Ami tomarla ligeramente por la mano, le dio valor.

-La policía initento comunicarse con algún familiar, pero nadie quizo hacerse cargo de un pequeño estorbo, entonces, llego el mejor amigo de mi padre, le dijeron que yo estaba viva y corrió a buscarme. El me adopto, me dio un hogar y una familia, su esposa y su hija me aceptaron como una mas, y yo a mis 5 años, estando sola, sentí como si las puertas del cielo se abrían y ellos eran mis angeles. Cuando creci, yo no me esforcé en disimular quien era, y ellos me aceptaron, ellos muchas veces me presentaban como su hijo y a mí no me molestaba.-Haruka se detuvo, suspiro muy fuerte antes de seguir-Cuando cumplí 12 años me enamore por primer vez, me enamore de su hija, Setsuna, ella tenía 18 años, era alta, su cabello era color verde muy oscuro, su tez ligeramente morena, era un ángel y para mí era la mujer más bella que existía.- la rubia se detuvo, sonrió levemente recordando a su primer amor. – Ella me correspondía, pero ambas estábamos confundidas y vamos, yo realmente era una niña y ella era una mujer. Asi que nos conformamos con tenernos la una a la otra, ella me enseñó a tocar el piano, y siempre me alentó a hacer carrera en la música, cosa que hice y con mucho esfuerzo a los 14 años logre entrar a la Real Academia De Música En Tokio, sin embargo solo estuve un año, porque cuando cumplí 15 años, no sé, no pudimos más, y comenzamos una relacion.- Haruka se pasó su mano por su rostro, y en un gesto rápido alboroto sus rubios cabellos.

-¿Y qué sucedió?- inquirió muy afectada Serena.

- Su madre nos encontró…- Haruka no pudo evitar que una lagrima cayera por su mejilla.- Setsuna fue la primer mujer en mi vida, ella… era todo para mí, creí que vivía en un sueño… pero al final todo se volvió una pesadilla. Después que su madre nos encontrara, ella me echo de la casa, Hitoshi no hizo nada para impedirlo, y pues Setsuna… ella, no pudo hacer nada. Entonces ahí estaba yo de nuevo, sola y sin saber bien que hacer, todo se fue al carajo, comencé a correr en carreras callejeras, y… hacer cosas que no me enorgullecen para poder vivir, dos meses después, me entere que Setsuna se había casado con un tipo…-

Haruka se detuvo, por un momento se quedó observando como Ami envolvía su brazo en una venda.

-El tipo era un idiota, el la golpeaba…

-¿Cómo lo sabes?- Pregunto Takano

-Su padre me lo dijo, me pidió que fuera a por ella, que le ayudase a enfrentar a ese imbécil, pero yo le dije que no, sentía que ella me había traicionado, que solo había jugado conmigo. Su padre… es el hombre que golpee hoy.

-¿Por qué lo golpeaste?

- un año después, el imbécil con quien se casó, la asesino…- Haruka se detuvo.

Todos se quedaron en shock. El silencio se apodero de la habitación, y hasta Ami se detuvo por unos segundos. Haruka no pudo evitar que las lágrimas que llevaba aguantando durante tanto tiempo cayeran sin piedad por sus mejillas.

-El ataúd se mantuvo cerrado…- logro decir la rubia en medio del llanto.- el la asesino a golpes, le destrozo el rostro con sus manos, y… luego se suicidó.- la rubia intento calmarse un poco y siguió.- Cuando me entere, no pude creerlo, fui a su casa, su padre, Hitoshi me recibió con golpes, ni siquiera pude entrar, el me lo impidió. Me llamo cobarde, me dijo que si yo hubiera hecho algo tal vez su hija estuviera viva, y tenía razón, yo pude haberla salvado, pero no lo hice, no lo hice por cobardía, porque prefería proteger mi orgullo…. Tal vez ella estaría viva… conmigo…- la rubia apenas pudo terminar de hablar, las lágrimas volvieron a dominarlas, tomo su rostro con su mano y dejo salir todo aquel dolor que llevaba.

Todos guardaban silencio mientras miraban a la rubia desmoronarse, nadie sabía bien cómo reaccionar, que hacer, sentían que cualquier cosa que hicieran o dijeran solo lastimaría más a la corredora. Michiru se acercó a la rubia, quien aún mantenía su rostro oculto en su mano. La violinista puso su mano sobre el cabello rubio de Haruka, y acaricio levemente su cabeza. La rubia al sentir tal contacto sintió calidez en su pecho, y controlo un poco su llanto, levanto el rostro y se encontró con la mirada azul de Michiru, quien le sonrió levemente. Haruka bajo de nuevo la mirada y siguió.

-Hoy en el centro comercial, él se acercó a mí, me dijo de nuevo esas palabras, que era un cobarde… yo… no se bien en que momento comencé a golpearle, realmente no era yo, supongo que todo este tiempo, le odie a él porque tampoco hizo nada, y me odio a mí misma porque fui una cobarde, fui un idiota. Bueno aun lo soy…- la rubia dijo esto último volteando a ver a la peliverde y en un tono de burla.- realmente siento lo que paso, sobretodo contigo Serena, y no espero que me perdonen, solo quería explicarles que, talvez soy un idiota, talvez son impulsivo, agresivo y violento, pero jamás golpeo a alguien solo porque si, no soy un animal, talvez él no lo merecía, pero tampoco yo, asi que lo siento… no saben cuánto. Siento no haber dicho nada con respecto a que soy mujer, pero, es duro que alguien que te amé te rechace por lo que eres, y después de estar sola tanto tiempo, Takano, tú te volviste mi familia y no hubiera soportado que me odiaras, pensé muchas veces en decírtelo pero siempre sentí que ya era demasiado tarde, sin mencionar que la mayoría solo se daban cuenta, no soy muy buena abriéndome de esta forma con los demás, asi que… lo siento.

Haruka observo como Ami terminaba de vendarla, y le dedico una sincera sonrisa en agradecimiento a la peliazul, se puso con mucha dificultad en pie y se dispuso a marcharse.

-Haruka…- hablo Takano –no me importa si eres mujer, me siento estúpido, ahora que lo pienso era obvio, sin embargo lastimaste a mi prima, pero… si Serena te perdona, no soy quien, para no hacerlo yo también.- dicho esto la mirada de todos se posó en Serena, quien con algo de dificultad camino hasta donde estaba la rubia. Al llegar donde ella, la pequeña joven abrazo a Haruka.

-Yo no tengo nada que perdonar.- le dijo Serena tranquilamente y dándole un beso a la rubia. Haruka se limitó a sonreír, por más que lo ocultara, los ojos de la pequeña rubia no podían mentirle, nada volvería a ser igual.

-Bueno…- Interrumpió Mina- Asi que Haruka-san es chica… ya decía que yo que eras demasiado perfecta como para ser hombre.-

La rubia se separó un poco de Serena, y no pudo evitar sonreír ante el comentario de Mina.

-Ya me lo han dicho antes.- Contesto la rubia sonriendo ahora.

- Bueno, a lo pasado, pasado, porque no salimos a la terraza un rato, creo que a todos nos caería bien un poco de aire.- menciono ahora Rei. – pero Haruka necesitara otra camisa- dijo señalando la manchada ropa de su nueva amiga.- Takano porque no le traes otra mudada.-

Takano asintió con el rostro, y le sonrió a la rubia.

-Tranquila, yo lo hago…y Haruka perdóname por los golpes.

-Gracias a Dios no golpeas tan fuerte.- le sonrió la rubia, sabía que después hablaría con Takano, él era su mejor amigo, y sabía que le debía más explicaciones.

-Ayusawa me acompañas- pregunto el pelirrojo. La castaña dudo un segundo vio a la rubia, esta solo le sonrió en señal que estaba bien, y accedió entonces, yéndose junto con Takano de la habitación.

-Vamos afuera- sonrió Ami acercándose y tomando a Serena, la rubia entendió y acompaño a la joven doctora, hacia la terraza, Rei y Mina salieron detrás de ellas, y cuando Michiru se movió de su lugar hacia la puerta, Haruka la detuvo, tomándola de su mano.

-Espera…

-¿Qué sucede?- le pregunto la violinista.

-Gracias… por todo.

-No hay de que…

- Sé que esto no cambia la forma en que me ves, pero si cambia el cómo te veo a ti, y tienes razón, entre Serena y yo no puede haber nada, lo sé, ni ella, ni yo, somos indicadas la una para la otra.

-Haruka yo…- la peliverde interrumpió a la rubia pero esta no presto atención.

- y prometo hablar con Serena, dejárselo en claro, aunque creo que después de esto ella, ya no querrá nada conmigo.

-Haruka… ella te ama.- le dijo Michiru muy seria, no quería que sus palabras detuvieran la felicidad de Serena y después de todo lo que había dicho la rubia, hasta ella admitía que la rubia tenía razón de ser como era. -Y no creo que nada haya cambiado.

-Si cambio, tú la viste, y es normal- respondió Haruka tranquila. –estoy acostumbrada a esa mirada, la he visto antes, nunca pensé ella me vería asi, y duele, pero aun asi, está bien. Solo quiero que sepas, el que tú me defendieras, aun a pesar de todo significo mucho para mí, soy una idiota lo sé, pero prometo comportarme contigo, de la forma en te mereces.- Haruka le sonrió levemente a la peliverde, y se retiró por la puerta que daba a la terraza.

La decisión ya estaba tomada, la rubia se había dado cuenta de que ni ella era la persona correcta para Serena, ni Serena era la adecuada para su indómita alma. "Michiru Kaioh" pensó la rubia, pasándose la mano por su cabellera rubia justo en el lugar que la peliverde la había tocado, "Me tienes".

Michiru observo como Haruka salía de la habitación, ella nunca podría perdonarse, con sus palabras había separado a dos personas, y le harían daño a su mejor amiga. Si bien, era cierto lo que le dijo la rubia, Serena intento aparentar que no le importaba el sexo de la corredora y que todo estaba bien, lo cierto es que en sus ojos, pudo leer perfectamente que no era asi, había desilusión y reproche en su mirada, y eso le había molestado, la rubia estaba abriendo su corazón, y sin embargo a su joven amiga aquello no le importo, no mucho.

Aun asi, ella ya había tomado su decisión, apartarse de la rubia y su amiga, ya mucho daño había causado, pero a pesar de todo lo que había ocurrido esa tarde, no pudo evitar sentir calidez en su pecho, justo en el momento en que la rubia le dijo esas últimas palabras, o cuando le regalo esa hermosa sonrisa, después de saber por todo lo que había pasado la rubia, y ser capaz de sonreírle de esa forma, su corazón no pudo evitar acelerarse ante el gesto.

La peliverde se maldijo otra vez, tenia que dejar de pensar en la rubia, tenia que alejarse de ella.

-Eres una idiota…- susurro la peliverde mientras se abrazaba a sí misma.- Haruka idiota- susurro recordando la sonrisa de la rubia. Michiru tomo su bolso, y se marchó del apartamento sin decirle a nadie, tenía que irse, tenía que pensar en cualquier otra cosa que no fuera Haruka Tenoh.

La peliverde salió del edificio, tomo un taxi y se dirigió al bar más cercano, una vez dentro, camino hacia la barra, y pidió un shot de vodka, el cual bebió de inmediato pidiendo otro.

-Valla, una señorita como usted tomando de esa manera- dijo una voz ronca.

Michiru volteo a ver al dueño de tal voz, y le sonrió coquetamente, el hombre de mediana edad, era atractivo y miraba con lascivia a la violinista.

-Muchos pueden asombrarse con las cosas que… como dijo, una señorita como yo podemos hacer.- coqueteo la peliverde susurrándole lo último que dijo a aquel hombre, a la vez que pasaba su mano por detrás del cuello de su acompañante. La peliverde en un rápido movimiento atrajo el rostro del hombre y lo beso con furia, necesitaba olvidar, necesitaba dejar de pensar, y la noche joven aun le ayudaría, sino simplemente la entretendría lo suficiente.


NA: Hola, bueno espero que este capitulo sea de agrado, y su ritmo no sea muy complicado, espero que la lectura sea agradable y lo hayan disfrutado. Gracias a todas las personas que han comentado, y que se mantienen al pendiente de esta historia, enserio gracias.

Ahora los comentarios:

Chat'de'Lune gracias por tu comentario, me alegra que disfrutes de la historia y pues con esto espero haber calmado tu curiosidad, mas sin embargo, la rubia es como un iceberg y esto solo es parte de lo oculta. con respecto a la ortografía, lo siento, yo soy un pequeño desastre en ese aspecto (con decir que tarde 3 años en colocar correctamente el acento en corazón), y no revise bien el capitulo, espero que eso no haya interferido la lectura, y tratare de ser mas cuidadosa. xD

Hitomi gracias por comentar y que bueno que te gusta la trama, espero haber disipado un poco las dudas sobre el pasado de haru, y pues tienes razón hasta yo se que hice sufrir mucho a la rubia, pero, pronto se sentirá mejor, lo prometo ;).

Guest pues si Haru es muy talentosa, y prometo demostrarlo nuevamente, muchas gracias por tu comentario y por esperar que actualice.

Mounstruo360 I like...that you like it xD

Cerezo-angie gracias por estar al pendiente hermosa, y por aguantar mi genio de escritora. Enserio gracias por todo el apoyo.

Bueno sin mas que decir, me despido, por cierto les invito a leer un One-shot que escribí para el día de ayer (San Valentin). Se llama White Russian, espero que si lo leen lo disfruten. Ahora si, sin mas que decir, un placer como siempre y nos leemos luego.