Héroe al estilo Xiaolin Showdown
Géneros: Drama/Acción/Histórico
Rated: T
Sinopsis: Hacia el final de las guerras entre 481 y 221 A.C., China estaba dividida en 6 reinos. El Rey del Norte, obsesionado por convertirse en el líder del más grande de los imperios se propuso acabar con sus enemigos, entre ellos los más peligrosos eran Chase Young, Wuya y Guan. Prometió grandes riquezas y poderes a quien pudiera liberarle de esos tres grandes guerreros. Nadie en muchos años ha reclamado tan suculento botín hasta que un día aparece el enigmático Omi, portando las armas de los tres guerreros ya derrotados.
¿Por qué?: Héroe es probablemente mí película china favorita, el ambiente oriental y personajes me recuerdan mucho a Xiaolin Showdown. Esta serie hizo que me volviera admiradora de la cultura china y no me pude resistir a crear esta parodia. Chase tiene un enorme parecido para encarnar a Espada Rota: Su sentido del honor es un punto muy fuerte en ambos. Wuya le quedaba como anillo al dedo interpretar a Nieve, una mujer llena de amargura por las huellas del pasado. Por el ideal del Rey del Norte, decidí que el Maestro Fung lo interpretara. Omi era perfecto para ser Sin Nombre, su habilidad nata y arrogancia lo dejaba como excelente candidato. Y Kimiko igualmente. No se cambiaron muchas cosas ya que los efectos que ellos agregaban les quedaba muy bien. Quedaban muy bien en escena juntos. Por favor, coman sus palomitas y beban de su refresco y contemplemos la escena parodiada de Héroe.
Cast:
Omi como Sin Nombre
Chase Young como Espada Rota
Wuya como Nieve Voladora
Kimiko Tohomiko como Luna
Maestro Fung como el Rey del Norte
Monje Maestro Guan como Cielo
En las ruinas del desierto se alzaba en los altos riscos que abrumaban las sombras. Era un mediodía. El sol descendía sobre la tierra. Tres figuras se esculpían en el paraje. Junto a dos caballos. Uno era un hombre alto, con sus cabellos como alas de cuervo. A su lado estaba una mujer pequeña, debía de ser joven. Y al frente de ellos un joven de media estatura, con los ojos negros azabaches y la cabeza rapada en su totalidad.
-¡Kimiko, dale mi espada a este señor! –ordenó el hombre con voz poco profunda, la mujer corrió obedientemente hacia los caballos portando una caja de marfil-. Mi destino es estar con Wuya, mí espada estará con la suya por toda la eternidad. No se deben separar nunca. Recuerdes mis palabras, por favor –el hombre montó en su caballo y se marchó. Quedando a solas Kimiko y el joven que aceptó la espada, sin abrir la caja. El muchacho montó en su caballo, listo para partir.
-Señor Omi –susurró Kimiko-. Reconozco mí posición, pero permítame unas palabras: He estado con Chase Young desde que tengo 8 años, de él aprendí las artes marciales y cómo vivir con principios. Es un hombre honorable. Lo que debió haber escrito en la arena, debe de ser importante; le ruego que lo reconsidere antes de tomar una decisión, por favor –dijo la joven humildemente reverenciando al chico. Omi tragó saliva, vaciló. Y echó a andar.
Omi miró verdaderamente a los ojos del Emperador. Las llamas temblaban por las oscuras intenciones del chico. Solo los separaban 10 pasos para asestar el golpe final. Los enormes ventanales permanecían abiertos. Una cola de concejeros y arqueros invadían las escaleras. El Emperador interrumpió el silencio:
-¿Y qué decían esas palabras?
-Nuestra Tierra –respondió Omi-. Él me dijo que por 6 años las seis provincias han estado en guerra y eso trae mucho sufrimiento, pero su majestad pretendía unirnos para lograr la faz. ¿Qué era el sufrimiento de un hombre comparado con el de todos?
Su majestad había escuchado atentamente la versión verdadera de los hechos y las palabras últimas del chico, que provenían de la boca de Chase Young. Sintió como el corazón se le estrujaba por dentro mientras se dejaba vencer por las emociones. Una lágrima recorrió su mejilla. Sacudió la cabeza muy lentamente.
-Por años durante mi posición fue duramente criticado mí decisión de unificar a estos reinos e incluso mí corte me consideraba un monarca decrépito, un tirano. ¡¿Quién diría que un asesino comprendiera perfectamente mí idea de ver la paz?! Chase Young, un hombre que conocía poco y... –se interrumpió a sí mismo- ¿cómo usted pretende matarme sin portar una espada?
-Con la suya.
-Entiendo –el Emperador Fung se levantó y arrojó su espada. Omi no movió ni un músculo ni reflejó los de la cara, se quedó inmóvil cuando la espada se clavó en su mesa de té-. Esta espada me acompañó en el día en que conocí de frente a Chase Young, en todas mis demás batallas. He concluido que su arrogancia demuestra que usted es más asesino que ninguno otro. Me resigno ante mí adversario, Chase. Y que por el bien de este país guíe su decisión, Omi –el Emperador se volteó a contemplar el lienzo que Chase Young trazó para Omi en la casa de caligrafía que le había contado en su historia falsa. Los arqueros y los concejeros de la corte se acoplaron los unos a los otros en espera de una orden y en vigilancia de su alteza real por cualquier atentado de este chico de piel amarilla. Omi vaciló mirando la espada. El Emperador remiraba el trazo para entender el secreto de la gran habilidad de Chase Young.
-¡He llegado a algo! –aclamó el Emperador Fung de repente-. Este lienzo no refleja ningún secreto sino el máximo ideal de Chase Young. La primera etapa el hombre se fusiona con la espada y queda demostrado que hasta una brizna de pasto tiene mucho poder. La segunda etapa el hombre no lleva la espada en la mano sino en el corazón, el momento culmine en que sin portarla puede matar a un ejército de hombres a 1000. Pero la etapa más asombrosa, es la tres: No porta la espada en la mano, desaparece. Está fundada. Y el deseo de matar no existe... Solo paz –susurró. Omi suspiró profundamente y empuñó la espada. Los arqueros alistaron sus flechas que apuntaban al corazón del chico. Omi dio un salto en el aire directo al Emperador. El aire parecía sostenerlo de alguna manera. Éste dio un respingo hacia atrás.
-He terminado con mí misión. Y por esta decisión muchos morirán, nomás su majestad –El guerrero no había atravesado la punta afilada en el costado de su majestad, tan solo golpeó su espalda con su vaina- Le ruego no olvidarse de algo mí señor los ideales de un herrero.
Omi arrojó la espada al suelo. Se dio media vuelta, se marchó tranquilamente. Los arqueros lo persiguieron hasta la puerta. Pero Omi no trató de huir sino que dignamente se volteó a ver sus asesinos. Los concejeros se reunieron alrededor del Emperador quien estupefacto no dejaba de mirar a Omi.
-¡Denos su permiso para ejecutarlo! ¡Denos su permiso para ejecutarlo, señor! ¡Denos su permiso para ejecutarlo, señor! ¡Denos su permiso para ejecutarlo, señor! –corearon los concejeros- Este hombre quiso matarlo, si le perdona la vida muchos se sublevaran contra la suya. ¡Denos su permiso para ejecutarlo, señor! ¡Denos su permiso para ejecutarlo señor!
Entretanto, en el calor del desierto. Una bandera amarilla se asomaba como punto ciego en el cielo. Wuya hiperventiló, las lágrimas iban rodando de sus mejillas. Trató de contenerlas, pero las lágrimas brotaban calientes para luego enfriarse con el viento. Chase cerró los ojos y suspiró. Wuya había dejado muy claro que si perdía en su último intento de asesinar a su majestad, izaran la bandera amarilla. Chase estaba consciente del grave dolor que su pareja sentía. La muerte de su padre y la destrucción de su hogar a manos del rey era una rencilla más personal que ideal.
-Omi no pudo haber fallado. Él pudo haber matado a Fung a 10 pasos. Solo hay un motivo: Él lo hizo voluntariamente, ¿qué fue lo que le hiciste? –masculló entre dientes Wuya.
-Solo escribí unas palabras.
-¡¿Qué palabras?!
-Nuestra Tierra.
-¡¿Eso es todo lo que hay en tu corazón?!
-No, también estás tú.
-¡Maldito! Tu decisión asesinó a Guan, traicionó a Omi y destruiste a Heylin. Pagarás esto –Wuya se dirigió hacia los caballos, cogió la espada de su pareja y la lanzó. Desenvainó su espada. La alzó en su contra.
-La primera vez que nos conocimos me pediste que desenvainara mí espada. ¿Es que solo esto es lo que habrá entre nosotros?
-Desenvaina tu espada –gruñó.
Chase desenvainó su espada luego de titubear. Wuya se lanzó contra él. Chase neutralizó a cada uno de sus ataques. Wuya trataba de llegar a sus hombros y costado. Chase rebotaba a todos sus ataques. No se atrevió a atacar, solo se preocupaba en técnicas defensivas. Sus espadas se entrelazaron. Levemente la empujó. Wuya siguió avanzando, irracionalmente. Y el guerrero se dobló mientras paraba su último golpe. Wuya retrocedió. Intentó mantener el equilibrio. Se volteó. Chase no se movió ni un centímetro. El viento soplaba su cabellera pelinegra como cascada. Wuya tomó impulso y saltó. Blandiendo su espada. Chase alzó la suya como si intentara detenerla, pero fue todo lo contrario. Tiró la espada. Dejando que ella lo tocara. La punta se clavó en su corazón justamente. Él cayó de rodillas. Wuya separó la hoja afilada del pecho de Chase, pero era demasiado tarde. El ambiente se enfrío, su boca escupió sangre y empezó a enflaquecer. Enfurecida, le gritó:
-¡¿Pero qué hiciste?! ¡¿Por qué no detuviste el espadazo?!
-Era la única forma para que me creyeras... –balbuceó-. Sabes que siempre soñé que si iba a regresar a casa sería contigo, ahora nunca lo sabremos...
-¿Por qué no hiciste nada? Chase respóndeme, no calles, ¡HÁBLAME! –gritó.
Chase no respondió. No podía. Estaba muerto. Wuya no podía creerlo. Ella recargaba con su muerte. Enfurruñaron sus dedos. Tronando sus nudillos. Y lanzó un grito desgarrador al cielo. El tiempo transcurrió en minutos parecidos a horas. Wuya se aferró al cuerpo muerto de su pareja como si arrastrara un costal de piedras. Acarició la empuñadura aún clavada en el cuerpo de Chase. Susurró de sus labios a su oído unas palabras letales antes de enterrar completamente la hoja traspasando sus cuerpos. A lo lejos corría la aprendiza de Young quien reconoció a ambas figuras. La cabeza gacha de Chase. El llanto de Wuya. Kimiko se desplomó al suelo antes de llegar a su maestro. Deshecha.
Mientras tanto, la corte agobia la decisión del rey. Omi sentía miedo, pero sabía cuál sería su decisión. Era una decisión que ambos habían tomado en ese instante que se desarrolló en sus mentes. El Emperador Fung cerró los ojos e hizo un ademán. Omi podía cerrarlos también, empero prefirió mantenerlos abiertos. Los arqueros se volvieron en contra del pequeño y una lluvia de flechas se disparó atravesando un cuerpo muerto...
Mensaje para Shibai: ¡Holis!... Pues por fin nos conocimos frente a frente, ¿eh? Ya creía que eras tímida. Primero antes que todo quiero darte gracias por lo que publicaste sobre mí en foroswebsgratis (me imagino que eres tú por el nombre), tu comentario me motivó a inscribirme en el foro y darte las gracias personalmente. Te lo digo por si no has revisado. Actualmente estoy subiendo un fic de Xiaolin Showdown en dicho foro conjunto a otro que también tengo publicado aquí (Arcade of Fire). Ahora yendo a tu review, no es muy fácil convencer a que Chase se aparezca en su forma reptil y finja ser un animal porque con este hombre es imposible negociar. Lamento decepcionarte, pero no continuaré el corto por partes ya que son eso, cortos. Tendría que publicar un fic que parodiara a la peli y no tengo una motivación para hacerlo ya que estoy tras dos nuevos proyectos para Xiaolin Showdown y estoy muy ocupada con este asunto de los estudios y esas cuestiones. Y comparto tu opinión, es una buena película. Sin más que decir, muchas gracias por leer. Vuestra opinión me es muy importante. Esperando que este corto te haya gustado. ¡Nos leemos!
Mensaje para Gushu:
¡De 20 Parodias y no sé que más!: Me lo imagino, me lo imagino.
Xiaolin Wars: Me alegra que Chase haya cumplido su trabajo, se lo diré. ¿El Emperador? ¿Sabes qué? Ni idea, nunca me gustó Star Wars, reconocía a algunos personajes pero hasta ahí. Si dices que Clay debe ser Chewbaca, por mí está bien.
El Fantasma del Templo Xiaolin: Me alegro :)
Los 4 Elementales: Tienes razón, lo que pasa es que quería demostrarles que los monjes tenían sus poderes elementales (como dice el título) y no los de los súper héroes originales, pero no quería alargarlo mucho por eso lo corté tan bruscamente. Si ponía a Omi con esa broma es cierto que se vería extraño, así que me dije: El bromista de Duelo Xiaolin es Raimundo y ya que sostienen una rivalidad masculina amigable con Clay, pues pongámoslo a él.
La Vida de Omi:¿No la has visto? No me ofendas por favor, esa peli es muy bonita. Tiene elementos muy fantásticos (ganó el Oscar a Mejores Efectos Especiales). La adapté igual, pero acercarla más a Xiaolin decidí que tuviera la misma plataforma que en Xiaolin Wars (como si Omi fuera un actor).
Zathura al estilo Xiaolin Showdown: Como dije en el anterior capítulo la interrelación de ambos como los dos hermanos, la química, era bastante buena. Eran perfectos para los papeles así que por eso decidí parodiarla por como decis vos (ya estoy hablando como maracucha, ¿verdad?), "la adaptación de las cosas a las actitudes de ambos".
