"¿Esto o esto? Creo que mejor este… no este" Annie luchaba con su guardarropa.

"¡AAAY QUÉ DEMONIOS! Me rindo" la señora Braun se acercó a la habitación de su hija al escuchar sus gritos.

"¿Annie estás bien?" la señora preguntó con precaución.

"Estoy bien, no me molestes…" Annie gritó.

La puerta se abrió y la chica rubia salió de la habitación con el cabello alborotado y de muy mal humor se dirigió al baño y azotó la puerta.

"Está estresada porque tendrá una cita" Reiner salió de su habitación vestido con una camisa de manga larga de color azul y unos jeans negros y comenzó a burlarse de la chica.

"¿Una cita?" la señora Braun sonrió.

"Cierra la boca, imbécil, eso no es cierto" Annie salió del baño con una expresión mortal.

"Pues la próxima vez que hables por teléfono con tu NOVIO asegúrate de hacerlo más bajo" Reiner imitó su expresión actual, pero al ver que Annie estaba a punto de abalanzarse hacia él, decidió correr por su vida.

"¡Vuelve aquí, marica!" Annie gritó pero su madre la detuvo.

"¿Annie tienes un novio?" la chica giró para ver a su madre a la cara.

"¿Vas a sermonearme?" ella estuvo a punto de volver a su habitación.

"Eso es fantástico, ven yo voy a ayudarte…" la madre de Annie sonrió y tomó a su hija del brazo.

"¿Y qué te hace creer que necesito tu ayuda? además es solo un estúpido muchacho engreído" Annie mintió, en realidad estaba nerviosa y quería verse bien.

"Confía en mí…" la señora Braun sonrió y se llevó a su hija hacia su habitación.

"Compré esto para ti hace un par de semanas, no sabía en qué momento dártelo, creo que ahora es la ocasión" la mujer rubia puso una caja sobre su cama.

Annie la tomó con su rostro serio como de costumbre y la abrió, luego sacó del interior un pantalón negro, una camiseta blanca con detalles de La Guerra de las Galaxias de color metálico y un par de sandalias de tacón alto negras con detalles dorados.

A Annie le costó mucho fingir que el regalo no le había causado una gran impresión, ella en realidad lo amó, era justo como a ella le gustaba vestir.

Annie se puso la ropa y se dobló el pantalón por encima de los tobillos.

"Te quedó perfecto, sabía que esa era tu talla" la señora entrelazó sus manos suprimiendo el deseo de abrazar a la chica.

"No está mal" Annie dijo en tono seco.

Y como si de un milagro se tratara, Annie permitió que su madre la preparara, un poco de rímel, sombra de ojos, brillo labial y algunas cosas más.

En una hora y media Annie estuvo lista, se miró por última vez en el espejo y sonrió débilmente, se sentía muy bien, aunque no le agradaba saber que se había vestido así solo para Eren.

Unos minutos más tarde alguien llamó a la puerta y la señora Braun bajo a atenderlo "Hola ¿Vienes por Annie? Ella bajará en un segundo ¿Quieres tomar algo?"

"No será necesario… Ya vámonos" Annie salió y arrastró a Eren para alejarlo de su madre.

"Diviértanse" la señora se despidió desde la puerta.

Eren se tomó unos segundos para admirar a la chica, usando ese calzado se veía un poco más alta y la ropa se ajustaba perfectamente a su cuerpo.

"Te ves hermosa" Eren suspiró.

Annie se sonrojó, pero no dejó que el chico lo notara, los cumplidos normalmente no son nada para ella.

Su padre le había enseñado a tomarlos como una distracción o como un signo de hipocresía, pero a Eren no le importaban los prejuicios de la chica.

"Esta vez no iremos en tren" Eren abrió la puerta del auto para que la chica pudiese entrar.

Después del incidente del tren, cuando se quedaron dormidos y fueron a parar a otra ciudad, el padre de Eren había decidido prestarle su auto cuando necesitara viajar lejos como ese día.

Era día miércoles estaban a la mitad de su semana libre así que Eren había invitado a Annie a una cita.

Antes de llegar a su destino Eren se detuvo a un lado del camino, el día era demasiado perfecto para dejar pasar la oportunidad de una fotografía memorable.

Eren se situó detrás de Annie y entrelazó sus manos en la cintura de la chica, mientras ella sostenía el teléfono frente a ellos.

"Nos vemos muy bien juntos" los dos permanecieron en esa posición.

Annie volvió a levantar el teléfono para una segunda fotografía, pero en ese momento Eren tomó su rostro y la acercó a sus labios.

Annie ignoró que había presionado el botón para tomar la fotografía y continuó besando los labios del chico, hasta que él se alejo solo un poco.

"Había planeado decirte esto al final del día, pero ya no tiene caso esperar más… Annie me gustas mucho, me encanta que puedas patearme el trasero y amo la forma en la que comes dulces" Eren miró a la chica fijamente "¿Annie quieres ser mi novia?"

Annie dudó por unos segundos, pero en ese momento notó que las manos de Eren seguían aferradas a su cintura y eso no le molestaba en lo absoluto.

"Eso no te salvará de que te patee el trasero" Annie sonrió y volvió a besar los labios del chico.

Eso era un SI rotundo, Eren la abrazó con fuerza, la sensación de ansiedad se había discipado.

Ambos regresaron al auto, pero Eren sonreía feliz, el resto del camino fue corto, Eren estaba ansioso por llegar al parque de diversiones y poder sujetar a su novia de la mano.

El día avanzaba perfectamente, a pesar de que Eren quería ir al cine decidió que el parque de diversiones era más adecuado para su chica temeraria.

"Amigo, si llevas a Annie al cine lo más probable es que se aburra mucho o se duerma… Intenta algo más arriesgado" Eren recordó las palabras de Reiner mientras veía la emoción de Annie al subir en la atracción más alta del lugar.

El camino había sido muy largo pero valió la pena completamente, ambos se sostenían de la mano mientras sus asientos giraban en el aire.

Eren nunca creyó ver a Annie tan feliz, ella gritaba mientras levantaba sus brazos y él no podía dejar de verla.

"¿Tienes hambre? Vamos a buscar algo colosal" Annie tomó a Eren de la mano y se dirigió hacia la sección de la comida.

Después de visitar varios lugares, se sentaron en una mesa en un lugar tranquilo y alejado de los gritos y la música de las atracciones.

"Demonios, te pareces a Sasha" Eren miró impresionado la cantidad de comida que Annie había comprado.

"Es una pena que no podamos embriagarnos en público" Annie bromeó y comenzó devorar la pizza.

Eren sonrió y mordió su hamburguesa gigantesca; Aunque al inició Jaeger pensó que era demasiada comida luego se sorprendió porque la devoraron rápidamente.

Estando juntos el tiempo pasaba de prisa, cada cosa se convertía en algo especial y memorable.

La tarde se acabó rápidamente, la pareja regresó al auto con las manos llenas de los premios que Annie había ganado en los juegos, pero la chica sostenía entre sus manos un oso panda que Eren ganó para ella. (El único)

Él no lo había notado, pero para Annie ese pequeño y esponjoso pedazo de felpa era más valioso que los regalos súper costosos de Galliard e incluso que esas figuras de acción que su padre le había obsequiado.

La noche cayó rápidamente y a Eren se le ocurrió detenerse para que ambos pudieran contemplar la vista panorámica de su ciudad.

"Este día no pudo haber sido mejor" el chico sonrió contemplando el panorama.

"Fue divertido" la rubia se limitó a contestar.

"Traje algo para ti…" Eren sacó de su bolcillo una caja que contenía un collar con un dije en forma de León, con el nombre de Annie grabado.

"Eren yo no…" Annie no sabía qué decir.

Eren le ayudó a colocárselo en el cuello y ella respondió con un tierno beso en sus labios.

Eren se acercó más y ella entrelazó sus brazos en el cuello del chico, el beso se convertía en algo salvaje y desenfrenado.

Eren se atrevió a recorrer la cadera de la chica rubia hasta llegar a su trasero, a ella no le molestó, desde cierto punto a Jaeger le parecía que ella en realidad deseaba que él lo hiciera.

De pronto, el teléfono de Eren comenzó a sonar, ellos lo ignoraron al inicio, pero luego temiendo que fuera algo importante se obligaron a detenerse y averiguar de qué se trataba.

"Es Reiner…" Eren dijo sorprendido y respondió la llamada.

"Oye amigo, qué bueno que respondes, necesito tu ayuda" el chico rubio sonaba preocupado.

Annie frunció el seño y puso sus ojos en blanco "¿Qué hizo ese imbécil?" ella dijo mientras esperaba.

"¿Qué pasa?" Eren no sabía que pensar.

"¿Annie está contigo? Escucha amigo, no hagas preguntas, necesito que vengas a recogerme a la zona norte, por favor, Eren eres mi última esperanza" Reiner hablaba en serio.

Eren consideró cómo Reiner le había sugerido llevar a Annie al parque de diversiones y cómo eso le había ayudado así que no pudo negarse.

"Está bien, llegaré en media hora" el chico de ojos verdes respondió, pero antes de que el chico pudiese cortar la comunicación Reiner gritó.

"¡QUE SEAN 15 MIN, POR FAVOR EREN DATE PRISA!" el hermano de Annie cortó la llamada.

"Creo que tendremos que irnos ahora" Eren dijo decepcionado.

Annie no respondió y volvió a entrar al auto, el chico condujo lo más rápido que pudo y se dirigió hacia la parte donde vivían las personas más adineradas de la ciudad.

"¿Por qué Reiner está en la zona norte? ¿Conoces a alguien que viva ahí?" él preguntó a la chica Leonhardt.

"No... Debe ser otra de sus estupideces" Annie se limitó a decir.

Eren notó claramente el malhumor de la chica, pero le debía una a Reiner y no podía ignorarlo ahora que necesitaba su ayuda.

En poco más de quince minutos Eren recogía a Reiner en un callejón de la comúnmente conocida "Zona norte"

"¿Reiner qué demonios hiciste?" Eren preguntó al ver al chico musculoso subir al auto de su padre usando solamente su pantalón.

"Te lo diré luego, ahora conduce amigo, vámonos de aquí" Reiner respondió riendo.

La situación no parecía ser grave porque aunque Reiner había perdido su sudadera, zapatos, calcetines y hasta su ropa interior, aun así reía como si hubiese hecho una travesura de niños.

"…Y en ese momento los padres de Historia, llegaron y tuve que salir lo más rápido que pude de ahí" Reiner finalizó su historia.

Annie continuaba mirando hacia el frente, hacia el camino actuando con normalidad como si escuchar la alocada vida de su hermano fuera algo habitual para ella.

Eren por otro lado no podía creer lo que acababa de escuchar sobre Historia, la chica había sido siempre el modelo a seguir de sus compañeros y escuchar todas esas cosas sobre ella era una locura.

Eren llegó a su casa después de dejar a los hermanos, se dio un baño y luego se recostó en su cama, tomó su teléfono y envió un mensaje.

Eren: "Desearía ver esa sonrisa más a menudo, es hermosa"

Eren aguardó durante unos minutos hasta que la chica respondió.

Annie: ¿Así?

Annie envió una foto de su boca con una sonrisa fingida.

Eren: "Eres hermosa hasta cuando te burlas de mí"

Annie: "Es tarde, deberías irte a dormir"

Mientras el chico escribía, otro mensaje llegó desde otro contacto.

Petra: "Los muchachos y yo iremos a la playa el viernes para despedir nuestra semana libre y nos sobra mucho espacio ¿Quién QUIERE IR? Por favor respondan"

Eren se sorprendió de ver que el mensaje había sido enviado a todas las personas de la clase de último año (casi todos eran mayores de edad).

Pero la sorpresa más grande fue cuando comenzó a ver las respuestas de sus compañeros.

El primero en responder fue Reiner "Anótenme a mí" él escribió y luego de eso los demás siguieron su ejemplo.

Berthold fue el siguiente, seguido por Jean y Marco, Franz y Hanna, Thomas y Mina, luego Ymir e Historia.

Eren: "Oye Annie ¿Quieres ir a la playa? Pienso que es una buena oportunidad para que le des un poco de color a esa piel pálida" el chico bromeó.

Annie: ¿Bromeas? Con esos ebrios idiotas puede ser peligroso, yo no iré.

Eren: ¿Le temes al agua o al contacto social? Vamos, será divertido.

Eren no esperó la respuesta de Annie y confirmó la asistencia de ambos.

Annie se molestó, pero luego de una hora de negociación Eren consiguió que la chica rubia aceptara ir con él y convivir con los demás.

A la mañana siguiente Eren se encontró con varias notificaciones en su teléfono, pero lo que más le sorprendió fue que Mikasa había confirmado su asistencia y la de Armin.

Eren lo interpretó como una buena señal, entonces decidió escribirle a sus amigos, pero antes vio un mensaje de Reiner.

Reiner: "Lamento haberme cagado en tu cita y como agradecimiento te invitaré a quedarte en nuestra casa esta noche… Trae tu propia pijama" última parte era evidentemente una broma.

Eren sonrió, nunca esperó llevarse tan bien con esos chicos extranjeros y totalmente diferentes a todo lo que él había conocido.

El día prometía grandes cosas así que Eren se levantó y después de almorzar se marchó a casa de Armin.

"Me tomó un tiempo, pero logré convencer a Mikasa de que tomar un poco de aire sería bueno" Armin le entregó una soda a su amigo.

"Eren, esto no puede seguir así, es nuestro último año juntos, sabes que tienes que reconciliarte con Mikasa" el chico rubio comenzó a beber de su refresco.

Eren no estaba seguro de que fuera una buena idea, la situación con Mikasa era muy incómoda, desde el fondo de su corazón él deseaba poder corresponder los sentimientos de la chica, pero era imposible.

Después de unos minutos de pensarlo ambos chicos partieron hacia la casa de la chica asiática.

"Mikasa ¿Podrías abrir la puerta?" la madre de la chica estaba recostada en su habitación.

"Claro que si, mamá" Mikasa bajó rápidamente las escaleras.

La chica se sorprendió al ver a sus dos amigos de la infancia, de pie frente a ella con sus guantes y gorras de Basebol.

Los chicos sabían que ese era el deporte favorito de su amiga así que fueron a buscarla para poder pasar la tarde como cuando eran niños.

Aunque al principio se negó Armin la convenció de acompañarlos y así partieron hacia el parque.

Por un momento fue doloroso para Mikasa estar en el mismo lugar donde hacía unos días había visto a Eren tomado de la mano con Annie, pero ese día no había ni un rastro de la rubia en la mirada de Eren.

El chico de ojos verdes estaba ahí con ellos y eso era todo lo que importaba, Mikasa golpeó con fuerza la bola y la mandó a donde ya no pudieron verla.

"Iré por ella" Mikasa se adelantó.

Ella estaba feliz de que el día volviera a ser como en el pasado.

"Te acompañaré" Eren corrió a alcanzarla.

Ambos chicos salieron del campo de visión de Armin y él creyó que era la oportunidad perfecta para que ambos se reconciliaran.

"La encontré" Mikasa se acercó a Eren.

"Oye, Mika yo quería disculparme contigo por haber sido un imbécil…" Eren puso su mano detrás de su cabeza.

"Yo no debí haber actuado sin tu permiso, Eren lo siento mucho, eres mi mejor amigo y…" Eren la interrumpió con un abrazo.

"Te he extrañado mucho, debiste haber ido a la fiesta en el lago, la profesora Hanji llegó y se emborrachó junto a todo el mundo" el chico se separó de su amiga y juntos regresaron hacia Armin.

Mikasa se conformó con permanecer junto a Eren, ella sabía que él no la amaba y que tal vez nunca lo haría, pero el espacio que el chico Jaeger ocupaba en su vida no parecía llenarse con nada más.

El problema era que Mikasa no sabía que Eren y Annie eran ahora una pareja y de eso se enteraría en su próximo viaje a la playa.

Cuando ambos regresaron con Armin se encontraron con Connie y Sasha.

"¿Podemos jugar?" la chica preguntó y en poco tiempo el grupo de personas había crecido.

Varios chicos se habían acercado a intentar vencer a Mikasa en su juego, la tarde se terminó realmente rápido y cuando el sol estaba por caer cada chico volvió a su hogar.

"Oigan chicos podemos quedarnos esta noche en mi casa y partir de ahí mañana" Armin invitó a sus amigos.

Eren estuvo a punto de aceptar, pero se detuvo, el mensaje que Reiner le había enviado volvió a su mente, el quería pasar tiempo con sus amigos de la infancia, pero por alguna razón extrañaba mucho a la chica rubia.

"Lo siento chicos yo…" Eren vio la tristeza reflejada en los ojos de Mikasa "Estoy cansado además le prometí a mamá que le ayudaría con algo" el chico cambió sus palabras.

"Bueno entonces nos veremos en el punto de reunión" Armin sonrió y se marchó junto a Connie y Sasha.

"Te veré luego" Eren se despidió de Mikasa.

Después de un baño, preparar su equipaje y un viaje en tren, Eren estaba de nuevo en casa de los Braun.

"Hola viejo, entra" Reiner abrió la puerta y se sorprendió al ver que no estaban solos.

Dentro estaban Ymir, Historia y Berthold, Eren los saludó con una sonrisa a todos.

"Mi madre está fuera de la ciudad otra vez así que organicé una pequeña reunión… Pensé que traerías a Armin y Mikasa" Reiner habló a Eren.

"Ellos tenían sus propias cosas que hacer…"

"Annie está en su habitación, date prisa porque la película está a punto de empezar" Reiner se sentó en el sofá junto a sus amigos.

Eren corrió escaleras arriba hasta que llegó a la habitación de la chica, Eren llamó a la puerta, pero ella no respondió.

El chico entró lentamente y encontró a la chica rubia, recostada sobre su estómago en su cama, abrazada al panda que él le había obsequiado, en medio de una video llamada.

Annie tenía puestos los audífonos y por eso no escuchó cuando Eren llegó.

"Lo sé, ahí debe de estar congelado, no el clima aquí es cálido… ¿Qué? ¿Detrás de mí?" Annie se giró para encontrarse con Eren.

"¿Qué haces aquí?" Annie respondió de forma cortante.

"Llame a la puerta, pero no respondiste"

"Estoy ocupada…" Annie retiró los audífonos de su laptop.

"¿Quién es él? No vas a presentármelo" la chica habló desde el otro lado.

Annie respiró profundamente y con molestia habló "Hitch él es Eren, Eren, ella es Hitch"

"Soy SU mejor amiga, que se joda esa Pieck" la chica extranjera bromeó.

"¿Y qué haces en la habitación de Annie?" ella señaló desde la pantalla.

"Bueno yo…" Eren no pudo responder.

"Es mi novio" Annie habló con el rostro completamente sonrojado.

"¡QUÉ! ¡NOVIO, DESDE CUANDO O CÓMO!" la amiga de Annie gritó.

"Debo irme, te llamaré otro día" la chica rubia cerró su laptop y se quedó en silencio.

Eren sonrió y sin decir nada se acercó a Annie y la besó en los labios.

Sin dudas ese sería un gran año, tenía a sus amigos de regreso y además tenía una novia hermosa que era capaz de matarlo, pero que lo volvía loco.