CAPÍTULO 7
Mientras tanto en la madriguera, Hermione se despertó sonriendo recordando la sesión de besos y caricias de la noche anterior y deseando recibir su beso de buenos días. Se desperezó y vio que Ginny ya no estaba en su cama así que se decidió a vestirse y bajar a desayunar esperando que Ron no tardara mucho y ver si encontraban un ratito para estar solos antes de que la casa se llenara.
Se sorprendía a sí misma de ver cómo estaban llevando la relación, cuando lo veía con Lavender ella pensaba que no podría tener una relación así; pensaba que sería algo más como con Krum que se pasaban horas hablando y no pasaron de unos pocos besos.
Pero la verdad es que le gustaba como estaban las cosas entre ellos: hablaban de cualquier cosa, reían, jugaban, estudiaban; como siempre había sido, sólo que ahora cuando se quedaban a solas parecía que sus bocas fueran imanes y no pudieran estar separadas y, aunque le avergonzara reconocerlo, le encantaba estar así con él y no lo cambiaría por nada.
Cuando llegó a la cocina, se sentó al lado de Ginny después de saludar muy sonriente, ésta le contestó aún medio dormida y Molly se apresuró a servirle un café y unas tostadas que Hermione le agradeció educadamente provocando una sonrisa de orgullo por parte de la mujer que, a su vez, hizo que Hermione se sonrojara al darse cuenta que la miraba así pensando que era un buen partido para su hijo.
-Ginny, hazme el favor, sube a despertar a Harry.
-¿Por qué siempre tengo que ir yo? –Ginny refunfuñaba mientras acababa su última tostada.
-Porque yo tengo que acabar con esto y Hermione está desayunando.
Ginny se resignó y comenzó a subir las escaleras, Molly acabó con las salchichas, le sirvió a Hermione y se sentó en la mesa suspirando a beberse un café tranquila mientras esperaba a Harry para acabar con el desayuno y empezar a recoger.
En ese momento, Hermione se extrañó de que Molly sólo hubiera dicho que había que despertar a Harry.
-¿Y Ron? ¿Dónde está? –Molly levantó la vista del periódico que estaba hojeando y la miró extrañada.
-Se fue esta mañana temprano a por Charly con su padre –Hermione parecía decepcionada –Creía que lo sabías.
-Ron no me dijo nada –Molly iba a contestar pero fue Harry el que lo hizo, entrando a la cocina ya vestido seguido de Ginny.
-Ron se enteró anoche, justo antes de acostarnos subió el señor Weasley a preguntarle si quería ir con él.
-Ah, vale –Hermione asintió pero aún se notaba un poco de decepción en su cara.
-Hermione, por favor, quita esa cara que parece que no puedas pasar un par de horas sin verlo –Hermione fulminó a Ginny con la mirada por el comentario y se levantó indignada –Disculpad, pero tengo cosas que hacer.
Subió hasta la habitación y se puso a rebuscar en su baúl; en eso, entró Ginny que había salido detrás de ella cuando la vio tan indignada.
-Hermione, perdóname, no quería ofenderte –Ésta siguió rebuscando sin girarse –Por favor, lo siento, no te enfades. Sé que no he estado muy acertada pero no quiero que te enojes conmigo, sólo ha sido una tontería.
Hermione se incorporó llevando un libro en la mano –Sólo quiero leer un rato tranquila.
Ginny observó que todavía estaba molesta pero sabía que si insistía las cosas serían peores.
-Bueno, por lo menos vente al salón conmigo y, aunque sea, yo leo una revista.
Hermione asintió y las dos bajaron para pasar la mañana leyendo tranquilas.
--
Cuando acabaron de almorzar y consiguieron que Arthur dejara de ver los aviones volvieron al coche, tarea que se complicó porque después de haber dado tanta vuelta para ir a buscarlo ahora no se acordaban de cómo se iba al parking. Menos mal que Arthur tenía la tarjeta que le habían dado al entrar y gracias a ésta y preguntando a un policía consiguieron llegar hasta el coche.
Charly se sentó delante con su padre mientras Ron se repantingaba detrás y bostezaba.
-Míralo, es como un bebé. Le llenas la tripa y le entra sueño –Charly estaba girado mirándolo divertido.
-Ja, ja. Muy gracioso. Pero, para tu información, esta mañana he madrugado mucho –Ron replicó mientras cerraba los ojos.
-Seguro que menos que yo.
-Tú habrás dormido en el avión –Esto se oyó bajito ya que Ron ni se molestó en abrir los ojos para replicar.
-Habló el que ha dormido la mitad del viaje esta mañana –Charly se volvió a girar para ver como el pequeño ya estaba dormido.
-Déjalo, ya no te escucha. Que facilidad que tiene para dormir. Lo que yo diga, como un bebé.
Pasaron un rato hablando y comentando del trabajo; y riendo, de vez en cuando, de los ronquidos que venían del asiento de atrás.
-Hey, Ron, venga despierta –Charly zarandeaba a Ron estirando el brazo desde delante –Que hace tres años que no puedo estar contigo y te vas a pasar todo el rato durmiendo.
-Ya voy, ya voy –Ron se desperezaba todavía medio adormilado –Sólo estaba descansando un poco.
-Sí, claro. Menuda sobada te has pegado.
-Bueno y ¿de qué quieres hablar? Ya te he dicho cómo llevo las cosas en el colegio.
-No sé, cuéntame algo. ¿De qué habéis hablado antes, cuando veníais a por mí? –Charly vio como a Ron se le sonrojaban las orejas.
-Me ha dado la "charla" –Charly empezó a reírse hasta que se le saltaron las lágrimas provocando que los otros dos sonrieran de verlo.
-Ya te vale papá. Menuda encerrona. Lo metes en el coche durante horas sin posibilidad que se escape –Arthur se sonrojó levemente.
-Ni que le hubiera forzado a algo.
-No, no sé, ha estado bien –Arthur miró a su hijo pequeño por el retrovisor sonriendo, agradecido por el comentario. A él también le había gustado que hablaran, les había acercado un poco más.
De pronto, Charly se giró con una sonrisa de oreja a oreja para preguntarle entusiasmado.
-¿Ya te has estrenado? –Arthur se atragantó sorprendido por la pregunta mientras Ron adquiría un tono granate en su rostro.
-No.
-¿Seguro que no?
-Que no, joder Charly. Sabré yo si me he acostado con alguien o no.
-Ah, bueno. Porque como te acuestes con alguien y no me lo cuentes me voy a cabrear.
-Pero bueno, eso es algo privado, no tiene porqué contártelo –Arthur intervino anonadado por el comentario.
-Somos hermanos, no pasa nada. Yo le conté mi primera vez.
-¿Qué? Pero… sería muy pequeño.
-Tenía diez años –Se oyó la voz desde atrás.
-¿Ves? No era tan pequeño. Y, además, tenemos confianza suficiente para hablar del tema ¿o no? –Se defendió Charly girándose para ver que contestaba.
-Sí, sabes que sí. Que siempre te lo he contado todo.
-¿Ves como no tienes de qué preocuparte? –Charly sonreía a su padre –Entre nosotros las cosas siempre han ido bien. Siempre le he cuidado. Si hasta le enseñé a hacer poción anticonceptiva.
Ron asintió levemente mientras Arthur miraba de uno a otro dudoso -¿Cuándo?
-La última vez que estuve aquí, para los mundiales de Quidditch.
-¡Pero si sólo tenía 14 años! –Arthur parecía escandalizado de oírlos.
-Papá yo no sabía cuando iba a volver y quería estar seguro de que Ron sabía lo que tenía que hacer.
-¿Por eso antes me has dicho que no me preocupara por ese tema? –Ron asintió y Arthur pareció más tranquilo al saber que lo había hecho para informarlo.
Siguieron hablando mientras hacían el último tramo hasta casa. Cuando llegaron Charly sonrió antes de llegar a la puerta.
-¡Mamá ha hecho potaje de cabeza de cerdo!
-Como siempre que vienes, creo que sólo lo hace cuando estás tú –Arthur contestó mientras abría la puerta.
No había terminado de abrir cuando Molly salió como un torbellino de la cocina, empujó a Arthur para apartarlo y se lanzó a los brazos de Charly.
-Ay, mi niño. ¿Cómo has estado? ¿Te ha ido bien el viaje? –Molly hablaba rápidamente mientras lo revisaba cómo si viniera de la guerra –Estas más delgado.
-Tienes que ser la única en el mundo que opina eso.
-No sabes las ganas que tenía de verte –Molly seguía hablando sin parar mientras los hacía entrar a todos en la casa –Estas muy guapo. Te he hecho tu comida favorita.
-Ya la he olido desde fuera.
En ese momento se oyeron pasos rápidos por las escaleras, Charly se acercó a éstas y bajó Ginny corriendo; la cual se lanzó, literalmente, a los brazos de su hermano mayor. Charly la cogió al vuelo y dio vueltas por el salón abrazándola. Cuando paró, la soltó y la separó un poco de él, mirándola con el ceño fruncido.
-¿Quién eres tú y que has hecho con mi hermanita pequeña? –La volvió a abrazar mientras ésta reía –Estás guapísima. No quiero ni imaginar al montón de chicos que tendrás detrás de ti.
Le dio un beso en la frente y saludó a Harry y a Hermione que habían bajado después de Ginny.
-Venga, sube a dejar tus cosas y a comer que la comida ya esta lista –Molly tenía una sonrisa enorme que no podía disimular. Charly era el único que todavía no había visto después de acabar la guerra.
-¿Dónde voy a dormir?
-Tú eliges: En la habitación de Ron con él y Harry o en la de los gemelos con ellos.
-Con Ron –Todos rieron al ver que no había tenido ni que pensarlo.
-A Percy le va a encantar esa decisión –Se oyó una carcajada de los hermanos Weasley después del comentario de Ginny.
Charly le encasquetó una de sus bolsas a Ron y subieron a dejarlas al cuarto, dónde su madre ya había colocado otra cama y una pequeña cómoda donde colocar sus cosas.
Llegaron abajo cuando todos se estaban sentando, Charly se colocó en medio de sus hermanos, dejando a Harry y Hermione sentados enfrente; para malestar de Hermione quien todavía no había podido cruzar una palabra con su novio. Molly repartió los platos, desoyendo las quejas de Ginny.
-Oh, no. Odio este potaje. Es lo único que no me gusta de cuando vienes de visita –Charly rió mirando el puchero de su hermana.
-No te quejes que sólo lo comes cada tres años.
-Preferiría comerlo más si significara verte más seguido –Charly le agradeció el gesto dándole un beso en la mejilla.
Ron y Charly devoraban el plato pero a Hermione parecía que no le hacía mucha gracia y sólo mareaba la comida tomando alguna cucharada de caldo. Molly estaba acabando su plato cuando levantó la vista y vio que Ginny casi no había probado bocado, iba a regañarla cuando se fijó en que Hermione tampoco había comido mucho más. Así que se levantó resignada y les preparó un par de bocadillos.
-Anda, tomad –Molly se acercó a dárselos y recoger los platos.
-No señora Weasley, no hace falta, de verdad –Hermione estaba avergonzada porque le hubiese preparado algo aparte.
-Toma y come. Tampoco voy a dejar que os vayáis sin comer. A vuestra edad hay que estar bien alimentados, estáis creciendo –Cogió los platos y se dirigió al fregadero –Lo que me da lástima es tirar la comida.
-Aquí no se tira nada –Charly se levantó y le quitó los platos a su madre; le dio uno a Ron, que ya estaba rebañando con pan el suyo, y él se quedó el otro –Haremos el esfuerzo de comérnoslo.
Aunque pareció que el esfuerzo no fue mucho por las ganas que le pusieron provocando la sonrisa de Molly, ya que se habían acabado toda su comida.
Terminaron de comer y recogieron la mesa. Molly le pidió a Charly que le contara cosas de su vida en Rumania mientras ella ponía a fregar los platos y terminaba de arreglar la cocina.
N. de A:
Gracias a Alemar107, Nimue-Tarrazo, lunatica2207, Ginny, darkangel26-15, gotica, Noemi Potter, Haley Grint, …90, Anilec, AxH, cristy weasley y Foaby por los reviews que me dejasteis en el capitulo anterior. Ya he pasado los 50 y estoy muy contenta por ello, muchas gracias a todos los que os molestáis en dejar un review y me hacéis feliz.
Voy con la contestación de los anónimos: lunatica2207 (A mí los dos momentos que dices son de los que más me gustan, espero que haya más frases próximamente para añadir a la lista), Ginny (Me alegra de que te gustara la charla, espero que el de hoy también te haya gustado), gotica (Gracias, espero que también te hayas reído con éste), …90 (Lo primero decir que no me molesta la crítica, creo que tienes razón, pero tengo que explicar mis motivos. Aunque suene a excusa yo tardo muchísimo en escribir, cuando empecé a subir el fic llevaba más de un año escribiéndolo y sólo tenía los primeros 9 capítulos. Éste es el séptimo que subo pero en este tiempo sólo he escrito hasta mitad del 11. Intento hacerlos más largos pero el problema es el mismo, ahora mismo estoy a punto de que me alcance el fic y si los hago más largos o los subo más rápido me alcanzará antes y entonces sí que haré grandes parones. Espero que se entienda la situación, estoy intentando todo lo posible por escribir más, incluso me metí a hacer retos para no perder la costumbre de escribir cuando me atascaba en algún punto de la historia porque si no si que me atascaría. Y respecto al contenido, yo empecé a escribir este fic para poner todo lo que me faltó en los libros, eso incluye el Lemon, por supuesto, pero también me faltó Charly, Arthur y la relación entre los Weasley en general y eso es todo lo que estoy intentando plasmar aquí. Espero que éste capítulo te haya gustado más), AxH (Gracias a ti por leerlo, me alegro de que te gustara la charla), cristy weasley (Que te puedo decir, a mí también me encanta Ron, espero que éste capítulo te haya dejado con mejor sabor de boca) y Foaby (Espero que con la explicación anterior entiendas que hago lo que puedo pero que no quiero llegar a tener que parar, me alegra que te gustara la charla y espero que también te haya gustado la intervención de Charly en el tema).
También dar las gracias a Urpi-chan, Noemi Potter, Nana Granger W., Merodeadora-Chii, Micolita, rosa.chocolate, marty loves james and lily, la.brujita4ever y RHr Weasley por haberme añadido a alertas o a favoritos. Aunque la mayoría no dejéis review me hace mucha ilusión la idea de que el fic os guste lo suficiente como para que os avisen cuando subo capítulo nuevo o lo tengáis en vuestros favoritos.
Me despido hasta el próximo, muchísimas gracias por leer.
