Capítulo 7: sábado en el Mall
Rachel abrió apresuradamente los ojos, sintió un peso sobre ella y vio que Quinn se movió ligeramente pero aún parecía dormida. Quiso estirar sus pies pero otro peso se lo impidió, levanto ligeramente la cabeza y vio a su mascota plácidamente echada sobre sus pies, miró la puerta y observó que la había dejado abierta. Suspiró y volvió a cerrar los ojos, no tenía ganas de levantarse pero le era imposible volver a concebir el sueño, comenzó a acariciar uno de los brazos de Quinn con la yema de sus dedos, se sentía tan suave, tan liso, le gustaba la sensación de la piel de la rubia, aspiró el olor del cabello de la rubia y pudo sentir el olor a menta que tanto la encantaba, sintió un movimiento más abajo y vio que era la pierna de Quinn que estaba entrelazada a la suya, se sonrojó al instante, una idea surgió en su cabeza y sin poder evitarlo movió ligeramente su pierna, tuvo que morderse el labio para ahogar el gemido que provocó la sensación de goce al rozar la piel, tan cerca, tan sensible, tan placentero, detuvo sus pensamientos al darse cuenta de que estaba actuando como una depravada, aprovechándose de que la rubia estaba dormida y sin percatarse de los hechos. Sintió que Quinn se movía ligeramente pegándose más a ella, Rachel tragó con dificultad, sentía que empezaba a sudar.
Rachel … -Dijo Quinn en un tono muy poco audible pero Rachel podría haber jurado que era un gemido. Inmediatamente los sentidos de Rachel se dispararon, su corazón latía muy aprisa, sus manos comenzaron a sudar, sentía que su frente también y cuerpo dejó de hacerle caso a la razón, movió nuevamente su pierna para hacer contacto con la de Quinn, otra vez tuvo que morder su labio para contenerse, su mano fue deslizándose lentamente hasta la cintura de la rubia, sin poner demasiada fuerza la pegó a ella, su pierna se movió nuevamente, Rachel necesitaba algo más que ese inocente roce, su cuerpo le estaba pidiendo más, estaba por agarrar a Quinn cuando oyó un maullido. Lamentablemente en el proceso Rachel había aplastado a Crooker haciendo que el gato se levantara molesto y comenzara a caminar sobre ambas chicas.
- ¡Crooker! –Se quejó la castaña
- Buenos días Crooki –Dijo Quinn y levantó la mirada- Buenos días Rachel –Y sin preverlo la casta sintió los labios suaves de Quinn sobre los suyos, fue un beso muy corto, infinitamente más corto de lo que ella deseaba.
Quinn se estiró un poco antes de levantarse y entrar al baño, cerró la puerta y mordió una toalla con toda la fuerza que tuvo, hace unos momentos había despertado sintiendo el roce de la mano de Rachel en su brazo, sintió la pierna de Rachel moverse entre la suya, al parecer la castaña se había acobardado así que Quinn decidió darle un empujoncito fingiendo un gemido entre sueños, había sido muy útil pues la castaña no se había dado cuenta que se había despertado seguramente a causa por los nervios, así que aprovecho la ventaja y fingió estar dormida, todo iba tan bien hasta que el gato decidió levantarse e ir a aplastarlas. Quinn no podía contener las enormes ganas de besar los labios de la otra así que en un arranque de valor lo hizo y como buena cobarde huyó al baño. Si, era una cobarde pero al menos era una cobarde muy feliz. Estaba brincando en una pata porque había tenido contacto corpóreo con su amor, había besado a su amor y más importante su amor también lo había hecho y estaba segura que le había gustado, el día mostraba grandes expectativas.
Rachel se levantó de la cama viendo con molestia a su mascota- Buen momento para despertar -El gato la miró antes de darse la vuelta y salir de la cama meneando su peluda cola, Rachel se rió, Crooker se comportaba casi cómo un humano. Le entró una duda y caminó hacia el baño, el ruido de la regadera se oía, tocó la puerta- ¿ Quinn?
La rubia se quedó estática ¿Acaso quería Rachel bañarse con ella?- ¿Si? –Dijo un poco nerviosa
- ¿Te parece si desayunamos afuera? Después podemos ir a comprar lo que necesitamos
Quinn se sintió ligeramente decepcionada al ver que sólo estaba preguntando- Si, está bien.
Rachel regresó a buscar ropa para salir, cuando saliera Quinn ella se metería a bañar. Estuvo un momento esperando sentada en la cama, oyó la puerta abrirse y sonrió pero la sonrisa pronto se le borró del rostro, Quinn había salido sin ropa, únicamente con la toalla puesta sobre el cuerpo y lamentablemente para su mente la toalla cubría apenas por debajo de los muslos de la rubia y apenas por arriba de su pecho, Rachel se mordió el labio inconscientemente. Quinn también estaba estática, cuando terminó de bañarse notó que debido a su emoción matutina no metió nada de ropa al baño por lo que tuvo que salir casi como dios la trajo al mundo, pero su nerviosismo inicial se borró al ver la cara de la castaña, la estaba comiendo con la mirada y eso la hizo sentir enormemente orgullosa de sí misma, tratando de recobrar un poco el sentido sobre si misma caminó por el cuarto, movía las caderas dándole un énfasis especial a su trasero, otorgándole una gran vista a la castaña, se inclinó ligeramente para abrir un cajón deseando que no se viera nada y que todo quedara en la imaginación de la otra. Escuchó la puerta del baño cerrarse y sonrió para sí misma.
Rachel se recostó sobre la puerta del baño ¡Gracias dios! Se repetía una y otra vez ¡Gracias por dejarme ver eso!, estaba que en su vida nunca había disfrutado un espectáculo tan hermoso como el que acababa de ver, para su salud mental no había sido muy bueno, quizás hasta había dejado un rastro de baba en la cama y en el piso, su corazón latía mucho, tenía unas enormes ganas de tener sexo con la rubia, quería poseerla pero sabía que no era lo correcto, las cosas entre ellas aún no llevaban ese ritmo, así que lo más lógico que pudo pensar fue en un baño de agua fria. Y ahí estaba, dispuesta a darse el baño de su vida después de haber vivido semejante calentón.
Salió del baño vestida y arreglada, buscó a Quinn con la mirada y estaba en la mesa de la cocina con Crooker, sus miradas se encontraron y la rubia sonrió- ¿Nos vamos? Muero de hambre
Rachel asintió- ¿A dónde te gustaría ir?
- No sé… vamos a un mall del centro
- Entonces deberíamos ir en coche
Quinn asintió, le dio un beso al gato en la cabeza- Hasta luego Crooki
Rachel levantó una ceja bastante divertida- Adiós Crooker, no rompas nada
El gato dio un maullido, Rachel sonrió al imaginarse que Crooker o "Crooki" se sentiría amo de la casa en su ausencia. Quinn tomó sus cosas y ambas salieron del departamento, el trayecto fue tranquilo, nuevamente los temas fueron relativamente irrelevantes. Rachel aparcó en un lugar vacío y ambas chicas salieron del auto, Quinn sonrió al ver el edificio, era enorme, tenía unas letras platas que decían "Cristal Mall" tenía cuatro pisos y un largo monumental- Wow –Dijo Quinn – Nunca había estado en un lugar tan lujoso
Rachel sonrió- Creo que será mejor dejar los términos lujosos de lado, es solo una construcción moderna
Quinn asintió pero su mirada aún estaba en el edificio- No suelo venir mucho a lugares así, ni siquiera sabía que esto existía y llevo viendo en la ciudad 3 años ¿Cómo no pude notar algo tan grande?
Rachel rió- Es una ciudad muy grande, ¡Vamos! Creo que te gustará más el interior
Esta vez Quinn la miró y asintió, ambas chicas comenzaron a entrar, las puertas automáticas no sorprendieron a Quinn pues ya las había visto muchas veces pero en el interior había cientos de tiendas y miles de personas que caminaban de un lugar a otro, había tantos lugares en los que Quinn quería entrar a husmear pero su estómago le impuso un orden de relevancia- ¿Dónde comemos?
- Pues en el segundo piso es comida, vamos… - Rachel tomó sin pensarlo la mano de la rubia, a Quinn le encantó el gesto e incluso se aferró a la mano de la otra, Rachel notó que sus manos estaban juntas pero no le importó, después de todo era una pareja, una no muy funcional y normal pero eso eran. Subieron a las escaleras eléctricas ambas sonriendo, cuando llegaron al segundo piso Quinn vio que todo en todo el alrededor habían puestos de comida desde simples hamburguesas a comida extranjera, las mesas estaban dispuestas en medio del lugar y parecía que te sentabas donde más a gusto sintieras.
- ¿Qué te apetece? –Preguntó Rachel
Quinn se mordió el labio pensando- No sé –Dijo después de un rato
Rachel sonrió ante su sinceridad- Ok, caminemos y haber que se te antoja.
Dieron unas tres vueltas antes de que al fin se decidieran a comer comida china, Rachel pagó y tomó dos juegos de palillos chinos y un juego de cubiertos. Quinn se dedicó a seguirla hasta llegar a un asiento que convenció a la castaña y por fin tomaron asiento.
- ¿Sabes comer con palillos? –Preguntó Rachel y Quinn negó con la cabeza- Bien, te puedo enseñar si gustas
Quinn sonrió, pasó un rato hasta que Quinn pudo medio comer con los palillos, al final se frustró y agarró los cubiertos, Rachel la miró riendo- ¿Cómo es que manejas dinero? Dinero… tú sabes… y no tarjetas como los demás –Preguntó Quinn - Bueno, yo tengo que pero no suelo usarlo muy seguido
Rachel sonrió- El 15% de mis ganancias del trabajo los cambió por dinero "para gastarlo en cualquier emergencia", además mis papás insisten en depositar a mi cuenta bancaria cada quincena, dicen que es de utilidad – Quinn asintió
Cuando terminaron de desayunar empezaron su recorrido, Quinn había entrado a una tienda de zapatos cuando el celular de Rachel sonó, Rachel le hizo un ademán a Quinn y salió fuera de la tienda.
- ¿Bueno? –
Buenos días hija ¿Cómo estás? –La voz gruesa de su padre sonaba
- Buenos días papá, estoy bien ¿y ustedes?
- Muy bien amor, escucho ruido ¿Interrumpo?
- No, vine al centro comercial con Quinn, eso es todo, estamos dando una vuelta.
- Ok, maravilloso, bueno te llamé porque… -Rachelescuchó una leve pelea del otro lado- ¡Mi amor! –La voz del Leroy ahora sonaba
- Hola Papá
- Eres una inconsciente… le dijiste a tu padre y no a mi
Rachel sonrió, seguía a Quinn con la mirada a través del cristal- Porque papá es el que conoce al señor y aún no es seguro
- ¡Pues para eso te hablé! –Su padre sonaba muy emocionado- El juez tiene fecha libre para dentro de un mes y dentro de tres meses ¿Cuál te gusta? Yo te lo aparto, hay que hablar con un sacerdote
- Papá… sólo el juez por ahora… ya habíamos quedado en eso.
- Pero hija… ¿y ante los ojos de dios? ¿ Quinn está de acuerdo?
- Papá… Quinn conoce a dios, pero… –La castaña se dio cuenta de lo mal que pudo sonar- Es decir, ella está embarazada y organizar una boda así lleva tiempo, por eso vamos a esperar un tiempo ¿Ok?
- Pues ya qué –Su padre sonó un poco indignado- Pero ¿Cuándo? Para que llame
- Papá necesito platicarlo con Quinn, te devuelvo la llamada al rato ¿Ok?
- Ok, pero si no llamas te iré a buscar
Rachel se rió, vio que Quinn se acercaba a ella- Ok, te habló al rato, besos.
Rachel colgó el celular- mi Papá –Dijo la castaña a Quinn
La rubia sonrió y le tomó la mano antes de continuar caminando.
- Tengo que consultarte algo –Dijo la castaña
- ¿Qué es? – Quinn la miró
- Pues es… -De nuevo su celular sonó- Discúlpame
Rachel de nuevo sacó su celular y esta vez aparecía el nombre de Brittany
- Buenos días monstruo
- Buenos días futura mamá
- ¿Qué sucede? –Preguntó haciendo caso omiso a la otra, Quinn le tocó la mano y le enseñó un baño, Rachel asintió y vio como la rubia ingresaba al baño mientras ella continuaba su conversación telefónica con la pelirroja
- Pues queríamos saber qué tal te va… ¿Hay nuevas noticias? ¿Cómo vas con Quinn?
- Todo va bien, mi papá habló hace un rato y me dijo las fechas en el que el juez puede casarnos, estaba por preguntárselo cuando tú llamaste
- ¡Por Dios! ¡Lord Tubbinton! Perdón, me debes de odiar
- No, todo está bien, Quinn fue al baño
Brittany se quedó en silencio un momento- Espera… ¿No estás en un lindo desayuno romántico?
Rachel hizo una mueca- No, estoy en el centro comercial.
Brittany nuevamente se quedó en silencio- ¡¿Qué?! Rachel… ¿Se lo ibas a preguntar cómo si fuese algo normal?
Rachel tuvo que alejar tantito el auricular cuando Brittany gritó- Si ¿Qué tiene?
- ¡Dios! Agradece que te interrumpiera… Rachel… vas a proponer matrimonio ¡No salir a un parque!
Rachel se quedó en silencio- Creo que nuestra situación no se presta a un súper matrimonio o a una propuesta súper romántica… conoces mi situación y la de Quinn
- ¿Y? creí que lo estabas intentando enserio, van a tener un bebé lo mínimo que podrías intentar EN-SE-RIO es intentar ser una pareja y eso incluye romanticismo y todas esas cosas cursis que a las chicas nos encantan…
Rachel se quedó callada, era verdad, iba a pedir matrimonio y esperaba que fuera "para toda la vida" aunque solo lo fueran a hacer legal y tenía razón "lo estaba intentando enserio", incluso como pareja, aunque siempre se pusiera nerviosa y cohibiera ella estaba intentando estar como pareja con Quinn - Ok –Dijo al fin- Tienes un punto
- ¿Ya tienes un anillo de compromiso?
Rachel se quedó callada
- Pues compra uno y planea algo lindo y romántico…
- Pero no tengo tiempo, planeaba hacerlo hoy, mi papá espera una respuesta rápida
- Improvisa Rachel… eres la chica más inteligente que conozco y la más linda también, si no tuviera a Santana me metería a tu cama
- ¡Brittany!
La rubia sonó en la bocina, Quinn apareció sonriéndole, Rachel se puso nerviosa- Bueno, también le mando saludos a San, hasta luego
- ¿Qué? Espera aún no he terminado
- Lo siento, estoy con Quinn y vamos a seguir recorriendo, hablamos mañana. Adiós
Y Rachel colgó el teléfono, Quinn estaba complacida que le dieran prioridad- Lamento interrumpir –Dijo aunque por dentro estuviera haciendo una fiesta
- Nunca interrumpes –Extrañamente había decidido ser "romántica"- ¿Vamos?
Quinn asintió aún más complacida, estuvieron dando vueltas por todo el primer piso, tomaron un helado, se sentaron en la sillas masaje adoras (con las que Quinn quedó encantada y usó al menos tres veces), Quinn compró varias prendas de ropa (cortesía de Rachel), cuando llegó la tarde comieron pasta y continuaron recorriendo el tercer piso, Quinn no quiso permanecer mucho tiempo en la tienda de tatuajes y piercing body, Rachel por el contrario se sentía atraída a ello pero se alejo a petición de Quinn, Rachel había estado muy amable e incluso le había dado un par de besos a la rubia que los aceptó muy complacida.
- 'Rachel… ¡Mira! – Quinn corrió a una tienda, Rachel sonrió al ver el nombre de la tienda y la siguió, sabía que iban a llevarse varías cosas de esa tienda, observaba a Quinn escurrirse por los aparadores buscando algo que le agradase- ¡Mira! ¿Crees que le quede? ¿Es muy pequeño?
Un hombre con una camiseta amarilla llegó- ¿Buscaba algo en especial?
Quinn le sonrió- No, pero… ésta es muy hermosa, gracias
- ¿Qué edad tiene su bebé?
Rachel sonrió y dudo en contestar, le parecía gracioso estar en esa situación, dándose cuenta que en esa pequeña salida Quinn había tomado todo el papel de novia, Rachel se recriminó así misma al darse cuenta de la hora pues el reloj corría y aún no compraba el anillo, se había olvidado que el hombre había hablado hasta que Quinn contestó.
- Es muy grande –Contestó Quinn
- ¿Grande?
- Grande, casi un mapache… - Quinn rio- Es naranja… ¿Crees que le pegué el color?
Rachel se rió, Crooker se negaría a ponerse eso, nunca había querido usar ropa pero ¿Por qué no?- Bueno… Sí, se verá muy… interesante con eso –Rachel echó una mirada a la camisa que Quinn había agarrado, era de un color verde limón con varias patitas estampadas
- También le bordamos el nombre de su bebé
Los ojos de Quinn brillaron, Rachel rió intentando mostrarse más emocionada de lo que estaba
- También tenemos bóxer y gorras
Rachel sabía que sería una larga estadía, si le bordaban el nombre entonces ella tendría tiempo suficiente para ir a la joyería que había visto tiendas atrás, siguió a Quinn, sus manos estaban entrelazada.
- Ohh… que lástima que es niño… este vestidito está encantador
Rachel no pudo contener su risa- Creo que… él se rehusará a ponerse eso
Quinn también se rio al imaginarse al peludo gato en ese vestido rosa florido- Yo también lo creo
-¿Qué tal este? –Rachel sacó una camisa gris con la palabra "Hotcat" escrita en letras rojas simulando fuego y un gato entre dos panes de hotdog.
- Bueno… -Se veía que Quinn no estaba muy convencida- Es… interesante
Rachel se rió- No –Dijo y lo regresó a su estante
- ¿Crees que use tenis? – Quinn tomó una bolsa con 4 zapatitos
Rachel se mordió el labio para contener su carcajada, definitivamente iba a ser gracioso ver como Crooker peleaba con eso- Puede ser…
Quinn eligió un par de pantuflas azules muy peludas alegando que debían de ser cómodas. Al final se llevaron 10 camisas, las pantuflas, una bolsa de alimento para gato, un ratón de juguete, palillos comestibles para cuidar los dientes (según Quinn eso era fundamental y Rachel no pudo poner objeción al recordar la bella sonrisa de la rubia), varios collares con campana, nuevos trastes de alimentos y varias latas de carne para gato, Rachel pagó con su tarjeta- Quinn ¿Me esperas aquí? Debo ir al baño
- Si esperas un segundo estoy contigo
- Creí que ibas a bordar las camisas de Crooker
Los ojos de Quinn se iluminaron
Rachel sonrió- Cárguelo a la tarjeta –Le dijo al chico del mostrador- Ahora vuelvo para firmarlo –Rachel se giró a ver a Quinn –Si deseas algo más que lo carguen a la tarjeta ¿Ok?
Quinn asintió y se acercó a besar a la castaña, Rachel se estremeció, la rubia se alejó sonriendo, Rachel le devolvió la sonrisa y dio media vuelta saliendo de la tienda, corrió para llegar a la joyería, casi se estrella con un aparador cuando ingreso, las muchachas la veían asustada, Rachel e dio cuenta de lo "sospechosa" que fue su llegada
- Buenas tardes –Dijo intentando parecer normal- Buscó un anillo de compromiso.
Rachel llegó a la tienda de mascotas corriendo y ahí estaba Quinn admirando las camisas- ¿Listo? –Le preguntó al señor, Rachel firmó lo necesario y tomó la mano de Quinn
-¿Qué te parece? – Quinn sacó una camisa roja
Rachel hizo un gran esfuerzo para no echarse al piso a reír pues en la camisa se leía "Crooki"- Es hermoso mi amor
Quinn la miró sorprendida y Rachel se dio cuenta que había utilizado la palabra "amor", intentó ignorarlo- ¿Quieres ir al cine?
- ¿Podemos? –Preguntó Quinn
- Por supuesto, pero antes hay que llevar esto al coche
El trayecto al coche fue callado, Rachel metió las cosas en la cajuela y se giró, Quinn la veía muy fijamente- ¿Sucede algo? –Preguntó la castaña
Quinn no contestó sólo la vio y se acercó a ella, la besó en los labios, Rachel se dejo querer y tomó a la rubia de la cintura, la pegó a su cuerpo, "dios, de saber que sería así hubiera aceptado todo más fácil y rápido" pensó la castaña, Quinn continuó besándola, sus brazos rodearon el cuello de la otra, el beso fue bajando de intensidad, Quinn se fue alejando y metió su cara en el cuello de la otra- Gracias… hoy ha sido maravilloso
Rachel aún estaba recuperando el aliento- Tú eres maravillosa –Rachel se aplaudió a sí misma
Quinn dio un beso al cuello de la otra y se alejo entrelazando sus manos, ambas continuaron caminado, Rachel estaba evidentemente más suelta que en la mañana, tomaba a Quinn de la cintura, se acercaba a ella y besaba su mejilla, Quinn se sentía en las nubes, casi como si su relación fuera normal. El cine fue otro momento glorioso, pues la rubia fingió y frío y por supuesto que acepto cuando Rachel la abrazó, su cabeza reposaba en el hombro de la otra y Rachel tenía un brazo sobre ella acariciando el brazo de la rubia, Quinn aprovecho y ocasionalmente daba palomitas en la boca de la castaña. Rachel se sonrojó al principio pero después fue algo muy natural, casi como una verdadera pareja.
- Entonces – Quinn hablaba cuándo apenas salían de la sala- según esto ¿Los infectados no atacaban a los enfermos?
Rachel se rió- Para empezar… los "infectados" –La castaña tuvo especial precaución en no decirlo muy alto- Son zombies… y según esto si
Ohh… - Quinn asintió no muy convencida- Me parece que es lo mismo…
Rachel se rió- ¿Y ahora?
Quinn se quedó pensando, habían pasado el día entero en el centro comercial, se sentía cansada por primera vez en el día- Creo que vamos a comprar la despensa y vamos a casa
Rachel asintió- ¿No quieres cenar?
- Pues no tengo mucha hambre, quizás en la casa tome algo de yogurth
Rachel asintió otra vez, pensaba llevarla a cenar a un lindo lugar y proponerle matrimonio, quizás era un cliché pero uno muy útil y ahora se le había venido abajo la idea. Caminaba sumida en sus pensamientos, intentando pensar en algo improvisado.
- ¿Aquí? –Preguntó Quinn señalando una tienda
Rachel asintió sintiendo que el tiempo se le acababa- Empecemos, Rachel sacó de su bolsa una pequeña hojita
Quinn tomó un carrito con gran emoción, Rachel se detuvo a admirar cuando Quinn se paseaba por las frutas y verduras, la rubia las miraba fijamente, las olía, las tocaba y a Rachel le parecía que era hermosa cada que lo hacía.
- Román a limpieza del pasillo 2 –Una voz monótona sonó en todo el super, Rachel sonrió al ocurrírsele una idea. Lentamente como si buscara algo se fue alejando de Quinn, y caminó lejos de la rubia.
Quinn había terminado y estaba buscando a la castaña, pasaba pasillo tras pasillo y no la hallaba ¿Acaso se había ido? No, no podía ser eso, quizás la había presionado demasiado, no, eso no era posible, Quinn seguía recorriendo el pasillo cuando algo muy peculiar paso.
- Quinn Fabray del pasillo 7 de enlatados, mayonesas y cremas… -Dijo una voz de una mujer desconocida
Quinn se quedó parada, miró hacia arriba y leyó el letrero "PASILLO 7: ENLATADOS, MAYONESAS, CREMAS", una ola de nerviosismo, se giró a los extremos y había varias personas pero ninguna prestaba atención.
- Quinn Fabray del pasillo 7 de enlatados, mayonesas y cremas –Repitió la voz- Tenemos un anuncio que darle
Quinn se quedó parada esperando, viendo hacia el letrero pero con los oídos muy atentos
En la bocina una voz se aclaró la garganta pero Quinn la reconoció enseguida- Qui… Quinn… Hola – Quinn se rió- Quinn… yo quería pedirte algo… Eres una mujer muy especial… hermosa… - Quinn se sonrojo, giró a los lados y vio que ahora los que estaban en el pasillo se miraban unos a otros, quizás intentando adivinar a quién hablaban-… Quinn… Yo estaría muy orgullosa sí tu me hicieras el honor de… -Silencio- Quinn… ¿Te quieres casar conmigo?
Quinn no pudo evitar sonreír enormemente, las personas del pasillo ahora la veían a ella, se dio cuenta que había más gente
- Espérame… voy para allá –Otra vez hubo un silencio- Quinn Fabray–La mujer desconocida le volvía a hablar- Quinn Fabray del pasillo 7, ha ocurrido una propuesta de matrimonio, se necesita su respuesta al llegar el personal calificado.
Quinn se comenzó a reír, buscó a la castaña por el pasillo pero aún no estaba, había mucha más gente y la miraban fijamente, algunas riendo, otras sonriendo, otras simplemente la miraban, y al fin vio que una cabellera castaña se abría paso entre las personas. Por fin la gente se dio cuenta y se hicieron a un lado, la gente dejó de mirar a la rubia para mirar a la castaña, Rachel estaba muy sonrojada, se acomodó ligeramente la blusa y caminó con la mayor calma que le fue posible, tenía la cajita en la mano, Quinn la miraba con una gran sonrisa en el rostro.
Rachel quedó frente a ella y tomó una gran bocanada de aire- Hola –dijo y Quinn se rió- Bueno… lo repetiré… Quinn … -Rachel abrió la cajita- ¿Quieres casarte conmigo?
Quinn comenzó a llorar al ver el anillo y Rachel sonriendo nerviosamente- ¡Si! ¡Si! – Quinn se lanzó a los brazos de Rachel y la besó, al instante se oyeron aplausos lo que hizo que interrumpieran el beso y se giraran a ver a la gente que les aplaudía, Rachel negó con la cabeza un poco sonrojada y Quinn solo se reía- Parece que tenemos público –Dijo la rubia y volvió a besar a la castaña
Rachel correspondió el beso, nunca dudo que Quinn r fuera a decir que no, pero el público la ponía muy nerviosa. Se separó de Quinn sonriéndole- ¿Vamos a casa? –Preguntó la castaña intentando salir de su vergonzosa petición, Quinn asintió y Rachel recordó algo- ¡Oh! –Se detuvo y sacó el anillo de la caja, se lo puso en el dedo para después sonreírle
Quinn lo admiró un momento antes de seguir caminando, entrelazo su mano sin anillo con su "prometida"- Esto ha sido muy… original
Rachel se rió de nuevo, casi todo el día había estado riendo y empezaban a dolerle las mejillas- Eso creo
Cuando llegaron a su casa, tardaron un poco en bajar todas las cosas, Rachel se sentó en el sillón y su mascota se tiró sobre ella- Hey… tengo algo que te va a gustar Crooki –Dijo en un tono burlón y el gato gruño lo que ocasionó que la castaña se riera nuevamente- ¿ Quinn? -Hermione se levantó buscando a la rubia y la vio acomodando las cosas- Yo hago eso, ve a darte un baño
Quinn no puso objeción pues se sentía cansada.
Hermione estaba saliendo del baño, se había bañado después de Quinn, se acostó sobre la cama vacía mirando al techo, cerró los ojos, hoy había sido un gran día, tenían razón al decir que Quinn era una gran mujer, lamentablemente ella lo había descubierto después de tanta necedad de su parte
- Rachel –
La castaña abrió los ojos al oír su nombre, se sentó sobre la cama y en el marco de la puerta estaba Quinn
- Te presento al caballero Crooker
Quinn se hizo a un lado pero nada paso, Quinn susurró algo inaudible para Rachel y poco después entro el gato meneando la cola con su camisa de felpa de ratoncitos y sus pantuflas, Rachel lo vio hasta que el gato se acostó en la cama, Rachel no aguantó más al verlo de cerca y se echó a reír sobre la cama, Crooker maulló con cierta indignación y le dio la espalda para acomodarse en la cama. Rachel seguía riéndose tomándose el estómago con la mano, Quinn dejo entreabierta la puerta y se acercó- no seas mala, se ve bien –El gato se echó sobre el regazo de Quinn y la rubia lo acarició cariñosamente
Rachel calmó su risa y miró a Quinn y después al gato- Vaya… te han domado "Crooki" –Dándole un tono burlón al nombre, el gato gruñó. Y Rachel de nuevo le dio un ataque de risa. Quinn se levantó de su lugar y besó a Rachel en los labios, la castaña quedó estática pues no se esperaba eso, Quinn con la misma se levantó y fue al baño- quítale los zapatos a Crooker, ahora vuelvo
Rachel aún estaba helada así que solo asintió, cuando vio desaparecer a Quinn en el baño se acercó a su mascota y comenzó a hacer lo que le ordenaron, el gato maulló- No –Dijo la castaña en contestación al gato que casi parecía burlarse de ella- A mi no me han domado… - Tomó las pantuflas del gato y las dejó en el suelo.
Se recostó sobre la cama esperando a la rubia, Quinn salió pocos minutos después, Quinn se acostó acercándose a la castaña, a Rachel por primera noche no le sorprendió y abrazó a la rubia, estaba a punto de quedar dormida cuando el celular sonó, trató de ignorarlo y sonó nuevamente, trató de ignorarlo-'Rachel… tu teléfono… contéstalo
Rachel se vio en la necesidad de levantarse- eehh.. –Dijo una soñolienta Rachel
- ¿Cómo que "eeh"? Rachel soy tu padre ¡No me devolviste la llamada!
Rachel se sentó abruptamente en la cama, levantando a Quinn - ¡Lo siento! Lo olvidé
- ¿Y bien? ¿Cuándo es la fecha?
Rachel se rascó la cabeza- ¿Mañana lo hablamos?
- Ningún mañana…
- Papá… -Rachel vio a Quinn que se sentaba a su lado intentando averiguar- Aún no se lo he comentado a Quinn … Mañana lo hablamos ¿Ok?
- Conozco tu mañana… dime ahora
- Haber… espera… -Dijo resignada
Rachel tapó la bocina- Es mi papá- Dijo a Quinn - Yo hablé antes con mi papi para que hablará con un juez que nos casará… y me dijo que hay dos fechas, dentro de un mes y en tres meses, mi mamá insiste en que le diga hoy que fecha pero… bueno… tenía que hablarlo contigo
Quinn no podía ocultar su felicidad- Pásamela –Le dijo a la castaña y tomó el teléfono, Rachel sabía que todo estaba bajo control y se fue a la sala en busca de un vaso de agua, y regreso Quinn aún hablaba por teléfono, la castaña se acostó en la cama.
- Si… Ohh, sería fabuloso… … … … Perfecto, hasta mañana.
Quinn colgó el teléfono y se lo dio a la castaña, Rachel lo puso en la mesita- ¿Mañana? –Preguntó la castaña
Quinn asintió y se recostó a lado de ella- Mañana vendrán tus padres y los míos… llegaremos a un acuerdo con aquello de la boda
A Rachel no le agradó la idea de juntar a ambas familias pero por hoy no se preocuparía. Abrazó nuevamente a Quinn para quedarse dormida.
BLEMAS CON EL INTERNET, gracias mil gracias por sus comentarios… ni glee ni sus personajes me pertenecen, la historia es una adaptación…
Espero sus comentarios
