(Delsin) - Delsin, y ... creo que tenemos mas o menos la misma edad. - No me gusta que me llamen crió. La muchedumbre formada por la pelea se dispersaba.

(Katarina) - Si, apuesto que si. - Sus ojos, de nuevo esa mirada de seguridad, que para mi se veía como una de superioridad.

(Delsin) - Que quieres decir con eso ? - Realmente no sabia a que se refería.

(Katarina) - QUIERO DECIR ... - Dijo acercándose un paso a mi, sabia lo que intentaba, no iba a retroceder. - Que ser mayor de edad y saber usar una pistola no te hace adulto ... -

(Delsin) - Y que te hace crecer ? Kat ? - Dije, bajándome el pañuelo, llevándome un cigarrillo a la boca y encendiendo-lo, lo saque de un paquete que no tocaba desde hace días, intentaba dejarlo. Gire la cabeza para no echarle el humo en la cara, aunque ... sonaba tentador.

(Katarina) - Creces según los hechos que vives, no el tiempo que transcurre. ASÍ QUE NI SE TE PASE POR LA CABEZA INSULTARME INSINUANDO QUE ERES TAN MAYOR COMO YO ... y no me llames Kat. - Le impresiono que me bajase el pañuelo, o fue mi cara ? Fuese como fuese, parecía muy segura de lo que decía, yo estaba totalmente de acuerdo con ella, pero era obvio que no sabia por lo que yo había pasado y se estaba precipitando.

(Delsin) - Y con eso insinúas ... ? - Le di cuerda para que continuase, a pesar de que supiese perfectamente por donde iban los tiros, acercándome un paso a ella, me di cuente de que era mas alto. Se notaba que había atravesado la distancia de comodidad y que no se esperaba tenerme tan cerca. Pero ella tampoco retrocedió y me sostuvo la mirada como pudo. Al dar otra calada y hacer que la luz dejase ver perfectamente la cicatriz que partía una de mis mejillas, su mirada cambio, iba a decir algo, pero cerro la boca, no dejando escapar las palabras, de las que ahora no estaba tan segura. Viendo que no continuaba, decidí interrumpirla. Me acerque un poco mas y le susurre al oído .

(Delsin) - Tu no tienes ni idea de por lo que he pasado, así que no te atrevas a juzgarme. Crees que oculto mi cara por que no tengo nada que mostrar, pero lo hago porque tengo mucho que esconder. - Con esas ultimas palabras apague la colilla en la pared que tenia detrás. No me había dado cuenta, pero la había hecho retroceder hasta chocar con un muro, me gire y volví con Damiel.

(Damiel) - Por dios, que le has dicho ? - Dijo, mirando como había dejado a Katarina algo aturdida, mientras reiniciábamos la marcha.

(Delsin) - La verdad. - Le dije, mientras me subía de nuevo el pañuelo.

(Damiel) - Ja esta ! eso es todo ! -

(Delsin) - No a todos les gusta escucharla, pero todos merecen oírla. - El resto de la travesía fue tranquila y en silencio, aunque todos susurraban al vernos. Deberá haberse corrido la voz sobre la pelea. Estaba en lo cierto. Siguiendo los carteles y las direcciones que nos dieron, pronto llegamos a la oficina del registro. Donde nos atendió un pobre invocador bastante cansado.

(Invocador) - Señor Damien, rellene este curriculum. Señor Delsin, Lea y firme este documento de aquí, mientras yo reúno al consejo. - Poco después desapareció tras una puerta.

(Damien) - Delsin, aquí dice que nombre... todos mis conocimientos mágicos. Lo dejo en blanco o pongo "absolutamente nada" ? - Dijo, preocupado.

(Delsin) - Rellenar un curriculum es mucho mas fácil de lo que parece. Presta atención, coge este mechero... - Lo cazo al vuelo y me miro extrañado. - Ahora enciende-lo, - Lo hizo, encogiéndose de hombros. - Ahí lo tienes, "conocimientos básicos de piromancia".

(Damien) - No voy a hacer... buena idea. -

(Delsin) - Ahora, busca en tu libro de hechizos todas las categorías en las que se divida la magia y pon que tienes conocimientos básicos de todas ellas. -

(Damien) - Y si me preguntan algo ? - Lo cierto es que no se me ocurría ninguna solución.

(Delsin) - Quieres que te haga yo la carrera de invocador ? - Dije, intentando evitar la pregunta. - Por cierto, que tal la herida ? - Pregunte curioso, me había olvidado por completo de examinarla.

(Damien) - Ya ha cicatrizado, en cuanto pueda me quitare las vendas. -

Yo por mi parte empece a leer el documento que se me entrego ;

La Liga de Legendas ofrece alojamiento gratuito a todos sus miembros o como alternativa un sistema de teletrasporte que los trasladara a los principales centros urbanos en toda Runaterra. Se le abonara un salario neto de 15600 monedas de oro a la semana, que se le entregaran en metálico, en las oficinas del registro, taquilla de ingresos. La Liga no se hace responsable de bla,bla,bla,bla,bla. 15600 MONEDAS ! .

(Invocador) - Ja puede pasar señor Delsin. - Dijo, cansadamente el mismo invocador mientras volvía a sentarse en su silla. - Primera puerta a su derecha. -

(Delsin) - Muchas gracias. - Firme el papel a toda prisa y se lo entregue.

(Damien) - Suerte. - Dijo, con una sonrisa sincera.

(Delsin) - Eres tu el que esta jodido si te preguntan algo. - Le explique, mientras me alejaba por el pasillo.

(Damien) - Mierda, es cierto. En ese caso que te jodan, la suerte para mi. - Replico con una sonrisa aun mayor. Al tocar el picaporte de la puerta un escalofrió recorrió mi columna. Lo gire, y abrí la puerta, no se veía mas que una sala oscura, con un foco que iluminaba un punto concreto de la sala, rodeado por un circulo de columnas de lo que parecía mármol, esa era la única fuente de luz. Cerré la puerta a mis espaldas, sumiendo el resto de la sala en la total oscuridad, ande lentamente, mirando a mi alrededor, hacia el punto iluminado. Al llegar una poderosa voz inundo mi cabeza.

(Consejero) - Que haces aquí Delsin ? Que buscas en la Liga ? - Dijo, con esa voz que resonaba en las paredes de la sala, o era mi cráneo ?

(Delsin) - La Liga de Legendas es todo lo que conozco de este mundo. - Decidí ser sincero teniendo en consideración el hecho de que te pueden leer la mente.

(Consejero) - Ha que mundo perteneces ? -

(Delsin) - Responder a esa pregunta pondría la vida de todos en peligro. - Respondí veridicamente.

(Consejero) - No nos queda otra opción. -

Al instante note su presencia en mi mente, estaban escarbando en mis recuerdos buscando respuestas o formas de sustraerlas. Dolía mucho, analizaron toda mi vida, como si de una película se tratara.

Pude ver al policía que nos informo de la muerte de mi padre, a mi madre en la bañera con las muñecas sangrando violentamente, a mi y mi hermano durante los 6 meses que pasamos viviendo en las calles hasta que lo ingrese en un orfanato para alejar-le de ellas.

El día que me asignaron a un cuartel, los 10 meses que pase en primera linea de infantería, la misión en la que el enemigo masacro al resto de mi pelotón, mientras huía, un disparo de francotirador fallo el blanco por pocos centímetros, la bala me perforo un corte profundo en la mejilla, tuve que andar durante 15 horas por el desierto para llegar de nuevo al campamento, para informar de las bajas, declarar la derrota y que me trataran la herida, al día siguiente, presente mi dimisión ante el coronel, que me ofreció unirme a las fuerzas especiales, acepte.

Los próximos 6 meses los pase entrenando, me enseñaron a romperle el cuello a un ser humano, a como infiltrarme tras las lineas enemigas y como descifrar un clave codificada con una modulación de 128.000 bits. Y reviví el amargo momento en el que me aplicaron el corte marcial, por eliminar a un objetivo clave a través de un compañero ... literalmente.

Al volver a Detroit, empece a ganarme la vida de mercenario, era rentable. Con el dinero pude pagar abogados, ganar la custodia de Damien y poder darle la vida que se merecía, pero después, llegaron al recuerdo capaz de hacer que me tiemble el pulso cada vez que empuño un arma, el día en el que cumplí mi ultimo encargo como asesino a sueldo. Desactive con el móvil el sistema de seguridad y entre por la puerta principal, como si de mi casa se tratase, subí las escaleras del duplex, gire una esquina, les volé la cabeza a los dos guardaespaldas que custodiaban el dormitorio, llegue a la puerta, conté asta tres, respire profundamente, y la tire abajo, Entre en la sala con la pistola en alto, pude ver al blanco, tenia un arma y estaba usando de escudo humano a una mujer, no me volvería a suceder, apreté el gatillo, la bala entro limpiamente por la sien, dejando no tan limpia la pared del fondo, la mujer pego un grito, lo que me alivio al saber que estaba viva, pero, para su desgracia y la mía, vi como buscaba con la mano la pistola del objetivo, coger la culata de aquella pistola fue lo ultimo que hizo, la bala penetro el cuello de la mujer, le atravesó la garganta y le partió el cuello. 5 segundos después caí al suelo de rodillas, con las manos en la cara, lo había vuelto a hacer, había asesinado a un inocente por seguir ordenes, por que aquella mujer, después de ser usada de escudo humano todavía defendió a aquel hombre, escapa a mi comprensión.

Después de eso, todo desapareció y volví a ser consciente de mi cuerpo, abrí los ojos y estaba en el mismo lugar en el que empezó el flashback en la misma posición, como si hubiera sido un parpadeo.

(Consejero) - Se nos ha bloqueado el acceso a las ultimas 12 horas y seguimos desconociendo tus orígenes, por que ? - Exigió respuestas con una voz ominosa.

(Delsin) - Todos merecemos tener secretos, que ni siquiera ustedes puedan conocer, señores. - Susurro, era todo lo que oía. Esperaba una incesante ronda de preguntas o el rechazo inmediato.

(Consejero) - Bienvenido a la Liga de Legendas. - Eso era, sin ninguna duda, lo ultimo que esperaba oír.