El Penthouse era enorme. Constaba de 5 habitaciones que daban cada una al balcón que daba una vista increíble del Capitolio. Valeria, Smiley, Sally y Maysilee tendrían una habitación propia, pero André y yo tendríamos que compartir una de estas, a la cual le incluyeron otra cama. Supongo que el Vasallaje de verdad era sorpresa, si esto era tan improvisado. El salón era casi idéntico al del tren, solo que constaba solamente con un sofá en forma de media luna gigante, en donde cabrían muy bien de 8 a 10 personas. Tenia igual un televisor digital y un reproductor de música, con diez mil canciones de las ultimas dos décadas En el comedor, había una mesa enorme de caoba con varias sillas evidentemente cómodas alrededor de esta. Al ser la hora de cenar, esta estaba llena de manjares inimaginables, tales como cerdo con salsa de zarzamoras, todo tipo de ensaladas, frutas, verduras hervidas, refrescos de todas las frutas imaginables. Había algo en especial, era un pan tostado con nata de fresa y rodajas de mandarina, el cual me llamo la atención Sin que Smiley me dijera nada, tome mi plato y me serví 3 porciones de este pan, mas una pata de cerdo entera y un vaso de refresco de fresa con guaba. He de admitir, si vas a morir, te tienen que consentir, y vaya que el Capitolio lo hace.
-Oye Haymitch, bien hoy en el desfile- Me dijo Smiley tratando de hacer conversación, pero en una forma maleducada le sonreí con salsa de zarzamora en mis dientes, solo para ganarme una mirada amarga
-Así que chicos, mañana sera su primer día de entrenamiento. Se evaluaran sus habilidades, debilidades, etcetera etcetera etcetera- Nos dijo Valeria al tiempo que tomaba una copa de un vino naranja -Solo traten de escoger un arma y traten de dominarle y busquen supervivencia- Nos miro con seriedad y algo de aburrimiento y nos mando a dormir.
André se durmió rápido, lo note por sus ronquidos, pero yo no podía pegar el ojo. Digo, dentro de 5 días estaría en la Arena, vivo o muerto...No quería morir, eso era obvio, pero si iba a hacerlo, moriria siendo yo y dando lucha hasta el final. No moriría sin llevarme a alguien conmigo
No se en que momento de la noche me quede dormido, solo se que André me sacudió para ir a desayunar a las 6 y media de la mañana. Me puse el uniforme de entrenamiento, que constaba de unas botas de ejercito, un pantalón negro con rojo y una camisa gris con un 12 en un brazo. Desayune una taza de chocolate caliente y un pan con mantequilla justo antes de que Smiley nos empujara a los 4 al ascensor, donde nos condujo hasta el Centro de Entrenamiento, que estaba justo debajo del Edificio. Fuimos uno de los primeros Distritos en llegar, ya que solo estaban los del 4, los de del 10.
-Vayan a hacer amigos- Nos dijo Smiley, con lo que la vi con una ceja levantada, al igual que Maysilee. ¿Estaba loca o enserio era tan inocente para pensar que podríamos hacer amigos en medio de Los Juegos del Hambre?
No paso mucho tiempo hasta que llegaron todos. Estábamos algo apretados, pero nos repartieron en 2 grupos. 2 tributos de cada Distrito en cada grupo, en el mio estábamos yo, Maysilee, Chrome, una chica del 2 llamada Marcella, las 2 gemelas del 4 y Alejandro. Este ultimo no dejaba de mirarme con odio, pero me sorprendió ver a Marcella y el otro chico del 2, a Nero, fijos en mi y en Maysilee y...¿acaso están sonriéndonos?
-Muy bien, escuchen. Este gimnasio es el A, el B esta atrás de esa puerta. Les aconsejo no centrarse en las armas, sino en la supervivencia. La mayoría de ustedes morirá por causas naturales antes de siquiera tomar un arma y matar a otro tributo- Nos miro el hombre que se hacia llamar Scar, era el jefe de entrenadores o algo así -Solo 1 de ustedes saldrá vivo de ahí, otros 47 morirán. Este año les toca mas difícil espero me hagan caso, pero si no, en verdad deberán de tener suerte-
Nos pusieron a nuestro grupo en el gimnasio A, al día siguiente nos tocaría en el B. Me fui directo a los cuchillos y un entrenador personal empezó a explicarme como atacar con el. Era relativamente fácil pero tenia que entrenar un poco en mi fuerza. Luego fui a hacer fuego y a ver trampas, y me sorprendió ver a la chica del 2 ahí Me sonrió cuando me acerque.
-Soy Marcella, o Marce- Se presento así sin mas y me tendió la mano. Se la estreche mas por compromiso que por tener ganas.
-Haymitch, un gusto-
-Del 12, ¿verdad?- Me pregunto con una sonrisa coqueta
-Eso dice mi camisa- Respondí tratando de poner en mis palabras veneno, pero ella se rió tal vez pensó que coqueteaba, pff, que ilusa que es esta niña
Siguió hablando unos minutos, esta chica era obvio que quería conocer a sus rivales, pero bueno, ¿No queremos todos? Lo único que atinaba a hacer era sonreirle de vez en cuando.
-Oye, sabes, este año los profesionales somos muchos, pero queríamos incluirlos a ti y a tu compañera de Distrito- Eso me sorprendió y le vi a los ojos, ella no me veía a mi, sino a Maysilee, que estaba muy entretenida haciendo nudos con nada mas y nada menos que el compañero de Distrito de Marcella.
Le mire frió, sabia que si me metía en esa...''alianza'', seria carne fresca para los demás, así que ni lo pensé un segundo.
-No se que hará Maysilee, ni me importa, pero yo no necesito una alianza para sobrevivir- Dije frió volviendo a mi trampa de soga -Gracias, pero no gracias-
No deje que me respondiera, ya que me levante y me fui de esa estación Pase las próximas 4 horas entrenando con armas, en especial con cuchillos, hasta que nos dijeron que podíamos irnos a nuestros pisos. Salí rápidamente de ahí, sin siquiera esperar a Maysilee, la cual se había quedado hablando con Chrome y Alejandro. Seria una tonta si declina esa oportunidad. Irónico, acaso...¿yo era el tonto?
Esa noche nadie hablo durante la cena, y todos nos fuimos a dormir cansados de alguna forma. Esa noche no soñé
A las 10 de la mañana ya estábamos en el Gimnasio B. Maysilee se había ido directo adonde estaba Nero, mientras que yo me había separado de todos y ahora aprendía de plantas medicinales. Esto si era de valer. Mañana tendría que impresionar a los jueces para recibir una satisfactoria nota.
Note una presencia detrás mio y vi como Marcella me sonreía. Diablos, esta mocosa no entiende, ¿acaso es bruta o que?
-Hola Haymitch, ¿Puedo acompañarte?- Como si tuviera opción Se sentó sin siquiera dejarme hablar e hizo como que veía unas plantas medicinales -Tu compañera tampoco acepto, la verdad a ella no le veía futuro, digo, es muy flaca- Rió con sorna como si fuera gracioso, aunque mi rostro debió de asustarla, ya que se puso seria de pronto- Mira, tienes mas posibilidades de sobrevivir si te unes a nosotros, la verdad, yo y Nero te queremos con nosotros, nos ayudarías y se reduciría a nosotros 3. Es tu ultima oportunidad de vivir-
Al dejar de hablar, lo único que hice fue verla y negar con la cabeza, antes de decir -Prefiero morir antes de estar con una bola de sádicos como los profesionales- En ese momento, me gane el odio de los chicos que serian, de ahora en mas, los profesionales.
Me aleje de esa estación hacia la de la espada. Pase ahí la mayor parte del día viendo como todos los profesionales que se encontraban ahí me veían con odio. Era una amenaza de ahora en mas lo sabia.
Al volver a nuestro piso, Sally y André ya habían vuelto, así que Maysilee y yo estábamos solos en el ascensor. No sabia que decirle, así que le pregunte lo primero que me vino a la mente.
-¿Porque los rechazaste? Pudiste sobrevivir con ellos-
Me vio con una mirada vacía y una sonrisa falsa en su rostro -No quería estar sin mi compañero de Distrito, además- Suspiro antes de ver como se abrían las puertas -Moriremos todos de todos modos-
Entro en su habitación luego de decir eso. No la vi hasta la cena, donde nadie hablo mas que Valeria, para decirnos que al día siguiente teníamos que esforzarnos por no ser patéticos y sacar una ''bonita'' calificación Yo no le podía responder, ya que tenia mi boca llena de tarta de manzana con helado,
Esa noche no pude dormirme de inmediato, así que salí de la habitación sin hacer siquiera ruido. El pasillo estaba en penumbra, pero note una puerta en el costado mas alejado de este. No era una habitación y me dio curiosidad.
Era una puerta que llevaba a la azotea, si estaba abierta, se podría entrar ¿no? Igual no me daba gracia despertar a Smiley para preguntarle, por lo cual subí la escalera que estaba dentro de la puerta y subí a una azotea algo espaciosa, desde donde se veía todo el Capitolio.
Pensé estar solo, pero una silueta a lo lejos se divisaba. Era Valeria, estaba fumando. Se percato de que estaba ahí -Tampoco puedes dormir, ¿eh?- Me dijo haciéndome un gesto para que me acercara. Al tenerme cerca me vio a los ojos y suspiro -Odio todo esto, ver como mueren mis tributos cada año. Pensé seria fácil pero cada vez se vuelve mas...doloroso. -Rió sarcástica y vio el Capitolio- Tengo solo 20 años y soy adicta a una maldita droga -Suspiro y me vio- ¿Nada que decir?
-La verdad...no, solo...¿Vale la pena ganar?- No pude evitar preguntarle, si bien no me caía bien, ella era la única vencedora de mi Distrito y tenia que aprovecharlo-
-No y Si- Me vio a los ojos de nuevo y sonrió -Vale la pena matar para vivir y ver a tu familia, pero el Capitolio jamas te deja tranquilo. Siempre seras parte de los Juegos- Con esa ultima frase apago su cigarrillo y se dirigió a la salida- No se te ocurra saltar -Me advirtió antes de salir por la puerta, dejándome solo.
Me senté en el borde de la azotea y vi el Capitolio. Este lugar era enorme, y lujoso. Pero según me decía mi mentora, no era un lugar para los Distritos, era una prisión un lugar donde 23 morían para que 1 quedara como esclavo del Capitolio. Definitivamente, este lugar era el infierno mismo.
Perdón por el retraso! de verdad que perdón Este capitulo no me convence mucho, pero espero les agrade. Porfa dejen sus reviews si les gusto, o si no. Gracias de verdad por leerme
Gabo
