NOTAS DE LA AUTORA:

-BLA BLA BLA Lo que dicen los personajes.

BLA BLA BLA Lo que piensan los personajes.

BLA BLA BLA Lo que cuenta el narrador.

------------- Cambio de escena.


TU RESPONSABILIDAD

POR

MISAO DE SHINOMORI

CAPITULO 7

-¿Que es lo que ocurre?

-…

-Por favor no me hagas estos. Háblame.

-…

-Bien-. Se apeno-. Cuando quieras hablarme bajas.

El pequeño no se movió de donde estaba.

-¿Te ha dicho algo?

-No-. Se desespero-. Aoshi no se qué hacer. Apenas habla y ya no sonríe como antes.

Una lagrima se deslizo por su pálida mejilla.

-A sido un cambio muy grande para él. Necesita tiempo.

El hombre de mirada gélida se giro dispuesto a marcharse.

-¿Y tú?-. Lo detuvo-. ¿Tú también necesitas tiempo?

No se escucho respuesta alguna. Ella enardecida se acercó y lo agarro de la manga.

-¿Y TU?

-…

-CONTESTAME.

-QUE QUIERES DE MI-. Se enfureció-. Ya… escucha lo estoy intentando de acuerdo. ¿Que mas quieres Nicole?

-No quiero nada. Nunca vine aquí con esa intención. Lo único que quería era un hogar para mi hijo.

-¿Y no lo tiene?-. La enfrento.

-No. Si es posible que tu estés aquí y que yo también. Pero déjame decirte que eso nonos convierte en familia.

-"Lo se". Pero es como debe de ser.

La mujer suspiro.

-Escúchame bien Aoshi. Porque solo lo diré una vez-. Se dirigió a la ventana-. Lamentablemente no me queda mucho tiempo. Mi cuerpo se marchita cada día mas y mas. Es algo que no tiene solución. Pero tú tienes un futuro por delante, un futuro lleno de alegrías y buenos momentos. Pero esos momentos no están a mi lado.

-Nicole…

-Déjame acabar-. Lo miro a los ojos-. Cuando te vi tras tantos año… realmente tuve la esperanza que me añoraras, que tal vez esperaras por mi… Pero entonces vi la alegría de tu rostro y la razón de tu alegría y esa persona que tanta felicidad te da no soy yo.

-Eso no tiene nada que ver. Aquí se trata del pequeño tenga una familia.

-Y que es una familia Aoshi-. Señalo a su alrededor-. Una casa, un padre, una madre… Tu mejor que nadie lo sabes.

Flash back

-Okina-san ¿porque mi mama no me quiere?

-No Aoshi. No digas eso. Tu mama te quiere… lo que pasa es que algunas mamas… pues no son tan cariñosas como otras. Pero ella si te quiere.

End Flash back

-Aoshi quiero que mi hijo crezca feliz y en un lugar en el que se sienta el amor. Y que además sea amado. Dime ¿podemos darle eso aquí?

-No.

-Aoshi no te obligare a nada tu tomas las decisiones. Pero piénsalo bien. Mujeres como ella no hay muchas.

La noche llego con la misma rapidez que el invierno. Y el buen tiempo dio paso a la nieve más blanca y también a las oscuras nubes que daban aviso de temporal.

-¿Que haces pequeño?

-Dibujar-. Respondió desganado.

-Te gusta mucho ¿no es así? Cuando te vi por primera vez también estabas dibujando.

-…

-Sabes te pareces mucho a mi. Demasiado quizás…

-No soy como tu-. Lo miro con los ojos entrecerrados-. Jamás seré como tú.

Aoshi se sentó delante de su hijo. Si, su hijo pues eso es lo que era.

-Aoshi tenemos que hablar de lo que está sucediendo.

-¿Y que es lo que pasa pues? Mi madre se está muriendo y me voy a quedar solo con un hombre amargado.

-SILENCIO-. Se enfureció-. Puede que no te guste pero soy tu padre y me debes respeto.

-El respeto se gana no se impone.

Se miraron a los ojos. La tensión era palpable en el ambiente. Ambos median sus fuerzas.

-Tienes razón y créeme que lo que yo quiero es que esto funcione. Tú y yo.

-…

-Dame una oportunidad. Tienes razón no soy un buen hombre y nunca he pretendido aparentar lo que no soy ni decir lo que no siento. Por ello créeme que cuando te digo que mi cariño por ti es verdadero. Eres mi hijo y eso es lo único que me importa.

-Y mi madre…

-Es diferente…-. Intento excusarse. Pero como decirle que no la amaba que jamás la amo.

-Para mí no.

El pequeño se sentía agobiado. En el fondo sabia que el era bueno y que lo estaba intentando. Pero le dolía tanto. Se sentía perdido, ¿Por qué no quería a su madre? ¿Por qué nunca podía tener lo que tenían los demás? ¿Por qué no tenía una familia? Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos azules y salió corriendo.

-AOSHI.

-Aoshi mi amor a dónde vas-. Pregunto la madre cuando lo vio salir corriendo.

-AOSHI DETENTE-. Le siguió su padre.

Pero el pequeño era mas rápido que un rayo. Digno heredero de un Oniwabanshu.

-Aoshi ¿que ocurrió?

-Creo que está empezando a ver la realidad. Lamentablemente no es una realidad del gusto de todos.

-Pero fuera hace frio. Y es muy pequeño.

-No te preocupes es fuerte y muy inteligente. No irá muy lejos. Necesita pensar y calmarse-. "Espero que algún día lo entiendas. Pero no puedo olvidarme de ella. Eso nunca."

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-Bueno señora Sagara que desea hacer hoy-. Susurro al oído de la mujer tendida a su lado.

-Nada. ¿Que hay mejor que estar tendida entre los brazos de tu marido?

-A mí se me ocurren un par de cosas.

-Sanosuke!!!!!

El se coloco sobre ella. Entre las piernas de la diosa mas hermosa que jamás tuvo el placer de conocer.

-Pero hoy tienes que ir a trabajar-. Sonrió-. T-A-K-A te espera-. Se burlo.

-Sano no seas así. El es un buen hombre.

-Puf-. Bufo.

Ella sonrió y se acerco para poder besar esos labios que tanto le habían enseñado. Que tantas sensaciones le hacía sentir.

-Pero recuerda. Tu eres mía.

-Solo tuya eternamente.

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Aoshi dejo de lado la meditación cuando sintió que una ventisca se levantaba. El tiempo había ido a peor. Se levanto y se dirigió a la cocina donde se encontró a Nicole con el abrigo puesto.

-¿Que haces?

-Una fuerte tormenta se dirige a nosotros-. La voz le temblaba-. Y Ai no regresa. Voy a salir a buscarlos.

-No digas tonterías mujer.

-Pero…

-En tu situación no llegaras muy lejos. Quédate aquí yo lo buscare.

Aoshi tomo su abrigo y se dirigí a la salida.

-Y no lo llames Ai. No queda bien.

-Peor es que me contestéis los dos a la vez cuando digo Aoshi.

-…-. La miro de reojo-. Bien.

-Bien.

-Espera aquí, enseguida vuelvo. Y es una orden.

-Si.

Nicole cerró la puerta tras la salida del ninja. Rezando para que nada malo pasara. Suplicando que su pequeño estuviera bien.

-Aoshi!!!!!!!!!!!!!!!! -. Llamaba en la nieve-. Ai donde te has metido-. La nieve que caía impedía su visión y también el que pudiera seguir el rastro dejado por el.

Continuo buscando por los alrededores pero no lo encontró. Su corazón se oprimía cada vez mas. Era su pequeño, si lo hubiera seguido en su momento ahora esto no sucedería. Siguió buscando, cada vez mas desesperado. Sin éxito alguno.

-"Tal vez regreso a casa"

Hacia mucho frio y necesitaba un abrigo mas consistente. Se dirigió de nuevo a la casa. Con la esperanza de encontrarlo allí.

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-Mama!!!!!!-. Gritaba buscando una respuesta.

Tras echar a correr había perdido la noción del tiempo y la distancia. Se había perdido y hacia un dia horrible para perderse.

-Mami-. Ahogo su sollozo-. Pa…. PAPA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

-¿Ocurre algo pequeño?

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Aoshi estaba llegando a la casa cuando se paró en seco. A poca distancia podía ver un bulto. Al pie de un árbol. La nieve lo cubría casi por completo pero…

-¡NO!-. Grito con todas sus fuerzas-. AOSHI!

Se acerco desesperado el frio rompía su cara, la pena destrozaba su alma. Mientras con sus manos congeladas desenterraba el cuerpo inerte.

-Dios mío!.

El cuerpo que yacía en el frio no era el de Aoshi.

-Nicole.

La mujer presa del miedo, presa de la desesperación, presa de la angustia salió a la fría nieve. Pero el cansancio de su cuerpo marchito gano la batalla. Y en la nieve rezando por el bienestar y la felicidad de su pequeño exhaló por última vez el cálido susurro de la vida.

-Nicole por favor abre los ojos. Nicole.

Sabía que no podía hacer nada que todo había acabado. Una furtiva lágrima se deslizo por su mejilla. ¿Por qué nada le salía bien?

-No te preocupes todo saldrá bien animarse a si mismo.

La tomo en brazos y la llevo a asta la pequeña casas donde se habían instalado en los últimos meses.

-Aoshi estás aquí-. No obtuvo respuestas-. Dios e de salir y encontrarlo.

Se dirigió a la habitación de la mujer que tenía en brazos. Seguía hermosa pese a todo el sufrimiento. La tendió en el futon y la cobijo con las mantas.

-No debes preocuparte mas-. La tomo de la mano-. Yo me encargare de todo. Encontrare a nuestro hijo y le daré un hogar. Un hermoso hogar como tú siempre quisiste.

Se levanto y volvió a salir a la fría noche.

-Gracias por todo mon chery

El viento susurro con calidez en su oído.

-A ti mon amour

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Un hombre imponente apareció ante sus ojos. Era tan grande como su padre, pero este daba miedo. De rasgos muy marcados pelo oscuro y ojos negros como la más terrorífica de las noches. A su lado un hombre con sonrisa amable, ojos claros y pelo castaño. Y por ultima…

-¿Te encuentras bien pequeño?-. Le acaricio la mejilla.

Era la mujer mas bonita que había visto nunca. Como un ángel caído del cielo. Con una mirada cálida, un voz dulce y una mano suave como la seda.

-Me… me he perdido -. Consiguió hablar.

-No te preocupes pequeño. Te ayudaremos.

Del bolso saco una manta con el cual lo tapo.

-¿Dónde está tu casa?-. Pregunto frio y cortante uno de ellos-.

El pequeño que se agarraba a la mano de la mujer negó con la cabeza.

-¿No sabes nada? ¿Ningún detalle que nos ayude?

Volvió a negar.

-Si espera-. Sonrió-. Hay un lago al lado de la cabaña.

El hombre se adelanto y comenzó a andar sin decir ni una palabra mas. Los demás lo siguieron por detrás.

-Estamos cerca tranquilo.

-Si chaval es tu día de suerte-. Le sonrió el otro joven.

-Sip. Gracias.

La mujer se tambaleo un poco.

-¿Se encuentra bien?

-¿Estás bien?

-Solo necesito descansar un poco.

-VAMOS MOVEOS

Gritaron desde delante.

-Necesita descansar es una locura continuar en la fría noche.

-HE DICHO QUE OS MOVAIS.

-Pero…-. Se enfureció.

-No pasa nada Shiro.

-¿de verdad?

-Si sigamos.

-Señorita. ¿Se encuentra bien?

-Si. Estoy un poco cansada-. Sonrió-. Por eso debemos seguir para encontrar a tus papis pronto y así poder descansar.

-Si-. Dijo muy animado.

Continuaron caminando un rato mas.

-Y dime ¿cómo te llamas?

-Ai.

-Ai que nombre mas raro. Sobre todo teniendo en cuenta que eres extranjero-. Miro hacia delante-. Pero e de reconocer que no se mucho de nombre extranjeros. Jejejejeje

-Shiro

-¡que! Es cierto.

-Bueno soy medio japonés. Mi padre es de aquí y mi nombre es herencia suya.

-Eso lo explica todo.

-¿Conoces algún Ai en Japón?-. Pregunto la mujer.

-No.

-¡Shiro!

-Jeje pero a que parecía que si.

-No tienes remedio.

-Nop.

-No lo digas tan orgulloso.

Aoshi se rio para si mismo. Era una pareja muy extraña. Pero divertida.

-Bueno es que no me llamo Ai-. Intento explicarse-. Mi mama me llama así porque cuando dice Aoshi mi padre y yo le contestamos a la vez.

La mujer paró en seco. Como si el frio hubiera congelado todos sus huesos.

-¿Has dicho Aoshi?

-AOSHI-. Se hoy a lo lejos-. ¿Donde estas?

La voz cada vez era mas nítida.

-Esa voz… es el-. El niño hecho a correr.

-¿Estas bien?

-Maldito mocoso ni siquiera dio las gracias.

-Kagetora debemos descansar ahora y encontrar refugio.

-Claro-. Susurro mirando a lo lejos

El niño seguía corriendo siguiendo la voz que lo llamaba. Mientras la silueta de un hombre se hacía cada vez mas visible.

-"Que sorpresa más agradable"-. Pensó Kagetora-. Se donde podemos ir.

Aoshi corrió hacia la vos que lo llamaba.

-Papa!!!!

-Aoshi!!!

Aoshi cogió a su hijo en brazos y lo abrazos con fuerza.

-Menos mal que estás bien-. Lo beso en la cabeza-. Si te llega a pasar algo no se qué aria.

-Lo siento no lo volveré hacer lo prometo.

-Bien. No importa. Será mejor que vayamos a casa-. Dijo ya mas serio.

-Sip. Hace frio jejeje. Ups espera tengo que despedirme.

-¿Despedirte?

-Si estaba perdido pero ellos me ayudaron.

Señalo a lo lejos donde se podía ver la silueta de tres personas. Acercó al pequeño hacia su cuerpo para darle calor y se dirigió hacia las siluetas para agradecerles la ayuda.

-Quería agradecer la ayuda que le han dado a mi hijo-. Se inclino-. Muchas gracias.

-Gracias-. Imito el pequeño.

-No debe dar las gracias-. Hablo Kagetora-. Señor Shinomori.

Aoshi se sorprendo y alzo la cabeza para poder ver el rostro del hombre que tenía delante de el.

-Kagetora.

-Señor Aoshi.

-Shirojo-. No salía de su asombro.

-Hola Aoshi.

Se quedo helado mientras giraba su rostro para encarar a la dueña de esa voz. Y el destello de los ojos verdes que tanto había añorado cada noche aparecieron ante el.

-Mi…Misao

Continuara…


Han pasado casi dos años. espero que me perdoneis. digamos que la tormenta tambien me pillo a mi. jejeje pero ya paso.

Espero que este capitulo hos aya gustado. seguramente habreis tenido que leerlo todo de nuevo (gomen) pero he vuelto con fuerzas.

gracias a todos los que me apollaron en su dia.

espero recibir unos pocos reviews auque sea para hecharme la bronca jajaja.

Un saludo a todos