Bienvenidas a un nuevo capítulo de "Tuya hasta el Amanecer"


Después de todo lo que había pasado, un descanso de la mansión era un respiro, con Shu evitaba hablar sobre lo sucedido, Subaru me había estado evitando, aunque después de lo que había pasado no era raro, Reiji se había encerrado en su laboratorio y Raito, seguía siendo Raito, pero algo que me había dejado sorprendida era el hecho de Yui había convencido a Reiji y nos había dejado salir, con la excusa de comprar algo de ropa, tal vez para ella era molesto tener que prestarme la suya, nunca había visto expresión esa expresión en Yui, se le veía agradecida, no estoy segura si esa era la palabra adecuada para describirla en este momento. Habíamos recorrido todas las tiendas, por la cara que ponía Yui, era una de las pocas veces que salía fuera de la mansión, me gustaba verla así, me hacía sentir como una persona normal. En las bocinas resonaba una voz promocional que anunciaba un evento que tendría lugar a escasos minutos, había prestado atención a lo que estaba diciendo hasta que un nombre resonó por los altavoces, me decía que tal vez era una coincidencia, que cosas como esas no ocurrían en la vida real, aunque al trabajar en ese medio, tal vez no era tan descabellada la idea de reencontrarlo en este lugar, decidí alejarme de esos pensamiento y seguí a Yui, quien prácticamente me llevó arrastrando, ¿cómo es que esta rubia tiene fuerzas a pesar de que se la pasa siendo mordida por 6 vampiros sádicos?, sin darme cuenta habíamos llegado al lugar donde se llevaría a cabo dicho evento, no sabía que a ella le gustaran este tipo de cosas, pero bueno, el lugar estaba bastante lleno, apenas si encontramos un lugar, recién había iniciado la presentación cuando lo ví, ahí estaba él, de todos los lugares en el mundo, de todas las personas que podían haber estado paradas ahí, tenía que ser él,cuando ese par de ojos violeta me atravesó sentí como si toda la sangre abandonara mi cuerpo, por un momento mi mente se puso en blanco, mi rostro debía lucir bastante mal porque Yui se había percatado de ello.

-¿Saki estás bien? ¿Parece que haz visto un fantasma?- Yui me movió ligeramente para que volviera en mí

-Eh...Si estoy bien, es sólo que...olvídalo, estoy bien- el peliblanco seguía sonriendo, él de verdad disfrutaba todo eso, me invadió la nostalgia, su mirada había estado sobre mí unos segundos antes, ¿acaso había una posibilidad de que él me hubiera reconocido?, negaba para mí misma, era imposible, había borrado todos y cada uno de sus recuerdos -Discúlpame, necesito ir al baño- me levanté lo más rápido posible, necesitaba alejarme de todo, no podía estar ahí

-Espérame, te acompaño- Yui estuvo a punto de levantarse y seguirme, pero la detuve, necesitaba estar a solas

-No te preocupes, no voy a tardar- mentí

Corrí lo más rápido que pude, en ese momento los recuerdos me bombardearon, uno a uno.

"-Después de Ema, pensé que iba a tardar mucho tiempo en enamorarme de alguien, pero te encontré, mejor dicho tú me encontraste, y a pesar de que siempre eres tan terca y obstinada, aún recuerdo a la chica que se desmayó en mis brazos, desde ese momento supe que debía protegerte, aunque siempre digas que tú puedes arreglartelas sola, siempre voy a estar ahí sin importar si tú lo quieres o no- nunca pensé que un humano me pudiera hacer sentir este sentimiento, siempre pensé en mí como un monstruo que siempre dejan de lado, he hecho cosas de las cuales no me enorgullezco pero él está aquí y tomándome por los hombros haciendo que lo vea directamente a los ojos, y estoy segura que sólo me quiero quedar con él, pero muy en el fondo siento que todo esto es efímero, que un ser como yo, que está huyendo no puede alcanzar la felicidad, pero aún así Tsubaki me envolvía en sus brazos, no debía ser egoísta, pero tal vez sólo por este instante me podría permitir serlo- No te vayas, déjame…- levantó mi mentón con suma delicadeza como si de porcelana se tratara y me besó, pero este era una beso diferente a los otros, era tierno y paciente, quería quedarme, pero no podía hacerlo"

"-¿Tú nunca has estado en un parque de diversiones?-él siempre tenía esa sonrisa, esa sonrisa que prometía un futuro distinto.

-No, nunca he ido a uno, pero no creo que sea de importancia-

-Pues déjame mostrarte que te equivocas- Tomó mi mano y salimos hacia el parque

Él me había mostrado todo el lugar, las personas a nuestro alrededor se quedaban mirándonos, era demasiado perturbador.

-Dame un poco de espacio- Trate de alejarme de Tsubaki un poco- Las personas empezarán a creer que somos pareja-

-¿Qué tiene de malo?, no quiero que ningún otro hombre se te acerque- a pesar de que lo decía con una sonrisa cálida, sabía que iba en serio lo que él me decía"

" -¡Entiende, esto es un malentendido!- nunca lo había visto tan enojado, y al mismo tiempo en su rostro había una enorme decepción, él tenía toda la razón ¿cómo podía excusar esto? sin tener que confesarle la verdad, no había excusa, él me había visto besar a su hermano, y ante sus ojos sólo me había convertido en mi hermana, Cordelia, pero la verdad iba mucho más allá, si seguía drenando su energía él iba a morir, había llegado a un grado muy crítico y lo demás era historia, sabía que era por completo mi culpa, me maldecía una y otra vez por ser como era "

"Todo iba en picada y no podía hacer nada, me habían encontrado y amenazaban con destruir a todas las personas que me importaban, era momento de irme, pero tenía que verlo por última vez, entre a su cuarto, estaba hecho un desastre.

-Tsubaki- lo llamé pero él seguía sin hacerme caso- Tengo que decirte algo importante, me voy a ir- al principio no obtuve respuesta-Sólo quiero que sepas que nunca haría nada a propósito para lastimarte y que a pesar de todo te quiero- era momento de irme, cuando estaba de espaldas él me abrazó

-No te vayas- enterró su cabeza en mi hombro

-¡Me tengo que ir, no puedo quedarme- estaba cansada de tener esta conversación una y otra vez, sabía que el momento llegaría pero sólo podía hacer una cosa-Mírame, tú nunca me conociste, encontraste a una mujer desmayada y la llevaste al hospital, y nunca supiste más de ella- le besé la frente una vez más y me fui, borre todo rastro de mi existencia en su vida"

Era suficiente, en algún lugar había enterrado todos mis recuerdos y ahora volvían a golpearme con fuerza, me dejé caer sobre mis rodillas, lo odio, de ser las cosas diferentes, nada de esto estaría pasando, de no ser un súcubo, tal vez podríamos haber estado juntos, no iba a llorar, más bien no podía llorar, golpeé la pared detrás de mí, me sentía impotente. Me puse a caminar sin rumbo, choqué con alguien, levanté la vista y era él, maldecía mi suerte.

-Lo siento, no estaba poniendo atención- su sonrisa no había cambiado nada, y esos ojos violeta me observaban meticulosamente- ¿Te conozco de algún lugar?- Me dejé llevar por mis emociones y lo abracé, maldito destino ¿por qué eres tan cruel? -¿Estás bien?- me levantó el mentón -Me recuerdas a mi Onee-san- escuché el sonido de mi corazón rompiéndose, él seguía enamorado de Ema

"Al diablo mi sentido común" no podía contener mis sentimientos, así que lo besé, me arrepentiría después. Tsubaki me tomó de los hombros y me separó de él

-Creo que mal entiendes las cosas, yo estoy saliendo con alguien- después de eso, no pude más, por cinco segundos iba a ser egoísta.

-Recordabitur- susurré en su oído y lo volví a besar, pero él me volvió a alejar

-¿Por qué lo hiciste?, ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué lo besaste a él?- no era el rostro que yo había esperado, en mi imaginación yo esperaba que se alegrará de verme, pero las cosas no habían terminado de una manera que propiciaron ese reencuentro que anhelaba-¿Qué eres? ¿Por qué actuaste de esa manera?

-Lo siento- me aferré a él, a la mierda el sentido común

-¿Por qué regresaste, yo había avanzado, había seguido, no te entiendo, nunca fui un pesado ni insistente contigo y sin embargo saltaste a sus brazos?- sus palabras me herían, ya no quería escucharlo, me apartó de él- Desechaste todo lo que teníamos, un día me decías que me amabas y al otro día ya lo estabas besando, desde el principio sólo querías jugar conmigo- sus palabras me dolían, no podía verlo a los ojos.

-Eso no es cierto, hay cosas que no entenderías- mi voz poco a poco se comenzaba a cortar, ese odio comenzaba a crecer nuevamente

-Después de todo, sigues diciendo eso- él no quería saber nada,así iban a acabar las cosas de nuevo

-¿Sigues enamorado de Emma?- quería saber qué había pasado en ese tiempo, pero no quería leer su mente, no estaba preparada para verlos

-Ese no es asunto tuyo- soltó sin más- Además creo que no estás sola hoy- no entendía lo que estaba diciendo, seguí su mirada hasta un rubio que estaba recostado sobre una banca,con su mirada puesta sobre nosotros, era la única persona que estaba ahí, había pasado más tiempo del que yo estaba consciente

-Oblivitus- suspiré - Redi corrupit memories- no podía hacer nada más

Me dirigí hacia donde estaba Shu, él parecía que estaba absorto en otro mundo, pero él ya sabía toda la verdad sobre mí, desde aquella noche

-Si sigues apareciendo de la nada a cualquier lugar al que voy, pensaré que te haz vuelto un acosador- me senté a un lado de él, trataba de simular que nada había pasado

-Eres una mujer problemática, Reiji me mandó a buscarlas, ni tú ni Yui habían llegado a la mansión y ya era la hora de cenar- Shu no parecía moverse y me senté a lado de él, en el espacio vacío

-Entonces nos vamos, ¿dónde está Yui?- la había olvidado por completo, seguro se volvió loca al no encontrarme

- Me adelanté con ella, puesto que parecías tener una interesante charla y no quise interrumpir-

-Párate y vámonos- traté de levantarlo, pero era inútil

-Estoy cansado, déjame dormir un poco más- puso su cabeza sobre mi regazo, inconscientemente le acaricié la cabeza-No hagas eso- cerró los ojos, él estaba tan calmado no parecía tener pesadillas esta vez, al menos servía para algo ser lo que era.

Al llegar a la mansión, estaba tan furiosa conmigo misma, el reencuentro me había sacado de balance, fue como si algo se hubiera roto en mí, no podía soportarlo más, me levanté de mi cama y salí con paso veloz, no me importaba nada, él pensaba que era un monstruo, y al final eso era lo que era, él siguió adelante, debía hacer lo mismo y abrazar mi naturaleza, giré a la derecha, una vez que hiciera esto ya no habría vuelta atrás, abrí la puerta y la cerré de golpe, esta era mi decisión

-Vine para terminar lo que empezamos- una vez dicho esto sabía que sabía que ya no podía hacer mucho al respecto

"Abraza lo que eres" una voz se instaló en mi cabeza, tal vez era el inicio, pero ya me daba igual.

Esta vez ya nadie nos iba a interrumpir, esta vez estaba dispuesta a llegar al final. Comencé por quitarme mi camiseta, me acerqué a Raito y jalé su corbata, lo apegué a mi cuerpo y lo besé.

-No quiero hablar, sólo hazlo- sus manos subieron inmediatamente por mi cintura, y me lanzó contra la cama, se escuchaba el sonido de su ropa caer.

Su respiración se escuchaba agitada, a pesar de que no lo miraba directamente a sus ojos sentía claramente como ellos me devoraban, empezó besando mi cuello trazaba un recorrido con sus besos, sus manos hambrientas recorrían subían por mis piernas, cuando llegó al nacimiento de mis pechos, subió una de sus manos para acariciar uno de ellos, trataba de contener mis gemidos en medio de la oscuridad su sonrisa traviesa parecía disfrutar el hecho que me resistiera, al ver que mi voz no cedía, con su otra mano alcanzó mi otro pecho, cuando se dio cuenta que mi sostén le estorbaba, él simplemente lo rompió.

-Idiota...apenas acaba de...comprar ese…- mis palabras se entrecortaban, él parecía disfrutar de la situación, su boca atrapó uno de mis pechos, y comenzó a lamerlo, iba a alejarme pero una voz apareció en mi mente.

"No era esto lo que querías"

Mis manos dejaron de poner oposición al contrario lo atraían más, sus manos bajaron ágilmente y me quitaron el pantalón, comenzó a bajar hasta la altura de mi vientre dando pequeños besos y mordidas, con sus dientes retiro mi ropa interior, estaba totalmente expuesta a él, mi rostro estaba completamente rojo, pero la luz de luna me ayudaba a ocultarlo, sin embargo el ardor en mis mejillas no desaparecería tan fácil ,jalo mis piernas hasta la esquina de la cama, para que nuestras intimidades rozaran, puse mi brazos alrededor de su cuello, deje que la voz tomara el control, comencé a besarle el cuello, una de mis manos bajo por su pecho, aprecié cada parte de su cuerpo, su pecho, su abdomen, hasta llegar a su cinturón, desabroché con una mano y metí mi mano para acariciar su miembro, él emitió un pequeño gruñido,esto solo provocó que se molestará y me lanzó sobre la cama se posicionó encima mío subió mis manos por encima de mi cabeza y me penetró, hace mucho que no tenía este dolor entre mis piernas parecía la primera vez, comenzó a moverse frenéticamente lo que al principio fue dolor se convirtió en placer, quería contener mis gemidos, pero cuando él se dio cuenta, simplemente paró.

Podía ver como sonreía victorioso.

-Demonios, continua lo que empezamos,no era lo que querías Ra...- volvió a entrar, ya no podía contener mis gemidos, él parecía disfrutarlo

-Al final sabía que ibas rendirte frente a Ore-sama- se acercó para susurrarme en mi oído

-Ayato... no...- trate de alejarlo, pero sus manos apretaban mis caderas

"Que idiota en lugar de girar a la izquierda gire a la derecha, había aprendido una leccion, toma las decisiones con la cabeza fría"

-Ore-sama..- aumentaba el ritmo

-Ore-sama...para- en ese momento todos mis pensamientos se nublaron y una ráfaga de sensaciones atravesó mi columna

Ayato se recostó sobre mi pecho

-Ahora le perteneces a Ore-sama- en el nacimiento de mis pechos, dejó una marca-Hay algo que siempre quise hacer, pero el idiota de Subaru siempre estaba al acecho por si alguien te atacaba

-Subaru hacía ¿que?...- su mordida era tan dolorosa, estaba perdida, ahora sí, todo se fue a la mierda

-Tienes un sabor diferente al de Chichinashi, pero creeme no está nada mal, lástima que no te conocí antes de que dejarás de ser virgen de seguro no estaba nada mal, parece que Raito no sacó provecho de ti- comenzó a reír, yo seguía en shock, él no me había descubierto, esto era raro, tendría que llegar al fondo de esto, pero ahora estaba cansada, al poco tiempo me quedé dormida.

Al despertarme Ayato seguía dormido,en su rostro sólo había tranquilidad, me vestí y salí de su habitación, no quería encontrarme con nadie, esta vez me aseguré de llegar a mi habitación sin ningún obstáculo, había caído más bajo, esta vez no tenía ningún pretexto, era consciente de lo que hacía, estaba llena de rabia, sería todo más fácil si nunca lo hubiera conocido, si simplemente me hubiera casado. "Estúpida Saki, lo haz arruinado nuevamente"

"Que le iba a decir a Yui, después de todo sí soy un monstruo"


Sé que ha pasado un tiempo pero espero que les gusté el capítulo, es la primera vez que escribo este tipo de temática y aún así no quedo del todo convencida con esa escena, pero me gustaría leer su opinión acerca de esto, las leo en los comentarios