Hola chicos como están.

Lamento la tardanza y espero que les guste el capítulo.

Ya saben nada me pertenece, solo la trama.

Pov. Bella.

Abrí los ojos y al sentir el dolor en mi cuerpo, supe que no todo había sido un sueño.

Como también la falla cardíaca que sufrí mientras él me violaba.

Era la segunda vez que me pasaba.

La primera fue luego de una pesadilla con el señor Cullen.

Me aleje lentamente de él y baje de la cama y entonces lo vi.

Estaba dormido el muy asqueroso.

Cuanto lo odiaba.

Me coloqué lo primero que vi y trate de abrir la puerta.

Cuando salí de la habitación, empecé a llorar y correr.

No podía ser, otra vez no.

-. Bella! - seguí corriendo con todas mis fuerzas.

Sentía sus pasos siguiéndome.

Logré llegar al ascensor y espere rogando a que se abrieran las malditas puertas.

Las puertas se abrieron cuando el doblo por el pasillo.

-. Ciérrate - rogué.

-. Por favor...

Pov. Narrador.

Carlisle y Aro, conversaban amablemente mientras tomaban algo de café en su laboratorio, cuando llegaron los guardaespaldas de Edward, con un cuerpo a cuestas.

-. Señor Cullen, su hijo dice que usted se encargará - dijo colocando el cuerpo inconsciente de Alec en un camilla.

-. Alec ... - susurro Aro angustiado al ver a su hijo en ese estado -. Pero que te hicieron

-. Qué pasó? Por qué Edward hizo esto? - Carlisle estaba Furioso, mientras veía como Aro acomodaba a su hijo.

-. El joven se metió con la mujer de su hijo Señor - Carlisle se llevó las manos al rostro.

-. La encontró ... - fue lo único que pudo decir.

-. Alec - Aro estaba desesperado.

-. Donde esta Edward?- exigió saber Carlisle.

-. En el Hotel Moon.

-. Aro.. - trató de hablar Carlisle.

-. Es mi hijo Carlisle, no voy a apoyarte en esto.

Pov. Bella.

Salí a la calle, luego de que el ascensor llegara a la planta baja.

Mientras corría, un cuerpo me apreso.

-. No, suélteme! - empecé a patalear y a gritar.

-. Shh, calma, soy yo tu padrino - deje de luchar y me deje guiar.

Me ayudaron a entrar a un auto y me abrazaron.

Era mi madrina.

-. Todo está bien Bella - negué, nada estaba bien.

Pov. Edward. Anthony.

Se había escapado de nuevo.

Mi mujer me había dejado.

Pero lo pagaría y caro cuando la volviese a tener.

Eso lo juraba.

"Le hicimos mucho daño "

Ella se lo buscó.

Pov. Narrador.

Bella cambio de país nuevamente, se marchó a Londres, Inglaterra.

Y mientras estaba encerrada en su ático cerca de Picadilly, pensaba en el gran amor que no pudo ser.

En Alec.

Ese hombre tan maravilloso al que amaba.

Al que ya no podría ver y de quien ya no se sentía digna.

De su piso, no salía.

No le importaba nada, razón por la cual, ya no salía de allí.

Nada importaba.

Quería morirse.

Lo había perdido todo, o eso creía.

Hasta que algo que estaba ausente los meses anteriores sin que ella le prestara atención, esta vez sí lo logró.

Estaba retrasada.

Y ese retraso era de tres meses ...

-. No...

Corrió a arreglarse, y fue a la clínica más cercana.

Me hicieron los análisis pertinentes, y espere el resultado...

Abrí el sobre, y confirmé mis sospechas.

Estaba embarazada del Señor Cullen.

Salió de la clínica, echa un manojo de lágrimas.

Todos sus sueños se habían acabado, y lo peor es que ahora iba a tener un hijo de ese malnacido.

El hombre al que más odiaba en el mundo.

No podía creer su suerte.

Que karma estaba pagando.

Quizás algo hizo en su vida pasada? No lo sabía, pero lo que si sabía es que iba a tenerlo y lo cuidaría, ese hijo era solo suyo, de nadie más.

No podía negarle a su bebé lo que le negaron a ella.

Le daría el amor que nunca pudo tener por parte de su padre.

Sería un bebé feliz.

No sería como el monstruo de su padre.

Sería un niño de bien.

Llamó a su padrino, y se reunieron en el café que estaba cerca de su piso.

-. Que pasa Isabella? - su madrina estaba acariciando su cabello.

-. Yo... yo... estoy embarazada - su madrina la miro con los ojos anegados de lágrimas.

-. Es de el cierto? - preguntó su padrino.

-. Si... - bajo la cabeza.

-. Bella... siempre puedes...

-. No. Ese bebé es solo mío - se abrazó a sí misma.

A partir de ese día, se cuidó más a sí misma.

Comía a las horas, compraba cosas para el bebé por Internet, para no tener que salir.

Y así cumplió los cuatro meses.

Estaba esperando a que la atendieran en la clínica y mientras esperaba su turno, miro el anillo que le había regalado Alec.

El también tenía uno.

El de ella tenía en el cuarzo ADN de Alec. Y en el ónix de Alec, tenía ADN de ella.

Lo hicieron con sangre de cada uno.

Fue una idea de ella y así tenían parte de ese ser al que adoraban

La llamaron para atenderla, y entró en la consulta.

Ahí le dijeron que debía cuidarse mucho por su problema cardíaco, su bebé estaba muy bien y tenía cuatro meses de gestación.

-. Quieres saber qué es?

-. No...Quiero que sea sorpresa.

Y en realidad, no quería saber si era niño o niña no estaba preparada para saberlo.

Salió de la consulta feliz.

Por fin algo de luz al final del túnel.

Pov. Edward.

-. Esta ahí señor - asentí y bajé del coche.

Entre a la clínica, justo cuando ella se disponía a salir.

-. Ahora si no te me escapas Bella... - dije y ella del susto, salto y empezó a retroceder.

Pero la tome de la cintura y la pegue a mí.

Palpe su vientre, y sentí una ligera protuberancia.

-. Estas embarazada - ella intentó liberarse aun asi la metí al coche.

Apreté su vientre y ella se quejó.

Lleve mi nariz a su cuello e inhale.

Apreté con más fuerza.

Maldita fuera.

Con razón estaba viendo esa tienda de lencería, y las palabras del Vulturi.

Su olor...

Ese hijo era del maldito Vulturi.

Bueno espero que les guste, esto apenas comienza.

Besos y espero poder actualizar pronto.

Ciao

Disculpen las faltas, estoy desde un cyber.