No citando a la supuesta cita

La mirada la mantengo perdida en el techo de mi habitación como si aquello fuese lo más interesante del día, algunos toques que daban la vista de tener antigüedad con humedad predominaban en el mismo, mismas que estaban cubiertas en ciertos casos por posters que colocaba estratégicamente pese a que muchos no entendiesen el motivo de tener algo colgando el techo, siempre fue un plan maestro para que mi padre no se preocupara por ello.

Volteo a mi buró notando la fecha del día, hoy mi hermano vendría a la casa de visita, quizás debería asear un poco pero no me encontraba de ánimos además había tardado un poco en llegar, quizás estaba perdiendo el tiempo por allí con sus amigos.

Destruyendo el silencio de la habitación se escucha el toque de la puerta que es seguidamente abierta por el rubio menor con una sonrisa mientras ingresa a la recamara.

-Estoy en casa-dice amistosamente mientras me levanto de la cama

-Hola enano-respondo con simpleza-papá llegará más al rato como siempre, ¿quieres hacer algo en particular?-digo guardando algo bajo la almohada y estirándome de la cama mientras rebusco por una camiseta limpia entre mis cajones

-No hace falta, podemos solo ver algo en la tele-dice caminando a mis espaldas y sin darme cuenta coge la ficha que había escondido emitiendo una mueca de asombro por lo que se la arrebato de la mano-¿Esto es…?

-Deja mis cosas-respondo guardándola en mi pantalón y extrañamente notando un rubor en sus mejillas

-¿Acaso a ti…bueno tú…emmm….-balbucea sin sentido tratando de acomodar sus ideas-no es..no es nada-culmina evadiendo la mirada nervioso lo que me llevó a observarlo extrañado

-Vamos abajo, haré palomitas-digo culminante el tema recibiendo un asentimiento de su parte y un suspiro de la mía.

Mantuvimos parte de la mañana en un modo silencioso poco usual en nosotros ya que procurábamos disfrutar juntos todo el tiempo que tuviéramos solos al máximo, más él se veía claramente incómodo revolviéndose a sí mismo el cabello y cambiando constantemente de posición exasperándome.

-¿Cuál es tu problema TK?-pregunto molesto alarmándolo

-Ninguno, estoy…-intenta hablar él

-¿Es por la ficha?-pregunto directamente a lo que el chico muerde su labio dándome la razón-¿Qué tienes con ella?

-Y-yo nada, pero…bueno como tenías eso con…su nombre pensé que…-tartamudeaba en un intento vago de responder algo coherente-¿salieron juntos?

-Eso no te interesa-respondo tajante acomodándome en el sillón

-¿La besaste?-murmuras lo suficientemente alto para que te escuche mirándote asombrado y noto como me observas de reojo

-¿Qué?-pregunto entrecerrando los ojos

-No es nada-respondes evadiendo la mirada-me voy-dices levantándote y saliendo presuroso de la casa dejándome mudo

Demonios, no creí que ver aquel nombre le afectara, ni siquiera me preguntó primero si salí con ella o no, si así se puso al ver el nombre de Mimí, no me imagino como se pondría de saber de Kari, pero gracias a esta escena peculiar mis pensamientos se redirigen a los que tenía en el cuarto recordando aquella extraña cita con la castaña. Peculiar pero divertido, por lo que sin pensármelo mucho una sonrisa surcó mis labios con su recuerdo.

FLASH BACK

Me encontraba comprando en el supermercado lo habitual para una cena en casa, cuando de pronto mi carrito choca con el de otra persona haciéndome voltear por inercia disculpándome, más mi mueca se transformó a un asombro por verla parada frente a mí.

-Buenas tardes joven, veo que se encuentra casualmente distraído-pronuncia la castaña con una dulce sonrisa en los labios que contesto de inmediato.

-Hola Mimí-le digo simplemente con una amable sonrisa-¿a qué se debe que estés de compras en un lugar que no vende ropa?-pregunto burlonamente por lo que entrecierra sus ojos

-Obviamente si alguien como yo que tiene definido su sueño de ser repostera-expresa con aires de grandeza-necesita practicar a toda costa en cualquier momento ante el primer antojo que tenga

-¿Y ese sería?-pregunto curioso ganándome una sonrisa traviesa de sus labios

-Cupcakes-pronuncia feliz-ví imágenes en un libro y lucían deliciosos, así que vine a comprar los ingredientes-¿Y tú?

-Vine a comprar algo para la cena-respondo enseñando el cesto del carro

-¿Es muy poco que no?-preguntas con curiosidad-¿Cenarás solo?

-Sí, mi padre estará en su trabajo hasta muy tarde así que prepararé algo para mí solamente-respondo observando unas cuantas verduras

-Ya veo…-respondes mirando al suelo

Eres una persona ocurrente por naturaleza, eso nadie lo puede negar, y por lo mismo es que sucedió aquello que no veía venir bajo ninguna circunstancia, y esa fue tu resplandeciente sonrisa de niña pequeña entrelazando nuestras manos mientras invades mi espacio acercándote excesivamente demasiado embriagándome de tu perfume.

-Ven a cocinar conmigo-expresas sonriente obligándome a retroceder el rostro

-No lo creo-respondo extrañado-además no es como que preparásemos lo mismo, yo haré la cena y tú…

-Por favor-cortas mis palabras repitiendo aquella frase tan simple insistentemente-sabes que nunca de los nunca jamases te pediré algo malo, solo que tú ya sabes cocinar varias cosas y sería de gran ayuda, así que si si si si si si si

-Bien, solo…calla ¿de acuerdo?-respondo irritado por la insistencia mientras me sueltas emocionada, haciéndome dejar mi compra en su lugar nuevamente y ayudándote con lo que tengas en tu lista para no comprar ingredientes de más como sería tu costumbre-vamos.

Tras haber cumplido con la lista y batallar contigo por no querer agregar ingredientes demasiados complejos o extraños en tu intento de pastelillo nos dirigimos a mi casa para que tus padres no te regañen por destruir tu cocina, por lo menos la mía habrá más tiempo de re acomodar aquello que desordenemos.

-Lamento el desorden, TK siempre me dice que debería ordenar un poco más-respondo ingresando a mi casa seguido por ti

-No importa-respondes con simpleza colocando ambos las bolsas sobre la mesa-entonces señor capitán, ¿listo para empezar o necesitamos algo previamente?

-Además de lavarte las manos señorita creo que sería todo, déjame ver tu receta-indico extendiendo la mano a lo que me da la pequeña tarjeta que cargaba consigo

Una vez leída comenzamos a pesar y ordenar los ingredientes según el orden en que iríamos haciendo uso de ellos, de hecho me sorprendió lo bien que conocía ella las medidas, supuse que tan solo alardeaba con eso de convertirse en repostera, pero tal parece hablaba muy enserio al respecto. Siguiendo la receta, comenzamos a batir tomando primeramente yo la batidora manual e indicándole la forma correcta de hacerlo.

-De acuerdo, déjame probar-dice ella tomando el mando de la misma con una mirada de concentración absoluta, tanto así que fruncía levemente el ceño.

-¿Quieres que te ayude?-pregunto divertido

-No, yo puedo, déjame-dices ignorando mi vista concentrada en tu trabajo mientras tu lengua se asoma como señal de completa concentración causando mi risa

-Tan solo-diciendo eso me posiciono detrás de ti tomando el control de tus brazos y manos ayudándote a menear la batidora-así, en una misma dirección sin levantar tanto la mezcla

-¿Por qué?-preguntas curiosa

-Para que esponje el pan, sino será difícil conseguirlo-explico asomando mi rostro por sobre tu hombro para ver mejor la mezcla

-¿Cómo sab…-cortas tu frase al sentir el roce de nuestros labios alejando tu rostro por instinto mientras aprietas los labios mordiendo el inferior al culminar

Por mi parte siento calor de pronto invadir mi ser y estoy seguro que mi rostro también, por lo que suelto tus brazos separándome al acto evadiendo tu mirada, para aclarar mi garganta y darme vuelta.

-Continua así, vas bien-respondo comenzando a picar frutilla para el cupcake oyendo un tenue "sí" como respuesta tuya.

El silencio fue por demás incómodo, entonces recordé la ficha que tenía sobre una cita contigo y que había decidido anular, ya no estaba muy interesado en todo el asunto de San Valentín, pero si lo pienso bien podría considerar esto como una cita, después de todo ya hubo un…beso.

-Terminé-dices entregándome el tazón-¿ahora qué?-preguntas con la mirada gacha de forma tímida, algo inusual en tu persona por lo que decidido a aligerar el ambiente suspiro derrotado y te observo con una sonrisa

-¿Qué te parece derretir el chocolate que adornará la mezcla?-te digo levantando tu rostro del mentón-y quita esa cara que no pasó nada ¿de acuerdo?-te digo guiñando el ojo mientras me dedicas otra tímida sonrisa y un leve asentimiento de cabeza

Tras proseguir con la receta y poniendo un poco de música el ambiente se aligeró en demasía, en ratos utilizábamos los utensilios como instrumentos o micrófonos haciendo dueto de lo que sonaba en el estéreo.

Dicen que soy un reventado

sin camino sin razon

dicen que estoy perdido

tu que crees...

Comencé con un cucharón dando vueltas por la cocina, mientras ella se quita el mandil que traía y con una espátula sigue el ritmo bailando en la cocina.

Dicen que soy alucinada

fuera de realidad

todo es tan relativo amor

no lo ves...

De manera intercalada comenzamos a cantar iniciando yo con la canción seguid de ella.

No escuches más... solo ámame...

no pienses más.. y.. ámame...

-No te preocupes por lo que digan los demás –cantaba melodiosamente la castaña iniciando ahora el canto a dueto bailando de forma extraña como si de un concierto se tratase.

Muérdeme un labio... ámame

jálame el pelo... ámame

ámame hasta con los dientes

ámame hasta que revientes

pero ámame... Ámame

Sin imaginármelo recibo un ataque sorpresivo con chocolate en mi rostro de forma traviesa con su dedo comenzando a reír acompasados por dicha travesura y empezando a perseguirla mientras teníamos la charola en el horno. Aventándonos distintas mezclas el uno al otro, incluyendo líquidos como leche o lo que encontrásemos en el medio.

-Infantil vengativo-grita ella cubriéndose de mis ataques

-Mimosa malcriada-replico atacándola sin piedad de lo que estuviera a mi alcance entre risas.

Tras correr un poco más cansada aproveché para atraparla cogiéndola de la cintura por la barra de la cocina casi cayendo en el porvenir acompañados de risas.

-Eres un odioso Matt-dices riendo-mira mi cabello, me tomará una eternidad limpiarlo

-Tu iniciaste la guerra, no te quejes niña-le digo ayudándola a retirar cáscaras de huevo de su melena-además estoy igual o peor que tú

-Bien bien, fue mi culpa-dices riendo mientras tocas mi cabello quitándole manchas de encima-pero fuiste el perdedor entonces jijiji

-Ya quisieras malcriada-te digo entre risas bajando mi cabeza y cruzando las miradas, notando nuevamente la gran cercanía que existía, siendo allí donde me detengo a observar tus finas facciones de princesa que siempre has tenido y por las cuales has sido amada por muchos y odiada por varias a causa de la envidia, pero algo en particular capta mi atención y es una mancha de chocolate alrededor de tus labios, justo en la comisura con una ligera inclinación hacia los mismos, por lo que sin romper el contacto visual me inclino ante ti susurrando casi contra éstos-tienes otra mancha aquí-y con esas palabras destruyo la distancia desvaneciendo la mancha con el tenue contacto que deshago de forma lenta.

Sin alejarme demasiado dejando unidas nuestras frentes siento tu respiración y con ello casi la afirmación de tu mirada, por lo que rebusco a mi alrededor bajo tu atenta mirada, apretando así el bote donde habíamos vaciado el chocolate líquido y como tras colocar un poco en mi dedo lo embadurno en tus labios mientras cierras los ojos en un suspiro contenido y acercándome nuevamente a ti susurro.

-Tienes otro poco-con un beso más firme poco a poco vamos subiendo de tono, apegándome tú con tus manos del cuello y la camiseta mientras te tomo de la cintura, sintiendo como atraviesas una pierna entre las mías, por lo que te cojo lo suficiente como para hacerte sentar en lo poco de espacio que había de la barra, entre suspiros emitidos por ambos.

Tus manos sobre mi nuca me hacen suspirar en medio de ese beso que pronto se volvió algo…húmedo, tus labios, tu forma de besar tan…dulce, casi como el aroma que desprendías.

Poco a poco haciendo uso de razón nos separamos dejando así un pequeño rastro de saliva, un hilo a penas visible cómplice de aquella unión de bocas casi desesperada, por lo que con la respiración agitada y de manera muy lenta bajaste sin soltar mi cuello. Seguido de un "din" del cronómetro, captando nuestra atención mientras con una sonrisa volvemos al acto que nos traía a la cocina verdaderamente: los pastelillos.

Los probamos y sabían milagrosamente deliciosos, los probamos retomando la anterior conversación como si aquello nunca hubiese sucedido, más el destello en nuestra mirada se hacía notar.

-Te dejaré algunos para disfrutarlos, además te prepararé algo de cenar ¿qué opinas?-preguntas con una dulce sonrisa

-Creo que mejor pedimos una pizza-respondo divertido-no sé tú pero no tengo ganas de cocinar algo más jeeje

-De acuerdo-respondes riendo-pero luego de eso iré a mi casa

-Te llevo no te preocupes por eso-te digo con un guiño-vamos a la sala-te digo caminando hacia el rumbo sentándonos en el sillón mientras tras pedir la pizza prendo el televisor sintiendo tu mirada-¿Qué?

-Matt tienes…-dices inclinándote hacia mi cuello haciéndome ahogar un quejido mientras cierro con fuerza los ojos sintiendo tus labios en aquella zona y una ligera presión-listo-dices volviendo a tu posición original con una sonrisa traviesa dejándome entre apenado y confundido.

FIN DEL FLASH BACK

Aquella noche terminó bien, luego de eso no sucedió otra cosa, incluso te llevé a tu casa, pero al amanecer de hoy noté en el espejo del baño que aquel pequeño y sencillo acto había culminado como una marca rojiza en mi cuello sintiéndome sonrojar por ello, por lo que sutilmente traté de aminorarla con hielo y una camiseta de cuello, quizás mi hermano la notó y se puso así por lo mismo, o quizás no, pero lo que sí sé es que gracias a aquello disfruté el mensaje que recibí de la castaña en mi teléfono que no dudé en responder tan pronto lo leí.

"Un momento dulce, tanto como el platillo que deliciosamente disfruté".

Atte. Mimí

"Verdaderamente, el sabor más dulce fue el de tus labios…tramposa vampiro".

Atte. Matt.