¡Hola nuevamente mis queridos lectores! Que tal el fin de semana? Espero que bien... bueno agradezco los 7 reviews que recibí en el capitulo seis, sin duda son grandes personas... agradezco sus palabras :) ... espero que los demás se animen a dejarme más reviews... es reconfortante leerlos y saber que hay gente que reconoce lo que uno hace.
Debo decir, sin pecar en la soberbia, que adoré escribir el capitulo que leerán a continuación... no me costó nada enhebrarlo, las palabras salían fáciles y la trama se armaba por si sola.
Esperando que lo disfruten leyendo tanto así como yo disfrute escribiéndolo
Los dejo con el Séptimo Capítulo
Titulado:
"La reivindicación de Hermione"
Por primera vez, desde que había comenzado a trabajar con Draco, Hermione había pasado una excelente noche, despertó muy enérgica y hasta Ginny se extrañó que se pusiera la tenida y los zapatos de ese día sin siquiera hacer un reclamo.
- Amanecimos de bueno humor- le dijo Ginny mientras se servía su tostada.
- Siento que las cosas van a cambiar a mi favor – opinó Hermione con una sonrisa mientras revolvía su tazón de leche con café.
- ¿Entonces todo se hará como lo acordamos anoche?- preguntó la pelirroja.
- Así es, yo pasaré a hablar con el Señor Heguelbach y Sebastian... aunque me complica un poco el tener que hablar con Sebastian para que sea "cómplice" de todo esto... si por lo demás el plan es "enamorar" a otro chico...
- Por favor Hermione, Sebastian y tú ya superaron la etapa de "post- noviazgo", ambos son muy amigos, creo que gustoso te ayudará en el plan para conquistar a Draco, recuerda que debes coordinar lo de la botella de vino, y los comentarios exactos...- dijo Ginny.
- Eso si que no- dijo una escandalizada Hermione- sería algo vergonzoso decirle lo que me tiene que decir.
- Entonces iré yo y yo le diré las palabras exactas que tiene que decirte al momento de ir a saludarte en la mesa que estés con Draco.
Hermione la miró abatidamente, decididamente cuando Ginny tenía una idea en la cabeza, era imposible hacerla cambiar de parecer.
La castaña salió rápidamente de casa para ir a hablar con el Señor Heguelbach al "Gnomenreigen". No se extrañó que al llegar, estuviera solo el viejo señor en el restaurante, después de todo eran apenas las 9 de la mañana.
- Mi querida niña- le dijo el viejo alemán saludándola cariñosamente- ¿A que se debe esta temprana visita?
- Buen día señor Heguelbach... pues verá... venía a pedirle un favor...- respondió Hermione.
- ¿Y de que se trataría pequeña?- volvió a preguntar el viejo en gesto paternal.
- Emm... resulta que mi primer proyecto como Jefa es asesorar a dos jóvenes chefs en abrir un restaurante... y pues quisiera traer a uno de ellos a cenar acá hoy en la noche, pero que luego pudiésemos recorrer las cocinas, ver la bodega de vinos, un poco para guiarlo, como este es sin duda el mejor restaurante al que he ido, creo que sería el mejor ejemplo para mostrarles a mi cliente- la muchacha lo dijo todo, escogiendo cuidadosamente sus palabras para que el señor Heguelbach no pensara que se trataría de un "espionaje" a su restaurante. Sin embargo el viejo solo le sonrió para luego añadir.
- ¡Por supuesto mi querida Hermione! Lo que me pidas, has sido una de mis más fieles clientas en mi restaurante, y fuiste una excelente novia para mi hijo y sigues siendo un gran apoyo para él, creo que no podría negarte nada- le dijo riéndose acompasadamente con su gran barriga.
Hermione sonrió plenamente, se sentía muy agradecida con el viejo alemán, ya que sabía que en su mayoría los chefs eran muy reservados al minuto de querer mostrar "sus cocinas" a desconocidos.
- ¿Sabe a que hora puedo ubicar a Sebastian?- preguntó la muchacha luego de agradecerle muchas veces al señor Heguelbach.
- En la hora del almuerzo lo encontrarás en las cocinas.
- Muchas gracias nuevamente señor Heguelbach, lo veo en la hora de almuerzo- dijo la chica despidiéndose.
Hermione miró su reloj de muñeca, eran las 10 de la mañana.
- "¿Sería muy temprano para ir a ver a Draco?"- se preguntó la chica- "Tal vez aún no llega a su restaurante... pero no perdería nada con darme una vuelta..." – Hermione estaba tan absorta en sus pensamientos mientras caminaba por el callejón Diagon, que no se percató que un par de ojos grises la vigilaban a cierta distancia de manera divertida, ya que había percibido que la chica estaba hablando sola.
- ¿Tanto me extrañaste Granger que llegas al punto de delirar sola?- le dijo el muchacho alcanzándola.
Hermione se puso roja de ira por el comentario del muchacho, estaba apunto de lanzarle a Malfoy alguna frase especialmente hiriente, sin embargo recordó que tenía un plan, y todo tenía que funcionar bien, por lo tanto debía controlar su carácter, o de lo contrario lo arruinaría todo.
- Si así quieres pensarlo tú, te doy la libertad de continuar con tus fantasías Draco- le respondió la chica con una sonrisa.
El rubio solo se limito a una media sonrisa mientras caminaba junto a la chica.
- Supongo que me acompañarás al restaurante- le dijo Draco, en un tono bastante imponente.
- ¿Es una orden?- le preguntó Hermione.
- Es una sugerencia...- respondió el rubio.
- Pues bien, entonces yo también tengo una sugerencia para ti- le dijo la castaña.
- ¿Se podría saber cual?
- Que hoy día en la noche salgamos a recorrer algunos restaurantes del callejón Diagon...
- ¿Me estas invitando a una cita Hermione?- le preguntó Draco con suficiencia.
- NO DRACO, QUE TE QUEDE CLARO QUE ESTO NO ES UNA CITA, es una salida estrictamente profesional- le aclaró la muchacha.
Draco sintió que algo en su pecho se empequeñecía levemente, sin embargo lo ignoró, después de todo el ego de Malfoy lo hacía ser poco perceptivo inclusive con sus propias emociones.
- ¿Y con el fin de...- le preguntó Draco, sin embargo suponía cuales eran las intenciones de la chica.
- Con el fin de que conozcas la manera en trabajan los restaurantes acá en Londres, iremos a uno de los mejores restaurantes del callejón Diagon...
- No necesito conocer otros restaurantes- opinó Draco sólo para fastidiar a la castaña, ya que en realidad, creía que eso sería de mucha ayuda.
- Lastima que no te haya preguntado si lo necesitabas o no- continuó Hermione irónicamente- Bueno ¿Vendrás o no?- preguntó la muchacha al momento que entraban al restaurante de Draco.
- Si, si voy... ¿Y Nicholas?- preguntó Draco- ¿También lo invitarás a él?
- Nicholas no puede venir, ya que tiene una cita hoy- respondió Hermione divertida, había resultado todo a la perfección, ya que era verdad que justo esa noche Nicholas estaba "reservado", por lo que estaba obligado a ir solo Draco con ella esa noche.
- ¿Nicholas tiene una cita?- preguntó Draco contrariado- ¿Y con quién?
- Con Elianne Murdoc- respondió Hermione no pudiendo evitar la risa- la arquitecta del proyecto.
- ¿QUÉ?- Draco la miró con los ojos como platos- ¿Me ausento una semana y Nicholas ya tiene una chica con quien salir?
Hermione pudo percibir cierto resentimiento en la voz del rubio, por lo que no quiso continuar hablando del tema.
- Te pasaré a buscar hoy a las 8:30 aquí mismo, para que vayamos al lugar que tengo planeado, y debes venir elegante porque nuestra visita al restaurante será formal...
- La última vez que supe, era el chico el que pasaba a buscar a la chica y no al revés- le dijo Malfoy mirándola seriamente.
- Pero eso ocurre en las CITAS Malfoy, no en las reuniones de trabajo...- le respondió Hermione, bastante incómoda por el hecho que Draco insistiera por segunda vez lo de la "cita".
Draco la miró y le sonrió levemente. Hermione se sintió algo extraña al ver esa sonrisa, no supo si debía correspondérsela o no, por lo que prefirió tomar su bolso de mano y sacar algunos papeles para así cortar el contacto visual con el rubio. Draco por su parte comenzó a ordenar y a botar restos de basura en uno de los basureros que habían dejado los maestros que trabajan en el local para desechar los materiales inservibles, por lo que Hermione creyó que era mejor dejarlo solo y no verlo hasta la noche.
- Nos vemos luego Draco- dijo la chica al momento que salía del restaurante.
- ¿Hermione?- dijo el chico volteándose rápidamente.
Sin embargo solo alcanzó a distinguir la cabellera de la castaña que ya se perdía en la puerta, por alguna razón que ni el mismo sabía, sus pies comenzaron a correr hacia la entrada para seguirla, pero se detuvo en seco al encontrarse de frente, no precisamente con Hermione...
- ¿Pansy?
- Hola Draco- le respondió una chica de cabello rubio y corto hasta el hombro, era delgada y alta, quien vestía muy elegantemente, y lucía varias sofisticadas joyas en ambos brazos, los cuales sujetaban una pequeña caja.
Draco la miró estupefacto, no podía creer que estaba ahí en SU local, saludándolo como si nada hubiera ocurrido...
- ¿Vas a quedarte mudo o me invitarás a pasar?- le dijo la chica en un tono bastante autoritario.
- Creí que no te interesaba mi "fracaso de proyecto"- le respondió ácidamente Draco, mientras sus ojos grises parecían congelarla con la mirada.
- Y sigo pensando lo mismo, pero creí que aún conservabas modales...
Draco la miró con odio, sin embargo se corrió para dejarla pasar. Pansy pasó junto a él, y entró al local, haciendo ruido de tintineos con sus pulseras. La muchacha echó una fugaz mirada por el local aún no terminado.
- ¿Y se supone que lo inaugurarás...?- preguntó
- No esta definida la fecha de la inauguración- respondió Draco con una voz extremadamente seca, gélida, y que solo una persona que lo conocía bastante como Pansy, podía percibir también en ella "resentimiento".
La chica volvió a dar una segunda mirada al local.
- ¿A qué viniste Pansy?- preguntó Draco sin quitarle la mirada de encima.
- Vine a devolverte algunas cosas tuyas que no te llevaste- le dijo la chica pasándole la caja, sin embargo Draco no se acercó a tomarla, solo la continuó mirando, por lo que la chica la dejo en el piso.
- Adiós Draco, espero que tus escasos ahorros no se vean desperdiciados en...- la chica miró el local de manera despectiva- "esto"- y dicho eso salió rápidamente del local, haciendo eco con sus finos zapatos de tacón.
Draco continuó en el mismo lugar por algunos segundos, aún podía sentir el aroma del perfume de Pansy que había quedado en el lugar, se acercó a tomar la caja en el piso, y sin si quiera dudar, vació todo el contenido de la caja en el basurero en que momentos antes había estado botando los desperdicios del lugar...
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- ¡Hermione! ¿Ya estas lista? ¿O piensas quedarte el resto de tu vida en el baño?- preguntó Ginny mientras esperaba sobre la cama de Hermione a que su amiga por fin se atreviese a salir del baño y mostrarle como se veía.
- ¡Me siento extrañísima con este atuendo Ginny! ¡No puedo creer que te hayas hecho el tiempo para comprarme exclusivamente para hoy este vestido que ni siquiera es posible de ponérselo sin sentirse una cualquiera!- gritó la castaña desde el baño.
- Si no sales te obligaré yo misma a hacerlo- le respondió la pelirroja mientras sacaba su varita del bolsillo
- Pero...- sin embargo Hermione no pudo terminar la frase, puesto que ya había escuchado decir a su amiga "Alohomora" desde el otro lado de la puerta, haciendo que ésta se abriera.
Hermione se tapó como pudo con la cortina del baño.
- Déjame verte- dijo Ginny.
- Pero
- HERMIONE- continuó la pelirroja en un tono bastante amenazante, ese tono que solo sacaba para las discusiones con Ron.
- Esta bien, esta bien
Hermione quitó la cortina y se dejó ver. Ginny se sonrió, Hermione estaba perfecta, el vestido que le había comprado le quedaba a la perfección, era negro, de forma campana, con un solo tirante grueso en el hombro derecho, era bastante corto, hecho que escandalizaba a Hermione, ya que le llegaba por lo menos a diez dedos arriba de su rodilla.
- No creerás que me presentaré así ante Malfoy- le dijo la castaña.
- Claro que no- le dijo Ginny- llevarás esta capa que hace juego a la perfección.
- Pero...
- ¿Que dijimos de los "peros" en este plan Hermione?
- Que no habrían "peros"
- Muy bien, entonces dejarás de comportarte como una chiquilla de 13 años e irás así vestida a tu cita con Malfoy
- NO ES UNA CITA- gritó Hermione exasperada.
- YA LO SE- gritó Ginny también mientras le ajustaba la túnica a su amiga para dejarla presentable- Esta todo planeado, hablé con Sebastian, tu ya sabes a la perfección que opinar sobre el vino que les servirán, por lo que creerá que eres enóloga, y cuando el te venga a dejar, porque es OBVIO que lo hará, estará nuestro amable vecino Adam con su adorable perro "Jack", también hablé con él, y sabe a la perfección su parlamento...
- ¿Parlamento?- preguntó Hermione
- Así es, parlamento, pero tú no tienes que preocuparte por nada, solo asegúrate de ser amistosa con "Jack" y el resto se lo dejas a Adam.
- ¿Y si nada de esto funciona Ginny?
- Bueno, entonces Draco Malfoy sería el hombre más estúpido de la Tierra...- le respondió Ginny mientras miraba a Hermione como si la muchacha fuera su perfecta obra de arte.
Cuando ya estaba apunto de salir de su casa, a las 8:15, Hermione aún intentaba tirarse el vestido hacia abajo, en un vano intento de tapar más sus piernas.
- Tranquila amiga, eres bonita, inteligente... y tienes un plan que realizar- le dijo Ginny en despedida mientras abrazaba a la castaña.
- Gracias Ginny... creo que sin tu ayuda...
- Serías un completo desastre... lo sé – le dijo riendo la pelirroja- De todas formas, disfruta... no todos los días tenemos la posibilidad de salir con un patán que es guapo.
Fue el turno de Hermione para reír.
- Adiós Ginny-
- Adiós Hermi.
Hermione caminaba insegura por el callejón Diagon, se cruzaba con infinidad de magos y brujas que iban caminando y charlando animadamente, era Viernes, por lo que la actividad nocturna estaba bastante activa. Cuando la chica llegó al local de Draco se percató que el rubio ya estaba adentro, ya que vio las luces encendidas.
- "Alea jacta est, ALEA JACTA EST HERMIONE"- se dijo la castaña dos veces, haciendo uso de su máxima favorita en latín, que hacía referencia a que lo que viniera en el futuro tendría que afrontarlo, fuese lo que fuese.
La castaña golpeó la puerta del local, sintió unos pasos acercándose, la chica se ajustó como pudo la capa para que no se viera como andaba vestida, mientras más tardase Draco en fijarse en lo que llevaba puesto, mejor para ella y su vergüenza.
Draco abrió la puerta y por unos segundos no dijo nada, ya que la impresión de ver a la jefa de SU proyecto lo dejó bastante turbado. Tenía que reconocerlo, estaba hermosa, llevaba su pelo tomado en un ligero y simple moño, casi no llevaba maquillaje "Al contrario de Pansy", pensó el muchacho, y lucía una elegante capa negra con un lindo y simple broche.
Por otro lado Hermione también se quedó sin saber que decir, le había dicho a Draco que se vistiera elegante, pero si hubiera sabido que se vería así de guapo y tentador, hubiera preferido que fuese vestido con jeans y polera.
- Buenas noches...- Hermione fue la primera en romper el silencio.
- Buenas noches Hermione- dijo el rubio sin poder controlar una de sus típicas sonrisas de medio lado.
- ¿Ya nos vamos?- le dijo la castaña.
- En seguida- respondió el rubio, mientras con un movimiento de su varita apagaba las luces y cerraba la puerta del local.
Caminaron juntos por algunos segundos sin hablar, al parecer ambos iban sumergidos en sus propios pensamientos. Hermione autorepasaba la descripción del vino que probarían, Draco se limitaba a pensar que Terrence si que había hecho una buena elección al haber escogido a Granger como SU jefa de proyecto.
- No me has dicho donde iremos- le dijo el rubio.
- No... no te lo he dicho- dijo la castaña.
Draco se detuvo mirándola. Hermione al ver la reacción del rubio lo miró.
- ¿Es que siempre tienes que saberlo todo?- replicó
- ¿Cual es tu incidencia en no querer responder nunca a mis preguntas?- le preguntó el rubio, aunque su tono no denotaba acusación, ni exasperación, más bien parecía entretenido con que la castaña fuese tan "extraña" en su forma de ser, él estaba acostumbrado a que sus preguntas fueses respondidas, a que las muchachas fuesen descaradamente obvias con él, o que al menos le dijeran algún cumplido, sin embargo Hermione Granger solo se había encargado de llamarlo idiota, falto de tacto y sin cerebro; contando también con que había excluido olímpicamente los tratos "coquetos- empalagosos" que la mayoría de las chicas utilizaban con él.
- Iremos al "Gnomenreigen", el dueño es un alemán, que tiene este local por más de una década aquí en el callejón Diagon, y es uno de los mejores de Londres, por no decir "El mejor"- dijo Hermione finalmente.
- ¿Conoces al dueño?- inquirió el rubio.
- Claro que si, se llama Johan Heguelbach.
Hermione lo condujo hacia el edificio donde se encontraba el restaurante y ambos llegaron al hall del "Gnomenreigen", donde los esperaba un mozo.
- Buenas noches, y bienvenida Señorita Granger, Señor- saludó el mozo haciéndoles una reverencia.
- Buenas noches- respondieron ambos mientras seguían al mozo que les indicaría la mesa que estaba reservada para ellos.
Esa noche el señor Heguelbach se había propuesto impresionar, ya que el local estaba elegante y hermosamente decorado, la castaña comprobó con satisfacción cómo Draco miraba asombrado el restaurante.
- Por aquí por favor- dijo el mozo mostrándoles una mesa junto a uno de los ventanales, que les daba una vista perfecta hacia el callejón Diagon y el resto de Londres.
Hermione iba en dirección a sentarse cuando se dio cuenta que en un ademán el mozo le ofrecía sostener su capa, la castaña enrojeció ya que había olvidado que no podría cubrirse con ella toda la noche, tardó bastante en querer sacársela, por lo que pudo ver de reojo que Draco la miraba de pie junto a su silla, esperando que la chica se quitara la capa para que ambos se sentaran.
Sin embargo Draco no pudo evitar sostenerse de la silla en una manera de controlar lo que sus ojos estaban viendo, Hermione se había sacado la capa y dejaba lucir un vestido negro, bastante simple pero que puesto en ella se veía maravilloso, dejando a relucir las atléticas piernas de la joven.
- "Draco, contrólate, no puedes ser tan animal y dejarte llevar por simples apariencias"- se dijo el rubio mientras veía como la chica le pasaba la capa al mozo sin siquiera mirar hacia donde se encontraba él. Por otro lado una voz en su cabeza le decía burlonamente "No puedes negar que esta preciosa, ¿Te gusta como se ve Draco?... Lástima que seas tan extremadamente frío como para decirle lo bien que se ve ¿No? Por no mencionar que son COMPAÑEROS DE TRABAJO..."
Hermione evitaba mirar a toda costa a Draco, y estaba por sentarse en la mesa cuando ve al Señor Heguelbach caminando hacia ella sonriente.
- Buenas noches mi querida Hermione, me honras nuevamente con tu visita- le dijo el viejo saludándola con un beso en su mano derecha.
- Buenas noches Señor Heguelbach...- dijo la chica
Draco miró la escena impresionado, sin duda Hermione Granger era conocida en lo que hacía, no era común encontrarse con personas que se desenvolvieran en el mundo de los restaurantes y no fueran chefs. Podía distinguir como la chica sonreía satisfactoriamente, haciéndola verse más bonita aún, "Si es que es eso posible", se encontró pensando el rubio.
- Le presento al señor Draco Malfoy, Draco, te presento al Señor Johan Heguelbach, el dueño de este Restaurante.
- Mucho gusto- le dijo el muchacho.
- Igualmente Señor Malfoy, realmente tienes suerte de trabajar con alguien tan profesional y exitosa como lo es Hermione, ¡Toda una suerte!- le dijo el viejo sonriéndole a ambos- Bueno los dejo por el momento, luego de su cena los llevaré a las cocinas para que las conozca Señor Malfoy, Hermione me contó que esta pronto a abrir su propio restaurante...
- Así es- dijo el muchacho emitiendo una sonrisa cortés.
- Muy bien me parece... pues bien los dejo, te aviso Hermione- le dijo el viejo dirigiéndose ahora a Hermione- que Sebastian se esmeró en el menú especialmente, al saber que venías tu a cenar.
- Muchas gracias señor- dijo la chica sonriéndole nuevamente.
El viejo se fue dejándolos a ambos solos en la mesa, Hermione estaba aún nerviosa, no estaba segura que todo estuviese funcionando a la perfección... miró a Draco que para su sorpresa la miraba sonriente.
- Sin duda eres muy conocida aquí- dijo.
- Te dije que esta salida te serviría Draco- le dijo la chica- si logras que Heguelbach te "apadrine" en algunas cosas, simplificaríamos bastantes cosas...
- ¿Quién es Sebastian?- preguntó el muchacho, sin poder evitar un leve tono de molestia por el tal "Sebastian" que tanto se esmeraba por Hermione.
- Es el hijo de Heguelbach, es el chef principal del local, junto a su padre.
- Oh...
Sin embargo Draco no pudo continuar haciendo preguntas ya que alguien interrumpió su conversación.
- Sin duda cada día estas más bella Hermione Granger- dijo un tipo bastante jove,. por lo que pudo apreciar Draco, era alto, delgado, pelo castaño claro, ojos verdes que miraban a Hermione de una manera que al rubio no le gustó.
- Sebastian...- dijo la chica el momento que se levantaba de su asiento, Draco hizo lo mismo.
Sebastian besó su mano.
- Luces preciosa esta noche Hermione... Tienes suerte de estar acompañado de una mujer tan espectacular- dijo Sebastian dirigiéndose a Draco- Sin duda la mujer más hermosa que nos visita esta noche- añadió el muchacho mientras sonreía a Hermione, haciendo que la chica se ruborizara, hecho que no pasó inadvertido para el rubio.
- Eso lo tengo claro- dijo Draco mientras miraba a Sebastian con tal intensidad, que si la mirada del rubio hubiese sido palpable, Sebastian abría acabo reducido a cenizas por el impacto de la mirada de Malfoy. Sin embargo el castaño se limito a mantener su sonrisa, mientras Hermione no había podido dejar de notar lo dicho por Draco.
Sebastian sacó a relucir una hermosa botella mientras decía:
- Hermione, me he dado a libertad de traerles uno de nuestros mejores vinos a su mesa, si me permites- Sebastian hizo aparecer con su varita una gran copa para "catar" el vino y se lo ofreció a Hermione.
- ¿Sabes sobre vinos?- le preguntó impresionado Draco mientras la miraba.
- Por supuesto- respondió Hermione mientras tomaba la copa sobre la que Sebastian le servía en ella, sin evitar pensar que era la mentirosa más grande que pisaba el planeta.
Draco no pudo dejar de salir de su asombro, sin dudas esa chica era especial, parecía saber de todo un poco, era inteligente, de eso no había dudas, era una excelente profesional, conocida en lo que hacía, era segura de si misma, y además hermosa...
Hermione movió la copa, removiendo el líquido en ésta y olió levemente.
- Tiene... tiene un ligero olor a nueces, pero predomina la frambuesa...- luego lo probó- Umm... conservado en barriles de roble sin duda... de cuerpo fuerte, ideal para acompañar con carnes rojas...- dijo sonriendo.
Draco creyó definitivamente que era capaz de besar al propio Terrence en la boca por asignarle una mujer tan fantástica como Hermione Granger.
- Exactamente mi querida dama- dijo Sebastian mientras les dejaba la botella sobre la mesa- en unos minutos les traerán la cena, con su permiso- y besando nuevamente la mano de la chica se alejó hacia las cocinas.
El rubio contempló a Hermione por unos segundos, mientras ella parecía no darse cuenta, ya que admiraba la vista hacia el callejón Diagon, y pudo sentir como algo se formaba en la mitad de su abdomen, en el mismo lugar que quizás antes, alguna vez, se había formado por otra persona... pero Pansy comparada con Hermione Granger era nada, así, simplemente, nada, podía tener millones de galleons, podía ser una celebridad en Francia por ser el rostro de una empresa de productos de belleza para brujas, pero no tenía ni la mitad de la inteligencia que había demostrado hasta entonces la mujer que se hallaba sentada frente a él...
Draco estaba tan sumido en sus pensamientos, que tardó en darse cuenta que la castaña lo miraba sonriente.
- ¿Y bien?- le preguntó ella- ¿Que te ha parecido todo?
- No me lo esperaba... me has dejado impresionado Hermione Granger- respondió el rubio
Hermione no pudo evitar sentirse decepcionada por la respuesta de Draco, habría esperado que él fuese más "emotivo" en sus opiniones respecto a todo lo del restaurante, pero comprendió que el muchacho seguía siendo el mismo individuo frío, de pocas palabras y sin sentimientos de siempre, le sonrió de todas formas, sin embargo, lo que no sabía la muchacha, era que Draco con esa respuesta se refería a ella...y no al restaurante...
Luego de una cena espectacular, en que no quedaba dudas que Sebastian había hecho su mejor esfuerzo por lucirse esa noche, ambos fueron a recorrer las cocinas y las bodegas del "Gnomenreigen". Acompañados del mismo señor Heguelbach recorrieron todas las instalaciones y Draco pudo ver la manera espectacular en que estaban dispuestas las cocinas, y como los chefs preparaban pulcramente los platos a servir.
Ya era casi media noche cuando ambos abandonaron el "Gnomenreigen", no sin antes que el Señor Heguelbach y el propio Sebastian se encargaran de ofrecerle a Draco cualquier ayuda que necesitase, hecho que Draco se encargó de agradecer muy generosamente al señor Heguelbach, no así tanto con Sebastian.
- Bien, creo que ha sido una visita satisfactoria, ¿No Draco?- preguntó Hermione.
- Si... bastante...
- Bueno...- Hermione volvía a sentirse algo nerviosa al estar sola con el muchacho- ya es tarde...
- ¿No pensarás que te dejaré marchar sola a tu casa o si?- preguntó el rubio mirándola seriamente.
Hermione enrojeció bastante sin saber muy bien porque y agradeció la oscuridad reinante para que Draco no lo percibiera.
- Pues...
- Claro que no- continuó el rubio- no entraras al "Caldero chorreante" a estas horas SOLA, yo te acompañaré- en un tono bastante parecido al que utilizaba Ginny con ella cuando estaba dando ordenes.
Y así ambos se encaminaron en silencio hacia el antiguo local.
- ¿Me acompañarás hasta mi casa?- le preguntó la castaña cuando estaban ambos en las afueras del local, en un recinto en que era posible "aparecerse".
En realidad no estaba en los planes de Draco acompañarla hasta la propia casa de la chica, pero ya que ella lo mencionaba... no era una mala idea...
- Por supuesto- dijo él con voz más cortante de la que él hubiese querido.
- Bien, como no sabes donde es, no puedes aparecerte solo- le dijo la castaña ofreciéndole su mano.
Draco la miró algo contrariado, pero tomó su mano de todas formas, para luego sentir como se transportaban automáticamente a una calle bastante mejor iluminada que la anterior en la que se encontraban, con casas de dos pisos muy bonitas, una al lado de otra, los típicos barrios ingleses del casco antiguo de la ciudad.
- ¿Cual es tu casa?- preguntó el rubio.
- Un poco más allá- respondió la muchacha mientras se soltaba de la mano de Draco, quien no había notado que luego de aparecerse en ese lugar seguía sosteniendo la mano de la chica.
Ambos se pusieron a caminar, por la calle, de pronto Draco vio como un gran perro se acercaba a ellos corriendo, estaba por prevenir a Hermione que se alejara de él, pero por milésima vez en lo que iba de la noche, la castaña lo había dejado impresionado al ver como se agachaba a hacerle cariño al enorme perro negro.
- ¿Pero qué...- preguntó Draco mientras miraba atónito la escena, no sabía si reírse o impresionarse de la situación.
De pronto se les acercó un sujeto de unos 40 años, calculó Draco.
- Oh, muchas gracias señorita, este bandido se me estaba escapando otra vez- dijo el hombre señalando al perro.
- Es adorable- dijo Hermione mientras le hacía cariño en las orejas.
- En realidad me impresiona que actúe así con usted señorita- dijo el hombre- es la primera vez que lo veo tan amistoso con una extraña...
- ¿Es bravo?- preguntó Draco metiéndose en la conversación.
- Digamos que no es de tener amigos... pero supongo que pudo percibir los encantos y lo buena persona que parece ser la señorita... – dijo el hombre.
Hermione comenzó a reír mientras seguía jugando con el inmenso perro, sin importarle que su capa estuviera rozando en el piso. Draco la miró y no pudo dejar de admirar la simplesa con que la castaña parecía vivir su vida...
- Vamos Jack- ya fue suficiente de paseo nocturno- dijo el sujeto dueño del perro, llevándoselo con él al extremo opuesto de la calle.
Hermione seguía sonriendo ampliamente por el perro, y no se dio cuenta que su capa se había abierto dejando a relucir nuevamente su vestido negro. Hermione se volteó a Draco y le dijo
- Aquí es mi casa.
- Un barrio muy bonito- dijo Draco, sintiéndose bastante estúpido en ese momento, sin saber porque.
La chica miraba despreocupadamente hacia un lado, se sentía incómoda, a pesar de que sabía que no era una cita, siempre odiaba la parte en que el chico la dejaba en la entrada de su casa...ya que era la ocasión de saber si la cita terminaba en el "ansiado" beso o no... y según el recuento de Hermione, eran poquísimas las veces en que "el chico" recibía lo que quería... la mayoría de las veces Hermione los dejaba prácticamente besando la puerta...
Draco la volvió a observar detenidamente, realmente estaba bellísima, y debía reconocer que esa noche lo había dejado impresionado... Era bella, inteligente, espontánea, exitosa, profesional... AUTENTICA...
Hermione no supo si eran los efectos del vino, lo dudaba, pero de pronto sintió que Draco estaba quizás demasiado cerca de ella, tardó unos segundos en darse cuenta que el muchacho se estaba acercando lentamente hacia ella.
- "¿¿¿¿Me va a besar????"- se preguntó asustada Hermione, mientras veía aterrorizada como Draco daba un paso adelante cortando distancias...
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¿Que les pareció el capítulo? Apareció Pansy:O como les dije, el personaje de esta rubia (si... decidi dejarla rubia) será importante en la trama... ¿Que tal encontraron la super "salida profesional" de Draco y Hermione? xD jajajajaja ¿QUE PASARÄ AHORA:O ¿DRACO LA BESARÁ??
Para saber eso...deben dejarme reviews hasta que mi ego de escritora decida subir el PROXIMO CAPITULO muahahahahah (risa siniestra)
XxXsofitaXxX: HOoolaa :) mi queridiiisima lectora ... espero que hayas disfrutado este capitulo... un beso para ti.
daniiblack: No sabes lo que me halagó leer tu comentario en el capitulo anterior... gracias por opinar que soy una buena escritora... u.u de verdad... la verdad es que soy super auto exigente... y me cuesta reconocerme las cosas que "hago bien"... ahaha así que fue una sorpresa leer lo que me pusiste... gracias de verdad. un beso :)
karyta34: MI KERIDA NENAAAAAAAAAAAAAA:.. ahahahah me encantó leerrrr tu review!!! ¿GANÓ TU EQUIPO:O espero que si.. y que hayas salido a celebrar como corresponde jajajajaja... ¿Te gusto este capitulo? espero que si... y no te preocupes que no pienso dejar el fic... porque por lo visto tengo mi pequeño grupo de lectores... y mientras siga mi musa inspiradora acompañándome seguiré escribiendo xD jajaja.. un besazooo para tii :)... por cierto.. soy de Chile.
est-potter: ¿Ves como las cosas comienzan a cambiar entre esta parejita?? jajajaaj Espero que haya sido de tu agrado el capitulo... ¿Te gustó la "salida profesional"? xD ajajaja... besos
megumi1909: Hooolaaaa... bueno como le decía a "daniiblack"... casi siempre estoy disconforme con las cosas que hago porque soy demasiado perfeccionista xD jajaajaj creo que es un poco de defecto xD .. en fin.. puedo decirte que este capitulo lo encontré mejor... espero que lo hayas disfrutado.. y también espero un nuevo cap de Ella plebeya! jajaja (yo se que debes estar hasta los webos con que te diga siempre lo mismo xD jajajaja pero me encantó tu historia.. ) un beso
tonkstar: Gracias por tu review... gracias por considerar buena mi historia... :) un beso... espero tu review.. y que hayas disfrutado la lectura.
ZhirruUrie:¿Ves como Draco comienza a ceder:O ¿La besará? ¿Que crees?.. Pero que no era una salida profesional?? jajajaja.. Gracias por tu ultimo review... y por ser fiel leyendome :) un beso.
Sin más que decir
Me despido hasta una próxima actualización
DEJEN REVIEWS
Besos a todos los que leen esta historia
Pamina
