De rey León, a Gatito salvaje

¡Hola, hola niñas! Lose, abajo las explicaciones... por ahora a leer.

P.D. Así: &&&&& es como cambiare los POV durante los capítulos. Ya saben que los personajes son de la creadora de una de las mejores sagas: Stephanie Meyer. La historia es completamente mía.

Ahora si, ¡DISFRUTENLO! ¡Nos leemos abajo!


Summary: Un buen día, Edward Cullen decide escapar de lavida de lujos que ha llevado; nunca imaginó que buscando su destino encontraría el verdadero amor...

¿Dónde vives?, te llevo –ofrecí

Por ahora... en ninguna parte –susurro...

–... entonces vendrás conmigo


Capitulo 7: Nueva Información, Nuevos Sentimientos

Bella POV

El molesto ruido del despertador repiqueteando demasiado cerca de mi rostro fue lo que me despertó de la bendita noche que había vivido.

Primero el día de ayer en el trabajo toda la estúpida situación con los idiotas de Félix y Demetri, luego lo que pasó con Edward, después que llegaran todos los chicos para una buena parrillada mientras lo único que yo quería era dormir y para cerrar con broche de oro, la pobre de Ness sufriendo un ataque producto de su subconsciente y los malditos recuerdos.

Por lo último no sabía como sentirme... es obvio que estaba completamente preocupada por ella, pero también me sentía una inútil al no poder hacer nada más para ayudarla a olvidar, y al mismo tiempo sentía la enorme necesidad de ir tras el maldito y dejarlo aún peor de lo que lo había hecho aquella noche. Ese último pensamiento hizo que una sonrisa se me dibujara en el rostro, escuchar rogar al desgraciado que dejara de golpearlo había sido glorioso... pero mi madre, casi quería abofetearla.

Sacudí la cabeza para alejar esos pensamientos... el recordar el pasado e intentar revivirlo en nuestro futuro no ayudaría a Ness, ni a mi, mucho menos a mi pequeña Lexy.

– ¡Mamy Bella! – sonreí al escuchar a mi pequeña tocar la puerta para después entrar sin esperar alguna respuesta.

– Hablando de la reina de Roma – la tome en brazos mientras le daba un beso en la mejilla e intentaba peinar su rebelde cabello... algo que no logre.

– ¿Soy una reina? – me preguntó mientras sus ojitos de girasol brillaban.

– La más hermosa de todas – le contesto Ness, que iba llegando con cara de cansancio.

Ness salió corriendo para subirse a la cama junto conmigo y Lexy; y justo como pasaba cada que las tres estábamos juntas en una cama, Lexy tomó una almohada y golpeó con ella a Ness, Ness le devolvió el almohadazo aunque claro que mucho más suave. Y así estuvimos más o menos unos diez minutos, repartiéndonos almohadazos en todo el cuerpo, mientras reíamos sin parar.

– ¡YA LEXY PARA! – le rogué sin dejar de reírme, al verla sobre la espalda de Ness, mientras la golpeaba en la cabeza. Ambas cayeron boca arriba en la cama, mientras las tres seguíamos riendo y tratábamos de recuperar el aliento.

– Ya es hora de cambiarse o si no vamos a llegar tarde – les recordé.

– Cariño, ve a tu cuarto y escoge lo que te quieres poner para darnos una ducha – animo Ness a Lexy.

Mi pequeña salió corriendo en dirección a su cuarto, dejándonos a mi hermana y a mi en un tranquilo momento. Conozco demasiado bien a Ness, así que sabía que hablaríamos de lo que había pasado tarde o temprano; no quería hacerlo porque además de ayudarnos un poco, sólo nos ponía tristes durante un rato y luego ninguna sabía como actuar cerca de la otra, pero muy en el fondo quería que eso terminara, que dejáramos de sentirnos así cuando habláramos de... eso.

Apenas iba a comenzar a hablar cuando sentí como Ness tomaba una de mis manos y le daba un ligero apretón, nuestros rostros estaban recargados en la cama a la misma altura, por lo que sólo tuve que voltear mi rostro hacia la derecha para verla a los ojos. Pero Ness no me veía, simplemente miraba el techo mientras respiraba tranquilamente.

– Sabes – no respondí, sabía que no quería que lo hiciera – Se que tal vez ya lo sepas y que no necesites que te lo diga... pero siento que debo decirlo en voz alta para... en realidad no se para que, pero aún así siento que debo decirlo... quiero decirlo

– Ness no entiendo yo... –

– Gracias – me susurró dejándome completamente confundida.

– Sabes que lo de anoche no es nada – intenté tranquilizarla encogiéndome de hombros.

– No me refiero a lo de anoche, bueno si... pero no sólo a eso. Gracias por todo lo que has hecho Belly – me llamo con el apodo que me decía de pequeña, aún sin apartar su mirada del techo – Por mantenernos y ayudarnos a mi y Lexy, por cuidarme mejor que cualquier persona durante el embarazo, por llevarme con papá cuando supimos que estaba embarazada –

Yo no podía hablar... además de no saber que decir, si abría la boca el inmenso nudo que tenia en la garganta no me permitiría emitir sonido alguno y las lagrimas con las que había luchado durante todos estos años saldrían y no podría detenerlas.

Ness dio una profunda respiración y vi como una lágrima bajaba desde su ojo hasta perderse en su cabello. Volteó a verme.

– Gracias por ayudarme en ese momento... por... por creer en mí y no dejarme nunca sola – su voz se quebró en la última parte – Gracias por defenderme en todo momento y por ponerte al tu por tu cuando mamá me llamó mentirosa – ya no pudo más, la tome por los hombros y la acerque a mi, mientras sentía como Ness comenzaba a llorar.

– Amm... ¿Bella? – volteé cuando escuche que Edward me llamó.

Estaba parado en el marco de la puerta, con Lexy en brazos y el pelo más revuelto de cómo se lo había visto antes. Tanto Ness como yo nos enderezamos para poder sentarnos en la cama, mientras ella se secaba los restos de lágrimas con el dorso de la mano. Le hice una seña a Edward para que esperara un momento, me gire un poco de modo que Ness y yo quedamos de frente, la tome por los hombros mientras la miraba a los ojos.

– Lo haría de nuevo – le susurré para que sólo ella pudiera escucharme, además de que aún no recuperaba por completo mi voz.

Sabía que ella entendería lo que quería decirle con esa pequeña frase. Ella no tenía nada que agradecer. Lo haría de nuevo... incluso daría mi vida si fuera necesario, sólo para mantenerla segura a ella y a Lexy. Volvería a enfrentarlo a él, volvería a entrar al cuarto de mi pequeña hermana en ese momento para partirle la cara a golpes con un bate al maldito, volvería a enfrentarme a la... a mi madre y le gritaría en la cara el asco que me daba verla, mientras sacaba a Ness de esa casa. Volvería a cuidarla y protegerla al lado de papá y los que si nos querían una y otra, y otra vez, si con eso la mantenía a salvo y feliz. Y nunca me arrepentiría de ello, nunca creería que actué mal, nunca cambiaría lo que hice ni como actué por ella... por ambas.

Ness sonrió un poco mientras me abrazaba de nuevo. Volteé a ver a Edward, quien, extrañamente parecía entender a la perfección lo que pasaba porque estaba sonriendo aún con Lexy en brazos. Mi pequeña lucho contra los brazos de Edward, quien la bajó sólo para que ella corriera hacia Ness.

– Mamy – susurró haciendo que Ness volteara a verla. Lexy le sonrió como sólo ella sabía, pasó sus dedos por la mejilla de Ness para luego tomar su mano – No llores... mamy Bella y yo te queremos – le dijo mientras sonreía aún más.

Ese es el modo extraño de ser de Lexy, curiosamente siendo tan pequeña y sin saber parcialmente nada de la vida, siempre que habla da justo en el blanco. Siempre sabía como solucionar las cosas con tan sólo unas palabras o su dulce e inocente sonrisa. Ness soltó una pequeña risa mientras cargaba a Lexy para luego darle un beso en la mejilla, luego volteó a verme y también me dio un beso en la mejilla. Me quede sentada en la cama hasta que las dos se fueron para alistarse.

Edward estaba parado aún junto a la puerta, aunque sonreía un poco, parecía apenado por haber llegado en ese momento. Me reí mientras me paraba de la cama.

– Supongo que Lexy te despertó ¿no? – pregunté sonriendo. El sólo asintió. – Debí avisarte que lo hace todo el tiempo, siempre es la primera en levantarse y luego tiene la costumbre de despertarnos a los demás –

– Descuida, normalmente siempre madrugo – me sonrió para tranquilizarme.

– Escucha. De lunes a viernes yo y Ness nos vamos a la universidad y dejamos a Lexy en el kínder, como Lexy sale antes que nosotras Emmett pasa por ella y se la lleva a su taller hasta que nosotras pasemos por ella –

– Entiendo –

– Yo... bueno, pensé que preferirías pasar tu día con Emmett y divertirte un poco con el a estar aburrido en casa – no quería que pensara que lo estaba echando o que no confiaba en el como para dejarlo sólo, pero pensé que, ahora viviendo con sólo mujeres, un poco de testosterona no le vendría mal.

– Seguro Bella... – parecía no saber si decirme lo siguiente o no, le sonreí para animarlo – Tú, dijiste que Emmett se la lleva a su taller, ¿el es el dueño? –

– Si, tiene una enfermiza obsesión por los coches... así que cuando al fin tuvo lo suficiente para poner su propio taller, no lo pensó dos veces –

– Entonces sería perfecto pasar un rato allá – me sonrió. Justo como me había sonreído cuando recién lo conocí y de nuevo no pude evitar que me deslumbrara esa sonrisa tan perfecta.

– ¿Estas bien Bella? – me preguntó mientras se le fruncía un poco el ceño, y se le formaban tres pequeñas arrugas en la frente.

Aún no me había recuperado de su sonrisa, por lo que sólo pude asentir mientras trataba de sonreírle un poco para que no se preocupara.

– ¡Allá voy, allá voy, allá voy! –

Ambos volteamos para ver como Lexy salía corriendo del baño envuelta en una toalla y con el pelo completamente mojado hacia su cuarto, mientras canturreaba feliz "allá voy". Definitivamente no había ser más dulce que mi pequeña sobrina.

– ¡Lexy Swan vuelve o te vas a enfermar! – Ness salió del baño tras ella, con la ropa completamente mojada y su cabello recogido en una coleta alta. Entró al cuarto de Lex y lo cerró para poder cambiarla sin que escapara.

Escuche una risita junto a mi, volteé y ahí estaba Edward, aún en pijama y con una enorme sonrisa viendo hacia el cuarto de Lexy.

– Se parece mucho a mi hermana cuando... – dejó la frase incompleta mientras su sonrisa desaparecía. Sus ojos ya no se veían felices como hace un momento.

– ¿Tienes una hermana? – pregunté.

– Si... –

No dijo nada más. Supongo que debe ser difícil el escapar de tu casa y no ver a tu hermana de nuevo, honestamente no se que haría si no volverá a ver a Ness... así que preferí no incomodarlo o ponerlo más triste y no quise preguntarle nada más.

Lo tomé de la mano para llamar su atención.

– Aún es temprano, si quieres puedes tomar una ducha en el otro baño o desayunar conmigo – le sonreí tratando de hacerlo olvidar lo que lo hubiera puesto triste, la verdad no me gustaba verlo así.

– Te ayudo con el desayuno –

Aún sin soltarnos las manos -no es como si me molestara-, bajamos las escaleras hasta llegar a la cocina. Debo admitir que Edward es un cocinero bastante bueno, en menos de lo que me hubiera imaginado ya teníamos el desayuno para los cuatro completamente listo.

No quisimos esperar a las chicas para ahorrar un poco de tiempo, así que comenzamos a desayunar Edward y yo solos. Encontré a Edward viéndome varias veces y eso me estaba poniendo bastante... nerviosa. La quinta vez que lo descubrí no pude más.

– ¿Qué? – dejé caer el tenedor de golpe sobre mi plato.

– Es que... –

– Es que... ¿Qué? – insistí.

–...– sacudió la cabeza como sacándose alguna idea de la mente – Nada sólo... sólo olvídalo – me dijo encogiéndose de hombros.

– Que bien... ¿ves lo que pasa cariño? Tu y yo nos vamos a cambiar y tu tío Edward y Bella se ponen a desayunar sin nosotras – Ness sacudió la cabeza como si estuviera decepcionada pero estaba sonriendo.

Pude notar como Edward se sobresaltó un poco cuando escucho que Ness lo llamaba "tío Edward", pero luego sonrió como si aquellas dos palabras fueran la solución a todos sus problemas. Luego se río un poco.

– ¿De que te ríes? – pregunté.

– Es que Lexy y Ness se ven adorables con la misma ropa – y se río de nuevo.

Volteé a ver a mi hermana y sobrina y las repase de arriba abajo con la mirada. Ahora entendía a que se refería Edward.

Ness llevaba puesta una falda de patoles estilo escoses que le llegaba un poco arriba de la rodilla; Lexy traía una igual. Ness traía una playera de manga corta color blanco, que tenía como estampado el dibujo de una corbata en color negro; Lexy traía una igual. Ness traía puestos sus tenis converse de bota color negro y Lexy traía justo los mismos. Del mismo modo ambas tenían su largo y semiondulado cabello suelto. Sonreí.

– Tienes razón... se ven adorables – le respondí a Edward. Ness frunció el ceño, no le gustaba que nadie la tratara como si fuera pequeña e indefensa... nadie excepto Jake por supuesto.

– Si como sea. Entonces, ¿dejaron algo para nosotras? –

Después de eso Ness y Lexy se quedaron a desayunar, mientras Edward y yo tomábamos una ducha... ¡Separados!, por supuesto, él en el baño de arriba y yo en el de abajo.

Cuando salí de la ducha Edward ya estaba con las chicas esperándome, de nuevo llevaba unos jeans desgastados y una playera de manga corta, excepto que esta vez la playera era negra en lugar de gris. Fruncí el ceño por eso... definitivamente tendría que hablar con Alice para que le trajera algo de ropa a Edward, seguro se divertiría mucho con eso.

– ¿Todos listos? – les pregunte a los tres.

Ness ya traía su mochila colgada descuidadamente del hombro, mientras tenía tomada a Lexy de la mano. Lexy tenía bien puesta su pequeña mochila en la espalda, y con la mano que no sostenía la de Ness cargaba una lonchera con la comida para su amado tío oso y claro, para Jake.

Edward estaba junto a las chicas, aunque se veía un poco incomodo... no supe porque.

– Todo listo Bells – me contesto Ness por los tres, mientras le quitaba a mi pequeña la lonchera que cargaba.

– Bien, solo denme cinco minutos para terminar de arreglarme y tomar mis cosas y listo – aun no terminaba de hablar y ya estaba subiendo las escaleras.

Me maquille un poco y seque mi cabello con la toalla para dejarlo suelto. Después busque mi mochila, y claro, como era de esperarse dure más de diez minutos tratando de encontrarla. Ya estaba comenzando a desesperarme y aun no sabía donde se había metido esa estúpida mochila.

– ¡ISABELLA SE NOS VA A HACER TARDE! – si, definitivamente las Swan no tenemos buen humor por la mañana. Me asome por las escaleras.

– ¡NO ENCUENTRO MI MOCHILA NESS! –

Sin decirme nada Lexy apareció por las escaleras, pasó junto a mí como si fuera invisible y entro en mi cuarto. Antes de que pudiera preguntar que rayos pasaba mi sobrina salió de mi cuarto con una dulce sonrisa mientras arrastraba mi mochila.

– ¡Gracias cielo! – le di un beso en la mejilla provocando que se riera. Le quite mi mochila y bajamos juntas las escaleras.

Cuando llegamos abajo Ness le estaba diciendo algo a Edward en... ¿al oído? ¿Qué se supone que significa eso? Digo, no es como si me importara pero, a Ness le gusta Jake ¿No?... creo que me estoy volviendo paranoica o algo, si, definitivamente debe ser eso. Ness me sonrió cuando me vio, y después desvió su mirada a Lexy.

– ¿Dónde estaba cariño? –

– En el baño – respondió mi sobrina. Edward soltó una gran carcajada y Ness lo acompaño. Así que eso era lo que le decía... menos mal... aguarden ¿menos mal? Bien si, como sea.

– ¡Dejen de reírse de mi! – ambos se quedaron callados, aunque Edward se mordía el labio inferior para evitar que se le escapara una risita. No pude evitar pensar en lo apetitoso que se veía ese gesto y que ojala fueran mis dientes los que mordieran su labio... Definitivamente necesito salir con más gente... es eso, o el hablar demasiado con Emmett me esta volviendo una depravada.

Después de eso, fuimos a la cochera; yo iba manejando por supuesto, Ness había decidido sentarse junto a mi sobrina, así que ellas iban en la parte de atrás, mientras Edward estaba sentado junto a mí.

. . . . . .

Quince minutos después gracias al estúpido tráfico que había, apenas llegamos para dejar a Lexy a tiempo, lo cual significaba que Ness y yo llegaríamos tarde.

– ¡Adiós mamy Bella, adiós tío Edward! – se despidió Lexy mientras nos daba un beso en la mejilla a cada uno.

– Adiós – respondimos Edward y yo al mismo tiempo.

Ness la bajo del auto y se agacho hasta quedar a su altura.

– Pórtate bien Lexy Swan – le dio un abrazo – cuando salgas tu tío oso viene por ti ¿si? – Lexy sólo asintió – bien, nos vemos más tarde cariño y no hagas travesuras – Ness termino su súper sermón de mamá dándole un baso en la mejilla a Lex.

– ¡Adiós mamy! – le grito mi sobrina antes de salir corriendo dentro del lugar.

En cuanto mi hermana subió al auto arranque como alma que lleva el diablo, si no nos dábamos prisa llegaríamos demasiado tarde y mi maestro de diseño no estaba nada feliz con mis constantes retrasos.

– Mucha prisa ¿eh? – por el tono de Edward parecía que estaba bastante divertido con el hecho de que llegaríamos tarde al escuela.

– Nop, así maneja siempre – Edward se rio por el comentario de Ness.

– Si crees que manejo mal, deberías ver a Ness en una moto – fingí un estremecimiento mientras ponía una completamente falsa cara de horror – si aprecias tu vida ¡jamás! Te subas con ella en una moto – le aconsejé a Edward, quien no pudo evitar soltar una gran carcajada por mi comentario, mientras Ness bufaba desde la parte de atrás. Aunque estoy segura de que estaba roja como tomate por mi comentario.

Justo en ese momento llegamos al taller de Emmett. Ya sabía que llegaríamos tarde a clases, así que no tenia mucha importancia si bajábamos a saludar al grandote.

– ¡BELLA! – me grito Emmett mientras me abrazaba. Cuando me soltó le dio un enorme abrazo a Ness y cuando la soltó, le sonrió a Edward como si fueran amigos de toda la vida, haciendo que se le marcaran sus característicos hoyuelos. Si, definitivamente mi amigo es adorable... un poco idiota, pero adorable de cualquier modo.

Cuando los saludos terminaron Ness le dio la gran lonchera con comida para el y para Jake, incluso supongo que también pusieron un poco para Edward.

– Gracias preciosa –

– Emm, Edward quiere quedarse contigo en el taller mientras Ness y yo no estamos en casa –

– ¡Genial!, cuando Jake llegue compraremos algunas cervezas y jugaremos cartas o alguna mierda por el estilo – Emm le dio un golpe juguetón en el hombro a Edward cuando termino de hablar. En serio le agrada Edward.

– Oso ¿sabes que estas trabajando? ¿Cómo diablos quieres ponerte a beber? – le pregunto una divertida Ness – Además tendrás aquí a mi hija en un rato más – le recordó completamente seria, mientras se cruzaba de brazos

– Tranquila Ness, solo bromeaba. Pondré a estos chicos a trabajar. Y descuida cielo, prometo dejar a Jake en perfectas condiciones – le sonrió a Ness cuando termino de hablar.

Si hay algo que de verdad molesta y avergüence a Ness es que hagan bromas de ella y Jake, por lo que obviamente Emmett vive haciéndole bromas. Decidí detener esto antes de que las cosas se pusieran feas.

– Ness, mejor nos vamos o llegaremos aún más tarde – mi hermana me vio entrecerrando los ojos. Sabía que se daría cuenta de lo que trataba de hacer.

– Bien – resopló encogiéndose de hombros.

Rápidamente nos subimos al auto, sin siquiera despedirnos de los chicos. En serio, mi maestro de diseño me mataría... si es que aún llegaba para entrar a clase. Emmett se asomó por mi ventanilla y me dio un beso en la mejilla.

– Que tengan lindo día en la escuela – nos dijo sonriendo, le sonreí de vuelta – ¡Oh! Y salúdenme a Lauren –

– ¡MUÉRETE! – le gritamos Ness y yo juntas, ante la confundida mirada de Edward y la socarrona y estúpida carcajada de Emmett

Si, definitivamente no puedo negar que Emmett es idiota, así como no puedo negar que Ness es mi hermana... así como es imposible no odiar a una víbora como Lauren pero ¡Hey! No me culpen por eso, cúlpenla a ella, a su horrible y molesta forma de ser... por decirlo de una forma linda.

. . . . . .

Un semáforo en rojo... tres altos que me pase... dos chicas caminando... un señor en bicicleta a los que casi arroyo y tres topes con los que Ness casi se golpea la cabeza en el capo del auto... después de todo eso al fin llegamos al escuela.

Los pasillos estaban casi desiertos, a excepción de los chicos que al igual que mi hermana y yo corrían para tratar de llegar a sus primeras clases a tiempo. Ness se despidió con la mano de mí, antes de entrar a su salón de arte.

Salí corriendo a mi clase de diseño, desgraciadamente mi salón estaba bastante al fondo así que llegaría aún mas tarde que Ness. Definitivamente tengo mucha suerte -que se note mi sarcasmo-.

Me asome por el pequeño rectángulo a modo de ventana que tenía la puerta

– Mierda – susurré. Mi maestro ya estaba dentro del salón, y como si Dios estuviera en mi contra, gracias a que susurre mi mierda el señor Banner se dio cuenta de que estaba ahí ¡Genial! -de nuevo, puro sarcasmo-. Mi maestro volteó ha verme y alzo una ceja.

– De nuevo tarde Isabella – me reprendió delante de todo el grupo mientras entraba al salón.

Definitivamente este sería un laaaaargo día...

&&&& Edward POV &&&&

No había entendido eso de "Salúdenme a Lauren" y el "muérete" por parte de Bella y Ness, pero supongo que era algo así como un chiste local... o una mierda por el estilo.

– ¿Qué hay entre tu y Bella? –

– ¿QUÉ? – esa pregunta si que me había tomado con la guardia baja.

Emmett se encogió de hombros y comenzó a caminar hacia una puerta que parecía dar a una oficina dentro de su taller. Ahora que lo veía con mas detenimiento el taller de Emmett estaba bastante bien. Esta de más decir que no era el lugar más grande del mundo, pero era de proporciones adecuadas. Por lo que pude ver tenia varios "departamentos", supuse que dependiendo el problema del auto, seria el lugar en el que se encontraría.

En realidad parecía un lugar bastante decente. Decente y del tamaño correcto para una mediana empresa, eran las palabras correctas para definir el tranquilo y acogedor lugar.

Parpadee un par de veces cuando me di cuenta que Emmett ya no estaba junto a mi, y que la pregunta que me había hecho aún flotaba en el aire. Camine hacia donde había ido mi amigo y yo tenia razón, tras la puerta había una pequeña oficina con dos sillas, un escritorio y una portátil sobre este último, además la pared estaba llena de anotaciones, fotografías y algunos calendarios... supongo que lo típico que puedes encontrar en la oficina de un taller.

Cuando entre me senté frente al escritorio de Emmett, aunque el no me veía, parecía bastante concentrado mientras tecleaba sin control en la pequeña computadora. Espere que volteara y me repitiera lo que había preguntado o algo, pero nada pasó. Seguía como si yo no estuviera ahí.

– ¿A que te referías con eso de que "que hay entre Bella y yo"? – me desespere y fui directo al grano mientras hacia las comillas con mis dedos. Eso pareció llamar la atención de Emmett porque dejo lo que estaba haciendo y bajó la pantalla de la maquina para poder verme mejor. Estaba sonriendo... en realidad tenia la maldita sonrisa mas grande y arrogante que jamás hubiera visto. Era como si hubiera descubierto un gran misterio, la cura de alguna enfermedad o alguna mierda por el estilo.

– Ella te gusta – no lo estaba preguntando.

– No Emmett –

– Si Edward – se cruzo de brazos.

– No – imite su gesto.

– Si –

– No

– ¿No? –

– No... –

– ¿Si? –

–... ¿Si? –

– Si –

–... –

–... –

–...Tal vez – Emmett soltó una gran carcajada cuando me escucho decir eso.

– ¿Porque simplemente no admites que te gusta y ya? – pregunto viéndose bastante confundido.

Y honestamente no tenía respuesta para eso... Quiero decir, ella no me gusta... ¿No me gusta?... ¿Cierto?

– Emmett... no creo que Bella me guste – si, eso era lo mejor que podía responder. Y ni siquiera estaba seguro de que fuera cien porciento verdad. Emmett se encogió de hombros como si no le importara mucho lo que dije.

– Por lo menos no dijiste "no me gusta" de nuevo. El que no creas que te gusta... y el que no te guste, son cosas muuy diferentes – me sonrió y guiño un ojo cuando termino de hablar.

– ¿A quien le gusta Bella? – Emmett y yo volteamos hacia la puerta para encontrarnos a Jake recargado en el marco de la misma y cruzado de brazos.

Jake volteó a verme y pude ver el momento exacto en el que me recordó. Sus ojos se abrieron un poco por la sorpresa, aunque sonreía como si le alegrara mucho verme.

– Edward ¿cierto? – sólo asentí – ¡Hombre! Pensé que nunca te volvería a ver... ¿ustedes se conocen? – nos preguntó desviando su mirada de Emmett a mi repetidas veces.

– Mi amigo Eddy aquí presente – gruñí por el estúpido apodo mientras Emmett soltaba una risita – como decía, Eddy es el nuevo inquilino en la residencia Swan –

– ¿Cómo que el... estas viviendo con Bella... con Bella, Ness y Lexy? – bien, ahora no estaba para nada sonriendo.

De hecho era todo lo contrario, parecía un ¿perro?, no. Un lobo, exacto Jake parecía un lobo salvaje a punto de destrozar a su presa ¿adivinen quien parecía ser el afortunado? Correcto: YO.

– ¡Eh Jake! Tranquilo hermano. Edward es de confianza y Bella lo invito a quedarse en su casa –

Jake parecía aun más confundido que antes, así que Emmett se dedicó a darle un pequeño pero bien detallado resumen de mi ahora muy famosa historia y de cómo había llegado hasta vivir con Bella. Por supuesto que Emmett no menciono los acontecimientos del bar, supongo que recordaba que Jake fue quien me salvo la vida.

– Típico de Bella – fue su primer comentario al terminar de escucharlo todo. No lo dijo en un tono molesto, ni de reproche, simplemente fue un comentario, una afirmación concreta del modo de ser de Bella.

– See... y ¡Adivina que! – gritó Emmett con una voz como de chica histérica, que nos hizo reír tanto a Jake como a mi – ¡LEXY LO ADORA! – eso terminó con la risa de Jake lo cual me preocupo un poco, así que dejé de reír también.

– ¿En serio? –

– Incluso le pidió ser su nuevo tío en la parrillada de ayer –

– ¿Hicieron la parrillada y no me llamaron? –

– Ness debería haberte dicho –

– ¿Por qué sólo Ness? – se sonrojó un poco al hacer la pregunta.

– ¿Crees que soy idiota? –

– ¿Honestamente? Si Emmett –

– Idiota ¿cómo se supone que sabría que no irías? –

– ¿No se te ocurrió que si no me veías en ninguna parte era porque no estaba? – Emmett se quedó callado un momento y Jake rompió en risas mientras yo lo acompañaba.

– Emmett ¿te molesta si hecho un ojo por tu taller? – pregunté. Dejando de lado el asunto de Bella, Jake y los demás, había algo que quería hacer en este taller y esperaba que Emmett me diera permiso... ¡Ugh! Eso sonó extraño y patético.

– ¿Sabes de coches? – asentí mientras me acercaba a la puerta – ¡Genial! Entonces siéntete como en casa y tienes permiso para ayudar o estorbar donde te plazca – terminó sonriendo.

Solté una pequeña risa por su comentario, mientras Jake negaba con la cabeza, sonriendo. Mientras recorría el lugar me di cuenta de que, a pesar de su buen tamaño, no había demasiadas personas trabajando. Imagine que Emmett así lo prefería.

Me detuve en seco y una sonrisa enorme se me dibujo en la cara cuando encontré lo que había estado buscando. Abrí la puerta de vidrio y me di cuenta que el lugar estaba sólo. Pegada en la pared junto a la puerta había una hoja color naranja chillante, que resaltaba una corta frase con letras mayúsculas y escrita con marcador negro: "BUSCAR UN REMPLAZO DE ALEC"...

&&&& Bella POV &&&&

Vaya día.

Como ya lo había predicho, este fue sin duda uno de los días más largos de mi corta existencia. En realidad no estuvo tan mal como imaginaba, pero por supuesto no me salve del típico sermón del señor Banner al terminar su clase:

– Debes cumplir con tus responsabilidades Isabella. Tu prioridad ante todo deben ser tus estudios, eres una excelente estudiante, con grandes ideas, buenas notas y un gran potencial. Pero tus constantes retrasos y salidas rápidas se verán reflejados en tu rendimiento escolar... – bla, bla, bla.

Y podía seguir con su estúpido sermón durante todo el día. Estúpido señor Banner con su estúpido sermón de mierda.

No me malentiendan, no es que no me interesen mis estudios, claro que me importan. Lo que más deseo es terminar la Universidad como se debe y encontrar una gran empresa donde trabajar. Lo que mí querido maestro no entiende es que no sólo se trata de mí. No puedo solo pensar en mi bienestar porque también debo ver por el de mi hermana y el de mi pequeña sobrina.

– Si sigues soñando vamos a chocar – Ness me saco de mis pensamientos – y la luz esta en verde – me dijo sonriendo. Desafortunadamente tarde un poco en reaccionar y cuando lo hice el semáforo estaba en rojo de nuevo y el conductor de atrás parecía tan amigo de mi madre como yo.

– ¡LO SIENTO! – le grite para que supiera que estaba apenada.

– ¿Estas bien Bells? –

– Seguro, sólo pensaba –

– Mmhum, ¿y esos pensamientos no tendrán algo que ver con cierto chico guapo, de cabello cobrizo y ojiverde? – volteé a ver a Ness como si estuviera loca.

– ¿Estas drogada o que? – soltó una enorme carcajada ante mi pregunta.

– Por favor Bella, no me digas que no te atrae porque sería la mentira más grande que hayas dicho –

– Ness... Obviamente me atrae, quiero decir ¿lo has visto? ¡PARECE UNA ESTRELLA DE CINE CON UN TOQUE PORNO! Tiene una sonrisa encantadora, es caballeroso, amable, sexy, es bueno con Lexy, es gracioso, tiene una voz hipnotizante, unos ojos preciosos, es endemoniadamente sexy – no pude seguir porque la risita de Ness me sorprendió justo cuando la luz se ponía en verde de nuevo.

– Amm si, creo que ya mencionaste sexy... dos veces – me sonroje de nuevo después de mucho tiempo y Ness se rio aún más de mi – Pero en serio, yo no note todo eso de el –

Levante una ceja ante su comentario. Obviamente mi hermana debería estar bastante ciega para no haber notado lo bastante bueno que esta Edward.

– Bien, bien. Admito que el chico esta como quiere, pero honestamente no me di cuenta de tantos detalles como "su sonrisa encantadora, su voz hipnotizante" ¿Cómo notaste todas esas cosas en tan sólo unos días? Si eso no significa que te gusta no se lo que es. Y el no es endemoniadamente sexy... Jake si que lo es – susurró la última parte, pero igual la escuche.

– Edward no me gusta Ness, yo simplemente se apreciar el buen material masculino. Eso es todo, punto –

– Seguro Bella – me respondió con un tomo sarcástico y termino rodando los ojos.

Quise seguir diciéndole que Edward no me gustaba. Pero preferí callarme porque primero, no sabía si estaba tratando de convencerla a ella o a ambas. Y segundo ya habíamos llegado al taller de Emmett y no quería que el idiota de mi amigo o algún chico del taller pensaran que Edward me gustaba.

Me extraño un poco cuando nadie salió a recibirnos a la entrada del taller. Normalmente los chicos y en especial Lexy aparecen para darnos la bienvenida como si no nos hubiéramos visto en años, pero no había nadie. En realidad no había un alma en ninguno de los departamentos del taller.

– Esto es... raro – me susurró Ness tan confundida como yo.

– ¡Hey! – Jake salió de una de las oficinas y nos sonrió... en realidad le sonreía a Ness, a mi ni siquiera parecía notarme.

– Hola – le susurró Ness cuando mi amigo se le acerco y la tomo de las manos. Jake se doblo acercando su rostro al de Ness para darle un beso en la mejilla, pero antes de acercarse por completo levanto la vista a sus ojos como pidiéndole permiso a mi hermana. Y ella como toda respuesta le planto un sonoro beso en los labios, dejándonos completamente sorprendidos tanto a Jake como a mí.

Cuando Jake reacciono de su shock, se acerco de nuevo a Ness y esta ves la beso con todas las de la ley. Creo que yo quería vomitar o como mínimo, salir corriendo. No es lo más cómodo del mundo ver a tu mejor amigo y a tu hermana menor comiéndose justo en tus narices.

– Ejeem – ambos voltearon a verme y por lo menos tuvieron el detalle de verse apenados y bastante sonrojados. – Si, no quisiera interrumpir su película no apta para menores... pero ¿se puede saber donde demonios esta todo el mundo Jake? –

– ¡Oh! Casi lo olvido – Ness y yo lo vimos con cara de no entender nada – Parece que su nuevo amigo va a ser el nuevo empleado de Emmett –

– ¿Edward? – preguntamos Ness y yo juntas.

– ¡Bella! –

– Hey Emm – lo salude.

– No quiero verme grosero contigo ni nada cariño, pero se puede saber ¿por qué coño no me habías dicho que Edward es un artista? –

– ¿Qué? Emmett ¿de que rayos hablas oso? –

No me respondió. En lugar de eso, se movió hasta ponerse detrás de mi, me tomo por los hombros y comenzó a caminar mientras me guiaba a una de las oficinas. Antes de entrar alcance a distinguir el letrero del área en la que estábamos, además no era difícil de adivinar cual era la ex-oficina de Alec, porque era la única que no tenia anotaciones, fotos o cualquier idiotez pegada en las paredes. Después de que renunciara había permanecido completamente vacía hasta que Emmett pudiera encontrar "un remplazo mas o menos decente de Alec", según las propias palabras del grandote.

Así que ahora no entiendo porque Emmett me empuja para que entre al área de pintura, la había visto cientos de veces y no me parecía que tuviera nada de magnifico, o algo que me interesara demasiado.

– ¡Muévete más rápido Bells! Va a terminar antes de que lleguen si no te das prisa –

– ¿Quién va a terminar que? Emmett me estas comenzando a fastidiar –

– Tú solo cierra la boca, muévete y mira –

Cuando llegamos al vidrio que separa la antigua oficina de Alec y el área de pintura, me di cuenta que todos estaban ahí. Embry, Benjamín, Stefan, Paul; Jake y Ness que acababan de llegar junto conmigo y Emmett, otros tres chicos cuyos nombres no recuerdo; incluso Lexy estaba ahí, en los brazos de Embry para poder ver a través del enorme cristal. Y lo que estuvieran viendo los tenía a todos cautivados.

No fue hasta que vi lo que ellos estaban viendo, que me olvide de todo lo demás.

Del otro lado del vidrio había un auto bastante lujoso de color negro, aunque eso no era lo que tenía importancia dentro del cuadro frente a mí. Del lado derecho del auto, inclinado de modo que tenia una excelente vista de su trasero, estaba Edward, con una mascara para evitar el olor a pintura en el rostro y lo que a para mi parecía una pistola de pintura en su mano derecha. No podía ver su rostro, pero se movía, se detenía, se rascaba la parte de atrás de la cabeza como si estuviera muy concentrado en lo que hacía y luego rociaba el auto con pintura, para volver a repetir el proceso una y otra vez.

Otro detalle que note de inmediato es que no traía puesta la playera negra que llevaba en la mañana, y en su lugar tenia una playera de tirantes blanca que dejaba al descubierto sus fuertes brazos. Parpadee un par de veces para dejar de comérmelo con la vista y entender que democión hacia Edward en el área de pintura, rociando un auto como si estuviera coloreando en un libro.

– ¿Qué hace? – pregunte a nadie en particular, aunque apenas se escucho mi voz. Todo parecía tan mágico e irreal que temía que al hablar fuerte la magia desapareciera. Emmett se rio un poco por mi reacción, aunque también lo hizo en voz baja.

– Aerografía – respondió en susurros – Es un artista Bella. Es el mejor aerógrafo que he visto... diablos, incluso es mejor que Alec –

Apenas y puse atención a lo que me decía Emm, lo único de lo que era consciente era de Edward ahí dentro, convirtiendo ese simple auto en una verdadera obra de arte.

. . . . . .

Después de unos 10 minutos Edward al fin pareció estar satisfecho con lo que había hecho. Se alejo un poco del auto para contemplar su trabajo y después se quito la mascara de la manera más sexy y atrevida que se pudieran imaginar. Parecía un modelo presentando la última línea de mascaras, con sus movimientos felinos y esa sonrisa algo torcida que me hacia querer entrar ahí y comérmelo a besos.

Si, definitivamente me estoy volviendo una pervertida... nota mental, alejarme de Tanya y Emmett por tiempo indefinido.

Edward volteó hacia donde todos estábamos idiotizados viéndolo trabajar y abrió los ojos un poco, mientras un dulce color rosa se instalaba en sus mejillas. Se veía como el ser más adorable del universo, además de un poco sorprendido de que todos estuviéramos ahí. Bajo la pistola de pintura, que según lo que capte de la explicación de Emm se llamaba aerógrafo y junto con la máscara los dejo en el piso cerca del auto.

– No sabía que estaban aquí – fue su primer comentario, y apenas lo pude escuchar.

– ¡Hermano! Definitivamente tienes que trabajar aquí. He estado buscando a alguien para el área de pintura desde que Alec se fue y ahora llegas tú de la nada, te pones a pintar y ¡BAM! Tengo al mejor artista en aerografía de la ciudad – Edward simplemente le sonrió por las palabras.

Después de eso Emmett, Benjamín, Stefan, Embry, Paul y los otros tres chicos fueron a ver el auto para poder apreciar mejor la obra de Edward. Ness llevó a Lexy a comprar un helado, acompañadas por Jake desde luego; lo cual nos dejaba a mi y Edward solos en la oficina.

Me recargue junto al escritorio quedando de frente a Edward. Me miro por un momento y después se recargo en el escritorio junto a mí.

– Entonces... –

– ¿Entonces? – me pregunto levantando una ceja, y viéndose aún más sexy. Si es que eso era posible.

– ¿Aerografía? –

– Aprendí cuando tenía 15. Desde entonces busque lugares en donde me dejaran practicar para ir perfeccionando la técnica... supongo que no se me da tan mal después de todo – se encogió de hombros al terminar de hablar.

– ¡¿Qué no se te da tan mal? ¿Estas bromeando cierto? – Edward me miraba confundido – Edward... odio admitirlo pero Emmett tiene razón –

– Si, eso es caer bajo – ambos nos reímos por su comentario – Pero en serio, ¿sobre que tiene razón? –

– Eres un artista. Quiero decir, la pintura del leopardo que hiciste en el auto es preciosa – ahora parecía aún más sorprendido que cuando nos vio a todos del otro lado del vidrio.

– ¿Crees que el dibujo es precioso? –

Al pronunciar la última palabra su voz salió mucho más suave y aterciopelada que normalmente. Tuve que tragar saliva y sólo pude asentir como respuesta a su pregunta.

– Bueno, lo mismo digo – abrí mucho los ojos después de su comentario, pues me di cuenta de inmediato del cumplido implícito hacia mí en esas palabras. No podía creer que Edward estuviera coqueteando conmigo.

– Entonces ¿vas a trabajar para Emm? – dije lo primero que se me ocurrió. Edward se veía un poco confundido, como si esperara que le dijera algo por su cumplido.

– No lose. Por mi seria perfecto, pero no se si lo estaba diciendo en serio – se encogió de hombros.

– Créeme, cuando se trata de su taller Emmett jamás bromea – ambos sonreímos por mi comentario. Justo en ese momento algo cambió.

Edward... el me veía como si esperara que dijera o hiciera algo. Creo que estaba preguntándome silenciosamente si podía acercarse lo suficiente como para besarme. Y yo como la gran chica conquistadora que soy no tenia idea de que hacer. ¿De verdad quería besarlo? ¿Quería que el se acercara un poco más hasta juntar sus carnosos labios con los míos?

Decidí no hacer nada, simplemente agache la mirada avergonzada por no saber como reaccionar ante sus actos. Un mechón de mi cabello cayó hacia el frente, yo no le di mucha importancia, aunque Edward no pensó lo mismo.

Poco a poco puso una de sus manos bajo mi barbilla y levantó mi cara hasta que pude verlo a los ojos. Su otra mano tomo con delicadeza el mechón de cabello y lo puso detrás de mi oreja, el dulce gesto hizo que la punta de sus dedos tocara delicadamente mi mejilla. Y después quito sus manos, no intento nada más. Ese detalle me pareció tan dulce, encantador y caballeroso que le sonreí por ello.

Edward me sonrió de vuelta y luego soltó una pequeña risita.

– Lo siento – fruncí el ceño.

– ¿Por qué te disculpas? – se rió de nuevo.

– Te manche de pintura – tomo la orilla de su playera y la levantó hasta que esta toco mi mejilla. Ahora entendía de lo que estaba hablando, pero estaba demasiado entretenida viendo la firme piel de su abdomen que había permanecido oculta de mis ojos hasta este momento, como para preocuparme de otra cosa. Escuche una risita y volteé a verlo completamente sonrojada cuando me di cuenta que me había encontrado comiéndomelo con la mirada... de nuevo.

– Al menos te di una buena vista ¿no? – me sonroje aún más por su comentario y estaba completamente extrañada de estarme comportando como una tonta adolescente hormonal.

Poco a poco se acerco más a mí, hasta que sentí como su cálido aliento me rosaba la oreja.

– Descuida... yo también tuve una buena vista el día de tu pijama – se alejo de mi y se rio un poco, supongo que por el fuerte sonrojo que debía tener en el rostro.

Después de eso ninguno dijo nada, Edward simplemente salió de la oficina dejándome entre confundida, encendida y avergonzada.

Y las palabras que Ness me había dicho en el auto, volvieron a mi mente como por arte de magia – Por favor Bella, no me digas que no te atrae porque sería la mentira más grande que hayas dicho –

Ahora si que estaba perdida...


Lo se, soy una mala escritora por haberme tardado tanto U.U

Datos recientes: Estoy trabajando desde que salí de vacaciones, estoy en un triangulo amoroso del que no quiero hablar, mi mejor-amiga-casi-hermana se había enojado conmigo (eso ya esta arreglado), entre otros dramas más que están pasando en mi vida. No había tenido tiempo de andar por aquí, ni siquiera he leído y tengo dos libros nuevos ¡DOS! Pero dejando de lado las malas noticias ¡FUI A LA PREMIER DE ECLIPSE! Y ya la vi más de dos veces (¡Oh see!) ¿Cómo les fue con el estreno? Quiero saber que les pareció y como vivieron la experiencia de mi libro favorito de la saga xD

Además quiero darles las gracias por seguirme a pesar de la tardanza, y muchas gracias, saludos y bienvenidas a las nuevas lectoras que me siguen ¡GRACIAS POR LEERME Y ESPERO QUE LA HISTORIA LES GUSTE!

Fuera de eso, ya saben, espero que les agrade el capitulo (sepan que agregue parte del siguiente como compensación por tardar tanto, espero que les guste), y espero deseosa leer sus reviews (que ojala sean muchos, porque estoy vuelta loca de saber que ya pasamos los 50reviews GRACIAS NIÑS)

Saben que las adoro mis lectoras, muchas gracias por la paciencia en este tiempo... GRACIAS POR TANTO APOYO ¡ME HACEN TREMENDAMENTE FELIZ! XD ¡Cuídense!

P.D. Gracias en especial a: Pola Cullen Masen, Hikari Strife10, 20061901soraya, E. Cullen Vigo, , FS-Twilight-, PattyxCullen, Pulga, Gatita 7, Charlotte y Jane Vulturi, Miraky, chechuu, tatty1, ainoaaaaa, Caperucita Verde,ale-cullen4, Black Cullen, gaby de cullen, IsabellionaxCullen, fanieCullen (adsadacasx), kxprii, Cullen.C.I, Lady Pink Any, Angel0607, Peqe, roma88, mei-cullen-clan, Little Hope, Albaln, marieblackvolturi, Mary, ur2grt2b4go10, go10, teishi, susurrodeviento, Ermia, DanyPao, Nia06, MariellaWaldorf, shie-san, Twilight-Edwella, Bellalicious, Robsten, shopia18, LeidaJim, Dreams Hunter (¡gracias cielo!), Mimako Brandon, Lamb'stown, Beloya, CLAURUI, michellerm39, LadyWithlock, tiinaCullen, Cathaysa, nadiarc22, Jenny Hatake, sakumo20, Yashamaru Kotohime, Esmeraldy, Mayra17, Joha, Yenny Cullen, Mon de Cullen, Chi2-chan, SadisticTorment, Maru M. Cullen, Vampire-Momo, AinhoaCullen chiiocullen, mariia Cullen swan, lamy-is-86, fer- Cullen, nyssaCullen, dezkiciada, Josephine I, MissBennetDarcy, Aiiram, JLM-swan, MarceAntonia, , MelizzaMasen, Lolaki, kxprii, carlita16, Lady-Diva, Izu03, CammiB, dioda, libroadicta, francés-k, LaaNgH0sT, fullsoul, rayencilla, Rei Hino Cullen, Epa0yo ... por sus hermosas palabras, sus bellos reviews, alertas y favoritos... ¡GRACIAS, GRACIAS Y MUCHISISÍSIMAS GRACIAS!

¡Nos leemos pronto!

¡Besos de vampiro... de lobito y abrazos de Emmett para todas!

Atte:

..dayaaBlack...

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