Capítulo 7
No todo lo que dices es todo lo que sientes.
Kagura POV
Luego de volver a casa, Kamui regreso. Le habían dado unos días de vacaciones por ser el mejor de toda la escuela académicamente, y venia justo para disfrutar del helado que el sádico se pagó.
Flashback
-Hola Kagura-chan – Dijo sonriente al asomarse por la puerta de entrada.-
-¡Kamui! –Corrió a abrazarlo.- ¡Llegas a tiempo! Tienes que probar este helado, es de una tienda nueva.- Comento mientras iba hacia la mesa donde se encontraba el pote de helado.-
-¿Lo has comprado tú? – Pregunto sin perder su relajada sonrisa.-
-No, el sádico.- Dijo sin importancia.-
-Ah.- Comento en un tono seco, estaba celoso.-
-¡Pruébalo! – Le dijo sosteniendo una cuchara con helado en ella.-
Kamui siguió hablando con tono un tanto molesto, y se cruzó de brazos -No, no quie- Kagura le introdujo la chuchara en la boca.-
-Esta delicioso ¿Verdad? – Pregunto sonriente.-
Kamui trago el helado.- …Si.- Dijo molesto.-
Kagura siguió comiendo helado junto a su hermano, quien parecía que cada cucharada de helado que comía era una patada en las bolas.
Fin del flashback
Aun no se porque le costaba tanto comer helado, si cuando era niño le encantaba.
Cambiando de tema, ya ha pasado una semana desde que Nobume me pidió que le arreglara una cita con el sádico y yo aún no he hecho nada. ¡Mañana sin dudas le preguntare!
Sougo se encontraba en su departamento mirando la tv, donde estaban transmitiendo Lovely Complex.
-Vamos no llores. –Dijo Otani al darle un pañuelo a Risa, cuando esta lo agarró del brazo.-
-M-Me gustas.- Dijo avergonzada y Otani se sorprendió- ¡Me gustas muchísimo Otani! – Dijo segura.-
-¿eh? ¡Espera! – Dijo tratando de huir avergonzado.-
-¡Te amo! –Dijo corriendo detrás de él, hasta que nuevamente lo tomo del brazo.- ¡Te amo muchísimo! –
-¡Ya te escuche! – Exclamo con la cara roja.-
-Y tu… Me amas también ¿Verdad? – Pregunto a punto de llorar.-
-…Si.- Respondió avergonzado mirando hacia otro lado.-
-Ahh… Si solo la china se me declara así… Digo, no me molestaría corresponderle.- Dijo sonriendo con una sonrisa pícara.- Aunque eso es imposible.- Coloco sus manos en su cabeza y se recostó en el sofá.-
Otro día de escuela comenzaba, Kagura y Sougo llegaron al mismo tiempo al ascensor.- Que milagro, te levantaste temprano.- Comento Kagura, quien ya se había olvidado del tema de Nobume.-
-Cállate.- Comento en seco.- Y ¿Por qué usas esos lentes tan ridículos? ¿Acaso te los vendieron en un circo? – Pregunto al ver los lentes con forma de espiral de Kagura.-
-¡Cállate! – Exclamo molesta.-
Ya ambos iban caminando, faltaban alrededor de 10 minutos para llegar al instituto.- Dime china.-
-¿Qué cosa?-
-¿Qué clase de chicos te gustan? – Pregunto sin más rodeos, de forma natural –
-Pues… Alguien que sea lo contrario a ti.- Lo miro de mala gana, y Sougo sintió como si le hubiesen dado una apuñalada en el culo.- Alguien dulce, tierno, que siempre este conmigo, como un príncipe.- Suspiro con sus ojos llenos de brillos.-
-¿Qué príncipe querría a una china plana como tú? – Quería devolverle el dolor que ella le había causado a el.-
A Kagura se le marco una vena.- ¡Para que te quede claro, mis pechos han crecido desde la última vez que los tocaste! ¡Maldito pervertido! – Exclamo recordando de cuando despertó con Sougo encima y tocándole el pecho.-
-¡Mentirosa! ¡Sigue tan plano como siempre! – Kagura se lanzó para pegarle pero este contraataco.- ¿Por qué no puedes tener pechos normales como las demás? ¿Uh? – Pregunto burlándose.-
-¡Te matare! ¡Juro que te matare! – Rápidamente le pego una patada en los tobillos haciendo que este caiga.-
-¡Ten más cuidado imbécil! ¡¿Qué pasaría si me lastimo por tu culpa?! – Se sobo su tobillo.-
-Ohh, lo siento. ¿Quieres que te lo cure? – Pregunto en tono burlón mientras se agachaba para estar al nivel de Sougo, tomo su tobillo y se lo torció para que vuelva a su lugar.-
Sougo grito del dolor, e instantáneamente le pego un gran cabezazo a Kagura.- ¿Qué rayos haces? ¿Quieres romperme el pie? – Exclamo muy molesto.-
Kagura se sobaba la cabeza.- ¿Y tú qué crees que haces? ¡Recuerda que yo soy brillante! ¡No dañes a mi brillante cerebro! – Exclamo muy molesta.-
Ambos comenzaron a pegarse, hasta que en medio de la pelea escucharon la campana del instituto que se encontraba a unas pocas cuadras de allí.- ¡Mierda, la escuela! – Exclamo Kagura olvidando la pelea y comenzando a correr.-
-¡Oye, espera! ¡¿No se te olvida alguien?! – Exclamo alarmado al estar tirado en el suelo sin poder levantarse por el dolor de sentía en sus tobillos culpa de Kagura.-
Kagura se detuvo y fue corriendo a buscar a Sougo.- ¡Eres una verdadera molestia! – Exclamo molesta mientras cargo a Sougo en su espalda.-
Sougo tenía la impresión que de que ella no volvería por él, pero lo hizo. Se sentía feliz.
Llegaron muy tarde al aula, y para el colmo entro Kagura cargando a Sougo, y todos se les quedaron mirando.-
-Oh, vaya entrada.- Comento Katsura-sensei.- ¿Se puede saber porque llegan a esta hora? ¿Y… Asi? – Pregunto al no entender porque Sougo estaba arriba de Kagura.-
-Se tropezó en el camino, Zura-sensei.- Dijo respirando agitada.-
-No es Zura, es Katsura-sensei. Vallan a sentarte los dos.- Continuo dando la clase mientras que ellos se sentaron en sus respectivos lugares.-
A mitad de la clase, Kagura recibió un papel hecho bollo de parte de Nobume, y este tenía un mensaje: "¿Le preguntaste a Okita?", por lo que Kagura hizo una cara de desesperación, nuevamente había olvidado preguntarle. Como Nobume no estaba mirando, Kagura aprovecho para tirar el papel por la ventana y hacer como si nunca leyó eso.
Al entrar en el recreo, Kagura salía del aula pero Nobume la detuvo.- Oye Kagura.- Dijo seriamente.-
-¿Q-Que sucede? – Pregunto asustada.-
-¿Le has preguntado a Okita? – Con el mismo tono de antes, y penetrando su mirada, parecían los ojos de una asesina.-
-N… ¡No! ¡Lo siento, me olvide! ¡No me mates! – Confeso tapando su rostro con sus brazos.-
-Bien. – Comento con un tono normal.-
-¡De verdad lo sien- ¿Qué? – Se sorprendió.-
-Estuve pensando de que es mejor preguntarle yo misma, si tú vas a preguntarle por mi yo quedaría como una cobarde.-
-Ah… - Fue lo único que pudo decir.-
-Bien, nos vemos después Kagura. – Dijo mientras se marchaba.-
Kagura volvió al aula, ya que como no se hablaba más con Shinpachi, y el sádico de seguro no quería estar con ella. -¿Qué haces aquí? – Pregunto Kagura al ver a Sougo sentado en su pupitre.-
-¿Qué hago? Estoy sentado. Por tu culpa no puedo caminar bien.- Con el mismo tono de siempre.-
-Te lo tienes merecido.-
-Maldita.-
-¡Ah! Por cierto sádico, tengo una amiga que gusta de ti.- Comento mientras se sentaba en su pupitre, a si podían hablar frente a frente.-
-¿Amiga? – Pregunto.- ¿No será el viejo truco de decir que tu amigo gusta de ti, pero en realidad eres tú el que está enamorado? – Pensó con algo de ilusión.-
-Si, Nobume.- Comento con naturalidad, y la ilusión de Sougo se hizo trisas.-
-Ah… ¿Y?- Pregunto en seco.-
-Pues… Ella está pensando en declarársete, ¿Podrías aceptar ser su novio? Después de todo ella es una sádica como tú. Si te fijas bien sus muñecas están llenas de cicatrices.- Trato de convencer a Sougo, pero este no le respondió.- Oye, ¿Estas escuchando? – Pregunto un tanto molesta-
-Sí, te escucho.- Contesto molesto.-
-¿Y bien?-
-¿Tu… Quieres que yo este con ella? – Pregunto dolido.-
-Pues… Sí, es perfecta para ti ¿No? – Respondió un tanto confundida por el tono de voz con el que Sougo le hablaba.-
-Bien, si eso quieres… -Murmuro muy enfadado.-
-¿Eh? – Pregunto extrañada al tratar de ver a Sougo a los ojos, pero sus cabellos lo evitaban.-
-¡Si eso quieres lo hare! – Exclamo molesto y se marchó cojeando, dejando a Kagura helada.-
-¿Qué le sucede a ese idiota? – Pregunto Kagura.-
-Creo que está enfadado.-
-Sí, creo que s- Se detuvo.- ¿Estabas escuchado Mayora? – Pregunto alarmada.-
-Pues sí, ustedes ni se percataron de mi presencia.- Contesto Hijikata.-
-Eres un chismoso.-
-¡Pero si ustedes empezaron a gritar delante de mí! – Se relajó y encendió un cigarrillo mientras se apoyaba en el marco de una ventana del aula.- ¿No crees que te has excedido?
-¿Ah? – No entendía de que hablaba.-
-Bueno, ya sabemos que no te gusta Sougo, pero no tenías que impulsarlo a salir con alguien más para sacártelo de encima sabes.-
-¿D-De que estas hablando? – Tenía un mal presentimiento.-
-Sí que eres lenta.- Exhalo todo el humo.- Es obvio que ese idiota siente algo por ti.-
-¿Qué? – Shock.-
-Es claro que se molestó, yo también me hubiese molestado en su lugar. Mira que la chica que te gusta trate de convencerte para que salgas con alguien que ni siquiera te interesa.- Volvió a meterse el cigarrillo a la boca, mientras que Kagura estaba congelada, no sabía cómo reaccionar.- ¿Sigues aquí? Ve a disculparte, idiota. Ahora que sabes cómo se siente ve y ofrécele una disculpa y déjale en claro tus sentimientos. Él es demasiado orgulloso como para admitir los suyos.- Dijo mirando por la ventana.-
En ese momento Kagura salió corriendo del aula y lo busco por todo el patio del instituto, pero no lo encontró, ni a él, ni a Nobume. El tiempo corría rápido y ya se acercaba el momento de que toque la campana para volver al aula, y no quería hablar de eso con todos sus compañeros presentes.
Finalmente los encontró, prácticamente ocultos. Estaban en la azotea. Cuando Kagura estaba decidida a llamar al sádico, esta se detuvo al ver como Sougo abrazaba a Nobume.
-¿Eh? ¿Q-Que está pasando aquí? – Pensó Kagura con desesperación.-
