Alvíss regresó a la ciudad. Se lo veía abatido y apesadumbrado. Sin embargo no tuvo tiempo de recuperarse porque cuando volvió a donde se hospedaba su hermano mayor y su padre lo enviaron de inmediato a hablar con el príncipe Thor que reclamaba su presencia. Eso lo sorprendió porque el sol todavía no se había puesto y por eso él y su familia eran obligados a usar esas pesadas y gruesas armaduras para que el sol no los destruyera.

El enano fue acompañado por su familia al palacio de Odín y allí fue recibido por dos guardias que lo condujeron hacia un salón en donde Thor lo esperaba. Sin embargo grande fue la sorpresa de los enanos cuando vieron que Loki estaba parado a la derecha de su hermanastro y observaba con seriedad a los recién llegados. En el cuarto había una mesa y varias sillas de fina y refinada madera.

El dios del trueno se acercó a ellos con respeto y les indico que tomarán asiento. Alvíss y sus acompañantes obedecieron y se sentaron a los costados mientras que Thor se sentó a la cabecera de la mesa y Loki a su derecha. Alvíss observaba al dios de las travesuras y sentía deseos de contarle a Thor todo lo que había visto, sin embargo se contuvo porque se lo había prometido a la princesa. El dios del trueno tomó la palabra y hablo con austeridad.

-Alvíss hijo de Náin. He estado pensando seriamente tu propuesta. Y he llegado a la decisión de que no voy a entregarte la mano de mi hija en matrimonio. –expresó con seriedad el dios del trueno.

Los enanos cruzaron miradas entre sí, como si ya hubiesen sabido la respuesta de antemano. Fue Alvíss quien le respondió al hijo de Odín, pero antes le dirigió una furtiva mirada a Loki.

-Lo entiendo príncipe Thor. Sé muy bien que mis sentimientos no son correspondidos. Una mujer como ella nunca podría amar a un monstruo como yo. –dijo tristemente Alvíss.

Loki miro hacia un costado y Thor sintió pena y compasión por el enano.

-No digas eso. No eres un monstruo. Es solo que tú pretendes mucho. Freya no puede ir a vivir tus tierras, ella no puede vivir en la oscuridad, necesita del sol y necesita quedarse aquí en Asgard. –respondió prudente el dios del trueno.

Alvíss miro al heredero de Odín con una melancólica mirada y una triste sonrisa.

-No es necesario que sea tan amable conmigo príncipe Thor. Descuide sé muy bien lo que piensa y quédese tranquilo que no haremos ninguna guerra ni el pueblo de Asgard estará en peligro porque la princesa ame a otro hombre. –dijo Alvíss y lanzo una furtiva mirada a Loki.

-Me alegra escuchar que seguimos siendo aliados y… espera… –el dios del trueno se detuvo y analizo las palabras del enano, Loki sólo se llevo la mano a su frente y suspiro. – ¡¿Que mi hija que?! ¡¿Tú como lo sabes?! –exclamo iracundo Thor.

Los enanos contrajeron sus músculos de los nervios y el miedo al ver a Thor a punto de perder el control, el único que permanecía sereno era Alvíss.

-Esta mañana me cruce con su hija en el bosque y ella me confió que estaba enamorada de otro hombre. Que lo ama con todo su corazón y que por eso no podía corresponder mis sentimientos. –respondió tranquilamente Alvíss.

Thor se puso de pie con violencia y Loki lo sostuvo de los hombros.

-Tranquilo Thor. No podemos saber si es verdad lo que dice. –dijo Loki mientras le lanzaba una mirada furtiva al enano.

El dios del trueno se acercó a Alvíss y lo miro fijamente a los ojos.

-¡Alvíss! Lo que estás diciendo… ¿Es verdad? –pregunto mientras lo señalaba con el dedo.

Alvíss se puso de pie e inclino su cabeza ante Thor, dejando confundido al dios ya que pensaba que el enano iba retrucarle algo.

-Príncipe Thor yo jamás le mentiría. Su hija estaba con su yegua de crin blanca paseando por el bosque y me confesó que amaba a otro hombre cuando me vio y que por eso no quería casarse conmigo. Me pidió que supiera comprenderla. Y yo la entiendo. –respondió tranquilamente el enano.

Thor aflojo sus músculos y Loki se acercó a ellos sin dejar de mirar inquisitoriamente al enano. Quien le devolvió una mirada desafiante al dios del engaño.

-¿Mi hija te ha dicho eso? ¿Te ha dicho el nombre de esa persona? –pregunto el dios del trueno.

Alvíss clavó su mirada en Loki quien estaba a punto de asesinar al enano con un hechizo pero se contenía porque Thor estaba ahí. El enano suspiro cansado y hablo con pasividad en su voz.

-No. No me lo ha dicho príncipe. –respondió tranquilamente Alvíss.

Thor suspiro calmadamente y Loki le apretó el hombro con fuerza a su hermanastro.

-Cálmate Thor. –susurro tranquilamente.

El dios del trueno suspiro pesadamente y miro a Loki.

-Si, tienes razón hermano. –respondió el dios del trueno. Loki fue a responderle que él no era su hermano pero ese no era el momento de discutir con el hijo biológico de Odín.

El enano volvió a tomar la palabra, siempre con respeto se dirigió a ellos.

-Príncipe Thor… no debe preocuparse. No estoy enojado, sólo un poco triste. Si me permite, me gustaría regresar a mi tierra. –pidió con cortesía Alvíss.

El dios del trueno miro compasivo al enano y asintió con un leve movimiento de su cabeza.

-Si, entonces me alegra saber que no pretendes una guerra ni cortar nuestros lazos. –dijo tranquilamente Thor.

-Por supuesto que no. Nuestro pueblo siempre ha sido amigo de Asgard y no queremos la guerra con ustedes. –respondió Alvíss.

Thor sonrió tranquilamente y le tendió de forma amistosa la mano al enano, aunque para eso tuvo que agacharse. Alvíss estrecho con respeto la mano del dios del trueno.

-Me alegra escuchar eso. Que tengas buen viaje de regreso a tu tierra. –dijo Thor con cortesía.

Alvíss asintió y se puso de pie junto con sus acompañantes. Camino hasta la puerta pero antes de irse se dio media vuelta y miro a Thor.

-Príncipe Thor… cuide de su hija. Temo que… esté en peligro. –dijo con preocupación.

Loki sentía deseos de matar al enano por abrir su boca pero se contenía, solo se limitaba a mirarlo feo. Mientras tanto Thor frunció el ceño preocupado.

-Descuida… cualquier degenerado que se atreva a tocar a mi hija terminara desterrado o muerto. –respondió seriamente.

El enano sonrió tranquilamente y clavó su mirada en Loki, quien sólo suspiro. Alvíss emprendió su camino de regreso a su tierra. Los años habían pasado y Odín había logrado reconstruir el Bifrost, por eso el enano podía regresar a su tierra.

Thor se quedo a solas con Loki, cuando la puerta se cerró el dios del trueno tomó de los hombros con fuerza y fiereza a su hermanastro y lo estampo contra la pared, logrando incrustarlo en ella. El dios de las travesuras fue sorprendido de tal manera que no pudo defenderse.

-Arg... –se quejo Loki. –Thor… ¿Qué haces? –pregunto tratando de soltarse del agarre del iracundo hijo de Odín.

La mirada irascible de Thor se clavo en los ojos verdes de su hermano menor.

-Lo que dijo Alvíss… tú debes saber la verdad. Esta mañana vi que te ibas al bosque con mi hija… eso quiere decir que estuviste presente cuando ella hablo con Alvíss. Dime… ¿Quién es el hombre que ama Freya? –pregunto el dios del trueno mientras apretaba con fuerza los hombros de Loki y casi llegaba a romperle los huesos.

-Arg… Déjame… –murmuro el dios de las travesuras al mismo tiempo que empujaba a Thor y se libraba del amarre de su hermanastro.

Thor se acercó a Loki nuevamente y lo arrincono contra la pared pero el hijo de Laufey lo volvió a empujar hacia atrás para liberarse.

-Responde Loki. –ordeno iracundo Thor.

El dios de las travesuras sonrió astuto y miro desafiante a los ojos del heredero de Asgard.

-Claro… te lo digo así vas y matas al hombre ¿No? Freya nunca te lo perdonará. –respondió Loki.

El dios del trueno se enfureció y volvió a arrinconar al hijo de Laufey, pero este perdió el control y su piel se volvió azul y sus ojos rojos. En sus manos comenzó a formarse una energía azulada, era un hecho, Loki estaba a punto de atacar a Thor. Quien permaneció serio y dio un paso hacia atrás.

-No quiero pelear contigo Loki. Sólo dime ¿Quién es ese hombre? –pregunto Thor mientras retrocedía porque no quería pelear con su hermano.

Loki frunció el ceño y dejo caer sus brazos a los costados de su cuerpo, en señal de no querer luchar contra Thor.

-Si te lo digo debes jurarme que no perderás el control. Piensa en tu hija... te va a odiar. –dijo seriamente Loki.

El dios del trueno frunció el ceño y se acercó a su hermanastro.

-Deja que yo sea quien decida eso. Si mi hija está en peligro no puedo dejar que ella este junto a un hombre que la lastime. –respondió gravemente.

Loki movió su cabeza a ambos lados en señal de negación.

-No Thor… es Freya quien debe decidir. No tú. Y ella ya ha decidido. –dijo seriamente Loki, sin perder su forma Jotun. –Yo puedo asegurarte que ese hombre daría su vida para que tu hija sea feliz. Que la cuidará, la protegerá y la amará como nunca amo a nadie en su vida. –comentó el príncipe con una inocente mirada que Thor nunca había visto en él.

El dios del trueno se sorprendió de tal manera que permaneció boquiabierto. Se acercó más a Loki y lo miro desconfiado y sorprendido.

-Loki… no es cierto… no me digas que… –murmuro incrédulo.

Loki se dejo caer de rodillas, sin perder el color azulado en su piel, y miro a su hermano suplicante.

-Soy yo Thor. La persona de la cual Freya se ha enamorado. Soy yo. Y… yo también la amo. Me he enamorado de tu hija. –confesó Loki.

Thor abrió grandes sus ojos azules. Sus oídos y su mente no daban crédito a lo que escuchaba. No podía procesar la información que había recibido. ¿Su hermano? ¿Su hermano menor había tocado a su hija? ¿Podría el dios del trueno perdonar semejante traición?

Freya se encontraba paseando por la ciudad, acompañada de Arya, la joven hija de Volstagg al saber que Thor hablaría con Alvíss y Loki después le contaría su relación con Freya, había decidido acompañar a su amiga mientras esperaba que Thor no matará a Loki. Las dos chicas hablaban animadamente, Arya le relataba a su amiga la cita que había tenido con Frandal y esta sonreía divertida al escuchar como la madre de la joven de cabellos rojos la había cubierto para que saliera con el guerrero.

-Y fuimos a caminar por las cataratas y después acampamos en el bosque, luego de que tú te fuiste con Loki. Frandal es todo un caballero… sabe como impresionar a una chica. –contaba Arya con un leve sonrojo en sus mejillas.

La princesa escuchaba a su amiga y sonreía contenta porque su mejor amiga era feliz.

-Que lindo… me alegro mucho por ti Arya. Imagino que Frandal es todo un caballero. –respondió Freya.

Arya tomó cariñosamente del brazo a su mejor amiga y continuo hablando:

-Si, es todo un caballero y no es un bruto como todos aquí. Es muy refinado y todo un galán. Sólo espero que mi padre no lo asesine en cuanto se entere. Aunque seguramente mi madre va a intervenir, ella es muy comprensiva. –comentó pensativa la joven de largos pelirroja.

Freya sonrió divertida y le acarició la mano a su amiga.

-Descuida… seguramente el Señor Volstagg lo entenderá. Tu padre parece un hombre comprensivo. No creo que asesine a su fiel compañero de aventuras. –opino la princesa.

-Es verdad. Seguramente volaran un par de mesas, sillas, adornos y demás cosas y después se calmara. Igual que cuando el Señor Thor sepa de tu amor con Loki. Yo estoy segura de que lo entenderá y que además le dará a su hermano la oportunidad de poder redimirse. Loki ha cambiado mucho desde que está contigo. –comentó con una sonrisa y a la vez pensativa la hija de Volstagg.

Freya le sonrió dulcemente a su amiga y apoyo su cabeza sobre el hombro de la joven pelirroja.

-Estoy segura que mi padre lo entenderá. Pero al igual que el Señor Volstagg primero volaran unas cuantas cosas, si no destruye el palacio entero. Y después lo entenderá. Pero Arya tu tienes a tu madre de tu lado. A mi mamá no le agrada Loki y seguramente serán dos contra uno. –respondió preocupada la princesa.

-Mmm… no creo porque la reina y el rey van a proteger a Loki y a ti, por supuesto. Así que en teoría… todo estará bien. –sonrió tranquilamente Arya.

La princesa le sonrió tranquilamente a su amiga y continúo conversando con ella.

-Es verdad. Mi abuela nunca dejaría que lastimen a Loki. Ella lo ama porque es su hijo y lo ha criado. Y mi abuelo siente culpa por lo que paso en el pasado así que lo consentirá. A pesar de que mi padre no esté de acuerdo. –opino pensativa Freya.

Arya miro sorprendida a su amiga:

-¿El rey siente culpa? Eso es raro de ver. Aunque imagino que debe sentirse muy mal por lo que paso con Loki. Aunque mi padre dice que Loki ya era travieso desde adolescente y que siempre le jugaba bromas a tu padre. Lo extraño de todo esto es… que ahora va en serio y que, tal vez por su pasado, Thor no le crea. –opino pensativa Arya.

Freya frunció el ceño con preocupación.

-Espero que mi padre le crea. Yo sé muy bien que Loki no está mintiendo. –dijo seriamente la princesa.

-¿Cómo lo sabes? –pregunto curiosa Arya.

Freya sonrió divertida y miro de forma astuta a su mejor amiga.

-De la misma manera en que tu confías en Frandal y sabes que no está jugando contigo. Cuando él te habla tu le crees ¿No es así? Es algo muy adentro mio, cuando él me acaricia o me dice que me ama yo sé que es verdad. –respondió Freya.

La joven pelirroja la miro sorprendida pero finalmente sonrió y soltó una suave risita.

-Lo entiendo. Que casualidad que las dos nos hayamos enamorado de dos hombres que la mayoría cree son unos mentirosos. –comento Arya mientras reía divertida.

-Es verdad. –asintió Freya mientras reía divertida.

En ese momento la risa de las chicas cesó cuando vieron a un hombre corpulento, de larga cabellera pelirroja y barba de igual color, persiguiendo a un joven rubio de ojos azules.

-¡Te voy a matar pervertido! ¡Vuelve aquí! –gritaba Volstagg mientras perseguía a Frandal.

El guerrero de cabellos rubios y mostacho de igual color detuvo su corrida y le hablo a su amigo, ante la mirada atenta del pueblo y de las chicas:

-Espera Volstagg… ¿Te consuela saber que me enamore de tu hija y que voy en serio esta vez? –pregunto Frandal ante el sonrojo de Arya al ver que la gente se daba media vuelta y la observaba.

Volstagg exhalo un grito que casi parte en dos el cielo y se lanzo a correr a su ex amigo. Por supuesto que alguien que se mete con tu hija ya no es amigo, eso pensaba Volstagg. Quien se dedicaba a perseguir a Frandal por toda la ciudad. ¿Cómo supo Volstagg que su hija había tenido una cita con el guerrero? Fácil las personas del pueblo se lo habían comentado.

-¡Freya lo va a matar! ¡Tenemos que hacer algo! –dijo Arya mientras zamarreaba a su amiga de los nervios.

La princesa fue a responderle a su mejor amiga pero en ese instante el cielo tronó. Los rayos y truenos comenzaron a invadir el firmamento de Asgard mientras la gente corría a refugiarse. Arya y Freya cruzaron miradas aterradas.

-¡Mi padre! –exclamo Freya sabiendo que Thor no había tomado nada bien la noticia de Loki.

Arya la miro aterrada y vio como a su padre le importaba muy poco que un rayo pudiera caerle encima y continuaba persiguiendo a Frandal.

-Freya… tú debes detener a tu padre y yo al mio. Mucha suerte amiga. –dijo seriamente Arya mientras corría detrás de su padre.

-Mucha suerte Arya. –respondió Freya al mismo tiempo que salía corriendo en dirección al palacio.

Los guardias del castillo de Odín escucharon un grito ensordecedor y corrieron por los pasillos del palacio en dirección a donde habían percibido ese grito. Cuando llegaron vieron que Loki atravesó la pared dejando un enorme hueco, por el cual había pasado.

-Thor… por favor... –murmuro el dios de las travesuras mientras se ponía de pie con dificultad, el golpe había sido muy fuerte, Thor iba en serio.

El dios del trueno pasó por el hueco en la pared y empuño su martillo. Al ver la rabia en sus ojos los guardias corrieron asustados en busca de Odín. Mientras que los sirvientes y demás personas del castillo se acercaban a observar que pasaba en el lugar.

-Te voy a matar. –respondió iracundo Thor.

Loki levanto sus manos en alto en señal de no querer luchar, sin embargo no había perdido su forma Jotun.

-Thor… por favor… hablemos… te lo puedo explicar… –pidió el príncipe menor de Asgard.

El dios del trueno se lanzó contra su hermano, quien esquivo el golpe del Mjolnir que se estrello contra el suelo dejando un hueco.

-¡Maldito bastardo! ¡Con mi hija no! –grito furioso Thor.

Los guardias y demás personas que observaban la pelea ahogaron un grito de sorpresa y de horror. En ese momento Sif llegaba al lugar y se quedo pasmada al ver a su esposo intentando golpear tan salvajemente a Loki.

-Thor… ¿Qué está pasando aquí? –pregunto la madre de Freya.

El dios del trueno miro a su esposa con rabia y señalo a Loki con el dedo.

-¡Tenías razón! ¡Loki acaba de confesar que ama a Freya! ¡Me ha pedido su mano! –grito iracundo.

Sif abrió sus ojos grandes de la sorpresa al igual que los sirvientes del castillo que estaban mirando la batalla entre los hermanos, bueno… no era una batalla porque era Thor tratando de matar a Loki. Y este trataba de esquivarlo.

-¡¿Qué?! –exclamo horrorizada Sif. Sin embargo la guerrera no interfirió en la pelea, sólo los observo con horror.

-¡Te voy a matar Loki! –grito Thor al mismo tiempo que su martillo derribaba una pared, ya que su hermanastro lo había esquivado.

Loki se arrojó contra Thor y lo sostuvo de las muñecas para que no lo atacara, haciendo un esfuerzo para tranquilizar a su hermano.

-Escúchame… por favor… escúchame Thor… la amo… en verdad me he enamorado de tu hija. No miento. –dijo seriamente Loki.

Esas palabras hicieron que la rabia aumentara en Thor y arrojara contra la pared a su hermano, logrando incrustarlo en ella. Un grito de dolor escapó de los labios de Loki cuando Thor lo sujeto del cuello ante las miradas de terror de los presentes.

-Thor… piénsalo bien. No lo mates. –comentó Sif, no lo hacía por Loki sino por su hija. Sabía que Freya jamás perdonaría a Thor si mataba a su amado.

El dios del trueno tensó la quijada y frunció el ceño.

-No tengo nada que pensar. ¡Te di una oportunidad de que te redimieras! ¡Y te metiste con MI HIJA! –grito el dios del trueno mientras apretaba el cuello de Loki.

Al dios de las travesuras se le nublo la vista, comenzó a ver todo negro y sentía que el aire ya no llegaba a sus pulmones. Era su fin. Thor no le daría una oportunidad, era obvio. Después de todo lo que había hecho Loki era obvio que la confianza de Thor se había resquebrajado. Y luchar contra Thor tampoco ayudaría a la causa. Era la primera vez que el dios de las travesuras no sabía que hacer. Sin embargo en ese momento alguien empujo a Thor logrando que suelte al dios del engaño, quien cayó de sentado y sin fuerzas. Thor cayó de costado, lejos de Loki.

-¡Padre no lo lastimes! –exclamo Freya. Quien había llegado al lugar y sostenía entre sus brazos a su amado.

Sif se tapo la boca del horror al ver a su hija en el medio de su padre y su presa. Thor se puso de pie violentamente y se acercó a su hija con su martillo en alto. Su rostro estaba desfigurado de la furia y la cólera que sentía.

-¡Freya suéltalo! ¡Te lo ordeno!–grito Thor señalando a su hija.

La princesa miro seriamente a su padre y sujeto con más fuerza al príncipe entre sus brazos y acercó la cabeza de Loki a su pecho. Lo sostuvo con fuerza para que su padre no lo lastimara.

-¡No lo haré! ¡Por favor tienes que comprender padre! –dijo suplicante Freya. La doncella acarició el rostro de Loki y cuando el hijo de Laufey abrió sus ojos se encontró con ella y con esa seria expresión en su doncella. Por primera vez la princesa estaba dispuesta a luchar con su padre si eso era necesario.

-Freya… –susurro asombrado Loki y sin darse cuenta estiro su mano y le acarició el rostro a su doncella.

La princesa le sonrió más tranquila, al ver que Loki estaba a salvo, y le hablo con ternura:

-Loki… ¿Estás bien? –pregunto con preocupación.

El hijo menor de Odín le sonrió a Freya y se incorporó con su ayuda. Loki observo a Freya de una manera que Thor nunca había visto en su hermano. Sus palabras parecían ser ciertas, había amor en esas miradas, en ese comportamiento.

-Si Freya… estoy bien. –respondió Loki sin dejar de mirar, completamente enamorado a su doncella.

Al dios del trueno le parecía increíble que su hermanastro se hubiera enamorado de esa manera. Su mirada, su accionar todo en Loki había cambiado. Sin embargo Thor no podía acceder. No podía aceptar que fuera con su hija. La pequeña bebe que él había educado y protegido. Loki venía a quitarle lo que él más amaba y lamentablemente ya no podía confiar en él. Loki lo había engañado, había intentado matarlo a él y todos sus seres queridos. ¿Cómo confiar en alguien que siempre te ha mentido y te ha engañado? Cuando alguien te miente durante toda tu vida ¿Puedes llegar a creerle cuando te está diciendo la verdad? ¿Cómo confiarle a la persona que más amas a un ser como Loki? Thor observaba a su hija y no podía asimilarlo. Su pequeña niña lo desafiaba para proteger a uno de los enemigos de Asgard, a quien había querido tomar el trono y se había manchado sus manos con sangre inocente. ¿Qué rayos le pasaba a Freya?

-Freya… debes estar bajo un hechizo. Loki… ¿Qué le has hecho a mi hija? –pregunto seriamente el dios del trueno mientras empuñaba su martillo.

La princesa frunció el ceño tristemente y negó con un movimiento de su cabeza. Sin embargo Loki le respondió a su hermanastro.

-Thor… –pero el dios del engaño no pudo terminar porque Freya lo interrumpió. La princesa dio un paso al frente y le hablo con prudencia a su padre.

-No estoy bajo ningún hechizo. Padre tu mismo puedes verlo. Por favor dale una oportunidad a Loki. –pidió seriamente la joven de largos cabellos rubios.

Thor bajo su martillo y se acercó a su hija. Con desesperación acarició el rostro de la niña con su mano izquierda.

-No puedo. Tú no has vivido lo que yo viví. Loki le ha hecho daño a todo lo que amo. No puedo confiar en él. –respondió preocupado el dios del trueno.

Freya tomó la mano de su padre entre las suyas de una manera cariñosa y Loki se acercó a Thor y le hablo con prudencia.

-Thor yo no suelo decir este tipo de cosas pero… en verdad amo a tu hija. Jamás usaría mi poder para lastimarla, sé que soy un embaucador pero… he cambiado. Por ella. Dame una oportunidad y si lo arruino podrás matarme. Yo mismo dejaré que me tortures y me mates. Pero dame una oportunidad. –dijo seriamente.

Thor frunció el ceño y miro a su hermano con rabia:

-¿Cómo puedo confiar en ti Loki? ¡Dímelo! –grito al mismo tiempo que lo empujaba y lo alejaba de su hija.

El dios de las travesuras se golpeo contra la pared, sin embargo no enmudeció ante el poderoso dios del trueno.

-Porque esta vez estoy diciendo la verdad. –respondió Loki con seriedad.

Sif miro asombrada al dios del engaño al igual que las personas que estaban allí. Parecía algo increíble, como si estuvieran presenciando un suceso único e irrepetible. La madre de la princesa no dijo nada. No se animo, su hija lucía tan seria pero a la vez prudente, quizás era hora de dejarla caminar sola. Sin embargo Thor no podía asimilar la noticia ni las palabras de Loki.

-Lo siento Loki. Pero no puedo creerte. –respondió mas calmado el dios del trueno.

Loki apretó con fuerza sus puños y respiro con fuerza. Su hermano era duro de roer. Pero se sorprendió cuando Freya se acercó a su padre. Enojada la joven sujeto con fuerza de los brazos al dios del trueno.

-¡¿Cómo puedes ser tan injusto?! –grito decepcionada. – ¿Por qué no lo entiendes? –pregunto tristemente la doncella.

El hijo mayor de Odín frunció el ceño preocupado y le acarició la mejilla a su única hija.

-Lo siento Freya… pero Loki no es para ti. Es embaucador, es cruel y sanguinario. No puedo dejar que estés a su lado. Tu vida peligra. Mi deber es protegerte. –respondió Thor.

La princesa se enojo ante esas palabras y se acercó más a su padre y lo tomo de la ropa con fuerza. Sif y Loki se asombraron de ver a la refinada y delicada princesa con el carácter de su padre.

-Pero padre… dale una oportunidad. –pidió Freya.

Thor negó con un movimiento de su cabeza.

-Freya… Loki es Jotun y tú eres una princesa asgardiana. No pueden estar juntos. Fin de la conversación. La respuesta es no. –dijo Thor mientras se daba media vuelta y le daba la espalda a su hija.

La princesa frunció el ceño y tensó la mandíbula. Estaba furiosa y Sif lo podía notar. Después de todo era su hija.

-Claro el Príncipe y futuro rey no me deja enamorarme de un Jotun pero él tiene su novia humana en la tierra. ¿Cómo era su nombre? ¿Jane? Dime padre… ¿Has engañado a mi madre con una Midgardiana? ¿Tan poco te importa tu familia? ¿Tan poco te importa mi felicidad? –pregunto furiosa la princesa mientras su madre se tapaba el rostro asombrada.

Thor se dio media vuelta y observó a su hija con furia y su mirada después se enfoco en Loki y lo tomó salvajemente del cuello.

-¡Tú! ¡Tú se lo has dicho! Ese es tu plan… poner a mi hija en mi contra. –exclamo mientras le apretaba el cuello al dios de las travesuras, quien empujo hacia atrás a Thor y se libero del agarre. Loki no pudo responder a las palabras de Thor porque Freya se interpuso entre él y su padre.

-¡No lo culpes! Te escuche. Y la verdad no puedo creer que seas tan injusto. –dijo tristemente Freya.

Thor observo a su hija con decepción y después miro a Loki, el dios del engaño sostuvo su mirada con firmeza.

-Hija… eso fue en el pasado y… –el dios del trueno no pudo terminar de hablar porque su hija lo interrumpió.

-No me interesa. Sólo quiero estar con Loki. Quiero que le des una oportunidad. No quiero tener que casarme con alguien a quien no amo. Por favor trata de comprender. ¿O no quieres que este con alguien a quien amo porque tú no pudiste? –pregunto astuta la princesa.

Esas palabras hirieron y cavaron profundo en el corazón de Thor. No pudo contenerse y en un arrebato de furia su puño se movió contra su hija. Pero Loki se interpuso y Thor lo golpeo con toda su fuerza en el abdomen. Dejándolo herido y de rodillas en el suelo.

-¡No! –exclamo Freya al mismo tiempo que se arrodillaba junto a Loki. – ¿Estás bien Loki? –pregunto preocupada.

El dios de las travesuras le sonrió dulcemente a su princesa.

-Si, descuida Freya. No es nada. –respondió Loki. Y levanto su mirada hacia Thor. –Sabía que no se puede hablar de ese tema contigo. Pero tu hija tiene razón. –dijo seriamente.

Esa acción dejo sorprendido a Thor. Abrió sus ojos grandes de la sorpresa y le hablo a Loki más tranquilo.

-¿Por qué lo has hecho? –pregunto desconfiado. – ¿Por qué has recibido el golpe si sabías que podía matarte? –indagó seriamente.

Loki estaba de rodillas en el suelo y ya había perdido su forma Jotun. Gravemente levanto su mirada y observó con seriedad a su hermano mayor.

-Tú deberías saberlo. No voy a dejar que lastimes a Freya. La amo. –respondió sinceramente.

Thor abrió sus ojos de la sorpresa y pudo comprenderlo. El dios de las travesuras se puso de pie con la ayuda de Freya pero inmediatamente se tomó el abdomen del dolor. En ese momento la reina Frigga y Odín se hicieron presentes en el lugar.

-¿Qué está pasando aquí? –pregunto de brazos cruzados el padre de todos.

Frigga vio a su hijo menor herido y se acercó a Thor.

-Cariño ¿Por qué estás peleando con tu hermano? ¿Por qué lo has lastimado? –pregunto preocupada.

El dios del trueno no le presto atención a su padre, solamente miro a su madre y le respondió con respeto pero sin perder su enojo.

-Tu hijo menor me ha pedido la mano de Freya. –le dijo Thor a su madre.

Frigga observo a asombrada Loki ya que no pensaba que iba a decirle la verdad tan rápido a Thor y contuvo la risita que iba exhalar, debido a la felicidad que sentía porque su hijo menor había encontrado el amor. Sin embargo la reina se contuvo porque Thor estaba furioso. Odín se acercó a Thor y lo tomó del hombro con fuerza.

-Hijo… ¿Por qué no le preguntas a Freya que es lo que ella desea? –pregunto con prudencia el padre de todos.

Thor frunció el ceño y miro con odio a su padre.

-Loki no es para Freya. Tú ya sabes eso. –respondió seriamente.

Sif se acercó a ellos y se ubico junto a Frigga con tranquilidad le hablo a su esposo.

-Thor… tal vez debas acceder al pedido de Loki. Freya así lo desea y ella ya es mayor de edad. Después de todo si Loki llega a romper su palabra… podemos matarlo. –opino la guerrera mientras miraba a su hija.

El dios del trueno se dio vuelta y miro fijamente a su esposa. ¿Todo el mundo estaba en su contra? ¿Acaso esto era una jugada de Loki o que? Finalmente Thor suspiro cansado y se acercó a su hermano herido. Lo tomó del cuello y lo levanto en alto. Freya intento que lo soltara pero la aparto con una sola mano sin lastimarla.

-Escúchame bien Loki. Te daré una sola oportunidad. Sólo una. La lastimas y te mato. –dijo furioso.

El dios de las travesuras sonrió divertido y asintió con un movimiento de su cabeza.

-Te lo juro. Si algo le pasa a Freya por mi culpa yo mismo dejare que me mates. –respondió Loki.

Thor bajo a su hermano y lo dejo en el suelo. Miro a su hija, quien en ningún momento se separo de Loki, y le hablo más calmado.

-Freya… espero que tengas cuidado con lo que deseas. –dijo seriamente.

La princesa asintió con un movimiento de su cabeza y con sensatez le respondió a su padre.

-Lo sé padre. No te arrepentirás. –comentó con respeto.

-Pero me vuelves a faltar el respeto así y no respondo de mí. –Thor la regaño con seriedad.

Freya bajo su cabeza y volvió a ser la niña tímida que era.

-Lo sé… perdóname. –respondió pero en ningún momento soltó a su amado.

Thor exhalo un cansado y agotador suspiro y se dio media vuelta. Comenzó a caminar rápidamente y abandono el lugar acompañado de Sif. La reina y el rey se acercaron a Freya y a Loki. Frigga le sonrió con ternura a su hijo y Odín miro a su nieta.

-Freya lleva a Loki a la sala de curación. Deben curarle las heridas que le hizo tu padre. –comentó con amabilidad el padre de todos.

La princesa asintió con una respetuosa reverencia.

-Si abuelo. Vamos Loki. –respondió Freya.

Loki se sujeto con fuerza de su doncella y juntos fueron caminando lentamente hacia la sala de curaciones. Odín se acercó a Frigga y tomo dulcemente de la mano a su esposa.

-Tal vez yo no estaba tan equivocado y…quizás ellos logren una alianza entre Asgard y Jotunheim. –comento con una sonrisa el padre de todos.

Frigga miro a su esposo y le dio una suave palmadita en el hombro.

-Todavía es muy pronto para que pienses en eso. Lo más importante es que Loki al fin tiene paz. Al fin ha encontrado a alguien que no lo juzga. Lo importante es que podrá ser feliz. –dijo tiernamente la reina.

-Es verdad. –afirmó el padre de todos.

La reina exhalo un largo suspiro y sonrió tranquilamente.

-Ahora solamente debemos esperar. –opino Frigga con esa tierna sonrisa que la caracterizaba.


Buenas tardes! ¿Como han estado? Espero que muy bien =) Al final Loki la saco barata, por el momento ;) Pero Thor parece haber accedido, ojala que le dure bastante esta decisión jajajaja. ¿Cuantos creyeron que Thor lo mataría? jajaja XD

Ah! y una cosita que quería contarles y siempre me olvido vieron la imagen que tiene fic en la presentación, la chica rubia de ojos azules, bueno es así como imagine a Freya. Dicen que una imagen vale más que mil palabras jajajaja por eso quería aclararles eso =)

Espero, de todo corazón que les haya gustado el capitulo, y cualquier opinión o consejo o sugerencia, siempre son bienvenidos, pueden decirme ;) =) Les agradezco infinitamente a las lectoras y lectores que pasan por mi fic, especialmente a Silvia (Al contrario cariño, gracias a ti por tus lindas palabras, siempre me animas a seguir, te lo agradezco mucho) a blackmoon11 (Bienvenida al fic, espero que te haya gustado el capitulo) y a Akayume-chan (Bienvenida al fic =))

Nos leemos en una semana, se me cuidan mucho, les mando un abrazo gigante! =)