Aqui estoy otra vez!
me pedisteis que que actualizara... y qui estoy! :P
Espero que os guste, os vuelvo a pedir perdon por mi tardanza en el capitulo anterior.
Tambien por que me quedara tan corto, esque ahora voy escribiendo sobre la marcha y nunca se como me van a quedar pero intentare alargarlos.
Respecto a lo de naya y heather... no lo se XD puede que en un futuro ponga algo aunque de momento no tenia pensado nada.
Todo se verá
ahora espero que os guste
http : / www . youtube . com / watch ?v=wwlq5bCPhxI
Es la canción que escuchaba durante la escena en si, ya sabreis a que me refiero :D besos ^^
Dianna se tensó al percatarse de eso y la morena lo noto. Giro su cabeza y la miró.
Sus caras estaban tan cerca, a escasos centímetros la una de la otra que el mínimo movimiento de cualquiera hubiera echo que sus labios se rozaran.
Pero la rubia se alejó antes de que pudiera pasar nada "Dianna por favor, esto ya lo habíamos pasado, no volvamos a lo de antes"
si llamamos por teléfono?-dijo dianna en un intento de que su gesto no pareciera tan brusco
no hay cobertura- respondió tímidamente lea-ya lo he mirado
Habían pasado tan solo unos minutos desde aquel acercamiento, ese momento en el que habían estado tan cerca y ahora estaban cada una en una esquina.
Supongo que no tardaran en darse cuenta de que estamos aquí encerradas- rompió el hielo la morena- es solo esperar un poco- terminó diciendo con una sonrisa forzada
Eso de esperar un poco no le había sonado muy bien, y lea lamentó su desafortunado comentario, apenas llevaban ahí encerradas quince minutos y la tensión hacía que parecieran horas.
La rubia simplemente observaba la silueta de Lea que la luz de emergencia le permitía ver.
En la azotea
Naya? Estas segura de que dianna ha salido de casa?- preguntaba chris mientras hablaba por teléfono-porque aquí no hay nadie.
Que te digo que he visto ha dianna llegar y luego a lea-Dijo con nerviosismo la morena- estaban hablando en la entrada
Pues te lo repito- dijo alterándose ya el chico- aquí no están! Tengo una preciosa azotea decorada para una maravillosa cita que parece que nunca va a ocurrir- termino diciendo con decepción
Relajate, juntas estaban alomejor como han visto que se ha ido la luz han pensado que se suspendería la cosa y quizás - cambió la voz a un tono insinuante- han decidido celebrar su fiesta en otra parte- mientras ponía una sonrisa picara
Naya eres una pervertida, y dejame decirte que tu operación tortilla de patatas se ha convertido en huevos revueltos-dijo el chico regañándola- ha sido un desastre
Bueno, bien pensado lo de "revueltos" no suena tan mal como lo pones- dijo otra vez en tono provocativo
Cerda!- dijo riendo chris- te cuelgo que me perviertes, nos vemos en el restaurante en 20 min, mientras las llamaré haber si están juntas o que- dijo sonando esperanzado- bye naya.
Los dos chicos se alejaron del edificio sin imaginar donde estaban sus amigas.
Al llamarlas varias veces y darse cuenta de que ninguna de las dos tenia cobertura, simplemente las dejaron de llamar... no sea que molestaran.
Dianna para intentar distraerse intento leer un poco pero le resulto imposible con la escasa luz que les alumbraba. llevarían tres cuartos de hora ahí encerradas y los últimos quince minutos no se habían dirigido la palabra, cosa que empezaba a molestar a lea.
Dianna- rompió el silencio- esto es absurdo. Tu y yo...- no sabia exactamente que decir- digo, estábamos bien, somos amigas... no?- hablo sin que esta ultima frase sonara muy creíble.
Si, amigas...- se notaba un tono un poco de decepción- claro, no tienes que preocuparte, esta todo bien
Otra vez quedaron en silencio.
Estaban sentada la una delante de la otra. Justo sus pies se rozaban.
Era un simple roce inocente, no lo hacían apropósito simplemente, no le molestaba a ninguna de las dos.
Lea estaba con las piernas estiradas y los pies cruzados y Dianna simplemente estaba medio tirada en el suelo ya.
Dianna llevaba unas sandalias que permitían que se vieran sus dedos, unos dedos pequeñitos y rechonchos de color rosáceo que hicieron que la morena sonriera.
Tienes los dedos rechonchos-dijo divertida
Dianna se sonrojo.
Ninguna de las dos había separado sus pies, seguían jugando con ellos. Ambas se divertían y sus miradas se cruzaban. Lea puso sus manos en el suelo y sin levantarse se acerco a la rubia, esa rubia que le creaba tanta confusión.
Se acercaba, lentamente, pero sin miedo. Su cara estaba a la altura de la de Dianna.
Esta se veía nerviosa, veía el acercamiento de la otra pero no hacia nada, simplemente se quedo quieta y por ese momento, justo en ese instante, se olvido de todo y dejo que la morena se acercara.
Tan solo a unos centímetros se quedaron mirando, se contemplaban, sin decir nada.
Notaban su respiración que iba al compás la una de la otra. Dianna hizo un intento de decir algo pero lea la hizo callar con un suave susurro cerca de la comisura de su boca y entonces comprendió que le daba todo igual. Puso una de sus manos en la mejilla de la morena, acariciándola lentamente con los dedos.
Durante ese momento no habían dejado de mirarse a los ojos y sin decirse nada habían dicho tantas cosas.
La rubia cerró los ojos, respiro hacia sus adentros y en ese instante , la otra, aun estando sobre ella, decidió acabar con la escasa distancia que las separaba.
Fue un beso lento, suave, dulce, lleno de sentimientos, sentimientos que habían intentado ocultar durante este tiempo y que ahora veían que sus esfuerzos no habían servido para nada.
Dianna, con cuidado puso su otra mano sobre ella, teniendo controlada la cabeza de la que estaba sobre ella, evitando que se escapara hacia cualquier otro sitio. En ese momento la quería sentir ahí, con ella, sin nadie mas.
Ambas acoplaron su cuerpo con el de la otra, evitando ninguna separación.
Sus brazos estaban estéticos, quietos en la posición inicial .
lea aun tenia apoyadas las palmas de su mano en el suelo para evitar caerse, pero finalmente el peso hizo que no pudiera aguantar mas y tuvo que parar el beso.
Se miraban, observaban la cara de la otra, admiraban la silueta con la poca luz que les iluminaba, al cruzar de nuevo sus miradas sonrieron y permanecieron en silencio.
Dianna se hizo a un lado para que la otra se sentara justo a su lado.
Mirando las dos hacia delante, con una sonrisa en la boca. Las manos en contacto, tocándose con el dedo meñique, entrelazándolos.
El silencio que antes había sido incomodo ahora era agradable, sin tensiones, simplemente disfrutaban del momento, sin hablar sin estropear nada.
Lea desvió su mirada de la pared. Se quedo mirando la expresión de Dianna, esa expresión de felicidad y aparto un mechón rubio que le caía sobre la mirada, esa mirada verde intensa que se metió en su cabeza y llevaba tiempo en su mente.
Deberíamos, hablar- intento decir la morena
shh- la hizo callar mientras colocaba el dedo en sus labios-ya tendremos tiempo de eso, ahora callate-y posó sus labios otra vez sobre los de la morena.
Fue un beso corto y tímido que terminó enseguida pero provocó que las dos volvieran a sonreír.
Volvieron a mirar hacia delante en silencio. Al parecer habia dejado de llover hacia un rato. No se habian dado cuenta de que llevaban ahi varias horas.
Eran las nueve de la noche.
Escucharon un ruido que provenia de fuera, como si hubiera alguien ahi fuera.
Rapidamente se pusieron de pie y empezaron a darle golpes a la puerta y a gritar.
Aqui!- decia Dianna golpeando en la puerta- estamos encerradas!
Mientras, justo a su lado Lea hacia lo mismo.
Oyeron una voz hablar desde fuera. Era el guardia de seguridad haciendo su ronda nocturna.
Enseguida les saco señoritas- gritaba desde fuera- un momento
Las dos se miraron aliviadas, por fin iban a salir de ahi e irse a casa.
El guardia les abrió y muy amablemente les ayudo a salir de ahi.
Al salir del edificio cada una tenia que coger su coche y se despidieron con un timido adios.
Dianna llegó la primera al apartamento. Se metió en su habitación y se puso el pijama. Salió a la cocina a por un vaso de leche y se encontro a Lea entrando por la puerta.
Hola- dijo la morena timidamente
hola-contesto Dianna mientras se sonrojaba.
He tenido que pasar por la gasolinera. No quedan tostadas para mañana- se excuso Lea por su tardanza
Ah, bien- sonreia- buenas noches- dijo levantando la mano
… noches-contestó con el mismo gesto
Se fueron las dos a sus habitaciones. Esa noche durmieron separadas, pero ninguna dejo de pensar en la otra en toda la noche.
Muchas gracias por leer, todos los comentarios los tengo en cuenta para avanzar asi q... espero vuestras opiniones y consejos
También espero que os haya gustado la canción (L)
