Los personajes de Avatar y su historia no me pertenecen

7

Secuestrada de Nuevo

La habitación se quedó en un incómodo silencio, sólo ellos dos mirándose, tratando de adivinar que pensaba cada uno. Zuko se sentó en el suelo, sin dejar de verla por un segundo

--¿Qué quieres?—preguntó ella mientras se volteaba para quedar de espaldas a la chica, el príncipe no contesto, se limitó a quedarse ahí, durante minutos, podía ver las curvas perfectas de aquella chica, las cobijas se acoplaban perfectamente a su proporcionado cuerpo. De repente sintió, debajo de su ropa, como su miembro se erguía lentamente, por un momento se sonrojo, pero después se dejó llevar, mientras se acercaba a rastras a la chica. Esta lo encaró en cuanto sintió su mano apoyada sobre su cintura su mirada era diferente, su mirada era de…pasión, la chica se quedó helada al notar que ella sentía lo mismo, que se moría por quitarle la ropa y dejar que la poseyera, Zuko retiró lentamente la cobija que la cubría, la contempló unos segundos más con ese delgado camisón, antes de acariciarle los hombros y hacer que los tirantes cayeran, Toci seguía inmóvil como una estatua, Zuko besaba delicadamente sus hombros…sus besos subieron lentamente al cuello, ella cerró los ojos y dejó escapar un suspiro

--Perdóname—dijo Zuko antes de que le diera un beso en los labios, Toci se recargo en la pared, él e4staba encima de ella, mientras que esta la aprisionaba con sus piernas alrededor de su cintura. Cuando se despegaron ella le quitó rápidamente la parte de arriba de su ropa, palpo su pecho perfectamente esculpido y luego lo besó, mientras le quitaba la parte de debajo de su ropa, y ahí estaba, su miembro perfectamente erguido, Toci lo tocó delicadamente, Zuko se mordió los labios ante la excitación, leves gemidos salían de su garganta

--¿Eso es todo lo que aguanta el príncipe de la Nación del Fuego?—preguntó desafiante

--Pruébame—en ese momento la tomó por la cintura y la depositó en la cama, le quitó totalmente el camisón, besó sus pechos una y otra vez

--Ouch—la chica dejó escapar una queja de dolor, pues la pierna izquierda del príncipe estaba sobre una quemadura en su pierna derecha

--Lo siento—sin embargo no paró, siguió besándola, y sus besos fueron bajando hasta llegar a ese punto, ahí los besos se volvieron más lentos

--Zuko—susurro ella, entonces lo sintió, estaban juntos, Toci sentía como Zuko entraba y salía de ella, ambos jadeaban, su sudor se entremezclaba y finalmente se vertió en ella, ambos se miraron por largos minutos antes de darse un beso y caer dormidos

--#--

Se despertó media hora después, de nuevo el maldito brazo. Miró a su alrededor, Zuko la abrazaba tiernamente, sin embargo le dolía demasiado el brazo, en una esquina cerca de la puerta vio las vendas nuevas y un poco de agua, se levantó cuidadosamente para no despertar al príncipe y se dirigió a la esquina, se quitó la venda vieja, limpió su herida y volvió a vendarla, se dio la vuelta para volver a la cama, cuando se dio cuenta de que Zuko estaba despierto y mirándola fijamente

--¿Qué?—preguntó ella mientras se acercaba a la cama

--Nada, es sólo que te ves más linda sin ropa—las mejillas de la chica se encendieron

--Cállate—se volvió a meter a la cama y se acurruco entre sus brazos, quería que eso durara para siempre, pero la terrible realidad volvió a su memoria, ella era prisionera de la Nación del Fuego, e iba a ser condenada frente al Señor del Fuego. Dejó escapar un suspiro--¿Zuko?

--Dime

--¿Vas a entregarme a tu padre?

--Yo no…--en ese momento se abrió la puerta de la habitación, lo mejor que Toci pudo hacer, fue meterse bajo la cobija

--Eres tú—dijo Zuko aliviado, Tocì salió de debajo de la cobija, Iroh estaba en la puerta de entrada, con una sonrisa de oreja a oreja, en ese momento se escucharon pasos en el pasillo

--Será mejor que se vistan—dijo Iroh—yo los distraigo-- cerró la puerta tras suyo, Zuko se levantó en facto y buscó su ropa, Toci se puso el camisón rápidamente y se acostó en la cama con la vista hacía la pared

--Almirante Zhao—se escuchaba la voz de Iroh—no hay necesidad…

--Sí hay necesidad de saber qué está haciendo Zuko con la prisionera—en ese momento se abrió la puerta, Zhao entró y revisó el lugar el príncipe estaba recargado en la pared observando a la prisionera mientras que esta le daba la espalda

--¿Sucede algo Zhao?—preguntó el príncipe

--Nada en lo absoluto, príncipe o ¿tendría que estar pasando algo?—Zhao se acercó a la chica, la tomó de su brazo herido obligándola a voltear, la chica soltó un tremendo alarido, Zuko hizo que soltara a la chica

--¿Qué haces?—preguntó el príncipe

--¿Qué haces tú?—preguntó Zhao severamente

--No vuelvas a tocarla

--Te importa demasiado para ser una prisionera, ¿No crees?

--General Zhao—Iroh intervino—le sugiero que salga de la habitación del príncipe…--el almirante salió sin reproche, sus pasos se perdieron en el pasillo, Zuko e Iroh miraron a Toci

--¿Estás bien?—preguntó el príncipe

--Sí

--Bien—salió de la habitación dejando plantada a la chica

--Que cambiante es—dijo la chica

--Lo sé—dijo Iroh adelantándose—no te vendría mal un vestido, lo traeré para ti—salió dejándola completamente sola, con sus pensamientos

--#--

Le trajo un vestido verde botella, se lo puso silenciosamente y espero en la habitación no quería salir, no quería ver a Zhao.

La tarde pasó aburrida y sin nada que hacer más que cambiar su venda cada vez que le doliera, la noche llegó, tocaron a la puerta, abrió, Iroh traía una bandeja con té y galletas

--Un té caliente—entró y comenzaron a platicar

--¿Qué pasa ahí afuera?—preguntó la chica

--Nada en especial, sólo que ambos se fulminan con la mirada y se evitan a toda costa—se quedaron en silencio una fracción de segundos—Zhao esta sospechando—Toci dejó escapar un suspiro de resignación

--¿Me ama?

--Eso no deberías preguntármelo a mí, sino a él

--Pero…--la puerta se abrió y Zuko entró

--Ah…

--Yo me voy—Iroh se levantó con dificultad y se fue, el príncipe se quedó ahí parado mientras que la chica observaba minuciosamente su té

--Estamos a dos días de la Nación del Fuego

--Mmm…

--Yo…

--¿Me vas a entregar?—se miraron—dímelo de una vez

--No lo sé— Toci desvió la mirada decepcionada y acto seguido, el príncipe desapareció

--#--

No había podido cerrar un ojo desde la visita de Zuko, y menos con su quemadura, trataba de imaginarse al Señor del Fuego, sólo para que cuando estuviera frente a él no fuera tan atemorizante…no supo en qué momento cayó dormida.

Tres horas después, escuchó cómo la puerta se abría, abrió los ojos lentamente pensando que quizá fuera Zuko o Iroh que venía para ver cómo estaba

--Hola princesa—Toci se incorporó

--¿Qué haces aquí?—Zhao la tomó del cabello

--Nos vamos

--Estás demente…--colocó un pañuelo sobre su nariz, Toci pataleo y gritó por unos segundos, antes de caer sin conciencia, Zhao la cargo cómo un costal de papas, y la llevo a cubierta sus hombres estaban despiertos y listos para irse a su barco que se movía a la par de el príncipe

--Vámonos—subieron al barco y rebasaron al del príncipe

--#--#--#--#--#--#--#--

Lo se hace mucho que no actualizaba lo siento, espero no defraudarlos con este capítulo

Manfariel