-Así que… los descubriste- dijo uno de los chicos balanceando entre sus dedos un vaso con vodka
-Si, lo hice- continuó el segundo sirviendo más licor sobre los hielos de su vaso –Fue… devastador-
Logan bebió de una sola vez su vaso de vodka recién servido y lo lleno nuevamente
-Íbamos a casarnos- pronunció con voz temblorosa mirando a Carlos con ojos llorosos
-Creí que ustedes ya estaban…- dijo el moreno
-Lo estamos- corrigió Logan –Al menos legalmente. Pero yo quería una boda de verdad. Cuando dejamos la banda, o mejor dicho nos despidieron por… ya sabes- Carlos asintió –Fueron tiempos difíciles, yo volví a la escuela, a terminar la universidad, Kendall no conseguía trabajo, tuvimos que vivir por nuestra cuenta… mi familia me abandono cuando se enteraron y la de Kendall, fue casi igual… sin dinero, o familia, o amigos… nuestra boda no fue mas que un papel mas a firmar-
-Yo hubiera ido si me hubieran invitado-
-Lo se… o al menos lo esperaba, pero tenía miedo de que no- confesó
Un momento de silencio volvió a llegar la sala oscura del hotel, sin más iluminación que una pequeña lámpara sobre la mesa de madera y la luz de la luna que iluminaba la alfombra clara donde los dos chicos estaban sentados. Carlos le dio un trago a su bebida aunque había perdido la esperanza de alcanzar a Logan hace mas de 3 rondas
-Estuve corriendo toda la noche por el hospital para salir un par de horas antes, termine todo mi papeleo y todo el papeleo de mi compañera para que accediera a cubrirme… era solo una noticia, era solo una pregunta y podríamos planear la boda perfecta, pero yo necesitaba un anillo, necesitaba hacerlo especial…-
-Esta bien querer hacer algo especial- contestó Carlos
-Quería que todo fuera perfecto, desde el inicio- Logan dio un trago mas a su copa –Y lo conseguí, el anillo perfecto- metió una mano a su bolsillo derecho y le aventó sobre la mesa la pequeña caja negra. Carlos la recibió y la abrió rápidamente.
-Es platino… -señaló Logan -pensé en oro pero creí que mi…- pasó saliva –Kendall…- concluyó difícilmente –merecía mas que simple oro-
Carlos sonrió amargamente mientras veía el anillo y escuchaba a su amigo, como si realmente pudiera comprender todo el dolor que había detrás de cada palabra.
-Me detuve en el supermercado- continuó contando –compré todo lo necesario para la cena, quería que eso también fuera perfecto… lasaña- río para si mismo –No es un platillo precisamente para la ocasión, pero es el favorito de, Kendall- Logan suspiró fuertemente
Ambos sintieron venir nuevamente el silencio y todo el dolor y nostalgia que venia con este.
-No tienes que continuar- le dijo Carlos viéndolo a los ojos, pero logan desvió la mirada
-Aun así llegue temprano, ni siquiera demasiado, media hora como máximo-
-No te hagas esto- Carlos estiró la mano al decirlo y levanto con ella la barbilla de Logan, intento mirarlo a los ojos pero su mirada estaba perdida y sus ojos llenos de lagrimas
-No había nadie abajo cuando llegué, la casa estaba muy desordenada pero no le presté atención. Dejé las cosas en la cocina y escondí el anillo en un cajón-
Carlos se levanto y se sentó justo al lado de Logan, este lo volteo a ver derramando las primeras lagrimas
-Iba a ser perfecto- fue lo único que dijo antes de soltarse a llorar, Carlos lo rodeo con sus brazos y Logan lo abrazo fuertemente recostándose a llorar sobre su pecho –Iba a ser perfecto- repitió entre llantos.
Logan abrió los ojos la mañana siguiente y lo primero que vio fue la cara de Carlos en la cama contigua
-Buenos días bello durmiente- lo saludó, las palabras resonaron en la cabeza de Logan como pelotas de tenis contra el piso
-No hables tan fuerte!- se quejó tapándose con las sabanas
Carlos rio notoriamente -Parece que alguien esta pagando las copas de mas de la ultima noche-
Logan se destapo rápidamente –Yo no bebí de mas- dijo en tono serio… ese vodka debió estar adulterado- rio ligeramente mientras mantenía las manos en su cabeza –Bueno… no seria la única cosa adultera en mi vida después de todo-
-Necesitas dejar de pensar en eso- sentenció Carlos
-No- contestó Logan estirándose –Necesito una pastilla para el dolor de cabeza, eso es lo que necesito-
-Es en serio Log… no puede seguir torturándote así-
-Lo se! Es por eso que necesito esa pastilla… puedes conseguirme algunas ¿por favor?-
-¿Puedo hacerte una pregunta?- inquirió Carlos
-Todas las que quieras, pero después de la pastilla-
-¿Por qué no…?-
-Nah ah! Después! No antes!-
-Pero…-
-Después! No antes!-
-Ok!- refunfuñó el moreno levantándose de al cama, Logan se volvió a tapar
Carlos vistió en silencio y se sentó con las manos cruzadas en la orilla de la cama de Logan
-¿Qué haces? ¿Qué hay de mis pastillas?- reclamó
-¿Por qué no hiciste nada?... ¿Por qué no entraste a la habitación?- preguntó Carlos repentinamente
Logan se incorporó lentamente y se sentó junto a él de la misma manera, solo que completamente despeinado y en ropa interior. La luz comenzaba a filtrarse por las cortinas. Agacho la cabeza y miró sus pies descalzos sobre la alfombra de por un largo rato antes de contestar.
-Esperaba que él me lo dijera- admitió –Esperaba que tuviera el suficiente valor para decírmelo a la cara, quería escucharlo de él-
-¿Le habrías perdonado?-
-No sé- Logan negó con la cabeza mientras volteaba a ver a Carlos a la cara –En realidad no lo sé-
-¿Aun lo amas?-
-Si…- suspiró
Carlos pasó una mano detrás de su amigo y acaricio su espalda
-Todo se solucionará, ya verás-
-Si… supongo que me he vuelto inmune a las palabras de aliento-
-¿Qué quieres hacer hoy?, es tu día libre y el ultimo que estaré en la ciudad, tiene que ser algo bueno-
-Ya averiguaremos algo- Logan le dio un golpe amistoso a Carlos en el brazo
-Bien, iré a conseguir esas pastillas mientras te preparas- le regresó el golpe y ambos rieron
Antes de salir de la habitación se detuvo un momento a reflexionar, sin quererlo sintió lastima por él, quizá su matrimonio realmente había terminado.
