Capítulo 7
Ya casi se había puesto el sol cuando partieron, pero Arthur no quería esperar hasta la mañana siguiente. Merlin, pasó la mayor parte del tiempo, sentado en silencio en su caballo, con los miedos carcomiéndole. Se sentiría mucho más seguro si unos cuantos caballeros hubieran ido con ellos, lo mencionó un par de veces, pero a Arthur no pareció importarle y simplemente le dijo que se callara. Lo que era bastante normal, después de todo.
Pronto se hizo de noche, y fueron forzados a acampar. Montaron el campamento juntos, Merlin se sorprendió cuando Arthur empezó a desenrollar los sacos, mientras él encendía el fuego, pero no dijo nada. Era la primera vez que estaban fuera, acampando, desde que estaban juntos y Merlin pensaba que quizás Arthur sólo intentaba ser galante. Sonrió al pensar en ello, continuando con el fuego.
En cuando el fuego estuvo avivado, Merlin se sentó apoyado contra una roca, con un brazo sobre ella mientras veía el crepitar de las llamas. Podía escuchar a Arthur revolviendo en una de las bolsas que seguía en su caballo, no le prestó más atención sino que intentó pensar en cosas más felices que en su próximo enfrentamiento con Morgana. Estaba ensimismado con ese pensamiento, pero pronto Arthur vino y se sentó a su lado, cuando Merlin se giró hacia él, le metió algo en la boca. Era una fresa.
"¿Me vas a alimentar otra vez?" preguntó, con la fruta en la boca. Arthur rió.
"Necesitas comer," su boca también estaba llena ahora. Merlin cogió un pedazo de queso de las manos de Arthur y empezó a mordisquearlo, aún sumido en sus preocupaciones. "Merlin…" dijo Arthur, después de un rato. "Deja de preocuparte tanto, me estás dando dolor de cabeza."
"No puedo evitarlo," admitió Merlin, suspirando. Acababa de terminarse un pedazo de queso, pero su estómago no aceptaba nada más, así que llevo el queso a los labios de Arthur y cuando el rey abrió la boca, se lo metió entero. Era su venganza; Arthur le fulminó con la mirada y masticó.
"Si que puedes," rebatió Arthur, tras tragar el queso. "Simplemente relájate, todo saldrá bien, te lo prometo."
"No hagas promesas que no puedas mantener," le dijo Merlin. "¿Y si pasa algo? No quiero perderte… si tiene la oportunidad, sabes que te matará."
"No vas a perderme."
Arthur parecía seguro, pero Merlin no lo estaba, suspiró de nuevo y se apoyó en la roca, pasándose las manos por la cabeza. Se quedaron callados un rato, ambos pensando seguramente. Merlin definitivamente lo estaba haciendo. Se preguntaba que harían con Morgana, si la encontraban, y si ella no les mataba. (lo que era altamente improbable, al menos para Merlin.)
"¿Qué vas a hacer con ella?" preguntó. "Si conseguimos capturarla."
"Llevarla de vuelta a Camelot," se encogió Arthur. "Dónde hay una celda con su nombre."
"¿La matarás?"
Arthur se detuvo un momento, "No lo sé…"
Merlin le miró y vio la tristeza en sus ojos, Morgana había sido su amiga una vez. Pero ahora, Arthur sabía que era más que eso, era su hermana, y Arthur siendo Arthur, por supuesto, no quería matar a su propia hermana. Aunque ella no lo sintiera igual, Merlin lo sabía.
Y Merlin también sabía, de hecho, que él no pensaría dos veces el matar a Morgana si eso significaba salvar a Arthur.
"Puede escapar, si le das el tiempo suficiente," dijo, en vez de lo que estaba pensando. "Las celdas no pueden retenerla durante mucho tiempo."
"Cuando me enfrenté con ella en Camelot, su magia no funcionaba, es como si estuviera bloqueada de algún modo," explicó Arthur, y Merlin asintió, porque él había hecho eso. "A lo mejor sigue teniendo ese problema, o puede que lo que fuera que pasara, ocurra de nuevo."
Merlin sabía muy bien que él podría hacerlo de nuevo, con facilidad. Era una buena idea de Arthur, si confiaba en la magia para hacerlo.
"Seguramente la magia está involucrada, lo sabes ¿no?" dijo con timidez. "Lo que fuera que fuese."
"Si la mantiene en las celdas… entonces no tenemos elección, ¿o no?" Arthur miró a Merlin con ojos entrecerrados y él asintió, lentamente, mordiéndose el labio. "Vámonos a la cama, a estas alturas solo tendremos un par de horas para dormir."
Merlin se levantó y fue hacia los sacos, que en viajes anteriores habían estado un par de metros separados, pero esta vez, estaban pegados. Casi parecía un solo saco grande, Merlin sonrió y se tumbó en uno, en el que sabía era el suyo y rodó a su lado. Podía escuchar a Arthur a su lado, haciendo lo mismo y poco después, sintió sus brazos rodearle.
"Buenas noches, Merlin," dijo Arthur, antes de besar el trozo de piel tras la oreja de Merlin, abrazándole con más fuerza. Merlin se acomodó contra él y cerró los ojos.
"Buenas noches."
Merlin se despertó con frío y sin brazos rodeándole; no le gustó nada eso y se sentó con rapidez, buscando a Arthur alrededor. Estaba ahí, pisando las cenizas del fuego y cuando notó que Merlin había despertado, rodó los ojos.
"Ya era hora de que te levantaras," espetó, ajustándose el trozo de armadura que llevaba mientras avanzaba. "Vamos, será mejor que nos pongamos en movimiento si queremos llegar a la frontera de Essetir antes del anochecer."
"Sí, Sire," asintió Merlin, levantándose y enrollando su saco. (Arthur ya había recogido el suyo.) Merlin comprobó rápidamente el lugar para comprobar que no se dejaban nada, antes de subirse a su caballo, asintiendo a Arthur, que esperaba impaciente en su propio caballo, preparado para marchar.
Después de un rato de cabalgar y que la neblina de la mañana se alejar de la mente de Merlin, empezó a preocuparse de nuevo; ¿Y si Morgana era demasiado rápida para él? ¿Y si actuaba antes que Merlin? Frunció el ceño y soltó un fuerte suspiro, necesitaba centrarse, no era la primera vez que se enfrentaban juntos al peligro.
"Deberías haber traído a Leon o Gwaine contigo," farfulló Merlin después de un rato. Arthur se mofó y miró a Merlin, que estaba unos pasos detrás de él.
"¿Y dejarte a ti atrás?" rió Arthur. "Nunca hubieras accedido a ello."
"Probablemente no," admitió Merlin. "Pero al menos Leon o Gwaine son mejores con una espada."
"Podrías haber aprendido a usar una espada, pero rehusaste a que te entrenara."
"Porque eres mezquino…"
"¿Soy mezquino?" preguntó Arthur, sonando casi ultrajado y Merlin sonrió, un poco, con un asentimiento.
"¡Mezquino y un cabeza de chorlito!"
"¿Cómo soy mezquino o un cabeza de chorlito?" preguntó Arthur, mirándole ahora, con una ceja en alto.
"Siempre me gritabas cosas, como pulmón o esquiva..." frunció el ceño Merlin. "¡No sé que significan esas palabras!"
"¡No te estaba gritando, eran instrucciones!"
"Bueno, no me gustaban tus instrucciones…"
Arthur, rodó los ojos largamente, y se volvió hacia su caballo, "A veces me pregunto que veo en ti."
"Bueno, es probable que aun tengas una oportunidad con Gwen," comentó Merlin, ligeramente ofendido por las palabras de Arthur. Arthur volvió a mirar atrás y le fulminó con la mirada.
"Cállate, Merlin."
"¡Es la verdad!" contestó. "Ella ni siquiera sabrá que esto pasó alguna vez, si es lo que quieres."
"Sabes jodidamente bien que eso no es lo que quiero."
"¿Entonces por qué dijiste eso?" preguntó Merlin, con un atrevido movimiento de cabeza.
"¿Qué…cosa?" preguntó Arthur, tirando de las riendas para aminorar a su caballo, para estar a la par que Merlin. Merlin, por su parte, le echó una mirada a Arthur que decía 'eres un idiota,' que el rey conocía muy bien a estas alturas.
"¡Lo de 'no sé lo que veo en ti,'!"
"¡Porque eres un cabeza de chorlito!" replicó Arthur y se inclinó, para empujar a Merlin ligeramente, pero no lo suficiente para tirarlo. Gracias a los dioses, no quería caerse al lodo de nuevo.
"¡Esa palabra es mía!"
"Y te viene perfecta…"
"¿Ves? ¡Mezquino y un cabeza de chorlito!"
"¿Este sin sentido de conversación te hace sentir mejor?" preguntó Arthur, después de un momento de silencio, mientras pasaban entre unos delgados árboles. Merlin lo pensó y se encogió de hombros, no había pensado mucho en Morgana, así que supuso que sí.
"Supongo…"
"Bien, a mi también."
Merlin sonrió, "Siempre supe que te gustaba cuando peleábamos."
