"La apuesta"
Robert Pov
Al día siguiente iba con la decisión de que este plan debía subir de nivel, debía empezar a mover algunas cosas con Bella para que ella dejara de huir y correr a los brazos de Edward, yo no era un "súper genio" como mi hermanito pero tampoco era idiota, así que no iba a sostener esa mentira por mucho, si tenía malas calificaciones era por mis constantes escapadas pero ahora ni eso podía hacer, en fin, supuse que Edward iría a recoger a Isabella, tal vez podría conseguir que después de la escuela yo la regresara a su casa, pero ¿Cómo?
Llegue a la escuela temprano, ninguno de mis amigos estaba ahí, pero mientras estaba encerrado en mi auto con la música a un volumen considerable y el estacionamiento se llenaba, recordaba cómo había iniciado esta locura. Yo jamás me había detenido a ver a Isabella, era de esas personas que pasan al lado pero a nadie le importa girar a mirarla, la conocía porque era la mejor amiga de mi hermano pero de ahí en fuera jamás me importo, pero entonces aquella noche todo cambió, no quiero decir que ahora me importe, solo que alguien la nombro en mal momento, ella se cruzo cuando no debía y ahora está metida en esto aunque no lo sepa.
Flash Back
Emmett, Rosalie, Heidi, Tanya, James y yo estábamos en la escuela, sonaba normal, pero en realidad eran las 12 de la noche, así que no era tan normal como parecía, estábamos en el campo de futbol tomando unas cervezas, Rose y Em se habían metido a quien sabe donde para hacer cosas que en realidad prefería no imaginar, James y Heidi platicaban de tonterías de borrachos, ellos dos siempre se pasaban de copas, no había ni una sola vez en que no hubieran terminado tirados en el suelo por tanto beber, mientras Tanya me besaba en el cuello, hoy no tenía ganas de hacer nada, solo quería relajarme tomando con mis amigos, pero eso de que se dispersen en parejitas y me dejen con la "cariñosa" y ebria Tanya no era para nada de mi gusto, ella era una buena compañía cuando estaba en su cinco sentidos pero cuando tomaba se volvía… pegajosa, me hacía enojar, empezaba a besarme y quería que le dijera tonterías cursis, yo nunca se las dije ni se las diría, ella al día siguiente ni recordaba que había pasado, así que solo lo dejaba pasar, intentaba alejarla pero en verdad era una batalla perdida, así que la deje mientras yo seguía en mis pensamientos, hasta que las luces de la patrulla llenaron el lugar y la estúpida sirena…
Terminamos en la pequeña prisión de Forks, al parecer algún idiota nos vio y aviso a la policía, lo malo de este minúsculo pueblo era que siempre atendían a cualquier llamado porque no había nada importante aquí, mis padres hablaban con el Jefe Swan, no era la primera vez que terminaba aquí, pero ellos siempre me miraban con tanta…decepción que no cambiaba al pasar el tiempo, la verdad dejo de importar hace tiempo. Suspire ante sus mirada y los seguí fuera de la jefatura, pensaba irme aparte pero Carlisle me pidió las llaves de mi auto, al parecer lo tenía castigado, vaya castigo. Estaba de malas, solo quería una noche relajada y termine con un regaño, una ida a la jefatura y una noche perdida.
-Robert ¿Podemos hablar?-pregunto mi madre, yo la amaba, tal vez no lo demostrara, pero lo hacía, mi madre era una buena mujer, esas que ya no existían, era dulce, hogareña, tierna, toda ella inspiraba paz, pero siempre había sentido cierto rechazo de su parte, no me hacía caras o decía cosas, más bien era lo contrario, intentaba tanto que nos lleváramos como ella se lleva con Edward que me hacía enojar, no quería ser el Edward de remplazo, no quería ser la sombra del hijo perfecto, por eso dejo de importarme todo, ¿de qué servía intentar llegar a la casa con una calificación perfecta? Él siempre la superaría ¿De qué servía ser educado y seguir la ley? Al final él siempre sería mejor. Deje de intentar llegar a ser eso, yo no era lo que mis padres querían, lo había aceptado.
-¿Qué pasa?
-Eso es lo que yo me pregunto ¿Qué pasa?-mire esos ojos esmeralda tan parecidos a los míos, había tanta tristeza ahí que quite la mirada, el mundo podía valerme una mierda pero mi madre era como un símbolo intocable, quien la lastimara me las pagaría, pero ahora sabía que yo la estaba lastimando.
-No pasa nada mamá.
-Pero…
-Solo quería tomar algo y pasar una noche tranquila, no pensé que fuera a llegar a eso.
-Robert quiero que dejes de hacer eso, no quiero dormir con miedo a no saber si volverás o si estarás bien.
-Yo…lo siento mamá, solo…te prometo que me cuidare.-ella camino hasta mí y me envolvió con sus brazos, jamás le negaría un abrazo a ella.
-Te amo mi niño.-sonreí, solo ella sacaba sonrisas sinceras de mí.
-Y yo a ti mamá.-después de que nos separamos sonrió y me dio un beso antes de irse a la cocina junto con mi padre, subí a mi habitación, mañana seguro tendría esas llaves de vuelta, pero ahora quería descansar.
Al día siguiente obtuve de vuelta mis llaves y salí de la casa para ir a verme con los chicos, para su mala suerte sus padres no eran como Esme, ellos si recibieron castigos así que estaban bastante enojados.
-Odio al Jefe Swan-dijo Emmett casi gritando, él y Rosalie habían sido los peores pues ellos habían tenido que dormir en la jefatura porque no solo habían estado bebiendo, habían sido encontrados follando en los baños así que los mantuvieron la noche entera ahí.
-Cállate Emmett la cabeza me está matando.-dijo James, él y Heidi por otro lado estaban moribundos por lo mucho que habían bebido, prácticamente los únicos en sus 5 sentidos éramos Tanya y yo.
-¿Quién pudo habernos visto?-pregunto Rosalie tomando de su café.
-Algún imbécil. Yo creo que el Jefe estaba aburrido y decidió jodernos.-dijo Emmett.
-En serio Emmett cierra la boca.-dijo Heidi.
-Mira Robert, tu amado hermanito y su adorable novia.-dijo Emmett divertido, me gire y vi a Edward con Isabella riéndose al otro lado del lugar mientras tomaban malteadas.
-Creo que no te escucharon ellos Emmett dilo más fuerte.-dije sarcástico.
-Creo que tengo una idea para que el Jefe Swan nos pague lo que nos hizo.
-No nos hizo nada.-dijo Tanya frunciendo el ceño, en realidad estaba de su lado, al final el Jefe solo hacía su trabajo.
-Me arruino una buena follada con mi chica eso para mí es suficiente para querer cobrársela-Bufe era una idiotez pero Emmett tenía locas ideas, tal vez sería divertido.
-¿Qué pretendes hacer?
-Digamos que su adorable hija puede servirnos para hacerlo pagar.
-Ella no tiene la culpa de…-pero antes de que Tanya terminara de hablar Emmett la miro mal haciendo que ella se callara.
-Como decía, ¿Robert crees que puedas enamorar a la pequeña Swan?-casi me atraganto con el jugo, ¿Qué demonios? ¿Yo y Swan? Eso jamás funcionaría.
-¿Acaso te volviste loco?-pregunte alterado.
-¿Acaso no puedes?
-En qué mundo alterno crees que yo me prestaría para que me vieran con esa tonta, si no dejo que mi hermano me hable en público mucho menos esa niñata.
-En el mundo en que ganaras una recompensa.
-¿Qué?
-Tú la enamoras y le haces creer que le bajaras el cielo y las estrellas, le haces "el amor" y luego nos dejas el resto a nosotros.-dijo señalando al resto, no estaba seguro.
-No sé. ¿Qué se supone que gano yo?
-Es una apuesta Robert así que pide lo que quieras.-entonces recordé que sus padres daban grandes donaciones a la Universidad de Hardvard, era una buena Universidad, yo quería irme así que tal vez lo pensara.
-Bien, te diré lo que quiero luego.
-¿Eso es un trato?
-Es un trato.-sonreí al mirar detrás de mí, tal vez Isabella sería mi entrada a la Universidad, meses de cursilerías y luego sexo, podía hacerlo.
Fin del Flash Back
Ahora debía pagar eso si quería ir a la Universidad de Hardvard, había dos cosas que me motivaban, una quería alejarme de él, quería dejar de su maldita sombra y por mis padres, no era que quisiera alejarme de ellos, el problema es que quiero entrar por mí y no por ellos, así que Emmett me conseguiría la entrevista y yo tendría que hacer exámenes así que para eso servían los días de estudio con Isabella, no era mala maestra después de todo, pero para mí solo era una prueba para llegar a un fin.
Espero les guste y dejen sus RR :3
¿Cuántas odian a Robert?
