¿Qué mas puedo decir que no haya ya dejado claro antes? Nuevamente les agradezco a cada uno de ustedes, mis queridos lectores, el seguir fieles a esta historia. Cada que leo un nuevo review, me sigo entusiasmando para seguir adelante con este escrito. Mientras sigan apoyándome, seguire trayendo nuevos episodios de este Fanfic. Asi que nuevamente, muchas gracias, y sin mas que decir, vayamos con las respectivas aclaraciones que se presentaron.

Muchos me han preguntado si tengo planes de hacer un "Leyendo The Sun of Ten Tails", y es mi deber decirles que Grankhain tiene la idea de hacer una versión, una vez que esta historia avance mas, asi que habrá que esperar a que el antiguo autor de "El Sol de Diez Colas" ya que hablándolo con el, me cedió por completo la historia para ser reeditada, pueda hacer el debut de la misma.

Respondiendo al comentario hecho por HistoryFan01, es evidente que la historia seguirá la línea hasta donde quedo, pero habrá cambios notables a la obra original, eso si respetando ideas principales del autor. Eso conlleva a otro comentario que me hicieron.

Mokahimaru, si la historia en principio no tiene una gran diferencia, es que a diferencia de "Reediciones" como la que le hicieron dos autores que prefiero no nombrar aca, mas que nada porque arruinaron la escencia primordial de la obra original, esta estaría apegada a lo creado por grankhain, obvio esta añadiendo algunas diferencias. Lo que si te puedo asegurar, es que desde aca habran diferencias notables, eso te lo prometo.

Asi que, aclarado ya todo, es hora de comenzar con el nuevo capitulo de esta historia. Nos leemos mas abajo.


Capitulo 5

El Retorno Del Mas Idiota.

Sona Sitri apretó los dientes llena de frustración, esto no iba bien de cualquier manera que se viera, de hecho todo iba de mal en peor. El inicio de esto empezó cuando los dos renegados de la Iglesia, los cuales eran buscados por las dos exorcistas de nombre Irina Shidou y Xenovia Quarta, el "Sacerdote Genocida" Valper Galilei, junto al ya conocido Freed Zelzen, bajo el mando de Kokabiel, uno de los Cadres de Grigory, decidieron usar la Academia de Kuoh como escenario para reconstruir la espada santa "Excalibur". Rias y su grupo de siervos reencarnados, se ofrecieron voluntarios para entrar y tratar de detenerlos, mientras que ella y el resto del Consejo Estudiantil se quedaban para erigir una barrera para que la ciudad no fuera destruida en el fuego cruzado, todo eso en el lapso de una hora, tiempo en el cual arribaría el Maou Sirzechs Lucifer junto a una cuadrilla de Demonios que sin duda alguna, lograrían encargarse de este grave predicamento.

Sona pudo ver como Kokabiel invocaba algunos cerberus, una bestia legendaria de la mitología Griega con apariencia de perro pero con tres cabezas. Aunque Rias y su siervos tuvieron algo de dificultad contra ellos, eventualmente las bestias simplemente no eran suficientes para derrotarlos, mas aun con la llegada de Yuuto Kiba y Xenovia para apoyarlos en el combate.

Las cosas poco a poco se equilibraron mas a favor de los Demonios, ya que la exorcista Xenovia decidió aliarse con ellos para enfrentar al Cadre, lo cual conllevo a que ella misma revelara, que a pesar de ser la portadora de "Excalibur Destruction" ella era la Senken de otra de las Cuatro Espadas Sagradas, la conocida "Durandal", la cual en conjunto con el Balance Breaker recién despertado de Kiba, lograron derrotar a Freed y la aun incompleta Excalibur, destrozándola por medio de su Espada Sacro-Demoniaca y dejando moribundo al exorcista renegado.

Kokabiel, un Caido de Diez Alas era demasiado poderoso para los jóvenes Demonios y la exorcista de la iglesia, el había estado jugando con ellos todo este tiempo y parecia no haberle importado demasiado. El punto argido de todo, fue que el Cadre revelo uno de los secretos mas guardados por todas las Facciones.

El hecho de que Dios estaba muerto.

Esta noticia, a pesar de que en apariencia no les importaría mucho a los Demonios, si fue un golpe significativo para todos, mucho mas para Issei, Asia y Xenovia, el primero por ser anteriormente humano, y las dos ultimas al ser creyentes fervientes de la doctrina cristiana, tanto asi que la rubia de ojos jades cayo desmayada, mientras que la chica de cabellera azul y mechon verde, perdió las ganas de pelear, cayendo de rodillas al piso con la mirada vacia y destrozada espiritualmente.

Ahora, con algunos moralmente rotos, Kokabiel también reveló sus verdaderas intenciones. El iba tras la vida de Rias Gremory & Sona Sitri, ya que con esto pretendía provocar la ira de Sirzechs Lucifer y Serafall Leviathan, los actuales Maou y hermanos mayores de las dos herederas, todo ello para poder plantar las bases que sin duda alguna, desencadenarían el inicio de la Segunda Gran Guerra, en la cual el Cadre tenia planes de salir victorioso por sobre las otras dos Facciones, sin darse cuenta que ese hecho, solo traería la aniquilación completa de todos ellos sin excepción alguna.

Sona solo pudo cerrar los ojos llena de impotencia. No quería admitirlo, pero debió haber llamado a su Onee-Sama para que pudiera apoyarlos en esto, no debió dejarle todo el trabajo a Rias y sus siervos, debió haber intervenido en esto… no había nada que hacer, pronto su mejor amiga moriría a manos del Cadre, al igual que ella, y todo eso, seria el inicio del fin.

-Es una buena barrera, pero tiene una debilidad fatal.

Sona inmediatamente abrió los ojos llena de sorpresa, y rápidamente volteo para ver al dueño de esa voz. Ahí parado detrás de la barrera, mirando con detenimiento la creación de la joven Sitri y sus siervos, estaba un rubio de ojos azules y marcas en sus mejillas sosteniendo su mentón con su mano derecha y la otra en el bolsillo de su chaqueta azul clara, era indudablemente un Demonio, porque su aura lo delataba como tal.

-¿Quien demonios eres tu? - Saji Genshirou, el peon de Sona Sitri hizo esa pregunta, ya tenían demasiados problemas así como estaban, y no necesitaban otro mas que les hicieran mas complicadas las cosas.

Tsubaki miro con cuidado al recien llegado, a pesar de que su apariencia era de unos dos años mayores a la edad de las "Cuatro Onee-Sama" de la Academia, su aura no concordaba con la misma, ya que esta emanaba un poderío semejante al de un guerrero de muchos años de experiencia en el campo de batalla, lo que indicaba que el no era precisamente lo que aparentaba

-¿De verdad? ¿Y cual seria esa debilidad? – La pelinegra le cuestiono al recién llegado el fallo de la misma, no sin antes lanzarle una mirada discreta a su rey que a la vez asintió dándole permiso de hacer esa pregunta. Este ser desconocido podía ser un potencial aliado contra Kokabiel, y aun si resultaba ser enemigo, Kokabiel los iba a matar de todos modos, la verdad ya no importaba eso mucho.

El rubio alzo una ceja, seguido de cerrar los ojos y mostrar una sonrisa, que se le podia denominar como "zorruna", antes de avanzar unos cuantos pasos, y tocar con su mano libre la barrera, usando solamente uno de sus dedos. Lo que a continuación paso, resulto ser bastante impactante para los jóvenes Demonios.

De repente toda la servidumbre de Sona cayó al suelo inconscientes, excepto por Tsubaki y ella misma, que apenas podían mantener los ojos abiertos, sin el constante poder mágico suplementando la barrera, esta cayo irremediablemente, dejando expuesta a la ciudad de Kuoh a las consecuencias de la pelea contra el Cadre.

Al menos eso pensaban ellas, ya que el rubio de ojos azules tenia otros planes.

-Ustedes están demasiado expuestos. Por ejemplo, si yo hubiera querido atacarlos a distancia, ustedes no hubieran podido hacer nada para detenerme. - El rubio contesto mientras avanzaba hacia donde estaba Rias y sus siervos peleando contra Kokabiel. - No se preocupen, solo los puse bajo una pequeña ilusión, se despertaran enseguida.

Magia de ilusiones era algo raro de ver, así que este Demonio era al menos un súper Demonio y definitivamente podía ayudarlos contra Kokabiel, y tal como lo dijo, los siervos de Sona despertaron al instante, y bajo la orden de su Rey sin siquiera replicar, lo comenzaron a seguir de cerca, algo mas aliviados al sentir que ese sujeto, sin duda alguna estaba de su lado y no pretendía hacerles daño.

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-¡Ahora muere heredera Gremory! ¡Con tu sangre derramada, finalmente la gloriosa Segunda Gran Guerra podrá comenzar! - Kokabiel formo una lanza de luz y la arrojó hacia Rias, ella estaba demasiado malherida como para esquivar, mientras que Issei se puso frente a ella para recibir el impacto, pero era algo inútil, ya que la lanza solo los atravesaría a los dos, dando fin a sus jóvenes vidas.

Sin embargo, otra figura sorpresivamente se puso delante de Rias e Issei, solo para que la lanza impactara contra su mano y el de forma sencilla, la rompiera en miles de fragmentos apretándola con algo de fuerza. Issei solo pudo mirar en shock, como el autor de las mejores novelas del mundo apareció para salvarle la vida.

Naruto miro con reto a Kokabiel directamente a los ojos, y el Cadre hizo lo mismo apenas conteniendo su furia por solo ver su presencia.

-Hmm, oigan chicos, ¿Quién es este Pokemon? - Naruto pregunto sin voltear a ver a Rias y sus siervos, manteniéndole la mirada al pelinegro quien seguía rabiando de ira, y aunque la situación no lo llamaba para nada, todos soltaron una risita por la broma, todo porque Kokabiel tenía una apariencia un tanto extraña.

-¡Tu! - Kokabiel tomo una bocanada de aire para intentar tranquilizarse, aunque eso era algo difícil, ya que las ansias de matarlo eran mas grandes que sus intenciones de quedarse calmado.

-¿Si, Kokabielmon? Jejeje, da risa por que casi todos los Digimon acaban con "Mon". - Otra vez todos intentaron contener sus risas. Mientras que Kokabiel seguía tomando bocanadas de aire, los demás veían al extraño recién llegado al no saber su identidad, o al menos casi todos ya que uno de ellos si lo conocía a la perfeccion.

-¡Jiraiya-Sama! - Issei fue el que grito al ver a su héroe, el mas excelso escritor de porno que jamás había existido en la historia de la perversion.

-¿Jiraiya? Hyoudou-Kun ¿Lo conoces? ¿Quien es el? - Rias le hizo esas preguntas a su Peón, quien seguía ensimismado por la presencia del rubio de ojos azulados.

-¡Claro que lo conozco Rias-Buchou! ¡El es el autor de los mejores libros del mundo! - Exclamo el castaño, apenas calmado de ver al creador de las novelas "Icha Icha" otra vez desde aquella firma donde el autografio una de sus copias.

-Hola Issei, ¿Como has estado? ¿Disfrutas de tu nueva vida como Demonio? - Naruto le pregunto a su fan sonriente, sinceramente el estaba impresionado con el chico pervertido, no todos tenian el coraje como para morir por salvar a un amigo, sin dudarlo ni un segundo.

-¿Jiraiya-Sama? ¿Te refieres al escritor de Icha Icha? - Akeno también le pregunto a su compañero la identidad del sujeto ahí presente. La verdad es que ella disfrutaba de esos libros, sobre todo de "Icha Icha Hard". Ella a veces tenía sueños de ella y cierto héroe de su juventud, recreando una de las tantas escenas descritas en la novela, y solo al recordar ello, la pelinegra se sonrojo levemente, cerrando sus ojos y mostrando una leve sonrisa de satisfaccion.

-¡El mismo chicos, es un gusto conocerlos! - Naruto les dijo a todos los presentes, volviendo a mirar a Kokabiel y cambiar su gesto a uno mas serio. - Tómenselo con calma, lo hicieron bien, pero desde ahora yo me encargare de este pajarraco con complejo de "Megalomano".

Ninguno tenía fuerzas como para argumentar y Asia estaba inconsciente en el suelo como para sanarlos, por lo que Rias asintió, retrocediendo junto a Akeno e Issei, quien no dudo en correr hacia la joven Argento para hacerla reaccionar de su letargo.

-No te esperaba a ti. Tal vez a Valí, pero a ti no. - Kokabiel respondió genuinamente impresionado y algo mas confiado, después de todo el creía que el mocoso frente suyo no podría hacerle algo.

-Tu sabes que ellos no hubieran podido hacerlo, es por eso que yo me ofreci a hacer este trabajo. – Sin quitarle la vista ni un segundo, Naruto canalizo un poco de magia en un Fuuin de almacenamiento cerca del brazo izquierdo, y en un "Poof" una Katana guardada en una funda de color marron apareció, misma que tomo y sujeto en su cintura, desenvainando con su mano derecha el arma, la cual alzo en lo alto para después apuntar con ella a Kokabiel, mostrando que su hoja metalica era de color coral, con espirales de tono carmesí. - ¡Es hora de que te vayas a dormir en la eternidad gélida!

Esta Katana había sido un regalo de Elmenhilde Karnstein, la hoja junto con la empuñadura fueron forjadas y bendecidas por la misma líder de la Faccion Carmilla, debido a eso esta arma tenia habilidades muy interesantes. La hoja usaba la sangre de Naruto para hacerse más filosa, además cada vez que cortaba y quedaba empapada de sangre, seguía adquiriendo mas y mas filo, y como un plus especial, la hoja tenia literalmente, consciencia propia, ya que aunque se perdiera, siempre iba a buscar la manera de regresar a Naruto.

-¡No importa! ¡Ahora que Azazel, Shemhazai y Barakiel, mucho menos la estúpida de Penemue no están aquí, nadie va a salvarte! ¡Por fin voy a matarte! - Kokabiel desplegó sus diez alas negras y formo dos lanzas de luz en sus manos y con eso ambos se lanzaron el uno contra el otro.

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-¡¿Qu-que diablos es esto?! - Saji pregunto algo aterrado, no había pasado ni un minuto de la pelea entre el autor de Icha Icha y el Cadre de Grigory, y parecia que ambos ya habían peleado por horas, ya que el campo de batalla, poco a poco se iba destrozando.

-¡N-no se! - Los ojos de Tsubaki se movían frenéticamente de un lado a otro, intentando hallar a los dos combatientes, cosa imposible ya que sus ojos no podían seguir la velocidad de ambos sujetos.

Issei tenía la boca abierta mientras veía como los dos contendientes movían a velocidades increíbles sus brazos, haciendo que chispas volaran por el choque entre metal y luz, para desaparecer en un segundo y aparecer en otro lugar y repetir lo mismo.

-¡Fu-fuimos i-ingenuos! ¡Ellos están a un nivel completamente diferente! - Rias dijo en un estado de shock, mientras que los demás se veian my frustrados. Kokabiel había estado jugando con ellos desde el comienzo, el los pudo haber matado antes de que siquiera cayeran muertos y menospreciarlos con motivo evidente, ya que la diferencia de poderes era titanica. Todos apretaban sus manos en señal de ira e impotencia… o al menos la mayoría, ya que había cierta persona que actuaba de manera diferente.

-¿Cuantas fintas fueron ahí? ¿Cinco o diez? - Akeno comentó asombrada, y en parte confundida y dudosa, ya que por alguna razón esto le hacia recordar cierta escena de su infancia, una que no solamente formaba parte de sus recuerdos, sino que era algo recurrente en ese sueño tan constante.

Todos miraban en shock como los dos solo aumentaban su velocidad, para solamente parecer luces en el cielo, finalmente Kokabiel salió volando de un golpe, pero al mismo tiempo arrojaba sus lanzas hacia el rubio, quien con un movimiento de su Katana, destrozo ambas armas de luz en miles de fragmentos, seguido de enfundar su espada, y comenzar a hacer varios símbolos con sus manos, para terminar formando un triangulo y colocarlo frente a su boca, aspirando de forma profunda.

-Katon: Goukakyou no Jutsu (Elemento Fuego: Gran Bola de Fuego). – En un breve instante, el rubio escupio una bola de fuego de su boca, para el shock de los testigos presentes ahí, ya que crear una bola de fuego usando solo señales de manos no era algo común. Kokabiel destrozo la bola ígnea usando sus manos, pero eso solamente era una distracción, ya que otra vez el rubio realizó varios símbolos con su mano, tomo una gran bocanada de aire y luego la escupió hacia el suelo, siendo exactos debajo del Cadre.

-Fuuton: Shinkouha (Elemento Viento: Ola de Vacío). – Una ráfaga de aire que era perfectamente visible, impactó contra el suelo rompiéndolo y alzando varias rocas, dejando un cráter por donde aun se podía ver la ola de aire pasando, además de levantar mucho polvo que impedía la vista.

Kokabiel sabia que no podía dejar que Naruto lo tocara, si el lograba ponerle la mano encima, hasta el minimo roce posible, el no dudaría en ponerle uno de eso malditos sellos suyos, así que esa magia de aire era obviamente una distracción para intentar acercarse, los entrenados ojos de Kokabiel nunca lo dejaron de seguir a pesar del todo el polvo, pero fue entonces que Kokabiel sintió que algo lo tocaba por la espada, obligándolo a caer al suelo de forma pesada.

-"¡Que tonto! No recordé sus clones!" - Pelear contra Naruto era como pelear contra cientos de ellos, por lo que estar al pendiente del entorno, era en cierto modo algo difícil. Kokabiel se sintió muy pesado, como si la gravedad se incrementará de repente y quedo prensado contra la tierra, sin poder mover ni siquiera un dedo.

- Se acabó, pasaras el resto de tus días congelado Kokabiel. - Naruto salió de la nube de polvo con un sello en su mano derecha, habiendo dicho esto en un tono serio, algo que combinaba bien con la indiferencia en la mirada del rubio ojiazul.

El Cadre apretó sus dientes lleno de rabia, el no quería usar el poder de ese maldito dragón, no el, quien había sido un superviviente de la Gran Guerra donde murieron los Antiguos Maou y Dios, pero no había otra opción si quería matar al estúpido Demonio frente suyo. Un símbolo de una serpiente devorándose a si misma apareció en el pecho de Kokabiel y si se pudiera mas de lo que ya era, la piel del Caido se volvió más morada aun, además de que sus venas comenzaron a resaltar mas, dándole un aspecto demasiado grotesco y muy salvaje.

-Bendición de Ophis. - Naruto abrió sus ojos como platos al sentir esa energía, tanto que susurro esas palabras, antes de escupir un globo de sangre mientras que era mandado a volar de un golpe en el estomago por parte del ahora Kokabiel "Drogado", que al parecer se había dopado con un poder muy grande, que no solo elevaba sus habilidades mágicas, sino que también lo cambiaba en una forma algo monstruosa.

Pero no paro ahí mismo, ya que sin perder tiempo, el Caido volo hacia el, y lo sujeto con fuerza del cuello, para estrellarlo contra el piso y arrastrarlo en el, creando una línea hueca en el mismo, por donde se arrastro el cuerpo del rubio ojiazul, quien solo mostraba signos de molestia por el ataque tan brusco que estaba recibiendo.

-¡Ahora moriras estúpido Demonio! – Grito el Cadre con una voz algo deformada, con su mano habiendo creado una lanza de luz que irradiaba una cantidad de poder mágico brutal, misma que usaría para atravesarla en el corazón del joven escritor, quien no hacia nada para intentar liberarse del agarre. Parecia ser que estaba aceptando de forma fácil su muerte, o quizás planeaba hacer otra cosa.

-¡Jiraiya-Sama! – Todos los jóvenes Demonios, dígase Rias Gremory, Akeno Himejima, Yuuto Kiba, Koneko Touhou, Issei Hyoudou, una débil Asia Argento, Sona Sitri, Tsubaki Shinra, Saji Genshirou, Ruruko Nimura, Momo Hanakai, Tsubasa Yura, Tomoe Meguri y Reya Kusaka, junto a la exorcista Xenovia Quarta gritaron el nombre del tipo que había decidido pelear por ellos, mirando como estaba a punto de morir por ese monstruo de poder aterrador, sin que ellos pudieran hacer algo para ayudarlo, sabiendo que ahora la diferencia de poderes era brutal, lo único en lo que pensaban, era que serian testigos de una muerte segura en la cual solo serian espectadores, nada mas.

Lo que no sabían, era que estaban totalmente equivocados.

-¡…! (Puño de Oleada) – Una bola de energía blanca impacto en la espalda del Caido, quien por la sorpresa del impacto, se vio forzado a soltar al rubio ojiazul, quien solo abrió los ojos y le asesto una poderosa patada a Kokabiel, quien fue lanzado hacia un edificio de la Academia Kuoh, quedando esta en simples ruinas y despojos materiales.

-¡Miren alla arriba! – Fue Issei, quien con una aun agotada Asia en brazos, dio a conocer de donde vino ese ataque sorpresivo, a lo que todos los jóvenes levantaron la mirada, observando como una figura estaba flotando en el aire por unos leves segundos.

No se podia distinguir quien era, ya que traia una capa marron que cubria todo su cuerpo, además de que la capucha de la misma cubria su rostro. Esta tenia su brazo derecho extendido hacia Kokabiel, mostrando que tenia guantes de boxeo rojos cubriendo ambas manos. Esta figura paso unos segundos en el aire al parecer hincada en el mismo cielo, antes de caer al suelo de pie junto al pelirrubio quien se sobaba el cuello, quitándose las molestias del ataque de Kokabiel.

-Creo que te confiaste demasiado. – Los jóvenes Demonios no pudieron escuchar a esa presencia por lo lejos que estaban, pero ese tono de voz era de una jovencita quizás de la misma edad que Rias, Akeno, Sona y Tsubaki, y al parecer conocía bastante bien al "escritor" de Icha Icha. – Lamento llegar tarde, pero tuve un ligero contratiempo de venida hacia aca.

-Nah no es eso, es simplemente que me tomo desprevenido que usara "ese" poder. – Respondio mientras que veía como el Cadre se ponía de pie, algo contrariado por el ataque recibido por sorpresa. – Esto ya ha tomado mucho tiempo, no puedo darme ya el lujo de acabar con esto de manera pacifica.

Naruto sabia que no podría acabar con Kokabiel ahora que tenía el poder de Ophis a su disposición, no con su poder actual al menos, así que no teniendo mas opciones, activo su verdadera forma, llamas color dorado y tatuajes comenzaron a cubrir su cuerpo, al mismo tiempo que nueve monstruosas garras salieron de su espalda. Normalmente usar energía natural sería suficiente para acabar con Kokabiel, pero el dudaba que lo dejara estar quieto aunque sean diez segundos para reunir la cantidad de energía necesaria para usar el Senjutsu.

-¡Detrás de mi! ¡Acabare con esto en un instante! - Naruto comenzó a formar un Rasengan en su mano, para después agregar viento con ayuda de una de las garras de su espalda lo cual permitió la creación de una de las variantes mas poderosas de su técnica, el Rasen Shuriken, pero luego de eso, uso otro de sus brazos para agregar el elemento fuego en el ataque. Esa combinación de elementos, provoco que el fuego comprimiera poco a poco el Rasen Shuriken, hasta que quedo solamente una pequeña esfera color blanco brillante.

Naruto aun recuerda el día que intento agregar otro elemento a su variante del Rasengan… casi se muere por haberlo intentado.

El joven Demonio aventó la esferita blanca no hacia Kokabiel, si no hacia el cielo mirando fijamente como la mini esfera blanca subia varios metros hasta que se detuvo en un punto alto del cielo. Fue ahí que Naruto al observarlo detenidamente, se dio cuenta de su error con un gesto de horror en su cara zorruna.

-¡Agregue demasiado fuego! ¡Mierda! - Naruto salió corriendo junto a la presencia que lo acompañaba, intentando alejarse de la destrucción que vendría en unos instantes. De la espalda de Naruto salieron varios brazos dorados, que sin dudarlo tomaron a todos los jóvenes Demonios alejándose rápidamente del sitio, sin que estos pudieran siquiera replicar. Kokabiel se quedo ahí mirando la esfera blanca, tal vez pensando que sus nuevos poderes podrían resistir lo que fuera.

Los estudiantes y la exorcista, al igual que Kokabiel no le quitaron los ojos a la bola impávida en el cielo, era casi hipnótico a la vez que hermoso. Entonces el caos se desató sin previo aviso.

La esferita blanca se transformó en una enorme bola de fuego, que mas bien parecia ser plasma, que comenzó a destruir todo lanzando ráfagas calcinantes por todos lados. Un mini sol era la mejor forma de describirlo, Kokabiel no tuvo tiempo de correr cuando todos sus cabellos desaparecieron, su respiración se volvió extremadamente dificil, y al final de cuentas no podía hacer nada para detener todo este escenario, y finalmente cayo muerto completamente incinerado, algunos segundos después de que viera literalmente un sol en miniatura.

La enorme bola de fuego se detuvo y se apago como si fuera una vela.

Naruto que ya había vuelto a su forma habitual, asomo su cabeza lentamente por detrás del edificio al que se habían ido a esconder del sol en miniatura, muchas otras cabezas aparecieron junto a la suya, también intentado ver. Sus ojos casi se salen de sus cuencas al ver la escena, todo se había trasformado de color negro y naranja, negro por que todo había sido quemado y naranja por el mar de llamas que consumía lo que hace horas, fue la Academia de Kouh.

-¡C-creo que debo practicar aun mas! – Era oficial, casi se muere otra vez usando su propia técnica que parecia no haber sido desarrollada por completo.

-¡Mi Academia! ¡Mi Sala del Consejo Estudiantil! ¡Mis aulas! – Por otro lado, Sona Sitri perdió el temple serio que la caracterizaba, y grito de forma horrorizada por la destrucción en la cual quedo su adorada Academia, misma que ella valoraba en demasía por ser la Presidenta del Consejo Estudiantil.

Naruto ignoro los gritos aterrados de la joven pelinegra, y en compañía de esa presencia misteriosa, camino hacia el cadaver de Kokabiel, cosa que el resto de jóvenes Demonio imito, siendo guiados por la jovencita pelirroja, a quien la destrucción de la Academia no le importaba tanto.

-Muchas gracias Jiraiya-San, debo decir que nos salvaste de una muerte segura. - Rias hablo caminando a la derecha del rubio, un poquito alejada de el para mostrar respeto.

-¡Así es Jiraiya-Sama, llego justo a tiempo para salir victoriosos de esta pelea! – Issei como buen fanboy del rubio ojiazul, también expresaba su agradecimiento a su modo, claro esta recibiendo un ligero sopapo en la nuca de parte de su Ama, quien lo hizo para que el no fuera tan irrespetuoso con el Demonio frente suyo.

-Hmm no fue nada. - Naruto se rasco su mejilla un poco avergonzado, luego le lanzó una mirada discreta a los dos jóvenes estudiantes, antes de que mirara fijamente a Rias, quien bajo su cabeza, con un pequeño rubor en sus mejillas por la forma tan curiosa con la que el la miraba. - Tu tienes un color de pelo bastante raro de ver por aquí. ¿De casualidad eres miembro del Clan Gremory?

-¡A-ah si! Soy Rias Gremory, hija de Zeoticus Gremory y Venelana Gremory, es un placer conocerlo. - Rias dio una pequeña reverencia presentándose a si misma, mostrando todos los modales con los cuales ella había sido inculcada.

-¡Wow! ¡Y pensar que "Tomate-Jiji" y "Coco-Baachan" tuvieron otra hija! ¿Sirzechs esta bien? ¿Sigue siendo un tonto verdad? ¡Jajaja! - Naruto río mientras recordaba las tonterías que el y Sirzechs hacían juntos cuando apenas eran unos crios.

Rias estaba sorprendida que el rubio frente a ella conociera a sus padres y hermano y aun mas, que los mencionara con apodos tan casuales que ante la Sociedad Demoniaca, podrían pasar como un insulto, asi que retomando su formalidad, respondió al joven frente suyo. - S-si, mis padres están bien y mi Onii-Sama sigue siendo un tonto, Jijiji.

Ambos estaban riendo animadamente, antes de que cierta persona, muy furiosa por lo sucedido con su Academia los interrumpiera, mas que nada para encarar al rubio que seguía riéndose.

-¡Oye tu, como te atreviste a destruir mi preciada Academia! ¡¿Qué no pudiste vencer a Kokabiel de una manera menos destructiva?! – Al escuchar estas palabras y dirigir la mirada hacia la dueña de esa voz muy molesta, Naruto volteo a ver a Sona, y su pecho sintió una punzada al reconocerla como miembro del clan Sitri, ya que ella lucia exactamente como una versión mas joven de Lady Sitri, eso solo podía significar una cosa.

-T-tu eres miembro del Clan Sitri ¿Verdad? – Ante estas palabras, Sona solo asintió, ignorando la mirada de sorpresa, y en cierto grado de amargura que los ojos del joven mostraban. - Y-ya veo, lu-luces idéntica a tu abuela.

-¿E-eh? ¡No intentes confundirme con eso! ¡¿Cómo planeas ahora que mi Academia vuelva a ser la que era antes de que la destruyeras con ese ataque?! - Sona levantó una ceja ante las palabras del chico de ojos azulados, ¿Esta persona conoció a su abuela? Sin embargo eso era lo de menos, el había destruido el Centro Estudiantil, y de alguna forma el lo tendría que reparar.

-Ah eso. – Y sin siquiera darle la oportunidad a Sona de seguir replicando, Naruto chasqueo los dedos, haciendo que el sonido de un vidrio quebrandose inundara el lugar, antes de que el escenario de destrucción y desolación desapareciera, dejando a su paso la viva imagen de la Academia, que al parecer no había recibido daño alguno, dejando en shock a la heredera Sitri asi como a sus siervos, a excepción de Tsubaki quien lo miraba con detenimiento, ya que al ver lo que paso, dedujo rápidamente que antes de pelear contra Kokabiel, los encerro a todos en una dimensión de bolsillo para poder pelear tranquilamente. - ¿Acaso creiste que dejaría que este sitio recibiera un daño material como ese?

Naruto ignorando a una shockeada Sona Sitri, tomo un pergamino que su acompañante femenina le entrego, mismo que puso cerca del cuerpo del ahora muerto Cadre, realizando varios símbolos con su mano y presionando el rollo con su pie. El cuerpo destrozado de Kokabiel desapareció en una nube de humo, cosa que origino que en el pergamino, un esquema de una figura humana se plasmara con sumo detalle, mostrando que el sellado había sido exitoso. Despues de eso, Naruto procedió a envolver el rollo de nuevo, entregándoselo a su compañera, quien lo guardo entre su holgada capa color marron.

Tsubaki vio el rollo con un montón de símbolos complejos y kanjis, lo cual solo pudo dejarle pensar en una sola cosa evidente y con logica.

Fuuin.

Solo había una persona que existía que podía usar Fuuin de esa manera tan magistral, porque esa persona era quien había inventado el arte y nunca le había enseñado a nadie mas el arte del sellado. Naruto, su héroe, el héroe de Tsubaki desde que ella tenía uso de razón estaba frente a ella. La joven pelinegra de gafas abrió y cerró la boca pero nada salió de ella. Naruto arrugo las cejas cuando vio a la hermosa chica de largo pelo y lentes abrir y cerrar la boca sin decir ni siquiera hola, luego sus ojos se movieron hacia la Yamato Nadeshiko del grupo, o mas bien, sus ojos se movieron hacia los brazos de la Yamato Nadeshiko del grupo, identificándola al instante.

-¡Oh! - Naruto señaló a Akeno y esta solo levanto las cejas algo extrañada por la reacción del joven frente a ella. - ¡Tu eres a quien yo salve años atrás!

Akeno parpadeo varias veces al escuchar lo que ese "Insecto" le dijo, ella jamás lo había visto en su vida, y no importaba que el la hubiera salvado de una muerte segura, el seguiría siendo un tonto "Insecto" y ese hecho nadie lo iba a cambiar, al menos hasta que…

-Dime ¿Te gustaron los regalos que te di? Tal vez no lo parezca, pero lo que tienes es nada mas y nada menos, que un Fuuin de almacenamiento mágico y otro que te permite enmascarar tu aura. -

Akeno comenzó a parpadear más rápido, con mas dudas y confusión en su mente, hasta que sintió una cálida mano en su cabeza, que la comenzó a acariciar con amor y ternura, la mano del joven rubio que a ojos del Grupo Gremory, era un tonto por haber tocado sin su permiso a la Reina de Rias Gremory.

-¡Te has vuelto toda una belleza! ¡Eres una de las mujeres mas bellas que yo haya visto! ¿Recuerdas cuando usamos Gian (Oscuridad Falsa) para derrotar a tus perseguidores? ¡Freímos a todos esos miserables Insectos tal y como se lo merecian! ¡Jaja!

Estas palabras fueron mas que suficientes, para que el cerebro de Akeno se apagara por completo… ese chico… ese chico… era… era…

Naruto volteo a ver a Rias, quien también estaba confundida por lo que estaba pasando. - Salúda a tu familia de mi parte, recuerda preguntarle a Sirzechs cuando pintamos el monumento a Asmodeus juntos, o cuando teñimos toda la ropa interior de "Tomate-Jiji" de color rosa.

Rias saliendo de su estado ensimismado puso una mano sobre su boca para cubrir una risita. – Se lo prometo, me asegurare de preguntar por ello a mis padres y a Onii-Sama.

-¡Jaja, eres bastante hermosa! Te pareces mucho a tu madre y tu cabello realmente es hermoso. – Estas palabras solo provocaron que la cara de Rias se volvió un mar de llamas por los cumplidos del rubio, solo que este ni siquiera lo tomo en cuenta. Finalmente Naruto volteo a ver a Sona, cambiando por completo su faceta jovial y alegre, a una mas seria y algo melancolica.

-Sabes, y-yo estaba, no, estoy enamorado de tu madre. - Sona había salido de su estado de shock, solo para caer en otro ocasionado por las palabras del tipo frente a ella. ¡¿Acaso su madre había tenido alguna aventura con ese joven?! – Cuando eramos pequeños, Serafall y yo solíamos a hacer todo juntos, incluso dormíamos juntos.

Ahora Sona mostraba confusión ante lo que el había dicho, y Naruto al ver la expresión de Sona se apresuró a aclarar las cosas agitando las manos rápidamente con una cara llena de pánico.

-¡N-no te preocupes! ¡No voy a tratar de separar tu familia ni nada! ¡Es mas, me voy a mantener lo más alejado posible de tu familia! De todos modos "Esqueleto-Jiji" y "Anteojos-Baachan jamás dejarían a un Demonio de Clase Baja como yo casarse con tu madre. Además estoy seguro de que Serafall escogió a alguien increíble para tenerte a ti.

-"Ahh con que eso es lo que pasa. Este sujeto piensa que mi madre es Serafall-Oneesama," - La mente de Sona volvió a tranquilizarse porque las cosas estaban un poco mas claras, y estaba a punto de aclararle la situación cuando Saji la interrumpió de forma improvista.

-¡Oye! ¡¿Se puede saber quien demonios eres?! – Ante esas palabras algo molestas, el rubio solo cerro los ojos y suspiro pesadamente, mientras que su compañera, había estado todo el rato callada, solo mirando la interaccion del rubio hacia los jóvenes Demonios de pie junto a su lado. Despues de unos segundos en silencio, el chico dio una respuesta, que mas que nada, provoco a todos los presentes, algo que jamás esperaron pasara.

-Que persona tan ruda. Pero bueno, es justo que lo sepan. ¡Mi nombre real es Naruto, fue un gusto conocerlo chicos! – El joven cuyo nombre verdadero revelo, les flasheo una sonrisa sincera, y luego junto a su acompañante desaparecieron en un "Poof" dejando a todos sumidos en un silencio.

Aunque en realidad, eran cuatro personas las cuales estaban mas estupefactas por conocer la verdadera identidad de quien las salvo de una muerte segura.

Rias había quedado sorprendida, Akeno parecia estar ida, ya que sus ojos estaban vacios y su rostro sin expresión alguna, Sona volvió a caer en shock, dejando incluso que sus gafas quedaran mal acomodadas, finalizando con Tsubaki quien mostraba un gesto combinado de felicidad, miedo y tristeza.

Todo eso ocasionado por una sola persona. Naruto, el que era considerado solo un mito, una leyenda, una fantasia. El Heroe de la Guerra Civil, la figura a seguir por muchos Demonios, reencarnados o no. Uno de los baluartes de la Sociedad Demoniaca.

Al fin había regresado. Y de una forma muy epica.


Bueno chicos, hasta aquí otro capitulo ha terminado. Como habran leído, este capitulo da pie al regreso del rubio errante, quien ha estado fuera de su hogar por varios siglos. ¿Qué le deparara a nuestro protagonista? Eso pronto se sabra. Por el momento, nos leemos próximamente en otra actualización, se despide de ustedes esta humilde escritora, y nos vemos pronto.

PD: ¿Pueden ser capaces de adivinar la identidad de la "Compañera de Naruto?

Soy Asamiya Athena, y nos vemos pronto. Chao