Los personajes no son míos, son de la increíble JK Rowling, la trama si me pertenece.
Les recuerdo que la historia es clasificación M, por el lenguaje, situaciones que viven los personajes y pues porque en un futuro habrá lemon (sonrisa pícara) y en este capítulo hay una escena un POCO picante, nótese el POCO, pero aun así lo comento por cualquier eventualidad.
Sin más que agregar los dejo leer
Te quebraste ante tus ojos, sacaste tu rencor a flote, la envidia te enveneno, las palabras te acabaron, solo hay dolor en tu interior, un fuego abrazador, la mentira en el aire, el viento susurrando, reclamando la entrega de lo que le negaste, ya todo termino, tocando fondo, ignoraste a tu ser que clama la verdad.
Estaba furiosa, el almuerzo en la madriguera había sido un total desastre, jamás pensó que sus padres le harían una intervención sobre su "relación" con Harry, jamás olvidaría los ojos de sus padres juzgándola. Por Merlín la hicieron sentir lo más pequeño del mundo, después de un agradable almuerzo donde comentaron su semana no esperaba que su padre le cuestionara sobre las noticia en el profeta de ese día, en donde Harry salía metiendo su lengua al fondo de la garganta de la cualquiera con la que estuviera esa semana. Y como siempre la estúpida de Skeeter hablaba de ella y las posibles razones de que ya no estuvieran juntos, le fastidiaba claro, pero en este punto ya le daba igual. A pesar de estar enojada con sus padres por el poco tacto que tuvieron para decirles que no se sentían orgullosos de cómo ella salía con muchos hombres, sabía que era porque se preocupan por ella, y sus padres eran personas familiares. Así que esa actitud de chica independiente que sale con quien quisiera no les parecía, no los culpaba, así estaba educada la mitad del mundo mágico. Así que le sugirieron "sutilmente" que buscara terminar su "relación" con Harry o se comprometieran de forma seria, le aclararon que ellos ya no eran niños y ya no estaban para juegos.
Sus padres la habían hecho cuestionar su relación con Harry. Durante estos tres años, ella había seguido esperando que Harry le pidiera ser su novia y estuvieran juntos de manera formal. Lo amaba por eso le dio el espacio que él necesitaba, pero ya no podía seguir esperando que él se diera cuenta si podían estar juntos o no, necesitaba una respuesta sí o sí. Salía con hombres, pero era un simple juego, estaba segura de querer unir su vida con Harry y nadie más, lo amaba así de sencillo.
Con esos pensamientos iba entrando al ministerio en busca del departamento de aurores. La intervención de sus padres había funcionado, no como ellos creían, pero había tenido su efecto, ya no iba a ser el plato de segunda mesa de Harry, esa con la que se ve de vez en cuando y se acuesta, ya no más, ahora era todo o nada.
Una voz la saco de sus cavilaciones. —Señorita Weasley, el señor Potter se encuentra ocupado no la puede atender, en este momento —no se había dado cuenta en que momento había llegado hasta la oficina de Harry.
Observó a la señora Gibbs, la secretaria de Harry, una anciana con lentes grandes y grueso, su cabello era color negro y se vestía de una forma muy modesta y sencilla— Gracias señora Gibbs, pero el señor Potter me tendrá que atender quiera o no.
Le hubiera hecho caso a la señora Gibbs de no entrar porque así se habría evitado ver semejante espectáculo. Harry, el hombre con el que esperaba casarse estaba sentado en una silla, y a horcajadas sobre él una cualquiera quien sabe quién, restregándose en su entrepierna y besándolo como si no hubiera mañana, mientras este le terminaba de bajar la falda con una mano y con la otra amasaba su trasero como si fuera masa para pizza, sintió asco y repulsión, carraspeó un poco y con una voz que fingía ser dulce. —¿Interrumpo? —pero eso no detuvo a los amantes de seguir con el espectáculo, sus gemidos eran cada vez más altos, lo que los hizo detenerse fue el grito horrorizado de la señora Gibbs.
—¡Señor Potter!—la pobre mujer se cubría con sus manos la boca mientras sus ojos parecían desorbitados ante tal barbaridad.
El salvador del mundo reaccionó y retiro de sus piernas a… Maldita sea, olvidó su nombre, no sin antes alcanzar su túnica y tapar su creciente erección, no aclaraba decir que estaba pálido frente él estaba la mujer que amaba y su secretaria.
La linda chica que conoció en la cafetería estaba roja tratando de arreglar su falda y abotonándose los botones que su boca se había encargado de desabrochar, pidiendo disculpas a todos desapareció de su oficina.
—Señor Potter, disculpe la interrupción, será mejor que me retire —su pobre secretaria estaba roja y sus manos temblaban.
—Siento mucho que presenciara… eso, pero no esperaba que nadie entrara a mi oficina —fulminó con la mirada a su ex, ella lo ignoró y siguió observando sus uñas como si fuera los importante del mundo.
—Puede retirarse y discúlpeme nuevamente —su secretaria sólo atino a sentir y casi sale corriendo de ahí, tendría que darle unos días libres después de semejante escena.
Concentró su vista a la pelirroja que tenía enfrente, por Merlín era hermosa y que estuviera usando un pantalón de jean ceñido que mostrara su bien tonificado trasero, una camisa que resaltaba su busto y unos tacones punta fina, no ayudaba a la erección que empezaba a ser dolorosa. —Maldición —masculló por lo bajo.
—Cariño, necesitas ayuda con eso —si otra mujer que no hubiera sido Ginny Weasley le hubiera hecho tal ofrecimiento no tendría problema en decir que sí pero conocía ese tono meloso de la pelirroja y no avecinaba nada bueno, tragando grueso, y esperando salir vivo de ahí se dirigió a la leona.
—Ginny ¿a qué debo tu visita? —un periódico fue aventado a su escritorio y en la portada se leía el titular "Las mujeres del Héroe Nacional", rodó los ojos—. Ginny, esto no es nuevo.
Y así era siempre publicaban fotos de él con alguna chica, ellos ya lo habían aclarado, no tenía sentido que le reclamara por eso.
—Tienes razón, esto no es nuevo, verte a ti revolcándote con alguna puta —estaba furiosa y alguien iba a sufrir el temperamento Weasley—. Lo que sí es nuevo, es que mis padres me llamen la atención, por tus —lo señaló con el dedo— indiscreciones —con que por eso era que la leona estaba molesta.
—Ginny, yo puedo hablar con ellos si quieres, es nuestra vida tienen que respetarla.
—Maldición Harry no lo entiendes, mis padres no se tienen que meter en las decisiones que tomo, pero están preocupados que ya pasaron tres años y que tú y yo no tengamos nada cuando se supone que nos jurábamos amor eterno —soltó furiosa.
Se paró de la silla donde estaba y fue acercándose a la pelirroja quería estrecharla en sus brazos, pero ella se alejó. —Ginevra esto ya lo discutimos estaremos juntos cuando los dos estemos listos —la leona negó con su cabeza y con una voz cansada le lanzó una respuesta que no esperaba.
—Harry no estamos juntos porque tú no quieres, yo te amo y estoy lista para pasar el resto de mi vida contigo. La pregunta aquí es: ¿Tú lo estás?
Boqueó como un pez por un minuto, que podía responder a eso él amaba a Ginny pero no quería empezar una relación seria, por Merlín tenía 21 años, ¿por qué solo estar con una persona?
Ginny sonrió con tristeza. —Piénsalo Harry, ya no quiero juegos es todo o nada, no hay matices grises aquí, o volvemos o terminamos definitivamente.
Se dirigió hacia la puerta y cuando estaba a punto de salir lo miró fijamente con esos ojos azules donde se podía perder día y noche. —Te veo el domingo en la madriguera, espero una respuesta —con cierta duda en su voz agregó—. Te amo, pero ya me cansé de esperarte —y con esas palabras sintió como si un dementor le quitara el alma, estaba a punto de perder a Ginny.
~~o~~
Se encontraba acostada en el sofá de su apartamento, una suave brisa entraba por la ventana de la sala haciendo que sus risos se alborotaran, en sus piernas estaba Crooks que ronroneaba feliz por las caricias que le eran propiciadas, sus amigas llegarían pronto y no sentía ningún ánimo para recibirlas.
El plan era ir a cenar, pero la pelirroja cuando llegó a su oficina por la tarde dejó muy claro que se reunirían en su apartamento para una pijamada, pues necesitaban hablar en lugar privado y claro uno donde pudieran emborracharse y que nadie les tomara fotos que aparecieran al día siguiente en la portada del profeta con un título como "De Heroínas a Alcohólicas", y conociendo a Skeeter habrían tres páginas de ellas contando por qué habían caído tan bajo.
—Maldita Skeeter —poniendo a Crooks en el suelo, este le volteó la cara, se subió y se recostó de nuevo en el sofá, ella solo rodó sus ojos y decidió subir a su habitación a cambiarse.
Ya en su habitación se puso un short y una camisa grande, aunque Ginny se burlara de su ropa de dormir para ella no había más placer que usar algo holgado, mientras deslizaba la camisa sobre su cuerpo observó unas cicatrices en su vientre que nunca olvidaría, esas que mostraban lo cobarde que era. Con un nudo en la garganta cubrió las cicatrices con sus dedos, muchos recuerdos se conglomeraron en su mente con manos temblorosas terminó de bajarse la camisa. Estaba ida en sus recuerdos cuando escuchó un grito desde el primer piso.
—Granger, ¿dónde demonios estas? —sus amigas habían llegado, cuando bajó se encontró a una pelirroja con un camisón corto de seda y una bata encima con unas pantuflas rosadas y a una rubia con un short y camiseta a juego, ambas listas para pasar la noche, cargaban unas pizzas, botes de helado y dulces tanto mágico como muggles, la castaña había introducido a sus amigos al mundo de las golosinas muggles y claro la pelirroja y la rubia también traían unas cuantas botellas de whisky de Fuego.
Cuando todas se encontraron acomodadas en colchones en el suelo y listas para comer la pelirroja soltó un suspiró. – Dejé a Harry…
Sus amigas la miraron confundidas. —Ginny tú y Harry hace mucho que no están juntos ¿cómo puedes haberlo dejado? —la cuestionó la leona.
—Pues sí, sé que no estamos juntos —exclamó exasperada la pelirroja—. Claro aparte de acostarnos algunas veces —eso asombró a la castaña.
—Entonces, ¿por qué lo dejaste? —preguntó la rubia inocentemente, como si la pelirroja no acabara de declarar que se estaban acostando con Harry. Hermione solo boqueaba como pez en el agua.
—Porque es un idiota y mi familia me tiene harta.
—En serio vamos a dejar pasar el hecho que duermes con Harry como si nada— señaló la castaña
—Herm a veces eres tan inocente —enserio Luna le había dicho eso a ella.
—Granger eres tan mojigata —bramó la pelirroja, la castaña ignoró el hecho que el comentario de su amiga le recordara a cierto rubio pues eso sería algo que el diría. «Basta Hermione no tienes que pensar en él». Sí eso se lo llevaba diciendo toda la maldita tarde, la leona fulminó con su mirada a sus amigas.
—Lo siento Herm, pero estoy cabreada hoy ha sido un día de mierda —la pelirroja tomó un largo trago de whisky de fuego.
—Sí, pero yo no tengo la culpa —comento la castaña cruzándose de brazos.
—No, la tiene el idiota de Potter —Hermione notó que su amiga de verdad parecía mal y triste.
—Ginny ¿Qué pasó? —soltando un suspiro cansado la pelirroja comenzó a contar su día.
~~o~~
— Entonces ¿quién quiere otro trago de whisky de fuego? —cinco serpientes levantaron sus vasos —. Bien, el moreno sirvió otra ronda. Había pasado una hora desde que todos llegaron a la casa del rubio, y tenían ese mismo tiempo sin decir nada y tomando, ellos no eran como los leones, no eran muy expresivos que se diga, así que aunque hubiera mucho que decir, no sabían cómo.
—Estudio biología en una universidad muggle —todos miraron asombrados a la menor de las Greengrass —. Sí, bueno quería comenzar de nuevo y pues el mundo mágico no es muy fácil para hacerlo, así que pedí que me dejaran estudiar en Londres muggle, el ministerio estuvo encantado con la idea, este es mi último año de hecho.
Nott fue el primero en decir algo. —Eso es…bueno supongo —Astoria se movió inquieta sobre su asiento y sin mirar al castaño solo respondió.
—Gracias… Supongo.
Otro silencio tenso se formó. —Tori, eso es genial, estoy orgullosa de ti —la mayor de las Greengrass se levantó del sofá y abrazó a su hermana.
— ¿Qué es biología? —preguntó el rubio, a decir verdad estaba asombrado de que Astoria se fuera a estudiar con los muggles, de los seis ella era la más introvertida, aunque se alegraba por ella, pero aún así no sabía qué demonios era la biología.
—Es la ciencia que estudia a los seres vivos, es como una mezcla de estudio de las criaturas mágicas y herbología —respondió aún cohibida Astoria.
—Wow mini Greengrass eso es genial, beberé en nombre tuyo —se alegraba por Astoria, pero andaba con un humor de perros, y eso de fingir que todo iba bien no iba con él.
—Se nota Zabini, por poco brincas de la alegría —le soltó con sorna el castaño.
—Sabes Nott por qué no te dejas de meter donde nadie te llama, ah lo olvidaba que te encanta estar en medio de…
—Basta Blaise, termínala con tu mal humor, si estás enojado no te desquites con nosotros.
— Pansy, desde cuándo proteges tanto a Nott, es que acaso están en una relación y no nos han contado —comentó con sorna el moreno —. Por cierto Nott no sabía que necesitabas que te defendieran.
—No realmente, pero es divertido ver cómo te callan.
— ¿Quieres ver cómo te callo yo? —el moreno se levantó del taburete donde estaba sentado y se dirigió hacia al castaño pero antes que se le acercara la menor de las Greengrass lo frenó.
—Zabini, ¿me ayudas a traer más botellas de la alacena por favor? —este solo la miró furioso y sin decir nada se dirigió a la cocina seguido de la rubia.
—Me puedes explicar ¿qué fue eso? —el moreno la ignoró y se limitó a sacar las botellas del estante.
—Parece que Nott tiene club de fans, ¿dónde fue la inscripción que no me entere?
— ¿Es en serio lo que me dices? —la rubia lo miró dolida.
—Lo siento Tori no quise, es solo que me cansa que todos lo defiendan como si fuera perfecto —la menor de las Greengrass se le acercó por detrás y lo abrazó por la cintura, colocó su mentón sobre su hombro.
—Yo sé porque te molesta Theo pero no es su culpa y lo sabes, no hagas una historia donde no la hubo.
El moreno tomó las manos de la rubia. —No te merece, eres demasiada perfecta para él, no entiendo porque te dejas lastimar —la rubia no dijo nada solo soltó un suspiro y se alejó del moreno.
—Será mejor que regresemos— la rubia tomó algunas botellas y se dirigió hacia la salida, pero la voz del moreno la detuvo.
—No miento al decir que mereces algo mejor Tori, eres increíble y si él no se da cuenta es porque es un imbécil —la rubia sonrió con tristeza.
—Gracias Blaise.
~~o~~
El rubio se encontraba sentado en una banca en los jardines, estaba tan ido en sus pensamientos que no escuchó cuando alguien se le acercó.
—A Narcissa le hubiera encantado este jardín ¿no? —el rubio se volteó asustado y sonrió del lado al ver quien era.
—Daph, ¿qué haces aquí? —la mayor de las Greengrass frunció el ceño ante el comentario—. Lo siento, ven, siéntate conmigo, tienes razón a mi madre le encantaría estar aquí, y tal vez pronto lo pueda ver gracias a Granger —la rubia soltó un bufido.
—Sí, gracias a Granger —el rubio la miró con suspicacia.
—¿Soy yo o no te agrada la leona?
—¿Es que a ti sí? —lo cuestionó la rubia.
—Claro que no, sigue siendo una rata de biblioteca insoportable, pero el que me deje ver a mi madre de nuevo, eso es… —antes de que el rubio siguiera la rubia lo cortó.
—Es su trabajo ¿sabes?, solo hace lo que tiene que hacer, no hay nada que agradecerle — Draco la miró un poco sorprendido, era normal que las serpientes sacaran veneno pero Daphne no era como ellos y eso era lo que le gustaba de ella.
— Tal vez el drama de Zabini terminó, mejor regresemos —el rubio le ofreció su mano a la mayor de las Greengrass que encantada la tomó y se dirigieron a la mansión.
~~o~~
—Señora ¿y si nos descubren?, permitieron que vuelvan a ver a las ratas de su padres, sabrán lo que hemos hecho será cuestión de días para que sepan de nuestra existencia.
—"Lo supremo en el arte de la guerra consiste en someter a tu enemigo sin darle batalla." ¿Sabes quién lo dijo querido?
—No, señora.
—Un militar muggle muy sabio, que sepan que existimos y que se sometan bajo nuestros ideales.
¿Les gusto? ¿No les gusto? ¿Intrigados?, a mí en lo personal me encanta la actitud de Ginny tan decidida haaa.
Hoy me dio por doble actualización, ya estaban los la capítulos listos así que espero que los disfrutaran.
Agradecida con todos los que leen la historia y porfa anímense a contarme si les gusto o no, lo que piensan de la historia, cualquier cosa.
Gracias Hermosa Doristarazona.
Nos leemos en el siguiente capítulo, pórtense mal.
