Mike ya se había ido cuando Sam y Julie salieron del dormitorio. La chica se encontraba mucho mejor, agotada, pero bien. Quería darle las gracias por como se dedicaba a protegerla de todos los males posibles, aunque tuviera que poner su propia vida en peligro.
"Dean ¿Qué ha pasado?" El mayor de los tres hermanos estaba sentado en el suelo, con la cabeza apoyada en la pared y se frotaba la frente dolorida, aunque su orgullo estaba mucho peor que cualquier dolor físico.
"Ese Mike, ese desgraciado me ha dejado inconsciente y se he marchado."
"Oh Dean lo siento mucho, Mike parecía un buen chico cuando lo conocí, no pensé que podría hacer algo así. Cuando lo tenga delante, te prometo que lo mataré con mis propias manos por lo que te ha hecho."
Dean sonrió al escuchar a su hermanita. Como Sam le había dicho siempre cuando ella no estaba presente, la chica se parecía demasiado a él. Era la imagen femenina de Dean, impulsiva, emocional, pero siempre guardando sus sentimientos bajo siete llaves para que nadie le hiciera daño. Tan sólo sus hermanos la conocían de verdad.
"Agradezco que quieras ser mi caballero andante particular hermanita, pero no hace falta, creo que podré encargarme de Mike yo sólo, tu tienes que descansar y tener una vida tranquila a partir de ahora."
Dean se levantó entre gruñidos. "¿No lo estarás diciendo en serio? Dean puede que esté embarazada, pero de momento este niño no me impide llevar una vida completamente normal."
"Con excepción de la cacería claro." Dijo por fin Sam que había permanecido en silencio. "Claro que puedes tener una vida normal, pero a partir de ahora se acabo tus nuevas experiencias en el mundo de la cacería."
"Pero Sam…"
"Lo siento Julie. Es lo malo de tener hermanos mayores que preocupan por tu seguridad como algo primordial. ¿verdad que si Dean?" Los dos hermanos menores se quedaron mirando a Dean, que simplemente estaba abstraído en sus pensamientos y en los recuerdos de la conversación que había tenido con Mike.
No podía quitarse de la cabeza lo que le había dicho sobre el ser que estaba creciendo dentro de su hermana. No había hablado de él como si de un bebé normal se tratara, había algo más en sus palabras. detrás de toda esa arrogancia y su insistencia por meterle miedo por lo que pudiera ocurrirle a Julie, había algo más; una especie de aviso sobre lo que se avecinada.
Lo único sobre lo que estaba completamente seguro, era que tenía que proteger a su hermana. Sin embargo, tenía un problema. Sabía como enfrentarse a un demonio, a un fantasma o a un vampiro, sabía de magia buena y mala y sabía de muchas criaturas. Pero lo que no tenía tan claro era como enfrentarse al niño que estaba creciendo dentro de Julie, si es que no se trataba de algo humano.
Dean suspiró con fuerza, estaba tan confuso que había desconectado por completo de la conversación que llevaban sus hermanos y cuando volvió a ellos, los dos lo estaban mirando, esperando que contestara a sus preguntas.
"¿Dean estás bien? Te has puesto pálido de repente." Sam le conocía perfectamente y ya podía contestarle lo que le apeteciera o la primera mentira que se le viniera a la cabeza, que su hermano sabía que había algo más ahí, algo que le tenía muy preocupado, algo que no quería contarles.
"Si, eso sólo que pensar que te pueda pasar algo por venir a una cacería con nosotros, no creo que pudiera soportarlo." Aunque no había escuchado la conversación, aquello no era una mentira, siempre había tenido el miedo de hermano mayor responsable de su hermana a que le ocurriera algo por llevarla de cacería, al fin y al cabo tan sólo era su hemanita. "¿Qué tal si pides unas pizzas y dejamos a un lado lo que ha pasado hoy? Cuando Mike vuelva a intentar algo, tendrá que vérselas conmigo."
Julie se abrazó a él con fuerza, con una mezcla de alegría y tristeza a partes iguales en su corazón. Alegría y felicidad porque Dean no estuviera cabreado por el embarazo, por Mike, por todo, pero al mismo tiempo le inundaba la tristeza de verlo tan agobiado y casi desesperado por su culpa, por cuidarla. Como siempre, Dean llevaba el peso de la familia sobre sus hombros y eso era demasiado para ella.
La chica se fue, tal como le había dicho su hermano a encargar la cena, mientras los dos hermanos mayores se quedaron solos. "Supongo que ahora me lo podrás contar." Sam se puso serio y después en silencio, esperó la respuesta de Dean, porque no se iba a conformar con una excusa.
"¿A que te refieres?"
"Lo sabes muy bien, Mike te ha dicho algo, lo leo en tu cara y desde luego no es nada bueno para Julie. ¿No es la última vez que vamos a ver a ese tipo verdad? ¿Por qué no me lo cuentas todo y acabamos de una vez con esta tontería?"
"El problema es que no se que contarte, no me ha dicho más que cosas vagas y que no tienen relación." Sam lo miró con dureza. No hacía más que darle vueltas al mismo tema.
"Se que eres el mayor, que papá no está y piensas que eres responsable de lo que nos pase a nosotros. puede que sea así, no lo voy a negar, pero los dos somos adultos y podemos ayudarte, no tienes que hacer esto sólo como siempre."
Dean tardó un momento en contestar, pero al final lo hizo. "¿Y si tu no fueras el Anticristo que tanto temían Gordon y compañía?" Sam se echó a reír, pensando que de nuevo, estaba hablando que no tenía que ver con el tema que a ellos les importaba. Pero cuando Dean se quedó callado y lo miró con seriedad, sin seguirle la broma, Sam se dio cuenta que aquello no iba en coña.
"¿Dean de que va todo esto?"
"Mike me dijo que algo está creciendo dentro de Julie, algo no humano, algo que puede matarla y que tan sólo él puede controlarlo para que no le haga daño. Creo que si, vamos a volver a ver a Mike y no creo que podamos tocarle un pelo por el momento."
"Vale, ahora es cuando me empiezo a asustar." Dean deseó poder echar el tiempo hacia atrás y no tener la mirada aterrada de Julie, mirándole a los ojos, suplicándole que eso que había dicho fuera una de sus bromas macabras, de su humor negro. "¿Qué es lo que tengo dentro? ¡Por que no me has dicho que no voy a tener un bebé normal Dean?"
Julie comenzó a subir la voz, su cuerpo comenzó a temblar y los ojos se le llenaron de lágrimas, pero consiguió contenerlas y mantenerse todo lo seria que era capaz en ese momento, que no era mucho.
"Dime que es una broma Dean." Volvió a decir la chica.
"Julie, se suponía que no debías escuchar esto." Dean dio un paso hacia ella, pero se detuvo al ver la fragilidad que se dibujaba en el rostro descompuesto de su hermana. Tan fuerte que parecía cuando habían entrado en aquella casa embrujada y tan pequeña y débil ahora. "Julie cariño lo siento mucho."
"Dean, empiezo a tener miedo. Dime todo lo que sabes." Dean continuó andando hacia su hermana y por fin la abrazó, con tanta fuerza que podría haberla aplastado, si ella no hubiera roto a llorar en sus brazos.
Los dos se quedaron así un momento, mientras Sam los contemplaba. "Chicos creo que sería un buen momento para empezar a tomar cartas en el asunto y averiguar como te has quedado embarazada a ver si eso nos ayuda a saber la procedencia del niño."
Dean sonrió con maldad mientras Julie se secaba las lágrimas de los ojos. "Creo que por el bien de nuestra pequeña familia, nos podemos saltar esa parte que no nos interesa a ninguno de los Sammy."
"Pues yo creo que si que os interesa."
"Julie, lo digo en serio, se que tienes relaciones con tíos y no me importa, no quiero saberlo." Dean apenas había hablado de sexo con su hermana. Por mucho que para él fuera el nuestro de cada día, pensar que su hemana pudiera ser como las chicas con las que se acostaba, que otros hombres… o peor aún que su hermana fuera como él… desde que Julie era una persona adulta, Dean había procurado no pensar en ello.
Cuando llegó el momento de las grandes preguntas, mientras su padre estaba cazando, lejos de su hija adolescente y Dean prefería no profundizar en ese tema, pese a la gran experiencia que tenía en él, siempre había recurrido a Sam, que hablándole con naturalidad y sin importar cual fuera el tema o la pregunta, le había contestado sin ningún pudor.
"Yo también lo digo en serio, porque vivo en el siglo XXI y jamás ha tenido una relación sexual sin usar protección. No soy tan tonta como para quedarme embarazada del primer tío con el que me acuesto."
"¿Quieres decir entonces que te hicieron algo para dejarte embarazada?" La sola idea de lo que le podía haber ocurrido a su hermana para estar en su estado ahora, les repugnaba a los dos hasta tal punto que hubieran preferido dejar esa conversación ahí mismo, por no tener que volver al mismo tema.
"Sinceramente no lo se y mira que lo he pensado mucho estos días. Pero no se como ha pasado. No recuerdo a nadie atacándome, o drogándome, nada. a menos que me hayan hecho olvidarlo, no se como puedo estar ahora así. Y después de lo que me has dicho… Decídmelo sinceramente, ¿creéis que debo abortar y terminar con esto de una vez antes de que sea demasiado tarde?"
Los dos abrieron la boca para contestar, pero ninguno llegó a hacerlo, porque en ese momento, Julie se dobló y gimió por el terrible dolor en el vientre. Se sentó en el suelo, mientras sus dos hermanos la rodeaban.
"Julie cielo, ¿que te ocurre?" Le preguntó Dean sin saber si podía hacer algo para ayudarla.
"Creo que es el niño o lo que sea que está aquí. No le ha hecho ninguna gracia la posibilidad de que yo aborte."
"Pero no es posible, apenas estás embarazada de dos meses, es imposible que el niño tenga esa consciencia."
"Pues eso díselo a él." Julie intentó respirar con normalidad, pero cada vez se le hacía más difícil a causa del dolor.
"Vamos pequeño, tranquilo, estás a salvo, no iba en serio." Dean puso su mano en el vientre de su hermana y comenzó a hablarle tranquilamente. "Mike también lo hizo así y funcionó, si esa co… ese niño es consciente de lo que hablamos, entenderá que no quiero hacerle daño."
"Está funcionando, ya casi no duele. ¿Cómo lo has hecho?"
Dean se miró la mano, completamente atónito por lo que había hecho. "No tengo ni la más remota idea. Pero creo que Sam tiene razón, tenemos que averiguar como te han dejado de embarazada."
