Furgoneta,asientos y problemas

Maritza se despertó con el sonido de una pelea en el los ojos y vuelta en Liechfelt,de vuelta a la prisió podía creer que solo fue ayer cuando compartio su libertad con sus amigas, que compartio su libertad con flaca.

Ahora parece solo un sueño.

Los guardias las encontraron comiendo frutas y bayas alado de las estaban en ropa interior riendo,haciendo bromas con las manos dijeron nada al entrar al claro,ni nosotras hicimos ademan de los esperábamos,los esperábamos incluso antes de marcharnos de la prisión.

La huida acarrean muchos años sumados a la condena.Y Maritza no podía permitírselo o su hija crecería sin madre.

Se levanto y vio a Flaca en la cama de enfrente ajena a la en su sueñ daría todo en ese instante por saber que estaba soñando que la hacia tan feliz.

-vamos Maritza,¿o quieres llegar tarde a tu primer día?-dijo Aleida asomándose en el cuarto y mirando hacia flaca-si que duerme,tiene el sueño profundo.

Maritza se encongio de hombros con el corazón acelerado,no quería estar a solas con que supiese lo que estaba pasando entre Flaca y ella,no quería problemas.

-dejala dormir Aleida-dijo Maritza poniendo su mejor sonrisa energética- o sabes que será una perra para ti todo el día.

-No importa ya no tengo que aguantarla en la cocina-dijo la latina acercándose a la cama de flaca.

-no pero ella tiene tiempo libre antes de ir al taller-respondio Maritza riéndose al ver como Aleida maldecia-y luego te hara una visita al terminar,asi que mejor no enfadarla-dijo en voz alta mientras se alejaba.

Camino por los pasillos,recogio las llaves del guardia de la entrada y se dirigio a la furgoneta donde le esperaba uno de los guardias nuevos para acompañarla.

Vio que boo y Douget estaban apoyadas en los muros mirando hacia ellos mientras ella saludaba al guardia.

Maritza intento ignorar su escrutinio y hablo amenamente con el guardia.

-¿eres Maritza verdad? Tenemos que ir a recoger a una presa del modulo de alta seguridad pero antes iremos a recoger unos uniformes nuevos a la tintorería del pueblo-dijo el guardia algo nervioso-reclusa.

Maritza sonrio divertida al ver que el guardia se había olvidado de dar un trato menos amistoso y hacérselo mas fácil

-sube entonces-dijo la latina-estas en buenas manos.

El coche arranco con un rugido ensordecedor y comenzó a viajar por la carretera.

-¿te importa que ponga música?-pregunto Maritza encendiendo la radio

-no al contrario me encanta-dijo el guardia relajándose contra el asiento-a mi exnovia le gustaba mucho incluso tocaba en un grupo.

-¿y tu tocas?-dijo Maritza mirándolo mientras el guardia se atragantaba con un sorbo de café y se ponía de el iba a ser divertido-yo no aprendi a tocar ningún instrumento aunque me hubiese gustado saber usar la guitarra.

-no yo preferia cocinar-dijo encongiendose de hombros-asi que decidi abrir una pastelería.

-menos mal que no es un machista que piensa que las mujeres son las que cocinan-dijo Maritza suspirando y metiéndose en un charla sobre la posición de las mujeres en la a su destino para recoger los uniformes y Maritza se dio cuenta que llevaba todo el rato habalndo-lo siento,es que llevamos desde muy jóvenes defendiendo derechos de los latinos,ganándonos un hueco en esta sociedad y es aun mas difícil si eres mujer y supongo que lo será aun mas para buscar trabajo después de ser me dicen que hablo mucho,lo resumirá mi respuesta en espero probar sus dulces.-termino Maritza intentando ser amable pero el guardia volvió a ponerse rojo,¿Por qué malinterpretaba un simple comentario amable?.

Recogieron los uniformes y el guardia le entrego unos donut de la tienda de alado.

-esa es mi tienda asi que aproveche para que lo probases-dijo el restándole importancia mientras Maritza degustaba los dulces-si fueses pizzero,seria gracias están muy buenos.

-de nada-dijo el guardia sonriendo-ahora vayamos a por la presa.

Pasaron el resto del camino en silecnio pero unos minutos antes de llegar a la prisión le pidió parar en el arcen.

El guardia se lanzo a besarla y Maritza lo empujo.

-¿pero que haces? Buah-dijo la latina apartándose

-no te hagas la tonta-dijo el guardia agarrándola por los brazos-llevas todo el rato provocándome-besandole el cuello.

-de que hablas,solo te daba una conversación amable entre personas que acaban de conocerse-dijo Maritza intentando separarse-alejate.

-no,te enseñare lo que te puede entregar un hombre-dijo liberando una mano comenzando a desabrocharse el cinturón.

Maritza aprovecho y con la amno libre le araño la el guardia grito y se sujegtaba la cara gritando perra,ella le hizo chocar la cabeza contra el volante haciendo sonar el claxon.

El guardia aturdido en su asiento casi no noto que el coche se ponía en marcha.

-¿Qué haces?-grito enfadado-¿estas loca?

-voy a recoger a la reclusa,será mejor que no mencionemos lo que ha pasado aquí y que no vuelva a suceder,de lo contrario contare lo que ha pasado e ira a la carcel-dijo Maritza con el corazón en la boca y la bilis revolviéndole el estomago,nadie creería a una reclusa por encima de la palabra de un guardia pero eso el no lo engañarlo para que no volviese a suceder o mentiría en un intento desesperado por librarse y le creerían metiéndola en aislamiento por las marcas que le había dejado en la cara.

Al llegat a la prisión recogieron a Nikki que estaba palida y demacrada con bolsas bajo los ojos.

-¿Qué tal esta reclusa?-dijo el guardia nervioso y asutado,Maritza no sabia si era de la amenaza anterior o del aspecto furibundo que nikki le lanzo a través del coche.

El camino se gasto en guardia recogio a nikki y el guardia d ela furgoneta detuvo a Maritza antes de que se la atenta mirada de douget y boo que seguían en el mismo sitio.

-no vas a decírselo a nadie ¿verdad?-pregunto alterado,sudando y con restos de sangre en la camisa.

-no pero ahora lárgate de mi vista-dijo la latina tirando de su agarre,soltándose y yéndose hacia el ía ver a ver a su presencia la tranquilizaba.

Al llegar observo que los hacientos estaban repletos y la mesa de las latinas tenían a algunas blancas sentadas en los extremos.

Se acerco a flaca y las demás.

-¿Qué ocurre aquí?-pregunto Maritza señalando a las blancas-porque están comiendo con nosotras.

-esas perras están locas-dijo flaca con una sonrisa

-las blancas han destrozado una mesa con una trifulca-dijo Aleida sonriendo-tenias que haber visto a esas mujeres están en aislamiento pero nos hemos divertido.

-¿y donde se supone que voy a sentarme?-dijo Maritza al ver todo completo.

-puedes sentarte encima mia,total no pesas nada-dijo flaca agarrando de la cadera a Maritza y sentándola en su regazo.

-parecen dos lesbianas-dijo gloria fingiendo asco

-se les estará pegando de las blancas-comento Aleida masticando el potingue al que llamaban comida.

-Me parecen muy dulces-dijo daya sonriendoles

Maritza se sonrojo al igual que flaca.

-ohh asi que ahora animas a estas perras a que estén juntas-dijo otra latina malhumorada ahora que no iban a seguir trayendo a su bebe-no necesito recordaros como se ven estos actos por nuestra deberíais jugar con eso.

Aleida le fruncio el ceño.

-tratalas con mas respeto-le dijo malhumorada-aunque fuesen verdad siguen siendo de las nuestras.

Maritza noto como flaca se tensaba apretando su asimiento de las poso sus manos sobre las de flaca y comenzó a cariciarla con el pulgar formando círculos como flaca hizo con ella con anterioridad para relajarla y sintió que etsaba dio la mano entrecruzando los dedos.

-todas saben que flaca no podría resistirse a mi encanto si lo intentara-dijo Maritza pasando el brazo libre sobre los hombros de flaca y apoyándose en su hombro respirando sobre su cuello.

-seguro que tu no te resistirías a los mios-dijo flaca guiñándole un ojo a als demás que las miraban divertidas excepto la latina que estaba en contra de que dos lñatinas estuviesen juntas-solo haría falta llevarte a cenar pizza en nuestra primera cita para que calleses rendida a mis pies.

Las latinas comenzaron a reir a carcajadas.

-entonces es una lastima que no estemos juntas,he perdido muchas pizzas-dijo Maritza suspirando contra flaca dándole un apretón a sus manos unidas.

-una lastima-susurro flaca muy bajito mientras las demás cambiaban de conversación.

Maritza tras la comida se dirigio al despacho de caputo.

-señor me gustaría volver a mi antiguo trabajo-dijo diligente sentada pacientemente en la silla mientras caputo revisaba papeles.

El hombre se quito las gafas y se froto las sienes.

-¿Por qué motivo reclusa? -pregunto caputo exasperado tenía muchos papeles que atender.

-creo que no soy la indicada-respondió tranquilamente Maritza-hace mucho que no conduzco, estoy oxidada y echo de menos estar con mis compañeras.

-de momento no tenemos a ninguna reclusa disponible,cuando una quede vacante le sustituirá y podrá volver a las cocinas-dijo el hombre,no quería ver incomoda a las reclusas podrían formar quejas y no le convenia con la empresa-tendra que seguir en la furgoneta hasta que le avise del cambio.

-gracias señor caputo-dijo Maritza sonriendo.

Al salir del despacho,se dirigio a las duchas y vio como douget y boo hablaban con flaca que tenia el ceño hizo una mueca y apretó los puños llena de ira.

-¿flaca estas bien?-preghunto mirando a su amiga

-estas bien?-pregunto a su vez flaca sujetándole la cara y mirando por cualquier señal-¿estas heruida? ¿te ha hecho algo?-solo podía ver los trozos de piel que no estaban envueltos por la toalla.

Maritza mirop a als dos blancas.

-estabais vigilándolo-susurro Maritza,viendo como la otras dos asentían,sonrio-gracias por preocuparos.

-no has contestado a mi pregunta-dijo flaca acariciándole la mejilla haciendo que girase la cara y la enfrentara-¿ha intentado algo contigo?

Las dos blancas se escabulleron dejándolas solas.

-Ha intentado algo-susurro Maritza y agarro las manos de flaca cuando dejaron sus mejillas y le paso una mano acariciando las de flaca-pero le he detenido.

-No podemos permitirle que se salga con la suya-dijo flaca hirviendo de ira.

-he hablado con caputo para dejar el puesto porque estoy "oxidada" en unos días cuando me encuentre un repuesto volveré a als cocinas-dijo Maritza haciendo que flaca le mirase a los ojos-estoy bien solo tengo que aguantar unos días creo que se acerque mucho después del arañazo y los golpes que le di contra el volante.

-aun asi no me gusta-susurro flaca-no le quiero cerca de tuyo.

-mi princesa latina de brillante armadura-dijo Maritza con ternura besando a lagrimas se escaparon de sus ojos

No permitiré que te hagan daño-murmuro flaca besándole las lagrimas y abrazándola.

Maritza olio su esencia y se tranquilizo.

Se sentía protegida envuelta en los brazos de flaca.

Aunque sabia que se avecinaban problemas.