Osomatsu llevaba gran parte de la tarde con Ichimatsu, más concreto seria decir que se le había pegado como abeja a la miel.
-Ichimatchuuu, vamos al pachinko! -Susurro por tercera vez el mayor, ya bastante aburrido de ir de callejón en callejón alimentando gatos.
-Si tan aburrido estas deberías solo irte a casa. - Miro por sobre su hombro al mayor con la molestia reflejada en la mirada mientras internamente se golpeaba en un muro mental preguntándose porque no podía decir lo que realmente quería.
Osomatsu se quedó pensativo por unos segundos, con una mirada que el menor no supo leer o intentar averiguar lo que pensaba.
Seguro ahora se va a molestar a Mierdamatsu- Pensó de manera arisca el cuarto, logrando ponerse a sí mismo de pésimo humor; y es que, contra Karamatsu no tenía como pelear.
Ichimatsu no era una persona sociable o amable (al menos no directamente), no tenía amigos o ambiciones, no era carismático ni nada.
Solo una pieza de basura inútil e inmunda.
Notando ese decaimiento en su hermano menor, Osomatsu se lanzó a su espalda, aprovechando que él estaba agachado dejando pequeñas latas de comida de gato. - Pero yo quiero estar contigo, Ichimatsu.
Agradeciendo el no ser visto directamente, el de cabellos despeinados sintió el rostro comenzar a arder totalmente, imaginando que el mayor se lo decía con otro sentido, uno en donde él estaba enamorado de él, en que era reciproco lo que el sentía y donde no tenía que preocuparse porque su segundo hermano mayor estuviera detrás de él.
-Osomatsu... No me hare responsable de lo que pasara sino me sueltas. -Sentía claramente como su corazón comenzaba a latir mas rápido, sus manos sudar y comenzar a ser más consciente del calor que desprendía el cuerpo del mayor.
-Ah?! Me estas amenazando, Ichimatsu? -Tomándolo como un juego, el mayor presiono más su cuerpo sobre el ajeno, desbordando así las emociones del cuarto quien con cuidado y rapidez logro empujarlo hacia el suelo y colocarse el encima.
-Te dije que no me haría responsable...
-Ichimatsu, deja de bromear con onni-chan... -Osomatsu no pudo evitar que su voz tartamudeara un poco al sentir como el menor comenzaba a pegarse más y más a él. - Esto es incómodo...
-No estoy bromeando, Osomatsu. - Con el rostro serio y aquella mirada decidida que el cuarto hermano solo ponía algunas veces denotando que era un asunto serio e importante Osomatsu entendió que aquello era real, que el menor parecía ir enserio.
Pero... enserio ¿en qué?
-Ichimatsu, sino eres claro onni-san no entenderá que quieres decir.
-Te lo dejare en claro de una vez por todas, Osomatsu. -Sin reserva y sin pudor se lanzó a por los labios del mayor fundiéndose en un beso que solo podía ser descrito como salvaje. Tantos años reprimiendo el impulso de tener a su hermano mayor solo para el de una forma enfermiza y para nada fraternal, de tener que ver como el imbécil de Kusomatsu ponía sus manos sobre el cada que le plazca.
Ichimatsu no era una persona que fuera enserio, no iba por todo lo que quería a con todo, y normalmente se resignaba al fracaso; pero no con él. Porque él iba a reclamar al mayor como su propiedad.
Por otro lado la mente de Osomatsu parecía trabajar por primera vez en su vida a una velocidad increíble. Su mente intentaba aislar el hecho de sentir los dientes del menor morder levemente sus labios para procesar en que momento todo había acabado así. Intento negarse, claramente.
Porque el podría hacer y ser muchas cosas pero nunca se aprovecharía de sus hermanos o dejaría que hicieran algo que los tachara ante la sociedad, mas Ichimatsu parecía dispuesto a tomar absolutamente todo de él, y pese a intentar negarse a sentir su temperatura corporal subir la verdad es que no lo estaba logrando.
Estaba comenzando a sentir su cabeza nublarse y sus labios corresponder al que sería ya el tercer beso con su hermano menor* aunque claro esta las circunstancias eran totalmente diferentes a las primeras dos. - I...ichi...matsu. -Odiaba verse así de expuesto o débil frente a cualquiera de sus hermanos y la verdad es que casi gemir el nombre del menor no era algo que él hubiese hecho de manera intencionada.
Por fin el cuarto hermano se dignó a dejarlo respirar soltando sus labios quien se quedó quieto unos segundos mientras se deleitaba la vista ante la vista que ofrecía el mayor sonrojado con aquel pequeño hilo de saliva que evidenciaba que el beso había sido real, que al fin se había atrevido a dar el paso para reclamarlo. - Eres tan erótico, Tontomatsu-niisan. - Menciono con burla en el "hermano"; porque no había nada que Ichimatsu repudiara mas ahora mismo que estar unido a Osomatsu con sangre.
-Basta... Tu broma ya fue demasiado lejos, Ichimatsu.
Para Ichimatsu los labios del mayor ya eran suyos pero necesitaba dejar constancia de aquello. No solo para que Karamatsu se diera cuenta, sino también para que el propio Osomatsu entendiera que ya no iba a contenerse y que él era suyo.
Desplazándose un poco comenzó a recorrer el cuello del mayor con los labios, depositando pequeños besos y lametones en la suave piel del chico de sudadera roja. -No bromeo, Osomatsu. - Mordió levemente la piel antes de succionar un poco buscando dejar una marca que contrastara con su piel. - Ya me canse de tener que pelear contra el idiota de Karamatsu por tu atención. - Metió una de sus manos debajo de la sudadera del mayor acariciando la suave piel de su abdomen. - Este es mi reclamo de propiedad.
NOTAS:
*: No olvidemos esos hermosos dos besos que se dieron en el anime, lololol
Había olvidado por completo subir esto la semana pasada y luego, para variar, me fui de viaje. Lol por eso ya me puse a escribir el próximo cap.;
Ichimatsu, no te violes al niisan!
