Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

-Bla bla – Diálogo.

-Bla bla – Pensamientos.

Disfruten la lectura...


~oO:: Falta de Expresión ::Oo~

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Capítulo VII

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Abrió sus ojos con pesadez. ¡Diablos! Sus sienes latían feroces, peor que una resaca de aquellas... El dolor de cabeza que sentía era horrible, migrañoso más que nada.

Sentía los párpados como si tuviera plomo, muy pesados. Quizás por tanto llorar, lo más lógico, pues estarían hinchados y enrojecidos.

Tardó en darse cuenta en dónde estaba, aún no estaba con sus cinco sentidos en alerta.

De golpe se sentó en la cama y reconoció el lugar.

Era su habitación.

Suspiró aliviada.

Hizo memoria de cómo había llegado a aquel lugar. Lo último que recordaba era que estaba en el bosque llorando por el estúpido Nara, y golpeando el suelo por su frustración incontenida.

Trató de recordar más. Fue en ese momento en el que se le fueron a la cabeza las piezas del rompecabezas.

Ella había sido detenida por el Hyuuga y había llorado en sus brazos a causa de su corazón roto, después de eso todo lo demás era oscuro.

Suspiró una vez más. Jamás en toda su vida había esperado ser consolada por el genio Hyuuga. Jamás de los jamases. Menos sabiendo que él la detestaba y viceversa.

Parece que el Hyuuga, no era cómo ella creía… Si incluso la había llevado a su departamento, y la había dejado en su cama.

¿Cómo lo había hecho? No tenía idea…

Miró su mano dolía cómo el infierno y notó que estaba vendada... Curioso...

Lentamente comenzó a despojarse de la tela que envolvía sus nudillos, no tardó.

Al sacarla completamente, apreció que su mano estaba sana, en buen estado. No había rastros de sangre, ni moretones, ni nada de eso. Su piel estaba perfecta e intacta cómo siempre, sólo algo dolorida, pero nada más.

Ahora debería agradecerle al Hyuuga por lo que había hecho por ella.


~oOo~

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Terminó su entrenamiento matutino y fijó su mirada hacia el impecable cielo azul.

El inmenso mar azulado lo hicieron recordar los ojos sin brillos de la rubia que se había dormido en sus brazos luego de tanto llorar.

Cerró sus ojos, inhaló y exhaló el delicioso aire que se filtraba por sus fosas nasales.

Pensó en ella. Y le era imposible no hacerlo.

Se preguntaba una y mil veces por qué ella había estado así. ¿Qué le había pasado? Y a quién se refería cuando dijo que ella no le importaba a él. ¿Quién era él?...

Neji no estaba enterado de que la rubia tuviera novio o algo así. Se imaginaba que era algo cómo eso, pues no había que ser adivino para darse cuenta de que ella lloraba por amor.

Suspiró.

Después de llevarla a su departamento y dejarla durmiendo en su cama, procuró sanar sus heridas, y se había marchado.

No era su deber preocuparse de ella, ni mucho menos prestarle atención, pero lo que ella le provocó en ese instante fue maravilloso.

Él jamás imaginó que en su interior florecería un sentimiento como ese. Y menos proveniente de la rubia ruidosa de Konoha, pero se sentía bien. Quizás no era lo correcto, y posiblemente se trataba de algún sentir engañoso, mas se conocía bastante bien como para descifrar que ese sentimiento nuevo que se instalaba en su pecho era innegable.

Lo gracioso y anecdótico era que nunca en toda su vida pensó que su atención sería capturada por la ojiazul. Era estúpido, e ilógico, pero agradable.

Posiblemente lo de "los opuestos se atraen" era cierto, al menos por su parte. De alguna manera desconocida y provocada por quizás qué, se había sentido atraído por sus ojos quebradizos, por su tristeza, por su fragilidad y por su olor adorable.

Era como si ella fuera la persona que deseaba proteger para obtener algún sentido en la vida. Para tener a alguien por quien luchar para no sentirse solo.

Neji definitivamente había caído en un nuevo sentimiento. En un nuevo sentimiento que quería para él solo, y no compartir con nadie más a excepción de Ino.

Era estúpido pensar en que él, el hombre intachable, indiferente, y frío de Konoha se veía afectado por una mujer como Yamanaka.

Ella era su debilidad y no lo había notado hasta la noche anterior.

Ahora sabía la razón de por qué la detestaba tanto. Era porque en su interior, la atracción que ella le hacía sentir, le provocaban sacarlo de quicio y por eso le decía estupideces para hacerla enfadar, para que su mecanismo de defensa inmune lo compensaran para ocultar lo que de verdad sentía.

Y no era algo de hace poco tiempo, sino que de hace varios meses, desde que había empezado a trabajar con ella en la unidad ANBU.

Desde cuando había comenzado su pesadilla, que se estaba convirtiendo en la actualidad en su sueño más esperado.

Abrió sus ojos y contempló el cielo una vez más antes de marcharse.

Solo deseaba no ser tan débil frente a la rubia cómo para no actuar correctamente y como para sentir necesidad de ella.

Si bien era cierto, no era momento de pensar en relaciones, ni mucho menos en emociones a flor de piel, ya que su objetivo principal era en convertirse en el más fuerte de su clan (Lo era), no en pensar ni sentir algo por una mujer…, aunque la verdad era que si él se veía afectado completamente por ella, el beneficio de su compañía y no más soledad, sería una litigante por la cual dejaría el espacio y dedicación hacía su corazón. Después de todo él no era el hombre que todos creían. Y quizás ya era tiempo de compartir su vida con alguien más...

Además los shinobis no sólo son una herramienta de combate, también poseen sentimientos. Incluso él.

-Esto es increíble… -. Susurró, dejando de lado su visión hacia el inmenso cielo azul.


~oOo~

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Estaba escuchando a Ibiki. Bueno no precisamente escuchando todo lo que decía, había escuchado las primeras palabras, después su mente se trasladó hacia él..., sus pensamientos estaban vagando por el hombre más cobarde de Konoha una vez más.

Es que en realidad le era tan difícil creer que él, después de todo lo que pasó no haya sido capaz de aclarar las cosas con ella y, lo que es peor, hacerse el desentendido y volver con Temari como si nada hubiese pasado.

Porque aún después de todo lo que había hecho ella, el autocontrol descarriado fue por parte de él, porque él la buscó. Porque fue él quién sintió la necesidad de ella.

Y él se lo dijo...

Ino sólo había querido conquistarlo, seducirlo y aprovechar su oportunidad. Pero había fracasado, al final él no la tomó en cuenta como ella hubiese querido realmente. Pareciera que mientras más lo amaba más la ignoraba, era absurdo... ¿Cierto?

Deseaba no poder sentir más amor por él, de verdad quería, mas no podía hacer nada al respecto, lo hecho, hecho estaba...

Cada sentimiento dirigido hacía él, le quemaba el interior por su rechazo, por quebrarle el corazón. Y mientras más avanzaba el tiempo empeoraba, porque no podía sacarlo de su cabeza. Era imposible e insoportable... Tanto, que la herida dolía más a cada instante.

¿Ahora que más podía hacer?... Absolutamente nada. Él había elegido a Temari en vez de ella. Y pensándolo con claridad era lo más lógico.

Era una ingenua al creer que él olvidaría a la hermana del Kazekage. Y era estúpido creer que él pusiera sus ojos en ella.

Después de todo, Temari era; Hermosa, fuerte, decidida, sexy, atrevida, inteligente, e increíblemente atractiva…

¿Y ella? ¿Qué era ella?... Una estúpida, fácil, superficial e inútil kunoichi. Ni la cuarta parte de lo que era la rubia de la arena.

Y probablemente jamás llegaría a ser la mitad de lo que era la rubia de cuatro coletas. Sin importar lo que se esforzara, sabía que Shikamaru siempre elegiría a Temari en vez de a ella... O sea ¿quién no?

-¿Ino?

Sí, era estúpida por creer aquello.

Cualquier kunoichi era mejor que ella, lo sabía. ¡Lo sabía!

Y era por eso que nadie le prestaba atención verdadera, sólo como algo "pasajero"...

¿Tanto reflejaba su apariencia como para que fuese utilizada?

Ella no era mala persona, no era superficial, no era egoísta y siempre luchaba por los que quería.

¿Era eso tan indiferente que nadie lo percibía? ¿O era algo más y ella no lo sabía? ¿O simplemente tenía los conceptos errados acerca de si misma?

¡Condenar! Si había una palabra que la definía al dedillos, esa palabra era... -Soy una inepta... - Fue el mejor calificativo que encontró.

Sintió cómo las lágrimas descendieron por su rostro, humedeciendo su tersa piel blanquecina.

Era absurdo realmente… ¿Shikamaru fijarse en ella?

-¿Ino?

-Una verdadera estúpida…

-¡¿Ino?!

Dio un brinco por su llamado. Miró a Ibiki y pestañó una par de veces consecutivas. No estaba en la realidad hasta que él la llamó.

¡Caray! Incluso se había olvidado de que estaba allí.

Morino la miraba con preocupación.

Llevó su mano derecha hacía su rostro para despejar sus lágrimas.

-Ehh… Lo siento sensei. – Fingió una sonrisa que su sensei no creyó ni por si acaso.

-¿Ino pasa algo? – Se acercó a ella y la miró directamente a los ojos.

-No nada… no es nada… no sé porque estoy llorando - Sonrió nuevamente, y una vez más sin resultados mientras terminaba por secar las salinas lágrimas de su pálido rostro.

-No mientas.

-Es verdad. Debe ser producto de alguna alergia o algo así. - Mintió descaradamente.

Pero Ibiki Morino era bastante listo como para creer la excusa para nada creíble de la rubia.

-Ino, sé que no es de mi incumbencia, pero lo que te esté pasando… - Suspiró y prefirió no preguntar qué pasaba. –Creo que es mejor que te vayas a tu casa. Es mejor que descanses, no puedes estar aquí si algo te está perturbando.

-Pero… - Ibiki la interrumpió.

-Es una orden. Es mejor que te vayas, y cuando estés mejor regresa. Si necesito tu ayuda te llamaré.

Ella asintió en silencio. –Está bien Ibiki-sensei.


~oOo~

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Caminó lento. Y es que el tiempo ya no importaba. ¿De qué servía el tiempo? Si servía para hacerla olvidar le importaría ¿pero y no lo hacía?

¿Y si no se iba el dolor?...

Fijó su vista al frente, e ignoró a todos los transeúntes que la miraban con extrañeza. Probablemente por la curiosidad de verla en ese estado. Con los ojos hinchados y enrojecidos, además que no llevaba ni una capa de maquillaje para ocultar el pesar reflejado en su rostro.

Suspiró y apuró el paso.

Realmente no quería ser foco de atención.

Caminó más rápido.

No quería ir a su departamento, porque quizás se encontraría con él… y ella.

Ahora frenó el ritmo.

Chouji no estaba, Sakura en el hospital… ¿Y lo demás? Bueno no tenía una estrecha relación cómo para acercarse a ellos.

¿Neji?... Bueno, tendría que ir a visitar a Neji, ya que le debía una disculpa. Además de agradecimiento por ayudarla.

Inconscientemente se hizo camino hacia el complejo Hyuuga.

No caminó mucho cuando a unos cuantos metros divisó lo que no quería ver. Lo que más quería evitar ese día.

Shikamaru caminaba con Temari a su lado, casi abrazados...

Rápidamente se ocultó en un callejón y esperó a que ellos pasaran. No quería verlo, no quería enfrentarlo y no lo haría.

Cerró sus ojos y rogó para que él no la notara.

No pasó mucho tiempo cuando pasaron. Abrió los ojos por curiosidad, y vio a Temari que reía de quizás qué cosas… y él… él se veía tranquilo, pacífico, como si nada remordiera su consciencia.

Apretó sus puños con fuerza y comenzó a llorar. Sin más, se fue a su departamento, ya daba igual estuviera dónde estuviera, porque su mente le recordaba a cada instante lo que había pasado.

-¡Maldito Shikamaru!

Al llegar, no le importó provocar un fuerte estruendo cuando cerró la puerta de golpe. Total... ¿Qué importaba lo demás? ¿Qué importaba ella?... ¿A quién le importaba?

Se fue directamente al baño y se despojó de sus ropas rápidamente.

Tenía su mente bloqueada del entorno existente, mas no del Nara. Quería sacarse de cada espacio de piel el olor impregnado del moreno en su cuerpo, sacarse sus caricias de una vez por todas.

Ya no aguantaba más el dolor, ni el sentirlo dentro de ella. Era insoportable y demasiado doloroso.

Dejó correr el agua sobre su cuerpo desnudo y friccionó con una esponja todo su cuerpo con desesperación, para sacarlo de ella, no interesándole el daño que le hacía a su piel.

Una vez que se cansó de su frustración, se sentó en la bañera y juntó sus piernas hacia su pecho. Abrazó ambas piernas y apoyó su cabeza en sus rodillas.

Lloró y gritó por la impotencia que sentía. Por el dolor desgarrador en su pecho, por amar tanto al perezoso de la aldea que ni siquiera se atrevía a enfrentarla.

-¡Eres tan idiota Shikamaru!

El vapor inundó el cuarto de baño, formando una nube de aire caliente de la cual no fue consciente de su formación.

El agua ardiente caía sobre su espalda y no le molestó el dolor constante que le causaba el contacto, ya ni eso sentía.

Total... ¿Qué importaba lo demás? ¿Qué importaba ella?... ¿A quién le importaba?

Ya nada importaba...


~oOo~

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-Neji estoy preocupado por Ino. – El Hyuuga alzó una ceja.

¿Ibiki preocupado por Ino?... Entonces él la había visto y había notado algo extraño en ella, dedujo reflexionando la situación.

Y ahora que observaba a Ibiki con mayor detalle, si notó que estaba intranquilo, su rostro era de evidente preocupación.

-La vi mal. Ella no llora seguido, sólo la he visto llorar un par de veces, pero fue cuando murió Asuma y después de eso cuando murió Inochi. Algo anda mal con ella.

Claro, él sabía que algo andaba mal con Ino. Lo sabía de exclusiva fuente, pues él había estado con ella en su tormento.

-Debido a que ustedes han trabajado juntos, independiente a como se lleven, creo que sería oportuno que la fueras a ver. Quiero que compruebes cómo se encuentra. – Él asintió en silencio.

Sabía que Ibiki había tomado un rol paternal frente a la rubia, sobre todo cuando Inochi murió, pero no sabía que era un vínculo tan fuerte como para que se preocupara de tal forma por ella.

-Si algo le ocurre quiero que me lo comuniques. – Dijo mientras aclaraba su voz. –Ve de inmediato.

-Está bien.


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TO BE CONTINUED…

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¡Hola a todos! ¿Cómo están?... Bueno, la verdad no sé, pero creo (no estoy segura) que actualizaré el día viernes. La verdad es que tengo la historia terminada, sólo estoy afinando uno que otro detalle del final y epílogo, por lo que no veo la causa de no actualizar más seguido... Si se da el tiempo, actualizaré 2 veces por semana, pero si no puedo lo haré como siempre los martes. ¿Ok?

Próximo capítulo sale Shikamaru, y se aclara el por qué volvió con Temari. Aunque sé que ya deben saber por qué xD jajaja.

Evitaré cualquier tipo de contacto entre Temari y Shikamaru, me agrada la rubia, pero mientras esté lejitos de Shika, por lo que Shika/Tema, saldrá sólo lo estrictamente necesario. Y nada romántico. Va contra mi ética (hacia el ShikaIno) escribir sobre ellos.

Bueno, los dejo y muchas gracias infinitas a todos lo que han dejado un comentario. U.U Estoy muy agradecida, y es por eso que les daré una sorpresa en un par de capítulos más... ^^ Estén atentos.

Ya saben, críticas, comentarios, sugerencias, amenazas de muerte y demás a través de un review.

Disculpen si se me fue alguna falta... Pese a que lo revisé, siempre se me pasa algún error xD.

Nos vemos. ¡Besitos!