CRÉDITOS A MASASHI KISHIMOTO POR LOS PERSONAJES

Derechos Reservados: Ela Forcela


YUANFEN

(Amores que nacieron predestinados)


"Alguien que te quiera como yo"

El vapor de una ducha caliente salió del baño de Sakura. Ella secaba su cabello con una pequeña toalla. Relajada y limpia era todo lo que necesitaba. Su momento de relajación fue interrumpida por el teléfono celular que había comenzado a sonar.

-¿Hola?-

-Sakura, mañana a las cinco de la tarde pasaremos por ti- dijo Shikamaru desde el otro lado del teléfono.

-Mañana es…-

-Sí, mañana se hará una ceremonia de despedida a los primeros soldados que se irán…-

Sakura sintió un golpe en el corazón, lo primero que se le vino en mente fue aquella leve sonrisa que Itachi iluminó en su rostro cuando él le alborotó su cabello.

Suspiró –De acuerdo- dijo amargamente.

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Un vestido blanco perla, de manga tres cuartos, y hasta la rodilla. Collar de oro que hacían juego con sus aretes. Y Zapatillas negras que hacían juego con un pequeño bolso del mismo color.

-Sakura siéntate a lado de Temari, como siempre- dijo Jiraiya dándole las indicaciones.

Ella asentó un sí con la cabeza y caminó hacia su lugar.

-Que sencilla vienes hoy- comentó Temari mirando a Sakura de reojo.

Sakura la miró seriamente -No quise venir muy llamativa-

-¿Por qué tienes esa cara?- preguntó Temari con una mueca.

-¡¿Cómo demonios quieres que esté?! Sí se llevarán a chicos sin experiencia a campos de batalla…- contestó en completo susurro desesperante.

-Tranquila, que se vayan no quiere decir que morirán…-

Las puertas principales se abrieron de par en par, dejando pasar a un grupo de soldados jóvenes que caminaron hasta enfrente del público. Uno de esos chicos, estaba Itachi, su mirada neutral y suave como siempre.

Sakura miró hacia el lado izquierdo logrando ver a Sasuke con su familia, la señora Mikoto y el Capitán Fugaku. Ambos hombres estaban indiferentes, mientras que a la señora Mikoto unas pequeñas lágrimas recorrían sus mejillas. Al ver eso, un nudo en la garganta se le hizo a Sakura, regresando inmediatamente la mirada hacia el frente.

-Bienvenidos sean todos a esta ceremonia de despedida hacia nuestros jóvenes soldados…-

En toda la ceremonia, Sakura no despegó la mirada de Itachi, también no abrió ambos puños, en los cuales estaban los nudillos rojos del soporte por la fuerza. Al concluir la ceremonia, el grupo de soldados fueron escoltados hacia la entrada de la escuela. Había unos cuatro camiones de sodero militar en donde los chicos serían llevados hacía su destino.

Itachi caminó en dirección a su familia, Mikoto lo abrazó con llanto profundo, Sasuke estaba con el ceño fruncido, pero él al igual que Sakura, tenía ambas manos puestas en puño. Los abrazos se repartieron siendo tal vez los últimos…

Finalmente, los camiones se fueron con los jóvenes soldados encima. Madres, padres, hermanos, hijos… se despedían desde lo lejos hasta verlos desaparecer en el camino. La gente poco a poco se empezó a ir, Sakura lo que quería era salir corriendo de ahí, pero una parte de ella quería quedarse a consolar a Sasuke.

Hasta verse menos las personas. Ella siguió con la mirada a Sasuke, verlo marcharse solo, con su típica caminata de manos en los bolsillos y mirada neutral hacia el suelo. Sakura corrió hacia él, llegando un poco agitada, algo que hizo a Sasuke detenerse.

-Pensé que ya te habías ido- dijo Sasuke dándose media vuelta, quedando frente a frente con Sakura.

-Pensaste mal- sonrió levemente.

-Adiós Sakura- Sasuke regresó a su caminata, queriendo invadir la conversación.

-Sasuke yo no sé cómo puedes sentirte ahora pero lo único que puedo decirte es que me duele saber que Itachi…-

-Deja de pensar tonterías, él es fuerte porque tiene razones para regresar…-

Las lágrimas recorrieron las mejillas de Sakura, fue algo inevitable. Sasuke no la vio llorar pero sí se dio cuenta que lo estaba haciendo. Un abrazo cálido sintió en su cuerpo, protegida por los brazos de esa persona que la hacía detener el tiempo, aun así estén discutiendo. Aquel aroma a café combinado con perfume varonil. No fue difícil deducir que las feromonas estaban invadiendo el cuerpo de Sakura, entrando hasta por los poros.

Él la soltó lentamente, bajando su mirada hacia el rostro sonrojado y humedo de Sakura -¿Ya te calmaras?-

-¿Por qué lo hiciste?- preguntó apenada sin querer mirarlo.

-Me molesta verte llorar-

-Pero no me estabas viendo, tú estabas de espaldas…-

Sasuke puso el dedo índice en los labios de Sakura –Cállate por favor-

Ella dio un leve empujón, separándose de él –Me abrazas, me callas… ¿Quién te entiende Sasuke?- preguntó con una mueca.

-No te ilusiones, Sakura, no quiero nada contigo-

Bufó apretando el puño -¡Ya sé que no quieres nada conmigo! ¡Más bien, no puedes tener algo conmigo!- dijo soltando un gran suspiro.

-El que vive de ilusiones, muere de realidades. Así que ya lo sabes, niña…-

-¡No! No soy niña tonta, yo sé que tú sientes algo, no lo digo por mí, porque tal vez sea por alguien más, pero no puedes Sasuke…- dijo nuevamente con lágrimas en los ojos.

Él mojó sus labios, su desesperación se dio a notar –Deja de mirarme mientras lloras-

-¿Qué?- Las lágrimas de Sakura no dejaban de salir de sus ojos y el cabello alborotado por el viento que había al caer la noche.

-Con esa mirada- contestó él acercándose poco a poco hacia ella.

-¡¿Cuál mirada?! Te la vives diciendo que soy rara pero… ¡Creo que él único raro aquí eres tú!-

Él caminó hacia ella y acercó su rostro a la altura de ella –La mirada que hace volverme loco, más con esos ojos verdes que tienes-

Sakura casi se fue para atrás, las lágrimas dejaron de salir y la expresión en su rostro cambio drásticamente –Sasuke yo…- dijo casi mover los labios.

Sasuke se dio media vuelta y se fue dejando a Sakura sumamente confundida –No sé cómo tomar eso-

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De un lado a otro, Sakura daba vueltas en su habitación aun sin ponerse el pijama, seguía confundida por aquellas palabras que Sasuke había dicho –Sasuke… Uchiha, ¿le gusto a Sasuke?... ¡No! ¡No! ¡Es un sueño Sakura!... pero y sí…-

El teléfono celular sonó haciendo que la pelirosa diera un brinco asustada -¿Hola?-

-Tengo tus libros-

Ella tragó saliva y puso los ojos orbitados, la voz detrás del teléfono era de Sasuke, la voz que podría reconocer en una multitud de personas -¿Sasuke?-

-No te hagas tonta, sabes perfectamente que soy yo… ¿Dónde estás?-

-En mi casa…-

-¿Puedes venir al parque que está en la avenida cinco?-

Sakura pensó por unos instantes la dirección de aquel lugar, le quedaba un poco lejos pero con tal de ver a Sasuke no le importaba –Sí, claro…- aclaró su garganta dándose los nervios a notar.

Él colgó la llamada. Sakura se miró en el espejo y vio que aun llevaba puesto aquel vestido blanco y sencillo. Acomodó un poco su cabello y rápidamente corrió a cambiarse de ropa.

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El taxi se estacionó en la orilla de un pequeño parque, los faros del camino hacían darle gran iluminación y seguridad, sobre todo que a las nueve de la noche ya casi no había personas por ahí. Sakura bajó del taxi, vistiendo unos jeans de mezclilla, blusa rosa, chamarra negra, una bufanda para combinar su atuendo y unos converse negros. El frio de diciembre empezaba a llegar a Japón, por esa razón la vestimenta de las demás personas era de cajón un abrigo.

Sakura empezó a caminar por el largo camino alumbrado, buscando a Sasuke con un poco de desesperación pero tratando de disimularlo. Verlo ahí de pie frente al lago luciendo tan puro. Ella lo contempló por unos instantes, escaneándolo de pies a cabeza, chamarra azul marino, pantalón de mezclilla y botas negras. Las manos metidas en las bolsas de su chamarra, el ceño fruncido y su cabello moviéndose por el leve viento.

-Sasuke- dijo ella aun lado de él.

Él la miró y estiró su brazo –Toma- Una bolsa estaba a la altura del pecho de Sakura.

Ella agarró la bolsa -¿Qué hay aquí?- preguntó sin mirarlo.

-Los libros que me habías prestado-

-Ah sí, los libros, ya los había olvidado- rió levemente.

-Bien, es todo, me voy- dijo él dándose la vuelta, dejando a Sakura confundida.

-¡Hey espera!- corrió para seguirlo. -¿Solamente para eso me querías?-

Él no se detuvo –Sí, ¿Qué pensabas? ¿Una cita a las nueve de la noche?- bufó

-¡No! Sino que simplemente se me hizo muy extraño que me dieras los libros hoy, pudiéndomelos dar otro día…-

-No me hagas reír ¿No que no quieres que nadie te vean las personas hablando con un chico naval o militar? Para que no piensen que te estás aprovechando de la situación-

Sakura quedó pensativa -¿Cómo sabes eso?-

-Se nota a kilómetros eso- rió levemente

-Sasuke…-

-¿Qué quieres?- preguntó él deteniéndose y fijando su mirada en el rostro sonrojado de Sakura.

-Lo que sucedió en la tarde…-

-Ignóralo-

Ella entrecerró los ojos y bufó -¿Ignorarlo? ¡¿Cómo quieres que ignore algo así?! Ya no sé ni que pensar después de lo que me dijiste, Sasuke-

-Sakura, Sakura ¿te han roto el corazón?-

Sakura sobre saltó un poco ofendida -¡No!-

-¿Quieres que te lo rompan?-

-¿Por qué me preguntas eso?-

-Responde, sí o no-

Ella bajó la mirada y mordió su labio inferior.

-¿Qué te sucede?- preguntó Sasuke soltando un suspiro de cansancio.

-Es que…-

-Es que ¿qué?-

-Nunca he estado con alguien, así que no sé si me han roto el corazón o no, pero para saber amar supongo que se debe romper el corazón de vez en cuando- sonrió levemente con el rostro abajo.

-Sakura-

-Dime- respondió inmediatamente levantando su rostro.

Él contempló por unos instantes el delicado rostro de Sakura, verla ahí frente a él con su cabello levemente alborotado, las mejillas sonrojadas y sus labios rojos por el frio. Hicieron que Sasuke esquivara su mirada de ella y se diera la vuelta rápidamente.

-¿Sasuke?- preguntó ella confundida por detrás de él y soltó un gran suspiro dejando caer sus hombros –Sasuke, tú me seguirás gustando, aunque sigas siendo un amanecer imposible…- dijo con el ceño fruncido, las manos húmedas y el corazón a un ritmo no muy normal.

Sasuke bufó al escucharla –No puedes estar conmigo-

-¡Ya lo sé! ¡Y es lo que más me duele!- dijo Sakura a punto de reventar en llanto –Todo porque te vas- susurró

-Eres rara, es eso-

-¿Qué?- preguntó tratando de calmarse -¿El qué?-

-Lo que me gusta de ti, estás tan ocupada siendo tú misma, rara, que no tienes ni idea de lo única que eres- respondió dándose la vuelta quedando nuevamente frente a frente con Sakura.

Ella sintió esas palabras de golpe, causándole un pequeño escalofrió recorrer su espalda -¿Quieres decir que te gusto?- preguntó sonrojada y aun en la confusión.

-Algo así, no sé cómo quieras tomarlo- respondió indiferentemente.

Sakura tragó saliva y desvió la mirada hacia el suelo -¿Por qué yo? Sasuke, tienes a casi todas las chicas babeando por ti…-

-Todas son tan iguales, típicas fangirls – bufó Sasuke.

Las mejillas de Sakura ardían, no podía mirarlo fijamente a los ojos -¿Entonces?-

-Solo te digo algo más Sakura…-

-Dime- dijo mirándolo finalmente, la ilusión en su rostro fue notoria.

Él sonrió levemente –Te mereces a alguien que te ayude hacer realidad tus sueños, alguien sepa protegerte de tus temores… alguien más que te quiera con todo su corazón, porque yo no puedo hacerlo, Sakura-


Gracias por su gusto a éste fanfic.

Saludos

Con amor...

Ela Forcela