Nota de autor: hola! Quería comentarles que la historia está prácticamente escrita ya, solo que se me está complicando subir los capítulos por un tema de tiempos pero lo voy a ir haciendo más seguido. Disculpen por la demora y por algún error de ortografía o de narración pero esta es mi primera historia, voy a ir mejorando! Gracias por leer-

Capitulo 7

Callie salió casi corriendo del departamento de la rubia y se dirigió al único lugar que le podía dar consuelo, fue a la habitación de jhon. Ese niño era todo lo que necesitaba para no ir a su departamento a ahogar las penas en alcohol- si Arizona no quería tener la historia completa ya no era un problema de Caliie, ella trato de explicar pero la rubia no escucho.

-hey Cal que haces acá?

-mmm Erica, yo quería ver como estaba Jhon-se acomodo en su silla

-que tienes Cal? Mira tu cara, será mejor que jhon no te vea así o se va a preocupar. Dormiste aquí?

-si, no quería ir a la casa

-ok vamos a tomar un café y charlamos un rato antes de que este demonio se despierte –se sentía tan natural hablar entre ellas

Llegaron a la cafetería y Erica se sentó frente a Callie.

-ya estamos aquí, ahora dime qué te pasa hermosa?-

-no me digas hermosa, y estoy bien, no tengo nada que contar…

-Callie te conozco demasiado, dime lo que te pasa, o vas a hacer que te saque las palabras a tirones? –y levanto una ceja en señal de advertencia

-me enamore Erica, y la cague, porque yo no le hable de ti o jhon a mi novia, exnovia ahora –soltó un suspiro adolorido.

-oh! Eso es… no se qué decir… creo que me duele un poco, no sé si debemos hablar de esto-

-es verdad, lo siento- Callie se disculpo

-yo insiste no? – luego de unos minutos de ver a la morena pregunto- puedo darte un abrazo? Creo que lo necesitas y … yo también… para cerrar esto-dijo señalando el espacio entre ellos

Callie le dio una sonrisa y Érica se paso a la silla que estaba a su lado y la abrazo, poniendo un beso en cada una de las mejillas de la morena como había hecho tantas veces. Cuando se separaron ambas mujeres se sintieron aliviadas, por fin podían decir adiós correctamente.

-lo siento Callie, lo que te hice, por todo, de verdad lo siento mucho.

-supongo que yo tuve una parte, ya esta, hoy somos otras personas. Solo firma el divorcio y todo estará arreglado, sin rencores.

-lo voy a hacer. Erica se paro y dedico una leve sonrisa a la morena-siempre tendremos a jhon

La emoción invadió a Callie, era la primera vez que Érica decía que jhon era de las dos.

-vamos a ver a ese pequeñin-

Arizona entro en la habitación de jhon para darle el alta y decirle que ya podía irse. Había estado dos semanas en el hospital, era mucho tiempo para un niño. Cuando estaba contándole la noticia entro Callie con una gran sonrisa en su cara.

-me dijeron que puedes irte a casa- exclamo al entrar y en cuanto vio a la rubia su mirada cayo-lo siento

-no hay porque Doctora Torres, yo les estaba informando eso- hacia más de una semana que no había hablado para nada con la morena.

-Oh, ok. Voy a hacer mis rondas… mm nos vemos luego nenegrande- y salió regalándole una sonrisa a jhon.

-bueno ahora solo necesitan firmar unos papeles y ya pueden irse a casa- Arizona le regalo una sonrisa a los dos – acompáñeme y se los entrego le dijo a Érica y ambas salieron rumbo al mostrador de enfermeras-

Érica había mirado y prestado atención durante varios días a la forma en que Callie y la doctora de su hijo se miraban y se comportaban entre ellas, eran distantes pero a su vez parecían muy cercanas, ambos tenían dolor en su mirada. Ella no había hablado con su esposa sobre eso, en realidad no habían hablado sobre nada, solo se dedicaron a hablar y cuidar a jhon, pero acá mirando a la rubia no pudo contenerse y hablo casi como con miedo de saber, no podía negar, ella seguía queriendo a Calliope.

-tienes algo con Calliope?

La rubia se sorprendió por la repentina pregunta –perdón?

-eh visto como actúan cuando están juntas, y creo que hay algo, conociendo a Callie estoy segura que hay algo-

-no me gusta hablar de mi vida privada- Arizona quería que esta conversación terminara pronto, no se sentía nada cómoda, que debía decirle, oh si estuve de novia con su esposa, y la amo a pesar de que solo fui su amante-definitivamente no podía hablar de esto con Érica.

-ella no puede esconder lo que le pasa, siempre fue así. Es tan transparente. –Observo la cara de Arizona, sus movimientos y agrego-por lo visto tampoco se te da bien lo de ocultar los sentimientos- y emitió una sonrisa

Arizona no sabía que hacer, era evidente que a otra mujer se daba cuenta, el amor que sentía por Callie se le salía por los ojos.

-Érica no… no creo que debamos hablar de Callio… de la Doctora Torres.

-porque soy su esposa y tú la mujer con la que se estuvo acostando últimamente? Jaja- dijo en tono sarcástico

La rubia trago el nudo de la garganta y respondió un tanto ofendida, pero en realidad la otra mujer tenía razón, ella era la amante de Callie. Sus ojos se le llenaron de lagrimas pero trato de aguantar, no iba a llorar por Callie, no en el hospital y no delante de Erica. No sabia que decir.

-lo siento, no quise ofenderte, era con humor, aunque es algo que no se me da bien, siempre Calliope me dijo que no era nada humorista jaja, oh! -Dijo mirando a la rubia sorprendida todavía por lo que le había dicho-lo siento!

-esta bien, dijo secamente- tengo que seguir con mis rondas y se apresuro a alejarse.

-Arizona-levanto la voz Érica buscando estar de frente con Robinns- por Callie vale la pena luchar – luego de eso se dirigió a la puerta de la habitación de jhon dejando a la doctora confundida en el pasillo.

Callie de ambulaba por los pasillos del hospital, seguía perdida en sus pensamientos, porque no hablo antes con Arizona, por que el destino había puesto a Érica justo ahora en su camino, podría Arizona perdonarla, mil preguntas pasaban por su cabeza, definitivamente necesitaba una copa y dormir, tenía que relajarse. Y sin darse cuenta se tropezó con Mark, justo lo que necesitaba pensó.

-Ey Cal, estas bien? –le pregunto

-no, a las 8 en joe! Necesito alcohol-y sin esperar la respuesta de su amigo se dirigió a su casa a darse un baño, lo necesitaba.

-oh, gracias a dios que viniste!-dijo Callie dándole un abrazo a Mark mientras lo sentaba a su lado- ya te saque unas copas de ventaja- y le regalo una media sonrisa

-está bien Torres, las necesitabas creo, ahora dime… por que estamos aquí?

-mi vida es un desastre-dijo pasando sus manos por su cabeza tirando su pelo hacia atrás- nunca pensé que se encontrarían

-no se puede ocultar una esposa y un hijo Callie.

-no es mi esposa, y jhon, lo amo pero no es mi hijo-iba a decírselo pero entre lo rápido que paso todo y mi divorcio esta pronto a salir, quería esperar a que salga para contarle todo- Mark miro como su amiga tomo otro tequila y espero en silencio, sabía que ella tenía que desahogarse- No sé qué hacer Mark, amo a Arizona, de verdad, pero no creo que me perdone, ni me dejo explicarle lo que paso con Erica… y Erica… con ella ni siquiera eh podido hablar, no sé lo que quiere de mi tampoco… estoy perdida-se desplomo sobre la barra y le pidió otro tequila a Joe.

-estas jodida Cal, pero Arizona te ama, si quieres , creo que podría perdonarte… con el tiempo ya sabes –le dio una sonrisa alentadora a su amiga- y con Érica creo que ahora que el niño está fuera de peligro y se puede ir a su casa, creo que deberías sentarla y hablar con ella sinceramente, sabe ella de blondi?

-nooo, yo no le dije nada aun-

-creo que deberías hablar con ella rápido, quizás ella tiene esperanzas con usted Callie y es mejor cerrar la puerta si no va a pasar… entiendes lo que digo?

Callie se perdió mirando a Mark, en qué momento el mujeriego Mark Sloan se había convertido en este hombre. Ella sabia que el tenia razón, cuanto más rápido hablara con Érica mejor, y más rápido podría tratar de arreglar las cosas con Arizona-

-tienes razón, mañana voy a hablar con Érica, pero ahora quiero emborracharme-

-otra copa Joe- grito Mark- para que olvides el caramelito de miel Cal- jaja

Los amigos tomaron, se olvidaron de sus problemas y se rieron como si no hubiera mañana, en algún momento se habían convertidos en muy buenos amigos, disfrutaban el contarse sus cosas y apoyarse cuando lo necesitaban. Después de unas horas salieron de joe y fueron a la casa de Callie, ambos estaban demasiado borrachos, por lo cual salieron riendo a carcajadas. Entre el alcohol y la oscuridad ninguno se dio cuenta de que alguien los estaba mirando.

Ella estaba ahogándose en el dolor, con el corazón herido y ahí estaba Callie, abrazada y riendo con Mark Sloan. Iban los dos riendo, como si nada importara, y su mente empezó a dejarse llevar imaginando lo que harían después, llegarían al departamento de Callie, se besarían y terminarían en su cama haciendo el amor una y otra vez, tocaría a su novia. Las lágrimas brotaron otra vez en sus ojos. No podía seguir con esto, iba a emborracharse y olvidar a Calliope Torres, a la hermosa y sexi Calliope Torres. Lo iba a tener difícil pero lo iba a hacer, mañana seria otro día, sin Callie.