Ilussion


Capítulo 7: Observa...


En un lugar similar a una gran biblioteca hecha de cristales se abrió un portal del cual Louis salió casi disparado, el castaño apenas y tuvo tiempo de poner los brazos enfrente para no darse en la cabeza con lo que estuviera frente a él. Cuando se incorporó miró con sombro a su alrededor; pergaminos y libros se encontraban acomodados en grandes estantes de hecho de un extraño cristal azul que se extendían alrededor del centro circular de la biblioteca donde había mesas y asientos hechos del mismo material que los estantes.

-¿Esto es Ómicron?- Preguntó el castaño en voz alta, aunque la pregunta parecía ir dirigida a él mismo.- Es fascinante. Uh... mejor me apresuro a buscar algo sobre esos Observadores.

Louis comenzó a caminar por los pasillos de la biblioteca de Ómicron, pensaba en la manera de cómo encontrar información útil para l misión que le había sido encomendada. "Tal vez... si busco algo del Multiverso, venga información sobre esa cosa..." Se dirigió a lo que parecía un fichero en una esquina del lugar, hurgó entre las fichas buscando los textos que le parecieron útiles. "Con eso bastará." Pensó mientras veía los títulos de los libros y pergaminos que le podrían servir, no eran muchos a decir verdad, pero algo era mejor que nada.

No hubo ni siquiera empezado con el primer libro cuando uno pasos le alertaron, a estas alturas y no sabía si confiar o no en lo que percibía; los pasos cesaron y el castaño continuó con su labor, mirando una que otra vez hacia atrás o los lados con el rabillo del ojo. En su aparato anotaba (o tomaba "foto") de los datos que le parecían útiles; así pasó, uno, dos, tres libros, acabó con los libros y pasó a los pergaminos, estos estaban gastados y la información que tenían era confusa, sin embargo la información que llegaba a ser útil resultaba muy interesante.

Louis bostezó y recargó su cabeza en su mano derecha, estaba acostumbrado a leer mucho, pero no había descansado por un buen tiempo y el sueño ya le hacía de sus malas jugadas. Trató de mantenerse despierto pero los párpados le pesaban cada vez más y más. De repente, escuchó un sonido muy similar a una risa, esto le provocó una descarga de adrenalina en su organismo, volteó a todos lados para ver quién era el que se estaba riendo. Entonces, algo lo tomó por sorpresa.

-¡Bu!- Frente a sus ojos apareció un chico muy delgado de rasgos delicados, sus ojos eran grandes de un fucsia intenso, Su cabello era de color azul brillante a excepción de unos cuantos mechones enfrente, que eran fucsia, lo tenía largo y sujeto en un coleta alta; usaba un playera azul con un dibujo de un cara feliz color rosa, shorts azul oscuro y converse de plataforma a media pantorrilla color azul con rosa. Louis dudó por un momento si esa persona colgada de cabeza frente a él era un chico o una chica.

-Eh...

-Oh, vamos, no me digas que te asusté.- Bromeó el chico mientras se balanceaba hacia enfrente y atrás para luego dar una voltereta y caer con gracia de pie a lado de Louis.- ¿Cómo te llamas?

-Uh... Louis.- Dijo el castaño un poco desconcertado, pues, hacía apenas unos cuantos minutos se consideraba solo en aquella extraña biblioteca. El curioso peli azul hizo una mueca divertida y sonrió ampliamente.

-Mucho gusto, Louis, yo soy Milo.- Dijo y le extendió la mano.- Y dime... ¿Qué haces aquí? Muy pocas personas vienen a Ómicron, ¿sabes?

-Etto... vine a investigar algo, pero supongo que ya es hora de irse, ¿no?- Respondió el castaño mientras se incorporaba y retrocedía lentamente. De repente, chocó con otra persona, volteó y se encontró con otro joven, este era más alto que Milo, el cabello lo tenía castaño claro a la altura de los hombros y los ojos de un amarillo brillante; usaba una blusa naranja con una frase en color marrón rojizo, pantalones naranja oscuro y converse rojos.

-No eres de por aquí.- Dijo el chico y lo examinó con la mirada para luego decir.- ¿Quieres venir con nosotros?

-Ken, - reprochó Milo mientras hacía un puchero.- yo quería decir eso.

-Nah.- Dijo el oji amarillo mientras miraba burlón al oji rosa. Volteó a ver a Louis y sonrió de una manera que inspiraba confianza.- Así que... ¿qué dices? ¿Vienes?

El castaño se encogió de hombros y asintió levemente, en realidad, sabía que no tendría de otra, estaba en un lugar desconocido y, honestamente prefería ir con esos dos personajes tan peculiares que quedarse sólo en ese lugar.

Los tres salieron de la biblioteca por medio de unas puertas de cristal de las que Louis no había notado su presencia. Cuando salieron se encontró con una ciudad que consistía prácticamente de grandes edificios de formas extrañas conectados por carreteras suspendidas. No tuvo ni tiempo de seguir admirando cuando sintió que Milo lo tomaba de la muñeca y lo jaloneaba para que los siguiera. Los tres salen corriendo por uno de los caminos y atraviesan varios edificios hasta llegar a lo que parece ser una pequeña casa en medio el camino, bueno, no literalmente, solo que se encuentra apartada de resto, cerca del camino. Milo y Ken le indicaron a Louis que entrara. El interior es muy similar a una casa común y corriente, las paredes estaban pintadas de blanco, los muebles eran de un gis claro con detalles azules, dándole un toque futurista.

-Bienvenido a nuestro humilde hogar.- Dice Milo mientras se deja caer en un sillón, Ken le miró de manera desaprobatoria, a lo que dio un suspiro y se incorporó de manera pesada.- Bf... Bueno, ¿quieres comer algo? Tenemos comida pre cocida y... y... bueno, esto es un poco penoso.- Comentó el peli azul mientras se rascaba la nuca. Louis le miró divertido.

-No te preocupes, tengo tanta hambre que podría comerme o primero que me pusieran enfrente.- Bromeó el castaño y se dirigió a donde sus anfitriones le indicaron para sentarse. La cena fue sencilla: "Nuggets" y sopa instantánea, a Louis no le gustaba mucho eso, pero no quería verse descortés con esos dos chicos que le habían acogido aun sin conocerlo.

Milo y Ken comenzaron a hablarle de sus vidas, ambos provenían de familias con sangre alienígena, eran mejores amigos y habían comenzado a vivir solos desde hacía casi dos años. Supo que el peli azul era un alien completo y el castaño era un híbrido, que ambos solían ocultar lo que eran en realidad. Poco a poco el castaño fue tomando confianza y comenzó a hablarle a los chicos de su vida, de dónde venía y un poco sobre sus amigos. Hubo un momento en que la curiosidad le ganó y decidió preguntar.

-¿Por qué fueron a la biblioteca?- Los dos se le quedaron mirando confundidos, a lo que Louis se encogió de hombros.- Es que... no parecía que fueran exactamente a leer.

Milo y Ken se miraron entre sí, parecía como si tuvieran una discusión mental entre ellos, tras unos segundos Ken volteó a ver a Louis de una manera enigmática.

-Tienes razón, nosotros no fuimos ahí sólo para leer. Anoche... Milo tuvo una visión, un ser extraño, de forma humanoide color azul... pero detrás de él, más bien, como si fuera un fantasma se veía la imagen de un hombre maduro de mirada triste, éste le dijo a Milo: "Ayúdalo..." Luego tuvo visiones de la biblioteca.- El castaño volteó a mirar a Milo, el peli azul se encogió de hombros y asintió levemente, mandándole al castaño un mensaje mental "No me preguntes cómo, solamente lo soñé y tuve el presentimiento de que era verdad... por una corazonada decidí ir a la Biblioteca, Ken quiso acompañarme."

-Entonces es por eso que me ayudaron.- Dijo Louis en voz baja para luego incorporarse.- Gracias, muchas gracias. Pero tengo que irme.

-¿Eh? ¡Pero si acabas de llegar!- Replicó Milo mientras se incorporaba de un salto.- Al menos descansa un poco, ¿sí?

Louis se quedó pensativo un rato para luego encogerse de hombros y asentir mientras hacía un gesto de "¿por qué no?" "Después de todo... necesito descansar, mañana será un largo viaje..." Cundo acabaron de "cenar" Ken le indicó al castaño una habitación reservada para invitados donde podría pasar la noche, la recámara era reconfortante, con los mismos tonos que la sala y la cocina, una mullida cama oval lado de una mesita de noche con una lámpara de la que emanaba una suave luz blanca.

El castaño se quedó dormido casi al momento de recargar su cabeza en la almohada. Soñó con Tabuu, pero también con una extraña criatura de forma humanoide de color negro y con miles de ojo rojos y dientes afilados esparcidos por todo su cuerpo. Se levantó sobresaltado y miró el reloj que se encontraba en la mesita de noche, este indicaba que eran las 6:30 AM. Con pesadez se volvió a acurrucar entre las cobijas y trató de conciliar el sueño de nuevo, teniendo resultados prácticamente nulos, prefirió planear mentalmente su viaje.

En los textos que había leído en la biblioteca de Ómicron había encontrado un sello muy particular en uno de ellos: era una extraña bala con el rostro enojado, debajo de ésta decía "Bullet'D" "Uhm... probablemente sea el lugar de origen del pergamino" Pensó el castaño para luego caer en la cuenta de que si iba a esa dimensión, tal vez conseguiría más información sobre los Observadores.

Esperó a que dieran poco más de las 7:00 para incorporarse y cambiarse, bajó las escaleras y e dirigió al comedor, donde Ken se encontraba regañando a Milo por no haberse levantado más temprano y diciéndole que ahora llegaría tarde al colegio. A Louis le llamó mucho la atención que ahora parecía como si ambos chicos estuvieran tratando de ocultar que eran alienígenas; Ken se encontraba con el cabello recogido en una coleta y usaba unos lentes de contacto que hacían ver sus ojos de un marrón oscuro, nada fuera de lo normal; quien en verdad le daba gracia al castaño era Milo, pues el peli azul ocultaba su inusual tono de cabello debajo de una peluca negra y usaba unos grandes anteojos redondos que le hacían ver extrañamente adorables.

-Oh, ya despertaste- Dijo Milo mientras guardaba unas cosas en una mochila.- ¿Nos acompañas a desayunar?

-No... Creo que ya me tengo que ir.- Respondió Louis mientras jugueteaba con su cajita negra.

-Oh, vamos, no puedes hacer un viaje interdimensional con el estómago vacío.- Reprochó Ken mientras mordisqueaba una rebanada de pan con mermelada. Resignado, Louis no tuvo de otra más que aceptar.

Cuando terminó, los dos jóvenes se dispusieron a partir al colegio donde tenían clases, no sin antes acompañar al castaño hasta a biblioteca, de ahí le desearon la mejor de las suertes.

-Bien... ya que estoy aquí.- Se dijo a sí mismo Louis mientras sacaba su cetro y trataba de recordar su hechizo para ir a otra dimensión.- Abdi nuwoxcuax.

Un portal se creó frente a sus ojos y entró.


¿Qué es este lugar? ¿Cómo fue que me metí en esta situación?


Cuando Louis salió del otro lado del portal, se encontró en un lugar que no tardó en identificar como una de las zonas desérticas del Reino Champiñón.

"Uh... me pregunto a donde debo de ir..." Como si le hubieran leído la mente, se abrió un agujero entre una pared de bloques, el castaño entró para encontrarse sumido en una oscuridad casi total que no tardó en ser suplida por la suave luz de unas antorchas. Fue ahí cuando se dio cuenta que se encontraba caminando en un largo pasillo. Pensó en regresar, pero ya era imposible.

"Uh... qué más da." Pensó resignado Louis para sus adentros, consideró severamente irse acostumbrando a dejar que sus impulsos le guiaran, era otra característica de los Ilussion.

Los impulsos pueden llevar a caminos incorrectos, pero en el caso de los Ilussion, sirven más como un "sexto sentido", los guían por lugares que su razonamiento no considera correcto, pero su corazón sí.

Llegó a lo que parecía ser una biblioteca. Esta, a diferencia de la de Ómicron se encontraba plagada de pergaminos antiguos y polvo, las lámparas acomodadas estratégicamente a los alrededores y las mesas teñían el lugar de un color naranja rojizo.

-¡Achu! Y ahora... ¿por dónde empiezo?- Se preguntó el castaño, de repente, una silueta pequeña llamó su atención.

Al agudizar la vista de dio cuenta que se trataba de un Toad viejo cuyas manchas en la cabeza eran color marrón, usaba la típica ropa que un Toad, pero en colores marrones y tenía una barba gris.

-¿Quién eres tú?- Preguntó el viejo Toad mientras miraba con detenimiento al castaño.- Nunca te había vista por aquí, ¿eres amigo de Mario?

-Eh... no, soy un viajero interdimensional, señor.- Respondió Louis un poco incómodo, no le gustaba que le miraran fijamente.- Me llamo Louis Bloo.

-Oh, mucho gusto, joven Louis, yo soy el maestro Kinopio.- Respondió cortésmente el hongo mientras estrechaba la mano del joven, una escena bastante curiosa.- Y ahora dime, ¿en qué te puedo ayudar?

-Uh... verá, hay un gran amenaza para los mundos, se trata de...

-Tabuu...- Interrumpió el maestro Kinopio en un tono serio.- Continua.

-De acuerdo... necesito encontrar información de algo llamo Observador que podría ayudarme a detener a ese monstruo.- Explicó Louis de la manera más breve posible. El anciano se dirigió a un estante llenó de pergaminos de aspecto antiguo y sacó un par de ellos para luego dirigirse a la mesilla donde el castaño había tomado asiento.

-Creo tener lo que buscas.- Dijo el maestro Kinopio y extendió los dos pergaminos en la mesa. El chico se acercó y empezó a leer lo que decían, el viejo Toad comentó con tristeza.- Tabuu ha estado al poder por varios años...Mario y el resto de nuestros héroes han desaparecido desde entonces. Realmente espero que esto sea de ayuda.

Louis leyó con detenimiento los textos. "Woah... son exactamente lo que necesitaba." En el primer texto se describía de manera extraña la función de los Observadores como seres encargados de mantener el "orden" del multiverso. El pergamino manchado de sangre, por otro lado, explicaba de cierta manera que antes esos seres solían ser uno y carecían de sentimientos. Sacó su aparato y tomó una "foto" de ambos textos. "Podrían servirme en un futuro cercano." Luego volteó a mirar a Kinopio, el viejo, aún con ese peculiar rostro de Toad se veía claramente que tenía una expresión de angustia. De repente sintió otro impulso, sin pensarlo mucho, dijo de una manera similar a una promesa.

-Detendré a Tabuu y haré que los héroes regresen. El Toad se sorprendió por unos segundos, pero luego esbozó una sonrisa amable.

-Muchas gracias, joven Louis.- Dijo Kinopio para luego empujarlo levemente hacia la "entrada".- Creo que debería apurarse, algo me dice que no queda mucho tiempo.

El joven se quedó pasmado por milésimas de segundo, pero luego asintió y se apresuró a regresar por el pasillo que había tomado. Antes de llegar a la entrada se detuvo en seco. "Algo me dice... que mejor parta de una buena vez." Invocó su cetro y pronunció el hechizo, un portal se abrió frente a sus ojos. Decidido entró en él.


Del otro lado se encontró con un lugar que parecía un desierto pero extrañamente tenía grandes montañas con hielo en sus puntas. No dio ni cinco pasos cuando sintió que su pie derecho chocaba con algo duro.

-¿Huh? ¿Qué es esto?- El castaño se agachó para ver con detenimiento el objeto, era una pequeña caja musical con hermosos detalles.- Siento que... esto podría servirme, hay algo encerrado ahí, ¿pero qué?

Tras divagar en su mente por una posible solución, se acordó del último hechizo que había estado practicando. Decidido sacó su cetro y apuntó a la caja.

-¡Speicher!- La caja sonó de manera distorsionada para luego mostrar en su interior lo que parecía una proyección de algo similar a unos recuerdos. Estos recuerdos parecían una vista en primera persona de ciertos acontecimientos: criaturas negras y deformes llenas de ojos rojos y dientes afilados, rostros borroso de personas, entre otras coas.-... tal vez esto sea del Observador. – Pensó Louis y siguió caminando.

Llegó a lo que parecía ser la entrada a un templo en ruinas y paró de nuevo. Tenía ciertas dudas de lo que había visto.


-Huh, necesito consultar de nuevo la caja de recuerdos.- Dijo y sacó la caja musical para luego apuntarle con su cetro.- Speicher.

La caja comenzó a sonar de manera distorsionada y aparecieron en ella imágenes un poco borrosas, la primera escena mostraba a un hombre discutiendo con un ser de forma humanoide con dos círculos celestes a modo de ojos, en la siguiente escena se mostraba al mismo hombre acompañado de la criatura mientras huían otros seres semejantes al último.

-Así que así se ve un Observador.- Dijo en voz baja el castaño.

En eso la caja tembló un poco y se rompió. Esto dejó por un momento confundido al castaño. Sin embargo, no estaba preparado para lo que vendría después. De los restos de la caja musical se abrió un portal y salieron varias cadenas rojas que atacaron al castaño.

-¡O'cat! –Exclamó Louis y creo un escudo alrededor de él, pero las cadenas comenzaron a atacar el escudo.- Rayos, si no se detienen, estoy muerto.

Una cadena atravesó el escudo y atrapó el pie del chico para luego jalarlo al portal.

-¡Ah!


Nunca me esperé esto, ir en búsqueda de algo que desconocía y terminar involucrado en una aventura sin igual. Nunca me lo esperé, pero honestamente tampoco me arrepiento de nada.

Después de que el portal me "absorbiera" me encontraba en una ciudad en ruinas, frente a un joven albino que atacaba a los habitantes con unas cadenas rojas que salían de su espalda. ¿Sería el un Observador? Vi cómo unos jóvenes trataban de hablar con él, pero sólo recibían en respuesta ataques. Sí, él era un Observador, y parecía haber perdido el control de cierto modo por mi culpa, no pude atribuírselo a otra cosa más que a la caja musical.

Me acerqué al joven pelinegro que estaba intentando hacer razonar al Observador, tal vez si los ayudaba estaría más cerca de esa cosa y podría salvar a mamá...


Y bueno, ese fue el capítulo 7. Lo siento por no haber actualizado, pero es que tenía un terrible bloqueo mental. .

Ahora las pd.

Pd. ¿Qué opinan?

Pd2. Solo un capítulo más y esto termina.

Pd3. ¿notaron la referencia a Gamer Over al final?

Pd4. Apareció un Toad, es que se me hacen muy tiernos =w=

Pd5. Ese par de chicos eran muy extraños ¿no?

Pd6. Eh... no sé qué más poner :B

Bueno eso sería todo ¡nos leemos!