6.- ENCUENTRO CON EL PASADO

Tomé la 101. Tenia cuatro horas veinticuatro minutes para decirlos lo que pasaba. Para decirles que desde hace mas de cinco años el peligro había desaparecido. Para decirles que desde hace mas de cinco años Bella había pagado por nuestro vida. Pero sobre todo, para decirles que desde hace más de cinco años Sam ya no estaba con nosotros.

Crucé el puente de la costa y a media hora mas me salí de la carretera para hablar. Me detuvo en un lugar con muchos arboles. Era como haber regresado a casa. Ellas ya sabían que las cosas estaban mal, solo tenia que informarle cuales de esas cosas eran las que estaban peor.

—Cuando salimos de Washington las cosas se pusieron muy complicadas, todos lo sabemos y Nessie, definitivamente si fueron tras nosotros.

– ¿Qué? ¿NOS SIGUIERON?

—Así es… solo que tu papá se encargó de él.

— ¿Mi papá? ¿Le pasó… algo?

—Si, las cosas se pusieron peor. Al grado de amenazarlos con buscarnos hasta el fin del mundo y matarnos. De hecho, los amenazaron con acabar con todo el clan. — Nessie ahogó un grito cubriéndose la boca con ambas manos.

— ¿LOS MATARON?

—No. Peor a cambio de eso tu madre se unió a ese clan.

— ¿Qué? ¿Y MI PAPA?

—Tu papá se fue siguiéndolos a Italia y hasta el día de hoy, nadie sabe nada de ellos. —Nessie parecía haber perdido su fuerza interior porque se limpio unas lágrimas.

—Al menos están vivos. Con eso me basta…. Pero… ¿y mis tíos?

—Ellos siguen en la mansión. Bueno, al menos una parte.

— ¿Cómo una parte? ¿A que te refieres?

—Alice y Jasper también se fueron con los Vulturi.

— ¿Y nunca han vuelto?

—Parece que no.

—Jake, dijiste que mi abuelo estaba enfermo. ¿Qué le pasó?

—Cuando desaparecieron tu y tu madre la salud de tu Charlie se deterioró al grado de sufrir una embolia. Ya no trabaja.

—Pobre abuelito. Espero que le de gusto saber que volví.

Hubo unos momentos de pesado silencio pero sabía que tenia que continuar, tenía que informar lo más difícil, lo más doloroso.

—Jacob, ya dijiste lo que sucedió con la familia de Vanessa, y me da gusto que dentro de todo, ellos estén bien pero… ¿y los nuestros? ¿Mi hermano?

—El está… bien. … él está bien.

— ¿Qué paso Jacob? ¿Quién no esta bien? O ¿Quién ya no esta?

—Sam

Leah se puso como loca, se puso histérica y se comenzó a jalar del cabello se tiro al suelo y gritaba y lloraba sin poderse controlar. Deje que se desahogara por un rato. Nessie estaba asustada y lloraba. Nunca habíamos visto a Leah así. Ni cuando supo de la infidelidad de Sam Pero claro que no, esto era peor. Infinitamente peor. Intente levantarla pero me lo impidió.

— ¡NO! ¡NO! ¡NO TE ACERQUES!

—Leah por favor, déjame ayudarte.

— ¡NO! NO… TU NUNCA ME QUISISTE. NUNCA TE PREOCUPASTE POR MI... A TI NUNCA TE HA IMPORTADO LO QUE ME PASE. NUNCA TE CANSASTE DE DECIRMELO!

—Leah por favor, no me digas eso. —La tomé de la mano para levantarla.

—NO ME TOQUES… NO ME TOQUES!

Pero no obedecí y la hice levantarse y la abracé. Era lo menos que podía hacer por ella. Por la persona que me había ayudado tanto en esos años. Era lo menos que podía hacer por mi hermana.

—Tu sabes perfectamente que a mi también me duele. El era mi alfa, era mi hermano. Así como también me duele todo lo que estas sufriendo. Tú has sido como una verdadera hermana para mí. Todo este tiempo aprendí a conocerte mejor y a quererte así.

—tengo que ir Jake. Tengo que ir a su casa. Tengo que ver como esta Emily.

—Si. Ya vamos para allá.

—NO. Quiero ir ya. Tengo que entrar en fase. Tengo que hacerlo ya.

—Bien, pero por favor. No vayas a cometer una estupidez.

—¿Qué mas podría hacer Jake? ¿Qué más podría hacer?

—Entra en fase aquí frente a mí por que si lo que ves no te gusta al menos estoy yo para ayudarte. Además si prefieres sigues con nosotros el viaje.

Leah entro en fase y comenzó aullar de dolor y salió corriendo perdiéndose entre los arboles. Yo voltee a ver a Nessie quien estaba llorando mucho. Me acerqué y la rodeé con mis brazos y ella me abrazo fuertemente también y "vi" que estaba preocupada por su tía.

—ya corazón. Ella va a estar bien. Tiene que sanar así como lo hiciste tú.

—"pero no quiero que sufra tanto."

—Yo tampoco, pero solo será cuestión de tiempo. ¿Tu como estas?— apoyé mi boca en su cabeza.

—"Estoy sorprendida por todo. Me había hecho a la idea de que Edward y Bella ya habían muerto tu y que tu eras mi papá. Y con lo que acabas de decirme, no se que pensar."

—si, me lo imagino.

—"¿Crees que vuelva a verlos algún día?"

—No lo se corazón. No tengo idea. En todo caso ellos tendrían que venir porque es peligroso que nosotros nos acercáramos para allá.

—"Pero dijiste que mi mamá se sacrificó por mi vida."

—Si, pero ese clan es muy muy traicionero.

—"Entonces mis abuelos están en la mansión. No se que me pasó, pero ya no quería venir y no se si fue una buena idea haber regresado.

—Yo creo que fue lo correcto. Porque al menos, ellos sabrán que estás bien.

—"¿Crees que mis papás estén bien?"

—YO lo que creo es que tomaron sus propias decisiones consientes de sus respectivas consecuencias. —levantó su rostro hacia arriba.

—¿Y Billy?

—El está bien. Raquel se casó y están viviendo ahí con el.

—¿Y con quien se casó?

—Con Paul. Desde antes de que tu nacieras ellos estaban comprometidos.

Me quede otra vez en silencio por un largo rato sin soltarla de mis brazos.

—¿ya no quieres seguir?

—Si. Ya debemos irnos. Entre mas pronto enfrentemos el pasado.

Le di un beso en su cabeza y nos regresamos al carro. Ya no detuve mi marcha. En el camino le dije que eligiera a donde quería r primero, si a la mansión o con Charlie. Anoche me había dicho que la dejara con él mientras yo iba a visitar a Billy pero había cambiado de opinión. Ahora no quería que la dejara ni un minuto sola en ninguna parte. Que prefería que primero visitáramos a mi padre y que después la llevara con sus abuelos. Y así lo hicimos.

Llegamos a casa de Billy y estaba a un costado de la casa mirando a través de los arboles. Supongo que pensó que llegaría corriendo o en fase. Se veía algo canoso y había adelgazado mucho. Se sorprendió al escuchar al auto estacionarse frente a la casa. Volteó rápidamente la silla y sus ojos se desorbitaron, sus labios se torcieron y por mas que lo intentó no pudo evitar romper en llanto y yo tampoco. Baje inmediatamente y me hinqué frente a el y lo abracé.

Un rato mas volteo a ver a Nessie que nos observaba desde el auto limpiándose las lagrimas de nuevo.

—¿Quién es hijo? ¿Quién es esa señorita?

—Es Van… es Nessie papá.

—¿De verdad? ¿En verdad es la pequeña Nessie?

Le hice señas a mi hija para que se bajara y saldo a Billy tímidamente.

—Hola Billy.

—Hola pequeña. que enorme y que hermosa te has puesto. Tienes los mismos ojos de tu madre. Pero pasen, pasen. Rachel no tarda en llegar. Se fue de compras para tu recibimiento. Como te imaginaras ya todos saben de su regreso y quieren celebrarlo.

—Pero no vamos a quedarnos. Debo llegar a Nessie con sus abuelos.

—Bueno. Cuando terminen con la visitan se vienen, además. Esta es tu casa hijo.

—Papá, no puedo quedarme aquí. Voy a buscar una casa pare Nessie y para mi.

—¿Casa? Esta es tu casa. Ella tiene su casa también y además esta la mansión.

—Papá…

—Podemos acondicionar tu taller para que estés cómodo además…

—papá…

—te puedes quedar en el sofá mientras y ella

—papá escucha! Nessie es mi hija y por lo tanto debe estar conmigo.

—¿Cómo que es tu hija? ¿A que te refieres?

—Legalmente yo soy el padre de ella porque así lo creyó conveniente su mamá. Ella sabía con anticipación lo de aquel enfrentamiento y realizo los movimientos y tramites necesarios para que yo pudiera encargarme de su hija. Desde entonces yo he sido Jacob Wolf y ella es Vanessa Wolf. Mi hija. Así ha sido todo este tiempo y así será yo supongo que por siempre. No quisiera ningún tipo de riesgo.

—Pero… hijo.

—No te preocupes, estaremos bien. Además. La casa que pienso comprar no será tan cerca de aquí. Creo que buscaremos algo en Olimpia o Vancouver o Port Ángeles. Aun no lo decido. Bueno, en realidad donde la encuentre y que a ella le guste.

Billy quedo sorprendido y ya no pudo decir nada. No se si le preocupe mi seguridad o el hecho de que ya no volviera a verme en mucho tiempo.

—Billy. Tenemos que irnos.

—¿Van con Charlie?

—Si.

—Salúdenme a mi amigo. Díganle que mañana iré a verlo. O si gustan, tráiganlo a la reunión.

—papá, primero necesitamos visitar a la familia de Nessie. Si tenemos tiempo claro que regresamos hoy pero si no es así no te pongas mal. Ya tendremos la vida por delante para platicar todo lo que queramos. Ok?

—Esta bien hijo. Solo hagan lo posible. Ya todos están bien alborotados.

—Papá. ¿Cómo esta Emily?

—Bien… bien. Ya esta muy bien. Pero los primeros años fueron muy difíciles para ella. Bueno, en realidad lo fue para todos.

—Bien, nos vemos pronto.

Salimos de la casa de Billy y antes de irnos fui a echarle un vistazo a mi taller. Estaba exactamente igual a como lo había dejado. Ahí estaba mi Rabit lleno de polvo.

Nos fuimos directo a la mansión y desde lejos alcanzamos a ver a la familia que estaba afuera de la casa esperándonos. Supongo que Billy les avisó. Fue una enorme sorpresa ver a mi hija tan grande. Parecía que todos lloraban. De hecho yo lo hice. Volvieron muchos recuerdos y se removieron muchas cosas dentro de mí. Sobre todo se removieron todos mis sentimientos por Bella. Como la amé.

No se cansaban de abrazar y besar a Nessie y de preguntarle si los recordaba y si todavía los quería. Creo que a ella también se le removieron sentimientos porque también estaba llorando y no soltó a su tía Rosalie en mucho rato. Ella había sido como una madre también. Y los demás no paraban de darme una cálida bienvenida.

—Pasen por favor. ¿Quieren comer algo? ¿Jake?

—NO, muchas gracias Esme. Estoy bien.

—Jacob, no sabes como te agradecemos lo que hiciste por nuestra nieta. Créeme. Estamos en deuda contigo.

—Claro que no doc. No tienen nada que agradecer.

—Claro que si. Así que lo que quieras, lo que se te ofrezca. Tu solo pídelo.

Recordé algo que tenia que hacer. Me fui al carro por la pequeña mochila de Nessie y regresé al interior de la casa.

—Esta bolsa la traía Nessie al momento de irnos.

—Carlisle la tomó y vio todo lo que había dentro de ella.

—Lo siento pero fue todo lo que quedó del dinero que había en ese sobre.

—Pero… ¿Cómo te atreves a devolverlo? Esto fue algo que mi hija Bella te dejó para el cuidado de mi nieta.

—Es que, creo que ya no es necesario seguir huyendo. Claro tampoco pienso quedarme aquí pero si algo cerca.

—¿A que te refieres?

—Nessie es mi hija y por lo tanto seguirá conmigo.

—¿No te quedaras con nosotros Renesmee?

—Bueno, ella desde hace mas de cinco años se llama

—Vanessa Wolf.— dijo Carlisle quien estaba leyendo las actas de nacimiento.

—Solo que quiero buscar una casa que este aparte de aquí y de la reservación. Algo en Olimpia o Vancouver. Solo por mera precaución.

—Yo tengo una casa en Vancouver. Podrían quedarse en ella.

—Y también quiero que entre a la escuela a que haga el bachillerato.

—de acuerdo. Buscaremos el mejor colegio de Vancouver y ahí la inscribiremos. Por la colegiatura no te preocupes. Nosotros nos haremos cargo además. Esto es tuyo.

—No, no. Yo pienso volver a la mecánica y con eso nos podemos mantener.

—Bueno. Pero no puedo aceptarlo. Esto es de ustedes. Si ella te lo dio fue para que dispusieran de el como tu creyeras mas conveniente así que. Quédatelo. Además te ayudara a poner tu taller allá. Es lo menos que podemos hacer por ti.

—Carlisle tiene razón perr… Jacob. No sabes como te agradecemos el que nuestra Nessie haya vuelvo sana y salva.

—Bueno. Gracias.

—Como ya te dije, nosotros nos encargaremos de su colegiatura. Además, cada mes le estaremos depositando a su tarjeta.

—No creo que haga falta. Esa tarjeta nunca se ha utilizado, supongo que hay suficiente dinero ahí.

—No importa. Ella va a necesitar útiles. Ropa, tal vez un auto. Lo que haga falta.

—Gracias a todos.

—Jake. Mira! —Nessie había entrado a una de las habitaciones y regresó con una pulsera que reconocí inmediatamente.—mira lo que estaba en la habitación de Edward.

Era la pulsera con un pequeño lobo que le había regalado a Bella en su graduación. Dos meses antes de su boda. Y claro, también venia el diamante en forma de corazón que Edward le regaló el día en que se comprometieron.

—Era de tu madre.

—si, lo se. —Volteó a ver a sus abuelos— ¿puedo quedármelo?

—Claro que si hija, todo lo que quieras de aquí es tuyo.

—Bien, creo que es hora de irnos. Debemos ir con Charlie.

—Yo los sigo. Quiero estar ahí cuando Charlie la vea. No quiero que se ponga más mal.

—Esta muy mal.

—Lo que pasa es que tu abuelo ha estado en tratamiento depresivo por mucho tiempo y la verdad ha perdido todo ánimo por la vida. Incluso tu abuela René tuvo que venir un tiempo. Pero se que le dará muchos ánimos el verte.

—¿Cuándo vuelven?— preguntó Esme.

—Cuando ella quiera.

—¿Podemos venir mañana.

—Claro que si.

—¿Y hoy donde se van a quedar?

—Aun no lo decido. Todo depende de cómo veamos a Charlie.

—podrían quedarse por mientras en casa de tus padres Nessie.

Ella volteo a verme titubeante, vi que se angustio y de momento yo también la verdad no quería enfrentarme a tantos recuerdos. Esa había sido el hogar de ellos en sus meses de feliz matrimonio. Y no quería taladrarme con eso.

—Muchas gracias pero en verdad. Quiero ver primero que pasa con Charlie.

—Bien, nos vemos mañana entonces.

Salimos de la mansión directo a la casa de Charlie. Ahí estaba ya el doctor Cullen. También estaba ahí afuera el traste de Bella. Su camioneta estaba aun más descolorida. Ya no había más autos, ya no había bote ni el auto patrulla. Sentí otro nudo en la garganta.

—Es la camioneta de mi mamá?

—Así es. — otros recuerdos se hicieron presentes. Muchos, muy bellos. Pero muy dolorosos también.

Entramos a la casa y Charlie estaba en el sofá y el doctor a su lado. Vi el rostro contrito de mi hija ante la imagen de su abuelo. No tenía nada que ver con el hombre recio y seguro. No era ni la sombra del imponente jefe de la policía Charlie Swan.