Hola de nueva cuenta muchas gracias por sus comentarios y por haber seleccionado esta historia como su favorita o para alerta.

Así que sin más el siguiente capitulo

Dudas

Kana caía en cuenta que ya era muy avanzada la mañana y Rin no había ido por ningún alimento, aunque algunas veces solía alimentarse de lo que encontraba en el bosque solía a pasar a saludarla y pedirle algún bebida, ya que decía que los tés que ella preparaba eran muy buenos. Cruzándose con su hermano le preguntó si había visto a la humana, Hakodushi negando con la cabeza le dijo que recién volvía de su último viaje al pueblo. Intrigada comenzó a preguntarse por el paradero de la muchacha y utilizó sus sentidos youkai para encontrarla.

Kana no poseía la sofisticación de sentidos como un demonio perro o lobo, pero aún así era capaz de encontrar a las personas si no con el olor que emitían sí con rastros característicos de la persona en cuestión, Rin en su caso solía dejar trazas relacionadas con la naturaleza. Imperceptibles para el ojo humano la youkai siempre encontraba donde Rin hubiera pasado, pequeñas hojas o restos de pétalos de flores, así que con esto en mente localizó el rastro de Rin y vio que le conducía a su cuarto.

Pensando que Rin estuviera enferma se dirigió a la habitación pero mayor fue su sorpresa, cuando al tocar y no recibir repuesta decidiera entrar y sus sentidos le indicarán que el Lord había estado en el cuarto de la humana y más al observar la ropa despedazada en el suelo y ella aún profundamente dormida.

Sabiendo muy bien sus funciones y las tareas que tenía que realizar ahora, se acercó al futón y dijo el nombre de la humana para despertarla, esta al escuchar ser llamada abrió los ojos y se asustó, calmándola le dijo que debía levantarse, asearse y comer.

Rin recibiendo la yukata que Kana le daba se levantó para dirigirse al baño y no pudo ocultar la vergüenza cuando al bajar el rostro para atarse el obi su mirada se desvió hacia las sábanas llenas de rastros de sangre. Apenada hasta la médula intentó tomarlas mientras le decía a la youkai que ella las lavaría. Kana deteniendo sus acciones le dijo que no se preocupará por eso y que se aseará adecuadamente y apenas terminará se dirigiera sin perder el tiempo a la cocina.

Rin obedeciendo sus indicaciones se dirigió al baño, mientras se bañaba pudo notarse algunos moretones y arañazos en ciertas partes de su cuerpo. Una vez que se hubo aseado correctamente se vistió y salió, observando que la habitación estaba completamente arreglada y su futón con sábanas nuevas y totalmente inmaculadas.

Normalmente cuando se topaba con los habitantes de palacio la mayoría pretendía no verla a lo que ella aprovechaba para alejarse rápidamente. Sin embargo esa mañana toda persona con quien se topaba se quedaba mirándola dándole la impresión de que buscaban algo en ella. Al llegar a la cocina las cosas no fueron diferentes y de no ser porque Kana dio orden a todos de volver a sus ocupaciones nadie le hubiera quitado la vista de encima.

Cuando llegó al sitio donde estaba parada Kana ella le paso sus alimentos y una vez que los hubo consumido todos, la youkai le dio otra taza con una bebida dentro, ella aludiendo que estaba saciada lo intento rechazar pero Kana no lo permitió diciéndole que era necesario que la consumiera para evitar quedar preñada del Lord.

El día transcurrió tranquilo y dando un ligero paseo al atardecer se encontró con Hakodushi, abusando de la confianza que tenía con él le preguntó a que se debía su mirada y la de todos los demás. El youkai le dijo que al ser tomada por un demonio el olor de este quedaba impreso en la hembra y por tanto todo el que la miraba notaba la esencia del Lord en ella.

Esa noche el Lord no la visito y al pasar de los días y repetirse este hecho, comenzó a sentir incertidumbre ya que, recordando lo que le dijo Kana, si así el Lord lo ordenaba debía abandonar el palacio una vez cumplida su labor como concubina.

Kana por su parte al no recibir órdenes al respecto de la humana decidió no hacer cambios ya que las concubinas del Lord solían ocupar las habitaciones contiguas a las del demonio.

Sesshomaru llevaba días sin poder tener claridad mental, ya que contrarió a lo que esperaba, tomar a la humana no le sirvió para aliviar su carga, por el contrario le añadió más pesó, ya que no encontraba explicación a su comportamiento. ¿Qué se le había metido para considerar siquiera que una humana era digna de compartir su lecho?, era evidente que a estas alturas todos sus sirvientes estaban enterados de su interacción con la humana.

Ese día casualmente no era muy bueno para su conciencia ya que por más que intentaba no podía evitar recordar su último encuentro sexual. Había sido una experiencia como otra cualquiera pero no podía sacar de sus pensamientos el hecho de que la humana se haya mostrado tan diligente. Normalmente las concubinas que había tenido no mostraban reparos en ofrecerle sus cuerpos pero siempre intentaban obtener algo de él, ya sea material o de otra naturaleza.

Pero esta humana había sobrepasado sus expectativas ya que una vez que entendió cual era su cometido no mostró otra cosa más que genuina ganas de complacerlo y se mostró en extremo respetuosa cuando todo hubo terminado. Estaba seguro que no había sido tomada antes por nadie, pero pareciera que había nacido para complacerlo.

Debía dejar de pensar en tonterías es más al día siguiente la mandaría lejos de su palacio y se libraría del problema una vez por todas. Sí eso es lo que haría.

El Lord no supo en qué momento su cuerpo dejo de estar conectado con su mente ya que sin darse cuenta ya estaba de nuevo en cuarto de la humana, quien en cuanto lo vio se dirigió a él y haciendo una reverencia bajo el rostro en espera de sus movimientos.

Rin por su parte estaba segura que muy pronto debía abandonar el palacio ya que posiblemente el Lord no la encontró de su agrado, pero esa noche recordó más de lo que concubinas más experimentadas le habían enseñado, sabía que cuando un hombre o macho en el caso de los youkais buscaba la compañía del sexo opuesto, debía mostrarse complaciente en todo momento sin importar lo que le pidiesen o en el peor de los casos le hiciesen.

Así que cuando el Lord apareció de nuevo en su habitación le hizo una reverencia y espero sus acciones, lo que no anticipó es que el Lord la tomara por la garganta y aumentando la fuerza de su agarre le dijera -¿Acaso crees que siendo tan diligente obtendrás algo de mí?, ¿Qué esperas lograr ofreciéndoteme de esa manera?

Rin no entendía pero siguiendo lo aprendido solamente le contestó -Complacerlo

El Lord no esperando esa respuesta perdió la cordura y comenzó a despojarla rápidamente de sus vestiduras para que una vez que la empujara al futón, quitase su ropa y se subiese sobre ella. Comenzó a tocar su cuerpo de manera ansiosa, observó con agrado que esta vez no encontró resistencia ninguna y cuando la hubo estimulado lo suficiente la penetro sin vacilar, para comenzar con las embestidas.

Si la primera vez que estuvo con ella lo que más notó fue el olor a sangre, esta vez se colaban en sus sentidos aromas completamente distintos que muy a su pesar le resultaban agradables, así continuo hasta el punto que se derramo dentro de ella, para luego desplomársele encima para poder regular su respiración.

Estando ensimismado en el placer sentido no supo cuanto tiempo paso hasta que comenzó a sentir una ligera presión en su pecho, al enfocar los sentidos pudo notar que la humana intentaba quitárselo de encima por la sencilla razón de que su peso la estaba privando de aire.

Cuando se retiró de encima de ella la vio toser repetidamente hasta recuperar el aliento y cuando lo consiguió bajo la mirada y le dijo -Lo siento mi señor no podía respirar.

Si mediar palabra el Lord se vistió y abandonó la habitación de la humana, quien a estas alturas no tenía duda de que sus días como concubina habían comenzado.

Hasta aquí, nos vemos y gracias por leer.