Era invierno y me disgustaba el frío. Finos copos de nieve caían día tras día enfriándolo todo menos mi corazón, que seguía latiendo, ¿Por qué?

– "¿Qué haces Ran–chan?" – Oí una voz pero me negué a abrir lo ojos, mi cuerpo estaba entumecido por el frío y repentinamente sentí que unas manos me sacudían por los hombros – "Estás muy fría y te ves muy pálida" – Volví a oír aquella voz. No abrí los ojos y esperé a que se fuera pero entonces empezó a jalar uno de mis brazos intentando hacer que me sentara pero no lo hice.

– "Vete" – Susurré al sentir mi brazo adolorido por el jaloneo – "Sólo estoy tomando una siesta" – Y permanecí inmóvil esperando a que se marchara. Lo que pasó después no me lo esperaba. Súbitamente sentí como algo cálido y pesado, bueno, no tan pesado, se colocaba sobre mí y sentí claramente la frente de alguien apoyándose sobre mi frente. Abrí los ojos y vi aquellos ojos zorrunos contemplándome – "¿Q–qué rayos haces, Gin?" – Le dije mientras intentaba quitarlo de encima de mí sin mucho éxito.

– "Nada, solo estoy tomando una siesta" – Dijo, presionando un poco para que desistiera de mis intentos de empujarlo – "Te ves muy pálida y la nieve no es precisamente le mejor lugar para dormir, ¿Sabes?"

– "¡Eres un tonto!" – Le grité sin poder evitar que gruesas lágrimas salieran de mis ojos.

– "Yo no soy la mamá de Ran–chan, por eso NO importa lo que haga Ran–chan, yo me quedaré a su lado siempre" – Aquellas palabras de Gin y su sonrisa son lo que más recuerdo de aquel frío día de invierno.

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UNDER A SKY OF CHERRY BLOSSOMS

By Maryeli

7th Cherry Blossom: Tormenta creciente (II Parte)

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Lo que mas le gustaba de su nueva preparatoria era que podía ir caminando, ir con chofer siempre terminaba llamando mucho la atención, solo que después de los últimos acontecimientos el caminar le daba tiempo para pensar y sus pensamientos eran muy confusos. Suspiró.

– "¡Bya–kun!" – Una niña pelirosa cayó de algún lado y se sujetó de su cuello – "¿Que trajiste hoy de postre?"

– "Huh" – Dando un fugaz vistazo a sus cosas, notando cierto vacío – "Al parecer hoy olvidé traer el almuerzo, Yachiru–chan".

– "Entonces podemos almorzar hoy en la cafetería" – Dijo Yachiru, con mucho entusiasmo.

– "Supongo que sí" – Fue la fría respuesta de Byakuya, quien continuó caminando con la niña colgada de su cuello y hombros.

Al llegar se cambió de zapatos y caminó hacia las escaleras no sin antes mirar de reojo el lugar donde chocó con Shaolin la primera vez que la vio. Volvió a suspirar cuando al abrir la puerta del salón vio que éste estaba vacío, como los últimos tres días, ¿Acaso Shaolin lo estaba evitando? Se preguntó mientras se sentaba en su pupitre.

– "Ayer no pude terminar mi tarea de matemáticas, ¿Me ayudas?" – Preguntó Yachiru, ella le había estado siguiendo y hablando todo el tiempo pero no él no le prestaba mucha atención, hasta ese momento en que se sentó frente a él con mirada suplicante y un cuaderno en la mano.

– "Está bien, después de todo aún falta tiempo para que empiecen las clases" – Y sacó un lápiz y un borrador para empezar a explicarle.

Poco a poco los demás estudiantes empezaron a llegar. Las jovencitas le saludaban pero por alguna razón se alejaban rápidamente. Entonces oyó una voz familar.

– "Buenos días" – El autor del saludo sonrió como siempre y arrimó una silla para sentarse con ellos – "Parece que Yachiru está haciendo un buen trabajo" – Comentó mientras daba algunas palmaditas en la cabeza de ahora también sonriente chica.

– "Gracias, Gin–kun" – Yachiru también parecía bastante complacida. Cada vez que alguien intentaba acercarse a Byakuya ella le lanzaba su "mirada asesina" y así hacía que se alejaran de él.

– "No se que hablan" – Byakuya se puso de pie y antes de que Yachiru o Gin lo siguieran añadió – "Voy al baño".

Por alguna razón que no alcanzaba a entender, desde que Yachiru se transfirió a su preparatoria no se despegaba de él ni un rato y Gin seguía molestándole con lo mismo una y otra vez. Caminaba tan pensativo que no notó que chocó con alguien en el pasillo, afuera del salón.

– "Disculpe" – Oyó y al desviar la mirada vio a la causante de su distracción.

– "Shaolin" – Susurró. La joven seguramente al reconocer su voz giró la mirada y ambos se contemplaron fijamente por un par de segundos.

– "Kuchiki… yo"

El sonido de la campana anunciando el inicio de las clases les obligó a romper el contacto visual. Las clases transcurrieron igual que en los últimos tres días. De rato en rato desviaba la mirada hacia la joven Feng que a diferencia de otras veces no parecía estar poniendo atención a lo que los maestros decían… "¿Qué nos está pasando?" se preguntaba una y otra vez.

Alrededor de mediodía los delegados de clase fueron convocados a una reunión no programada, el asunto: "Los incidentes ocurridos durante el torneo de kendo". Ambos caminaron en silencio hasta que:

– "Kuchiki, ¿Todavía te duele el brazo?"

– "¿Eh? No, bueno sí, pero solo un poco, el entrenador me ha dicho que descanse por un par de semanas, pero no es nada grave" – La pregunta de Shaolin le tomó por sorpresa y terminó contestando como un tonto, seguramente ella pensaba eso de él, que era un tonto.

– "Que alivio, al parecer eres realmente buen en el kendo, sería una lástima que lo dejaras".

Sintió sus mejillas arder al oír las palabras de Shaolin. Quiso contestar pero los delegados de las otras clases se le acercaron para saludarle y felicitarle y una vez dentro no tuvo tiempo de hablar con ella... Realmente había algo que quería preguntarle, pero la respuesta le daba… ¿Miedo?

La reunión duró más de la cuenta. Eran más de las dos cuando finalmente llegaron a un acuerdo. Al parecer después del torneo hubo un altercado entre los alumnos del 3–B y 3–C con los visitantes lo que generó daños materiales y personales. Determinar quien inició la trifulca para ver si ameritaban tal o cual sanción no fue nada fácil.

La idea de almorzar con Shaolin lo animó de sobremanera pero tuvo que desecharla casi al instante cuando la mirar alrededor notó que ella ya se había marchado. Suspiró por enésima vez, en verdad que rayos estaba pasando.

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Apenas terminó la reunión salió a toda prisa. Últimamente se la pasaba muy distraída y todo por culpa de aquel torneo de kendo y del estirado Kuchiki… ¿Por qué rayos tenía que ser tan amable con ella? ¿Acaso no podía tratarla mal o presumir por ser mejor que ella en calificaciones? ¿Por qué tenía que verse tan endemoniadamente encantador últimamente y más ahora que estaba siempre acompañado de esa niña pelirosa? ¿Se olvidó de su chantaje y ella era libre nuevamente? Quizás la niña pelirosa se lo habría pedido y él lo hacía para complacerla porque… ¿Sería ella su novia? Detuvo en seco sus pasos y sus pensamientos justo a tiempo, de seguir avanzando habría chocado con alguien. Algo molesta por sus últimos pensamientos – que definitivamente no significaban que ella estaba sintiendo celos de la niña pelirosa, eso de ninguna manera – levantó la vista mostrando su no usual mirada asesina. Unos ojos zorrunos la contemplaban fijamente.

– "¿Qué quieres?" – Dijo Sui Feng, con hastío. En verdad desde que el tal Ichimaru llegó todas las cosas se habían tornado más confusas y extrañas.

– "Eres muy grosera, señorita delegada de clases" – Respondió Gin, rascando la parte posterior de su cabeza – "No entiendo en verdad a Kuchiki, solo venía a pedirte que sigas así, lejos de mi amigo".

– "En ningún momento he estado detrás de ese arrogante" – Oprimiendo el dije con forma de gato que adornaba su juego de llaves – "Así que deja de decir estupideces".

Sui intentó seguir su camino pero Ichimaru se plantó frente a ella. Ambos se miraron desafiantes.

– "Me temo que no estoy muy convencido, señorita delegada de clases" – Le decía de esa forma porque sabía bien que eso la hacía enfadar – "Cuando llegué aquí Uds. dos pasaban mucho tiempo juntos".

– "Sígueme" – Sui Feng se estaba cansando de todo ese absurdo juego que para variar no entendía. Caminó seguida de un extrañado Gin hasta el mural del primer piso, ese que nadie veía desde principios de semestre. Una vez ahí señaló con el dedo la hoja de los resultados del último examen de conocimientos que aún seguía publicada. Gin lo observó por primera vez desde que llegó. No es que fuera distraído, pero realmente leer lo que se publica en los periódicos murales no era lo suyo.

– "Así que eres la segunda mejor estudiante de esta preparatori–auch" – Un golpe se encajó en su estómago de forma repentina.

– "Yo era la mejor estudiante de esta preparatoria hasta que llegó ese estirado Kuchiki" – Oprimiendo los puños con ira e indignación – "Él es mi rival, alguien a quien debo vencer o mi orgullo quedará pisoteado".

– "Esas cosas a mi no me interesan" – Gin se enderezó haciendo mas notoria la diferencia de tallas entre ellos dos – "Lo único que quiero es que te alejes de Kuchiki Byakuya, si en verdad eres tan lista demuéstralo y hazlo" – Inclinándose para besar fugazmente una de las mejillas de la chica – "Nos vemos".

Sui se quedó paralizada de la impresión. Pasaron unos diez segundos antes de que hiciera un gesto de arcada y se llevara una mano hacia la mejilla "agredida".

– "Ese Ichimaru, como se atreve" – Mascullaba mientras caminaba hacia el baño para lavarse la cara. Se lavó no una, sino tres veces. Cuando se enderezó para coger una toalla de papel vio en el espejo el reflejo de una estudiante alta y voluptuosa que si su sentidos no la engañaban la miraba con odio – "Disculpa, ¿Nos conocemos?" – Preguntó mientras se secaba el rostro.

– "Aléjate de Ichimaur Gin".

Sui Feng respiró hondo. Aquella situación empezaba a sacarla de sus casillas. Tratando de disimular su irritación tiró la toalla de papel al papelero y se volvió hacia la joven, que para variar era bastantes centímetros más alta que ella.

– "Creo que estás equivocada, es Ichimaru quien me sigue, yo no, es más, me harías un gran favor si se lo dices a él para que me deje en paz" – Dando por zanjado el asunto se dirigió hacia la puerta para salir del baño.

– "Eres una arrogante y una hipópcrita, Sui Feng" – Las palabras cargadas de rencor de la voluptuosa joven la hicieron detenerse – "Acabo de verlos a los dos y tu lo guiaste hacia el mural de calificaciones, ¿Alardeabas de lo inteligente que eres como hiciste con Kuchiki? A ninguna chica de nuestro año le agradas".

– "Yo no alardeaba de nada, ni con Kuchiki ni con Ichimaru" – Y en cierto modo era verdad, a Byakuya lo odiaba por tener mejores calificaciones que ella y a Gin lo había llevado para que se diera cuenta de ello, era cierto que disfrutaba siendo la mejor pero para ganar el respeto de su padre y hermanos – "No sabía que estamos en el mismo año, creí que eras de alguna clase de tercero".

– "Te sientes tan superior que ni siquiera te interesa conocer a tus propias compañeras" – Poniéndose frente a Sui – "Ni siquiera tienes amigas, das pena".

La joven misteriosa salió no sin antes asegurarse de golpearla con el hombro al pasar por su lado. Las últimas palabras que dijo realmente le afectaron. Nunca antes se había preocupado por tener "amigas" y solamente le preocupaba que nadie tuviera mejores calificaciones que ella… pensándolo bien, Yoruichi era su amiga, era mayor que ella pero era alguien con quien podía hablar aunque no lo hiciera muy seguido... y también estaba Byakuya…. Un súbito escalofrío la recorrió… Kuchiki no era su amigo, solo era su rival y punto. Mas molesta de lo usual se dirigió a su casillero para sacar los libros para la última clase. Grande fue su sorpresa al ver a cierta niña pelirosa hurgando entre sus cosas.

– "¿Cómo abriste mi casillero?" – En esos momentos no estaba para diplomacia ni nada por el estilo.

– "Me confundí, creí que era el de Bya–kun" – La niña pelirosa retrocedió dos pasos con las manos hacia atrás, era obvio que mentía al verse sorprendida.

– "No puedes revisar casilleros ajenos, te denunciaré con el asesor" – Sui se acercó a su casillero, no sin dejar de mirar a la pelirosa que seguía con las manos hacia atrás, ¿Estaría ocultando algo?

– "Puedes hacerlo, nadie hará nada, te lo aseguro" – La desafió. Yachiru era muy atrevida y malcriada. Se daba el lujo de hacerlo porque su abuelo era uno de los hombres más influyentes del país.

– "Tch… No entiendo porque pareces tan convencida" – Sui tenía unas ganas enormes de golpear a alguien pero su sentido común le obligaba a contenerse, se volvió para mirar al interior de su casillero solo por dos segundo y notó de inmediato lo que hacía falta: Una foto que era su mayor tesoro. Con su poco autocontrol a límite se volvió hacia Yachiru extendiendo una mano – "Devuélvemela".

– "Solo si prometes alejarte de Bya–kun, cambiarte de preparatoria tampoco parece mala idea" – Respondió Yachiru con una sonrisa triunfal en su rostro.

– "¡No estoy para tus estupideces, he dicho que me la devuelvas!" – Sui estaba conteniéndose para no saltar sobre la pequeña pelirosa. Yachiru pareció detectar el peligro y empezó a retroceder por instinto.

– "Si realmente te importa esta foto prométeme que te alejarás de Bya–kun" – Yachiru oprimió los puños arrugando la fotografía. En los últimos días había seguido a Byakuya y había notado que cuando este creía que nadie lo veía abría el casillero de Sui y se quedaba un buen rato contemplando esa foto.

– "No hagas eso, la estropearás" – Sui estaba cansada de que todos le pidieran que se alejara de fulano o zutano – "A mi no me interesa Kuchiki ni Ichimaru".

– "Mientes" – Yachiru retrocedió dos pasos más, el aura que emanaba de Sui daba tanto miedo como la mirada que había puesto. Parecía una leona acechando a su presa.

– "Devuélveme esa foto o si no…" – No pudo continuar porque Yachiru, al parecer instintivamente al percibir el peligro, se había echado a correr – "¡NO HUYAS!"

Aquella persecución sería digna de una novela. Desde una de las ventanas de uno de los salones de clase una pelinaranja le daba un codazo a otra rubia y le hacia señas para que mire por la ventana, ambas no pudieron contener la risa al ver como una niña pelirosa huía despavorida de la estudiante mas lista del grado, corría por el campo deportivo interrumpiendo un partido de futbol y Sui poseída por un poder sobrenatural le había arrebatado un balón a uno de los integrantes del equipo y lo había lanzado con tanta fuerza que casi rompe la red del arco, pero falló en su intento de darle a Yachiru que justo en ese momento había tropezado y caído. Saliendo de la cancha corrió por el campo de atletismo y mientras Yachiru pasaba por debajo de las vallas Sui corría y saltaba sobre ellas batiendo el record de la preparatoria para sorpresa del entrenador y los integrantes del club de atletismo, pues Sui iba con el uniforme, no con ropa deportiva.

Yachiru entonces cruzó por el pasillo de uno de los pabellones, notoriamente sorprendida por la resistencia de Sui (obviamente Yachiru ignoraba lo buena que era Sui en los deportes) y por casualidad dobló justo antes de ser impactada por tachos de basura (tres en total) que uno a uno impactaron en la pared a unos escasos centímetros de donde se había detenido a recuperar el aliento.

– "Ríndete, no tienes escapatoria" – La voz de Sui se oía aterradoramente espectral. Estaba en el pabellón de Carpintería y en ese momento solo estaban ellas dos.

– "Todo por culpa de una estúpida foto" – Yachiru miró hacia un lado y vio lo que consideró la solución a sus problemas: Un incinerador. Antes de que Sui se acercara más a ella, corrió hacia el incinerado y echó la foto en su interior.

– "¡NOO!" – Sui corrió hacia el incinerador donde en segundos la foto se convertía en cenizas. En un intento desesperado trató de cogerla con sus manos pero alguien la detuvo.

– "¡No lo hagas, te harás daño!" – Abrazándola para contenerla y evitar que se lastimara – "Yachiru, ¿Por qué lo has hecho?"

– "Bya–kun… Yo… solo estaba jugando"

– "¡Suéltame!" – Forcejeando y viendo como la foto desaparecía completamente hecha cenizas – "¡Suéltame, todo esto pasó por tu culpa Kuchiki!" – Byakuya abrió los ojos desmedidamente de la sorpresa y aflojó los brazos liberando a Sui que estaba hecha una furia – "Ojalá y nunca hubieras venido a esta preparatoria".

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OHAYO! (cubierta con un escudo por si alguien arroja algo) Ejem, Ejem, si que ha sido un periodo muy muy muy largo, tal vez muchos de los que leyeron el fic ya hayan terminado la escuela, la prepa, la universidad, se casaron, tuvieron hijos o hasta se cambiaron de sexo… cof cof… es cierto, tardé un resto pero no dicen "Mejor tarde que nunca"… igual mil gracias a los que enviaron una review alguna vez:

Ba–chan, LizZ Elric de Kim, alessandra, rukia19971997, Anubisama, kikyo kuchiki fong, HaruLOL, Lynn, hinamor007, pame18, SakuraSelene, Neko, Haibara20, Lelouchzero32, Naoko tendo, GeRaL–Chan,

DOMO ARIGATOU! Donde quiera que estén :)

Nos leemos a más tardar en un mes

Kisses

Milly–chan / Maryeli

Lima, 22/02/2013