Capítulo 7. Melodía del corazón.- por Lily de Wakabayashi.

A Yayoi los días se le hacían eternos. Cada tarde observaba cómo Genzo iba a buscar a Lily al hospital y eso la deprimía mucho a ella. O sea, Yayoi se sentía muy feliz por ellos pero los envidiaba... Y por si eso no fuera poco, Taro Misaki también se dejaba caer de vez en cuando en el nosocomio, al principio solo ponía pretextos idiotas como de que le dolía una uña o se le había aflojado un diente, pero ya después fue de lo más evidente que Taro solo iba buscando a Rika.

- ¿Qué le habrá pasado hoy?.- inquirió Lily, divertida, al ver que por quinta vez en la semana, Taro se había dejado caer en el servicio de urgencias.- ¿Se jaló el pelo? ¿Se intentó cortar las venas con un pan Bimbo?
- Chistosa.- refunfuñó Rika, poniéndose colorada.
- ¿Y tú por qué te pones roja, si ni dije nada que pudiera afectarte?.- Lily rió aun más al ver la reacción de su prima.
- Cállate ya.- pidió Rika, aun más rojísima.
- Será que le gusta el tipo.- musitó Motoko, mirando a ambas primas con ojos de odio.- ¿O no, Ozawa-san?
- A ti que te importa.- replicó Rika, con furia esta vez.
- ¿Por qué no vas a ver si ya puso la marrana, Motoko?.- habló Lily con saña.- Sé que a ti casi no te gusta trabajar, por eso no te mando a tu servicio.
- Tú no eres nadie para mandarme.- rugió Motoko.
- Quizás no sientas que tienes la obligación de obedecerme directamente, pero si yo te mando, no sé, quizás a que le revises el suero al paciente de la cama 3 y no vas, sí que te puedo reportar.- replicó Lily, mirando a la muchacha con indiferencia.
- ¿Me lo estás pidiendo o es solo una amenaza?.- inquirió Motoko, sarcástica.
- Te lo estoy ordenando.- respondió Lily.- Y pobre de ti si no vas porque entonces te reportaré con la jefa de enfermeras. Sobre advertencia no hay engaño.
- Voy.- Motoko miró a Lily con mucho odio.- Doctora...
- Y de paso consigue más material de curación, que quizás Taro se cortó un dedo y deberé curarlo.- ordenó Rika.

Dio la impresión de que Motoko quería decir alguna palabra obscena como respuesta, pero se contuvo. Yayoi había estado observando toda la escena, sin intervenir. La verdad era que a ella le hubiese gustado tener el coraje que Lily y Rika siempre mostraban todos los días. No es que Yayoi no le pusiera empeño a sus labores, era solo que Lily siempre parecía estar dispuesta a mover cielo, mar y tierra con tal de ayudar a sus pacientes o a las personas a las que amaba. Yayoi ni siquiera se atrevía a pensar en luchar por Jun... Yayoi suspiró.

- ¿Te pasa algo, Yayoi?.- preguntó Lily, mirando a su amiga.
- Nada, Lily-chan, muchas gracias.- Yayoi sonrió débilmente.
- ¿Segura?.- preguntó Rika.- Quizás te podamos ayudar en algo... ¿Qué has pensado con respecto a Misugi?
- Pues la verdad, nada.- negó Yayoi.- No me atrevo ni siquiera a llamarle por teléfono para ver cómo está.
- Pues si no te atreves a llamar, mándale un mensaje de texto a su celular.- sugirió Rika.
- No tengo su número... .- musitó Yayoi.
- ¿Qué? ¿Cómo que no tienes su número de celular?.- Lily miró a Yayoi con incredulidad.- ¡Hello con tu hello! ¡Si hasta yo lo tengo!
- No sé, es que no he tenido tiempo de preguntárselo... .- murmuró Yayoi, apenada.
- No pues con esas actitudes no vas a llegar a nada.- Lily sacó su celular y buscó el número de Jun en su directorio.- Aquí está.

Lily tomó el celular de Yayoi y le guardó el número.

- Ya solo te falta escribir el mensaje.- dijo Lily.
- Pero no sé qué podría decirle... .- comenzó a decir Yayoi.
- ¡Oh, por Dios!.- exclamó Rika.- ¡No me digas que hasta eso te da pena hacer!
- Es que no sé... .- Yayoi se puso coloradísima.
- Si quieres podemos ayudarte a escribirle algo decente.- sugirió Lily.
- Uh, se los agradecería... .- musitó Yayoi.
- Jajaja, claro que te ayudaremos, aunque nunca había escuchado que alguien necesitara ayuda para mandar un mensaje de texto.- Rika soltó una risilla.- Y hablando de ayuda... ¿Ya sabes qué le vas a regalar a Genzo-san para su cumpleaños, Lily?
- No.- suspiró ésta.- No se me ocurre aun qué le puedo regalar...
- ¿Qué no le estabas preparando una reunión sorpresa?.- preguntó Yayoi.
- Bueno, sí.- asintió Lily.- Pero de todas formas me falta su regalo principal...
- O sea, esta exagerada.- bufó Rika.- No solo le vas a preparar la fiesta, sino que también le harás el pastel y le compraste un reloj carísimo... ¡Y aun así piensas que le falta el regalo principal!
- También le voy a regalar unos guantes nuevos y una gorra en la que bordé los kanji de su nombre.- dijo Lily.- Por no mencionar el negligé negro que aun no estreno...
- Jajaja, picarona.- Rika soltó una carcajada.- Toma nota, Yayoi: "Cómo hacerle pasar a tu hombre una buena noche de cumpleaños. Por Lily Del Valle".
- Válgame... .- murmuró Yayoi, entre risas.- Pero entonces, ¿qué más te falta, Lily-san?
- No sé.- Lily se encogió de hombros.- Siento que Genzo se merece mucho más que eso...
- Lo que es el amor.- bufó Rika.
- Bueno, ¿me van a atender o qué?.- Taro se acercó a ellas y fingió estar enojado.
- ¿Qué te pasó ahora? ¿Te machucaste el dedo entre dos almohadas?.- preguntó Lily, fingiendo fastidio.
- No.- replicó Taro, poniéndose algo rojo.- Solo venía a... Bueno, yo nomás venía a... Tú sabes...
- Sí, ya sé.- suspiró Lily.- Lo que es el amor... Rika, ve a revisar a Taro al área de curaciones, por favor.
- ¿Yo por qué?.- Rika volvió a ponerse roja.
- Porque te lo estoy ordenando.- replicó Lily.
- ¿Y si no voy me reportarás?
- Sí.
- Oigan, pero no vengo solo.- dijo Taro, señalando a la muchacha que estaba parada a pocos metros de ellos.

Samael miraba al grupito con cierta indiferencia y algo de curiosidad. Lily le sonrió con mucha calidez y a Samael pareció incomodarle un poco.

- Uf, creo que no termino de caerle bien a esa chica.- suspiró Lily, algo triste.
- No es que no le caigas bien, es que siente que eres su rival.- explicó Taro.
- ¿Rival?.- Lily sí que se sorprendió.- ¿Por qué? ¿Qué a Samael le gusta Gen?
- Claro que no.- sonrió Taro.- No te pongas celosa. Ellos solo son buenos amigos. Lo que pasa es que a Samael le gusta alguien que mencionó que tú eras muy linda... Cosa que es cierta pues, yo también lo pienso, mucha gente piensa eso de ti, no tiene por qué ponerse celosa...
- Ahora la celosa seré yo.- murmuró Rika, en voz baja, aunque muchos la escucharon.
- ¿Qué cosa?.- inquirió Taro.
- Ven, Rika-san.- Yayoi tomó a la chica del brazo.- Llevemos a nuestro paciente al área de curaciones. Acompáñanos, Misaki-san, por favor.
- Con gusto.- Taro se encogió de hombros.- ¿Te puedo encargar a Samael, Li-chan?
- Claro.

Yayoi, Rika y Taro se marcharon al área de curaciones del servicio de urgencias, en donde Rika le preguntó a Taro cuáles eran sus molestias.

- Creo que tengo pus en este dedo.- Taro le enseñó a Rika el dedo.
- A ver déjame verlo.- Rika comenzó a examinarlo.

Yayoi sonrió. Se notaba a leguas que esos dos se gustaban. Rika le mandaba miradas insinuantes a Taro mientras fingía revisarlo, mientras que él aprovechaba para mirarla cuando ella se distraía. Yayoi suspiró y decidió dejarlos solos. Salió del área de curaciones, buscando a Lily y a Samael, pero no las encontró. Sin embargo, sí se topó con Soujiro.

- Buenas tardes.- saludó el joven médico.- ¿Cómo se encuentra la enfermera más bella del hospital?
- Buenas tardes, doctor.- contestó Yayoi cortésmente, ignorando la pregunta.
- ¿cuándo me vas a dejar de decir doctor y llamarme solamente Soujiro?.- preguntó el joven, en voz baja.
- Perdóneme, doctor.- pero no puedo hacer eso aquí.- murmuró Yayoi.- No está permitido ser tan de confianza con los doctores.
- A Lily le llamas por su nombre.- observó Soujiro.
- Pero no es lo mismo.- negó Yayoi.
- Como quieras, Yayoi.- aceptó Soujiro, sonriente.- Pero a cambio de eso tendrás que aceptarme una invitación a cenar...
- Doctor, ya le he dicho que... .- comenzó a decir Yayoi pero Soujiro la detuvo.
- Anda, no me vayas a decir que no otra vez.- dijo él.- Me has rechazado muchas veces. Solo dame una cita, solo una, y con eso me conformo. Si después de esa cita no quieres volver a salir conmigo, me rendiré y te dejaré en paz. Tú sabes que me gustas mucho, Yayoi...

Yayoi bajó la mirada, la cual accidentalmente topó con su teléfono celular. Si no era capaz de mandarle un mensaje a Jun, mucho menos sería capaz de volver a rechazar a Soujiro por quien sabe cuanta vez...

- Está bien.- aceptó Yayoi.- Solo una cena.
- No te arrepentirás.- sonrió Soujiro.- Ya verás que no. ¿A qué hora paso por ti? ¿Y cuándo?
- Bueno, quizás el siguiente jueves.- sugirió Yayoi.
- ¿Por qué hasta entonces?
- Porque lunes y martes tendré turno nocturno y el miércoles es el cumpleaños de un buen amigo de Misugi-san y no puedo faltar.- explicó Yayoi.
- Ah... .- en la voz de Soujiro se notó cierta desilusión.- Comprendo... Supongo que Misugi no querrá que faltes a su fiesta...
- La fiesta no es para él, sino para el novio de Lily-san.- explicó Yayoi, algo irritada.- ¿El jueves está bien entonces?
- Sí.- aceptó Soujiro.- A menos que tu amigo Misugi no esté de acuerdo...
- No tiene por qué no estarlo.- replicó Yayoi.- Nos veremos aquí en el hospital, al finalizar mi turno.
- De acuerdo.- Soujiro se despidió.

Yayoi suspiró al verlo alejarse. Ojalá que, así como mostró valor para aceptar una cita, así tuviera valor para decirle a Jun lo que sentía... Lily reapareció con Samael, y curiosamente estaban charlando animadamente.

- Realmente te lo agradeceré.- le dijo Lily a la chica de los Ojos de Obsidiana.
- No hay de qué.- Samael se encogió de hombros.
- ¿En dónde estaban?.- quiso saber Yayoi.
- Por ahí, arreglando algunas cosas.- sonrió Lily.- ¿Ya acabaron con Taro?
- No sé, los dejé a él y a Rika solos.- sonrió Yayoi.- Ya sabes lo que dicen: tres son multitud.
- Cierto. ¿Entonces tú que estabas haciendo?
- Aceptando una cita.- suspiró Yayoi.
- ¿Qué?.- exclamó Lily. Hasta Samael se sorprendió.- ¿Ya tan pronto te animaste a invitar a Misugi a salir?
- No. No saldré con él, sino con el doctor Soujiro.- Yayoi se puso coloradísima.

Lily quiso contestar, pero entonces aparecieron Rika y Taro, muy sonrientes, y optó por callarse. Rika le sonrió a Taro y le dijo que tendría que venir todos los días a hacerle curación en el dedo. Samael, Yayoi y Lily sonrieron por lo bajo. Samael y Taro se despidieron, no sin que antes Lily le recordara a Samael que la vería esa tarde. Samael asintió.

- Y no se les olvide que el miércoles es la fiesta de Genzo.- dijo Lily.- No vayan a faltar. Tú también estás invitada, Samael.
- Gracias.- asintió la muchacha. Ella y Taro se marcharon por donde vinieron.
- ¿Por qué te vas a ver con ella en la tarde?.- quiso saber Rika.- ¿No que la chica está celosa de ti?
- Esas son tonterías.- rechazó Lily.- Y pues nos vamos a ver porque ella me va ayudar con el regalo de cumpleaños de Gen.

Yayoi inmediatamente buscó un pretexto para marcharse, antes de que Lily y Rika le preguntaran el por qué había aceptado salir con Soujiro. No quería decirle a nadie que su cita con Soujiro era una manera cobarde de querer evitar el encuentro con Misugi...

El miércoles por la noche, media Selección Nacional estaba reunida en el departamento que compartían Rika y Lily, para festejar el cumpleaños número 26 de Genzo Wakabayashi (ya se está poniendo viejo, aunque como dicen por ahí: "gallo viejo hace buen caldo" XD). Obviamente, Lily había organizado todo, desde la comida, las botanas, el tequila, las cervezas, hasta el pastel de tres leches con cubierta de chocolate que era el favorito de Genzo y que ella misma había preparado.

- Vaya que hay alguien que te quiere.- comentó Matsuyama.- ¡Qué envidia me das!
- Yo también quisiera una novia así.- comentó Kazuki.- Bella, inteligente, y que además me ame con locura.
- Mala suerte, compañeros.- Genzo sonrió, satisfecho.- Esa dama es mía.
- Ya, no te pongas celoso.- replicó Matsuyama.- Solo comentamos que eres alguien afortunado...

Samael se acercó a ellos, extendiendo levemente sus brazos hacia Genzo.

- Feliz cumpleaños.- dijo ella.
- ¿Ya me hablas otra vez?.- Genzo abrazó a Samael.- ¿Ya no estás enojada conmigo?
- Nunca lo estuve.- negó la chica.- Contigo no. Conmigo sí.
- ¿Por qué contigo?
- Por pensar cosas que no son... .- Samael miró de reojo a Matsuyama, quien se había acercado a Lily para felicitarla por haber organizado tan buena reunión.
- ¡Ja! No me digas que pensaste que a Matsuyama le gusta mi novia.- musitó Genzo.
- No digas estupideces.- bufó Samael.
- Pues yo espero que de verdad nunca lo hayas pensado.- replicó Genzo.- Porque no creo que sea cierto. Y al menos tú deberías de reconocer que te gusta él...
- Te dije que dejaras de decir estupideces.- Samael estaba algo molesta.- No me gusta Hikaru-san...
- Tú también eres igual de terca que Misugi, Misaki y los demás.- suspiró Genzo.- No sé por qué no dejan de ser tan tercos y reconocen lo que sienten en vez de andar perdiendo el tiempo en suspiros sin sentido.
- ¿Y al menos tú mismo sigues tus consejos?.- replicó Samael, mordaz.
- Claro que sí. De lo contrario, Lily no sería mi novia...

Lily aplaudió en esos momentos para llamar la atención de todos. Se dirigió hacia el equipo de karaoke que tenía Rika y tomó el micrófono.

- Su atención, por favor.- pidió ella.- Quiero entregarle a mi amor su regalo de cumpleaños.
- ¿Otro?.- exclamó Ishizaki.- ¡Pero si ya le has dado como mil!
- ¿Envidia o coraje?.- inquirió Genzo.

Todos rieron.

- ¿Recuerdas que te dije que algún día escribiría una canción y que tu me dijiste que esperabas que te la dedicara?.- dijo Lily, mirando a Genzo.- Pues bueno, aquí está. No es de lo mejor, pero expresa lo que siento por ti... Por cierto que quiero agradecerle a Samael por haberme ayudado con esto...

Genzo miró a Samael con cierta sorpresa. Ella prefirió ignorarlo. La música comenzó a tocar y Lily empezó a cantar con su suave voz. La música que tocaba el karaoke había sido creada por Samael, quien la grabó con su teclado cuando Lily y ella terminaron de componer la canción juntas.

Jun se acercó a Yayoi, quien observaba a Lily cantar.

- Hola.- saludó él.- Tengo mucho de no verte.
- Hola.- saludó ella.- He estado ocupada...
- Ya veo... Bueno, quería pedirte una cosa... .- Jun titubeó. No estaba seguro de cual sería la reacción de Yayoi.
- ¿Qué cosa?.- quiso saber ella.
- No sé si podrías, bueno tú sabes, ayudarme con una pequeña lesión que me hice en un tobillo.- murmuró Jun, algo incómodo por tener que mentir para tener un pretexto para acercarse a Yayoi.
- Esta noche te busqué.- continuó cantando Lily.- Haré el amor contigo...

Justo en este momento, todos soltaron una exclamación de picardía.

- ¡Qué envidia!.- gritó Urabe.- ¡Qué escondidito se lo tienen, Wakabayashi!

Genzo sonrió, mirando a su novia un tanto divertido por su atrevimiento de expresar sus sentimientos en público.

- Válgame con esta mujer.- Rika estaba algo colorada.
- Ándale, si tú también que lo quisieras... .- murmuró Yukari, riéndose.
- Dejen que cante mi novia.- pidió Genzo, calmando a todos.

Yayoi miró a Jun, procurando no hacer caso de los comentarios que se hacían a su alrededor.

- Claro.- aceptó ella, sonriente.- ¿Cuándo quieres que te ayude?
- ¿Te parece bien mañana por la noche?
- ¡Ah!.- en el rostro de Yayoi se observó una sombra.- Lo siento, es que mañana no puedo...
- ¿Tienes turno?.- preguntó Jun, sorprendido.- Creí que descansabas...
- No, no es eso... Es que... .- Yayoi agachó la cabeza.- Tengo una cita con uno de los doctores del hospital...
- ¡Ah!.- Jun se desilusionó. Y se le notó en la voz.- Comprendo...

Él ya no dijo nada. Se dedicó a seguir escuchando cantar a Lily. Yayoi no supo ni qué decir. Justo cuando por fin le había dicho que sí a Soujiro, Jun le pedía que lo ayudara...

Yayoi hubiese querido cantarle esa misma canción a Jun...

- Nadie se puede enamorar
Como te quiero y me querrás... .- al terminar esta estrofa, Lily se lanzó a los brazos de Genzo y lo besó.
- Cursis.- exclamó Rika, algo enternecida.
- Enamorados tú y yo, tú dime solo que estarás, conmigo y nunca cambiarás, es lo que trato de escuchar.- Lily siguió cantando en los brazos de Genzo.- Enamorados tú y yo, somos la misma cosa, sí, dos con un solo corazón, te miro y me reflejo en ti...

Jun se sintió terriblemente mal. Por andarse con líos, otro se le había adelantado con Yayoi.

- Enamorados tú y yo
Indivisible, uno en dos... .- Lily le sonrió a Genzo.- Feliz cumpleaños, mi amor.

Genzo sonrió. Yayoi y Jun suspiraron, cada uno por su lado. ¿Por qué ellos no podían ser como Lily y Genzo?

Notas:
*Dos enamorados, interpretada por Laura Pausini.
Bueno, pues el 7 de diciembre fue el cumpleaños de Genzo Wakabayashi. Perdón, como su fiel fan número 1, no podía dejar esto de lado...