NARNIA Y LA PRINCESA DE LA LUNA
Healer
Capitulo 06
No te puedes ir
Este fic es un x-over entre Narnia y Sailor Moon, siendo los personajes principales Rei y Serena. Es un yuri, así que si no estas cómodo o cómoda con la idea de dos mujeres juntas en una relación de pareja, entonces no sigas leyendo.
Este capítulo no ha sido beteado aún, la verdad es que estoy un poco preocupada pues Cordel no ha respondido a mis mails, así que si alguien de ustedes sabe de ella, haganme saber que esta bien.
Les recuerdo que los personajes que aquí aparecen no me pertenecen a mi… bueno, quizá algunos, pero si los reconoces de algún lado, NO SON MIOS.
Capitulo 06
No te puedes ir
La primera parte del viaje fue relativamente tranquila, con la excepción del mal humor de Rei ocasionado inconscientemente por Serena y sus charlas nocturnas con Lucy. Edmund le comentó a su hermana lo que creía que estaba pasando y la joven Reina decidió que si el sentimiento era mutuo, ella ayudaría a que lo aceptaran.
Cuando llegaron al Prado Danzarín para reabastecer provisiones, Elineda se unió a la campaña pues debía hacer algo en Anvard, Rei y Serena estaban felices de que a quien consideraban su madre, pudiera viajar con ellas, la única vez que lo había hecho, fue mucho tiempo atrás cuando conocieron el Vado de Beruna.
Durante su estancia en la Ensenada del Mar de Cristal, Lucy se acercó a Serena observando atenta las reacciones de Rei y comprobó que por lo menos en eso Edmund tenía razón, sólo faltaba conocer los sentimientos de Serena por la morena. Edmund trató de advertirle a su hermana que no complicara las cosas, pero siendo Lucy la Valiente, nada la detendría.
La más joven de las Reinas de Narnia no tardó mucho en darse cuenta que Serena buscaba constantemente a Rei con la mirada y cada vez que creía que la morena no la observaba, ella se perdía en la figura de su amiga.
"Es bonita, ¿no?" Preguntó Lucy
"Es hermosa" Respondió Serena sonriendo al momento en que la morena le devolvía la mirada.
"¿Serena?" preguntó Lucy esperando a recuperar la atención de la rubia, cuando ésta volvió el rostro hacia ella, la Reina sonrió y continuó "¿Le has dicho alguna vez lo que sientes?"
Serena se sonrojó al saberse descubierta, cada día le costaba más trabajo ocultar sus verdaderos sentimientos por la morena, pero temía que de revelárselos, Rei la abandonaría, y el sólo pensarlo hacía que le doliera el corazón y una gran tristeza la embargó, obligándola a lidiar con un sinfín de emociones mientras trataba de contener las lágrimas que se formaban en sus ojos.
"Tomaré eso como un no" Dijo colocando una mano en la barbilla de Serena, obligándola a levantar la mirada "Deberías hacerlo" Serena negó con la cabeza y ya no logró contener las lágrimas.
"No quiero perderla"
"Es más fácil que la pierdas si no le dices" Concluyó Lucy levantándose en cuanto vio acercarse a la morena con una mirada llena de furia en sus contra.
Al llegar a su lado Rei envolvió a Serena en sus brazos, quien instintivamente hundió su cabeza en el cuello de su mejor amiga, dónde lloró amargamente.
"Shhh, ¿qué pasa mi ángel?" preguntó preocupada la morena
Era tanta la angustia de Serena que no podía articular palabras, trataba de decirle a Rei que no quería perderla y que en realidad quería pasar el resto de la vida con ella, pero las palabras ser rehusaban a salir de su boca. Rei alternaba una mirada de preocupación entre Serena y Elineda con una de odio a la Reina Lucy, lo que fuera que le hubiera dicho a su ángel, la había dejado en éste estado y el que Serena sufriera era imperdonable. La morena abrazó y meció suavemente a su amiga hasta que ésta se durmió en sus brazos, con sumo cariño y cuidado la cargó y la llevó hasta sus mantas, dónde la depositó para que durmiera tranquila, al tratar de levantarse notó que la rubia la abrazaba con fuerza y con sus ojos entre abiertos buscaba la amatista mirada que la embriagaba.
"¿Seguirás aquí cuando abra los ojos?" Preguntó Serena
Rei sonrió recordando que la rubia le preguntaba eso cada vez que tenía miedo, depositó un suave beso en la frente de Serena y le sonrió mientras se acomodaba a su lado y se dejaba abrazar por ella.
"¡Claro! Te prometí que jamás te dejaría" Serena sonrió más tranquila y se acurrucó en los protectores brazos de Rei.
"No quiero perderte, no podría vivir sin ti" Dijo la rubia, cerrando los ojos y entregándose al cansancio, por lo que no alcanzó a escuchar la respuesta de la morena.
"Ni yo sin ti." confesó Rei
Minutos después, Lucy se acercó a ellas y Rei no pudo evitar dirigirle una mirada de desprecio, no sabía que había ocurrido entre ellas, pero eso era lo de menos, lo importante era el resultado obtenido.
"Lo siento" Dijo la joven Reina, había planeado una disculpa más elaborada pero la fría mirada de Rei le había impedido continuar.
Edmund también se acercó y colocó una mano en el hombro de su hermana haciéndole saber que no era el momento adecuado para proseguir, Lucy asintió levemente y ambos se alejaron.
Rei despertó poco antes del amanecer, algo andaba mal aunque no supo identificar qué, trató de expandir sus sentidos lo más posible y aprovechar el bueno oído que poseía pero no encontró nada fuera de lo normal, todos seguían dormidos así que se dispuso a comenzar a levantar el campamento. Un minuto después de que se levantó, la rubia abrió sus ojos y se alarmó al no sentir la proximidad del cuerpo que esperaba ni ver los hermosos ojos de Rei como generalmente ocurría durante sus viajes. Se levantó tan rápido que no se dio cuenta que su bastón de combate así como el arco de Rei no descansaban dónde los dejaron la noche anterior.
La mirada de Serena se detuvo un par de metros a la derecha, dónde se topó con una divertida Rei.
"Rei" Suspiró Serena aliviada al verla.
"¿Esperabas a alguien más?" Dijo la morena acercándose a su amiga.
Sólo un par de pasos las separaban cuando todo ocurrió, Rei pudo ver la mirada de Serena cambiar de alivio a horror y de horror a dolor, le tomó a la morena unos segundos comprender que estaban bajo ataque y que la rubia había sido herida.
Rei corrió por su arco y al no encontrarlo buscó la espada más cercana dando alarma, mientras Serena trataba sin éxito de omitir el dolor que sentía en su vientre a causa de una flecha que la atravesó y no había alcanzado a salir por completo de su cuerpo.
Arius ordenó a Orek y Ordan proteger al Rey y la Reina mientras trataba de proteger a su caída hermana; Rei atacaba a diestra y siniestra sin piedad, alguien había herido a su ángel y todos sus atacantes pagarían por ello, Elineda pudo ver que Rei era rápidamente rodeada, le hacía falta Serena; la morena no estaba acostumbrada a luchar sóla, generalmente ella atacaba mientras alguien defendía, corrió hasta dónde estaban Arius y Serena y le ayudó a montarla a su lomo.
"Arius, yo cuido a Metzli, tú ve con Tletl y ayuda a mantener su guardia." ordenó Elineda
Aruis asintió y corrió hasta dónde estaba Rei dirigiendo una fugaz mirada a los Reyes para ver como se encontraban, le tranquilizó ver que se las estaban ingeniando contra los Colormen y que poco a poco se alejaban hacía un lugar menos abierto.
Serena perdía sangre rápidamente y si no se atendía esa herida pronto perdería no sólo el conocimiento. Elineda hacía todo lo posible por alejarse y mantener a los Calormen a distancia pero eran buenos arqueros y ella también ya estaba herida. En un descuido suyo, la rubia recibió otra flecha ahora deba de su hombro derecho, fue tanto el dolor que cayó al suelo pues no podía sostenerse de su madre.
Los Calormen notaron que el Rey y la Reina se habían alejado y que la guerrera humana de cabello negro era muy poderosa por lo que los que quedaban en pie se retiraron, sólo uno mantuvo su ataque, seguro que la rubia caída era una presa fácil levantó su espada preparando la estocada final, pero falló, no contaba con que la centauro se atravesaría en su camino y la espada se hundió en el pecho de esta.
Serena podría jurar que en ese momento escuchó a Elineda rogándole ser feliz, mientras Arius y Rei vieron como la vida abandonaba los ojos de su madre, el centauro embistió con toda su fuerza al Calormen responsable y Rei corrió junto a Serena. Entre el dolor que sentía y la angustia de perder a su madre, Serena no se dio cuenta de que Rei la llevaba en sus brazos al centro del campamento y que le había ordenado a Arius ir por la Reina Lucy y traer su pócima para curar heridas. La rubia fue consciente de dónde estaba cuando Rei le pidió perdón.
"¿Por qué?" Preguntó Serena confundida
"No pude protegerte" Dijo Rei sacando la flecha del hombro de la rubia quien soltó un grito ahogado de dolor.
"Pudiste avisarme que harías eso" Le reprochó Serena con algo de resentimiento a la morena.
Rei sólo sonrió de medio lado y con lágrimas en sus ojos procedió a extraer la flecha del vientre de Serena, llorando al ver el dolor que le causaba a su ángel. Luego comenzó a limpiar las heridas y tratar de detener sin éxito las hemorragias.
"Lamento que las cosas fueran así…" dijo Serena "¡Por Aslan! Soy una cobarde…"
"¿Cobarde? No, no lo eres" Dijo Rei tratando de consolar a su amiga, sabía que si Lucy no se apresuraba, Serena no lo contaría.
"Sí lo soy, voy a morir y ni así puedo decirte la verdad…" Dijo la rubia con lágrimas en sus ojos.
"Shhh" Rei colocó su mano en los labios de la rubia "No vas a morir, no puedes morir… yo…" Rei comenzó a llorar amargamente sosteniendo las manos de su mejor amiga "No Sere… No te puedes ir, yo te… yo tengo algo que decirte, ¡no te puedes ir!" Entonces mirando directamente a los ojos de Serena, comenzó a cantarle lo que había en su corazón.
Tengo una flor de ti sabes
Tengo un suspiro que nace
Tengo un beso de ti sin usar
Tengo tu respirar
Tengo un espacio donde cabe tu corazón
Tengo una tierna luz
Tengo tu caminar
Tengo algo más allá
Tengo muchas otras cosas de ti que no se pueden borrar
¡No te puedes ir!
¡No debes volar!
¡No dejes caer en mí a la soledad!
¡No puedes ir!
¡No debes volar!
¡No dejes caer en mí a la soledad!
Tengo una flor de ti sabes (No te puedes ir)
Tengo un suspiro que nace (No debes volar)
Tengo un beso de ti sin usar (No debes partir)
Tengo tu respirar
Tengo un lugar abierto para tu corazón
Tengo una tierna luz
Tengo tu caminar
Tengo algo más allá
Tengo muchas otras cosas de ti que no se pueden borrar
No, no, no, no dejes caer en mí a la soledad
A la soledad, a la soledad
¡NO TE PUEDES IR!
Al terminar la canción, Rei notó que a pesar del dolor que seguramente sentía, la rubia le sonreía ampliamente.
"Como te dije anoche, no quiero perderte Rei"
"Jamás me perderás, siempre has sido la dueña de mi corazón" Dijo llorando y besando las nudillos de las manos de Serena.
"Y tú del mío" Confesó la rubia. Rei se sorprendió al escuchar eso y buscó en la mirada de la rubia algo que le indicara que había escuchado mal "Lucy tenía razón, debí decirte hace mucho que te amo Rei, sólo lamento que las cosas se dieran así" Dijo al momento en que cerró los ojos perdiendo el conocimiento.
Rei lloró amargamente, sus sentimientos eran correspondidos y acababa de perder toda esperanza de ser feliz a lado de su ángel. Jamás notó que sus compañeros de viaje ya estaban ahí y que la Reina Lucy había corrido a sanar a Serena, lo único que Rei deseaba era morir y unirse al viaje de la rubia, estaba a punto de hundir su espada en su vientre cuando de repente Serena apareció frente a ella y le rogó que no lo hiciera.
"Estoy bien, no me dejes Rei" Suplicó Serena "Por favor no me abandones" Lloró y abrazó a la morena quien soltó el arma al sentir el contacto.
Entonces Rei comprendió que Lucy había llegado a tiempo y que Serena estaba a salvo, la morena devolvió el abrazo con todo su ser y por primera vez rozó sus labios contra los de la rubia en sus brazos, al separarse y ver sólo amor reflejado en los ojos azules frente a ella, sonrió feliz sabiendo que esa mirada era únicamente para ella.
"¿Estás segura de que no eres un ángel?" Preguntó Rei timidamente
Serena rió ante la pregunta y volvió a besar a Rei, ese contacto la embriagaba y supo entonces que ella era la persona con quien quería pasar el resto de su vida y la única con quien podría ser feliz.
'SE FELIZ' Recordando a Elineda y sus últimas palabras, Serena volvió a llorar mientras se dirigía al cuerpo de la centauro con la mano de Rei en la suya, la morena cayó en la cuenta de lo que había ocurrido y vio al orgulloso de Arius llorar por primera y única vez en su vida.
Ordan se ofreció para dar aviso de lo ocurrido por lo que regresó al Prado Danzarín, los viajeros hicieron una tumba sencilla para Elineda y antes de partir de nuevo rumbo a Anvard, Serena tomó la mano de Rei.
"Antes de morir, me pidió ser feliz" Comenzó Serena con un nudo en la garganta "Las circunstancias que nos unieron hoy Rei, no fueron perfectas pero ambas aceptamos lo que hay en nuestros corazones" Dijo ya con lágrimas en sus ojos "No estaba preparada para esto pero hoy aquí, frente a nuestra madre" Serena se arrodilló a los pies de Rei "quiero pedirte que seas mi esposa, sólo contigo a mi lado podré ser feliz." Rei se arrodilló a su lado y besó tiernamente a la rubia que era dueña de su corazón.
"Y yo sólo podré ser feliz a tu lado" Dijo sonriendo la morena, aun con lágrimas en sus ojos "Pediremos nuestros anillos a Michas en Anvard, comenzaremos los preparativos al volver a Cair Paravel" Dijo buscando con la mirada al Rey Edmund quien asintió en acuerdo.
Serena se levantó feliz y entrelazó sus dedos con los de Rei quien ya estaba de pie a su lado, ambas contentas de que sus sentimientos no fueran rechazados.
A/N: En esta ocasión la canción usada fue "TENGO", la canta también Emmanuel y curiosamente es del mismo disco de la canción "PERTENEZCO A TI", se titula "En la Soledad" y es de 1983
Les aviso que deben esperar más canciones, por lo menos cuatro más que ya se infiltraron en mi imaginación.
Bueno, espero que les este gustando hasta el momento el fic…y por supuesto también espero que dejen sus reviews… que son el alimento de mi imaginación.
