Capítulo 7: Desobedeciendo al emperador.


Después de una semana dedicada a la meditación el jugador fantasma tomo la decisión de enfrentar al capitán del Kiseki no sedai, puesto que este ambicionaba hablar con él.

Seguramente Akashi quería discutir acerca del bajo rendimiento que había tenido últimamente la sombra a causa de la lesión que le afectaba gravemente su vida o quizás lo iba a expulsar del equipo definitivamente y sin ninguna piedad.

En esos días libres el personaje con poca presencia pensó seriamente lo que debería hacer con su existencia, era importante tener perspectiva del futuro, le correspondía analizar la propuesta del enemigo de esa manera tener clara su postura sobre aceptar o no el contrato con ese nuevo equipo en otro país muy lejos de Japón donde pudiese seguir con sus tratamientos para sanarse por completo de la contusión y así continuar jugando basquetbol.

Ese era el dilema irse a Estados Unidos con Nash que le ofrecía el cielo mismo o quedarse con sus amigos que posiblemente lo expulsarían de su amado equipo.

Su abuela bien le decía que convenía tener cuidado con las personas que procuran dar demasiado, que pintan un mundo color de rosas casi como un cuento de hadas que al final resulta ser una falsa utopía o una sublime pesadilla.

Era cierto que la realidad solía tornarse cruel, los ángeles suelen convertirse en demonios también.

Es un peligro confiar tanto en una persona que ilusiona con promesas que tal vez no vaya a cumplir después de todo Nash era un bravucón, ni siquiera le conocía bien como para irse con él al extranjero. Sin embargo en ese momento de crisis era difícil decir que no, su cuerpo estaba roto no había forma de remediarlo a menos que tuviese mucho dinero para el tratamiento, sus padres endeudados habían invertido todo su capital en costosas medicinas, la generación de los milagros estaba volviéndose en su contra por ser ineficiente, su antiguo equipo se había ido a universidades lejos de él y Kagami le abandono de igual manera.

Entre más lo pensaba más caía en cuenta que no tenía nadie que le ayudara a sobrellevar la situación, el único que podía salvarlo era Nash aunque si aceptara ese contrato caería en manos de un fanfarrón y eso se volvía sumamente peligroso, un riesgo que debía asumir por su propio bien, era como jugar a la ruleta rusa sabes que puedes perderlo todo o ganarlo pero no ambas.


¿Estaría dispuesto Kuroko a sacrificar su libertad por una oportunidad de seguir jugando?

¿Estaría dispuesto a dejarlo todo por irse con un desconocido al extranjero?


El sol se estaba ocultando, el atardecer parecía tan soberbio, una obra maestra como si un artista combinara los colores en un lienzo en blanco y allí estaba la sombra mirando por su ventana o mejor dicho perdiendo el tiempo, ya que ese día iría hablar con Akashi quizás sería una despedida y ese sentimiento hondo que le embargaba era el dolor de alejarse nuevamente de sus amigos porque tenía el presentimiento que eso pasaría.

No iba a negar que tenía miedo, un miedo voraz a perderles para siempre y arruinar aquel vínculo que tenía con estos seres que apreciaba con todo su ser.

Agarro el frasco de sus medicamentos que se encontraban en la mesa de noche para tomarse algunas pastillas y aliviar el dolor que lo abrumaba posteriormente se colocó una crema suavemente preparando su vendaje para ponérselo cuidadosamente en sus piernas, se colocó una ropa decente que ocultaba que estaba algo renco y al menos se viera presentable.

Se despidió de su abuela y de sus padres que pensaban que se iría a entrenar. Kuroko aún no era capaz de contarles sobre ese contratiempo doloroso que había tenido con sus amigos porque no quería preocuparlos después de todo ellos estaban luchando, desgastándose para pagar el tratamiento que iba mal por falta de dinero pero estaba agradecido con su familia por siempre apoyarle, por dejarlo jugar el deporte que amaba si bien eso significaba que se agraviara su lesión.

Sus familiares sabían que quitarle el deporte terminaría por matar al joven apasionado.

Kuroko había prometido que dejaría el basquetbol después del campeonato sin embargo como perdieron no había tal cosa, era ese el final a menos que aceptara la propuesta tentadora del enemigo.

El entrenamiento era en la noche y esa fría, lluviosa noche en especial iba acorde con su melancólico sentir. Había faltado tan solo una semana, eso era suficiente para poner histéricos a los prodigios, le sorprendía que no hubiesen hecho una reunión para echarlo de una vez por todas sin avisarle tan si quiera. No sabía a ciencia cierta lo que ocurría con la generación de los milagros simplemente el capitán quería hablar con él, sospechaba de que se trataría esa conversación y no se asombraría que fuese desterrado a patadas.

Akashi no le gustan los fracasados, las cosas rotas que no sirven para nada más que estorbar y precisamente Kuroko se estaba convirtiendo en una carga para su equipo o al menos eso es lo que pensaba.

Se dirigió hacia un autobús, se sentó en uno de los asientos de atrás mirando el paisaje magnífico que parecía correr junto en su ventana. Japón era un lugar maravilloso, las flores persistentemente caían de los árboles arrasadas por el viento casualmente eso sería él como esas flores de cerezo llevadas por un destino inconcreto.

Ese ambiente le generaba tantos recuerdos del pasado, una añoranza profunda tanto cuando estaba en Teiko como en Seirin daba la impresión que la vida misma le recordaba la triste realidad que atormentaba su existencia.

Las flores caían en esa oscurecida tarde probablemente Kagami también estaría mirando el cielo quería pensar que los dos miraban la misma dirección, bajo un mismo manto únicamente que en otro continente. En un distante sitio muy lejos de Japón estaría Taiga jugando basquetbol con nuevos compañeros, nuevos amigos y una nueva vida.

El jugador fantasma deseaba poder contactarse con su amigo no obstante había pasado un año sin comunicarse a veces temía que este se olvidara de él porque eso sería un golpe realmente doloroso. Lo peor es que tenía sentido después de unos meses dejaron de hablarse… Su relación de amistad se rompió con la distancia así de simple, era nada más que una sombra, es lógico que alguien tan popular, tan sociable como Kagami tuviese mejores amigos que un simple chico invisible que en si no significaba nada para una luz tan intensa como la del tigre.

Aomine le había abandonado en el pasado por ser débil y cuando llego Taiga a su vida temía que aconteciera lo mismo, luchaba por esa amistad porque fue difícil de superar la primera vez y procuraba que la historia no se repitiera, esa era su meta. Y ahora había perdido a los dos por el hecho de no ser suficientemente fuerte para estar al lado de un sol, para estar junto a ellos debía superarse a sí mismo y sabía que la única forma de lograr su objetivo era caer en las manos de un experto mago que pudiese trasformar un capullo en una mariposa.

Ser olvidado, desaparecer en la mente de sus compañeros era su mayor fobia a causa de su falta de presencia el básquet le había otorgado amigos que nunca conseguiría si no fuera por el deporte y el compañerismo. Había tantas cosas que pensar, tantos miedos que afrontar pero debía ser fuerte, debía seguir luchando, enfrentado la realidad aunque esta fuese punzante y difícil de sobrellevar.

Se bajó del autobús caminando lentamente, no quería llegar, no quería verles puesto que aun dolía, dolía tanto esa traición. Las palabras eran cuchillos que apuñalan, lastiman peor que los golpes físicos todavía más cuando las dice una persona que quieres, admiras y respetas.

Tenía la certeza que lo mejor era afrontar la situación con valentía, lo más probable es que lo despedirían de su amado equipo, lo difícil seria no volverles a ver ya que les quería demasiado siempre existió ese sentimiento en cada enfrentamiento, en cada juego y a veces creía que no podía vivir sin ellos.

Respiro profundo a cada paso que daba, se acercaba más y más a su objetivo, convenía tener el suficiente coraje de mirar directamente a los ojos de sus compañeros y afrontar con valor el porvenir que le esperaba.

"Debes ser fuerte"

"Akashi huele el miedo y la inseguridad por eso no tienes que temerle continuamente le has enfrentado esta no es la primera vez y no será la última"

Se detuvo frente a la puerta sabía que iba a ser difícil cruzar esa barrera que lo separaba de su destino sin embargo siguió su cometido, dio un paso incierto. Al entrar al lugar de entrenamiento la generación de los milagros dirigieron su mirada hacia él, tan solo tardo una semana en prepararse psicológicamente para ser despedido por sus compañeros de equipo, la traición tenía un sabor amargo pero estaba preparado para lo que venía.

Todos parecían actuar de forma extraña, el ambiente de repente se puso incómodo y muy tenso, de seguro era porque habían hablado pestes de él, esperaba que ese silencio significara el mal de conciencia aunque tal vez ellos nunca se arrepentirían de esas palabras crueles que dijeron ese día.

Akashi fue el primero en hablar con una voz bastante amenazadora— Llegas tarde Tetsuya ¿Dónde has estado todos estos días? ¿Crees que puedes hacer lo que quieras?

El jugador fantasma no respondió a esa pregunta por la incertidumbre, era vulnerable si titubeaba ante el emperador. Tenía que pensar muy bien sus palabras antes de que salieran por su boca ya que Akashi era muy astuto, era un maestro en estrategias, leía el lenguaje corporal por eso no podía darse el lujo de estar nervioso, su voz convenía ser firme, la verdad es que se derrumbaba por dentro pero era necesario fingir ser fuerte.

El capitán le había enseñado muchas cosas en la vida y una de ellas era mostrarse frio e indiferente hacia los demás, que no viesen su verdadero sentir. Akashi había dicho que guardara todo dentro de sí porque un fantasma no posee sentimientos, una sombra es etérea, es sigilosa e invisible. Esa es la razón por la cual su expresión facial se volvía imparcial aun cuando sus emociones palpitaban con ímpetu y se derrochaban su lenguaje kinésico seguía neutral.

Akashi hablaba de forma intimidante, tenía el descaro de regañarle posteriormente de decir todas aquellas cosas malas sobre él, exclusivamente un cínico cree que tiene el derecho de gritarle después del dolor que le hizo abrigar dentro de su alma atormentada.

Kuroko se armó de valor para decir— ¿Para qué querías que viniera? Para ver cómo me sustituyes por alguien más, para que me humilles delante de todos, para que me expulsen del equipo por ser un inútil que no sirve para nada, por eso perdimos ¿No? Por mi incompetencia….

Los demás jugadores parecían sorprendidos ante esas fuertes declaraciones ninguno esperaba que Tetsuya fuese un espía.

El caso era que el fantasma escucho todas aquellas criticas crueles porque ellos estaban disgustados por perder y se desquitaron de alguna forma con el chico sin saber que este escucharía.

Ciertamente debieron tener cuidado, ya que nadie percibía a Kuroko. — ¡Escuchaste!

El capitán estaba ecuánime, se notaba que había dicho aquellas palabras apropósito para que cierta sombra las escuchara. Tenía mucho sentido si así fuese— Cómo sino lo supieras Akashi-kun.

Aomine avergonzado murmuro sin mirarle a los ojos, actuar por instinto, impulsivamente, sin pensar resultaba ser perjudicial. La luz ya se había desquitado de Kuroko antes y volvía hacerlo sin consideración alguna— No quisimos decir eso Tetsu, simplemente estábamos enojados.

Kuroko se encontraba dolido, se sentía traicionado por su mejor amigo que estaba admitiendo el crimen de forma tranquila como si no fuese nada grave— Siempre terminas desquitado tu furia conmigo sin importar que cada palabra que digas en mi contra me lástima, sé que crees que soy débil y sin talento desde ese día en el cual rompimos nuestro compañerismo supe que no podríamos estar juntos nuevamente, eres demasiado fuerte para juntarte con alguien como yo.

"¿Has considerado dejar de hablarme? Porque parece que soy tan poca cosa para ti que no tengo el derecho de inhalar el mismo aire que respiras."

—Tetsu nunca quise lastimarte, nunca te haría daño a propósito. Ya te dije que reaccione así porque estaba molesto, perdimos contra esos odiosos y no podía soportarlo… No pienso realmente esas cosas malas de ti, eres importante para mí siempre lo has sido, no vas a dejar que un incidente tan tonto como este arruine nuestra amistad. — Dijo Daiki con suavidad rara en su persona.

Kuroko sentía que su mundo se derrumbaba, no había justificación el daño estaba hecho. ¿Cómo perdonarles? Podía amarles mucho pero acaso ¿Por quererles debía aguantar todo lo que le hacían? La clemencia no significa olvidar, el resentimiento, la desconfianza se queda incrustada convirtiéndose en un rencor destructivo y por eso es difícil perdonar.

Es tan fácil pasar del amor al odio basta un simple hecho para cambiarlo todo, un pequeño empujón para caer al abismo más hondo de la desesperación y el odio.

Quizás Nash tenía razón tal vez debería darles una cucharada de su propia medicina para que estos aprendieran una valiosa lección y dejaran de lastimarlo constantemente.

Se dirigió en dirección de Daiki caminando a un lado de él— Pero me lastimaste muchas veces lo has hecho y lo vuelves hacer de nuevo como un ciclo que termina por desgarrar nuestra amistad o lo que queda de ella ¿Sabes que es lo peor de toda esta historia? Que es cierto lo que dices de mí, no merezco estar a tu lado.

— ¿Cuándo pensaban decirme? Me ocultaban en secreto que creían que era demasiado malo para estar con la gran generación de los milagros. Si no daba rendimiento para ustedes los magnates entonces ¿Por qué no echarme de una vez? Tenían que esperar ¿para qué? Querían terminar de destruirme de una vez por todas o preferían hacerlo lentamente –Añadió la sombra—

"Se quedaron esperando para apuñalarme sin previo aviso, eso es muy cruel y bajo incluso para el gran GOM."

Ryota hizo una mueca puesto que ahora entendía la aptitud del pequeño, todo cobraba sentido–Kuroko-cchi…. Así que por eso estabas tan raro, lo siento no quise.

— Tú no hables Kise-kun fuiste bueno conmigo pero no me defendiste, estuviste de acuerdo en que me echaran y luego simplemente me confundes al actuar como si nada hubiese pasado. — Grito frustrado el jugador sin presencia —

Kise dio un paso para acercarse al jugador fantasma y Tetsuya se alejó de ellos mirando el acto más doloroso de traición delante suyo, allí se encontraba indiferente sin decir una palabra simplemente observando con una sonrisa descarada junto al capitán, su sustituto de jugador fantasma Chihiro Mayusumi.

Ese era un golpe bajo como una apuñada por la espalda ver que ni si quiera se había marchado del equipo y ya lo estaban reemplazando con alguien mejor. Sabía que eso pasaría sin embargo no estaba preparado para el golpe fuerte de ver el perjurio enfrente de sus ojos.

Kuroko lo miró distante, no pretendía flaquear ante el acontecimiento horrible que estaba pasando no obstante ese momento terminaba por romperle su espíritu por completo, era un sentimiento realmente patético en su vida, se sentía humillado por las personas que supuestamente decían ser sus camaradas, sus compañeros de equipo.

Ya no era necesario para ellos y cuando una sombra no posee una radiante luz no tiene motivos para existir, desaparece en la inmensidad— No tienen que expulsarme a escondidas porque yo renuncio, creí que eran mis amigos y me ocultan el hecho de que me quieren echar del equipo por ser una basura compara con el fantasma preferido de Akashi-kun. ¿Eso es lo que quieres capitán?

Tetsuya por primera vez en su vida exploto, estaba cansado de retener las emociones que se desbordaban pretendía expresar su sentir o moriría en el proceso aunque eso le hiciera ver vulnerable e impetuoso y quizás algo malcriado. Si querían traicionarlo no se quedaría sin decir palabra, no sufriría en silencio como en el pasado, como cuando le hicieron daño a Ogiwara.

Esta vez no permanecería de brazos cruzados, actuaria.

No sería sumiso.

Kise grito desesperado. — Kuroko-cchi no puedes irte….

— El idiota rubio tiene razón, eres mi sombra. No tengo nada de química con ese tipo, mi sincronización es contigo. — Aomine añadió refiriéndose a que solamente Tetsu podía ser el jugador fantasma no un remplazo que Akashi le impuso. —

Pero Kuroko no escucho razones únicamente tenía la idea de que era una cosa inapreciable, un juguete roto que nadie quería por no ser útil incluso un sujeto tan desgraciado como Nash estaba en lo correcto, la generación de los milagros le estaba echando a modo de un objeto sin ningún valor. La amistad no significaba nada, la lealtad o fidelidad simplemente era una farsa que desgarraba cada trozo de su desdichado ser.

Kuroko se dio cuenta que estaba siendo utilizando, todo este tiempo fingían compañerismo nunca hubo un sentimiento verdadero de por medio meramente terminaba volviéndose un despiadado juego en el cual era una presa fácil, un ser vulnerable ante los engaños inverosímiles.

— Encontraron a alguien mejor que yo. – A Kuroko le templaba la voz al decir esas palabras que resultaban ser agudas.

– Eres parte de nuestro equipo aún, no te íbamos a expulsar Kuroko-chin. –Dijo con tranquilidad Murasakibara

Midorima termino la oración— De hecho te íbamos a dar una oportunidad de mejorar….No te quedaste a escuchar toda nuestra conversación si lo hubieses hecho no estarías tan enojado.

Kuroko le dolió más de lo que creía ¿Cómo pretendían que se quedara a escuchar? Si cada silaba parecía retumbar en su cabeza y aplastar sus esperanzas– No mientan más, me dan excusas que no justifican las crueles palabras que dijeron sobre mí. Soy un prototipo antiguo y defectuoso que no merece estar en un equipo tan sobresaliente. ¿No es así? ¿Akashi-kun?

El emperador hizo una expresión de suma seriedad como si estuviese leyendo los movimientos de cada uno de los presentes. — Esta bien. Déjennos solos, hablare con él.


Los jugadores del Vorpal Swords le obedecieron al capitán, se marcharon rápidamente aunque estaban detrás de la puerta escuchando esa importante conversación que iban a tener esos dos, era muy intenso ese acontecimiento como para perdérselo, trataban de percibir al menos un sonido o un movimiento.

Kise se dio cuenta que la generación de los milagros había vuelto a dañar al hombre sin presencia— Por eso cuando fui a buscar a Kuroko-cchi se encontraba deprimido sabía que ocultaba algo. El cree que lo odiamos, eso explica porque cuando le enviaba mensajes me respondía tan mal educado y en ingles….Esta enojado, nunca se había enojado conmigo, no sé si pueda con esto, es demasiado para mí. ¿Qué debo hacer?

Aomine gruño golpeando la pared con gran potencia una y otra vez hasta hacer sangrar sus nudillos— Maldita sea ¿Por qué tuvo que escuchar? No sé si va a perdonarnos después de todo lo que ha pasado.

Kise añadió sin notar que la pantera estaba enojada— Pensándolo bien, yo no dije nada malo. Al que no va a perdonar es Aominecchi porque fue el que comento muchas cosas horribles sobre él y no lo defendió cuando Akashicchi empezó a criticarlo.

Aomine grito— ¿Crees que te vas a librar tan fácil de esta? Yo siempre defiendo a Tetsu cuando hablan mal de él, esta fue la primera vez, fue un error.

—Lo defiendes pero cuando no se da cuenta… A mí me dejo abrazarlo y pase un día con Kurokocchi, en cambio a ustedes dudo que desee ni si quiera volver a verles– Añadió entusiasmado Kise porque la sombra no tenía resentimientos contra él, ya que fue el que no crítico.

Daiki le dio un golpe— Cállate idiota. No me dejas escuchar nada por estar diciendo tonterías. ¿Cómo si Tetsu le agrade que lo estés fastidiando?

En parte Kuroko se había ido con el rubio para que no le contara a nadie sobre que se encontró con Nash pero el chico confeso que le gusto pasar su día con el modelo así que eso hacia feliz al rubio.

— Tú eres el que no deja escuchar ¿Yo fastidio? Si fuiste el que se expresó más mal de Kurokocchi, es tu sombra se supone que deberías apoyarlo pero ¿qué haces? actuar infantil con él, ya no le prestas atención por el hecho de que te sientes inseguro. —contesto Kise porque sabía que Aomine estaba distraído, ya que el jugador fantasma constantemente comparaba sus luces y eso resultaba ser algo realmente fatal para hombres competitivos.

Quizás Daiki sentía que Taiga estaba ganando en un área de su vida, perdía el puesto de mejor amigo de Kuroko con alguien que ni si quiera estaba en el país, esa ocurrencia resultaba ser degradante. —Yo le gano a Bakagami.

— Nadie dijo nada de Kagami-chin. —añadió Murasakibara

Midorima murmuro a Aomine para que los demás no escucharan– Bueno esa aptitud tiene sentido, entiendo que estés frustrado. Sé que es difícil para ti ver que Kuroko prefiere a un tipo que ni siquiera está en nuestro equipo, no quieres perder contra Kagami, ni si quiera en ese sentido. Sin embargo eso es muy inmaduro….

Kise añadió un poco más serio — Hay una parte de ti que cree que no eres suficiente para ser la luz de Kurokocchi, eso te hace inseguro por eso tus jugadas fallan y no puedo copiar tus movimientos a la perfección, esa es una de las muchas razones por las cuales perdimos

— ¿Ahora yo tengo la culpa de todo? Es cierto que me fastidia ver que ese tonto se la pasa llorando por un idiota que lo abandono, puede que estaba enojado tenía que estarlo perdimos contra esos tipos que se creen superiores y hable sin pensar en las consecuencias, ni si quiera tenía idea que Tetsu estuviera allí o no hubiese dicho nada. No me hablen como si no hubieran hecho nada malo porque lo hicieron, no fui el único que le hizo daño. — Gruño enojado Aomine—

Midorima se acomodó sus lentes con un pequeño juguete que estaba en sus manos añadió – Sabia que esto pasaría, leí en el horóscopo que el acuario está en peligro y se está enfrentando a una difícil decisión que depende su futuro.

Atsushi con algo de comida zumbo— Kuroko-chin nunca se ha enfadado con nosotros realmente y esta no va a ser la primera vez que lo haga.

—Saben que hace una semana Kurokocchi parecía muy afligido, nunca había visto esa mirada triste antes excepto cuando vencimos a su amigo… No se creó que volvimos a lastimarlo, me siento culpable. —rumoreo Kise

— Ese mocoso no se va rendir tan fácil, no puede hacerlo tiene que luchar si quiere vencerme. —Añadió lejos de todos recostado a una pared indiferente Mayuzumi.

Atsushi dijo aun degustando su alimento— Él ya te venció

El nuevo jugador fantasma respondió— He estado entrenando muy duro para vernos de nuevo cara a cara ahora que lo reconocí como mi rival. Si ese enano cree que va huir de mi debe estar muy equivocado vine hasta aquí por él, no para que se vaya como un cobarde.

Los demás aún no se llevaban bien con el segundo hombre fantasma así que simplemente lo ignoraron, no era que al remplazo de Kuroko realmente le importara este exclusivamente quería ganarle al chico peli azul que le venció en el pasado, nada más interesaba.

Desde que Chihiro perdió contra la sombra original se terminó ofuscado en competir contra su nuevo rival por el puesto de jugador fantasma. Ganarse la aceptación del capital era importante, que este lo viese de la misma forma que al pequeño era fundamental y si había una diferencia en cuanto a trabajo en equipo, sabía que no importa lo que hiciera Akashi terminaba prefiriendo a kuroko que a él. Ser un sustituto tenía sus desventajas por eso quería ganar para que la generación de los milagros dejara de querer al chico aunque eso resultaba ser imposible, esa semana parecía que lo único que pensaban esos tipos era en que Tetsuya no había regresado.

Se encontró extrañado de sentirse decepcionado de ver que el niño sin presencia no iba a luchar por el puesto que le pertenecía por derecho, eso era inaceptable, no creía que ese chico con agallas se rindiera tan fácil. Ese no era el estilo de Kuroko.

Al principio codiciaba que Tetsuya se fuera lo más lejos posible, que todos se olvidaran de su existencia para tomar su lugar, quedarse en el equipo y ahora que sus deseos se hacían realidad no quería que Tetsuya se marchara, no de esa forma. Quería ganar, no que su rival se rindiera.

No accedería que su competidor lo dejara básicamente plantado, se había preparado con mucho esfuerzo desde el día en que Kuroko gano y se dio cuenta que le faltaba mucho camino para convertirse en una sombra, en secreto admiraba al chico claro no lo iba a decir en voz alta por eso era tan poco digno que Tetsuya no compitiera contra él, esa aptitud se convertía en un insulto directo.

— ¿Creen que Akashi lo persuada de quedarse?

Seijuro parece estar muy enojado no creo que esto termine bien. -Midorima cuchicheo –

Como al titán le favorecía la altura para ver las expresiones faciales pudo notar que esos dos estaban discutiendo bastante fuerte hasta que les perdió de vista— Cierto, se ven muy enojados.

— No quiero que Kurokocchi se vaya. — Grito Kise—

Ninguno quería perder al joven fantasma, ni si quiera Chihiro deseaba que se fuera, ya que este indirectamente o mejor dicho secretamente quería rivalizar y aprender a ser una mejor sombra copiando a su oponente.

Todos quedaron en silencio porque esa era la realidad que les agobiaba a lo mejor la situación era peor de lo que creían y por un terrible acontecimiento el jugador fantasma renunciaría al equipo por supuesto ellos querían a Kuroko pero cuándo se está enojado las personas tienden a verter su enfado contra alguien, dicen cosas viles y después se arrepienten cuando ya es tarde e hirieron a quien más querían.

Trataron de escuchar la conversación que no sabían cómo terminaría tenían un mal presentimiento sobre lo que estaba pasando.

Allí constaban las consecuencias de sus acciones habían lastimado a Kuroko nuevamente de forma sanguinaria, hirieron a un inocente que no hacía más que luchar por el equipo y por un desliz, porque estaban enfurecidos al perder contra un enemigo que odiaban tanto, le hicieron un daño imperdonable a la sombra.

No se dieron cuenta que el fantasma se rompía por estar a su lado, si tan solo supieran el sacrificio que la sombra hacía por ellos.

Si supieran.


Akashi no estaba de acuerdo con la decisión de marcharse del joven fantasma obviamente este ambicionaba tenerlo en el equipo por eso con una voz autoritaria exigió— Debes saber que no te voy a dejar ir tan fácil, Tetsuya.

Kuroko no se dejó intimidar sabía que la clave para hablar con la personalidad distorsionada y absoluta del capitán era no tener temor simplemente se trataba de ser franco y enfrentar al toro por los cuernos— ¿Por qué de repente no quieres que me vaya? No eras tú el que se iba a deshacer de mí en primer lugar porque soy un inútil que ya no funciona para ti, no conservas los juguetes rotos les botas como la basura que son.

Seijuro se burló de forma descarada – Yo me deshago de ti cuando me da la gana pero no quiero entonces no lo haré. Sabes que tengo la autoridad siempre tuve la influencia, el poder y la use a tu favor por eso es que estas aquí.

"Únicamente debes obedecerme, esa es la regla."

La sombra camino hacia la salida de forma valiente y decidida. No ansiaba escuchar algo que terminaría por herirle, quería irse lo más rápido posible, no soportaba esa situación que estaba destruyéndolo, ya no podía retener las lágrimas que estaban por derramarse y no conseguía ocultar el dolor enfrente de una persona que era capaz de ver a través de sus máscaras de apatía y sufrimiento– Tu no me mandas Akashi- kun. Aun crees que tienes el poder, la autoridad sobre mí como antes que era tan solo un niño que seguía tus órdenes al pie de la letra, ya no soy ese Kuroko obediente, he cambiado, he madurado a través del tiempo y no me dejare pisotear por ti, ni ser manipulado nunca más. No eres superior a mí porque el dinero, el poder no significa nada, no compra sentimientos, no compra el tiempo, ni la lealtad, ni la fidelidad, ni el amor… Eres talentoso es una lástima que tu orgullo te someta, que quieras siempre dominar todo a tu alrededor.

Seijuro agarro con fuerza la muñeca de Kuroko para que este no se fuera casi tirándolo de rodillas –Conoce tu lugar, Tetsuya

La sombra lo miro con gran enojo o mejor dicho era el dolor combinado con veneno de Nash – Conozco bien mi lugar y no es contigo.

Akashi estaba tan descontento y desconcertado por el acto desobediente del jugador fantasma, ya que este siempre era dócil y no tenía la costumbre de responder de mala forma. Tanto era la rabia que le dio un golpe potente en la mejilla que lo derrumbo, era la primera vez que lo golpeaba puesto que el chico no era descortés y obedecía obviamente no una cachetada tan exagerada como las que le daba Nash pero precisamente aquella bofetada dolía más porque quien se la daba era el mismísimo emperador a quien apreciaba tanto.

El capitán mirando a Kuroko en el suelo con esos ojos que destilaban un fuego intenso, gruño— ¿Cómo te atreves malcriado a desobedecerme? Tu lugar es arrodillado frente a mí como mi súbdito más fiel.

Las lágrimas de Tesuya bajaban por sus mejillas, no le importaba que Akashi le viese vulnerable, su corazón latía con frenesí y empezaba a dudar de mantenerse leal al emperador.

Había defendido con agallas a su capitán cuando Nash hablaba mal de este y quizás el mago tenía la razón, quizás Akashi lo estaba usando como si fuese su esclavo o herramienta que cuando no funciona se desecha.

No quería ver la verdad, el cariño es engañoso y el amor te ciega.

¿Nash tenía razón?

¿Eso soy para ti Akashi-kun?

Kuroko se limpió las gotas saladas que bajaban por sus mejillas sollozando— Desde el momento en que te conocí tuve gran respeto hacia ti ¿sabes? Fuiste inspirador, encantador y te admiraba, te agradecía por darme una oportunidad, por mirarme a través de la multitud porque fuiste el único que vio mi alma llena de pasión, te diste cuenta que detrás de mi cuerpo inútil había un jugador pero siempre terminas lastimándome y ya no soporto que lo hagas, rompes mi corazón y ni si quiera te importa.

Akashi lo agarro desde el suelo con fuerza de la nuca, sus dedos pasaban por la mejilla hasta la boca del chico que estaba paralizado temblando por el fuerte agarre que tenía el emperador en su contra y la otra mano jalaba un puñado de cabello casi entretejiéndolo. El capitán parecía disfrutar sometiendo al jugador fantasma como si se sintiera satisfactorio de tener el control, pretendía que Kuroko supiera quién era el jefe y que las órdenes del emperador son absolutas.

La presencia del capitán era poderosa y dominante, con falta de pudor Akashi se aproximó invadiendo el espacio personal del chico, podía sentir al pobre estremeciéndose ante el agarre de su cuerpo y tensarse entre sus brazos.

Acercándolo más a él, susurro esas palabras al oído con una voz rasposa — Tetsuya, tu eres mío siempre lo has sido y siempre lo serás por ende yo hago lo que quiera contigo.

Akashi actuaba posesivo y únicamente se es posesivo con algo que se cree le pertenece como si de verdad fuese Tetsu un juguete cuyo propietario era un caprichoso niño ambicioso.

El emperador se carcajeo sarcásticamente sosteniendo al pequeño, demostraba su poderío sobre este de forma que hacía que el cuerpo de Kuroko se agitara. Akashi no solía tener tanto contracto físico pero bien se sabe que se demuestran cosas por medio de acciones, a la fuerza se logra intimidar.

Le miró fijamente, sus ojos se encontraron. Akashi acaricio su mejilla de manera brusca— Yo descubrí tu don jamás vayas a olvidarlo, grábatelo en tu mente perteneces a la generación de los milagros. Quieras o no estás atado a mis órdenes.

Tetsuya estaba decepcionado porque la intriga que Nash había sembrado dentro de él iba creciendo y envenenando lentamente su alma pura de rencor.

Gold había pensado muy conforme la manera de manipular al inocente y conocía tan bien a Akashi que sabía exactamente cómo respondería ante los acontecimientos. Separar al capitán de Kuroko era lo fundamental en su estrategia, ya que Akashi era capaz de pagar el tratamiento de la sombra y si fuera de esa manera su plan de venganza fracasaría.

Entonces el mago atacaría silenciosamente de manera letal sin previo aviso, su arma era el orgullo del emperador, aquella soberbia haría que Nash pudiese apartar a Kuroko de las garras de Akashi.

Como robar un dulce a un niño. Así robaría al jugador fantasma de la generación de los milagros.

Sin querer por el enojo y la frustración Kuroko pensó en voz alta — Gold-kun tenía razón contigo

Akashi al escuchar ese nombre se puso tenso, apretó su agarre aún más fuerte y posteriormente le soltó tirándolo al suelo - ¿Nash Gold?

Kuroko trato de levantarse para no sentirse totalmente humillado aunque ya lo estaba. La intriga de Nash se esparcía como una plaga y la sombra estaba creyendo las palabras del mago— Fui un ciego al pensar que éramos amigos, debí saber que la generación de los milagros no acepta a personas tan débiles como yo. Era un juego, todo fue una fantasía…

"Era tan tonto que hacia cualquier cosa por ustedes porque los apreciaba pero ese sentimiento no era correspondido, no es reciproco"

Tetsu suspiro — Estoy cansado de que me usen como si fuera un objeto, una herramienta para ganar. No quiero sufrir a causa de que ustedes constantemente me lastiman muy dentro de mi alma, en especial tu que me sustituyes por alguien más como si nada ¿Crees que tienes algún derecho de reclamarme como tuyo? ¿Por qué debería seguir tus órdenes?

Akashi se estaba descontrolado por aquella información chocante, Kuroko había cometido un error al hablar de Nash cuando había una rivalidad tan potente entre esos dos al parecer un sentido de dominación, control y manipulación. Era como una guerra entre príncipes ambiciosos y soberbios peleando toda su vida por un reino, por el poder y ahora el mago se había dado cuenta del punto débil de Seijuro entonces era capaz de destruirlo con algo importante para este, el capitán se dio cuenta muy tarde lo que planeaba su enemigo como para contrarrestar el ataque.

Nash era un ser peligroso que detestaba desde hace mucho tiempo y este hombre cruel juro venganza simplemente era enemigos toda la vida fueron de ese modo pero el mago nunca pudo destruirlo hasta ahora. Gold quería quitarle algo importante para él únicamente para fastidiarlo y tenía la certeza que el rubio estaba dispuesto a corromper un alma pura por venganza.

El emperador le dio esa mirada de advertencia— ¿Cómo te atreviste a desobedecerme? Si te dije que no te acercaras a él fue por algo, te prohíbo que te aproximes a ese rufián de nuevo o sabrás lo que soy capaz, es una orden.

— Gold-kun no es tan malo como dices simplemente porque lo odias me impides acercarme a él, eso es egoísta ¿Crees que tienes dominio sobre mí? Yo soy libre de ser amigo de quien yo quiera, tú no me mandas, no eres mi dueño como para darme ordenes o dominar mi vida. —Añadió Kuroko enfadado de ser tratado de tal manera por el capitán

—Tú eres el traidor que se va con el enemigo a confabularse, Tetsuya —Dijo Akashi culpándolo de deslealtad—

El pequeño se levantó imponente —Me acusas de traidor cuando yo he luchado tanto por este equipo mientras tú conspirabas en mi contra para echarme por no ser útil para ti. Lo lograste Akashi Seijuro, eso es lo que querías, lo que ustedes querían ser los triunfadores sin inútiles, no importa romper a las personas, ni sus sentimientos porque eso es lo que eres el emperador con órdenes absolutas que detesta los fracasados como yo. Por eso me marcho…

Kuroko inhalo aire y apretó sus puños— Gold-kun me dijo que te conocía, que no te gusta que toquen sus cosas y por eso te enojabas cuando me acercaba a él. ¿Eso soy para ti? ¡Una cosa! Creí que significaba más que una herramienta pero únicamente juegas conmigo, con mis sentimientos nunca fuiste sincero, nunca me quisiste, pretendiste ser mi amigo para usarme y te aprovechaste de que yo confiaba en ti…

— No iba a expulsarte sencillamente ambicionaba que te esforzaras más todo eso fue armado para darte una lección. Creí que entenderías pero que haces te vas con el maldito enemigo a la primera, eres un traidor. —Grito Akashi con furia en sus ojos—

Actuaba como un demente porque el capitán odiaba a Nash y sabía que este ya había puesto sus ojos en su jugador fantasma, si hubiese sabido antes habría evitado que el desgraciado le arrebatara al pequeño fantasma de los milagros.

¿Era demasiado tarde?

Kuroko sufriendo añadió— ¿Por eso dijiste esas cosas de mi? Sabías que yo escucharía, sabías que iba a sufrir, sabias que todas esas palabras terminarían haciéndome daño y te dio igual.

"Lo hiciste apropósito eres tú el que no le importo nada."

— Eres un niño desobediente, Tetsuya. Tuviste un pésimo rendimiento eso era verdad quería ponerte algo de competencia nada más…. Haces un tonto berrinche como un niño y lo peor es que te atreves a irte a los brazos de mi peor enemigo. — gruño Seijuro

La sombra trato de irse para no llorar desesperadamente frente al capitán— ¿Cómo puedes ser así? Yo no soy un títere que puedes manejar a tu convencía, no te pertenezco si quiero irme como dices a los brazos de tu peor enemigo lo hago y no podrías hacer nada para detenerme.

Akashi se rio amargamente— Pasas tiempo con ese rufián y en menos de una semana ya te crees rebelde, no ves que te pone en mi contra, ya que pretende arrebatarte de nosotros porque es un maldito que sabe que eres mi arma secreta.

—Ese es tu problema todo se trata de ti, si me quedo a tu lado sería un masoquista. Se acabó toda esta farsa que armaste para herirme, ya no quiero estar en este equipo, ni volver a verte. —Dijo decepcionado Tetsu—

— Te prohíbo que te vayas…. Ese Nash piensa que pude quitarme lo que es mío ¿No me digas? Le crees a ese tonto más que a tu propio capitán, escuchaste lo que dijo ese hombre que pretende ponerte en mi contra, está planeando vengarse de nosotros y eres tan ingenuo para no ver que te manipula. — Dijo Akashi muy alterado y frustrado ante esa situación había cometido un error que terminaba por unir al mago con la sombra—

Kuroko rendido bajo los hombros y suspiro — Estoy cansado de dar oportunidades, de perdonar todo lo que me hacen…. A ti no te importo en lo más mínimo estás enojado simplemente porque Nash va a ganarte en este juego, todos ustedes siguen siendo unos egoístas que únicamente piensan en sus intereses y no quiero volverme un ser que solo piensa en sí mismo y no en el sufrimiento que le puede causar a otras personas.

"Me han hecho una mala persona."

"Ya no quiero continuar en un equipo que no me da valor"

Akashi lo detuvo a la fuerza sosteniéndole — Tetsuya si te vas, si renuncias a este equipo nunca más podrás regresar de nuevo porque si te largas con ese tipo te convertirás en su pequeño juguete.

Kuroko miro directo a sus ojos— ¿Crees que tengo miedo? Que tanto hablas de él, si tú haces lo mismo conmigo. Me usas, me tratas como una cosa sin valor que puedes utilizar y me dejas atrás cuando hay un prototipo mejor.

Akashi conocía demasiado bien a Nash como para saber que quería hacer con Kuroko y no era nada bueno. — El únicamente quiere molestarme, destruirme y cuando te hiera porque tenlo por seguro que lo hará, yo no voy a salvarte, dejare que te corrompa ese maldito ¡Escuchaste! Dejare que haga lo que quiera contigo…

Kuroko no dijo nada pero sabía que Nash no era un ángel más bien un demonio y que pelearse con su capitán terminaría por romper su amistad, no quería que eso pasara sin embargo estaba cansado de ser pisoteado, de ser tratado de mala forma eso dolía aún más perder a su capitán y su equipo.

—No voy a intervenir, si me traicionas serás un enemigo más. Nash piensa que eres importante para mí por eso hace todo esto y lo infame es que tu actúas como si fuera una buena persona cuando es una miserable escoria quiere usarte contra mí.

—Si crees que él es una escoria es que nunca has mirado tu propio reflejo, me lastimaste más que los golpes de Nash Gold— Añadió inquieto Tetsu ya que Akashi actuaba peor que el rival como para hablar sobre este.

Akashi no pensaba, actuaba por instinto, su enojo no dejaba que su cabeza se enfriara como para crear un plan que contrariara el de Gold — Puedes irte con él pero nunca dejaras de ser mío, yo te convertí en todo lo que eres y si el maldito de Nash cree que puede arrancarte de mi equipo tan fácil está equivocado. Tienes un corazón puro de verdad ese idiota piensa que puede corromperte con tanta desenvoltura aunque trate de cambiarte habrá una parte de ti que siempre querrá regresar a mí, a la generación de los milagros donde perteneces.

—Toda la vida te agradecí porque fuiste el que me dio una oportunidad de cumplir mis sueños, sin ti y Aomine-kun jamás hubiera entrado al equipo. Aomine-kun lucho por mí pero tú solamente velaste por tus intereses me hiciste creer que era importante y por un momento pensé que era verdad, que tu interés en mi era genuino y desinteresado, para ayudarme a supérame."Seguro te burlabas de mi por creerte mientras me manipulabas a tu antojo."

"Significo un juego para el gran emperador una competición mientras yo creía que eras sincero."

"Eres tan dañino."

"¿Fui un tonto en confiar en ti?"

Akashi estaba apretando el brazo, el cuerpo maltratado y Kuroko intento zafarse —Ahora suéltame sabes que a la fuerza no me retendrás.

— No vas a marcharte aunque tenga que amarrarte. —Añadió quitándole la bufanda que andaba Kuroko cuando este se aparto—

— Adiós Akashi-kun, te deseo lo mejor. Sé que con el prototipo mejorado ganaras después de todo tu siempre ganas, siempre tienes la razón. A pesar de todo el dolor que me has causado no puedo odiarte, no puedo detestarte, quiero que seas feliz…. No me digas que soy un traidor porque no te debo nada, desde hace mucho tiempo he querido que el capitán que perdí, aquel chico amable que conocí regrese, ese es el Akashi-kun al que soy leal no a ti. — Dicho esto Kuroko se marchó, esa era su despedida. —

— Volverás arrastrándome a tus pies mal agradecido…

"Maldito Nash todo es su culpa. Así que ese es su plan alejar la sombra de este equipo, le lleno la cabeza de tonterías, lo puso en mi contra en menos de una semana o quizás más"

"Juro destruirme por ser mejor, por la envidia porque lo vencí y ahora encontró la forma de vengarse quitándome al zafiro azul ¿Cree que puede robar algo que me pertenece sin sufrir las consecuencias?"


Muchas veces la intriga es la mejor arma.

Nash había envenenado a Kuroko con palabras venenosas congruentes con la mala aptitud del emperador resultaban ser mortales.


El jugador fantasma escucho a Seijuro gritar que era una orden, sus famosas órdenes absolutas y Kuroko no miró hacia atrás porque sabía que lloraría desconsoladamente o regresaría al emperador y estaba cansado de llorar, cansado de sufrir por personas que no lo merecían.

Era hora de dejar el pasado atrás.


Saludos queridos lectores, disculpen las faltas de ortografía, gracias por seguir esta historia y cualquier sugerencia o duda que tengan no duden en comentar.

Ariasu-sama: Seria algo así como Kurokoxtodos. No voy a volver este fic dark por eso no lo hago yaoi, se convertiría en tragedia y prefiero hurt/confort.

MelodyJaeger: Soy Lady escritora xD. De hecho no me centro en ninguna pareja específica si existe una guerra de verdad se pelean por Kuroko y puede que tenga un estilo shonen-ai.

Inochan-Uchiha: Gracias. Aquí sale de la intriga Akashi tenía sus planes pero le salieron mal, es el absoluto por eso es tan posesivo, competitivo y no le gusta perder contra nadie, me gusta ponerle esa personalidad al menos por ahora.

Sophia: De hecho Nash quiere un badKuroko para la venganza pero no es tan fácil de lograr. ¿Podrá volverlo malo? Si acepta el trato le es más sencillo.

SakuYuri-chan: Ese es el dilema de este fic más adelante pongo a Kagami y Ogiwara para que sea más difícil elegir.

natt7: Esa es la pregunta ¿Se hará malo? ¿Sera capaz de ser vengativo? ¿Nash lograra su cometido? Lo pondré en los próximos capítulos de seguro.

TECKK: Pronto ya pongo de nuevo a Nash creo que aunque no esté en escena se siente su presencia.