Disclaimer: Los personajes de Harry Potter son propiedad de J.K. Rowling . No hay ninguna intención de lucro ni de infringir el copyright. La trama es enteramente mía así como los personajes originales que puedan llegar a aparecer.
A/N: Mis saludos y agradecimientos especiales para leiref29, gracias por mi primer review! Dejarle un pequeño mensaje a un autor siempre es algo hermoso, y a uno lo hacen sentirse acompañado.
Gracias a Tonya también desde mi corazón, porque si, tenes razón, empatia es algo que qquiero trabajar con mis personajes!
Sus críticas y opiniones son bienvenidas, no nos abandonemos, ya les amo!Abrazos Cósmicos!
AQUELARRE LUNAR
Capitulo 7: Motivos para disculparse.
Harry hacía un esfuerzo casi sobrehumano para mantener un rostro calmo y alegre frente a su ahijado, quien correteaba tras una snitch en el jardín. La preocupación por su amigo Ron era frustrante, sin sumarle la pena que sentía desde hacía dos días tras el rompimiento con su pelirroja favorita. Y las dificultades que tenía para concentrarse en cualquier actividad que realizara, evitando divagar en el mar de emociones negativas que sentía.
Lo estaba haciendo de nuevo. Levó una de sus manos hasta la famosa cicatriz y la rasco deslucidamente.
"¿Te duele la cicatriz?" preguntó una voz tras él. Dió un respingo, pero luego de una exhalación irritada le contestó a su amiga.
"No, es una de esas manías que me dan cuando me siento sofocado." Hermione se arrimó a él sentándose a su lado. Tomó su cabeza y lo forzó a recostarse en sus piernas. "Un simple TIC"
Ambos estuvieron en silencio unos instantes, ella acariciaba los desordenados pelos negro azabache de Harry, y él seguía con su mirada a Teddy, quien no paraba de reír por todo el jardín de su abuela.
"¿Dónde está Andy?" Preguntó la muchacha.
"No se, solo me dijo que tenía una visita muy importante que hacer. 'Impostergable' dijo con ese tono que me hace recordar que pertenece a la familia Black." Contestó Harry con un escalofrío. Ella rió suavemente, entendiendo a lo que se refería. "¿Qué harás esta tarde?"
"Ginny me pidió que la acompañe a casa de Pansy Parkinson. creo que no quiso revelarme el motivo para asegurarse de que fuera." Resopló frustrada "Detesto que me conozca tan bien y me manipule a través de mi curiosidad." El turno de reír fue el del morocho.
"Ella es genial."
"¿Parkinson?"
"¡No! ¡Ginny!" Exaltado se incorporó en la banca. su rostro fruncido por una emoción que no sabía cómo interpretar. "Ella es simplemente genial, es una persona increíble… ¡Y yo la deje ir, Hermione! ¡Dejé que la única opción de felicidad saliera herida por mi estupidez!" Harry apoyó su cabeza en el hombro de la castaña, y esta le abrazó.
"Tomaste la desicion correcta. Pudo ser peor. Creo que ella también lo sabe, y lo entiende mejor que tú sin dudas ¿Sabes que me dijo anoche?" él negó con la cabeza "Dijo que tu no serías capaz de amarla por más que ella se esforzara, que no serás capaz de amar a nadie, sin antes perdonarte a ti mismo. Qué debes amarte por encima de todo y dejar de autoboicotearte."
"No me autoboicoteo."
"Si lo haces. Te convences a ti mismo de ser responsable, de vidas, decisiones y futuros ajenos, Harry. Hasta de la guerra crees ser culpable." Hermione apretó un poco más sus brazos alrededor del muchacho. "Antes no lo ví, pero creo que nunca debiste hacer nada por derrotar a Voldemort. Te arrojaron una carga inconmensurable. Éramos niños, y por supuesto que íbamos a impedir que robaran la piedra filosofal. Ese fue nuestro primer error. Y en adelante nos autoconvencimos de ser los únicos capaces de resolver los problemas de los adultos." El silencio reinó un minuto.
"No se que hacer." Dijo resignado.
"¿Terapia?"
"Oh, claro, como no lo pensé antes. 'Verá usted señor psicólogo, todo comenzó cuando un mago tenebroso llamado Voldy le lanzó un Avada a mis padres.' " ironizó.
"Algo encontraremos. Ten paciencia. Y haz algo que te guste, Harry. No se, juega algo de Quidditch, o viaja. Pero si solo te dedicas a trabajar y cuidar de Teddy te volverás loco."
"No olvides que también cuido de Ron. Y cuando no estoy ahí para hacerlo termina en St. Mungo. Como ayer por la tarde." Ambos rieron, un poco más relajados, menos deprimidos. "Vendrá a almorzar en un rato ¿Crees que podrías quedarte también? Extraño ser uno con ustedes dos. Hace meses que no compartimos un rato los tres juntos."
El rostro de su amigo expresaba un anhelo y necesidad muy difíciles de ignorar. Y a pesar de que Ella aun seguía molesta con el colorado por creerse con el derecho de considerarla de su propiedad, no podía negar que lo extrañaba tambien, y que quizás era momento de tener esa charla para resolver las cosas. Hacía ya un tiempo que Ron había dejado de insistir para hablar y disculparse. Ya estaba cansada de ignorarle.
Finalmente asintió y Harry retribuyó su coraje con una enorme sonrisa y un abrazo, al cual se unió un exaltado pequeño que saltó sobre los dos adultos, haciendo que los tres terminaran en el suelo en una batalla de cosquillas.
Una hora después el almuerzo estaba en marcha en el horno. Harry tomó a su ahijado para limpiarlo y cambiarlo, puesto que estaba hecho un desastre. La bruja se dedicó a preparar la mesa y hacer los últimos arreglos. Cuando escuchó el característico sonido de una aparición en el jardín del lado de la puerta trasera, corrió para atajar la llegada de Ron, con intención de hablar con él antes del almuerzo.
"Ronald," saludó abriendo la puerta y saliendo hacia el jardín. El muchacho la miró sorprendido. "¿Podemos hablar?"
"Por supuesto, si, eso he querido hacer hace meses 'Mione ¡Claro que quiero hablar!" La respuesta de Ron comenzó cargada de desconcierto, y terminó con enojo.
"Solo si lo hacemos en buenos términos, no quiero que peleemos frente a Harry o Teddy." Remarcó la castaña con los ojos entrecerrados. Caminó pasando de él con la cabeza en alto, dirigiéndose hacia la banca bajo el Roble del Ángel. Unos segundos después lo escuchó seguirla, y con sus largas piernas no tardó en alcanzarla.
"Empezaré yo entonces, necesito decirte algo antes de que pase más tiempo."
Ella bufó, poco sorprendida de la conducta del muchacho, y luego de un seco - Como quieras. - se sentó. Él permaneció parado, caminando de un lado a otro, recolectando sus pensamientos.
"Para empezar quiero pedirte disculpas: primero, por arruinar tu grupo de estudios al pelear con Malfoy, sé lo importante que es para tí estudiar. Segundo, por exigirte que no vieras a Malfoy ni su madre, es tu trabajo, sé que no puedo intervenir en eso, y claro que no podrás evitar al hurón desteñido en su propia casa. Y tercero, quiero disculparme por no hacer esto antes..." arrodillándose frente a ella. Extendió su mano como esperando que ella la tomara y continuó "Hermione, ¿Quieres ser mi esposa?"
La primera reacción que le surgió fue incredulidad, luego risa, la cual contuvo con gran esfuerzo. Posteriormente enojo, pero respiró profundamente con los ojos cerrados. Alrededor de un minuto pasó y ninguno de los dos se movió. Impacientado Ron le dijo:
"¿Y bien?"
"Ron, ven, siéntate junto a mí por favor" él accedió "Aceptaré tus primeras dos disculpas, aunque claramente no entiendes los exactos motivos por los cuales deberías disculparte, aprecio el intento, y espero que sigas pensando en ello y algún día des con la respuesta para disculparte adecuadamente." Hermione levantó su mano para detener el intento de interrupción del colorado "Respecto a tu tercer disculpa… Ron… no es necesaria, yo no he estado esperando que te me propongas ni nada parecido. Claramente nuestra relación nunca fue perfecta, pero… por favor… ¿podrías solo por hoy hacer un esfuerzo y pensar? ¿Como se te ocurre pedirme matrimonio cuando hace meses no hablamos? ¿Eres consciente de la clase de imagen que me estas dando? ¿Te das cuenta de que no me conoces en absoluto?" Con la última pregunta Ron enfureció, poniéndose de pie exigio:
"¡Es porque no traje anillo! ¿Verdad? ¡Debí saberlo, nunca le pidas ser tu esposa a una mujer sin un brillante anillo en la mano!"
"¡¿Que?! ¡No, no, no. No entendiste nada!" resopló frustrada, y con ello tomó una decisión. Por el bien de ambos y de su amistad le daría el tiempo y oportunidad para recapacitar y con suerte madurar. "Ronald, mi respuesta a ser tu esposa es: no. Quiero que nos concentremos en tener una relación amistosa, y que nos concentremos en comprendernos mutuamente, que ambos volvamos a aprender a llevarnos bien, y ser compañeros. Amigos, debemos aprender a ser amigos..."
"Si eso sale bien ¿Luego te casaras conmigo?"
"No, si eso sale bien, y aun es nuestro deseo ser una pareja, aprenderemos a ser amantes. Y luego veremos si funcionamos." El muchacho parecía abatido, y ella estaba segura de que el rechazo repercutiría en él. No quería dañarlo. Extendió su mano. Él la tomó dubitativamente. Ella tiró del agarre y lo abrazó por la cintura. "Ron, te amo, y adoro, pero somos un desastre como pareja, y debemos aprender y resolverlo. No te sientas mal, tu te mereces mucho amor, yo tambien, y estos últimos años de nuestras vidas nos han dejado a todos convalecientes emocionalmente."
"Lo entiendo, lo hago, pero te necesito… ¡Madre santa! Estoy acostumbrado a tenerte en mi vida 'Mione."
"Y me tendrás. Promete que pensaras en los motivos de tus disculpas, no quiero decirte las respuestas, debes descubrirlo tú."
"Lo haré." La miró sonriendo "¿Puedo darte un beso?"
Claro que no. Pesó, no lo deseaba en absoluto, algo dentro de ella tiró de su ombligo generando asco. Esperaba que su rostro no denotase lo que sus tripas, ni que sus piernas corrieran, como su cerebro lo deseaba.
"¡Ron, Hermione! ¡El almuerzo está servido!"
Harry Potter. El chico que sobrevivió, dos veces. El chico maravilla, había vuelto a salvar el día.
