¡Ya traje este último capítulo! No puedo creer que haya tardado un mes en acabarlo, viendo esto estoy segura que me irá peor en el Gruvia month. Espero sea de su agrado, disfrutad de la lectura.
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, todos los personajes pertenecen a Hiro Mashima.
Summary: La respuesta que ella esperaba, definitivamente no era esa. - ¿Gray-sama, de qué está hablando?
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7. Respuesta
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Un suspiro de cansancio escapa de sus labios, con las manos en los bolsillos camina a casa después de un agotador día de escuela, su mirada está sostenida en el suelo, incluso se siente cansado como para levantar la vista.
- Maldita escuela... - murmura con fastidio, iba a cruzar a la otra acera cuando escucha una voz familiar.
- ¡Gray-sama! - reconoce al instante esa voz y gira para ver a la dueña.
- ¿Juvia, qué haces aquí?
- Juvia quería acompañar a Gray-sama a casa - respondió con un tenue rojo en la mejillas, el arqueó una ceja - Sabes, normalmente debería ser al revés - opinó, sin embargo la dejó caminar a su lado.
- ¿Qué tal le fue hoy, Gray-sama? - pregunta con curiosidad, él chasquea la lengua.
- Normal - dijo con voz neutra.
- Gray-sama parece cansado - comenta con tono de preocupación, él suspira, no es fácil esconder eso pequeños detalles a alguien tan perceptiva como ella.
- No es nada, es cosa de todos los días - contesta, la observa por el rabillo de su ojo - ¿Y tú? ¿Qué haces por acá?
- Mamá dejó a Juvia salir, es un bonito día - una enorme sonrisa esta plasmada en su rostro.
- No deberías hacerlo.
- Gray-sama, Juvia esta bien, no pasará nada - responde haciendo un mohín, en ese momento observa su rostro, muy pálido.
- Te llevaré a tu casa - anuncia sin mirarla y cambia de dirección siendo seguido por ella - Juvia quiere acompañar a Gray-sama a casa.
- Primero es tu salud - ¡Pero-!
- Nada, tu no debes hacer esfuerzo físico - refuta, ella se queda callada, no se anima a seguir discutiendo.
- Gray-sama tendrá que recompensar a Juvia - declaró, no molesta, pero tal vez decepcionada.
- De acuerdo - acepta, la sonrisa vuelve al rostro de la fémina - ¡Gracias Gray-sama, Juvia lo verá mañana! - sin darse cuenta, ya estaban delante de su casa.
- Hasta luego - se despidió y partió rumbo a su hogar.
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- Bienvenido, Gray - una mujer de cierta edad lo recibió - Buen día, señora Lockser.
- Juvia baja enseguida - avisó, se retiró y lo dejó en la sala.
- ¡Gray-sama! - la vio descender por las escaleras, llevaba un bonito vestido floreado y el cabello suelto.
- Buen día - saludó mientras ella lo abrazaba, no le correspondió pero tampoco la alejó.
- ¿Que harán hoy Juvia y Gray-sama? - cuestiona separándose.
- Literatura, ¿has leído el Principito?
- Es el libro favorito de Juvia - responde con una sonrisa. Toman asiento en una mesa y empieza la sesión.
Gray conoce a Juvia desde muy niños, se podría decir que son mejores amigos, él siempre a cuidado de ella debido a su estado de salud, la peliazul es anémica. Siempre ha tenido miedo de las recaídas que ella tiene y sus consecuencias, una infección puede ser letal, tampoco puede hacer mucho desgaste físico. Es por eso que Gray, se ha propuesto cuidarla y protegerla de todo, incluso si eso significa usar sus fines de semana para enseñarle sobre distintas áreas.
- Gray-sama, Juvia quiere preguntarle algo.
- Adelante - definitivamente, no estaba preparado para lo que venía.
- ¿Qué siente Gray-sama por Juvia? - tal vez caerse de su asiento ante la pregunta no fue una buena idea.
- ¡Gray-sama! ¿Se encuentra bien? - la ojiazul se acerca con una notable preocupación en el rostro.
- Estoy bien - recobra su compostura y se sienta de nuevo.
- ¿Le molesto lo que Juvia dijo? - el ladea la cabeza, preguntándose como ha llegado a esa conclusión - No estoy molesto.
- ¿Entonces Gray-sama responderá a mi pregunta? - se afloja el cuello de su camisa en busca de aire, sus mejillas ligeramente coloradas.
- Te lo diré en una semana - se arrepiente al instante, iba a retractarse pero al ver la sonrisa de ella y el brillo en sus ojos no pudo, solo le queda resignarse.
Esta totalmente acabado.
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Ya han pasado seis días desde aquella fecha en la que le prometió responder a su duda, le ha dado un millón de vueltas al asunto y no consigue aclararlo.
¿Qué siente por Juvia?
Muy difícil de responder, ella es...
La persona que él quiere cuidar y proteger.
¿Nada más?
La persona a la cual cela siempre de cualquier chico.
¿Falta algo?
La persona que lo pone de buen humor con una sonrisa cuando esta molesto.
¿Otra cosa?
La chica más hermosa que él haya visto.
¿Ya lo sabes?
Acaba de comprender algo, no sabe si es amor o no, solo sabe que siempre quiere permanecer a su lado.
¿Eso es amor?
Por fin lo ha captado
Gray Fullbuster acaba de darse cuenta de sus sentimientos hacia cierta ojiazul.
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- Gray-sama ¿cómo es esto? - señala un ejercicio.
- Es así - comienza a explicarle como resolverlo. Ella no ha vuelto a preguntar sobre su respuesta y él agradece ello, no sabe aún como expresar sus sentimientos.
Ve a Juvia pensar en algo muy concentrada, iba a preguntarle en qué pensaba pero ella se adelanta.
- Gray-sama, ¿cuál es su respuesta? - cuestiona con la mirada fija en la suya, sus palabras se oyen de manera inocente. Si creía que se había olvidado estaba muy equivocado.
- Eh... - siente su garganta reseca - Bueno...
- ¿Gray-sama no lo sabe? - ¡Claro que sí!
- ¿Entonces? - ladea la cabeza confundida y él no sabe que hacer, se da ánimos a si mismo para empezar.
- Pues... Me gusta pasar tiempo contigo - sus mejillas se encuentran igual a las de la chica - Tu sonrisa es bastante contagiosa y...
- ¿Gray-sama, de que está hablando? - su susurró no fue escuchado por él.
- Me agrada cuidarte y que estés cerca de mí, me enfurece que le sonrías a otro chico, creo que eres la chica más bella que conocí.
- Gray-sama...
- Yo... Tú... - nunca ha sido bueno expresando sus sentimientos, le ha costado horrores decir lo primero y ahora no sabe cómo continuar. Se sorprende al sentir los brazos de ella a su alrededor.
- ¡Gray-sama, Juvia también lo ama! - por el tono de voz que usa sabe que está llorando - ¡Mucho! - dejándose llevar por aquella fémina, la abraza.
- Yo también - murmura contra su oído.
- Pero... - oh no, eso no es buena señal - Juvia no se refería a esto.
- ¿Ah?
- Juvia sólo quería saber la respuesta del ejercicio número siete - ahí es cuando recién se percata de ese pequeño detalle.
¡Jodidas matemáticas!
A quien engaña, probablemente les agradezca más adelante por lo que involuntariamente hicieron por él.
"El amor es como subir a una noria y quedar sin aliento, pero antes de perder la respiración por completo, vale la pena ser prudentes y también valientes"
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¡Por fin terminé mi Gruviaweek! Gracias a las personas que leyeron esta historia, que se hizo muy extensa xD. Disculpen el retraso, intentaré que no vuelva a suceder, nos vemos en un nuevo proyecto, disculpen el OOC que pueda haber, bye.
