N/A: El one shot/drabble/viñeta lleva el titulo original de la imagen en japones.
Imagen #354
Una oportunidad
—Mamá ¿No crees que exageras? —preguntó el pequeño Trunks al mirar a su sonrojada madre tan emocionada.
—Pero ¿qué dices, Trunks? Esta es la mejor comida que he probado —contestó la mujer, aún manteniendo esa felicidad y emoción al degustar los alimentos.
—Te lo dije mujer: mi comida no se compara con ningún otra. Tengo una increíble habilidad culinaria que supera a cualquier experto gastronómico —exclamó el saiyajin orgulloso, todavía cocinando algunos platillos con un notorio sonrojo.
Y es que hoy le había tocado al príncipe cocinar, incluso cuando Bulma protestó en un principio.
Su esposo había superado sus expectativas.
—¡No lo harás! —con furia la joven mujer se negó a lo que su cónyuge pretendía hacer.
—¡Te digo que soy un gran cocinero! ¡Puedo hacer hasta el más complicado platillo! —Vegeta contestó de igual forma y apretó los puños con una espátula.
—¡Por más tentador que sea verte fallar intentando romper un huevo me negare a tal idea!
—¡SI TE DIGO QUE VOY A COCINAR ES QUE LO HARÉ Y PUNTO FINAL!
—¡Bien! ¡Haz lo que quieras! Me voy a comer afuera.
—Es domingo y son las más de las once y media —victorioso, el príncipe sonreía y miraba cómo la mujer se lamentaba en silencio.
—¡Adelante, cocina rápido! —Bulma se sentó en el sofá del living al lado de Trunks que se encontraba riendo amargamente ante la situación. Ya se había acostumbrado.
—Ya verás que mi comida será la mejor que haya probado en tu vida —dijo mientras caminaba en una dirección.
—Eh, Vegeta —él se volteó a verla—. La cocina está por allá.
Ella señalaba a su espalda con ironía.
—Ya lo sabía.
Se dirigió a la cocina a la vez que miraba hacia otro lado, sonrojado.
A pesar de que en un principio pensó que la comida de su esposo era lo último que probaría, ahora veía cada platillo como si fuera del más delicado restaurante. Podría convertir las delicias de su esposo en algo comercial y ganarían mucho dinero, pero ella no era así. Deseaba esto para ella sola. Podía presumir de las habilidades de su marido con sus amigas, convirtiéndose en la envidia de todas.
—O-Oye, Bulma, ¿por qué te ríes con esa mirada perversa? —el príncipe la miraba confundido y con algo de miedo.
—¡Oh! Nada, mi querido cocine… digo, mi amor —rio al final y continuó comiendo como si nada.
Definitivamente, en esta casa, Trunks nunca estaría aburrido, y menos con unos padres como estos: tan raros y misteriosos.
Fin
N/A: Un drabble de #NickMV, mi compañero de historias :'3 Espero les haya gustado y ¡nos leemos pronto!
