¡Hola todo el mundo!
¿Cómo andan las cosas? ¿Me extrañaron?
Lamento la demora en la actualización. La semana pasada tuve una avalancha de trabajo y se me dificultó muchísimo el sentarme frente a la máquina para poder traerles el último capítulo.
Sip. Tal y como leyeron.
Este es el último capítulo.
Pero como comenté en la actualización anterior, ya tengo seleccionada cual será la próxima fanfictionalización. Eso si, de que me demoraré un poquito en subirla pues si me demoraré. Y hay un muy buen motivo. Ayer por la tarde, el propietario del edifico donde están las oficinas donde trabajo; informó que tenemos que desalojar a fin de mes porque va a hacer remodelaciones interiores. Así que ya ven, me la voy a pasar recogiendo todas mis cosas y atareada ayudando a guardar todo.
Como dije al principio, es momento de darles el nombre original del libro y el nombre del autor. La autora es Julia Quinn y el título del libro es "TheFirstKiss"inLadyWhistledownStrikesBack; que en español vendría a ser "El Primer Beso".
Los dejo con el último capítulo de esta hermosa historia.
Por cierto, debo advertirles algo. No es que sea un capítulo lemon, pero hay una escena, justo al final, algo subida de tono. No es un lemon-lemon pero quedan advertidos.
Capítulo 7
La reconstrucción de la Batalla de Waterloo anoche fue, en palabras de Prinny, un "espléndido éxito", llevando a uno a preguntarse si nuestro Regente simplemente no notó que una pagoda china (de las cuales tenemos pocas en Londres) se quemó hasta los cimientos.
Se rumorea que lady Hermione Granger y el señor Harry Potter estuvieron atrapados dentro, aunque no (increíblemente, en opinión de esta Autora) al mismo tiempo.
Ninguno de los dos fue herido, y en un intrigante giro de los eventos, lady Hermione partió con su madre, y el señor Potter partió con lord Gryffindor.
¿Podrían estar recibiéndolo en su rebaño? Esta Autora no se atreve a especular, pero en cambio promete informar sólo la verdad, en cuanto esté disponible.
Ecos de sociedad de lady Whistledown, 19 de junio de 1816
Había muchas interpretaciones de "a primera hora", y Harry había decidido tomar la que significaba las tres de la mañana.
Había aceptado la oferta del carruaje de lord Gryffindor y había llegado a casa mucho más temprano, pero una vez allí, lo único que podía hacer era dar vueltas inquieto, contando los minutos hasta que pudiera presentarse nuevamente al umbral de los Granger y pedir formalmente a Hermione que se casara con él.
No estaba nervioso; sabía que ella aceptaría. Pero estaba emocionado… demasiado emocionado para dormir, demasiado emocionado para comer, demasiado emocionado para hacer más que dar vueltas por su pequeña morada, echando el puño al aire de vez en cuando con un triunfante "¡Sí!"
Era tonto y era infantil, pero no podía contenerse.
Y por esa misma razón se encontraba parado bajo la ventana de Hermione en medio de la noche, lanzando guijarros a su ventana expertamente.
Pam. Pam.
Siempre había tenido buena puntería.
Pam. Pum.
Ups.
Probablemente esa era demasiado grande.
Pa…
-¡Aw!
Uuups.
-¿Hermione?
-¿Harry?
-¿Te golpeé?
-¿Era una piedra?
Ella se frotaba el hombro.
-Un guijarro, en realidad-aclaró él.
-¿Qué estás haciendo?
Él sonrió.
-Cortejándote.
Ella miró alrededor, como si alguien de pronto fuera a aparecer para llevarlo cargado a Bedlam.
-¿Ahora?
-Eso parece.
-¿Estás loco?
Él miró alrededor en busca de un enrejado, un árbol... cualquier cosa para trepar.
-Baja y déjame entrar-le dijo.
-Ahora sé que estás demente.
-No lo suficientemente loco como para intentar escalar la pared-dijo él-Ve a la entrada de los sirvientes y déjame entrar.
-Harry, no…
-Hermione.
-Harry, tienes que ir a casa.
Él inclinó la cabeza a un lado.
-Creo que me quedaré aquí hasta que toda la casa despierte.
-No lo harías.
-Lo haré-le aseguró.
Algo en su tono debe haberla impresionado, porque se detuvo para evaluar eso.
-Muy bien-dijo en una voz bastante parecida a una maestra de escuela-Bajaré. Pero no creas que vas a entrar.
Harry sólo la saludó antes de que ella desapareciera dentro de su habitación, metiendo las manos en los bolsillos y silbando mientras iba tranquilamente a la puerta de los sirvientes.
La vida era buena.
No, era más que eso.
La vida era espectacular.
Hermione casi había muerto de sorpresa al ver a Harry parado en su jardín trasero. Bueno, tal vez eso era exagerar un poquito, pero ¡santo cielo! ¿Qué creía que estaba haciendo?
Y sin embargo, aunque lo había regañado, aunque le había dicho que se fuera a casa, no había podido sofocar el aturdido regocijo que había sentido al verlo allí. Harry era remilgado y convencional; no hacía cosas como esta.
Excepto tal vez por ella.
Lo hacía por ella.
¿Podría haber sido más perfecto?
Se puso una bata pero dejó sus pies descalzos. Quería moverse lo más rápido y silenciosamente posible. La mayoría de los sirvientes dormían en la parte superior de la casa, pero el mozo estaba abajo, cerca de las cocinas y Hermione tendría que pasar directamente junto al dormitorio del ama de llaves también.
Luego de un par de minutos de corretear, llegó a la puerta trasera y giró la llave con cuidado. Harry estaba justo al otro lado.
-Hermione-le dijo con una sonrisa, y entonces, antes de que ella tuviera la oportunidad siquiera de decir su nombre, él la levantó en sus brazos y capturó su boca con la suya.
-Harry-jadeó ella, cuando él finalmente la dejó-¿qué haces aquí?
Los labios de él se movieron por su cuello.
-Decirte que te amo-Todo el cuerpo de ella cosquilleó. Se lo había dicho antes esa noche, pero se emocionó como si fuese la primera vez. Y entonces él se apartó, con ojos serios mientras decía-Y esperar que digas lo mismo.
-Te amo-susurró ella-Sí, sí. Pero necesito que…
-Necesitas que te explique-terminó él por ella-porqué no te conté lo de Ronald.
No era lo que Hermione había estado a punto de decir; asombrosamente, no había estado pensando en Ronald. No había pensado en él en toda la noche, no desde que había visto a Harry dentro de la pagoda en llamas.
-Desearía tener una respuesta mejor-le dijo-pero la verdad es que no sé porqué nunca te lo dije. Supongo que nunca era el momento correcto.
-No podemos hablar aquí-dijo ella, consciente de pronto de que seguían de pie en el umbral. Cualquiera podría escucharlos y despertar-Ven conmigo-le dijo, tomando su mano y tirando de él hacia adentro.
No podía llevarlo a su habitación, eso no podía ser. Pero había un pequeño salón un tramo más arriba, que estaba lejos de los dormitorios de todos. Nadie los escucharía allí.
Una vez que llegaron a su nuevo lugar, ella se volvió hacia Harry.
-No importa. Entiendo lo de Ronald. Exageré.
-No-dijo él, tomándole las manos-no exageraste.
-Sí lo hice. Fue la sorpresa, supongo-Él llevó sus manos a los labios-Pero tengo que preguntar-susurró-¿Me lo hubieses contado?
Harry se quedó quieto, con las manos de ella entre las suyas, sostenidas entre sus cuerpos.
-No lo sé-dijo con calma-Supongo que hubiese tenido que hacerlo, con el tiempo-Hubiese tenido que hacerlo. No eran las palabras que ella había pensado oír-Cincuenta años es mucho tiempo para guardar un secreto-agregó él.
¿Cincuenta años? Ella levantó la mirada. Él sonreía.
-¿Harry?-preguntó, su voz temblorosa.
-¿Te casarás conmigo?-Los labios de ella se abrieron. Intentó asentir, pero parecía que no podía hacer funcionar nada-Ya le pregunté a tu padre.
-Tú…
Harry la acercó más.
-Él dijo sí.
-La gente te llamará cazafortunas-susurró Hermione.
Tenía que decirlo; sabía que eso era importante para él.
-¿Tú lo harás?-Ella sacudió la cabeza. Él se encogió de hombros-Entonces nada más me importa-Y entonces, como si el momento no fuese lo suficientemente perfecto, él se apoyó sobre una rodilla, sin soltarle las manos-Hermione Granger-dijo, su voz solemne y sincera-¿te casarás conmigo?
Ella asintió. Entre sus lágrimas, asintió, y de algún modo consiguió hablar.
-Sí. ¡Oh, sí!
Las manos de él apretaron las suyas, se puso de pie, y entonces ella estuvo en sus brazos.
-Hermione-murmuró él, sus labios cálidos contra el oído de ella-te haré feliz. Prometo, con todo mí ser, que te haré feliz.
-Ya lo haces-Ella sonrió, levantando la mirada hacia su rostro, preguntándose cómo se había vuelto tan conocido, tan preciado-Bésame-le dijo impulsivamente.
Harry se agachó, depositando un suave beso sobre sus labios.
-Debería irme-dijo él.
-No, bésame.
Él respiró con dificultad.
-No sabes lo que pides.
-Bésame-dijo ella nuevamente-Por favor.
Y él lo hizo. No creía que debiera hacerlo; Hermione lo veía en sus ojos. Pero no pudo controlarse. Ella tembló con un estremecimiento de poder femenino cuando los labios de él encontraron los suyos, hambrientos y posesivos, prometiendo amor, prometiendo pasión.
Prometiendo todo.
Ahora no había marcha atrás; ella lo sabía. Harry era como un hombre poseído, sus manos vagaban sobre ella con una intimidad arrebatadora. Había poco entre la piel de ambos; ella sólo llevaba su camisón de seda y la bata, y cada toque provocaba una presión y un calor excitantes.
-Aléjame ahora-rogó Harry-Aléjame ahora y oblígame a hacer lo correcto.
Pero la agarró más fuerte mientras lo decía y sus manos encontraron la curva del trasero de ella y la presionaron escandalosamente contra él.
Hermione simplemente sacudió la cabeza. Deseaba demasiado esto. Lo deseaba a él. Harry había despertado algo dentro suyo, algo poderoso y primitivo, una necesidad que era imposible de explicar o negar.
-Bésame, Harry-susurró-Y más.
Él lo hizo, con una pasión que le robó hasta el alma.
-No te tomaré ahora. No aquí. No de este modo-consiguió pronunciar cuando se apartó.
-No me importa-casi gimió ella.
-No hasta que seas mi esposa-juró él.
-Entonces, por el amor de Dios, busca una licencia especial mañana-le dijo ella bruscamente.
Él apretó un dedo contra sus labios, y cuando ella observó su rostro, se dio cuenta de que Harry sonreía.
Bastante diabólicamente.
-No te haré el amor-reiteró, sus ojos se volvieron pícaros-Pero haré todo lo demás.
-¿Harry?-susurró ella. Él la levantó en sus brazos y la depositó sobre el sofá-Harry, ¿qué estás…?
-Nada que hayas escuchado-le dijo con una risita.
-Pero…-Ella jadeó-¡Oh, santo cielo! ¿Qué estás haciendo?
Los labios de él estaban en el interior de sus rodillas, y se movían hacia arriba.
-Lo que tú crees, imagino-murmuró él, su boca caliente contra el muslo de Hermione.
-Pero...
De repente él levantó la mirada, y perder esos labios sobre su piel fue devastador para ella.
-¿Alguien notará si arruino este camisón?
-Cielos… no-dijo ella, demasiado aturdida como para decir algo más completo.
-Bien-dijo él, y entonces le dio un tirón, ignorando el jadeo de Hermione cuando la tira izquierda se separó del canesú.
-¿Tienes alguna idea de cuánto tiempo he estado soñando con este momento?-murmuró Harry, moviendo su cuerpo sobre el de ella hasta que su boca encontró los senos.
-Yo... ah... ah...
Hermione esperaba que él realmente no esperara una respuesta. Los labios de Harry habían encontrado su pezón y no tenía idea de cómo era posible, pero juraría que lo sentía entre sus piernas.
O tal vez era su mano, que la tocaba de la manera más perversa posible.
-¿Harry?-jadeó.
Él levantó la cabeza, sólo el tiempo suficiente para mirarle la cara y decir lentamente:
-He estado distraído.
-Tú...
Si ella tenía intenciones de decir más, se perdió cuando él volvió a descender, sus labios reemplazando los dedos en su lugar más íntimo. Docenas de palabras inundaron la mente de ella, la mayoría involucrando el nombre de él y frases como "no deberías", "no puedes", pero lo único que parecía poder hacer era gemir, lloriquear y soltar un "¡oh!" de placer.
-¡Oh! ¡Oh!-Y entonces otra vez, cuando la lengua de él hizo algo particularmente perverso-¡Oh, Harry!
Él debió oír el chillido en su voz, porque volvió a hacerlo. Y entonces una y otra vez, hasta que algo muy extraño sucedió, y ella simplemente explotó debajo de él. Jadeó, se arqueó, vio las estrellas.
Y en cuanto a Harry, simplemente se levantó, sonrió mirándola a la cara, se pasó la lengua por los labios y dijo.
-Oh, Hermione.
Y colorín colorado, está historia se ha terminado.
Hay un epílogo pequeñito que estaré subiendo a finales de la semana. Pero es muy, muy pequeñito.
Espero, de todo corazón, que les haya gustado esta historia.
Ahora, con ustedes, las respuestas a los reviews.
maribel-chan: Que bueno que te hay gustado el capítulo linda. Cormac es un idiota con mayúsculas. Mira que no darse cuenta de las indirectas que le estaba mandando Harry para que cierre la boca. La escena de la pagoda me pareció súper tierna, en que ambos creían que el otro estaba en peligro y trataban de rescatarse mutuamente. Lo bueno de que haya sido tan directo es que le salieron bien las cosas. Como dices, Ron tuvo un papel indirectamente importante, gracias a él los padres le aceptaron la propuesta. Besos de crema pastelera.
Angelinarte: Yo nunca me imaginé al señor Granger reaccionando tan drásticamente, lo más que podía imaginármelo era negándose a concederle la mano de Hermione… eso si, siempre muy correcto y elegantísimo. Aunque sip, tienes razón en que supo poner los pies en la tierra. A mí se me hace que en el momento en que Harry estaba pidiéndole permiso para casarse con Hermione, por dentro estaba que se moría de nervios. Honestamente, a mí esa representación de la batalla me pareció de muy mal gusto. Totalmente fuera de lugar. Y muy irrespetuoso para aquellos que no solo murieron sino que vieron morir a sus camaradas. Totalmente desagradable la idea. Lamento decirte linda, que no podrás ver la boda. Tendrás que conformarte con imaginártela… al igual que yo. Besos de caramelo.
Elsy82: Hola linda. Que bueno que te encante la historia. Lo bueno es que Harry si recibió el permiso para casarse con Hermione si mucho esfuerzo. De que van a ser felices no me cabe la menos duda. Besos de chocolate.
: La verdad es que yo tampoco podía decir otra cosa cuando terminé ese capítulo. La suegrita hace tiempo que ya claudicó. ¿Recuerdas que siempre lo recibía con los brazos abiertos? Lo invitaba al té y todo. Así que con la señora Granger no habrá problemas. Y por suerte el padre de Hermione ya aceptó también. Así que ahora solo les queda vivir felices y comer perdices. La proposición ha sido muy original… ya me gustaría a mi que lo me propusieran así. Sobretodo si es un hombre tan atractivo como lo es Harry. Me pregunto si Santa me lo podrá traer para Navidad. Esta vez si salió tu nombre linda, así que no tuve problemas. Besos de menta.
MarinaChan84: ¡Hola! ¡Saludos diurnos desde Perú! Aquí son las diez de la mañana. No estoy segura, pero creo que tenemos un diferencia horaria de dos o tres horas… valga la redundancia. Es genial que te sumaras a este pequeño proyecto linda. ¿Te lo leíste todo de un tirón? Con razón te quedaste hasta tan tarde. La decisión de fanfictionalizarla fue muy sencilla, en cuanto la leí supe que debía hacerlo. Es una historia hermosa. Espero que te guste este capítulo. Que tengas una linda semana. Besos de frutilla.
Hanny: Las cosas van mejor imposible. Harry ya tiene el permiso para casarse y Hermione es imposible que le diga que no. Espero que la visita te haya gustado. Besos de frambuesa.
iztaik: Contra todo pronóstico, ha resultado ser mucho más fácil de lo que Harry creía al principio. El esperado final ya llegó, espero que te guste tanto como los capítulos anteriores. Besos de dulce de leche.
Nos vemos en el epílogo.
Chaito
Cami Sky
