Nota: Ginban Kaleidoscope y sus personajes no son de mi autoría sino de su respectivo autor Rei Kaibara solo soy una fanática del anime que escribe esta historia con fines de diversión, aclaro esto para evitar malentendidos:)

¿Te acuerdas de mí?

Por: Isuzurin90

Capítulo VI: Ataque de lágrimas.

El salón de clases estaba en completo silencio. En un amplio escritorio ubicado junto al pizarrón se encontraba una dama que usaba el hábito de su legión, la maestra de idioma extranjero, su ceño levemente fruncido la hacían ver muy severa, parecía que ni siquiera pestañaba, estaba totalmente atenta a cada movimiento que las estudiantes hacían.

El sonido de los lápices rayando la hoja no paraba, al igual que las manecillas del reloj continuaban su andar, señalando el poco tiempo que quedaba.

Algunas estudiantes parecían estar al borde de la muerte y es que el examen no era del todo fácil, no por nada la clase de inglés era conocida como la segunda más difícil en el instituto, al menos para la mayoría, pero bueno, para su suerte, Tazusa no estaba sufriendo tanto, tal parecía ser que las extensas horas extras de arduo estudio con el canadiense habían servido y eso sin mencionar la extensa tarea que había tenido que hacer durante todo ese tiempo. Prácticamente el examen se resolvía solo, por así decirlo.

La peli violeta completó la última frase y de inmediato dio un vistazo a su prueba para luego esbozar una sonrisa.

¡Lo había conseguido!

La sirena sonó dando por terminado el tiempo del examen y la maestra se levantó de su asiento para luego pasar recogiendo las hojas. Las estudiantes suspiraron, unas de alivio y otras en señal de agonía.

–"¿qué tal te fue en el examen?"– preguntó Mika a su amiga una vez que la maestra se había retirado del salón.

–"lo he contestado a la perfección"– dijo sonriente.

–"entonces Pete resultó ser un buen profesor ¿no?"

Tazusa se mantuvo en silencio, esto llamó la atención de su amiga.

–"quien ha resuelto el examen he sido yo y no él, me ayudó un poco sí pero a la final fui yo quien lo hice, siempre he hecho las cosas por mi propio esfuerzo"– dijo con el ceño fruncido.

Estaba harta de escuchar hablar sobre el canadiense, ya bastante tenía con tener que soportar a Hiro diciéndole que debe mejorar su trato con el rubio, al parecer el pequeño fantasmita –aún no lo aceptaba como su ángel– se traía algo entre manos ¿Por qué estaba tan empeñado con que se relacionara más con Pete? Sea cual sea la razón no había duda que era muy molesto y no solo Hiro, lo que le causaba mayor disgusto era que ella misma sin necesidad de la intervención de su alado compañero se la pasaba pensando en el extranjero, el día anterior la patinadora tuvo algunas cosas en que pensar acerca de cómo se sentía pero llegó a una conclusión, el problema era que últimamente se estaba relacionando mucho con el rubio así que la solución era demasiado fácil, dejar de tratar con el canadiense y punto final.

–"lo mejor es que ahora solo debo preocuparme por el Trofeo de Nebelhorn, ahora sin duda daré todo de mí"– continuó la peli violeta.

–"si… ¡ese es el espíritu que debes tener!"– dijo con una sonrisa su amiga.

–"bien, vamos"

–"claro"– contestó Mika tomando su bolso y saliendo junto a su amiga.

Ambas jóvenes marcharon con destino a su hogar pero, para sorpresa de ambas, fuera de su instituto se encontraron con Pete, parecía ser que había estado esperando desde hace un rato.

–"hola, ¿Qué haces aquí?"– preguntó Mika cuando el joven se acercó hasta donde estaban ellas.

–"hola, bueno hoy era el examen de Tazusa y es obvio que como su maestro venga a verificar si todo salió bien"– contestó Pete.

–"no tenías que venir"– contestó cortante la patinadora.

–"vaya, ¿otra vez de mal genio?"– Preguntó divertido, al parecer los comentarios de la joven ya no le afectaban –"¿o es que sigues celosa por lo de Yuri?"– le dijo bajito acercándose para que solo ella escuchara.

Tazusa contuvo el aire, la sola mención de la palabra "celos" la incomodaba porque no era cierto, ¿Por qué estaría celosa ella?, ¡no era verdad!

–"¡idiota!"– se fue muy molesta, ni siquiera esperó a su amiga y es que empezaba a sentir que se ruborizaba un poco.

–"¿Qué pasó?"– preguntó Mika quien no entendía.

–"nada, veo que Tazusa es del tipo de persona que huye cuando no sabe como reaccionar, ¿cierto?"

Mika se impresionó al escuchar a Pete decir eso, muy pocas personas podrían interpretar a Tazusa especialmente porque siempre estaba aparentando ser alguien que no era.

–"Lo que pasa es que no le gusta mostrarse vulnerable"– dijo dudando un poco.

Ella quería mucho a Tazusa, la conocía desde la primaria que bien podía considerarla parte de su familia, sin duda era su mejor amiga, no solo estaban muy unidas en el instituto sino también se encargaba de diseñarle el vestuario para sus presentaciones. La estimaba tanto y es por eso que se preocupaba por su bienestar y le preocupaba que fuera tan desconfiada con las personas porque no se llevaba con nadie a parte de ella y eso no estaba bien. Sabía de sobra que era porque tenía miedo a que la lastimasen pero alejarse tanto de los demás no era la forma correcta de solucionarlo.

–"¿sabes?"– continuó la peli verde –"yo soy su única amiga pero aún así ella no me cuenta todo lo que le pasa, tiene la errónea idea que debe hacerlo todo sin la ayuda de nadie, no lo sé a veces pienso que es porque tiene miedo a que la juzguen, pero sinceramente me preocupa que será de su futuro si continúa así"– Dijo con sincera aflicción.

Pete la observó por unos momentos y luego sonrió.

–"yo no me preocuparía, si tiene a personas que la quieren tanto como tú, estoy seguro que no tendrá mayor problema y tarde o temprano terminará dándose cuenta que puede confiar en los demás"– contestó viendo a la nada, Mika se volvió a verlo.

–"…tu la quieres, ¿cierto?"

–"¡¿eh?"– el canadiense se quedó pasmado.

Mika sonrió.

–"si, ya me lo suponía"– dijo tratando de aguantar la risa al ver la reacción de Pete –"entonces vete preparando porque como es Tazusa las cosas no te serán muy fáciles"– dijo para luego despedirse del joven sin dejarlo dar una respuesta.

–"…dime algo que no sepa"– dijo con ironía más para si mismo puesto que Mika ya se había marchado.

–"vaya, Mika resultó ser muy perceptiva"– dijo Meiko, materializándose frente a su protegido, como analizando la situación.

–"tú también lo sabías"– dijo con una gotita en su cabeza –"soy tan obvio"– dijo agónico.

–"vamos no te sientas mal, mejor vamos por algo de comer, ¿si?"– dijo palmeándole la cabeza, como si se tratara de un niño, por supuesto que esto molestó un poco a Pete, pero no dijo nada y prefirió hacer caso a Yohko e ir a un lugar a comer.

Ingresaron al restaurante perteneciente a la embajada canadiense extrañaba tanto la comida de su país así que se daría todo gusto.

La comida no tardo en llegar y en un instante el joven se dispuso a comer, estaba disfrutando tanto cuando Meiko llamó su atención.

–"¿Tazusa acaba de entrar?– dijo dudando un poco.

Pete se dio media vuelta, confirmando lo dicho por la alada, ahí estaba Tazusa acompañada por el señor Takashima. De inmediato se dio la vuelta otra vez, Tazusa caminaba justo en la dirección a su mesa y no quería que lo viera puesto que seguro ella se haría una idea errónea y pensaría que él la estaba siguiendo.

El señor Takashima y Tazusa se sentaron a una mesa de donde estaba Pete pero la peli violeta no se percató de la presencia de su antagonista, ella no pero Hiro quien también iba con ella si, claro que él no dijo nada, Tazusa ya le había advertido antes que no hablara con ella cuando hubiera personas cerca y con el humor que Tazusa traía no era aconsejable echar más leña al fuego.

Una camarera se acercó a la mesa en donde estaba la patinadora y tomó su orden, retirándose luego de un momento.

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–"Bien entrenador, no digo que no me guste este lugar"

"aunque la verdad no me gusta"– pensó puesto que ese restaurante era de la embajada canadiense y eso le recordaba tanto a cierta personita.

–"pero… ¿Cuál es el verdadero motivo por el cual me trajo aquí?"– preguntaba Tazusa.

Y tenía razón para dudar puesto que hace solo unos momentos había llegado a su casa y el entrenador le había sugerido salir a comer a un restaurante, eso no era muy normal pero cuando le había preguntado el motivo él contestó que quería premiarla por su esfuerzo en sus estudios y en los entrenamientos.

Evidentemente esto no se lo creyó, era tan fácil leer a su entrenador y no había duda que algo estaba inquietándolo. Y no era el único motivo que le causaba intriga, sino el hecho de que ese restaurante le resultaba familiar pero no sabía de donde.

El señor Takashima se mantuvo en silencio. En realidad era verdad que había una razón diferente para que haya decidido llevar a Tazusa a comer fuera y la razón estaba estrechamente relacionada con la llamada que había recibido el día anterior…

La llamada lo tomó por sorpresa porque en verdad no se esperaba que la madre de Tazusa se comunicara con ellos, los ex esposos Sakurano normalmente solo hacían el depósito de la pensión para todos lo gastos de Tazusa y Yohko en la cuenta del Sr. Takashima pero a mas de eso nada, ni una llamada, absolutamente nada, el hecho de que la ocupada mujer llamara hace mas de un mes para decir que iría a ver a su hija en el Trofeo de Nebelhorn era por de más extraño pero dos llamadas en menos de dos meses era algo merecido de registrar o tal vez no tanto…

Aquella repentina comunicación lo único que dejaría era heridas y decepción puesto que en ella la madre de Tazusa había notificado que sus planes daban un vuelco y que ya no podría acompañar a su hija como había prometido y que deseaba que se le avisara a Tazusa de ello.

Ni siquiera iba a decírselo ella misma, no, quería que fuera el Sr. Takashima quien lo hiciera.

Si todo iba a resultar de esa manera lo mejor hubiera sido que la madre de Tazusa no hubiera llamado en primer lugar para hacer promesas que no cumpliría y desdeñar las esperanzas que la joven patinadora tenía porque, aunque no lo dijera, la verdad era que la joven patinadora estaba muy ilusionada con poder ver a sus madre apoyándola.

¿Cómo explicarle ahora que ya no podía ser?

Claro Tazusa era una persona fuerte o al menos era lo que intentaba aparentar porque en realidad era muy frágil. El divorcio de sus padres la había dejado demasiado dolida e insegura y ahora que estaba tan alegre la decepcionarían de nuevo, por supuesto que el Sr. Takashima lo que menos quería era darle ese mensaje de la autora de sus días pero debía hacerlo y lo mejor era irse sin rodeos. Era esa la principal razón por la que había decidido sacar a Tazusa a comer, tal vez estando en otro ambiente la noticia no la golpearía tan fuerte.

–"tu madre llamó esta mañana…"– dijo tomando aire, esto llamó la atención no solo de Tazusa y Hiro sino también del canadiense que por la cercanía de sus mesas podía escuchar claramente lo que decían.

Tazusa hizo a un lado la soda que tenía entre sus manos, para prestar atención a su mentor.

–"…Ha recibido una propuesta de trabajo muy tentadora con una excelente paga, comprenderás que no puede dejar pasar una oportunidad así y dadas las circunstancias no puede permitirse un viaje"

Tazusa bajó la mirada.

–"no irá"

–"en verdad trató de posponerlo para estar contigo"– mintió –"pero…"

Para su sorpresa, Tazusa levantó la cabeza y esbozó una sonrisa casi irónica.

–"bueno era de extrañarse que mi madre se tomara unos días solo para ir a verme, desde un inicio era obvio que cancelaría por una u otra razón"– dijo como si fuera de lo más natural dándole el mínimo de importancia al asunto.

–"no digas eso, ella…"

–"ya veo por eso Hitomi-san y Yohko tenían esa mirada cuando salimos, siempre preocupándose de más"– dijo como si las tuviera en frente y las estuviera sermoneando –"todo está bien, ¿eso era todo?"– Preguntó tranquila pero su interlocutor no respondió –"entonces me voy a adelantar quisiera ir a la pista de patinaje a practicar un poco"– se levantó con una falsa sonrisa marcada en su rostro.

–"¡Tazusa!"– la peli violeta no se detuvo y camino tranquilamente hacia la puerta seguida de un silencioso Hiro.

–"¿Qué pasaría?"– preguntó Meiko pero no recibió respuesta alguna de Pete, puesto que el rubio ya se había levantado de su mesa y caminó hacia la caja para pagar su cuenta e inmediatamente caminó hasta la salida, moderadamente rápido. Meiko se levantó al instante e hizo lo mismo.

Tazusa caminaba lento, ajena al rubio que estaba a unos cuantos metros de ella aún asimilando la noticia que le había sido dada, con la mirada en el suelo.

–"Tazusa, ¿te encuentras bien?"– preguntó su ángel guardián.

Tazusa no respondió. Apretó sus manos encogiéndolas en un puño, cerrando fuertemente sus ojos, como si así pudiera evitar lo que ocurría.

Pete avanzó rápidamente para alcanzarla pero ella no sabiéndolo tras de sí, aceleró sus pasos progresivamente.

Se sentía fatal y no quería tener esos sentimientos. ¡No quería!

Ojalá pudiera fingir como lo había hecho en el restaurante pero no podía. Empezó a correr descontrolada lo único que quería era poner una cortina que evitara ver a su alrededor, que lo cubriera todo.

–"¡Tazusa!"– gritó el canadiense que iba tras ella tratando de esquivar a los transeúntes y avanzar hasta ella. Pero Tazusa estaba tan sumida en sus pensamientos que no lo escuchó.

Hiro por su parte al percatarse de la presencia del canadiense se detuvo, era mejor dejar que Pete solucionara las cosas.

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En la residencia Takashima, Yohko estaba junto con un amigo de su secundaria, Kei, resolviendo algunos ejercicios pero en realidad la menor de las Sakurano no estaba nada concentrada.

"seguro el entrenador ya le dijo a Tazu-nee lo de mamá"– se decía a si misma Yohko.

–"¿ocurre algo malo?, desde hace rato estas totalmente ida"– dijo Kei.

–"discúlpame, lo que pasa es que estoy preocupada por mi hermana"

–"¿Por qué?, ¿le pasó algo malo?"

–"algo así, recibirá una noticia no tan agradable y no sé como se lo tomará, pero pienso que saldrá muy afectada"

Confirmando los pensamientos de Yohko, en ese momento tocaron la puerta. Yohko se apresuró a ver de quien se trataba. Abrió la puerta y ni bien lo hizo Tazusa entró y sin decir nada subió las escaleras rápidamente. Yohko no alcanzó a decir nada, ya sabía que algo así iba a pasar. Pero antes de que cerrara la puerta Pete entró.

–"perdona, voy a pasar"– dijo él ingresando en la casa.

–"adelante"– contestó la hermana menor de Tazusa algo consternada por la presencia del rubio.

Pero Pete no esperó una respuesta y subió las escaleras de dos zancadas.

Tazusa entró en su habitación cerrando la puerta tras sí. En un acto inconsciente se apoyó en la puerta.

Estaba exhausta y no exclusivamente por la tremenda maratón que hizo hasta su casa.

Su casa…

No…

Esa no era su casa. Era la del entrenador pero ella junto con su hermana, estaban viviendo de intrusas porque en realidad nunca tuvieron una casa, un hogar. Nunca hubo algo parecido a una familia. Desde que era una niña había sido de esa manera, lo tenía bien asimilado, pero la realidad dolía y la lastimaba profundamente.

Había decidido que nunca dependería de nadie y que haría las cosas sola, por sí misma, sin involucrarse con los demás, ni pondría sus esperanzas o su confianza en alguien que no fuera ella pero…

Había confiado, tropezó una vez más y como era de esperarse salió herida.

Apretó sus puños otra vez mientras una lágrima se deslizaba por su mejilla. No quería llorar pero las lágrimas sencillamente salían de sus doloridos ojos, sin que pudiera detenerlas.

–"¿Tazusa?"– cuestionó alguien tras la puerta, en un susurro.

Ella conocía bien esa voz, se trataba de Pete quien había estado detrás de la puerta desde hace algunos segundos. ¿Pero qué hacía él ahí?, y lo más importante ¿Cómo es que una sola palabra pronunciada por él logró helarla en el instante?

La peli violeta no contestó, solo procuró taparse la boca tratando de silenciarse, no quería que él se percatara de su llanto.

–"soy Pete"– insistió.

–"¿qué quieres?"– dijo intentando camuflar su quebrada voz.

–"yo… estaba en el mismo restaurante que tú y no pude evitar escuchar tu platica"– hizo una pausa –"no entiendo bien la situación pero cuando te vi salir de esa manera… bueno… sé que soy la última persona con la que quisieras hablar pero aquí estoy"– se mantuvo en la misma posición esperando una respuesta que no obtuvo.

Se dio la vuelta recargándose sobre la puerta, por supuesto que no se iba a ir así tuviera que estar toda la tarde y la noche esperando.

–"en serio puedes hablar conmigo, no pienso juzgarte"– añadió recordando lo que Mika le había dicho antes.

–"¿y por qué hablaría contigo?, ¿Qué te diría?"– Dijo irónica– "¿Qué mi madre no irá a verme a una presentación? ¡Y qué!, no la he visto por ocho largos años, ¡la mitad de mi vida he vivido sin verla, nunca fue a verme anteriormente, ni a las olimpiadas, ¿Qué lo hace diferente ahora?"– dijo en un arranque mientras otro ataque de lágrimas la envolvía, instintivamente mordió su labio inferior ahogando un gemido.

–"el que te sientas defraudada por esto no te hace débil"

–"¿quién dijo que me siento defraudada?"– Contestó con sus ojos inundados en lágrimas –"es estúpido no me voy a derrumbar por esta simpleza"– sus palabras bien podrían denotar frialdad sin embargo su voz decía todo lo contrario.

Pete quedó en silencio un momento. Todo mundo podía decir que Tazusa era una persona egoísta y de un carácter infernal pero él sabía muy bien que el modo de actuar de Tazusa era solo una forma de auto protegerse porque en verdad ella era una persona muy sensible, lo sabía bien y había estado esperando que ella se mostrara como en verdad era pero sin duda esto lo tomó por sorpresa, saber que aquella joven estaba llorando y él sin poder hacer nada…

¡No lo soportaba!

Se mantuvo inmóvil consumido por una ira dirigida a la nada, mirando un punto fijo, mientras adentro Tazusa aún intentaba parar sus lágrimas, sin conseguirlo.

La patinadora se recriminaba mentalmente lo estúpida que era, ella esforzándose tanto por pasar ese examen para poder ir al Trofeo Nebelhorn y poder sentir el apoyo de la autora de sus días y luego le salen con eso. Hace unos momentos se había dejado llevar por el disgusto y había dicho, más bien gritado, lo que sentía. Siempre había procurado no decir lo que por su interior pasaba pero la situación pesaba tanto dentro de ella que no pudo callárselo.

Y ahora todo estaba en silencio…

–"Yo soy piloto"– escuchó que el canadiense le decía.

Tazusa se sorprendió mucho al escucharlo "¿a que venía eso?"

–"exclusivamente me encanta el vuelo acrobático"–continuó –"se parece mucho al patinaje artístico, se trata de hacer piruetas en el aire y con la combinación de giros se monta un programa. Casi ocupaba todo mi tiempo maniobrando en el aire o haciendo programas para mis exhibiciones y por mi desempeño se me considera de los mejores"– dijo con orgullo esperando que la joven al otro lado de la puerta lo refutara con sus típicos comentarios, pero no sucedió así que continuó –"supongo que demasiada atención y buenas críticas se me subieron a la cabeza y me negaba a escuchar comentarios, de hecho, me molestaban…"

Tazusa puso más atención

–"llegué a hacer del vuelo mi vida y con los estudios pasaba el mínimo de tiempo en casa, soy un estudiante ejemplar ¿sabes?"– dijo con una mediana sonrisa –"...Pero coloque una barrera entre mis padres y yo, lo sabía y me daba igual"

"hasta hace solo unos meses", pensó

–"viendo como te esfuerzas para acercarte a tu madre, bueno… la verdad te admiro"

–"¿Por qué me dices todo esto?"

Pete sonrió, al menos consiguió que Tazusa dijera algo.

–"te he comentado cosas de mí porque sé que puedo hablar contigo y tú también puedes hablar conmigo si quieres"– dijo finalmente pero no hubo ninguna respuesta por parte de la joven patinadora.

Unos segundos de silencio los envolvieron hasta que al fin Tazusa abrió la puerta.

Pete la observó, la peli violeta aún estaba con sus ojos lagrimosos. Tazusa no dijo nada y se sentó en pasillo, Pete la imitó.

–"mis padres se divorciaron cuando tenía ocho"– comenzó a decir la joven –"mi madre se fue dejándonos solo con mi padre"– hizo una pausa –"es gracioso, normalmente se esperaría que ambos padres lucharan por la custodia de sus hijas pero no ellos, prácticamente mi madre obligó a mi padre hacerse cargo de nosotras, claro que solo en el sentido legal de la palabra porque durante todo ese tiempo apenas si lo veíamos… luego de cuatro años él también viajó y nos dejó bajo la tutoría del entrenador, así yo podía seguir practicando y los problemas estarían resueltos, todo estaría bien…"– dijo recogiendo sus piernas contra su pecho mientras su voz se quebraba un poco –"al principio llamaban cada tres o cuatro meses pero luego no lo hicieron más y a veces me siento culpable… porque no pude retenerlos"– dijo con su ojos brillantes por las lágrimas que intentaba contener.

–"tú no tienes la culpa de nada, si tus padres se separaron debieron tener sus razones"

–"lo sé pero eso no impide que me sienta así"– replicó la joven ocultando su rostro en sus piernas recogidas –"ni siquiera sé por qué me afecta, aún cuando mis padres estaban juntos siempre peleaban, en realidad nunca tuve una familia"

–"son tus padres es natural que te afecte pero que nunca tuviste una familia ¿dices?, tienes una familia, Yohko y tú son familia, el señor y la señora Takashima también lo son... y si tu madre no va a verte es ella quien se lo pierde, haz tu mejor esfuerzo por las personas que te quieren y que te apoyan y más que cualquier otra cosa hazlo por tí, quieres ser reconocida como la mejor ¿no es cierto?, entonces ¡muestrales quien eres!"– completó con el entusiasmo típico de él.

La peli violeta levantó su mirada hacia el extranjero quien la observaba con una mirada llena de cariño porque era cariño, ¿cierto?

El joven acercó su mano al rostro de la patinadora y delicadamente secó una lágrima que aún se deslizaba por su mejilla. La peli violeta se veía tan insegura como si a una sola palabra podía romperse y lo único que él quería era abrazarla, protegerla, poder parar su llanto, convertirse en su soporte, el único quien lograra hacerla sonreír en cualquier situación.

Como adivinando sus pensamientos Tazusa se acercó hasta donde estaba Pete, hundiéndose en sus brazos.

–"gracias"– dijo con dos nuevas lágrimas deslizándose por su rostro.

Pete quedó en silencio le tomó más de tres segundos reaccionar.

–"pero ya no llores"– contestó rodeándola.

Se sentía tan bien el tenerla entre sus brazos y al mismo tiempo era extraño. Se sentía feliz de poder consolarla pero en sí esto se sentía como una felicidad doble, como si pudiera hacer algo que antes no pudo. De verdad era una sensación muy rara porque nunca antes había visto a Tazusa de esa manera pero algo le decía que ya lo había hecho y que en aquella ocasión no pudo consolarla como quería, bueno tal vez solo era su imaginación como sea lo que era realmente importante es que ahora la tenía consigo, protegiéndola, deleitándose con el aroma de sus cabellos, eso era lo único que importaba.

Por otro lado…

–"son una linda pareja"– decía Hitomi.

–"lo más impresionante es que Tazu-nee no lo sacó a patadas"– completaba Yohko con una sonrisa al poder ver a su hermana mucho mejor.

"no entiendo que hago aquí"– pensaba Kei con una gotita sobre su cabeza.

Hitomi, Yohko y Kei observaban la escena desde las escaleras, mientras detrás de una pared sacaban sus cabecitas una muy sonriente Meiko por el favorable resultado y un sorprendido Hiro.

"parece ser que Tazusa puede sostener una conversación con alguien sin gritos"– pensaba Hiro.

"espero que de aquí las cosas vayan mejor"– se decía a sí misma Meiko.


¡Lo hice!(^.^)/ casi, casi no completo el capítulo a tiempo (¡ups!, me pase un día pero ya ven que no lo subí tan tarde ¡uff!), bueno espero que les haya gustado, no se si me saldría como esperaba, ojalá y si ^-^

La verdad yo también coincido con Hiro, ¡Tazusa pudo hablar con Pete sin gritarle!, o.0 ¡wow! Meiko perdón sé que quieres que ya todo salga bien y así evitarte tanto lío pero no prometo nada, habrá que ver que sucede.

Y una vez más ¡graaaaaacias! por los reviews y por tenerme tanta paciencia jajaja. Ah cierto casi lo olvido, con respecto al nuevo personaje Kei, en el último capítulo del anime se ve que Yohko se despide de un chico y se sonroja ¿recuerdan?, bueno pues ese vendría a ser Kei, no participará tanto pero quería aclarar eso. Entonces nos vemos dentro de otros 15 días más, claro que si puedo subo el capítulo antes. Como ya lo he dicho antes estaré esperando sus comentarios sean buenos o malos :D ...Se despide (por ahora) Izusurin :)

...Matta ne…